Reflexiones Malditas
Desclaimer: No es mío. Nunca lo será. ¿Tengo que decir más?
Resumen: La noche del ataque de Kyuubi y su subsecuente encarcelamiento dentro de Naruto, produce efectos que nadie espero. Kyuubi, al estar dentro de Naruto, decide otorgar a su contenedor una habilidad única, para evitar que daño alguno llegue a su contenedor, pero ni el mismo Kyuubi pudo haber adivinado la forma en la que evolucionaría esta habilidad, y sin desearlo creó un peor monstruo que los mismos Bijuu. Parejas serán Naruto/FemKyuubi, Relación Amo(Naruto)/Sirviente(Kyuubi).
A/N: Culpo a la película de "Espejos Siniestros" por esta idea, y también a los varios espejos de tamaño humano que están colgados por mi casa.
Capitulo 11:
"Reflejos de la Traición: Parte IV"
-Diálogos-
-Pensamientos-
-Dialogo de Demonio-
-Pensamiento de demonio-
Localización y tiempo (para señalar cambios)
XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX XXXX
Base de Naruto
El ambiente era totalmente sombrío. Con Tei inconsciente, Naruto sellado y Haku muerta, el equipo se había reducido a solo tres miembros, de los cuales solo dos habían recibido técnicas especiales de Naruto, y aunque Yuugao tenía toda su experiencia en ANBU, la pelea contra Jiraiya le había costado su espada y sin manera de reemplazarla su capacidad de pelea se había reducido más de lo que Yuugao estaba dispuesta a admitir.
Habían pasado ya cinco días desde la muerte de Haku. Después de que Yuugao y Kurenai lograron traer de regreso a la base al cuerpo inconsciente de Tei y a la forma moribunda de Haku, las cosas comenzaron a empeorar para el grupo.
Sin un medico en el equipo, la condición de Haku empeoro pronto y no tardo mucho en fallecer, y no pudieron encontrar ninguna manera de despertar a Tei, la cual continua inconsciente hasta este momento y no mostraba señal de despertar.
Yuugao había entrado en una depresión que ni Hinata ni Kurenai entendían, y mientras más tiempo pasaba Yuugao se comenzaba a comportar más y más agresiva, Kurenai temía que si algo no se solucionaba pronto la ex ANBU llegaría al punto en que atacaría a una de sus compañeras.
Hinata por su parte era la persona que mejor estaba manejando la situación, incluso con todo lo que había pasado la Hyuuga no había perdido la esperanza en que Naruto volvería pronto y todo se solucionaría, en varias formas, Kurenai envidiaba la fe ciega que Hinata tenía por su líder.
Kurenai por su parte había pasado los últimos días tratando de calmar a Yuugao y de no dejar que sus propias emociones la provocaran a atacar a la mujer de cabello purpura, lo que no era fácil con la manera en la que Yuugao se estaba comportando.
Kurenai podía claramente ver que necesitaban hacer algo sobre Tei o Naruto antes que Yuugao sufriera un colapso mental o Jiraya las volviera a rastrear, pero a la Jounin no veía nada que ninguna de ellas pudiera hacer.
50 km al este de la base de Naruto
-Parece que no tengo mucho tiempo-
Parado en el centro de un amplio claro en el bosque, se encontraba Naruto, su vista fija en la dirección en la que sus compañeras se encontraban esperándolo. Naruto sabía que no contaba con mucho tiempo, sin su presencia las chicas comenzaban a sucumbir ante la presión de no tener un líder.
Naruto estaba confiando en la presencia de Tei para mantener el orden entre ellas, sin embargo con la muerte de Haku y la consecuente liberación del sello que Naruto puso sobre Tei, la antigua Bijuu había entrado en una especie de coma forzado debido a las consecuencias de la liberación prematura del sello de Naruto.
Eso era otra cosa que preocupaba al rubio, la relación entre él y Tei estaba basado en una mentira, debido a que cuando por primera vez se conocieron, Naruto le dijo a Kyuubi que había absorbido su poder para convertirse en el siguiente Kyuubi y dejándola como un simple demonio de una cola, esto no podía estar más lejos de la verdad y Naruto estaba preocupado de cómo iba a reaccionar la chica.
