TODOS LOS DERECHOS DE LOS PERSONAJES LE PERTENECEN A SU CREADOR EL GUAPÍSIMO Y SENSUAL ALEX HIRSCH
CAPÍTULO IV: EXTRAÑEZA (parte A)
Pienso muchas cosas después de ese encuentro y al final todas me conducen a una sola respuesta "Amor", en estos momentos realmente quisiera que mi mamá estuviera viva quién pensaría que deseo un consejo femenino pero esto no es algo que le pueda decir a cualquiera aunque a veces quisiera gritarle al mundo cuanto es que amo a Stan. Veo el reloj de reojo además del celular, el tiempo no avanza y las clases transcurren a un ritmo casi demencial, por qué los demás no lo notan sólo ríen y siguen con lo suyo pero yo siento que la necesidad de estar con él me consume entonces esa voz fría e incluso vacía interrumpe mis pensamientos.
-¿Wendy cuando nos presentaras a tu novio misterioso? –preguntó Tambry sin levantar los ojos de su estúpido celular.
¿Qué puedo responder?, es que acaso alguno de ellos podría entender este Amor que me enloquece, que todo lo mío e incluso mí cuerpo llevan su nombre que además yo deseo todo de él no me importa si al final lo que siento termine por consumirme es más que mandaría todo a la mierda por estar siempre en sus brazos. No, nunca entenderían lo que hay entre él y yo, muchos no lo harán es por eso que tiene que ser un secreto, un secreto que poco a poco empieza a doler.
-No sé de qué hablas –respondo usando mi clásica cara de indiferencia.
-Di lo que quieras Wendy pero esto no se hizo sólo –no levanta los ojos pero aun así señala unas pequeñas marcas en mi cuello.
No respondo una vez más no sé qué decir, en efecto desde nuestra primera vez juntos los besos ya no fueron suficientes en cuanto nuestros cuerpos se acercan nada nos puede detener, es un fluir de sensaciones indescriptibles para las cuales aún no se han inventado las palabras al menos yo no las he encontrado. Al estar con él todo se desaparece, el aire, el tiempo, los problemas, las personas e incluso mi familia sólo existimos los dos viviendo lo que llamo Amor, y sin embargo nada es perfecto como siempre mi alarma me recuerda que es hora de volver a la realidad eso es algo que simplemente odio.
-No es lo que te imaginas Tambry –contesto fingiendo una sonrisa.
-Ok Wendy, pero estás más extraña de lo usual –dijo mientras giraba los ojos.
Por fin la campana suena quisiera salir corriendo pero eso levantaría más sospechas recojo mis cosas y salo lentamente, Robbie como todos los días me guiña un ojo cuando cree que Tambry no lo ve yo le sonrió pero mi sonrisa es porque sé que él nunca podrá ser como a quien Amo y eso me hace sentir feliz. Pero Tambry ha acertado estoy más extraña de lo normal, siempre fui y lo seré es algo que tenemos en común, en un principio quise saber todo sobre Stan pero aquello es imposible sólo me dirá lo que él considere "apto" aunque he descubierto más de lo que me deja ver. Me fascina su misterio, lo que oculta e incluso esas cosas medio descabelladas que hacemos en la cama simplemente Amo su extrañeza. En días pasados durante la clase de arte mientras la maestra reseña una pintura encontré una breve frase de la autora que parecía describir nuestro amor: "Yo solía pensar que era la persona más extraña en el mundo, pero luego pensé, hay mucha gente así en el mundo, tiene que haber alguien como yo, que se sienta bizarra y dañada de la misma forma en que yo me siento. Me la imagino, e imagino que ella también debe estar por ahí pensando en mí. Bueno, yo espero que si tú estás por ahí y lees esto sepas que, si, es verdad, yo estoy aquí, soy tan extraña como tú.*" Cuando termine de leerla la anote en un pequeño papelito sólo que al final de esta escribí: "Para mi esa persona tan extraña como yo eres tú Stan, eres quien entiende mi extrañeza y del cual entiendo la suya. Te amo Señor Misterio". Justamente le había dejado la nota en un lugar que únicamente él podría encontrar.
Ese era mí día libre sin embargo pensé en escabullirme para estar con Stan, salí con calma a mí padre le diría que estaría con mis amigos y a ellos no les diría nada con eso la tarde estaría resuelta ya que a Soos no le extraña mi presencia en la Cabaña del Misterio. Pero una voz me detuvo era Nate que me hacía señales desde lejos no me quedo otra opción tuve que ir con él.
-¿Qué paso? –pregunte con desgano.
-Vamos a ir todos un rato a lo de Lee, se va a poner bueno –dijo entre risas.
Sabía bien en qué consistía eso, beberían cervezas, intentar ligar con alguna de sus invitadas, otros fumarían mariguana para sentirse "transgresores del sistema" mientras escuchaban música de porquería en efecto las usuales estupideces de siempre.
