Narración de Alan:
El rey Sombra volvió a tomar su forma original justo al pie de su trono, esta vez, se deshizo de su armadura, quedando completamente desnudo, revelando su oscuro pelaje y su tatuaje en las nalgas… ¡Je! que idiota, no debió desechar la única protección que tenía contra las espadas… ahora será más fácil herirlo… también se le ve más agotado, a pesar de que sus patas y sus costados ya están curados, algunas laceraciones previas siguen presentes además de que jadea leve y constantemente, eso me indica que no es un ser invulnerable. De pronto, el sonido de una espada cayendo contra el suelo se hace notar por toda la sala, seguido de una carcajada burlesca por parte de Daniel. El rey unicornio y yo lo miramos con recelo, simplemente inquirí.
— ¿De qué te ríes imbécil?
No me responde, solo continua riéndose hasta calmarse, limpiándose con un dedo una lagrima que se le escapa de su ojo.
— ¡IDIOTAS! — Exclama en voz alta — ¿Acaso no se dan cuenta de algo?
Nos miramos entre nosotros y negamos con la cabeza, confusos con la pregunta.
— ¡Fíjense bien muchachos! No les parece familiar esto — Dice Daniel mientras recoge la espada del suelo — No sé cuántas horas habrá pasado desde que comenzamos a pelear, ¡Y henos aquí! De nuevo, nosotros tres otra vez frente a frente. ¡Esto es un Déjà Vu señores!
Al analizar nuevamente la escena, nos miramos nuevamente y comenzamos a reír de la ironía que se daba en estos momentos.
— ¡Jejejeje! tienes razón — Respondo entre risas — Creo que no vamos a llegar a nada si seguimos así… solamente matarnos entre nosotros sin ningún fundamento
— Estoy de acuerdo ¡Jejejeje! — Afirma el rey unicornio — Esto ya se ha vuelto una total pérdida de tiempo, así que vamos a acabar con este problema de una vez por todas
El rey avanza unos cuantos pasos hacia a nosotros, Daniel y yo interrumpimos nuestras risas y rápidamente empuñamos las espadas, alerta para cualquier tipo de ofensiva, pero sorpresivamente se detuvo estando a un par de metros de nosotros y dijo.
— Quiero proponerles un trato
— ¿Uhh? — Gesticulamos ambos con sorpresa
— Así es… ustedes dos son unos guerreros formidables, tiene la suficiente osadía y poder como para enfrentar a un ser todopoderoso como yo y continuar con vida… nadie se ha atrevido a retarme y vive para contarlo
El unicornio se dirige y señala a Daniel.
— ¡Tu! Tienes una extraordinaria fuerza, créeme que tus patadas y tus golpes aun me siguen doliendo, eso amerita reconocimiento…
Daniel alza las cejas en señal de asombro, ahora el unicornio se dirige a mí y me señala.
— ¡Y tú! Tus tácticas son efectivas y la manera de manipular a tu contrincante es aterradora… admito que tu táctica funcionó conmigo, ahora siento temor hacia tu especie, y lo digo con una admiración absoluta… los humanos son seres increíbles
Retrocede un par de pasos y extiende uno de sus cascos hacia nosotros.
— ¡Únanse a mí, queridos humanos! ¡Gobernemos estas tierras!
— ¡QUE! — Exclama Daniel pasmado, también quedo azorado ante la declaración, pero solo me limito a levantar una ceja y a seguir escuchándolo
— Así es humanos, como lo oyeron… Estoy dispuesto a perdonar y a olvidar sus afrentas e insolencias contra mí, pero, quiero que sean mis más leales soldados… ¡No, disculpa!... Serán más que solo soldados…
Entre ambos, no salíamos de nuestro asombro, nos estaba haciendo una gran oferta… por mí, esto es una gran oportunidad, así que continuamos escuchando en silencio y con mucha atención.
— Si aceptan, se convertirán en los comandantes de este reino y por haber, compartiré mis tierras y lo gobernaremos juntos… y hasta tendrán sus propios esclavos… suena bien ¿No?
—…N-No puedo creer... lo que nos estás diciendo… — Murmura Daniel en una tonalidad baja y entre cortada
— ¡Bien! ¿Cuál es el maldito truco? ¿Que pretendes? — Inquirí, ante mi duda
— ¡No hay ningún truco, chicos! Sé que si les pidiera que sean solo soldados bajo mi soberanía, no lo aceptarían, por eso les ofrezco algo mejor… cederles parte de mis dominios…
— Eso suena bien… pero, ¿Qué ganas tú con hacer eso? — Pregunta Daniel ladeando la cabeza
— Que bien que preguntaras eso… lo que pretendo es expandir el territorio… ¡Quiero conquistar a toda Equestria!
