Reflexiones Malditas

Desclaimer: No es mío. Nunca lo será. ¿Tengo que decir más?

Resumen: La noche del ataque de Kyuubi y su subsecuente encarcelamiento dentro de Naruto, produce efectos que nadie espero. Kyuubi, al estar dentro de Naruto, decide otorgar a su contenedor una habilidad única, para evitar que daño alguno llegue a su contenedor, pero ni el mismo Kyuubi pudo haber adivinado la forma en la que evolucionaría esta habilidad, y sin desearlo creó un peor monstruo que los mismos Bijuu. Parejas serán Naruto/FemKyuubi, Relación Amo(Naruto)/Sirviente(Kyuubi).

A/N: Culpo a la película de "Espejos Siniestros" por esta idea, y también a los varios espejos de tamaño humano que están colgados por mi casa.

Capítulo 13:

"Reflejos de la Traición; Final"

-Diálogos-

-Pensamientos-

-Dialogo de Demonio-

-Pensamiento de demonio-

Localización y tiempo (para señalar cambios)

XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX

La barrera cayo, quebrándose en miles de pedazos de vidrio, Jiraiya tuvo que colocar su brazo frente a sus ojos para evitar que algunos de los pedazos fueran a caer en sus ojos. Cuando por fin pudo abrir los ojos solo pudo ver con tristeza como Naruto sostenía a la figura inmóvil de Tsunade, quien tenía los ojos abiertos pero su mente parecía ausente, después de la pelea contra Naruto su mente había recibido más trauma del que podía soportar y ahora bien podría estar muerta por la falta alguna de reacción de la mujer.

-Que habilidad más aterradora- Jiraiya escucho a Orochimaru comentar a su lado, ambos sannin habían decidido posponer su pelea para ver la conclusión del encuentro entre Tsunade y Naruto, la voz de Orochimaru no tenía su tono arrogante o burlón, esta vez era totalmente serio en su opinión del poder de Naruto, siendo la primera vez que lo presenciaba en persona, hallaba sorprendente que Naruto hubiera podido quebrar a Tsunade de tal forma que ahora era poco más que un vegetal.

Naruto dejó caer la figura inmóvil de Tsunade, la cual se estrelló contra el suelo sin reaccionar, una mirada absenta en sus ojos, y después volteo hacia Jiraiya y le dio una sonrisa, o lo más cercano que podía hacer sin boca, enfureciendo al invocador de sapos.

-Con eso estamos a mano, Jiraiya- dijo Naruto, dirigiéndose a su padrino. –Después de todo tu le quitaste a la vida a Haku innecesariamente- termino con un tono feliz. –Ahora, ¿Qué dicen si continuamos esta pelea?-

Jiraiya apretó los puños en ira en reacción a las palabras de Naruto, mientras que Orochimaru recobraba su calma y comenzaba a reír de nuevo. Orochimaru tenía la sospecha de que Naruto solo quería arruinar a Jiraiya y si jugaba sus cartas bien podría ganar un buen aliado en esta pelea.

-¿Haku?, ¿La mujer que murió de tu equipo?- pregunto Jiraiya con un tono bajo. – ¿Hiciste esto por venganza? ¿Para estar a mano? Y ¡¿Qué del Sandaime Hokage?!- termino Jiraiya en un grito. -¡Tu mataste a mi maestro y ahora me quitaste a Tsunade, ¿En qué posible manera nos deja esto a mano?!- demando Jiraiya, perdiendo los estribos.

Orochimaru, que estaba parado a un poco distancia de ellos, se mantuvo callado, disfrutando más de la discusión entre padrino e ahijado de lo que debería, pero no lo podía evitar, tal vez no logro que curaran sus brazos, pero Tsunade estaba fuera de combate, tal vez por el resto de su vida y si todo seguía por el camino que iba, tal vez se podría deshacer de Jiraiya también, debilitando bastante las fuerzas de Konoha.

-La muerte del Sandaime sirvió un propósito, mientras que la muerte de Haku fue totalmente innecesaria, solo la mataste porque fue conveniente, porque estaba en el camino- respondió Naruto, perdiendo su sonrisa. Él sabía que probablemente estaba siendo hipócrita sobre esto, pero había decidido que nunca más restringiría sus emociones, y cuando murió Haku no sintió más que odio y el deseo de venganza, así que eso es exactamente lo que haría.

Jiraiya tembló en ira reprimida, tratando de mantener la calma antes de que cometiera un error, tenía dos enemigos peligros frente a él y estaba aún bajo los efectos del veneno, tal vez no tan severos como al principio, pero ahora empezaba a sospechar, con la traición de Shizune, que la mujer no lo había curado por completo.

-¿Qué vas a hacer ahora, Naruto~kun? ¿Planeas pelear contra los dos?- Orochimaru preguntó, indicando a él y a Jiraiya. Naruto volteo con él, y después de pensar unos segundos, sacudió la cabeza.

-No tengo motivos para pelear contigo, Orochimaru- aseguro Naruto. –Pero si quiero terminar mi pelea contra Jiraiya-

-En ese caso, ¿Te molesta si me uno?-

-Has lo que quieras- respondió Naruto. Orochimaru solo rio un poco y luego volteo a ver a Jiraiya, quien ya había logrado ponerse bajo control.

Jiraiya observo a Naruto y a Orochimaru, quienes ahora estaban paraos lado a lado, listos para comenzar a pelear con él. La situación era difícil, los efectos del veneno lo dejaban a casi la mitad de su poder normal, y mientras que Orochimaru también estaba herido, los dos estaban peleando parejos desde que comenzaron, además de esto Naruto estaba totalmente bien, la forma que había adoptado de alguna manera reparo su brazo y ojo derechos, lo que lo dejaba en perfectas condiciones para pelear, y aunque ahora fuera tangible, y su pasado no fuera tan doloroso como el de Tsunade, tocar a Naruto significaría revivir sus peores recuerdos, lo que lo distraería y lo dejaría abierto a un ataque de cualquiera de los dos.

No, atacar a Naruto sería una mala idea, sin embargo había encontrado una debilidad en la explicación de Naruto, y ahora solo necesitaba probarla para ver si era cierto. Naruto mencionaba mucho como era inmune a daño físico, o en esta nueva forma como el daño físico lo regresaba en forma de daño psicológico, así que Jiraiya teorizaba que técnicas que no le causaran daño serian efectivas contra él; como técnicas de captura o sellos.

La pelea sería difícil, pero Jiraiya estaba seguro de que podría pelear lo suficiente para encontrar la manera de escapar. El problema yacía en el hecho de que no deseaba escapar y dejar a Tsunade con ellos, Jiraiya no quería ni pensar lo que Orochimaru haría con el cuerpo vivo de una Senju, y no tenía idea de lo que Naruto haría con ella, aunque según los reportes había raptado a una niña del clan Hyuuga, la hija menor de Hiashi si recordaba bien, además de tener la mayor como parte de su equipo, y a Anko, a vieja aprendiz de Orochimaru.

