Bien, nos sabemos de memoria la historia: los personajes de las CLAMP no pertenecen si no a ellas, yo podría a llegar a utilizar personajes de mi imaginación pero casi todos serán de ellas (todos por el momento. Yo diré cuando no). La historia es de mi total autoría y pues… X a leer!
El secuestro de Sakura
Pensamientos y recuerdos:"&&&&&&&&"
Actualmente...
"Lenta e inocentemente, una mano le acariciaba la espalda. Le estaba volviendo loco de deseo. Con movimientos como las olas del mar se movió dentro de ella, y en un acceso de pasión incontrolable, comenzó a morder su cuello y después a absorberlo. Comenzó a embestir más fuerte".
-"Aaaaah"- la oyó gemir débilmente y la sintió retorcerse debajo de él.
"No podía más, tenía que liberarse de alguna manera, pero antes que él, estaba el placer y el disfrute de ella. Mordiéndose el labio reprimió el impulso de venirse sin haberle dado lo que ella merecía."
"Quería verla muerta de deseo y placer, tal como él lo estaba en ese momento."
"Y lo estaba logrando. Sólo le faltaban unos empujes más, él lo sabía. Y entonces…"
RIN, RING, RING, RING…
Su maldito teléfono.
Soltando una sarta de los peores improperios conocidos por el hombre y otros inventados por él, estiró la mano y cogió el teléfono de la mesita de noche que estaba a un lado de su cama. Miró el número y con más coraje aun contestó. Juraba que lo mataba si lo tuviera en frente.
-Puta madre, que no sabes que malditas horas son- masculló con voz ronca por la recién levantada. Estaba encolerizado.
- Veo que hoy amaneciste de buen humor, Xiao lang- dijo con socarronería el sujeto del otro lado de la línea.
-¿Qué mierdas quieres?- preguntó cada vez más al borde del ataque iracundo. Se sobó los ojos.
-Sólo llamo para recordarte que hoy entrenarás con la élite y yo con los principiantes.- tenía una sonrisa de oreja a oreja. Sabía perfectamente que su mejor amigo estaba soñando con ella, de lo contrario, no le habría contestado de esa guisa.
-Eriol, maldito cabrón, hijo de puta. Te joderé por esto en cuanto te vea.-miró el reloj antiguo de madera de caoba de la pared y se sentó en su cama.- son las 05:05 a.m.-gruñó.
-A ¿sí?- se burló mirando también su reloj de mano.
-Te patearé el cu…- pero antes de que pudiera terminar la frase, ya no había nadie del otro lado de la línea.
Suspiró y dejó caer el brazo en la cama. Miró las rojas sabanas. Tenía una casa de campaña de tamaño considerable allá abajo. Con un gruñido se dejó caer nuevamente en la cama.
No iba a masturbarse, eso ya no lo llenaba. La necesitaba ya, sólo a ella. Ni siquiera ahora las tipas que lo perseguían para un acostón rápido le saciaban. Sabía que era una adicción la que sentía por ella, tal como se lo había dicho Mei ling, su primastra.
Pero es que no podía evitarlo.
Cada vez que la espiaba, cada vez que recibía fotos suyas, más sentía que la necesitaba. Y sin contar las noches en que él la tocaba. Su piel era como la seda y la porcelana combinadas únicamente para el deleite humano, eso sin contar su cuerpo…
Shaoran conocía las medidas concretas de Sakura. Lo sabía todo de ella por los informes del colegio. Además de las inspecciones que él mandaba a hacerle a diario con propósitos "médicos". Su chica no tenía un solo gramo de grasa en su cuerpo.
Se levantó de su cama y se fue a la ducha para intentar apagar su fuego, aun que sabía que de nada le serviría.
Últimamente estaba teniendo más sueños húmedos con Sakura de los que debiera tener una persona normal. Eso sin contar las sesiones en las que se auto complacía pensando en ella. O cuando fantaseaba en la ducha…
Borró ese último pensamiento. Sabía lo que haría, ya no aguantaba más, hoy por fin iría a pedirla a casa de sus padres. Pero antes le haría una visita nocturna a ella de esas que acostumbraba a hacerle cuando todos dormían, incluso ella.
Entró por la ventana ágilmente como lo hacía cada vez que la visitaba. Estaba vestido con su hábito de ninja de las sombras, pues, después de esa visita entrenaría con sus discípulos de la élite.
El silencio era algo vital en su entrenamiento como ninja, así que, en cuanto a moverse rápidamente sin hacer ruido no había problema. En la oscuridad de la habitación divisó un sencillo reloj en la cabecera. Las 05:30 a.m. Tenía 15 minutos para hacer lo que quisiera con ella.
Bajó su mirada de la cabecera al cuerpo de su chica. Al ver la posición en la que estaba no pudo resistirse a acercarse más a ella.
Sakura estaba en posición fetal completamente destapada. Su camisón de color rosa palo era demasiado transparente y corto como para cubrirle lo más esencial, su pelo largo color castaño se desparramaba de lado izquierdo de la cama su brazo derecho cubría sus senos en forma protectora. Y sus carnosos y rozados labios estaban ligeramente abiertos, como invitándolo a ser devorados.
Sin poder contenerse, Shaoran estiró una mano y la metió entre los muslos de la chica. Palpó su hendidura y un ramalazo de excitación lo recorrió de la cabeza hasta su miembro. Por su parte, Sakura se removió un poco y gimió débilmente.