— ¿Uhh? Espere un momento… no comprendo...— Lo interrumpí — Estoy confundido viejo, ¿Acaso no eres tú el que está gobernando esta supuesta tierra llamada Equestria?
— Desgraciadamente no, solo soy gobernante de esta porción de tierra que es el imperio de cristal — Responde en voz alta — ¡Pero pronto lo seré! Si se unen a mí
Retrocede hacia al pie del trono y continua su discurso.
(Música de fondo: Hellfire – 1349)
— Con sus grandes habilidades, sus sorprendentes tácticas y mi gran poder, podríamos forjar un ejército lo bastante capacitado, para poder invadir la capital y destronar a las princesas que las gobiernan, ¡Entonces nosotros tres dominaremos toda Equestria!
Nos quedamos en silencio y con una mirada un tanto despectiva, simplemente continúe inquiriendo.
— ¿Un ejército? Yo no veo ninguna fuerza de tipo militar en este lugar, solamente veo a un montón de ponis esclavizados… de hecho, en este imperio nunca vi algún soldado, o guardia, o algún pony que sea fuerte, solamente estas tú — El unicornio arquea una ceja y me observa de modo serio — Sinceramente desconozco la capacidad militar de esa capital, más bien… ¿Acaso tienen algún ejército? O al igual que tú, las susodichas "Princesas" son lo suficientemente poderosas como para proteger un principado ellas solas.
— ¡Jejejejeje! — Se ríe de forma sarcástica — No te preocupes por esos pequeños problemas… con el ejército, mis esclavos serán suficientes como para tomar la ciudad, solo necesitan algo de disciplina y gracias al corazón de cristal, toda Equestria actualmente esta corrompida por el odio y el miedo, no habrá casi ningún obstáculo… la única ciudad que se resiste por el poder oscuro de dicho corazón es la capital: Canterlot, las princesas Celestia y Luna tiene un gran poder que pueden rivalizar al mío, además poseen un numeroso ejercito con armadura custodiando la ciudad de cualquier amenaza, por eso no puedo hacerlo solo…
— ¿Acaso dijiste... Corazón de cristal? — Preguntó Daniel con sorpresa, yo mire con el rabillo del ojo a los demás que están escondidos, con una expresión de total desconcierto
— ¿Y qué es eso? — Le pregunté fingiendo incredulidad, para sacarle más información
— ¡Hmm! — Nos observa de modo intimidante —…Es mi más poderosa arma, con ella, he traído la devastación a todo el principado y el horror a las mentes débiles de todos los ponis, nadie se resiste a su poder, y para darles un pequeño ejemplo, está el gran escudo que cubre el imperio, ¡Ni siquiera las poderosas princesas pueden hacerle frente!
— ¡Vaya! — Exclama Daniel — ¿Entonces por qué nosotros si pudimos atravezarlo?
— ¡Mmm! Buena pregunta humano… al comienzo no pude encontrarle explicación, pero gracias a él — Me señala con su casco — Pude encontrarle sentido ante mi duda… el corazón no tiene efecto ante un ser que posea maldad en su interior, por eso pudieron penetrar el escudo
— ¡Wow! — Exclamé con sarcasmo — Eso explica el domo… ¿Y en donde se encuentra exactamente ese artefacto?
— ¡Hmm! Preguntas demasiado humano — Gruñe mientras me observa con una mirada incomoda — Solo diré, que esta oculta en un sitio dentro de este palacio, de difícil acceso… pero ¡Basta de preguntas! Se unirán a mí causa ¿Sí o no?
Daniel y yo nos quedamos mirándonos de forma tensa y dudosa, volví a observar a los otros con el rabillo del ojo, que negaban con la cabeza, suplicando en silencio que rechazara la oferta. Así que tome la palabra.
— Creo que necesitamos pensarlo, ¿Nos disculpas un momento?
—…Bien, adelante, tómense su tiempo si quieren… pero piénsenlo bien...
Nos apartamos varios metros lejos de ese rey unicornio, cerca de una esquina y empezamos a murmurar.
— Tú que dices Daniel...
— ¡Estás loco! Claro que no voy a aceptar la oferta, ¿No estarás pensando en liarte con esa bestia?
— Por supuesto que no, solo me mostré interesado para obtener información
— Entonces, ¿Qué estamos esperando?