-Empecemos, Jiraiya-

Sin más Naruto se lanzó sobre Jiraiya, Orochimaru detrás de él, listo para cubrir la vía de escape de Jiraiya. Naruto lanzo un golpe recto que Jiraiya esquivo con facilidad, pero después tuvo que hacer un salto acrobático para escapar del ataque de Orochimaru, quien trato de conectar con una patada.

Jiraiya comenzó a hacer sellos incluso mientras regresaba al suelo, y en cuanto toco, coloco sus manos sobre el suelo, inmediatamente un domo de piedra trato de capturar a Naruto, el cual al darse cuenta del plan de Jiraiya, salto fuera del domo.

Jiraiya tuvo que rodar para evitar el siguiente ataque de Orochimaru, quien ataco mientras él se concentraba en capturar a Naruto. Viendo su oportunidad, Naruto apareció enseguida de Jiraiya, quien estaba en la mitad de su vuelta, y conecto con una patada baja que lo hizo retroceder y caer al suelo. Orochimaru se detuvo, curioso para ver como reaccionaria Jiraiya a la habilidad de Naruto.

Jiraiya se sujetó el pecho, el golpe de Naruto le había hecho revivir el día que Tsunade lo había atrapado espiándola en el baño, el día que más cerca estuvo de la muerte. Le tomo menos de un segundo recuperarse, haciendo lo mejor posible para mantener su mente calmada, con el conocimiento de que cualquier retraso le podría costar la vida.

Orochimaru sonrió. Las habilidades del chico en realidad eran aterradoras, era una lástima que su cuerpo no era viable como uno de sus contenedores, sino por el Kyuubi que estaba dentro de él, por el hecho de que tocarlo era perjudicial a su salud.

Jiraiya se puso de pie de nuevo, listo para enfrentar a sus dos rivales. Con una sonrisa, Naruto se lanzó de nuevo, con Orochimaru esperando un poco detrás, buscando una apertura en la defensa de Jiraiya o que se presentara la oportunidad de acabar con él.

Mundo de espejos, con Shizune

Dentro del mundo de espejos, Shizune había presenciado destrucción sistemática de la mente de su antigua maestra, y no podía hacer otra cosa más que dejar las lágrimas fluir. Era un riesgo que había aceptado desde el principio. Una apuesta que había hecho. Hacer que Tsunade se enfrentara a sus propios demonios para forzarla a superarlos, era algo cruel, pero Shizune sinceramente pensaba que era lo correcto, aun cuando sabía que cabía la posibilidad que no pudiera superar el shock y perder la mente.

Y eso era exactamente lo que había pasado, Tsunade no había podido superar las muertes traumáticas de su hermano y su prometido, y su mente había sido quebrada más allá de la salvación, ya no había esperanzas para ella. Dejando salir un sollozo de dolor, Shizune se conformó con el conocimiento de que por lo menos ahora, Tsunade podría descansar del dolor constante en el que vivía.

-Adiós, Tsunade~sama-

Base de Naruto

-¿Por qué?-

Hinata volteo al escuchar una pregunta dirigida a ella y se encontró con su hermana menor, Hanabi, mirándola fijamente, con una emoción que no podía identificar en sus ojos. Hinata se encontraba en ese momento revisando la condición de Anko, la cual aún se encontraba perdida en una ilusión creada de sus propios temores.

Escuchar la voz de su hermana la había sorprendido, dado que en los días después de su recuperación del estado en el que la había puesto Haku, Hanabi se había rehusado hablar, manteniendo un estoico silencio, incluso cuando era su hermana mayor la que trataba de hablar con ella.

Hinata podía comprender la actitud de Hanabi, después de todo la pequeña niña había sido sacada de su hogar, en contra de su voluntad, después de presenciar el horror que fue la invasión de Tei y Haku al complejo Hyuuga. Además de esto, el haber descubierto que su hermana mayor, en quien confiaba más que en nadie, estaba involucrada en la traición de no solo su clan pero de su aldea, debió de ser una conmoción enorme para ella.

-¿Por qué, que?- respondió Hinata, dándole la espalda a su hermana de nuevo para poder terminar de revisar los signos vitales de Anko. La mujer de cabello morado no se veía en buen estado, tomando en cuenta que ya habían pasado días desde que la capturaron, y desde que había caído en un estado de inanición, Anko ya comenzaba a presenciar cambios notables en su apariencia, su piel estaba mucho más pálida, sus mejillas se comenzaba a sumir por la pérdida de peso, y su piel estaba cubierta en sudor lo que la hacía sentir pegajosa al tacto.

Hanabi se mantuvo callada mientras miraba a su hermana revisar a la otra mujer que estaba con ella, la cual no había despertado en todo el tiempo en el que había estado consciente. Hanabi quería levantarse y abrasar a su hermana, y llorar, y decirlo lo asustada que esta, pero el hecho de que su Hinata era parte del grupo que la había puesto en esa situación la detenía, y la ponía en conflicto entre su mente y su corazón. Su corazón le decía que Hinata nunca la lastimaría, que debió de haber tenido una razón para permitir que la tomaran como rehén, mientras que su mente le decía que tenía que tener cuidado, que no podía confiar en Hinata, que se olvidara de todo lo que pensaba que conocía de su hermana y la comenzara a ver como a un enemigo.

Sin embargo la lógica y la razón rara vez pueden triunfar en materia de sentimientos, en Hanabi esto era todavía más pronunciado por su edad y por el hecho de que siempre había sido alguien que prefería actuar antes de pensar, cuando de su hermana se trataba.

-¿Por qué estás haciendo esto? ¿Por qué traicionaste al clan, a la aldea? ¿Por qué dejaste que me tomaran?- Hanabi pregunto, dejando salir un poco de la frustración que sentía en su voz, pero manteniendo la compostura que años como una de las sucesoras del clan Hyuuga le había enseñado, algo en lo que era mejor que su hermana mayor, actuar como la Hyuuga perfecta que su padre anhelaba.

-Mh, hago esto porque es el deseo de Naruto~sama- Hinata contestó, el tono de su voz mostrando que pensaba que la respuesta era obvia. –Es imposible que yo traicionara la aldea o al clan, ya que mi lealtad siempre ha estado con Naruto~sama- continuo explicando la Hyuuga mayor.

Hanabi miro con incredulidad a su hermana, tomar tantos riesgos por una sola persona suena como algo estúpido, en su opinión, y no era capaz de comprender la profundidad de la obsesión de su hermana con el chico rubio que conoció hace unos años.

