Hola! de vuelta aquí. La verdad es que tenía muchas ganas de actualizar esto, pero no tuve tiempo (maldita feria de ciencias doble en inglés y en español), además está en contra de mis principios actualizas un fic seguido :P. Pero estoy de vuelta con más tortura, lágrimas, dolor, y esta vez con la incorporación de mi canción corta-venas favorita y un nuevo personajes (no es un OC). Y no, no es Anna. Anna aparecerá más adelante. Quizás en el próximo cap o en el siguiente.
En negritas son las notas de autor(a)
Tenía algo más que decir pero ahora no recuerdo que.
Disfruten! ;D
4 años después.
-Su majestad, tengo algo que decirle- le informó la criada al rey Adkar.
El rey sonrió amablemente.
-¿Qué necesitas, Gerda?- preguntó. Oh, aquella máscara de bondad y amabilidad que escondían a aquel terrible monstruo… Gerda lo odiaba. Lo odiaba con toda su alma.
-Es… sobre su hija- dijo, temerosa.
El rey tensó sus músculos.
-Maldito demonio… ¿está herida?- preguntó, acercándose a la sirvienta.
Ella bajó la vista.
-Creo que no me entendió, señor. Todo lo contrario. Elsa es muy dulce, muy inteligente y muy justa. En sus nueve años de vida sabe mucho más de lo que yo aprendí en toda mi vida. Es increíblemente inteligente. Y muchísimo más dulce, y sufrida. Siempre habla de que quizás el mundo pueda ser feliz algún día…
El rey la miró con odio.
-Gerda, ya hablamos de esto. Es peligrosa. Solo quiero ayudarla a controlar su... maldición.
La criada bajó la vista.
-Su majestad… usted bien sabe que perdí a mi hijo a manos del cáncer… siempre me lamenté por no haberlo salvado. Sé que no había nada que pudiera hacer… pero de todas formas no debí rendirme.
-¿A qué quiere llegar con esto?
Ella no soportó más la ira.
-QUIERO DECIR- gritó acercándose amenazadoramente al rey- QUE SE LO QUE LE HACE A SU HIJA, SÉ LO QUE LE DICE Y LO QUE LA OBLIGA A PENSAR DE SI MISMA- las palabras que pronunció a continuación llevaban veneno- El único demonio en el castillo es usted.
De haber sido otra persona, alguien más imprescindible, habría ordenado que la colgaran en la plaza del pueblo, acusándola de traición a la corona de Arendelle. Pero no lo hizo. En parte porque estaba agotado después de un MUY largo día de reuniones y burocracia inútil, y en parte porque realmente apreciaba a Gerda. No podía asesinarla. Solo castigaría demonios, a monstruos con el corazón frío como el hielo, si es que tenían uno ¿no es así? No a gente inocente. O por lo menos eso quería pensar.
Suspiró.
-Gerda, creo que sabe lo que le hacemos a las personas que desafían a sus superiores- dijo, atemorizando a la mujer- Pero por ser usted, voy a hacer como que nada de esto pasó, y le personaré la vida.
En lugar de agradecerle, como él esperaba que así fuera, ella lo miró con todavía más odio, pero no dijo nada. No quería meter en más problemas a la princesa.
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En el momento que la puerta se abrió, Elsa se puso tensa. No. Hacía solo unas pocas horas había sido la última vez que había venido. No, por favor, no…
Se quedó completamente quieta, sentada en la cama de espaldas a la puerta, paralizada de miedo. La temperatura del ambiente bajó abruptamente, las paredes comenzaron a escarcharse. Solo podía oír el latido de su acelerado corazón. Apretó con fuerza la colcha de la cama con las manos. Entonces sintió un fuerte golpe en el castado que la arrojó al suelo. Se hizo un ovillo y ocultó su rostro con las manos. No quería que la viera llorar.
El rey pateó a su hija, haciéndola chillar de dolor.
-¡LEVÁNTATE!- ordenó. La joven levantó la vista, temerosa.
Adkar le levantó la cabeza todavía más tirándole de los cabellos, para poder verla a los ojos.
-Tú hechizaste a Gerda- dijo. La niña negó con la cabeza-¡MENTIROSA!- gritó, empujándole la cabeza contra el suelo. Volvió a chillar.