— Es que… nos falta la ubicación exacta de ese artefacto
— Mierda es verdad, no la reveló… pero no podemos hacer nada ahora, los otros tendrán que arreglárselas de alguna manera para hallarla
— Tienes razón, mantente alerta a la situación viejo, yo hablaré con él
Nos acercamos de nuevo hacia al rey Sombra y empuñamos fuertemente nuestras espadas, pendiente a cualquier detalle que pudiera presentarse.
— ¿Y bien? — Inquiere el unicornio — ¿Qué dicen? ¿Formaran parte de este imperio?
Avanzo un par de pasos hacia el rey y acentuando una media sonrisa, le respondí.
— Rey Sombra, tu oferta es tentadora… admito que tu plan es bastante ambicioso, y me agradaría el hecho de ser un gobernante… pero lo lamento... creo que hablo por todos de que, ser un soberano dictador y gobernante de un país entero no está en nuestros intereses
El unicornio se enoja ante mi respuesta y nos amenaza apuntando el cuerno hacia nosotros y con una mirada aterradora.
— ¡Te atreves a rechazar mi oferta! Esto es un insulto — Unas chispas empiezan a emerger de su cuerno, apuntándome esta vez — ¡Te lo advierto humano! Te conviene sopesar mi trato… no estás en condiciones para pelear conmigo nuevamente
— ¿¡Tú crees!? — Me adelanto y hago chocar su cuerno con mi espada, apartándolo un par de metros — ¿Acaso olvidaste nuestra pelea allá afuera? ¿Quieres que te vuelva a repetir las lecciones?
— No esta vez maldito simio — Se aproxima lentamente y con furia — Ya conozco tus trucos… ¡No caeré de nuevo en una de tus trampas!
Desde la punta de su cuerno, se dispara un poderoso rayo dirigido hacia a mí, rápidamente me percato y lo esquivo saltando hacia mi derecha, luego un segundo rayo es disparado directamente hacia a mi pecho, sin poder esquivarlo debido a mi mala postura, me protejo con mi espada y con el reflejo de la misma, el rayo revota hacia el techo, Daniel llega y golpea el cuerno con su espada para defenderme y se aleja de inmediato, aun estando de rodillas, le apunto con la espada nuevamente.
— Te lo vuelvo a advertir rey Sombra, ¡No me subestimes!
Me levanto y arremeto contra él para darle una estocada en su pecho, lo esquiva dando un brinco hacia su derecha, pero Daniel se abalanza con rapidez para darle un tajo hacia su cuello, su cuerno vuelve a brillar y un gran montículo de cristal que emerge del suelo lo impulsa hacia arriba… apenas logra esquivarlo, pero el tajo alcanza a hacerle un corte que se extiende por todo el cuello, por desgracia la herida es superficial, ya que él cae de pie como si nada. Su cuerno nuevamente empieza a brillar, y del mismo montículo de cristal que lo impulsó, se fragmenta ahora en numerosas lanzas largas y filosas que levitan encima de su cabeza, una a una es disparada hacia nosotros y con un esfuerzo casi sobrehumano, las bloqueábamos dando tajos con las espadas, mientras lo hacíamos, corrimos hacia él y con un salto, nos abalanzamos para darle una doble estocada, un par de bloques de cristal brotan del suelo y una de ellas golpea a Daniel enviándolo lejos, en cambio yo, aprovechando mis reflejos apenas lo aparto de mi camino, pero alcanza a rozarme la cadera, desestabilizando mi caída.
Apenas caigo de rodillas a un metro del rey, y con un movimiento apunto y lanzo mi espada hacia su pecho, este, al percatarse, se ladea para esquivarla, pero la espada logra clavarse en su hombro izquierdo… el rey gruñe con fuerza ante la herida, y sin perder el tiempo aprovecho la oportunidad para ponerme de pie y con una zancada, lo tacleo. Ambos ya en el suelo, lo golpeo repetidas veces en el rostro con mi puño izquierdo… ya que mi brazo esta entumido, no siento impacto alguno... poco a poco, el rey empieza a sangrar por su hocico y ya para darle el golpe final, arranco la espada de su hombro y lo apunto con furia hacia su cuello, pero un rayo que sale del cuerno golpea la espada, enviándola lejos. Ahora al estar desarmado, el unicornio aprovecha el momento y reacciona con violencia dándome un poderoso golpe en mi mentón, salgo volando un par de metros y me desplomo completamente noqueado.