-Lo siento Nate necesito hacer unas cosas en casa –respondí simulando decepción.
-¿Vamos Wendy no te cortes? –dijo Robbie mientras los demás llegaban a la van de Thomson –Además pasas tanto tiempo con el Sr. Pines que empiezas a oler a vieja –agrego con sarcasmo.
Sentí como la ira subía desde mi estómago hasta mi cabeza, quise gritarle que él nunca siquiera se acercó a hacerme sentir lo que Stan me provocaba que incluso lo que más recordaba de la relación eran sus disculpas por terminar tan rápido. Que Stan nunca me engañaría para estar con él, la duda llego a mi mente tras pensar eso ¿En realidad Stan nunca me engañaría?
-¿Entonces qué dices Wendy? –pregunto Thomson.
No tenía una excusa valida ya que en el pasado poco o nada me había importado el tener que hacer algo en mi casa.
-Bien – conteste al mismo tiempo de que me subía a la van.
No lo puedo negar también me gustaba divertirme con ellos y volver a ser una simple adolescente que creía que por beber una cerveza ya conocía el mundo pero él seguía siendo lo que dominada mi mente, reí, jugué, bebí e incluso fume un poco pero nada de eso me hacía sentir feliz como el sólo verlo. Ya entrada la noche cierto pensamiento no dejaba de molestarme además de que Lee no dejaba de fastidiarme me decía que quería volver conmigo, lo evite hasta donde pude, era casi media noche cuando me marche a mi casa. Camine rápidamente llena de frustración además ese pensamiento que no dejaba de dar vueltas en mi cabeza ¿Stan nunca me engañaría o sí?
Subí a mi habitación silenciosamente en esos momentos agradecía que mi padre no estuviera tan interesado en lo que yo hacía, me desvestí sintiéndome más mareada de lo que imaginaba además necesitada de sus caricias que estuvieron ausentes ese día. Sin pensarlo dos veces lo llame, escuchaba como daba tono después de cuarto pitido respondió.
-Hola –voz se escuchó seca.
-Stan perdóname no me pude zafar hoy –dije entre sollozos en realidad no me percaté de que lloraba –te extraño –agregue.
-No te preocupes Wendy, en ocasiones será así –respondió utilizando un tono muy dulce.
-Si lo sé, pero quiero estar contigo para siempre –afirme con voz entrecortada –Stan yo te amo.
-Yo también pecosa pero no por eso tienes que llorar, ¿bebiste verdad? –pregunto con seriedad.
-Sólo un poquito –respondí más tranquila.
-Tal vez es el alcohol quien que habla por ti –decía dejando escapar una breve risita.
-No claro que no, pero me ayuda a desinhibirme es más ahorita podría gritar desde mi ventana lo mucho que te amo –conteste riendo.
-Te creo así que no lo hagas he sobrevivido a muchas cosas pero no creo hacerlo a tu padre –contesto entre risas.
No supe bien porque lo dije pero se escapó de mis labios. -¿Stan tú me engañarías? Hubo un breve silencio del otro lado de la línea al final escuche un suspiro.
-Gracias por tu nota también creo que eres extraña aún más que yo –respondió con tranquilidad.
Quise insistir en mi pregunta pero sabía que él no la contestaría sentí una pequeña herida en mi corazón era la primera que me hacia el amor de Stan.
-Gracias, creo que sin duda nos queda bien a los dos –respondí con cierta tristeza.
-Sabes también estuve en la cárcel más famosa del país de la autora –decía con cierto orgullo.
-¿Enserio? –pregunte incrédula.
-Sí, claro que si –respondió ufanándose.
-Stan por favor cuéntame la historia hasta que me quede dormida.
-Claro Wendy, bueno todo comienza así…
No supe en que momento me quede dormida o en que termino su historia pero su voz me arrullo un buen rato, dormí excelente esta vez incluso abrí los ojos antes de que sonara el despertador.
Ese día transcurrió sin mayor contratiempo todo fue normal incluso ver la cara de resaca de mis compañeros bueno después de todo a quién se le ocurre hacer un fiesta en jueves, en cuanto sonó el timbre tome mi bicicleta y de dirigía a la cabaña. Al llegar vi a Soos haciendo unos ajustes dentro la tienda de regalos, le pregunto dónde estaba Stan me respondió que en la cocina entre a ella y ahí estaba en hablado por teléfono.
-Muy bien entonces los espero dentro de una hora –decía mientras me hacía un gesto con la mano.
-Hola Wendy, ¿cómo estás? –pregunto en cuanto colgó.
No respondí nada me abalancé sobre él y lo comencé a besar, mis besos estaban llenos de ansiedad un solo día sin sus labios y me parecía que había sido una eternidad. Lo bese hasta quedarnos sin aliento bueno aunque él también había correspondido mis besos.