Sacudiendo la cabeza para dejar de pensar en cosas depresivas, Naruto se concentro en las prioridades del momento, encontrar a Jiraiya y por consecuente, a Tsunade.
Con una última mirada hacia el lugar donde Tei descansaba, Naruto dio media vuelta y desapareció entre los árboles, ya había perdido demasiado tiempo.
Avanzando rápido por el bosque, Naruto dejo libres sus sentidos para poder encontrar el fragmento de espejo que había dejado incrustado bajo la piel de Jiraiya, agradeciéndose a sí mismo por haber guardado un plan de contingencia en el debido caso que necesitara encontrar a Jiraiya de forma rápida.
No le tomo mucho tiempo a Naruto poder sentir la presencia del espejo que estaba buscando, el cual le indicaba que Jiraiya se encontraba en \alguna parte del norte del país del Fuego, lo que provoco que cambiara de dirección para dirigirse directamente al lugar donde se encontraba el Sannin, y con algo de suerte, Tsunade.
-Solo esperen un poco mas- Pensó Naruto mientras saltaba entre los arboles del bosque, una mirada llena de determinación en sus ojos.
Con Jiraiya
Jiraiya dejo salir un suspiro de exasperación, mientras observaba a su antigua compañera de equipo empinar una botella de sake.
Habían pasado ya unos días después del encuentro, y la subsecuente pelea, que había tenido con el grupo de Naruto, y en este tiempo Jiraiya había sido capaz de localizar a Tsunade. Al fin siendo capaz de alcanzarla en una de las ciudades más grandes del país de Fuego, Tanzaku Gai.
Jiraiya se había topado con Tsunade por pura suerte, después de haber buscado por toda la ciudad, el Sannin había decidido entrar a un bar para comer algo solo para, su total sorpresa, encontrarse con Tsunade, quien había estado bebiendo en el bar que Jiraiya había elegido.
Jiraiya había actuado como de costumbre, saludando de manera exuberante a la otra sannin, la cual solo mostro algo de molestia, mas a la presencia de Jiraya que al ruido que estaba causando. Fue en ese punto que las cosas se complicaron.
-Esto es una sorpresa- dijo Tsunade una vez que había terminado de tomar de su botella, su voz arrastrando un poco las palabras mostrando que ya había consumido una considerable cantidad de alcohol antes de que Jiraiya la encontrara. –No esperaba toparme con tantas caras conocidas- dicho esto Tsunade comenzó a beber de nuevo, tomando otra botella de la mesa donde se encontraban sentados y bebiendo directamente de ella.
Lo último que dijo activo alarmas de peligro en la mente de Jiraiya. -¿Sera posible que Orochimaru me ganara en encontrar a Tsunade?-
-¿Oh, te encontró otro de los cobradores del casino?- sin dejar que sus sospechas se mostraran en su rostro, o en su voz, Jiraya lanzo una pequeña broma, tratando de distraer a Tsunade y lograr que le revelara algo importante. El sannin sabía que podía simplemente preguntarle, pero Tsunade podía ser muy terca a veces, y Jiraiya no quería tener que batallar por las respuestas, sería mejor que Tsunade respondiera por su propia cuenta.
Lanzando una mirada llena de irritación al hombre sentado junto a ella, Tsunade bajo su botella, manteniendo su mirada fija, contemplando si era necesario responder o no, y al final decidiendo que en realidad no tenía importancia de una manera u otra.
-Orochimaru deicidio detenerse para recordar viejos tiempos- Tsunade espero un momento para observar la reacción de Jiraiya y pudo notar la rigidez momentánea de su espalda y la pequeña fluctuación en su respiración, la reacción solo fue de un instante, pero fue suficiente para que Tsunade lo notara.
La mujer vio como después de relajarse un poco Jiraiya parecía haber decidido lo que quería decir, pero Tsunade no le dio oportunidad de decir más, francamente ya se estaba hartando de ver la cara de Jiraiya frente a ella.