…Que sucedió… mi cabeza… siento como si me lo hubieran arrancado…
El rey Sombra se incorpora, escupe hacia un lado la sangre que fluye por la comisura de su boca y con una sonrisa, se aproxima paso a paso hacia a mí para acabar conmigo, pero una rápida espada se aproxima peligrosamente hacia él, apartándolo de mí, la espada se clava en el piso y Daniel llega, lo desentierra y se aproxima corriendo a ensartarlo en su lomo, el rey reacciona con rabia, sacando del suelo un filoso y largo cristal en forma de sable, lo sujeta con su boca y se enfrasca en una especie de enfrentamiento de esgrima… el sonido metálico de las espadas chocando continuamente, provoca chirriantes ecos casi ensordecedores. El enfrentamiento se define rápidamente por la experiencia del rey, se nota que sabe usar las espadas, pero nosotros no, causando que en un par de movimientos, desarma a Daniel y dando un medio giro, lo golpea con una fuerte coz en el abdomen, enviándolo en un mural en la parte izquierda de la sala, luego el rey dispara un rayo directo hacia su pecho, logra apartarse saltando hacia su izquierda, luego de improviso, me dispara otro rayo, aun de rodillas me tiro al suelo esquivando el rayo, pero dicho rayo se dirige a la columna en donde se encuentran escondidos los demás, impactando lo suficientemente fuerte como para sacarlos de su escondite por el susto, el rey se sorprende al verlos, acentúa una sonrisa perversa y exclama entre fuertes jadeos.
— ¡Vaya! Al parecer no mentías sobre ellos — Se acerca más hacia a ellos, se voltea y me dice — Creo que el trato que hiciste conmigo tendrá validez ahora
Se para en frente de los tres y apuntando su cuerno, masculla unas palabras.
— Vamos a comprobar, qué tan fuertes son…
— Atrás de mi — Murmura Johan interponiéndose y encarando al rey Sombra con cierto enfado y temor
El cuerno se energiza y brilla con la intención de asesinarlos, al ver la escena, me levanto con rabia, corro tras él y antes de que les disparase, lo vuelvo a taclear, sujeto fuertemente su cuerno y con mi antebrazo lo ahorco mientras lo amenazo mascullando con rabia.
— ¡No te atrevas a tocarlos, maldita bestia equina! ¡Juro que te haré sufrir si lo haces!
Forcejeábamos en el suelo, sin apartar mi antebrazo y sin soltar el cuerno, durante la lucha, Daniel se incorpora, y al verlo a lo lejos les grita.
— ¡Ustedes tres! ¡Aléjense y escóndanse ahora!, es muy peligroso que estén aquí
Los tres rápidamente huyen hacia otra salón que se ubica a la derecha de la sala principal, y noto que se esconden en una enorme estatua de unicornio que se ubica justo al centro de la misma, mientras tanto, el forcejeo continuo provocó que el rey, en un intento de liberarse, con sus patas traseras golpea mi abdomen, elevándome un par de metros y cayendo de bruces contra el suelo, aun sin que el unicornio pudiera incorporarse, Daniel no pierde su tiempo y arremete con una fuerte patada hacia la parte de atrás de su oreja, dejándolo aturdido por unos instantes.
— Levántate rápido huevón — Vocifera — Lo estamos debilitando
Esbozo una leve sonrisa de satisfacción, me levanto y recojo mi espada que estaba tirado lejos de la entrada principal. El rey unicornio se incorpora con dificultad, y veo que le empieza a temblar las patas y a jadear del agotamiento.
— ¡Que pasa "Su majestad"! ¿Estas agotado? — Inquiero con sarcasmo
— Veo que no eres tan invencible como aparentas — Agrega Daniel con una media sonrisa
— ¡Silencio simios calvos! Ustedes tampoco están en sus mejores condiciones — Vocifera con rabia — Creo que ya es hora de acabar esta contienda
Sus ojos se iluminan intensamente en esa tonalidad verdosa y a expeler esa aura de color violeta en sus extremos, luego el suelo empieza a crujir y a agrietarse, unos enormes cristales comienzan a cubrirlo y a tomar una forma esférica, luego empieza a brillar en una tonalidad roja... nos percatamos de inmediato de que esa cosas volvería a estallar, así que soltamos las armas y corrimos cada uno por nuestro lado, Daniel salta y se escabulle tras una columna y yo intente ocultarme atrás del trono, pero la esfera estalla antes de lo esperado. La onda expansiva me manda a volar hacia la parte superior del trono, me estrello con la pequeña estatua de lagartija y caigo al suelo, seguido de la susodicha estatua que cae a mi lado… pero esta apenas toca al suelo y un destello blanco la cubre, partiéndose en miles de pedazos y de ella aparece tirado boca abajo una lagartija rechoncha con escamas de color violeta pálido, y con una hilera de placas ovaladas de color verde que cubren desde la cabeza hasta la cola.
