Capítulo 3

Todo comenzó cuando Reborn recibió una carta del Noveno, dos semanas antes del cumpleaños de Tsuna, donde le informaba de sus intenciones de realizar una fiesta de cumpleaños para el Décimo. Al estilo Vongola obviamente. Esto ocurrió durante la mañana, mientras Tsuna se encontraba en la escuela. Al medio día recibió una llamada de Uni, quien le pedía reunirse con ella lo mas pronto posible.

Una hora mas tarde se encontraban en un cuarto privado de un lujoso restaurante. Hablaron de cosas sin gran importancia mientras comían. Disfrutando de la comida y su compañía. Solo al terminar se dedicaron al asunto por el cual se habían reunido con tanta urgencia. Se quedaron solos tras la marcha de la camarera, luego de dejar a Uni un helado y a Reborn un café.

−¿Que ocurre Uni?

−He tenido una visión −Reborn solo asiente −es sobre Tsunayoshi, alguien intentara matarlo

−¿Tienes una idea de quienes puedan ser?

−No

−¿Cuales son sus probabilidades?

−Muy pocas

−Parece que nuestra calma ha terminado −comentó con una sonrisa irónica

Uni asintió con tristeza. Le gusta la paz, y le entristecía que para la Décima Generación Vongola estará llegará a su fin. Pero sabía que con esto las cosas empezaran a moverse y ya no habrá marcha atrás. Para bien o para mal.

Durante la tarde, cuando Nana salió con los niños de compras, dejando a Tsuna y Reborn solos, fue el momento que el hitman le informo a su estudiante la visión de Uni y el plan del Noveno. También su plan de organizar a los guardianes para su proyección.

Al día siguiente, durante el receso, la Décima Generación de los Vongola y de Shimon, se reunieron en la azotea de la escuela. Ahí el ex-arcobeleno les informo de las últimas noticias. Todos los presentes acordaron proteger al castaño. A pesar de sus protestas de no necesitar todo eso. Aunque claro, nadie lo escucho, o más bien, simplemente lo ignoraron.

Hibari se marcho tan pronto como empezaron a organizarse. Solo el Hitman se dio cuenta de la marcha del moreno. Más no hizo nada para retenerlo, después de todo, es la Nube quien actúa independiente.

Esa noche Hibari entro al cuarto de Tsuna. Haciendo que bufara ante la supuesta protección que le brindaban. Pues ni siquiera habían notado su presencia. Aunque los breves segundos que sintió el aura asesina del niño mostraba que, al menos, había alguien realmente confiable. Por lo que sabía cada día alguien pasaría junto con el castaño para protegerlo. Pero mientras ellos jugaban a los guardaespaldas. Él se encargaría de buscar a quienes quieren perturbar la paz de Nanimori. A quien se atrevía a poner en riesgo a uno de los alumnos de su amada escuela. Pero como estaría ocupado y Tsuna con los herbívoros debía dejarle marcado para que supieran que es suyo.

Como un verdadero vampiro ataco a su víctima en la oscuridad de la noche.

Solo hasta que el día llego nuevamente y viéndose al espejo Tsuna pudo imaginar lo que ocurrió mientras dormía pacíficamente. Darse cuenta de una nueva marca solo hizo que se asustara, más de lo que lo hacia el saber que una vez más su vida se encontraba en peligro. Saber que Hibari, pues nadie mas podría hacerlo, le hizo algo cuando se creía seguro y ni siquiera se dio por enterado. Paso varios minutos en el baño temblando por la expectativa. Solo el llamado de su madre lo hizo reaccionar, aunque el miedo se quedo instaurado en su corazón.

Las siguientes semanas Tsuna se la paso con sus amigos. Pero para su desgracia tambien paso mucho tiempo en la escuela. Al estar Hibari ahí, contarían con su apoyo si algo se presentaba. Por eso los chicos organizaron sus turnos de forma que podrían para pasar el mayor tiempo posible en la escuela. Tsuna acompañando a sus amigos a sus clubes, haciendo tareas en el salón de clases. Esto último se debe a que fueron echados de la biblioteca de la escuela. Pero lo bueno de eso fue descubrir que Chrone es capaz de poner algo de conocimiento en las cabezas huecas de Tsuna y Emma.

