Capitulo 4

-Ciasso –saludo Reborn cuando Tsuna despertó tras su desmayo por la noticia que le dio Kyoya

-Jejeje –rio nervioso al recordar lo ocurrido antes de perder el conocimiento nuevamente y en un intento de negarlo se convenció a si mismo que se trato de un sueño, no, de una pesadilla

-¿De qué te ríes Dame-Tsuna? –pregunto el bebé dándole una patada

-Es que tuve un sueño muy raro, donde Hibari-san me decía que habían decido que debo casarme y… -movió la mano con desesperación como si con ello pudiera deshacer lo ocurrido –es demasiado raro para que sea posible –rio nerviosamente otra vez desesperado por creerse su propia mentira

-No fue un sueño –declaro Reborn, ocultando sus ojos con la foronda de su sombrero, dándose cuenta de lo no dicho por el adolescente –como Decimo Vongola, y últimas personas con la sangre Vongola, uno de tus deberes es dar un heredero a la Familia. Entendemos que aún eres joven para cumplirlo, pero no para empezar a pensar en tu futura esposa. Teníamos planeado dejarte la elección. Aunque si llegabas a la mayoría de edad sin hacerlo, nosotros tomaríamos esa decisión por ti. Sorpresivamente, Hibari interfirió, declarando que son pareja y no permitiría esto. Es obvio que no teníamos pensado dejarlos seguir con su relación, sin embargo, nos informo que tiene el conocimiento sobre un método para cumplir con tu deber y ustedes seguir juntos. Por ello los dejaremos, aunque no sabemos cual es ese medio, pero si tienen problemas, nosotros intervendremos, al igual si su unión no sea beneficiosa para la familia.

El exarcobeleno salto para dirigirse a la puerta, dejando a un Tsuna con los ojos abiertos, aún intentando procesar lo que estaba pasando. Antes de salir le dijo:

-Pero, al final, lo que ocurra será decisión tuya

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En los siguientes días, Tsuna permaneció en la mansión, pues no quisieron moverlo por seguridad, ahí recibió breves visitas de sus amigos, más que nada porque el Doctor no les permitió molestarlo demasiado para su pronta recuperación. Tardo un par de días en recobrarse, pero quedo en observación durante otro par de días, antes de permitirle regresar a casa. Pidiéndole que no hiciera mucho esfuerzo por una semana. Recordándole a Reborn que esa indicación incluía no hacer entrenamientos. El Hitman se quejó haciendo un puchero.

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Durante esos días, mientras estuvo solo, reflexiono mucho sobre lo que debía hacer sobre lo dicho por Reborn y Hibari.

Pensar en su Guardián de la Nube lo ponía nervioso y confuso. No podía ni imaginar en cuales podrían ser sus intenciones o que quería lograr. Después de todo, Hibari seguía siendo agresivo con él y, sin tomar en cuenta que regularmente lo acorralaba para ponerle un chupetón o los escasos besos recibidos, su actitud con él no había cambiado nada.

Presentía que lo que vio durante el accidente cuando la bazoka lo alcanzo debía tener alguna relación con ese pequeño cambio de actitud, más no podía siquiera imaginar cual es el motivo.

El regreso a clases lo ponía nervioso, pues, aunque el moreno no había vuelto a visitarlo mientras estuvo recuperándose, no podía olvidar su declaración. Además no tenia ni idea de cuales podrían ser los planes de Hibari o que podría lograr con todo eso. Pero definitivamente no permitiría que ocurriera. Sea cual sea el plan de su Guardián, no podría ser algo bueno. De eso estaba convencido el castaño.

Con ello en mente, y sin ninguna otra verdadera opción, se decidió por confesarse nuevamente con Kyoko.

Pasado el shock por la noticia, y pensar en las pocas opciones que le dejaban. Elegir a Kyoko, permitir que le eligan a una desconocida, o peor aún, dejar que Hibari lograra su objetivo. Es fácil tomar una decisión con esa clase de incentivo.

A pesar que, durante ese tiempo en casa, vio a Kyoko, nunca pudo tener un momento a solas con ella. Esperaba que ahora le dejaban ir más allá del baño por su cuenta pudiera obtener una oportunidad.

