Bien, nos sabemos de memoria la historia: los personajes de las CLAMP no pertenecen si no a ellas, yo podría a llegar a utilizar personajes de mi imaginación pero casi todos serán de ellas (todos por el momento. Yo diré cuando no). La historia es de mi total autoría y pues… X a leer!

El secuestro de Sakura

Pensamientos y recuerdos:"&&&&&&&&"

11 años antes…

"Miraba alternativamente hacia todas partes. Era un acuerdo que no había dudado hacer con aquel hombre para salvar la vida de su mujer. No se arrepentía de nada, pero si tenía ligeros remordimientos. Era su hija de quien estaban hablando, como si fuera… un objeto, un trofeo.

Maldecía no haber encontrado otra alternativa, a veces. Pero sabía que a pesar de todo, volvería a cometer el mismo error si estuviera de nuevo en esa horrenda situación.

-Mire señor, Kinomoto, la idea primordial del asunto no es incomodarlo, sólo obtener lo que por derecho nos pertenece.- Fujitaka frunció el ceño más que molesto por las palabras "derecho" y "pertenecer". Su hija no era una cosa o un animal, era un ser humano. Su más grande tesoro junto con su esposa y su otro hijo Touya. El señor Li no tenía ningún derecho de llamarla así.

-No me gusta la forma en la que se refiere respecto a mi hija. Es un ser humano, no un trofeo. Y, además, de antemano sabe que cumpliré con lo pactado. Soy un hombre de palabra.- Dijo tratando de convencerse mas así mismo que a quienes tenía en frente.

El señor Li sonrió complacido

-Me agrada que como buen caballero recuerde su palabra, aunque de lo prometido ya hayan pasado 7 años. Además debe considerar que su hija tendrá de todo, no hay motivos para creer lo contrario. Incluso, viendo el aspecto económico, será más beneficioso para su hija que para mi hijo- El señor Kinomoto miro al chico de 12 años a un lado del jefe del clan más poderoso de todo Hong Kong. El chico mostraba un halo de misterio, denotaba superioridad y en su rostro había una mirada demasiado maquiavélica para un chico de su edad. Fujitaka considero la opción de romper el trato.

-Sé lo que está pensando, señor Fujitaka y le diré que si no quiere tener problemas severos con el clan más poderoso de toda China deberá cumplir con su palabra. No hay vuelta atrás. Ahora, si no fuera mucha molestia, ¿podría mostrarnos el paquete que se le ha encargado?- Ordenó el jefe con voz deliberadamente tranquila, cosa que alertó al arqueólogo.

Con una muy visible mueca de indignación y rabia dejo un sobre amarillo sobre la mesita de cerezo que tenia frente a sí. Sin perder tiempo Hien Li ojeo rápidamente el contenido y con evidente indiferencia le pasó el sobre a su hijo quien con lentos movimientos también observó, pero con demasiada atención. Al terminar asintió a su padre, quien dirigió su mirada atenazante al hombre que tenía al frente.

-Tiene usted una hija muy hermosa, señor.- dijo con voz ausente. Fujitaka apretó los puños por la furia.- Lo único que resta es pedirle que la mantenga en las mejores condiciones. Reitero que no aceptamos mercancía usada, dañada o defectuosa. Si intentase tomarnos el pelo, lo sabríamos inmediatamente. ¿Está claro?-le sonrió macabramente.

Resignado, Fujitaka sólo asintió de mala guisa.

-Perfecto, entonces, se puede retirar. Lo veremos dentro de 6 meses.- dijo con un dejo de burla. Fujitaka se disponía a retirarse, pero antes de salir por esa puerta de acero, el señor Hien volvió a llamarlo.-Una cosa más, señor. Le sugiero que interne a su hija en esta institución. De esta manera, tendremos asegurado que su hija, hasta el día de la entrega, será completamente pura- le tendió un papel con el nombre, dirección y teléfono sobre un colegio demasiado costoso que Fujitaka conocía porque ahí había dado clases un tiempo y era donde se había enamorado de su ahora esposa.

Encolerizado por la idea de que incluso intervendrían en la educación de su pequeño retoño, el arqueólogo salió de ahí tan rápido que parecía que lo iban persiguiendo.