Mordiéndose el labio inferior, Shaoran le retiró el brazo que cubría sus senos poco a poco. Sin despertarse, Sakura sólo accedió con un quejido de protesta al ser molestada.
Victorioso, el castaño apresuró su mano derecha sobre uno de los senos de la chica. Al ser ligeramente transparente el camisón, no tardó en localizar la cumbre. Acarició el pezón con un pulgar primero, haciendo que se inflamara levemente, aprovechando esto, Shaoran tiró del pezón un poco más, logrando que Sakura soltara un gemido más fuerte.
Respirando hondo para contenerse, el castaño posó una mano sobre el vientre de la chica y con el pulgar siguió masajeándole el erecto pezón. Sakura gemía cosas inteligibles. Movido por la pasión, decidió quedar a la altura de su oído y sin dejar de darle las atenciones que le estaba propiciando, le murmuró:
-Preciosa, eres tan delicada-moviéndose para poder tocar su pubis y hablarle a la vez, Shaoran le volvió a susurrar- y tan húmeda, cremosita, deliciosa. Despierta, cariño para que te pueda tener.- y cómo una suave caricia rozó si mejilla con sus labios.
En sueños parecía que Sakura también se estaba asustando y excitando, pero ella creía que estaba en una especie de sueño húmedo de los que tanto le había hablado su amiga Tomoyo. Sentía muchas cosquillas en la parte baja y en uno de sus senos. Y esa voz que le hablaba la hacía querer ronronear por lo cargada que se oía.
Y de repente, de la nada, la puerta del cuarto de Sakura se abrió de par en par dejando ver a un Touya alarmado. Encendiendo el foco, fijó de inmediato la vista en su hermana menor.
No había nadie con ella.
Un poco más aliviado pero cauteloso, Touya se acercó a tapar a su hermana, pues la cobija se le había arremolinado a los pies. Con aire meticuloso salió de la habitación, no sin antes echar un último vistazo a su alrededor y luego a ella. Había escuchado ruidos procedentes del techo, como pasos amortiguados.
A diferencia de Sakura, él tenía un sueño muy ligero. Decidió dar una vuelta por toda la casa para comprobar que no hubiera nadie.
Shaoran salió de debajo de la cama de la esmeralda y viéndola por una última vez decidió marcharse, pero antes, rozó sus labios con los de ella en una tierna caricia y aun sin despegarse de ella le susurró:
-Volveré…
Y se marchó tan silenciosamente como hubo llegado.
Mientras avanzaba por la oscuridad a toda velocidad, sentía como todo su ser se revelaba por poseerla. Negó con la cabeza con toda la convicción de la que fue posible. No la tomaría, no ahora. Esperaría a que sus padres la entregaran a él, y entonces, libremente, él podría disponer de ella tanto como quisiera.
Y valla que lo haría… de todas las formas posibles que se le antojaran…
Sakura se levantó de su cama cinco minutos después de que Shaoran se hubo marchado.
Consternada se llevó los dedos a la boca y luego, lentamente y casi sin querer los llevó a esa parte en donde sentía cosquillas. Presionó con fuerza, como hacía todas las noches al levantarse después de tener esos sueños.
De eso ya hacían 3 meses.
Sakura era una chica muy inocente, demasiado. Pero por las noches tenía esos sueños que la hacían sentir de una manera muy… sucia.
No quería tener esos sueños. Después de tenerlos, se despertaba asustada y se presiona en aquella zona, porque de esa manera, al menos, tenía un poco de alivio. Alterada, se levantó de su cama y fue al directo al baño.
Su amiga Tomoyo le hubo contado que ella tenía ese tipo de sueños, una vez. Y que, para aliviar el delicioso dolor de la entrepierna, ella se… tocaba.
Sakura no había querido saber de eso ni un detalle. De sólo escuchar que tenia sueños húmedos a ella se le subían los colores y el rubor no se le iban hasta mucho después. Pero es que ya había pasado tanto tiempo y el alivio no llegaba nunca.
Salió del baño y se arregló para el almuerzo con su familia.
La próxima vez que viera a Tomoyo, le preguntaría como debía tocarse para tener alivio.
Hola chicos!
Siento la tardanza pero es que acabo de entrar nuevamente a ala escuela ya que estábamos en huelga. Por cierto…
¿Qué les pareció el capitulo? Si les soy honesta me estaba riendo cuando estaba haciendo el capitulo. Pero luego me puse muy seria y luego roja. Creo que de azul me pasé a rojo escarlata. Jejeje!
Bien pues ahora si a responder reviews:
: no queda muy claro la posición de Sakura en este capítulo. En el próximo ya verás que sí. Gracias por tu tiempo J espero que sigas leyendo la historia y que te siga gustando.
Sakura Es Kinomoto24: que bueno que te halla gustado el capitulo. Espero también disfrutes este. jajajajaja
Anaiza18: jajaj gracias, pues si la protegerá y veremos que mas hara por que como se ve, esta dispuesto a todo contal de defenderla J espero te agrade el capitulo.
Didi87: como se llama la autora de ese fic? De verdad que me parece interesante jejeje así sirve que cambio las expresiones para que mi historia sea un poco más original. Espero y hayas disfrutado del capítulo.
Sin más que decir, espero que el capitulo les parezca entretenido y no vulgar, pero es que no sé, no me pude contener. Y una disculpa si fue demasiado para ustedes…
Atte.: Dalian Monthgomery.
La clave de tu futuro está escondida en tu vida diaria.
