Capitulo 1

Durante los siguientes días Tsuna intento encontrarse lo menos posible con Hibari. Ver al moreno lo hacía que recordara lo ocurrido, cosa que obviamente no quería. Aunque Hibari noto esto, no le dio importancia. Después de todo es como era en un principio, antes de la llegada de Reborn. Además, le aseguraba estar alejado de los herbívoros que querían unirlo a su manada.

Esta situación cambio el día en que se encontraron por primera vez en días frente a frente, un encuentro casual, pero empezó a mover las cosas.

Hibari se encontraba realizando sus rondas, al girar en un pasillo casi choco con Tsuna, quien se encontraba en compañía de Emma. El par dame se asustó al verlo y salieron corriendo mientras gritaban una disculpa. Hasta ahí todo lo normal. Pero a diferencia de otras ocasiones, el Prefecto pudo ver de cerca la cara de Tsuna antes de alejarse de él. En su rostro, además del miedo reflejado en sus ojos, distinguió vergüenza en su mirada y un ligero sonrojo en sus mejillas.

Notar esto lo llevo a preguntarse del motivo para esa reacción. Tardo más de lo esperado en encontrar la respuesta. Al menos si tomas en cuenta que ese beso fue su primer beso. Pero a diferencia de los herbívoros no le daba importancia a dicho evento. Además veía su importancia. Solo lo había hecho por curiosidad, por saber porque su yo del futuro lo hizo en primer lugar. Un intento de comprender porque, aunque lo eligiera como compañero, tenían esa clase de actividades. Después de todo, la única razón para aparearse es para tener crías y ellos no las podían tener de forma tradicional. Entonces ¿por qué? Lo que sintió en ese beso fue una extraña sensación, una que no le interesaba particularmente en repetir, pero tampoco se negaría a realizar si tuviera la oportunidad. Tal vez fuera para mostrar que el castaño es de su propiedad. Un buen ejemplo de eso es la marca roja en su cuello. Por el lugar donde fue hecho, así como su tamaño es difícil imaginar que se trata de un golpe. Esa le parece la razón más razonable.

Después de ese encuentro reflexiono sobre el asunto, cosa que no había hecho. Realmente no le interesaba tomar al castaño como compañero, aunque podía darse una idea del motivo de porque su yo del futuro lo hizo. A diferencia del suyo, el Décimo Vongola es alguien poderoso, seguro de si mismo y valiente. Un carnívoro. El joven es un débil herbívoro que a veces se cree carnívoro. Su único punto bueno fue esa apariencia que lo hacía parecer un pequeño y lindo animalito. La cual seguramente conservaría en el futuro para que su futuro yo quisiera mostrársela. La razón para ello es más fácil de conocer. Su egoísmo. La oportunidad de tener algo suyo de forma exclusiva. Pero a pesar de saber todo eso, seguía sin tener interés en reclamar al castaño para si. Por eso lo dejo pasar. Hasta ahora.

Le sorprendía que el herbívoro si le haya tomado importancia. Se preguntó si había algo más para esa actitud. Pues un insignificante beso no debería alterarlo tanto. Además es tan tonto como para darse cuenta de su verdadero significado. Lo más conveniente es averiguarlo de forma directa.

Al terminar las clases, Hibari vio al castaño marcharse solo por primera vez en días. Aprovechando esa extraña oportunidad fue tras él. No le fue difícil tomarlo por sorpresa. Tampoco acorralarlo contra la pared. Tan fácil que te hacia dudar una vez más si fue él quien hizo todas esas cosas increíbles, si realmente es tan poderoso como incluso desafiar a oponentes con el poder de destruir una ciudad.

−¡Hibari-san! −grito Tsuna al reconocer a su agresor. No podía imaginar que hizo para hacerlo enojar y para colmo, hacer que fuera a buscarlo. Sea lo que sea que haya hecho no le importaba demasiado como para ignorar su actual cercanía, recordándole lo ocurrido días atrás, una vez más.