Hanabi podía recordar el día en el que su hermana le presento a Naruto. Hinata estaba de salida, iba en camino al parque, siendo acompañada de su entonces guardián Kyo Hyuuga, un miembro de la familia secundaria Hyuuga que actuaba más como niñera para la hija del líder que cualquier otra cosa; era algo curioso que mantuviera su puesto como guardián de Hinata dado el hecho de que Hinata siempre encontraba la manera de desaparecer por un par de horas sin que Kyo fuera capaz de encontrarla hasta que ella quisiera regresar.

Ese día, Hanabi había decidido que quería ir con su hermana, aunque generalmente iban por separado, por alguna extraña razón, Hanabi podía recordar a su padre mencionar algo sobre mayor seguridad para el clan o algo por el estilo, pero Hanabi, en el momento, no le dio importancia.

Una vez fuera de casa, no les tomo mucho a Hinata, Hanabi y Kyo llegar al parque, y una vez ahí Hinata se perdió de vista, escapando de su guardián y su hermana en segundos. Hanabi recuerda el suspiro de frustración pura que Kyo dejo salir, simplemente por el hecho que lo encontró totalmente gracioso en el momento.

Kyo salió en busca de Hinata, asegurándose de no alejarse mucho, ya que traía a Hanabi con él, y sin embargo, aun con las precauciones que tomo, y aun cuando estaba tratando de siempre mantener a Hanabi en su área de visión, solo tomo que alguien se atravesara en su camino para que Hanabi desapareciera.

Hinata había esperado hasta que Kyo no pudiera ver a Hanabi para tomar a su hermana y llevarla con Naruto, deseando presentar a las dos personas más importantes de su vida.

Flashback

-Onee~sama, ¿ A dónde vamos?- para una niña tan pequeña, el léxico y la pronunciación de Hanabi era asombroso, no era una gran sorpresa ya que Hanabi tomaba clases privadas con Hiashi Hyuuga, padre de ambas, quien la estaba educando para ser una sucesora ejemplar del clan; Hinata recibía las mismas clases, pero eran mucho menos importantes para ella.

-Quiero presentarte a alguien muy importante para mí- respondió Hinata, mirando a su Hanabi con una mirada cálida y una sonrisa contenta. –Quiero que conozcas seas amable con él, ¿ok?-

-Sí, onee~sama- Hanabi asintió, moviendo la cabeza de una manera que la hacía parecer extremadamente tierna, como solo una pequeña niña de su edad podía lograr.

Fin flashback

Conocer a Naruto fue una experiencia memorable para Hanabi, mas por las reacciones de Hinata que por cualquier cosa que el rubio hiciera ese día. Hanabi recordaba como la sonrisa de Hinata crecía y se llenaba de felicidad con tan solo estar cerca de Naruto, como su voz se volvía cálida al pronunciar su nombre.

Tal vez ese día no lo entendió, por su edad, pero con los años vino el entendimiento de que su hermana estaba enamorada de Naruto. Aunque tal vez, viendo a Hinata ahora, y después de saber las alturas a las que estaba dispuesta a llegar su hermana en el nombre de Naruto, amor tal vez no era la descripción correcta, obsesión tal vez quedaría mejor.

-Hacer todo esto, permitir la muerte de tantos miembros de nuestra familia, traicionar a nuestro padre y a la aldea, ayudar al asesino del tercer Hokage y raptar a tu propia hermana- Hanabi enlisto todos los crímenes percibidos de su hermana, había podido escuchar a los otros miembros del grupo hablar sobre algunas cosas y así sabía todo lo que había ocurrido. -¿Cómo es posible que hagas todo esto por una persona, que clase de persona haría algo así?- Hanabi hablo en un tono frio y agresivo, ira combatiendo contra su deseo de mantener la compostura.

-Pero que acaso no todos los ninjas de la aldea, actúan de esta forma- Hinata volteo para ver a su hermana, habiendo terminado de limpiar el sudor en el cuerpo de Anko, todo lo que realmente podían hacer por ella, mirando fijamente a los ojos de Hanabi.

-Te podrán decir en la academia que todos los ninja trabajan para el bien común de su aldea pero en la realidad yo solo veo a personas que van a su muerte, que traicionan y engañan, bajo las ordenes de una persona… el Hokage- explico Hinata antes de que Hanabi pudiera interrumpir.

-Es muy simple hermanita, Naruto~sama es mi ¨Hokage¨, la persona que tiene mi lealtad y confianza, así que solo hago lo que cualquier otro ninja haría… seguir las ordenes de su ¨Kage¨- Hinata termino con una sonrisa, realmente feliz de explicar esto a su hermana.

Hanabi se quedó callada, incapaz de encontrar algo que decir a la respuesta de Hinata, la convicción en la voz de Hinata le impedía tratar de refutar sus palabras. Pero aun había una pregunta que Hinata no le había respuesta, y otra más que tenía preguntar.

-¿Y qué hay de mí? ¿Por qué estoy aquí? ¿Qué piensan hacer conmigo?- pregunto Hanabi, tratando de ocultar la preocupación que sentía, pero su voz la traiciono y su tono indicaba lo nerviosa que estaba por la respuesta.

-Estas aquí porque yo le pedí a Naruto~sama que te trajera con nosotros- respondió Hinata. –No quería dejar a mi hermanita sola en esa aldea, no sabiendo lo que te esperaría sin mí ahí-

-¿Sin ti? ¿A qué te refieres, que me pudo haber pasado en la aldea?- Hanabi pregunto en confusión, sin idea de lo que hablaba su hermana.

-Sin mí en la aldea, todas las expectativas del clan hubieran caído sobre ti, como la única sucesora del clan Hyuuga te hubieran tratado de convertir en una réplica de Hiashi, y me niego a permitir que eso pase- Hinata explico, terminando en un gruñido de ira, algo muy fuera de lo común para ella, y algo que Hanabi nunca había escuchado en su hermana. -Pero no te preocupes, Naruto~sama no te hará daño, eso te lo puedo asegurar, siempre y cuando no causes muchos problemas, me prometió que yo tendría total control sobre ti-

Hanabi se quedó en silencio después de esto, solo hablando otra vez cuando Hinata le trajo algo de comer, para agradecerle, aunque fuera un poco forzado, pensando en lo que su hermana le había dicho.

Con Naruto, Orochimaru y Jiraiya

Las cosas no iban bien para Jiraiya. El invocador de sapos portaba una variedad de heridas alrededor del cuerpo, cortadas y raspones y unos cuantos moretes, además de un par de costillas fisuradas, resultado de un golpe inesperado de Naruto, el cual también le costó el revivir el día en que Tsunade declaro que se casaría con Dan.