-Eso fue increíble pero Soos podría vernos –dijo están mientras se alejaba un poco de mí.
-Lo sé, ¡pero no me importa! –dije mientras sonreía.
Justamente entro Soos al terminar la frase. –Sr. Pines voy a comprar los repuestos, mmm creo tardare un par de horas.
-Está bien –contesto Stan.
Me dirigí a la tienda de regalos puede ver como se alejaba la camioneta esto me daba la oportunidad perfecta para estar con él, me disponía a buscarlo cuando su mano me sujeto sin darme tiempo de nada me volvía a besar.
-¿Cuánto tiempo tenemos? –pregunte entre besos.
-Como cuarenta minutos –respondió mientras mordía mis labios.
Sería un encuentro furtivo y rápido pero no quería dejarlo pasar, nos besamos de manera desesperada él me levantaba la blusa yo desabrochaba su saco todo sin separar nuestros labios un segundo. Sentí como sus hábiles manos ya se encontraban jugando con mis pechos extrañaba tanto sus caricias, Stan rompió nuestro beso eso me permitió quitarle el saco, zafarle la camisa y deslizar mis manos dentro de ella. Nuestros sonidos de excitación se escuchaban por toda la tienda, me tomo de la cintura para subirme al mueble de la registradora desde esa posición estimulaba mis senos con pequeñas mordidas, su húmeda lengua se enrollaba en mis pezones todo aquello me cortaba la respiración mientras lo hacía sujetaba fuertemente la madera para no caer. Me bajo del mueble para al mismo tiempo darme la vuelta y en un movimiento veloz bajo mis pantalones, el sentir como me penetraba desde atrás sin previo aviso hizo que se escapara un enorme gemido. Sus embestidas era rápidas y fuertes con cada una de ellas sentía que las piernas me flaqueaban por lo que me sostenía un vez más del mueble de la registradora, hizo mi cabello a un lado para poder besarme además con una mano sostenía mi cadera y con la otra seguía acariciando mis pechos. Me enloquecía su tacto, sus besos, su cuerpo, sus caricias, su ternura, su sexo todo él me hacía perder la cordura es más ninguno recordó que las ventanas daban directo hacia afuera, escuche alguna vez que mis compañeras estaban con sus novios únicamente porque eran buenos en el sexo me llegue a preguntar si eso era lo que me pasaba con Stan pero me negaba a creer que algo tan vacío fuera lo que sentía por él. Al recordar nuestros encuentros no sólo era la satisfacción del deseo o la lujuria era por lo que sentíamos, en mi cabeza aunque sonara cursi sabía que yo con Stan hacia el amor. Mis jadeos eran cada más fuertes mientras él dejaba escapar unos gruñidos muy sexuales, mi piernas ya no soportarían más por lo que le hice una señal para que se sentara en mi silla cosa que acepto con gusto, termine de quitarme los pantalones y me senté a ahorcadas sobre Stan. Lo acaricie estaba sublimemente lubricado, mi mano se deslizaba con facilidad ahora quien gemía y se sonrojaba era él, yo desea volver a sentirlo así que volví a introducirlo, mi ritmo era lento y delicado desde esa posición podía penetrarme mucho más profundo puso sus manos en mis nalgas para aumentar el ritmo. Lo besaba para mitigar nuestros gemidos que en esos momentos ya casi cerca del clímax era muy escandalosos, sentía como golpeaba cada vez más profundo además podía sentir en cada una de sus embestidas nuestros correspondientes espasmos. Besó mis labios y una corriente eléctrica atravesó mi cuerpo conseguía el orgasmo, me siguió penetrando una cuantas veces más y se corrió dentro de mí, el escuchar sus sensuales gruñidos me dijo que él también lo alcanzo.
Nos quedamos unos segundos más así entre unos cuantos besos, estábamos tan ensimismados en lo nuestroo que no nos dimos cuenta de que llego el autobús hasta que estuvo enfrente de la Cabaña, tome mi ropa y salí corriendo al baño para acomodármela por un instante me reí al pensar en que hubiera pasado si nos encontraran así.
Escuche como iniciaba el tour siempre me sorprendí de que las personas creyeran en la bobas cosas que les decía Stan aunque él era capaz de convencer a cualquiera, unos minutos después ya estaba en mi lugar en la registradora fingiendo como siempre es ser una simple adolescente cualquiera. Ese día fue uno de bastante trabajo ya que el último grupo de turistas se marchó casi a la hora de cerrar e incluso Soos ya había vuelto hace un buen rato, vendí bastantes baratijas e incluso también estafe a uno que otro incauto eran algunas cosas de las que aprendí de Stan. Soos se despidió yo dije que un tenía que hacer las cuentas del día así que me tardaría otro poco, termine con la registradora y me di cuenta de que observaba desde la puerta de la entrada de empleados.