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El dia el cual regresaría Tsuna a clases, al salir de casa, se encontró con la gran mayoría de sus amigos esperándolo para ir juntos a la escuela. Todos aún preocupados por su salud, algo que realmente alegraba al castaño. Después de estar tanto tiempo solo, ver que tiene personas que sinceramente se preocupan por él es algo reconfortante. Es tal su alegría que debio limpiarse las lágrimas antes de reunirse con ellos con una sonrisa.

Antes de comenzar las clases Tsuna le pidió a Kyoko hablar a solas, durante el descanso, pues tenía algo muy importante que decirle. Ella acepto con una sonrisa.

Durante el primer descanso ambos fueron al patio. La chica siguió al castaño con curiosidad y con una pequeña sonrisa ante el evidente nerviosismo de Tsuna.

−Yo.. etto… Ky-kyo-oko… ¡AHH! –grito, interrumpiendo su intento de confesión cuando una cubeta de agua le cayó encima.

−¿Había alguien ahí? –pregunto el chico causante del cubetazo, pisos arriba, al darse cuenta que era una pareja y en un sitio donde normalmente no había gente, se dio cuenta de lo que acaba de interrumpir −¡lo siento! –se disculpo

Así termino el primer intento de confesión de Tsuna, y del día también. Pues cuando estornudo Gokudera lo llevo inmediatamente a la enfermería, importarle un comino cualquier queja de Shaman, lo dejo ahí por el resto del día.

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Al día siguiente decidió no intentarlo en la escuela. Por eso le pidió verse en otro lugar. Ambos acordaron verse en el parque. Pasaron la tarde juntos, divirtiéndose, hasta que Kyoko le pregunto que le quería decir. En ese momento se puso muy nervioso. Pero antes de poder decir lo realmente importante, Hibird apareció cantando. Los adolescentes lo miraron con curiosidad, poco después Tsuna se dio cuenta de que Hibari debía estar cerca e intento huir del lugar con Kyoko. Pero antes de siquiera decírselo el Perfecto apareció enojado por la interrupción de su siesta. Castigando al chico por ello.

Ahí quedo el nuevo intento de confesión de Tsuna. Hibari no se dio cuenta de ello hasta más tarde.

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Para la siguiente ocasión le pidió ayuda a sus amigos, pero sin decirles sus verdaderas intenciones, solo les explico que quería hablar a solas con Kyoko para decirle algo muy importante. Ellos aceptaron, gustosos de ayudarlo.

Tsuna llevo a Kyoko a la parte de atrás de la escuela, entre los árboles, donde los chicos podían vigilar y al mismo tiempo no pudieran escuchar. Aun se encontraba nervioso con lo que iba hacer, pero se armó de valor, sacando de Dios sabe donde, para hablar con seriedad, tal que Kyoko se sonrojo al ver a Tsuna de esa forma.

−Kyoko, lo que te quiero decir es que… −su confesión termino ante la repentina llegada de Hibari, quien había saltado desde la azotea, donde vio a la pareja, al haber adivinado las intenciones del castaño interfirio.

Hasta que se dio cuenta las intenciones del castaño, no había considerado necesario hacer algo para que la situación entre ellos fuera aclarada, pero al parecer debía hacer algo para que entraba bien a esa cabeza castaña que le pertenecía.

El ruido causado ante la repentina aparición del moreno atrajo la atención de los guardianes, y cualquier curioso. Logrando que varios estudiantes fueran al lugar para enterarse lo que pasaba.

−¡Hibari-san! –grito Tsuna cuando este se acerco para cargarlo como saco de papas

Kyoya ignoró el grito del menor para prestarle atención a Kyoko por unos instantes y después pasar su mirada a la pequeña multitud reunida. Este parecía el mejor momento para que todos entendieran lo que pasaba y nadie interviniera. Con ello podría dejar de preocuparse por detalles sin importancia.

−Tsunayoshi Sawada es mío –declaro logrando que todos quedaran mudos de la impresión, más de uno termino con la quijada en el suelo y Gokudera… bueno el pobre termino desmayado. Mientras Tsuna termino completamente rojo. No podía pasarle eso a él, peor aún, frente a Kyoko-chan.