La pequeña criaturita se levanta del suelo totalmente desorientado. Simplemente quedo estupefacto al ver que esa criatura, que antes era una estatua, podía moverse con algo de torpeza, pareciere que lo hubieran encerrado en dicha estatua desde hace años…
— …Ughh… dónde estoy… — Habla la criatura con una voz de niño, dando vueltas con la cabeza, pero se detiene y al observarme, su expresión reflejó un terror absoluto y grita con horror. Le tapé la boca de golpe y me lo llevé hacia la parte de atrás del trono.
— ¡Escucha! No voy a hacerte daño, pero necesito que cierres la boca… no quiero que nos encuentren por ahora — Le murmuro en un tono fustigador, El pequeño asiente con la cabeza y después lo suelto, luego él pregunta en un susurro y con mucho temor
— Es-está bien, como digas… pe-pero… ¿De quién nos escondemos?
— De un maldito unicornio enloquecido… El rey Sombra — Le respondo mientras asomo la cabeza para ver el desastre
— El… el… ¡El rey Sombra! — Exclama en voz alta y con mas terror
— ¡Shhh! Te dije que guardaras silencio
— Lo-lo siento — Susurra y se tapa la boca con sus dos pequeñas garras
Continúo observando el desastre ocasionado por la bestia, y por el momento, el lugar se encuentra desolado y sin rastro del susodicho. Me volteo a ver a la pequeña lagartija, que se encuentra parcialmente alejado y me sigue observando con cierto terror y curiosidad.
— Bien lagartija, me vas a tener que explicar muchas cosas, pero por ahora esto es lo que vamos a hacer… — El pequeño asiente con la cabeza y con timidez —…El rey Sombra se ha desvanecido por el momento, así que por ahora, voy a llevarte a un lugar seguro ¿Entendiste?
— Si entendí… ¡Pero yo no soy una lagartija! Mi nombre es Spike, y soy un aterrador dragón
—… ¿Un dragón?... si claro, como no… ¡Jajajaja!
— ¡Oye! No te burles de mi, en serio soy un dragón y te lo voy a demostrar — El pequeño hace su demostracion, empezando a inhalar profundamente, inflando su pecho y luego sopla con fuerza, emanando una pequeña llama de color verde — ¡Lo vez! Soy muy peligroso
—…!Mmmm! Esta bien, te tendré que creer amiguito… — Le digo lacónicamente y sin rodeos — No voy a ahondar mas sobre lo que eres, ya tuve suficiente con criaturas parlantes… así que no perdamos mas tiempo y vayámonos
Reviso por última vez la destruida sala, levanto al pequeño por las axilas, lo acomodo sentándolo encima de mis hombros y avanzamos el recorrido por toda la sala. Daniel me estaba esperando desde la columna donde se escondió y exclama.
— ¡Hey huevón! Me cansé de esperarte, vamos a donde esta nuestros compa… ¿¡Ahora qué mierda trajiste!? ¿¡Una lagartija!? – Me pregunta en un tono sarcástico
— ¡No soy una lagartija! ¡Soy un dragón!
— Y ademas habla la mierdit... ¿Espera? ¿Un dragón? ¡Pffff! ¡JAJAJAJAJAJA! — Se carcajea señalando la apariencia de la pobre criatura
— ¡No te burles mas! Además ¿Qué clase de monstruos son ustedes? — Inquiere el pequeño ya enfadado
Interrumpe su risa y le responde en un tono un poco serio
— Bien pequeño, si eres un dragon, entonces somos simios afeitados, ¿Has visto alguno como nosotros?
Sonrío ante esa peculiar contestación, el pequeño "Dragón" se le ve un poco confundido y a la vez, fascinado con tal descubrimiento.
— ¡Wow! La verdad es que nunca había visto una cosa igual, no puedo esperar a decírselo a… ¡Oh no! ¿Dónde está Twilight?
— ¿Twilight? ¿Quién es esa? — Pregunta Daniel
— No sé quién carajos sea… — Le contesto en un tono seco — Pero igual, no hay tiempo para preguntas, tenemos que reunirnos con los demás
Los dos asintieron con la cabeza y mientras avanzamos por los corredores, el pequeño dragón se le ve muy preocupado… quizás sea por esa tal Twilight, como pude traté de calmarlo. Al llegar a la otra sala, los demás, en especial Viviana nos recibe con gran entusiasmo.