Jiraiya volteo a ver a sus enemigos. Orochimaru permanecía igual que al comienzo y no parecía tener ninguna herida o lesión, además de la inicial en los brazos, aunque Jiraiya podía ver que el dolor en sus extremidades comenzaba a mermar sus fuerzas, y parecía estar comenzando a sudar.

Naruto por su parte era imposible de estudiar, el chico seguía pareciendo un maniquí de vitral, lo que evitaba que Jiraiya pudiera evaluar su estado físico. El cuerpo del chico no parecía necesitar respirar o transpirar, así que no había manera de saber si se estaba cansando o no. Naruto parecía convertirse en una estatua cuando no estaba en movimiento y permanecía totalmente inmóvil.

Naruto entro en acción nuevamente, saltando sobre Jiraiya, con la intención de un ataque por arriba. Jiraiya respondió lanzando una docena de estrellas ninja hacia Naruto, asegurándose que ninguno lo tocara, cada estrella tenia amarrado un poco de cable de acero delgado, Jiraiya estaba tratando de inmovilizar a Naruto.

Orochimaru noto esto y se lanzó contra Jiraiya, atacando al pecho y forzando Jiraiya a saltar hacia el lado, pero se rehusó a soltar los cables, los cuales ya habían enredado a Naruto. Jiraiya jalo de los cables y estrello a Naruto contra el suelo, experimentando un breve recuerdo de su infancia en consecuencia por haber dañado al chico.

Jiraiya activo una técnica antes de que Orochimaru o Naruto reaccionaran, Naruto por estar intentando soltarse, y Orochimaru por un breve momento de dolor que lo distrajo, en breve un domo de piedra se formó alrededor de Naruto dejándolo atrapado en la oscuridad, con algo de suerte eso sería suficiente para darle a Jiraiya el tiempo de deshacerse de Orochimaru.

-Así que solo quedamos nosotros- comento Orochimaru al ver el predicamento de Naruto. –Aun así, no pienses que me iré de aquí sin las manos vacías- dicho esto, Orochimaru lanzo una mirada rápida a Tsunade, dando a Jiraiya entender que Orochimaru planeaba tomar el cuerpo de la mujer con él.

-Mientras viva no dejare que le pongas una mano encima a Tsunade- gruño Jiraiya, su mirada feroz concentrada en Orochimaru, el cual solo respondió con una sonrisa burlona.

Jiraiya miro con desconfianza a Orochimaru, en ese momento tenía muchas preocupaciones sobre la pelea. Mientras que Naruto estaba atrapado, Jiraiya estaba seguro que solo era una solución temporal y que el chico encontraría la manera de salir de su encierro, además de eso tendría que asegurarse de que Orochimaru no tratara de liberar al Naruto. Sumado a todo esto, Jiraiya todavía no recuperaba el uso completo de su chakra y ya había recibido algo de daño, tanto físico como mental, y estaba casi totalmente exhausto.

Jiraiya lanzo una mirada a la figura inmóvil de Tsunade y esto fue suficiente para que recuperara el aliento, sus puños cerrados con fuerza y sus sentidos se pusieran en alerta, esto lo hacía por ella, por Tsunade, y no dejaría que Orochimaru ni Naruto la lastimaran aún más.

Notando como cambiaba la postura de Jiraiya, Orochimaru suprimió el deseo de suspirar en exasperación, las cosas se ponían difíciles, y Orochimaru comenzaba a considerar si valía la pena tratar de tomar el cuerpo de Tsunade, después de todo él ya tenía los genes de los Senju en su posesión.

Sin más, Orochimaru y Jiraiya entraron en combate.

Lugar desconocido

-Perdón, por favor, perdónenme…-

Todo alrededor estaba cubierto en una oscuridad tan envolvente que hacía imposible ver tu propia mano frente a tu rostro. Flotando en la oscuridad se encontraba Tsunade, murmurando disculpas a los fantasmas inexistentes de todas las personas a las que había fallado. Dan, Nawaki, Hiruzen, Jiraiya… Shizune.

La pelea contra Naruto la había dejado en el patético estado en el que se encontraba, perdida en sus propios recuerdos, reviviendo cada pequeño error que había cometido en su vida, lo que solo le provocaba más dolor. Era un círculo vicioso de cual le era imposible salir.

Alrededor de ella, las figuras de Dan, Nawaki, Jiraiya, Hiruzen y Shizune aparecían para reprocharle todos sus errores, todas sus decisiones, quebrando su espíritu un poco más con cada palabra que salía de sus bocas.

-Siempre eres demasiado dura contigo-

Luz de repente ahuyento la oscuridad, y Tsunade se encontró sentada a la orilla de una fogata, el calor del fuego calentando su cuerpo helado, haciéndola suspirar en felicidad monetaria.

-¡Que estúpida eres, Nee~san!-

Tsunade levanto la cabeza de golpe, un poco de su espíritu regresando y con él su molestia al ser llamada estúpida, lista para arremeter contra la persona que la insulto, solo para parar en seco cuando vio quien estaba frente a ella.

-Dan… Nawaki…- Tsunade se atraganto con sus propias palabras, enormes lágrimas saliendo de sus ojos, su mano tapando su boca en shock, tratando de contener sus sollozos, mientras que Dan y Nawaki la miraban con una cálida sonrisa en sus rostros.

-¡Ha, ha, ha!- rio Nawaki, arruinando el reencuentro emotivo. –¡Que estúpida te vez con esa cara, hermana!- los llantos de Tsunade pararon por un instante, Dan dio unos pasos hacia un lado sabiendo lo que estaba a punto de ocurrir.

-¡¿A quién le llamas estúpida, mocoso?!- Tsunade apareció enfrente de Nawaki, su puño golpeando la cabeza de su hermano menor con la fuerza suficiente para dejarlo plantado en el suelo en un pequeño cráter con la forma de su cuerpo. Dan solo comenzó a sudar al presenciar de nuevo la furia de su amada, era realmente algo aterrador.

-Tan animada como siempre, Tsunade- comento Dan, intentando salvar a Nawaki de más dolor. Tsunade salió de su estado de ira y volvió a comenzar a llorar, esta vez de una manera más tranquila, mientras miraba a Dan, quien solo abrió sus brazos y la recibió en un abrazo reconfortante.

-Me alegra tanto que estés aquí, Dan- murmuro Tsunade mientras enterraba su cara en el pecho de Dan, perdiendo la sonrisa triste que paso por el rostro de su prometido.

-Sí, ya veo, a él le das un abrazo y a mí una contusión, eso es injusto, Nee~san- se quejó Nawaki mientras se levantaba del suelo, su rostro rojo por el golpe con el suelo, un chipote creciendo en su cabeza. Tsunade lo miro de reojo, rehusándose de soltar a Dan, y después de un momento extendió su brazo para invitarlo a unirse al abrazo. Con una sonrisa, Nawaki se unió, feliz de ver a su hermana mayor nuevamente.