En los últimos años, Adkar parecía haber olvidado por completo el tema de los cuernos, los cuales ahora eran casi tan grandes como la cabeza de su hija. No era horrible, realmente. Los cuernos no afectaban en absoluto su belleza. De hecho, era hermosa. Ahora el rey se había convertido en un sádico, lastimándola por diversión. ¿Estaba aburrido? La golpeaba con un látigo. ¿Tenía cinco minutos libres antes de la próxima reunión? Llenaba su cuerpo de cortes con un cuchillo. ¿Insomnio? Solo un par de quemaduras con fierros al rojo vivo y luego a la cama a divertirse con su esposa. Aquel era el primer castigo en años que Elsa había recibido con una "razón".
-¿Sabes, Elsa? Mentir está mal -. Comentó el Rey separándose de ella- Pero creo que eso ya lo sabes ¿verdad?
Elsa no contestó. El rey le pegó una bofetada.
-¿Verdad?-
Sollozando, ella contestó:
-S…sí papá-
Adkar se levantó y se dirigió a la puerta. Antes de salir, dirigió una última mirada a su hija. Otra persona habría sentido lástima. Pero no él.
-Siempre recuerda qué eres- dijo.
Y, cuando él ya había dejado la habitación hacía varios minutos, ella contestó:
-Soy la hija de un demonio-
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Elsa jamás se creyó capaz de hacerse eso. Era cobarde al hacerlo, así como cobarde al no hacerlo. Siempre se preguntó si ponerle fin a todo era cobarde o valiente. ¿Era valiente aventurarse a lo desconocido, sin vuelta atrás, sin saber si lo que venía era bueno o malo? ¿Era valiente resistir, sin darse por vencido quedarse allí hasta el final?
Eso no importaba, porque el daño ya estaba hecho. Un pequeño tajo, hecho con un pico de hielo, cruzaba su muñeca derecha. No era mortal, aunque pretendía serlo, y había sido suficiente como para dejarla inconsciente.
Minutos después Gerda ingresó al dormitorio de la princesa para encontrarse con esta escena. Ella, horrorizada, vendó la muñeca de la pequeña para detener la hemorragia.
Esto no era lo que la pequeña quería.
::INSERTE CANCIÓN "CUT" DE PLUM AQUÍ::
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Un año después
"La gran nevada" fue apodada la tormenta que castigo a Arendelle durante el invierno. Los ciudadanos más pobres abandonaron sus casas y corrieron al castillo a buscar refugio. Los reyen se mostraron encantados ante la idea.
Y entre estos ciudadanos pobres, se encontraba Jackson Overland, un chico de 11 años, cabellos y ojos castaños. Corría junto a su madre, con su hermanita bebe, Emma, en brazos. A veces, él le preguntaba su madre por qué nunca quería cargarla. "Por la misma razón por la que nunca quise cargarte a ti, niño estúpido" contestaba "¿Quién querría llevar siempre una molesta carga en brazos?"
Jack recordaba los viejos tiempos, cuando su padre seguía con ellos. "La verdad es que tu madre y yo jamás nos amamos" le dijo una vez, cuando su madre todavía estaba embarazada de Emma "nos casamos debido a la petición de nuestras familias. Pero eso no significa que no los amemos a ti y a tu hermana".
Era una mentira, obviamente. Quizás él los amara, a Jack y a su hermana, pero claramente su madre no sentía lo mismo.
Ahora, Jack estaba corriendo para entrar al palacio. Se sentó en el suelo y recostó la espalda contra la pared. Emma lloraba y chillaba ensordecedoramente. Jack intentó pensar en una de las canciones de cuna que su padre le cantaba, aunque los recuerdos eran demasiado difusos para recordar siquiera una melodía, y muchísimo menos una estrofa completa. Solo pudo recordar una leyenda que le había contado su padre, acerca de una bruja con terribles poderes de hielo y un par de cuernos que brotaban de su cabeza. Todo el mundo creía que era un monstruo, pero no era así en realidad, sino que era la persona más bondadosa que había pisado la tierra, hasta que el hombre de corazón de hielo la convirtió en algo casi tan horrible como él.
Por un segundo consideró buscar a su madre, aunque rechazó la idea: sería muy improbable que a ella le importara. Incluso quizás llegara a golpearle. Ella casi nunca le golpeaba, y solo alguna que otra bofetada, cuando su paciencia realmente llegaba a su límite.
Se estremeció al pensar en eso.
Entonces, recordó algo: a finales de otoño, cuando caía la inofensiva nieve Emma reía y alzaba las manos, en brazos de su hermano, para alcanzar los copos. Quizás si encontraba una ventana que no estuviera atrancada, podría dejar entrar un poco que nieve para que Emma se relajase un poco. Era una niña muy fuerte, y no creía que se enfermara.