-¿Qué piensas? –pregunte mientras me acerba a él.
-Si te respondo pensaras que soy un pervertido –respondió mientras me abrazaba.
-No creo que seas pervertido pero si extraño Señor Misterio –respondí para después besarlo.
Nos besamos por varios minutos pero sabía que el momento de regresar a casa llegaría pronto.
–Sabes Stan me frustra el no poder pasar todas las noches contigo, bueno al menos una para saber que se siente amanecer en tus brazos –dije mirándolo a los ojos.
-A mí también pero tengo algo planeado déjame confirmarlo y te cuento –al decir esto me besaba y su respuesta me confirmaba que él quería estar conmigo y tal vez sólo tal vez que no me engañaría.
La pelirroja se dejó llevar por los besos de ese extraño hombre seductor que cada vez se adueñaba más de su corazón, sintió un tibio sentimiento llenar su alma era lo que ella se atrevía a llamar AMOR y por ese instante su mente le dijo que podía confiar en él.
FIN
CAPÍTULO IV: EXTRAÑEZA (parte B)
Pienso muchas cosas después de ese encuentro y al final todas me conducen a una sola respuesta "Amor", nunca fui bueno en estos asuntos, a lo largo de mi vida sobre todo en esos años de búsqueda que me llevaron a recorrer el mundo tuve una gran cantidad de amantes y uno que otro cariño pero nada que detuviera mi camino. Hice promesas que a ciencia cierta sabía que no cumpliría, limpie lágrimas, trate de reparar corazones que yo rompí e incluso pague uno que otro procedimiento no tan legal en esos días por el simple afán de no detenerme. Pero con ella todo parece diferente tal vez es el sentimiento tan cercano de la muerte o el querer aferrarme a algo y poder decir que esta vida valió la pena, pero he aprendido que las respuestas correctas no existen a veces lo único que nos queda es simplemente ser y nada más. Pero Wendy se apodera poco a poco de mis pensamiento y eclipsa mi vida, ahora cuento las horas y los minutos para que llegue sé que vendrá incluso aunque sea su día libre bueno al menos eso quiero pensar.
-¿Sr. Pines le puedo preguntar algo? –me dice Soos sacándome de mis pensamientos.
-¿Claro que pasa? –contesto simulando reparar la liebrelope.
-¿Tiene novia?, ¿Acaso conoció a una anciana atractiva? –pregunto con un todo bastante suspicaz para venir de él.
Su pregunta me tomo desprevenido no supe que responder, como decirle que quien hace que mis ilusiones revivan e incluso surjan nuevas es su pelirroja y pecosa compañera de trabajo. Él también es hombre e incluso tiene una relación pero de ahí a que pueda comprender lo que tenemos existe un gran tramo, aunque en ocasiones he querido hablarlo con alguien porque lo secretos que he mantenido sólo me consumieron hasta el punto de vivir casi aislado en esta vieja cabaña. Sin embargo sé que no puede ser enunciado, es un Amor que está destinado a vivir en el secreto después de todo esa es la especialidad de los Pines.
-¿Por qué la pregunta? –pregunte en vez de responder.
-Bueno es porque en estos días lo he visto más "feliz" de lo usual a pesar de que no haya tantos turistas, además ha dejado su clásico traje negro un tanto de lado y por ultimo hace unos días encontré una pantis debajo del sillón.
La respuesta de Soos me dejo halado en efecto estaba mucho menos gruñón porque el simple hecho de verla me hacía feliz, además me descubrí a mí mismo usando una camisa azul con flores además de un pantalón blanco atuendo que utilizaba únicamente cuando tomaba vacaciones. También desde nuestro primer encuentro los besos ya no nos bastaban, cualquier momento o lugar era bueno para estar juntos por lo que nos dejábamos llevar por el deseo pero no es tan sencillo como sucumbir a las necesidades primarias existe cierta complicidad entre los dos. Son las miradas que dicen todo sin necesidad de palabras, es lo que su presencia me provoca, son sensaciones llenas de "Amor", es que ella llama aquello que creía olvidado.
-Bueno Soos ya sabes a veces "contrato" un poco de compañía femenina –conteste.
-Ahhh, era eso. Bueno Sr. Pines es que se notaba más extraño de lo usual –dijo con tranquilidad mientras cambiaba un foco.
-Muy bien Soos tengo que ir una rato a la oficina se necesitas algo llámame – tome el bastón con la bola 8 y desaparecí.