Con Orochimaru y Jiraiya

Con un estruendoso ruido, el domo de piedra que mantenía atrapado a Naruto estallo en mil pedazos, de entre los escombros salió Naruto, sus espejos como ojos buscando a Jiraiya en el instante en el que apareció.

-Demonios- Jiraiya maldijo en un susurro, notando que Naruto se había liberado en menos tiempo del que esperaba, su pelea con Orochimaru deteniéndose por un momento por el ruido.

-Gusto en verte de regreso, Naruto~kun- saludo Orochimaru. Naruto saludo a Orochimaru de regreso, probablemente porque sabía que molestaría a Jiraiya, quien pudo sentir un tic formar en su ojo por la interacción entre sus dos oponentes.

Naruto regreso su atención a Jiraiya y sin esperar un segundo se lanzó contra él. Jiraiya preparo otra técnica de tierra, tratando de atrapar a Naruto de nuevo, un domo se comenzó a formar y Jiraiya se permitió pensar que Naruto había sido tan estúpido como para caer en la misma trampa dos veces, hasta que las colas de Naruto se encajaron en el suelo y lo lanzaron en otra dirección, evadiendo ser atrapado por segunda vez.

Jiraiya había esperado esto, no el método pero sí que esquivara su primer intento y ya tenía lista otra para capturar a Naruto una vez que esquivara. Con un sello rápido, un pequeño pantano se comenzó a formar en el lugar por donde Naruto iba a pasar, demasiado cerca para esquivar. Sin embargo Naruto lo esquivo, de nuevo usando sus colas para cambiar de dirección, esta vez para saltar.

Jiraiya estaba a punto de intentar algo más, cuando Orochimaru lo detuvo, recordándole que tenía dos enemigos de una manera dolorosa al conectar con una patada al constado que termino de romper su costilla y forzándolo al suelo. Justo cuando se iba a poner de pie, Naruto cayó sobre él, conectando con una patada doble a la espalda, más aparte de hacerlo recordar otro recuerdo negativo de su vida.

Reaccionando lo más rápido posible, Jiraiya se alejó de los dos, tratando de formular un plan para salir de su predicamento, mirando con cautela a los dos frente al él, sin el deseo de ser atrapado por sorpresa de nuevo.

-¿Por qué no te rindes Jiraiya? Los dos sabemos que ya no estás en condiciones para ganar esta pelea, vete y tendrás la oportunidad de regresar otro día a tomar venganza- comento Orochimaru, entretenido con la situación en la que se encontraba su viejo compañero.

-Aunque si te vas, eso dejaría en mis manos a Tsunade- comento Naruto con su voz en el mismo tono de eco de antes. –Es un intercambio justo, ¿No lo crees?, tú me quitaste a Haku y yo te quito a Tsunade- La voz de Naruto tenía un tono de malicia y resentimiento que le decía a Jiraiya que el chico pensaba que el intercambio era todo menos justo, Naruto haría todo lo posible para destruir a Jiraiya.

-¡Orochimaru~sama, he regresado!- la voz de alguien llamó su atención, provocando que todos voltearan a ver a la persona que corría hacia ellos, reconociendo a Kabuto de inmediato, quien se detuvo enseguida de Orochimaru, mirando de reojo a Naruto con algo de precaución, antes de notar el estado de Tsunade y Jiraiya.

-¡Oh, Kabuto, estas vivó!- comento Orochimaru con interés fingido. –No esperaba que Naruto~kun te dejara con vida-

-Ah, sí, Naruto~kun solo me dejo abandonado en medio del bosque unas cuantas decenas de kilómetros de aquí- respondió Kabuto con una sonrisa, ignorando el tono de Orochimaru y evitando ver directamente a Naruto.

-Pensé que te tomaría más tiempo regresar, eres más rápido de lo que pensé- felicito Naruto, volteando a ver a Kabuto, quien titubeo al tener la mirada de Naruto sobre él.

-¿G, gracias?-

Jiraiya miro con preocupación cómo otro enemigo aparecía, apenas si lograba resistir contra dos y si agregaban a alguien más, todo se complicaría al punto de que sería imposible sobrevivir y escapar con Tsunade, quien estaba enseguida de Naruto.

La única razón por la que Jiraiya no tomaba a Tsunade y simplemente escapaba con ella, era por los pedazos de espejo que la rodeaban, Jiraiya sospechaba que esos escombros de vidrio eran más que solo basura y no tenia deseos de ser capturado por Naruto de nuevo.

-Kabuto, danos una mano con Jiraiya- Naruto pidió, regresando su atención a Jiraiya. –Orochimaru acabemos con esto de una vez-

Orochimaru asentó con la cabeza, mostrando su aceptación, y se preparó para el siguiente ataque, Kabuto, viendo que su amo estaba dispuesto a ayudar al rubio, activo sus bisturí de chakra, mientras que Naruto se preparaba para liderar el ataque.

El ataque vino sin aviso y más rápido de lo que Jiraiya anticipo, lo que lo dejo abierto a Orochimaru, quien restringió sus movimientos con un par de serpientes que se amarraron a sus piernas. Antes de que pudiera quitarlas y liberarse, Kabuto apareció frente a él, y con solo un par de toques, sus brazos cayeron a su costado, sin que Jiraiya los pudiera mover.

-¡Este es el fin, Jiraiya!- exclamo Naruto mientras caía hacia Jiraiya, habiendo saltado momentos antes, sus nueve colas, con sus nueve puntas afiladas, listas para empalar a Jiraiya, quien no podía hacer nada más que ver, ojos abiertos ampliamente en sorpresa, como su vida estaba a punto de acabar.

Jiraiya cerró los ojos, y escucho un fuerte ruido de algo golpeando contra vidrio, y por un segundo pensó que eran las colas de Naruto atravesándolo y chocando contra el suelo, pero la falta de dolor indicaba lo contrario. Dos sonidos de golpe más sonaron antes de que Jiraiya abriera los ojos.

-¿Qué crees que estás haciendo, pervertido? ¿Quién te dijo que podías rendirte así de fácil?-

Parado frente a él, Jiraiya vio atónito como Tsunade se encontraba en perfecto estado, su ropa algo fuera de lugar y empolvada por las previas peleas, pero sin ninguna herida, y más importante, la mirada en su rostro había cambiado, esa amargura, tristeza y dolor que siempre se ocultaba tras una fachada de ira ya no estaba, en su lugar Jiraiya podía ver la mirada de la vieja Tsunade, cuando la mujer todavía tenía esperanza en el mundo.