— ¡Chicos! Me alegro que volvieran… — Exclama Viviana con alegría, pero sus ojos se iluminan apenas ve al pequeñito que cargo en mis hombros — ¡Aww! ¡Que linda criaturita! ¿De dónde lo sacaron?
— La verdad no recuerdo con exactitud… este reptil estaba atrapado en una estatua, y creo que por accidente lo liberé — Le respondo en voz moderada
— ¿Me lo prestas por un momento Alan? Quiero acariciarlo y abrazarlo — Dice Viviana con voz tiena y con una sonrisa
— ¡Oye! Para tu información no soy un juguete — Le responde el pequeño dragón con cierto enfado
— ¡Ahh! ¿¡Puedes hablar!?
— Viviana, no deberías sorprenderte por ese detalle — Agrega Johan con media sonrisa — En este mundillo… creo que hasta las piedras pueden hablar
Las risas no faltaron en momentos como este, por su puesto ni la pequeña pony, ni el pequeño dragón lo comprendieron. Después bajo al pequeño en el suelo y les digo a los demás.
— Ya saben que hacer… cuídenlo y averigüen lo que él pueda saber… Daniel vámonos antes de que ese unicornio vuelva y nos encuentre a todos
Daniel se adelanta y se va a la sala, me doy media vuelta y avanzo un par de pasos, pero algo intenta frenar mis pasos, la pequeña pony con timidez sujeta la bota del jean con los dientes y luego me suplica.
— Pe-pero no te puedes ir así… no puedes seguir peleando con él, debes quedarte con nosotros
Detengo mis pasos y sin mirarla, le digo en un tono lacónico.
— Tengo que irme… así que hazme un favor, quédate con los demás y encuentren ese maldito corazón
Me echo a correr inmediatamente directo a la sala principal destrozada, recojo mi espada tirada lejos de la misma y me siento en un trozo de cristal que yace en el suelo justo a la mitad de la sala, Daniel hace lo mismo y esperamos a que aparezca el malvado unicornio. Minutos después, una sombra negra cuyo suelo manaba, se perfila otra vez en el unicornio oscuro que recordamos, pero el detalle es que se hallaba aún más agotado, sus recientes heridas aún no se han curado, mucho menos las laceraciones hechas previamente, jadeaba con fuerza y le temblaban las patas… me imagino que entre todos tenemos que apresurarnos, en especial yo… empiezo a sentir que el segundo golpe de adrenalina está por abandonar mi cuerpo, y si lo hace antes de tiempo… moriré sin duda alguna.
Narración de Johan:
— Así que… ¿Cómo te llamas pequeño? — Inicio la conversación
— Soy Spike — Saluda el pequeño reptil, tendiendo hacia a mí con cierta timidez una de sus garritas
— Es un placer conocerte pequeño amiguito, mi nombre es Johan — Le correspondo el saludo, estrechando con cuidado las pequeñas garras, Pero Viviana se interpone empujandome e interrumpiendo el saludo
— ¡Y! mi nombre es Viviana, es un gusto conocerte — Lo saluda agarrándolo de las axilas y trayendolo consigo y luego lo empieza a acariciar y a apretarles las mejillas — ¡Aww! Eres una cosita tierna, me gustaría llevarte a mi casa y a cuidarte y a alimentarte todo el día, quisiera conocer más de ti preciosura
— ¡No soy una preciosura! Son un temible dragón para que lo sepas — Espeta con cierta verguenza y con un rubor en sus mejillas
— ¿De verdad eres un dragón?... ¡Aww! Entonces eres el dragón más aterradoramente adorable que he visto — Se expresa Viviana en una tonalidad muy maternal mientras lo levanta y le da besitos en las mejillas y en la frente, el pequeñito solo frunce el ceño y se cruza de brazos en modo de frustración y enojo y el rubor en las mejillas se hace mas notorio, yo por su puesto no pude contener la risa
— ¡Ya basta! Los otros dos también se burlaron y ¿Ahora ustedes también? — Espeta con mucho enfado y se suelta de mi compañera — Yo mejor me voy…
El pequeño dragón avanza unos pasos en dirección a la salida.
