Hola a todo aquél que me haga feliz leyendo :D espero les guste el capítulo. Ahora es que empieza lo bueno, según yo jajajaja xD

Y recuerden una historia + un review = un escritor feliz y ¿qué es un escritor feliz? una actualización segura jajajaja xD

Inazuma Eleven no me pertenece...


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Día 3: ¿encuentro casual?

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"Otro día, menos tiempo".

Ese era el pensamiento de Aki mientras recorría el camino de regreso a su casa, no exactamente de la forma normal, tomaba uno que otro desvío y cabe desctacar que eran los mas largos. Ella quería recorrer lo más posible, regresar a su casa ahora no era su mejor opción y ese tipo de caminatas le traían recuerdos.

Como cuando practicaba fútbol junto a los niños de preescolar con Endo.

Endo...

Aki suspiró, no era momento para pensar en él. Aunque sonara egoísta, era momento de pensar en ella y sólo en ella.

Colocó su mano contra su pecho y trató de reprimir sus lágrimas, ya había llorado mucho, demasiado. No se percató de cuando, pero sintió como perdía sus fuerzas y caía lentamente, todo se volvió negro.

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Aki parpadeó un par de veces, se levantó con dificultad y pudo divisar una habitación de hospital.

— No deberías hacer eso —dijo un chico recostado de la puerta del cuarto.

— Nagumo —susurró Aki— ¿Qué pasó?

— Te desmayaste —respondió el doctor que venía entrando.

— Ya veo.

No hubo necesidad de preguntar más, la peliverde sabía muy bien por qué se había desmayado. El doctor le pidió al pelirrojo que saliera un momento, el chico obedeció de mala gana y los dejó solos.

Aki le explicó un poco sobre su enfermedad y el doctor le recetó unas pastillas, sumado a una explicación de como había llegado ahí.

— Ese chico pelirrojo te trajo —le dijo.

Luego de un poco de papeleo, a Aki le dieron el alta y Nagumo salió junto a ella.

— ¿Cómo me encontraste? —preguntó algo curiosa.

— A-andaba por ahí. Eso es todo —respondió con las mejillas algo coloradas.

— Bueno, gracias —Aki se volteó y se dispuso a irse, pero el chico la tomó por el brazo.

— Espera —dijo mirando hacia cualquier lado— Creo que es mejor que te acompañe —ella lo miró— Es sólo por precaución —atinó a decir.

— De acuerdo...

Luego de una larga caminata a la casa de la chica y un gran silencio, Nagumo la dejó en la puerta y se fue como vino. Aki lo miraba a lo lejos todavía algo sorprendida.

— Que extraño...