Una vez solos, Hien Li miro a su hijo, quien no dejaba de observar las fotos de la pequeña niña con quien en un futuro cercano se uniría.

-Veo que la pilluela ha llamado tu atención, ¿no es así, Xiao lang?-. Sabía de antemano la respuesta. De no haberle interesado, el niño –quien tenía el mismo temperamento que él- habría soltado las fotos, al extraño irse. Hien rió para sus adentros al notar que su hijo no quería decir nada. Le enorgullecía la forma de ser de su hijo, aunque a veces lo llenaba de desespero.- Bien si esa es tu respuesta, entonces no se diga más.- y con una risa gutural observó como su hijo guardaba celosamente las fotos de la chiquilla en su pequeño portafolio.

Rumiando en su tristeza, Fujitaka llego a su casa. Sin apenas darse cuenta. Al tocar el timbre esperaba la bienvenida de su pequeña hija Sakura y su amada Nadeshiko, pero sólo lo recibió la segunda.

-Amor, ¿Qué tal te fue? ¿Lograste disuadir a al jefe Hien?- había mucha esperanza en su rostro. Pero al ver el estado de desolación de su marido lo entendió todo.-Ho, esto ha sido mi culpa- dijo al borde del llanto. Se cubrió la cara con las manos para que su esposo no viera su infinita desdicha.

-Tranquila, Naddy. Dime, ¿Dónde está nuestra pequeña?- le destapó la cara y esperó su respuesta con una mirada de infinito amor grabada en su joven rostro.

-Está dormida, hoy la venció el sueño. No te pudo esperar como de costumbre.- al Fujitaka terminar de limpiarle las lagrimas del rostro su esposa lo llevó a ver a su hija.

Se encontraba profundamente dormida, abrazando un gigantesco oso de peluche que en su momento le había otorgado una enorme dicha. Ambos la miraron con infinito cariño y ternura.

Fujitaka y Nadeshiko se quedaron en el quicio de la puerta. Él rodeando con un brazo a su mujer y ella descansando su cabeza en el hombro masculino.

-Fue mi culpa. Espero que algún día nuestra hija logre perdonarme- dijo Nadeshiko de nuevo al borde del llanto. De repente sintió que su esposo le besaba la coronilla de la cabeza.

-No deberías culparte de esa manera. Y en todo caso, a quien debe de culpar es a mí. Fui yo quien la ofreció a ese hombre.-musito horrorizado de sí mismo.

-Pero si yo no hubiera enfermado… nosotros no teníamos dinero y… - en ese instante Fujitaka la volteo y la besó tiernamente.

-Esa enfermedad que a ti te asaltó, no la elegiste en ningún momento. Así que deja de culparte, amor mío. No quiero escuchar que tienes la culpa una vez más o me harás sentir peor- le pidió y besando sus manos ambos decidieron volver su atención a la pequeña criatura que descansaba inocente de todo lo que le depararía en el futuro. Sólo contaba con 7 años y ya tenía que cargar con algo tan grande como un matrimonio forzado

Sin ser consientes de ello, un pequeñín los observaba desde la puerta de enfrente. Lo había escuchado todo, y él no permitiría que entregaran a su hermanita. La defendería contra todo en el mundo. Se prometió a sí mismo. Sin saberlo comenzó a cultivar cierto odio hacia sus padres por hacerle eso a su hermana menor.

Bien, lo prometido es deuda y como soy un damallero (lol) he cumplido con mi palabra. ¿Qué les pareció el capitulo? Gracias por sus reviews, me sorprendió que me llagaran tan pronto, pero me alegran. Y sí, como dicen algunos de ustedes, el fic tiene parecido con otros pero eso sólo sera alprincipio, lo haré lo mas original que se pueda, lo prometo. :)

La verdad no espero reviews (pero si me dejan con gusto los responderé justo como hoy :) ), con que lean mi historia estaré conforme.

OTRO PUNTO ES QUE ESTA VEZ NO DEJARE FECHA PARA EL PROXIMO CAPITULO, pero pueden estar seguros, actualizaréJ. ¡Palabra de damallero! Sin más por el momento, yo me despido.

Atte .: Dalian Montgomery.

"Cuando deseas alguna cosa, el universo conspira para que lo consigas" 3