Dentro de la privacidad de mi oficina no dejo de pensar en lo que dijo Soos, es cierto mi actitud es más extraña incluso para alguien quien es sinónimo de la "Extrañeza". Violando mis propias reglas le he contado cosas que a muchos otros les oculte, a veces me mira con ingenuidad otras simplemente calla pero muchas veces pregunta hasta dejarme sin respuestas, siempre trato de hacerlo bajo los límites de la legalidad pero me asusta darme cuenta que conoce más sobre mí de lo que me gustaría aceptar. Siento culpa no puedo evitarlo no deja de pensar que sólo teniente 17 años, pero eso parece dejar de importar cuando estamos en la cama le he enseñado el verdadero origen del apodo "Sr. Misterio" y he querido adueñarme de tantas primeras veces como sean posibles. Despejo mi mente y abro la caja fuerte en busca de unos documentos puedo ver mi caja de secretos pero me llama la atención una pequeña hoja naranja, la desdoblo tiene una pequeña calcomanía de una pintura famosa además de tener escrita una pequeña frase: "Yo solía pensar que era la persona más extraña en el mundo, pero luego pensé, hay mucha gente así en el mundo, tiene que haber alguien como yo, que se sienta bizarra y dañada de la misma forma en que yo me siento. Me la imagino, e imagino que ella también debe estar por ahí pensando en mí. Bueno, yo espero que si tú estás por ahí y lees esto sepas que, si, es verdad, yo estoy aquí, soy tan extraña como tú.*" Además tenía escrita otra pequeña nota: "Para mi esa persona tan extraña como yo eres tú Stan, eres quien entiende mi extrañeza y del cual entiendo la suya. Te amo Señor Misterio". Al terminar de leerla no puedo evitar sonreír, entre los dos se manifestaba una afinidad que sólo en un par de ocasiones había vivido también me intrigaba cómo es que ha descifrado la contraseña eso ratificaba lo que ya sabía ella me conoce más de lo que imagino.
Regrese a la tienda de regalos en espera de su llegada, era su día libre sin embargo quería verla más que eso necesitaba estar ella, deseaba tenerla entre mis brazos, sentir su olor, su cuerpo, toda Wendy sin embargo los minutos pasaron y no llego. No pude dejar de sentirme frustrado o incluso enojado, si enojado esa era la palabra lo increíble es que era un sentimiento sin fundamento ella era libre podía hacer lo que quisiera con su tiempo y sin embargo yo deseaba que estuviera ahí.
Golpeaba mis dedos contra una de la repisas sin dejar de ver por la ventana, esperaba verla llegar en su bicicleta pero a cada minuto y golpe mi cordura se esfumaba.
-¿Qué raro hoy no llego Wendy? –decía sus mientras limpiaba sus manos –Seguramente está con sus amigos.
En efecto podía estar con sus amigos al fin y al cabo seguía siendo una adolescente tenia cosas por vivir pero eso no aminoraba mi molestia, sabía que ninguno de esos idiotas la conocía como yo, disfrutaba de que me confiara sus secretos no era tan segura es más le temía a muchas cosas. Extrañaba a su madre pero no lo admitiría con alguien más, no le gustaba sentirse sola pero era un sentimiento que la acompañaba desde hace tiempo en eso nos parecíamos, incluso me conto sobre su primera vez la resumió en dos palabras alcohol y hormonas además afortunadamente no había sido Robbie.
No es que me molestara el hecho de que ella no fuera virgen en el momento que la hice mía por primera vez es más me aliviaba el iniciarla en el sexo hubiera sido un culpa muy grande, pero aun así me molestaba que otros conocieran su cuerpo, su rostro sonrojado al llenarse de excitación, su voz y movimientos al alcanzar el orgasmo. Celos, eso era lo que sentía muchos celos porque en esos instantes muy probablemente estaría rodeada de imbéciles tratando de seducirla pero ella era mía, es más me gustaba dejarle pequeñas marcas en el cuerpo para que en el siguiente encuentro las volviera a ver sabría que estuve antes ahí.
La tarde se caracterizó por ser jodidamente tranquila sólo unos cuantos clientes, el escuchar las conversaciones sobre Melody por parte de Soos e incluso pensé que ese par de mocosos no se habían dignado en llamarme en varios días. Deje que mi cabeza se llenara de ideas que por instantes me distrajeran del hecho de que no la vería pero aquello no aminoraba mi molestia.
-Bueno Sr. Pines nos vemos mañana –decía Soos despidiéndose con la mano.