-¿Qué es lo que quieres Jiraiya?- la pregunta pareció sorprender al dicho sannin por un segundo, lo que le dio la oportunidad a Tsunade de continuar –No creo que solo me buscaras para "acordarnos de viejos tiempos"- Tsunade puso una entonación diferente a lo último, hablando con algo de sarcasmo en su voz.
Jiraiya se detuvo por un segundo, mirando fijamente a los ojos de Tsunade y notando la seriedad que portaban, después de unos segundos Jiraiya decidió que sería mejor ser honesto y dejar se darle vueltas al asunto, Tsunade necesitaba saber lo que estaba ocurriendo.
-Sarutobi~sensei ha muerto-
-Lo sé- notando la sorpresa en los ojos de Jiraiya, Tsunade elaboro –Orochimaru me lo conto todo, como su invasión fue un éxito y como había acabado con la muerte del idiota de Sarutobi- la voz de Tsunade se volvió un poco más agresiva al final, llena de ira.
-Tuvo una muerte sin sentido… igual que todos los demás Hokages- su ira lo cubría bien, pero Jiraiya la conocía lo suficiente para notar la tristeza oculta en su voz.
-Tsunade…-
-¡Ha!- exclamó la mujer -¡Asesinado por su propio alumno, una muerte apropiada para un viejo tonto!- Jiraiya podía escuchar el tono amargo en la voz de Tsunade, pero estaba algo confundido, parecía que Tsunade pensaba que Sarutobi había sido asesinado por Orochimaru.
-¿Asesinado por su propio estudiante?- pregunto Jiraiya, y vio como Tsunade le lanzaba una mirada de confusión –Sarutobi~sensei fue asesinado por Uzumaki Naruto-
Jiraiya pudo ver que Tsunade perdía la compostura por un segundo, dejando que Jiraiya notara su rostro lleno de sorpresa, era claro que Orochimaru había intentado tomar el crédito por la muerte de su antiguo maestro.
-¿Quién demonios… es Uzumaki Naruto?- la voz de Tsunade era suave, pero Jiraiya podía ver que estaba aun más molesta que pensando que Orochimaru había sido el culpable.
Tomando esta pregunta como su oportunidad para explicar a Tsunade el motivo por el cual la había estado buscando, Jiraiya tomo un respiro hondo.
-El Jinchuuriki del Kyuubi- Tsunade volvió a mostrar sorpresa al escuchar eso –Uzumaki Naruto interfirió durante la invasión a Konoha y logro asesinar al Sandaime Hokage, mientras yo confrontaba a Orochimaru-
-Supongo que Orochimaru vino a verte para que repararas sus brazos- notando que no era una pregunta, Tsunade se mantuvo callada, esperando para que Jiraiya terminara –Esas heridas las obtuvo durante nuestra pelea-
-Tsunade, vine a buscarte para advertirte- dijo Jiraiya cambiando un poco el tema –Además de Orochimaru, Uzumaki Naruto también te está buscando- esto último sorprendió a Tsunade.
-¿A mí?- pregunto Tsunade -¿Qué querría conmigo esa persona?- antes de que Jiraiya pudiera responder, Tsunade lo interrumpió –Mas importante, el contenedor del 9 colas debe de tener que, ¿13, 14 años?, ¿Cómo fue capaz alguien tan joven de asesinar a sensei?-
Después de unos segundos de no escuchar respuesta, Tsunade volteo para ver algo inesperado. Jiraiya tenía la mirada baja, su espalda encorvada, sus manos sujetando el vaso frente a él con mucha fuerza, y Tsunade podía escuchar como la porcelana del vaso comenzaba a crujir, todo en la compostura de Jiraiya le decía a Tsunade que su antiguo amigo estaba furioso, pero la mirada en sus ojos estaba llena de tristeza, algo que Tsunade no había visto en mucho tiempo, no desde la muerte del último estudiante de Jiraiya, Minato Namikaze.
