N/A: Como estan! me han extrañado? Yo si, es decir ni siquiera podia escribir a gusto. Pero hoy me liberw finalmente y logre terminarlo. Este ha quedado un ppco mas corto pero a la proxima no me limitare. Emotive momentnpor parte de ambos Méxicos. Disfrutenlo!

La ojirroja se había quedado completamente perpleja y abriendo los ojos como platos mostrando su expresión de incomprensión al máximo.

No se podía explicar el por que un humano común y corriente sabía de la existencia de las personificaciones de los países, que ella sepa son contados con los dedos de las manos la gente por país que sabe algo acerca del asunto.

Y ese joven definitivamente no estaba en la lista, no era si quiera concordante con alguna de las fotografías de los perfiles e historiales. Es más, ella conocía a las personas que saben el secreto por que tienen contacto frecuentemente.

Se debía analizar cuidadosamente la situación, a decir verdad ella había descuidado mucho a los estados sureños del país y no cree que los presidentes los hayan mantenido todos estos años.

Eso es.

Puede ser.

No lo sabe.

Averiguarlo es lo que debe hacer.

Terminando el rápido análisis que hizo mentalmente de aproximadamente unos 30 segundos cambió completamente su expresión y sin embargo seguía manteniéndose a la defensiva, las teorías pueden fallar y no sabe realmente que tan acertada esté.

—¿Has sido criado en el sur? ¿Antonio te mantuvo ahí? —Preguntó sumamente llena de duda y ansiosa por la respuesta que el moreno diera. En caso de que negara o no tuviera idea de que está hablando está preparada para borrarle la memoria con unos fármacos especiales que tiene por si es necesario. En caso contrario significa que…

El moreno por su parte se extrañó por la naturaleza de esa pregunta lo que da a conocer sin lugar a dudas que esa chica sabe de lo que está hablando.

De igual manera adoptó otra actitud mientras le carcome el por que sabe tanto y aún más por que todavía le pregunta. Esta vez no mentirá para mantener a salvo el secreto. Necesita llegar al fondo de esto.

—Si, he vivido en el sur toda mi vida desde que era una pequeña civilización —Contestó el de ojos cafés mientras veía la expresión de la muchacha y se enfocaba en que es lo que vendría a continuación.

La expresión de la muchacha cambio completamente de estar a la defensiva a soprendida y como si no se pudiese creer lo que estaba pasando. Frente a sus ojos se encontraba la persona más cercana a ella de lo que fuese posible.

Frente a ella se encontraba su única familia.

Mirándole a los ojos veía a su hermano.

Era el descubrimiento más grande que haya hecho jamás, América se puede ir mucho a la mierda cuando te enteras que tienes 464 años de vida y un hermano que no has visto jamás.

Trató de encubrir su asombro y verse más "profesional" adoptando una postura relajada y madura.

—Eso quiere decir… que tu y yo …somos… hermanos—Dijo entrecortadamente casi sin poder contener la emoción de la situación y sin embargo no veía un cambio inmediato en el rostro de éste.

El muchacho se encontraba asimilando la situación detenidamente, si es que tiene una hermana eso explicaría muchas cosas, pero también le plantearía una gran duda a otras. Sea como sea el caso de lo que había que estar seguros en este momento es que de habría que compartir la felicidad de éste gran acontecimiento.

—¿T-tengo una hermana? Quien sabe que tantas cosas más me habrá ocultado España ¿Quien me asegura que soy un humano y no un tlacuache?—Contestó el de ojos cafés colocando sus manos en la cabeza enfatizando el desconcierto que le provocaba aquella noticia. Era tan distante de ese tipo de cosas, que por su naturaleza nunca creyó que iba a enfrentarlas algún día. Que vueltas del destino.

—Pues…si en teoría nadie te asegura nada—Bromeaba la chica intentando suavizar el ambiente que se había formado. Evidentemente no comprendía que el muchacho sólo estaba exagerando. Pero bueno, si no sabe nada de el que no pidan milagros.

El muchacho por su parte recobró su compostura volteando a ver a su hermana, era sumamente extraño pero nada que no pudiese resolverse con el tiempo.

—¿Con que mi hermana María eh?—Dijo acercándose a ella extendiendo los brazos de manera cálida.

—¡Vengase pa' acá escuincla!—Y en acto seguido la ojirroja sin mucha confianza aún fue a abrazarle. Segundos después ambos hermanos ya se andaban amoroseando y mimando. Ella con besos en las mejillas y el con besos en la frente. Claro que si la castaña es seca, cuando le nace hacer las cosas las hace y bien.

Todo el día estuvieron conversando y comiendo de vez en cuando unas enchiladas, se preguntaban de a muchas cosas: ¿Qué donde estuviste ese año? ¿Cómo creciste?¿Dónde viviste? Y un sin fin de preguntas relacionadas con su vida y su paradero

El muchacho al fin podía explicar el por que le llegaban paquetes con joyas y cosas para nada de machos, inclusive el por que de repente llegaba Francia y le tocaba el pecho sin previo aviso.

Así mismo ella podía explicar el por que se referían a ella misma como "El guapo del lugar" y cosas así por el estilo. De hecho si nos ponemos a pensar detenidamente su afición por las armas se originó por que eran paquetes para Javier y no para María pero de cualquier forma le terminaban llegando.