Organice algunas cosas a otras les cambie el precio para después cerrar la Cabaña, algo que sin duda pesaba más que nunca era la soledad. Todas las habitaciones parecían muertas llenas de un fétido sentimiento de olvido, los secretos que en sus paredes se guardaban se volvían lucidos entre mis memorias y el arrepentimiento de vivir como el Sr. Misterio me pasaba factura y esta no era fácil de pagar. Cene sin muchas ganas un poco de espagueti, serví un vaso de coñac y encendí un puro buscando algo que ver en la televisión de Gravity Falls pensé que Mabel tenía razón era la peor porquería que había visto. Sin embargo eso ya no importaba mi mente se sumergía en mis recuerdos, en todas la veces que mentí y engañe a las personas que brindaron su amor, por un instante pasaron frente a mis ojos todas las miradas que en alguna ocasión pronunciaron un "Te Amo" y las veces que dije "Yo también" a pesar de que sabía que cada letra era una mentira. Rara vez me importo engañar a alguien pero el pensar en Wendy oprimía mi pecho, no deseaba engañarla de hecho no lo hacía porque el Amarla era verdad pero al mismo tiempo lo era ya que lo nuestro jamás podría ser más que una locura y en algún instante terminaría.
El sonido del teléfono me saco de mis pensamientos lo deje sonar un par de veces para poder organizar mis ideas, sabía que era ella nadie me llamaría a esa hora bueno a acepción de Dipper en busca de un consejo masculino que casi siempre terminaba en usa más desodorante chico. Levante el auricular y conteste.
-Hola – mi voz se escuchó seca pero no era por molestia más que nada era arrepentimiento.
-Stan perdóname no me pude zafar hoy –dijo entre sollozos me sorprendió el escucharla llorar –te extraño –agrego con voz melancólica.
-No te preocupes Wendy, en ocasiones será así –el oírla así me hizo ser más amable además era verdad no siempre sería fácil habría ocasiones en que ninguno de los dos podría mentir o en su defecto escapar de sus mentiras.
-Si lo sé, pero quiero estar contigo para siempre –afirmó con voz entrecortada –Stan yo te amo.
-Yo también pecosa pero no por eso tienes que llorar, ¿bebiste verdad? –pregunte con seriedad ya que su voz delataba su estado además me sonroje por la facilidad con la que le decía "Te Amo".
-Sólo un poquito –respondió más tranquila.
-Tal vez el alcohol es el que habla por ti –dije dejando escapar una breve risita por recordar lo que yo mismo hacía en ese instante beber coñac y pensar en ella.
-No claro que no, pero me ayuda a desinhibirme es más ahorita podría gritar desde mi balcón lo mucho que te amo –contestó riendo.
-Te creo, así que no lo hagas he sobrevivido a muchas cosas pero no creo hacerlo a tu padre –conteste entre risas además me hacía gracia imaginarme a mí mismo molido a golpes por Dan que además tendría razón al querer sacar por fin de este mundo al viejo Stan Pines.
-¿Stan tú me engañarías? –esa pregunta me sorprendió y heló al mismo tiempo no supe que responder. No deseaba engañarla pero las mentiras y el engaño eran parte de mi vida una que dolía pero que muchas veces fue indispensable, decirle que no lo haría ya era un engaño. Al final no respondí sólo deje escapar un suspiro y agradecí recordando su osadía.
-Gracias por tu nota también creo que eres extraña aún más que yo –respondí fingiendo tranquilidad.
Me sorprendió que no insistiera suele ser más inquisitiva que eso pero tal vez el que estuviera un poco ebria me ayudaba esta vez.
-Gracias creo que sin duda nos queda bien a los dos –respondió pero alcance a percibir cierta tristeza.
-Sabes también estuve en la cárcel más famosa del país de la autora –dije con cierto orgullo ya que en mis viajes había parado en ese país, sonreí al recordar que estuve a punto de morir varias veces en menos de una semana pero en fin así es y será por lo que me reste de vida.
-¿Enserio? –preguntó incrédula.
-Si claro que si –respondí ufanándome además pensé si supiera que me buscan en 13 países.
-Stan por favor cuéntame la historia hasta que me quede dormida – me pidió con una voz sumamente suplicante por lo que no pude reusarme.
-Claro Wendy, bueno todo comienza así…
No supe en qué momento se quedó dormida pero después de unos veinte minutos solo puede escuchar su respiración le dije te amo entre susurros y colgué el teléfono, eran casi las dos de la mañana cuando me retire a la habitación a dormir pero no fue una noche tranquila porque la pregunta de Wendy seguía dando vueltas en mi cabeza ¿Stan tú me engañarías?
Ese día transcurrió sin mayor contratiempo todo fue normal, desperté con el sabor a anciano en mi boca y con uno que otro dolor cosa que ya no me extrañaba como todos los días Soos llego temprano al trabajo, era igual que siempre. Mientras Soos revisaba el aire acondicionado yo me dirigí a contestar una llamada de unos turistas en la cocina.
-Muy bien entonces los espero dentro de una hora –mientras me podía de acuerdo con los turistas la vi llegar y la salude con la mano.
-Hola Wendy, ¿cómo estás? –dije en cuanto colgué.
No respondió nada se abalanzó sobre mí y me comenzó a besar, sus besos estaban llenos de ansiedad y desesperación, yo correspondí sus besos porque sería mentirme a mí mismo el negar que los necesitaba tanto o incluso más que ella, eran lo que me hacía sentirme vivo.