-Naruto… se convirtió en una persona muy peligrosa- por fin después de unos momentos de silencio incomodo, Jiraiya respondió, aunque Tsunade podía ver que en realidad no quería hacerlo –Sensei sospechaba que Naruto ocultaba mucho de sí mismo, que había algo oculto debajo de su sonrisa, algo que podría poner en peligro a la aldea, pero nunca hizo nada por el amor que sentía por Naruto-
-Sensei sabía sobre una amenaza ¿y no hizo nada?-
-Sensei me pidió a mí que me encargara, me pidió que encontrara al verdadero Naruto y descubriera si era un peligro para la aldea o no-
-¿Qué fue lo que descubriste, Jiraiya?- pregunto Tsunade después de unos segundos.
-Descubrí…a un monstruo- justo al decir esto, el vaso en sus manos sucumbió a la presión del sannin, quebrándose en cientos de pequeños pedazos.
-Confronte a Naruto hace un par de semanas, sin embargo, solo fui capaz de herirlo y termine siendo derrotado por el- esto último provoco que Tsunade viera con sorpresa a Jiraiya, pensar que alguien tan joven era capaz de derrotar a ninjas del nivel de Jiraiya y Sarutobi era inconcebible en la mente de Tsunade.
Después de esperar unos momentos más, en los que Jiraiya se limpiaba la herida de su mano, quitando pequeños pedazos de porcelana que se habían incrustado en su palma, y quitando la poca sangre que había con una servilleta, Tsunade decidió que había algo más que necesitaba saber.
-¿Qué quiere esa persona conmigo?-
Volteando a ver a Tsunade, para que la mujer viera la seriedad en sus ojos, Jiraiya respondió.
-Naruto necesita a un ninja medico de alto nivel, que lo ayude a recuperarse de las heridas que sostuvo durante nuestra pelea, en la cual perdió el uso de su brazo derecho y uno de sus ojos-
-Y, ¿Crees que vendrá por mí?-
-El mismo Naruto fue el que me dijo que vendría por ti, o por lo menos eso fue lo que deduje después de hablar con él-
Tsunade y Jiraiya se mantuvieron en silencio por unos momentos más, bebiendo como viejos amigos. Tsunade sabía que Jiraiya no le había dicho todo lo que necesitaba saber, pero estaba confiada en que lo haría después de un tiempo, y Jiraiya estaba tratando de planear como decirle que Konoha la quería de regreso para tomar la posición de Godaime Hokage.
Calles de Tanzaku Gai
Vagando por las calles de la enorme ciudad, se encontraba una mujer. La mujer tenía cabello negro lacio que bajaba hasta su cuello, vestida en un kimono negro con bordes blancos, y en su cintura amarrada con un obi blanco, en sus pies unas sandalias con tacón bajo, y lo más peculiar era que en sus brazos cargaba un pequeño cerdo el cual vestía un chaleco.
Esta mujer era Shizune, aprendiz de Tsunade de los Dansetsu no Sannin. Y el cerdo era Tonton su mascota.
Shizune se encontraba paseando por la ciudad, tratando de encontrar algo para pasar el tiempo después de que Tsunade le pidiera que se fuera para conversar en privado con su viejo amigo Jiraiya.
Shizune dejo salir un suspiro, mientras pensaba en su maestra. La vida con Tsunade no había sido fácil. Después de la muerte de su tío, Dan Katou, Shizune había decidido irse de la aldea con Tsunade, a quien respetaba y admiraba, y Tsunade la acepto como su aprendiz.
Durante sus viajes Tsunade la había entrenado de manera brutal, la mayoría del tiempo empujándola hasta el límite de su cuerpo, y en ocasiones más allá del límite. Sin embargo había dado resultado, ya que ahora Shizune podía decir con seguridad que era una de las mejores ninjas médicos del mundo, con solo Tsunade superándola.
Pero mientras que su entrenamiento avanzo de maravilla, lo mismo no se podía decir de la relación entre maestra y alumna.
Shizune se vio forzada a observar como la persona que más admiraba en el mundo se convertía poco a poco en una sombra de lo que era. De la fuerte mujer que era a una mujer llena de remordimiento y amargura. Desperdiciando su vida en la bebida y el juego. Shizune realmente estaba preocupada por su maestra y ansiaba en día en el que podría ver a la antigua Tsunade de nuevo, a la mujer que capturo el corazón de su tío.