Pero pasar de todo ello, aunque siempre estuvo acompañado, no podía evitar sentirse nervioso. No por el atentado contra su vida. Lo que temía era la posibilidad de que en cualquier momento apareciera Hibari y le hiciera algo. El no saber los motivos del mayor para su actuar lo ponía así.

El cumpleaños de Tsuna llego sin problemas, más nadie bajo la guardia por ello, pues tenían la sospecha que atacarían en algún momento del día. Tenían varios planes para asegurar la seguridad del Décimo Vongola.

En el momento de partir a la fiesta, llegaron varios autos a la casa de los Sawada, para llevarlos al lugar donde se llevaría la fiesta. En el primer auto se fueron Mamá y los niños. Aunque la situación lo ponía nervioso, Tsuna se encontraba tranquilo sobre la seguridad de ellos. Pues Bianchi y Reborn los protegerían.

En los siguientes se fueron el resto. El actual plan consistía en dispersar la atencion del enemigo en varios puntos. Sin que pudiera adivinar en que auto viaja realmente el Décimo Vongola. Cuando le informaron del plan a Tsuna no le gusto. Aunque realmente no hubiera riesgos, no quería poner en peligro a sus amigos, pero al final terminó cediendo. Los autos se marcharon al mismo tiempo, cada uno con una ruta distinta, pero con el mismo destino.

Tsuna no se fijaba en el trayecto. Viajaba solo, aparte del chofer, y sólo podía pensar en sus amigos. Al detenerse en la luz roja, en medio del centro de Nanimori, nada parecía extraño. Un típico día en Nanimori, niños jugando, madres haciendo la compra, jóvenes y parejas divirtiéndose.

Nada por pasaba como para creer que algo pasaría, más la Híper Intuición de Tsuna vio peligro.

Segundos después una explosión ocurría. Afectando dos manzanas a la redonda. Solo unos pocos afortunados lograron sobrevivir, pero tan mal heridos que bien les hubiera ido mejor morir junto al resto.

Pasaron varios minutos para que la ayuda empezara a llegar. Los civiles se habían alejado temerosos de que volviera a repetirse la explosión, pues no tenían idea de ni la menor idea de porque había ocurrido la primera, prefirieron ser precavidos.

Mas tarde tambien las fuerzas de Vongola aparecieron. Hibari habia recivido informacion de quienes atentaban contra el castaño, y que tenian un agente dentro de la familia, siendo este el chofer de Tsuna. Por desgracia la información no llego a tiempo y la explosión había ocurrido. Al enterrarse de esta salieron en busca de adolescente. El primero en llegar fue Hibari en su moto, paso varios minutos buscando a Tsuna. Al final lo encontró bajo algunos escombros, apenas con vida. Siendo localizado, los médicos de Vongola no tardaron en empezar a atenderlo.

Pasaron varias horas en ser estabilizado. Donde sus cercanos estaban preocupados, esperando por buenas noticias sobre la salud del castaño.

Cuando se les informo que ya se encontraba estable Hibari decidió marcharse. Pero durante el trayecto se topo con una reunión que el resto desconocía.

El Noveno, Iemitsu y Reborn se reunieron para hablar sobre el futuro de Vongola. Preocupados porque Tsuna había estado en peligro de muerte en tan poco tiempo y tan solo siendo el futuro sucesor. Cuando finalmente tomará su lugar como el Décimo Vongola las amenazas de muerte y los intentos de asesinatos aumentarían. No creían que el joven Vongola llegará a morir con facilidad, pero siendo el último con sangre de los Vongola la necesidad de seguir la línea de sangre era más preocupante. Pensaban en las posibilidad de casar lo más pronto posible al castaño y tener pronto a su heredero.

Llegando a este punto de la discusión Hibari ya no pudo quedarse sin intervenir.

−No lo permitiré −dijo entrando en la habitación

−¿Por qué? −preguntó el Noveno tranquilamente, aunque su mirada seria no mostrara eso

−Porque es mío −contestó con simpleza la Nube

−¿De que hablas? −pregunto Iemetsu empezando a molestarse

−Tsunayoshi Sawada es mío, no les permitiré entregarlo a una herbívora.