¡Kyoko-chan! recordó de pronto, intento decir algo para aclarar la situación, pero Hibari se lo llevo sin darle la oportunidad de pronunciar palabra.

A pesar de las protestas y sus intentos fallidos de escapar Hibari llevo a Tsuna a la Sala de Recepción, donde nadie se atrevería a molestarlos. El moreno soltó al castaño sobre uno de los sofás sin la menor delicadeza. Dejándolo ahí temblando de miedo, pensando en las cosas que le había hecho su guardián, y temiendo de lo que pudiera hacerle ahora. Pero la Nube lo ignoro. Sin prestarle una segunda mirada se sentó en su escritorio para seguir con el trabajo pendiente.

−¿Por qué? −preguntó con un susurro lleno de temor, pero los minutos pasaron sin tener una reacción del mayor, el timbre que anunciaba la reanudación de las clases se escucho, pero aún así la actitud indiferente del moreno no cambio −¿¡porque hiciste eso?! −grito desesperado por entender

Sin obtener una respuesta y con lágrimas en los ojos se alejo sintiéndose más confundido que nunca. No regreso a clases el resto del día.

Todos creyendo saber con quien y donde se encontraba.

Al terminar las clases, Tsuna se había tranquilizado. Ahora se encontraba decidido ha aclarar lo acontecido. Principalmente con Kyoko, siendo ella la primera a quien fue a buscar, incluso cuando al recorrer los pasillos había murmullos y dedos señalandolo, estaba decidido a hablar con ella primero.

La termino encontrando en el patio, caminando hacia la salida, acompañada con Hana y Chrome.

−Kyoko-chan −la llamo, atrayendo la atención, no solo de ella, sino también de varios curiosos.

−Quiero explicarte...

−No es necesario Tsuna-kun, ya se lo que querías decirme −le sonrió dulcemente, pero en sus ojos podía ver la tristeza que sentía, sin darle tiempo de decir más se fue. Chrone la siguió poco después tras despedirse con una reverencia.

−Kyoko... −intento llamarla una vez más, pero Hana se lo impidió.

−Déjala, ya has hecho suficiente

Hasta ese momento Tsuna se dio cuenta, de que realmente creían que tenía alguna relación con Hibari. Se quedo shoqueado, tan impresionado como para reaccionar, viendo a las chicas alejarse. Viendo como Hana y Chrone daban su apoyo a Kyoko, situandose a ambos lados de la castaña.

−Décimo −lo llamo Gokudera, al girar se encontró con la Lluvia y la Tormenta, Yamamoto le entrego su mochila y la cual había olvidado completamente por todo lo acontecido

−Chicos sobre...

−No tiene que explicarnos nada, nosotros... -empezó el peliplata, pero algo inseguro de como actuar

−Bueno realmente nos sorprende, pero apoyaremos su relación

−¡Exactamente Décimo! -aunque no aún se veía algo incomodo, pero totalmente dispuesto a ser de ayuda a su querido Jefe, incluso ante tan singular elección de pareja

Dicho eso, los guardianes creyeron estar haciendo lo mejor mostrandole su apoyo y compresión. Se despidieron dejando al castaño solo. Tal vez, ellos mismos se encontraban demasiado sorprendidos como para notar que había algo mal con su amigo. Quien en realidad se sentía perdido como nunca se había sentido antes.


Hi! Si lo se, me tarde mucho en actualizar, y lo siento mucho. Pero aqui esta un nuevo capitulo. Espero no tardar mucho en actulizar los fanfics.

Les agradeszco mucho los review que me han dejado y perdonen nuevamente el no haber contestado.

A partir de aqui, definitivamente la historia empieza a cambiar en comparacion al futuro que vio Hibari. Ademas que la drama empieza realmente.

Espero les guste el capitulo y me dejen algun review.

Antes de irme un poco de auto publicidad. Pasen a leer Encontrandose, es un oneshot 1827, AU y Omegaverse. Ahora estoy trabajando en una especie de continuacion, centrandome ahora en el 8069.

Nos vemos.