Shizune solo podía ver con impotencia y remordimiento como Tsunade seguía en su camino auto destructivo. Shizune haría cualquier cosa con solo poder ver a la verdadera Tsunade de nuevo.
Sobre un techo del pueblo, su mirada fija en la mujer de cabello negro, se encontraba Naruto, observando fijamente a Shizune, su verdadero objetivo.
-Parece que la información de Danzou es correcta, esa mujer llena la descripción de la aprendiza de Tsunade- dejando que su sonrisa habitual surgiera en su rostro, Naruto decidió que era momento de comenzar con su plan.
Bajando del techo en el que se encontraba y entrando a un callejón, Naruto comenzó a preparar su técnica de manipulación, Reflejo Maldito: Ilusión Infinita, la misma técnica que había utilizado en Kurenai al principio.
Esperando unos momentos para la oportunidad perfecta, Naruto vio como Shizune pasaba frente al callejón en el que se encontraba, y con una sonrisa, activo su técnica. El objetivo de su técnica esta vez no era un cambio total como lo hizo con Kurenai, Naruto solo quería cambiar su subconsciente un poco para que confiara más en él y traer al frente todas las frustraciones que tuviera con su vida. Naruto había decidido convencer a Shizune de una manera más sutil.
Continuando con su paseo por el pueblo, Shizune continuaba buscando algo que hacer con su tiempo. Pero podía sentir como se sentía más y mas frustrada con cada minuto que pasaba. Esta no era la primera vez que Shizune se sentía de esta manera, en muchas ocasiones durante sus viajes con su maestra había sentido llena de frustración, pero por alguna razón esta vez se sentía diferente.
Todas las veces anteriores Shizune solo había guardado todo dentro de ella, guardando sus frustraciones para evitar que interfirieran con su vida, pero por alguna razón la Shizune sentía como si esta vez necesitara hablar de sobre ello, sentía que si guardaba o suprimía esta sensación, estallaría en el peor momento.
Tan sumergida estaba en sus pensamientos que no noto que estaba a punto de chocar con alguien hasta que cayó al suelo, y al voltear a ver con que había chocado, su mirada se topo con un ojo azul que la miraba con preocupación.
-¿Te encuentras bien?- pregunto la persona frente a ella, quien Shizune noto era un muchacho, algo más joven que ella, con cabello rubio, vestido en una camisa gris con una gabardina negra, con vendas cubriendo su brazo derecho.
-¡Oh!- exclamo Shizune cuando noto que no había respondido –Si me encuentro bien, gracias- respondió con una sonrisa, aceptando la mano que le había extendido el chico para ayudarla a pararse –Disculpa no estaba viendo por donde iba- dijo Shizune con su voz sonando algo avergonzada.
-No es ningún problema- contesto el chico –Me llamo Naruto- se introdujo a sí mismo, extendiendo una mano en forma de saludo a la mujer frente a él.
-Mucho gusto, mi nombre es Shizune- tomando la mano ofrecida, Shizune sonrió, pensando –Parece ser una persona amable-
-Oh, este es Tonton- dijo Shizune después de un momento, indicando al pequeño cerdo que descansaba en sus brazos, aun después de la caída.
Naruto solo mostro una enorme sonrisa en respuesta, provocando que Shizune la devolviera, por algún motivo la mujer se sentía muy contenta de haber conocido a ese muchacho, como si pudiera confiar en él.
-¿Por qué me siento tan… feliz?-
Cuarto de hotel
Después de haberse topado con Naruto, él y Shizune habían pasado el resto de la tarde juntos, disfrutando del festival que se estaba llevando a cabo en el pueblo y comportándose como si fueran dos viejos amigos que se habían conocido toda la vida.
Por fin después de notar lo tarde que era, Shizune le había dicho a Naruto que tenía que regresar a su hotel antes de que su compañera se preocupara, pero le pidió al rubio verlo al día siguiente, quedando de verse en el mismo lugar donde se habían conocido, frente a un puesto de takoyaki.