-Eso fue increíble pero Soos podría vernos –dije están mientras la alejaba un poco de mí ya que si nos veía no sabría qué contestarle a mi rechoncho empleado.
-Lo sé, ¡pero no me importa! –contesto mientras sonreía. ¡Maldición como amo esa sonrisa!
Justamente entro Soos al terminar la frase. –Sr Pines voy a comprar los repuestos, mmm creo tardare un par de horas.
-Está bien –conteste.
Se fue a la tienda de regalos, puede escuchar desde la cocina como se alejaba la camioneta, regrese a la tienda de regalos y me di cuenta que me buscaba con la mirada después camino hacia la entrada de empleados no se había percatado de que estaba detrás de ella. Sujete su mano y sin darle tiempo de nada la volvía a besar quería demostrarle lo mucho que la extrañe.
-¿Cuánto tiempo tenemos? –preguntó entre besos.
-Como cuarenta minutos –respondí mientras le mordía los labios.
Sería un encuentro furtivo y rápido pero no quería dejarlo pasar, nos besamos de manera desesperada le levante la blusa con rapidez y ella desabrochaba mi saco todo sin separar nuestros labios un segundo. Mis manos hábiles y ansiosas ya se encontraban jugando con sus pechos extrañe tanto su cuerpo, rompí nuestro beso eso le permitió quitarme el saco y zafarme la camisa para deslizar sus manos dentro de ella para acariciar con cierta ternura mi dorso. Nuestros sonidos de excitación se escuchaban por toda la tienda, la tome de cintura para subirla al mueble de la registradora desde esa posición podía deleitarme con sus senos, los besaba y lamia para después darles pequeñas mordidas, mi húmeda lengua se enrollaba en sus pezones todo era jodidamente excitante, mi erección crecía al sentir como Wendy se retorcía y decía mi nombre con cada caricia. La baje del mueble al mismo tiempo le di la vuelta y en un movimiento veloz baje sus pantalones junto con la ropa interior, la penetre abruptamente desde atrás no me podía contener más esto hizo que se le escapara un enorme gemido. Mis embestidas era rápidas y fuertes quería que con cada una, con cada roce se diera cuenta de lo mucho que la deseaba pero sobre todo de que la Amaba. Hice su cabello a un lado para poder besarla además con una mano sostuve su cadera y con la otra seguí estimulando sus firmes senos. Me enloquecía su tacto, sus besos, su cuerpo, sus caricias, su ternura, su sexo toda ella me hacía perder la cordura es más ninguno recordó que las ventanas daban directo afuera. Sé muy bien como es el simplemente satisfacer un instinto, el tener sexo solo por querer tenerlo y nada más, en varias ocasiones me utilizaron para eso cosa que no importaba ya que la final podía alcanzar esa efímera satisfacción y cuando retornara el deseo volvería a entrar en el juego de la seducción. Pero en contadas ocasiones de mi vida es más sabia que con ella solo habían sido cuatro ese deseo o lujuria significaba mucho más, en mi cabeza aunque sonara terriblemente idiota sabía que yo con Wendy hacia el amor. Sus jadeos eran cada más fuertes mientras yo dejaba escapar unos gruñidos muy sexuales, ella deshizo nuestra unión y me hizo un gesto para que me sentara en la silla de la registradora cosa que acepte con gusto terminó de quitarse los pantalones y se sentó a ahorcadas sobre mí. Me acaricio con suma agilidad, su mano se deslizaba con fuerza y delicadeza ahora quien gemía y se sonrojaba era yo por un momento nuestras miradas se volvieron a juntar pude ver todo su deseo en sus ojos lo cual e hizo estremecer. Se introdujo mi miembro una vez más ahora era ella quien marcaba el ritmo, era lento y delicado desde esa posición podía penetrarla mucho más profundo puse mis manos en mis nalgas y comencé a aumentar la velocidad, el sentir su calor me dejaba la mente en blanco y sin ninguna resistencia. La besaba para mitigar nuestros gemidos que en esos momentos ya casi cerca del clímax era muy escandalosos, cada vez iba más profundo además podía sentir en cada una de mis embestidas nuestros correspondientes espasmos. Besó mis labios, pude escuchar como un gemido ahogado se escapaba de sus rosas labios al mismo tiempo que intentaba articular mi nombre además de sentir como su paredes me apretaban al instante de que llegara al orgasmo, para mí no resulto muy diferente un par más de envestidas y mi columna se arqueo además de que un inmenso calor se esparció por todo mi cuerpo antes de derramarme dentro de ella.