-Muévete, Jiraiya, tenemos mucho que hacer- Dijo Tsunade mientras extendía su mano para ayudar a Jiraiya a ponerse de pie. Jiraiya tomo la mano mientras miraba alrededor, notando que Naruto se encontraba a unos metros, tirado en el piso, pedazos de vitral tirados alrededor de él. Orochimaru y Kabuto se encontraban a unos metros de Naruto, Orochimaru estaba de rodillas, maldiciendo en siseos, mientras que Kabuto, quien estaba sosteniendo su costado, mantenía una mano sobre el abdomen de su amo, un brillo verde indicando que estaba curando una herida.

Una sensación placentera regreso su atención a Tsunade, quien había comenzado a curar sus heridas, y en momentos ya podía sentir su chakra fluyendo de una manera más normal, y sus costillas regresar a su lugar, sanando enseguida.

-Prepárate, Jiraiya- ordeno Tsunade, mientras volteaba a ver a Naruto, quien ya se había puesto de pie. –Esta va a ser una pelea difícil-

-Tsunade… ¿Cómo…? ¿…Estas bien?- pregunto Jiraiya, todavía sorprendido del milagroso retorno de su amiga.

-No seas condescendiente Jiraiya, como si un poco de dolor emocional fuera suficiente para matarme- Reclamo Tsunade con una sonrisa engreída, ignorando por completo el hecho de que si fue derrotada por ataques mentales, aunque tenía razón en lo último, no había muerto.

-No hay tiempo de explicaciones, ¡Vamos con todo!- exclamó Tsunade mientras usaba una serie de sellos que todos reconocieron y comenzaron a copiar, menos Naruto.

-¡Técnico de invocación!- exclamaron los sannin, provocando que tres grandes nubes de humo aparecieran, de cada uno saliendo un animal gigante. Debajo de Tsunade apareció una babosa, esta era Katsuyu, líder de las invocaciones de su especie. Bajo Jiraiya apareció Gamabunta, el líder de los sapos. Y bajo Orochimaru apareció Manda, líder de las serpientes.

-¡Recuerdo Maldito: 9000 Recuerdos Malditos!- otro grito de invocación llamo la atención de todos, y voltearon a ver a Naruto colocar su mano sobre el suelo y ser cubierto por una nube de humo, tan grande como la que cubrió a los sannin hace unos momentos.

Jiraiya miro con horror como nueve enormes colas se movían de un lado al otro, haciéndolo recordar la noche que el Kyuubi ataco Konoha hace más de una década, y con el temor de que Naruto hubiera ganado la capacidad de convocar al Kyuubi fuera de su cuerpo, inmediatamente recordando a la mujer con la que peleo hace unos días que manifestó el chakra de Kyuubi.

Sin embargo, una vez que la nube de humo se disipo, en lugar de ver al Kyuubi, los sannin, y sus invocaciones, vieron a una bestia hecha completamente de vitrales, al igual que Naruto, en la forma del Bijuu de nueve colas.

Al igual que Naruto, en el lugar donde los ojos deberían de estar se encontraban dos grandes espejos circulares, pero a diferencia del rubio, la invocación tenía boca, la cual estaba abierta mostrando grandes y afilados dientes hechos de vidrio. Jiraiya suponía que los dientes de la bestia tendrían la misma durabilidad que el vidrio del que estaban hechas las colas de Naruto.

Sobre la cabeza del pseudo-Kyuubi se encontraba Naruto, observando la reacción de los Sannin.

-Jiraiya, parece que estas en problemas de nuevo- comento Gamabunta, mirando de reojo al Kyuubi falso, pero la mayoría de su atención estaba sobre Manda.

-¡Prepárate Bunta, estamos en medio de una pelea contra Orochimaru, Manda, Naruto y lo que parece ser una copia del Kyuubi!- exclamó Jiraiya, saliendo de su shock y preparándose para continuar con la pelea.

-Tsunade~sama, es un gusto volverla a ver- saludo Katsuyu, ignorando por completo la situación tensa a su alrededor.

-Es grandioso volver a pelear a tu lado Katsuyu, me gustaría hablar más contigo pero ahora tenemos una pelea en nuestras manos- Tsunade saludo a su vieja amiga, realmente feliz de reunirse con Katsuyu de nuevo.

-¡¿Orochimaru, espero que tengas mis sacrificios listos?!- Manda demando, ira en su voz.

-Te daré 100 sacrificios después de que te encargues de Jiraiya- Respondió Orochimaru, nada perturbado por la furia de su invocación, esto era algo común para ellos, además estaba más preocupado por el hecho de que Tsunade pudo recuperarse y que parecía ahora estar en mejor estado que antes, el hecho de que pudiera ignorar la habilidad de Naruto decía mucho sobre su estado.

Naruto solo miro en silencio a los tres sannin interactuar con sus invocaciones. Naruto sujeto su brazo derecho por un momento, el cual comenzó a punzar dolorosamente. Naruto había estado usando su chakra para forzar a su brazo a moverse y estaba comenzando a llegar a los límites de lo que su brazo herido podía llegar, si la pelea continuaba por mucho más entonces Naruto estaría en graves problemas.

-Es bueno verte en buena salud, Gamabunta~dono- dijo Katsuyu volteando a ver a Gamabunta. –Manda~dono, lamento no poder decir lo mismo de usted- después volteo su mirada a la enorme serpiente.

-Hace mucho tiempo que no ocurría una reunión entre nosotros- Gamabunta comento, dando un pequeño saludo a Katsuyu, y mirando a Manda con una mirada desafiante.

En lugar de contestar o comentar algo, Manda se lanzó sobre Katsuyu, deseando acabar con la pelea tan rápido como le fuera posible. Antes de que Katsuyu pudiera reaccionar, Manda ya la había envuelto, apretándola fuertemente con los músculos de su cuerpo, como lo haría una boa constrictora.

Gamabunta trato de ir en ayuda de Katsuyu pero antes de poder hacer algo, fue embestido por la invocación de Naruto, las garras de la bestia tratando de perforar su costado, Gamabunta apenas si tuvo tiempo de levantar la espada, una tanto, que tenía con él para defenderse de las peligrosas garras de la bestia.

-¡Katsuyu, dispérsate!- Tsunade ordenó al notar el predicamento de su invocación, y después salto hacia la cabeza de Manda. Katsuyu, escucho la orden de Tsunade e inmediatamente su cuerpo de rompió en cientos de copias miniaturas de ella, escapando el agarre de Manda.

Tsunade llego a la cabeza de Manda al mismo tiempo que Katsuyu escapaba y con un grito golpeo la cabeza de la serpiente, su fuerza sobre humana causando que Manda fuera estrellado contra el suelo.