Abriendo la puerta a su cuarto de hotel, con una enorme sonrisa en su rostro, Shizune no recordaba la última vez que se había sentido tal feliz, o la última vez que había hecho un amigo. Sin embargo su sonrisa se borro de su rostro cuando vio que Tsunade se había quedado desmayada a un lado de su cama, ebria, si el olor que emanaba de ella era alguna indicación.
Dejando salir un suspiro y sintiendo toda la frustración que Naruto había logrado que olvidara, Shizune se movió para levantar a su maestra a su cama, pero justo cuando llego a su lado, su frustración la venció, y con una mirada llena de ira, regreso a su cama para dormir, dejando a Tsunade tirada en el suelo.
Una vez dormida, la sonrisa volvió a su rostro, murmurando el nombre de Naruto en sus sueños.
Mañana siguiente
Dejando salir un quejido, Tsunade abrió los ojos esperando despertar en su cama, pero el dolor en su espalda decía lo contrario. Sentándose, y sujetando su cabeza por el intenso dolor que le provocaba la resaca, Tsunade noto de manera confusa como, al parecer, había dormido en el suelo.
-Es raro, habitualmente Shizune me pone en mi cama cuando me desmayo- pensó la sannin. Volteando a su alrededor, Tsunade noto que el cuarto parecía estar vacio, pero la cama de Shizune mostraba señas de que alguien había dormido ahí, además de que sobre la cama se encontraba uno de los atuendos de Shizune y podía escuchar ruidos de la regadera en el baño.
Después de unos minutos, Tsunade fue capaz de levantarse, solo para sentarse de nuevo en su propia cama, sujetándose la cabeza y tratando de ignorar lo incomoda que se sentía su espalda, necesitaría pedirle a Shizune que le diera un masaje mas tarde.
Un ruido llamo su atención y volteo para ver a Shizune salir del baño, una toalla enrollada alrededor de su cuerpo, y otra en su cabeza secando su cabello. Con la toalla colocada de tal forma que no noto a Tsunade observándola desde su cama.
Terminado de secar su cabello, Shizune se quito la toalla de la cabeza, por fin notando que Tsunade estaba despierta y que la estaba mirando fijamente.
-¿Ocurre algo, Tsunade~sama?-
Tsunade lo tacho como algo debido a su resaca, pero pensó haber escuchado algo de resentimiento en la voz de su aprendiz. Sacudiendo la cabeza, y arrepintiéndose de inmediato por causar que el dolor se intensificara debido al movimiento brusco, Tsunade solo se mantuvo callada, con los ojos cerrados.
Tsunade podía escuchar movimiento, probablemente de Shizune vistiéndose y arreglándose para el día. Fue entonces que los recuerdos de la noche anterior con Jiraiya resurgieron y Tsunade decidió que debía mencionar a su estudiante sobre la otra persona que estaba tras ella.
-Shizune- comenzó Tsunade pero después de un momento sin escuchar respuesta, volteo a ver a la muchacha y noto que Shizune se continuo arreglando sin darle importancia a que su maestra le estuviera hablando –algo raro, está pasando- pensó Tsunade, quien no había visto a Shizune actuar de esa manera antes.
-Jiraiya me informo sobre los hechos reales de la invasión a Konoha- continuo Tsunade, levantando una mano a su frente la cual brillaba con chakra, para comenzar a curar su dolor de cabeza.
-Hm- Shizune solo hizo un ruido para indicar que estaba escuchando a Tsunade, pero no dejo lo que estaba haciendo, y Tsunade noto que Shizune parecía estar poniendo más atención al arreglarse que de costumbre.
-Aparentemente Sandaime Hokage fue asesinado por alguien de nombre Uzumaki Naruto- Tsunade cerró los ojos por un momento, concentrándose en su técnica y no vio como los ojos de Shizune se abrían ampliamente en sorpresa, o como la mujer dejo de respirar por un momento.
-Naruto… mato a sandaime~sama-
Ignorante de la angustia de su compañera, Tsunade continúo, contándole sobre la sospecha que Jiraiya tenía, que Naruto intentaría buscarla para que sanar su brazo derecho, y advirtiéndole que se mantuviera en alerta si veía a alguien sospechoso.