— ¿A dónde vas? — Le pregunta esta vez Crimson
— ¿No es obvio? Voy a buscar a Twilight y a las demás ponis
— Mmmmm… no sé quiénes son pero, ¿Acaso sabes en dónde están? — Inquiere mi compañera
— Emmmm… no, no exactamente pero de todas formas los encontrare
— ¿A donde crees que vas amiguito? — Le pregunto en una tonalidad seria, y al ver que no responde, continuo con un tono más fuerte — ¿Sabes algo? Es inutil que te vayas ahora, quizás tus amiguitas ponis estén allá afuera encadenadas, o tal vez estén muertas… porque mientras estuviste encerrado en una estatua, la batalla entre mis amigos y ese rey Sombra se cobró muchas vidas
— ¿¡Ahhh!? Mis amigas… están… ¿Muertas? — Tartamudea la criatura con tristeza y unas lágrimas empiezan a anegar sus ojos — No puede ser… ¡No! ¡Estas mintiendo! ¡Eso no es cierto!
— Si no me crees, compruébalo mirando a través de la vidriera el desastre que causó ese unicornio malvado
El pequeño se acerca con titubeo a una de las vidrieras, y se horroriza al ver dicho desastre, Viviana me golpea fuerte en el hombro y espeta.
— ¡Eres idiota! Como se te ocurre decirle eso al pequeño, ¿Quieres traumarlo de por vida o qué?
— Lo lamento pero, tiene que enterarse de la fría verdad, debe enfrentar el hecho de que tal vez sus amiguitas ponis estén muertas y no quiero darle falsas esperanzas
— Eres un imbécil...— Me insulta en voz alta y luego me golpea en la cabeza con un calvazo, se levanta y se acerca al pequeño para acariciarle la cabeza
— Oye… no le hagas caso a lo que dijo el idiota de Johan, el solo dice puras mentiras
— Pe-pero ¿Qué tal si lo que él dijo es verdad? — Gimotea el pequeño reptil, mientras se limpia sus lagrimas
— Mmmm… ¿Vez a tus amiguitas en algún lado de la ciudad? — El pequeño revisa el lugar con un poco de recelo a travez de la vidriera
— No… no las veo por ningún lado
— ¡Vez! A lo mejor tus amigas están bien, deben estar en algún otro lado, quizás en el otro extremo y estoy segura de que allá no le han pasado absolutamente nada
— ¿De verdad? ¿Lo dices en serio?
— Te lo puedo asegurar, ahora vamos, tienes que contarnos todo ¿De acuerdo?
— ¡Sí! — Se recompone y luego se dirige a donde estamos Crimson y yo — ¿Sabes? Tu forma de hablar… te pareces un poco a una amiga… a Fluttershy
— ¿En serio? Vaya… lo tomare como un cumplido — Dice Viviana un poco confundida
Después de que Spike se sintiera un poco más aliviado, nos reunimos en un círculo, y poco después se oye en la sala del trono un estruendo… ¡Mierda, ya empezaron! Tenemos que apresurarnos.
— Bien Spike — Toma la palabra Viviana — Me imagino que fue ese rey Sombra el que te encerró en esa estatua, ¿Verdad?
— Aja… fue él
— Bien, ahora te pregunto, ¿Recuerdas algún suceso antes de que te encerrara?
— Mmmm… no sé, mi mente esta algo nublada, pero lo intentaré — Se sienta en el regazo de mi compañera y se frota la cabeza con sus garras, en un intento de recordar —…Recuerdo que el rey Sombra tomó el corazón de cristal antes que la princesa Cadance y yo… se apodera del imperio corrompiendo dicho corazón… Todos los ponis son capturados, en especial a la princesa Cadance y a Shining Armor… Twilight fracasa su prueba… Todo esto es por mi culpa
— ¿De que hablas? — Inquiero ladeando un poco la cabeza
— Que todo este desastre, todo lo que está pasando ahora es por mi culpa… no debí fallarle a Twilight, debí ser más rápido y agarrar el corazón de cristal… no merezco su perdon después de eso — Se castiga mientras se tapa la cara con sus garras
— Oye, no es tu culpa — Lo calma Crimson, colocando su casco en su hombro izquierdo — Ya todo quedó en el pasado, ahora puedes redimirte, observa…
Crimson nos señala con su otro casco, esbozando una leve sonrisa.
— Estas personas vinieron desde un lugar muy lejano para darnos a todos una nueva oportunidad… los otros dos, Alan y Daniel son unos guerreros formidables, han peleado contra el malvado rey unicornio durante varias horas y le están ganando… véame a mí por ejemplo, mis esperanzas se renovaron gracias a ellos, arriesgaron sus vidas para rescatarme y ahora lo hacen por todos… así que debemos encontrar ese corazón de cristal y acabar con su reinado de una vez por todas
— Es verdad, ahora no es momento para lamentarse, todavía hay esperanzas
— Asi se habla Spike
— Gracias… este… ¿Cómo te llamas?