Ese mismo día en la noche, la de cabellos castaños sacó una cámara digital de su bolsillo tomándole una foto sin aviso al más alto.

El otro soprendido por el repentino flash se frotó los ojos para luego continuar y preguntarle.

—¿Por que ha sido esa foto?—

La chica por su parte le sonrió dulcemente antes de contestar.

—Por que así tendré a mi hermano cuando no esté—El joven conmovido por la acción y la dulzura de la contraria le quitó la cámara de las manos, la tomó en brazos juntando sus mejillas mirando hacia la cámara.

—Sonríe—Fue lo que dijo y después se pudo ver el flash de la cámara seguido del sonidito de la captura.

—Juntos es mejor—Afirmó el contrario aún abrazado de la muchacha saliendo para no se donde.

*Fin del Flash-Back*

—¿Juntos es mejor no?—Fueron las palabras que salieron de la boca tras el nudo que estaba atorado en su garganta pero que también sofocaba a su corazón. El incesante llanto de hace unos minutos había por fin concluido definitivamente y la calle por la que transitaba había sido liberada del bloqueo automovilístico.

Bastaron unos pocos minutos para que la mujer pudiera llegar finalmente a su casa azotando puertas durante su llegada hasta que pudo llegar a su habitación y la avalancha de ira cesó.

Las sirvientas no se explicaban el comportamiento tan hostil de su ama contra el mundo. Pero conociéndola era mejor que la dejasen sola.

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Cuando la joven salio desbordando ira e inconformidad a el otro no le quedó más remedio que seguir con su pareja para olvidar todo el asunto.

Sin embargo eso no iba a ser una tarea sencilla.

El estadounidense jugaba con sus manos nerviosamente ante el asunto que ocurrió hace pocos minutos impaciente por el regreso de su pareja a la habitación. Ya se había oído el portazo lo que indicaba que la muchacha finalmente se había ido. Pero todos sabemos que un portazo no es bueno.

El moreno entró a la habitación ya harto de lo que había sucedido pues en todas sus peleas con su hermana menor nunca había llegado a verla de esa manera. Algo no estaba bien con ella, no es algo que se pueda arreglar como en ocasiones anteriores

Exhausto se limitó a tirarse en el sofá junto al rubio observando desinteresadamente el aparato del mal llamado televisión.

Como el mexicano no decía palabra alguna el ojiazul optó por romper el hielo, o más bien matar sus dudas.

—¿Are you Okay?—Preguntó el rubio tomándolo de las manos cariñosamente aunque su semblante se mostrase serio y fastidiado.

El contrario volteó a verle y a sonreírle débilmente, no podía mentirle esta vez

—No Alfred, no me siento bien, esto no me deja tranquilo—Admite preocupado mientras voltea al piso como si en el pudiese hallar la respuesta a sus problemas.

Sin embargo esto no iba a detener al muchacho a hacerlo hablar de ello, para el sería mejor que se desahogara cuando pueda.

—¿Qué ocurre con Mary? No la había visto tan molesta—Es verdad que ella pierde la cabeza con facilidad pero es evidente cuando no lo hace de la forma habitual.

El moreno se frotó el entrecejo como si fuese lo más obvio del mundo.

—Yo tampoco la había visto así Alfred. Ella me preocupa, hay mucho que no se ni como reaccione a todo esto—

—¿Es por mi verdad? Que ella me odia—Una expresión de angustia se hizo presente en la cara del estadounidense. La relación entre ellos ha sido muy amarga sobre todo por que la muchacha es muy rencorosa y orgullosa

El moreno jamás había visto que su pareja hiciera una expresión igual en cientos de años, al parecer la aprobación de su hermana es más que importante para él.

Se le acercó envolviéndolo en un cariñoso abrazo para reconfortarlo y que se tranquilice.

—Escúchame…sólo debemos darle tiempo para que se tranquilice, que debe asimilar la situación. Y no te odia…yo lo se—Afirmó el mexicano mirándolo fijamente a los ojos con ternura en su mirada, es su pareja y como tal debe de estar con el en las buenas y las malas.

El semblante del muchacho cambió para mostrarse más sereno pero aún con incertidumbre en sus ojos.

—¿Crees que ella esté bien?—Preguntó de nueva cuenta mirándolo a los ojos con su expresión

—No lo se. Esto es muy nuevo para decir, con tan poco tiempo de conocernos, y ya nos hemos distanciado—Contesta colocando su mano en el mentón analizando la situación, ha de ser duro para su hermana que de pronto su hermano ya no esté todo el tiempo con ella. Más de 700 años sin verse nunca y ahora solo bastaron meses para distanciarse. La culpa le inunda el alma y un sentimiento de tristeza le acompaña. Voltea a ver nuevamente a su pareja sonriéndole de nueva cuenta besando su mejilla.

—No hay de que preocuparse. Mañana iré a verla—Con estas palabras selló los labios ajenos con un dulce beso para seguir observando televisión y posteriormente caer en los brazos de morfeo.

Pero lo que el piensa hacer no será lo planeado, por que una mente dominada por la soledad puede realizar muchas cosas…