Sin embargo Shizune ya no estaba poniendo atención. Naruto, la persona que había conocido ayer, la persona que la había hecho sentir tan feliz, el primer amigo que había hecho en años… era un criminal de Konoha.
-La descripción concuerda- pensó Shizune –el mismo nombre y los dos tienen una herida en el brazo derecho- en la mente de Shizune no había manera de que esto fuera una coincidencia, pero algo en ella la detuvo de decir algo a Tsunade. En el tiempo, sin importar que tan corto, que había estado con Naruto, la mujer no había sentido ni la más mínima señal de estar hablando con alguien peligroso, y Naruto la había tratado tan bien, había sido tan honesto…
-debo hablar con el- Shizune decidió –tengo que hablar con él, estoy segura que me dirá la verdad-
Sin decir nada, Shizune se termino de arreglar y una vez que estaba lista salió del cuarto, ignorando a Tsunade, quien había continuado hablando, sorprendiendo a su maestra por la acción tan atípica de su estudiante.
-¿Qué le pasa a esa chica?-
Calles de Tanzaku Gai
Caminando por la calle en rumbo para encontrarse con Naruto, Shizune se tomaba un poco de tiempo para pensar en cómo hacer una pregunta como la que ella necesitaba que Naruto respondiera.
-No puedo simplemente llegar y decir, hola, escuche que eras un criminal de Konoha, ¿Me puedes decir como paso eso?- sacudiendo la cabeza en negación, Shizune decidió que la única manera de saber que hacer era tener a Naruto frente a ella.
-Shizune- una voz llamo su atención y al voltear vio que Naruto estaba sentado en unas bancas al costado del camino, esperando por ella, la misma sonrisa que tenía en el rostro la noche pasada dirigida hacia ella en ese momento.
Sonriendo ella misma, Shizune saludo a Naruto, por un momento olvidando la importante pregunta que le quería hacer al chico. Comenzando a caminar por el pueblo, Shizune y Naruto comenzaron a platicar, mas Shizune contándole sobre sus viajes y los problemas que tenia con Tsunade, Naruto la hacía sentir como si le pudiera contar cualquier cosa.
Horas después, Shizune y Naruto se encontraban en uno de los puestos de comida del festival, disfrutando de una cena ligera, después de haber pasado todo el día divirtiéndose juntos. Shizune había ignorado su preocupación por el momento, decidiendo que primero observaría a Naruto todo el día antes de decidir qué hacer, y había llegado a la conclusión de que no podía traicionar a Naruto, aun sabiendo que era un criminal, pero estaba decidida a tener su lado de la historia.
-¿En qué piensas, Shizune?- pegunto Naruto, notando que su nueva amiga estaba algo distraída, mirando su comida fijamente, como contemplando algo.
-Naruto- comenzó Shizune –Hay un lugar al que quiero que me acompañes- volteando a ver al muchacho para ver cómo reaccionaba, Shizune vio como Naruto solo volteo con ella, le mostro una sonrisa y asintió su aceptación. En silencio ambos terminaron el resto de su comida, pagaron y se fueron, con Shizune guiándolo a las afueras del pueblo, a un lugar donde podrían hablar en privado.
Naruto tenía una idea de lo que Shizune iba a querer hablar. Sin duda Jiraiya ya le había contado a Tsunade sobre él, y por supuesto a su vez Tsunade le conto a Shizune, quien reconoció el nombre e hizo la conexión lógica, después de todo según los reportes de Danzou, Shizune era una prodigio ninja, así que no era sorprendente que hiciera una deducción tan fácil.
Después de caminar por varios minutos, en silencio, ya que Naruto podía notar que Shizune no estaba dispuesta a hablar hasta llegar al lugar al que iban. Por fin, después de unos momentos más, Naruto pudo ver que Shizune se detuvo en medio de un pequeño claro a las afueras del pueblo.
-Dime Naruto- comenzó Shizune sin voltear a ver a Naruto -¿Tu mataste al tercer Hokage?
-Si-
La respuesta vino de inmediato y sin ninguna señal de duda o remordimiento, y Shizune volteo rápidamente para ver a los ojos a Naruto. La sorpresa evidente en su rostro, estaba claro que no esperaba que Naruto respondiera tan abierta y fácilmente sobre un crimen tan grave. Después de unos segundos para recuperar su compostura, y tomando respiros hondos para calmarse un poco, Shizune continuo.