Gamabunta puso toda su fuerza detrás de su espada, logrando hacer retroceder a la invocación de Naruto, y salto hacia Manda, su espada colocada de tal forma que al momento de caer empalaría a la serpiente.

Katsuyu se reformo y atrapo a Tsunade mientras la mujer caía al suelo, y fueron inmediatamente atacadas por Naruto, quien ordeno a su invocación cambiar de oponente. Gamabunta cayó sobre Manda, su espada atravesándolo por la cabeza, solo para notar que Manda había escapado bajo tierra, dejando una muda de piel como señuelo.

El Kyuubi falso ataco a Katsuyu con garras, dientes y colas, tratando de herir el cuerpo suave de la babosa. Tsunade tomo la oportunidad para saltar hacia Naruto, el cual solo estaba observando la pelea de las invocaciones.

Manda salió del suelo, envolviendo a Gamabunta con su cuerpo y tratando de hundir sus colmillos en el sapo, quien uso su espada para defenderse de la mordida venenosa de la serpiente. Mientras tanto, Orochimaru y Kabuto, quienes habían saltado a la cabeza de Gamabunta, comenzaron a atacar a Jiraiya.

Tsunade se encontró frente a frente con Naruto y noto inmediatamente, aun sin poder ver la expresión en su rostro, que el rubio estaba experimentando dolor de algún tipo. Naruto estaba sujetando su brazo derecho, y el espejo que reemplazaba a su ojo derecho tenía un par de grietas notables, por la postura de Naruto, y por el hecho que había fallado en reaccionar a la presencia de Tsunade, la mujer podía deducir que el dolor que Naruto sentía lo mantenía distraído, ignorante de lo que pasaba a su alrededor.

Antes de que pudiera aprovechar la oportunidad, Naruto soltó su brazo y noto a Tsunade, sus nueve colas comenzaron a sacudirse en forma agresiva en respuesta a la cercanía de la mujer. Tsunade se lanzó contra Naruto, quien trato de defenderse con sus colas, pero Tsunade quebró su defensa estrellando un puñetazo directo a las colas, provocando que pedazos de vidrio salieran volando, unos cuantos cortando a Tsunade.

Con su defensa rota, Tsunade procedió a conectar con un combo de tres golpes que lanzo a Naruto lejos de su invocación. Tsunade sujeto su frente por un momento, sufriendo los efectos de golpear a Naruto, pero soportándolos mucho mejor que la primera vez, y en momentos se recuperó, a tiempo para saltar de regreso a la cabeza de Katsuyu, quien mando un chorro de ácido a la cara del Kyuubi falso.

Jiraiya, con su chakra en mejor estado, logro defenderse de Kabuto y Orochimaru y tomo la primera oportunidad que vio para saltar sobre Manda y golpearlo con un Rasengan, provocando que la serpiente liberara a Gamabunta, quien en lugar de atacar a Manda, salto sobre Kyuubi.

El estómago de Gamabunta se hincho, por un momento y después dejo salir un chorro de aceite que cayó sobre el Kyuubi falso. Jiraiya apareció en la cabeza de Gamabunta en una nube de Humo, atrapando por sorpresa a Orochimaru y Kabuto, quienes aún estaban sobre Gamabunta, y mandándolas a volar con un rápido golpe, solo la fuerza necesaria para darle el tiempo que ocupaba para la siguiente parte del plan.

Antes de que Orochimaru pudiera intervenir, Jiraiya ya había terminado los sellos y había lanzado una enorme bola de fuego hacia la réplica del Kyuubi, provocando que el aceite se prendiera en fuego sobre la bestia.

Orochimaru volvió con Manda, montando su cabeza de nuevo, Kabuto a su lado, y se preparó para el siguiente ataque, pero se detuvo al ver que el Kyuubi falso se ponía de pie, sin mostrar dolor o si quiera darle importancia al fuego que lo cubría.

Kyuubi dio una vuelta completa para ganar momento y estrello sus nueve colas al costado de Gamabunta, provocando que la bata que el sapo usaba se prendiera en fuego, y mandándolo a volar y estrellarse contra el suelo a unos cuantos cientos de metros, demostrando una enorme fuerza física.

Katsuyu se recuperó primero de la sorpresa y trato de atacar, pero fue detenida por Manda, quien intento morderla, solo para recibir un chorro de ácido al rostro. Orochimaru y Kabuto fueron lo suficientemente rápidos para escapar el ácido, pero no para evitar a Tsunade, quien había saltado sobre ellos y mandándolos a estrellarse contra el suelo de una patada.

Tsunade los siguió con la intensión de acabar con al menos uno de ellos, pero fue detenida por Naruto, quien apareció enseguida de ella y, en un movimiento similar a su invocación, mandándola a volar con un ataque de sus colas, dando suficiente tiempo a Orochimaru y Kabuto de recuperarse, con Kabuto curando sus heridas.

-No te ves bien, Naruto~kun- comento Orochimaru, acercándose a Naruto, el cual tenía muchas más grietas en su cuerpo.

-No me queda mucho chakra- confesó Naruto en un tono bajo. –Si la pelea continua tendré que huir-

Orochimaru no respondió, eligiendo mejor regresar a manda, quien había curado sus heridas al desechar su piel herida, Kabuto detrás de él. Naruto decidió seguir a Orochimaru y subir a Manda, notando que su Kyuubi seguía en fuego, y que no parecía que el fuego fuera a parar pronto.

Gamabunta se recuperó del golpe, y después de remover su vestimenta en llamas, regreso al lado de Katsuyu, quien aún permanecía sin heridas.

-Te ves horrible, Jiraiya- comento Tsunade, quien había saltado a Gamabunta para hablar con Jiraiya. El invocador de sapos solo mando una mirada molesta a Tsunade pero eligió no responder. –Vamos Jiraiya, prepárate, esta pelea está llegando a su fin.-

Jiraiya asintió, él podía ver que todos estaban llegando a sus límites. Orochimaru estaba comenzando a resentir el dolor de sus brazos, y Kabuto, Jiraiya podía ver que se estaba quedando sin chakra, sin duda por todas las ocasiones que se había visto forzado a curarse o a su amo durante la pelea. Jiraiya mismo admitía que el dolor en su cuerpo, causado por el veneno antes de que fuera removido por completo por Tsunade, estaba empezando a ser insoportable y su chakra estaba casi agotado.

Tsunade, Jiraiya podía ver, estaba agotada tanto física como mentalmente, sin duda aun sufriendo algo de los efectos de la técnica de Naruto. Jiraiya aún no estaba seguro como Tsunade se había recuperado de lo que parecía ser muerte cerebral, o como había desarrollado una resistencia tan fuerte a la habilidad de Naruto, pero podía notar que la mujer aun recibía daño mental considerable cada vez que atacaba a Naruto y solo estaba resistiendo con pura fuerza de voluntad.