Nos quedamos unos segundos más así entre unos cuantos besos, estábamos tan ensimismados en lo nuestro que no nos dimos cuenta de que llego el autobús hasta que estuvo enfrente de la Cabaña, tomó su ropa y salió corriendo al baño yo acomode mis pantalones mi saco aunque se podía ver que estaba un poco arrugado pero nada del otro mundo.
Inicie el tour para el maestro del engaño el timar a esos turista era pan comido, vi de reojo como regresaba su puesto una vez más comenzaba el teatro de ser simplemente el viejo y la adolescente nada más. Resulto un grupo bastante numeroso que obviamente dejo buenas ganancias lo malo es que ocupo casi todo el día incluso Soos ya había vuelto, me divertí al notar como ella también estafó a uno que otro incauto estaba aprendiendo cosas de mi aunque no las más legales. Soos se despidió, ella alego el tener que hacer las cuentas del día antes de irse, yo la miraba desde el marco de la puerta de los empleados recordando lo que hace unas pocas horas hacíamos ahí.
-¿Qué piensas? –preguntó mientras me acercaba a mí.
-Si te respondo pensaras que soy un pervertido –respondí mientras la abrazaba además era verdad de hecho pensaba hacerle el amor una vez más.
-No creo que seas pervertido pero si extraño Señor Misterio –respondió para después besarme.
Nos besamos por varios minutos pero sabía que el momento en que tendría que regresar a su casa llegaría pronto.
–Sabes Stan me frustra el no poder pasar todas las noches contigo, bueno al menos una para saber que se siente amanecer en tus brazos –dijo mirándome a los ojos.
Respondí sin pensarlo demasiado ya que a mí también me frustraba el no poder amanecer con ella en mis brazos, yo quería experimentar el saber que se sentía verla amanecer en mi cama aunque fuera una sola vez.
-A mí también pero tengo algo planeado déjame confirmarlo y te cuento –al decir esto la bese y ella se entregó de nuevo a nuestras sensaciones a lo que llamábamos "Amor".
Ese hombre seductor sentía miedo por lo que la pelirroja le provocaba, pero sintió aún más culpa porque sabía que a pesar de todo no podía prometerle el no engañarla ya que este Amor no podía ser vivido para siempre y el decir lo contrario sería mentir. Pudo sentir como una herida más se agregaba a su corazón y esa herida era pelirroja.
FIN
Notas del autor:
Llegamos al final de otro capítulo, en lo personal creo que fue un tanto cursi pero quería un poco de amor y romance antes del inminente fin. Si lamentablemente a este Fic sólo le quedan dos capítulos más, ya tengo pensado el final y espero que le guste.
Realmente me gusta pensar en un Stan que es capaz de Amar y dejarse Amar, y que decir de la joven Wendy en efecto ama a ese hombre como jamás lo hizo que su corta edad no los engañe ella sabe perfectamente que lo del Sr. Misterio es único.
Pero así suelen ser los amores de juventud apasionados y efímeros pero eso no significa que no importen por el contrario son esas experiencias que es esos momentos se presentan como nuevas las que en un futuro nos definirán.
Este Fic está dedicado a alejandro2404921 quien adivino cual era la canción que sonaba en el celular de Wendy y esta era "All is full of love" de Bjork una de mis canciones favoritas en este mundo.
El siguiente capitulo será dedicado al que me diga quién era la pintora reseñada en la clase de Wendy esto es súper fácil, les dejo una pista es Mexicana.
Ahora cosas sin sentido cuando iba por ahí del 3er semestre de la preparatoria tenía una extraña actividad con mis amigos esta era que teníamos un libreta donde entre todos escribíamos una historia, cada uno escribía una página después la pasaba y al que le tocaba tenía que seguir la historia claro sin tonterías el chiste es que fuera una historia que se conectara a través de nuestras distintas perspectivas y al final de la preparatoria tuvimos una excelente historia y sobre todo un maravilloso recuerdo.
Por lo que lectores y escritores que pasen sus ojos por este fic me gustaría proponerles esa actividad, el escribir una historia sobre GF pero elaborada por muchos sé que aquí hay personas de distintos países lo cual creo que le daría un toque de singularidad extra. Si están interesando mándenme un mensaje privado.
Más cosas sin sentido mis queridos lectores y escritores ¿tienen algún "ritual" para escribir? ¡Cuéntenmelo!
Les comparto el mío, yo sólo escribo de noche así es cada vez que ven una actualización mía es porque muy probablemente no he dormido en toda la noche además no me gusta escribir en pausas. También lo hago escuchando música (les dije que soy obsesiva tengo tres horas escuchando la misma canción) y en muy especiales ocasiones fumo.
Una pregunta más, ¿Qué creen que hay debajo del yeso de McGucket?
Yo creo que tiene un tatuaje similar al de Stan así que hagan sus apuestas señores y por ultimo
¡JULIO YA LLEGA!
ESPERO SUS COMENTARIOS Y GRACIAS POR LEERME.