-Viniste a este lugar por Tsunade~sama, ¿cierto?- pregunto Shizune pero no le dio tiempo de responder a Naruto –Entonces ¿Por qué estás aquí conmigo, ¡planeas usarme para obligar a Tsunade a ayudarte?!- termino gritando, su mirada llena de ira y algo de tristeza –Pensé… pensé que había encontrado a alguien en quien podía confiar-
-Te equivocas- respondió Naruto, sin reaccionar a la ira de Shizune, y al ver su confusión continuo –Yo vine a este lugar para encontrarte a ti- término de decir Naruto con una sonrisa.
-Creo que tú tienes el potencial y la mentalidad correcta para unirte a mi causa-
Tomándose unos momentos más para superar la sorpresa de saber que Naruto la quería a ella personalmente y no a Tsunade, Shizune por fin hizo la pregunta que quería hacer todo el día.
-Dime porque, ¿Por qué estás haciendo todo esto?-
Naruto la miro profundamente a los ojos, analizándola, estudiándola, tratando de ver si Shizune estaba lista para escuchar la versión completa de sus planes, algo que solo una persona más sabia por completo, algo que ni siquiera le había contado a Tei, la persona que era más cercana a él.
-Muy bien, te contare todo- decidió Naruto, decidiendo que ganar la confianza y lealtad de Shizune valía el riesgo en el que se estaba poniendo.
Así que Naruto le conto a Shizune su plan, y como planeaba hacer que hacer que ocurriera y el motivo por el que la necesitaba. Al terminar, Shizune había quedado muda, totalmente abrumada por lo que Naruto le había descrito, parecía algo imposible, pero algo dentro de ella le decía que si alguien sería capaz de lograrlo, esa persona seria Naruto.
-¿Estás seguro… de que lo puedes lograr?- pregunto Shizune una vez que recupero la habilidad de hablar.
-Sí, no hay duda en mi mente de que el mundo que imagino puede ser una realidad- contesto Naruto de inmediato, sin dejar espacio para duda en su voz, la mirada en su ojo mostrando lo mismo.
Shizune cerró los ojos, contemplando lo que Naruto le había dicho. Si Naruto tenía éxito, miles, no, cientos de miles de personas sufrirían, pero el resultado, si Naruto lograba cumplir su meta, el futuro del mundo estaría asegurado, de ninguna manera se eliminaría el conflicto total entre las personas, pero las guerras serian una cosa del pasado, nadie más tendría que morir por una guerra, sería un paso correcto hacia el sueño de Jiraiya, incluso si el método para llegar ahí era muy dudoso.
Finalmente, tomando un respiro hondo, Shizune había llegado a una decisión, pero necesitaba saber que Naruto tuviera el poder de realizar su sueño.
-Muy bien, te ayudare, Naruto~sama- respondió Shizune, cambiando la manera en la que se refería a Naruto para que supiera que tenía su lealtad –pero tengo una condición-
Naruto se sorprendió un poco que Shizune accediera tan fácil, pero decidió que la mujer tenía sus razones para su decisión, después de todo la técnica que aplico solo la hacía confiar en él un poco más, ser un poco más abierta con él, pero no controlaba sus acciones. Asintiendo con la cabeza para mostrar que entendía Naruto se mantuvo atento a Shizune, interesado en la condición que le pondría a su ayuda.
-A cambio de mi lealtad- comenzó Shizune, tomando un respiro muy profundo, como si se estuviera preparando para decir algo difícil –Quiero que asesines a Tsunade Senju-
XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX XXXX
Fin del capítulo 11
Bueno aquí está el capitulo 11, que es la preparación para lo que sería la batalla de los sannin. La buena noticia es que ya estoy escribiendo la siguiente parte y va muy bien, la mala es que originalmente iba a ser parte de este capítulo pero me dio flojera escribir un capitulo de 10k+ palabras.
Atentos el siguiente capítulo lo tendré listo entr días, dependiendo de mi carga de trabajo.