Se levantó con la niña en brazos y recorrió los pasillos del castillo (wow gane el premio Novel a las rimas malas), procurando no ser visto, en busca de alguna ventana por la cual no entrara mucha nieve, aunque tampoco demasiado poca. Sin embargo, al no encontrar una, Emma comenzó a llorar todavía más fuerte. De no ser por todo el ruido que producía la multitud, seguramente los guardias los habrían descubierto.
De pronto se encontró con una escalera. Vaciló un segundo. No quería meterse en problemas con la justicia, y entrar a una casa ajena sin el consentimiento del dueño de consideraba allanamiento ilegal.
Sin embargo, al ver los llorosos ojos marrones de su hermana, no pudo resistir. Casi corriendo, subió los escalones. El rítmico andar rápido del niño pareció calmar a la bebé, haciendo que callara un poco.
Jack sintió una oleada de frío que provenía de un pasillo cercano. Buscó con la vista alguna ventana, o un copo de nieve que delatara su posición. Giró un par de esquinas y lo encontró: un diminuto copito
Sin embargo, este no provenía de una ventana, sino de la cerradura de una puerta.
Entonces se escuchó un grito femenino, desgarrador, que hizo que Emma volviera a llorar y a Jack se le pusieran los pelos de punta.
Solo cuando una mano se posó en su hombro, cayó en la cuenta de que desde que había entrado al castillo no había visto a los reyes, ni a la princesa, aunque algunos decían que ella había muerto al nacer.
El grito, la leyenda, la tormenta, la princesa supuestamente fallecida, antas de que ese click en su cabeza sucediera, una voz tan hermosa como fría y cruel dijo:
-No deberías estar aquí, niño-
Eh... ya se que fue muy corto, pero no podía encontrar la inspiración.
Sí, es Jack Frost antes de ser Jack Frost.
Acerca de eso, la responsable de que Jackson Overland se convierta en Jack Frost será Elsa, no MiM (the Man in the Moon).
Hablando de eso ¿debería cambiar esta historia a Crossover Frozen & RotG? digo, Jack será como Diaval en Maléfica. Solo quiero su opinión.
Cuando pensé la última escena, se me ocurrió otro fanfic que no tendrá absolutamente nada que ver con este, solo quería mencionarlo. Tengo en Summary en mi perfil. la historia de llama "Como Madre e Hijo".
Ahora mismo mientras escribo esto estoy escuchando Cut. Soy bien depre.
Es Sábado! :D finalmente. Igualmente, el fin de semana empezó ayer (amo los fines de semana largos) pero igual.
Uhm. Sigo sin recordar lo que tenía que decir...
Ah! cierto, los REVIEWS!
Snow Heaven: Jaja si seré escritora de drama de grande jaja ok no creo. Seee los reyes son re cretinos.
F: Gracias!
yara sosa: eh... más que unir las historias voy a mesclarlas a sacar una historia muy rara. Las parejas todavía no están definidas, pero pensaba en incluír a Hiccup y hacer Hiccanna (amo Hicanna)
Rose: Grácias!
La chule. Videgaray: Jaja gracias si son muy malos los reyes típico de mi.
rosalinda1601: Gracias. Sí, me vi Maléfica. Es que quiero hacer algo similar pero muy diferente a la vez. Ehhh... en realidad no MUY diferente, solo que lo más parecido todavía no sucede.
HadaDeCuentos: Debo admitir que quise responder este review desde hace bastante tiempo. Sí, yo también pensé eso cuando vi la peli. E eeeeeeehhhhh... en realidad no era la hermana de Elsa. De hecho, me pareció hasta extraño que lo interpretaras así. Igual, lo voy a explicar en un par de capítulos más.
resplandorrosa626: Aaaaw gracias :D a mi tampoco me gusta Elsanna. No se como la gente puede hacer que personajes originalmente heterosexuales sean gays. Me resulta horrible.
camygon: Ajá no sabes por qué (risa maléfica) ok muchas gracias por el apoyo.
GRACIAS A TODOS POR LEER ESTE FANFIC se los agradezco mucho.
Nada más que decir
Creo
fan-de-caidos-del-mapa fuera :D
PD: Ahora recordé que era lo que quería decir: ¿recuerdan cuando dije en el prólogo que habían pasado dos años desde que Elsa había "desaparecido" del castillo? remplácenlo mentalmente por "un par de meses"