Y por fin, Jiraiya analizo a Naruto. El chico parecía estar en mal estado, su cuerpo reflejando su condición. El vitral que cubría el chico, que antes estaba en perfectas condiciones, ahora mostraba grietas en casi todas partes, el lugar más afectado siendo su brazo derecho, y su ojo derecho estaba casi completamente roto.

-Tengo un plan, Tsunade- dijo Jiraiya, volteando a ver a su compañera, quien asistió, mostrando que estaba escuchando.

Después de una breve pausa en la pelea, las invocaciones, los sannin y Naruto, recomenzaron su pelea. Jiraiya ataco primero, saltando al suelo y usando su técnica de pantano del inframundo para crear un pantano debajo del Kyuubi falso que atrapo al zorro de vidrio, impidiendo sus movimientos.

Mientras tanto Katsuyu embistió a Manda, mostrando una velocidad sorprendente para su especia y tamaño. Manda, quien no esperaba que una babosa lo embistiera, y estaba esperando un ataque de Gamabunta, fue tomado por sorpresa y el momento que le tomo recuperarse le costó.

Gamabunta corrió, de la mejor manera que un sapo puede saltando, y lanzo su espada contra Manda, quien reacciono a tiempo para golpear la espada con su cola, mandándola a volar hacia arriba, donde fue atrapada por Tsunade, quien había pasado desapercibida por la distracción de Katsuyu. Tsunade tomo la espada de Gamabunta, demostrando su fuerza inhumana y con una estocada vertical, atravesando a Manda por el hocico, dejándolo clavado al suelo.

-¡Maldito seas Orochimaru, te matare la próxima vez que te vea!- con un último grito de furia, y una amenaza, Manda fue forzado a regresar a su lugar de origen, cancelando la invocación.

Fue este el momento en el que Kyuubi se liberó del pantano, el fuego extinto para este momento, y salto sobre Gamabunta, hiriéndolo con sus colas, dejando nueve heridas algo profundas en el pecho del sapo y forzándolo a desaparecer. Katsuyu trato de reaccionar a tiempo, pero fue incapaz de escapar del siguiente ataque de la réplica del Kyuubi, el cual golpeo el suelo con sus colas, quebrándolas, y después lanzo miles de misiles de vidrio hacia la babosa, quien no pudo hacer nada para defenderse y fue forzada a desaparecer.

Esto dejo a los tres Sannin y a Naruto solos, en medio de un bosque devastado por su pelea.

-Bueno, esto fue divertido, pero creo que es momento de irnos- dijo Orochimaru, y antes que alguien pudiera responder, él y Kabuto se sumergieron en el suelo, abandonando a Naruto.

-Ahora estas solo, mocoso- alardeo Tsunade. -¿Qué vas a hacer ahora que tu habilidad no funciona conmigo?-

-No lo subestimes, Tsunade, no has experimentado su otra habilidad, en este estado es susceptible a daño físico, pero no tendríamos manera de derrotar a su otra forma- susurro Jiraiya, tratando de evitar que Naruto lo escuchara. Francamente Jiraiya no sabía porque Naruto no usaba su otra forma para pelear, pero suponía que o estaba probando su nuevo poder o había algo que le impedía transformarse de regreso. Tsunade asintió su entendimiento, no subestimaría al chico frente a ella.

Naruto miro de Jiraiya a Tsunade, tratando de medir su siguiente acción, con Orochimaru abandonando la pelea repentinamente, sería muy difícil que ganara la pelea en su estado actual.

-Esto no se ve bien…- comento Naruto para sí mismo. –Creo que tengo que…- un fuerte dolor interrumpió a Naruto, provocando que sujetara su brazo con fuerza. Su brazo derecho se comenzaba a agrietar más, haciendo pensar a los dos sannin que estaba a punto de caerse en pedazos.

Viendo la oportunidad, recordando que la última vez que eso paso Naruto había ignorado todo a su alrededor, Tsunade se lanzó sobre Naruto, con la intención de quebrarlo por completo. La atención completa de la mujer estaba sobre Naruto, por lo que fue atrapada por sorpresa cuando un espejo se materializo a un lado de Naruto.

Del espejo salió Shizune, quien conecto con un golpe al rostro de Tsunade, mostrando fuerza similar, sino un poco menor al de su antigua maestra, el golpe de Shizune mando a volar a Tsunade, separándola de Naruto.

-Shizune…- murmuro Tsunade, mirando fijamente a su aprendiz, quien ignoro a su maestra y tomo a Naruto, antes de desaparecer dentro del espejo, el cual se quebró después de que entraran, escapando de la pelea.

-Ya veo, así que tenía un plan de escape- comento Jiraiya mientras ayudaba a Tsunade a ponerse de pie.

-Jiraiya… después de descansar, vamos a regresar directamente a Konoha- Dijo Tsunade con una voz firme sorprendiendo a Jiraiya. –La aldea no puede estar sin su Hokage, después de todo-

Jiraiya parpadeo en shock por un momento debido a la declaración de Tsunade, y luego sonrió.

-De acuerdo, Lady Hokage-

Mundo de espejos

Shizune miraba a la figura inconsciente de Naruto, quien había regresado a su forma original, una sonrisa agridulce en su rostro. La mujer estaba experimentando tristeza y felicidad al mismo tiempo. Por un lado la mujer que admiraba estaba de regreso y por el otro, ahora que por fin tenia a la verdadera Tsunade, tenía que apartarse de su lado.

Shizune dejo salir una risa sin humor, ella había tomado esta decisión y se apegaría a ella, era el camino que había elegido.

-Adiós, Tsunade~sama… la extrañare…-

Sin más, Shizune comenzó a trabajar en Naruto, tratando sus heridas y revisando la condición de su brazo y ojo, y por el estado en que se encontraban la mujer sabía que estaría por lo menos un par de horas trabajando en él.

-Todo este daño, ¿Será efecto de su nueva forma?- Shizune se preguntó, notando que el daño no había sido causado por fuerza física sino por quemaduras de chakra, con la parte más afectada siendo su brazo derecho.

-Shizune…- Naruto murmuro, abriendo los ojos. –Te dije que lo lograría…-

-Sí, y lo cumpliste, así que ahora solo descansa y deja que yo me encargue del resto- respondió Shizune con una sonrisa. Naruto solo cerró sus ojos en respuesta y quedo dormido en instantes.

-Este es el camino que elegí, así que caminare a su lado hasta que cumpla su sueño, Naruto~sama- Shizune sonrió y continuo trabajando, tenía un largo día por delante.

XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX

Fin del capítulo 13