−Aunque les permitamos conservar su relación. La razón de esta discusión es que mi nieto traiga un heredero a la familia. Aún es necesario que Tsuna se case con una mujer.

Hibari fruncio el ceño por esto. Disgustado de que no entendieran algo tan simple. Entonces se acordó de lo que aprendió en el futuro. Eso podría ayudarlo para esto. Aunque no le importará si llegaba a ocurrir.

−¿Si logro que tengan su heredero, nos dejaran en paz?

−Puff y como planeas hacer eso −se burlo el rubio

Hibari no se inmuto, sólo le sonrió con arrogancia, mostrando que ÉL sabia algo que el resto desconocía.

−Deberíamos dejarlo que lo intente −declaró Reborn sorprendiendo a los presentes, ocultando sus ojos al resto con su sombrero. −Aunque al final será Dame-Tsuna quien decida. Dejemos que sea él quien decida quien sera su pareja, si no decide en el tiempo que elijamos, nosotros decidiremos sobre su futuro −contesto con simpleza. Y tras meditarlo un poco los mayores aceptaron. Después de todo, es posible que hubieran acordado eso si no hubieran sido interrumpidos.

Hibari también acepto. Sin ver alguna razón para que se preocupara. Después de todo ya había reclamado al castaño como suyo, solo debía asegurarse que el resto también lo entendiera.

Se marcho en busca de la habitación del joven Vongola, para cuando llego, el doctor ya se había encargado de alejar al resto de los guardianes y cualquier otro que pudiera molestar al adolescente, alegando lo que más necesita es descansar. Con nadie en los alrededores y tras asegurarse que nadie intentara entrar, se adentró a la habitación.

Hibari lo vio acostado en medio de una cama de gran tamaño, haciendo parecer que es más pequeño de lo que es. Tenia en su brazo la intravenosa que le aplicaba suero. Le habían repuesto ya la sangre perdida, pero aun necesitaba darle medicamentos de esa forma. Ya no tenia heridas exteriores, aunque las internas tardarían mas en curarse. Esto es porque las llamas del sol solo podían acelerar el proceso, pero si curaban las heridas internas sin los medicamentos necesarios en lugar de ayudarlo solo lo empeorarían.

Se quedo sentó a su lado, viéndolo descansar. En medio de la enorme cama parecía tan pequeño e inocente. Aunque eso se perdería cuando se adentrara mas al mundo que estaba siendo forzado a entrar. Había cambiado mucho con solo tocar su superficie.

Le acaricio la cabeza un poco logrando que soltara un suspiro. Al apartar la mano Tsuna movió la cabeza buscando su mano, buscando mas caricias. Eso hizo reír a Hibari al compararlo con un gato mimoso.

Pasaron un par de horas. Antes de que el castaño despertara.

Tsuna miro confuso a su alrededor, no recordaba como llego ahí, o donde se encontraba. Pero ya que no parecía estar en peligro no se preocupo demasiado. Hasta que distinguió la figura de conocida a su lado.

−¿Hibari-san? −preguntó extrañado, la Nube es la última persona que esperaba ver al despertar

−El bebé, el viejo y tu viejo decidieron que debes dar un heredero a Vongola -le informo cuando lo vio consciente

−¿Que? –logró decir apenas dándose a escuchar, demasiado choqueado para realmente reaccionar

−Pero no permitiré que te entreguen algo mío a una débil herbívora −siguió acercándose al castaño, quien apenas si atino intentar alejarse del mayor −eres mío −declaró antes de robarle un beso al menor

Creo que sobra decir que Tsuna se desmayo poco después.


Primero perdonen la tardanza, cuando me di cuenta ya era Mayo y yo sin abrir el archivo.

Espero les guste el capitulo, a mi me encanta, pues empieza la drama. Aunque lo que pasa aquí por el cumpleaños no es tan desarrollado. Aquí, lo que más me interesa explicar son las consecuencias de esto para el futuro de Tsuna. Teniendo el primer cambio importante respecto al futuro que vio Hibari :3

Espero les guste el capitulo y me dejen un lindo comentario.

Con respecto al siguiente, espero que esta vez no tarde tanto en actualizarlo. Aunque no prometo nada, pues empezaré con exámenes en ese entonces.