En los últimos días hacía lo posible por ignorar lo ocurrido, mantenerse ocupado para olvidar. Pasando la mayor parte de su tiempo acompañado de alguien. Incluso soportaba a Lambo con ese propósito. También hacía lo posible por verlo, por eso cada vez que se lo encontraba o podría acercarse se daba media vuelta y se alejaba lo más posible. Incluso llegaba a tiempo a clases para evitar toparse con Hibari en la entrada. Hacia lo posible para pasar más desapercibido de lo normal. Y la primera vez en toda esa semana que se encuentra solo le pasa esto. Rayos. Realmente tiene mala suerte. Cierra los ojos esperando la golpiza que seguramente Hibari le dará, se encoge un poco como si así pudiera desaparecer, y sin poder evitarlo un fuerte sonrojo invade su rostro por los recuerdos de aquel día. Es sorprendente como pueden cambiar las cosas en tan solo cinco minutos.

Hibari mira interesado la reacción del castaño. Es la primera vez que actúa de esa forma aunque también es la primera vez que lo acorrala de esa manera.

Al no pasar nada Tsuna levanta la mirada tímidamente, ve a Hibari mirándolo atentamente y eso lo pone más nervioso, piensa en correr, pero antes de lograrlo el moreno se lo impide, forcejean un poco, logrando abrir más la camisa de Tsuna, cuando Hibari logra retenerlo nuevamente ve el chupetón que le dejo su futuro yo al castaño, aunque ahora no tenía un tono rojo, sino ahora mostraba un color amarillento, el cual apenas se distinguía en su piel.

Al verla Hibari se molestó. Esa es una marca de propiedad y que otro, aunque fuera una versión de si mismo, tocará lo que es su suyo, aunque hasta ese momento no había tenido ese sentimiento de posesibilidad, lo irritaba. Debía asegurarse que el castaño era de su propiedad. Se inclinó sobre Tsuna, quien, desesperado, intento librarse del agarre de Hibari. Pero lo único que logró fue que lo afirmará más y obligarlo a exponer su cuello. Fue en ese momento cuando Tsuna finalmente supo la razón de todo esto.

Noto el chupetón hasta que se fue a bañar, al pasar por el espejo del baño se dio cuenta lo que había hecho Hibari del futuro. Una vez más las dudas lo asaltaron. pero ninguna explicación parecía razonable y cada nueva idea parecía más loca que la anterior. Ahora ¿qué rayos podría significar que Hibari la volviera hacer?

Gimió de dolor al sentir los dientes sobre su piel con demasiada fuerza, estaba seguro que con un poco más y le hubiera sacado sangre, no entendía el porque, pero el del futuro lo había hecho de forma diferente. Tal vez fuera la experiencia. Porque solo hasta el final sintió algo de lo que experimento la primera vez, sin esa extraña sensación no hubo nada que lo distrajera del dolor y del miedo.

Hibari lo miro al estar seguro que había puesto su propia marca sobre el castaño. Cuyos ojos brillaban por las lágrimas acumuladas, luciendo un ligero sonrojo en sus mejillas, con los labios entreabiertos ligeramente y temblando de miedo. Una linda imagen, pero prefería la que vio una semana atrás.

Le agradaba ese tipo de poder sobre el menor.

Sin dirigirle una palabra se marchó.

Tsuna se dejó caer, deslizándose lentamente por la pared donde estuvo apoyado todo el tiempo. Solo hasta ese momento dejo libres sus lágrimas acumuladas. Se sentía tan atemorizado y confundido. Temiendo por la respuesta de lo que pasaría en el futuro.


¿Alguien cree que es corto? Bueno son los únicos, pero así salió.

¿Y que les parece? No se ustedes, pero no creo que Hibari de pronto declare amor eterno a Tsuna por lo que sabe, pero a pesar de ello no creo que quiera compartir algo que cree suyo. Aunque ellos no tiene la historia que sus contrapartes tienen y mucho menos los sentimientos. Aunque lo siento por Tsuna por todo lo que lo haré pasar. ¿Adverti que esto podría tener angustia?

Espero que me dejen un review y nos vemos el próximo mes.