— Me llamo Crimson Heart
— Mucho gusto en conocerte Crimson — Lo abraza con afecto, y nosotros quedamos un poco enternecidos por esa bella escena, pese al ruido de la batalla — Gracias por tus palabras
— ¡Bien! — Lo interrumpo ya que no hay tiempo que perder — Spike ¿Sabes en donde está el corazón de cristal?
— Bueno… — Corta el abrazo — Creo que está en una recamara secreta ubicada en lo más alto del palacio, solo se llega por medio de un pasadizo secreto que está justo al pie del trono
— ¿De verdad? Pero nunca vimos ese pasadizo por ningún lado — Exclama Viviana ante la duda
— Es que esta por debajo... hay dos gemas de distinto color, que está en la parte del cabezal del trono, si la activas con magia negra, se revelará la entrada del pasadizo
— Eso esta bien... ¿Y cómo se supone que la activamos? — Inquiero en una tonalidad seria — No somos magos ni nada por el estilo
— ¡Mmmm! Eso es un problema…— Exclama Spike llevándose una de sus garras a su pequeño mentón —… ¡Ah ya se! El rey Sombra lo puede activar, hay que convencerlo pero como haremos eso...
Crimson levanta la cabeza con una expresión ceñida y sonriendo levemente dice.
— Déjamelo a mí — De repente sale corriendo en dirección a la sala principal
— ¡Crimson! — Exclamamos Viviana y yo al unísono al verla correr a toda prisa ante el peligro, entonces me vi en la necesidad de perseguirla
— Viviana, quédate aquí con Spike… yo iré tras Crimson, ahora vuelvo
Corro tras ella para alcanzarla antes de que cometa alguna estupidez, pero ella corre más rápido que yo. Justo al llegar a la entrada de la sala principal, se detiene y se esconde en una de las columnas espiando la pelea, la sigo y me escondo en la misma columna y luego le riño.
— ¿Qué haces? ¿Acaso estás loca? ¿Como se te ocurre venir aquí en este sitio tan peligroso?
— Lo… lo siento, pero debo decírselo a Alan, él sabrá que hacer, estoy segura de ello — Me explica esbozando media sonrisa
— Pues… bueno, eso está bien, pero, es muy imprudente de tu parte irte así… ¿Qué pasaría si el rey Sombra te encuentra desprevenida?
— Perdona, creo que debí decírselos antes — Se disculpa bajando la cabeza
— Bueno, ya no importa, por ahora debemos esperar el momento propicio para decírselo a Alan o a Daniel
Nos quedamos espiando la pelea que se llevaba a cabo… ahora esta pelea, tiene largas pausas debido al terrible agotamiento por parte de los tres, y por momentos se reanuda... se escucha los choques de espadas y los rayos volaban el dirección aleatoria, en un momento dado, un enorme bloque de cristal manda a volar a Alan en dirección nuestra, que al estrellarse rápidamente lo arrastro hacia la columna sin que me vea, cuando se recupera, se sorprende al vernos y nos riñe por desobedecerlo.
— ¿¡Qué hacen aquí!? Deberían estar buscando ese corazón
— Lo sé, lo sé — Lo calmo en un tono suave — Pero debemos decirte algo de suma importancia…
— ¡Ya sabemos en dónde está el corazón! — Me interrumpe Crimson con entusiasmo
— ¿De verdad? Genial...— Esboza una sonrisa de alivio — ¿Y en dónde está?
— Esta en un pasadizo oculto justo al pie del trono, tienes que activar el cristal en el cabezal del mismo para que se descubra la entrada — Explica Crimson mientras lo ayuda a incorporarse — Solo el rey Sombra puede activarlo
— Bien, gracias por tu ayuda… este, perdóneme, aun no se tu nombre...
— Crimson… Crimson Heart — Se presenta sonriendo de modo tierno
— Gracias Crimson — Le agradece acariciándole la cabeza — Ahora necesito que traigan a los demás, yo me encargaré del resto
— De acuerdo — Le contesta y luego se devuelve en dirección a la sala de la estatua, para traer a los demás
— Johan...— Me llama en voz baja — Cuando el pasadizo esté abierto, llevarás a Crimson y Viviana a Spike lo más rápido que puedan, antes de que el unicornio lo cierre ¿Entendido?
— Entendido compañero
— Mantente alerta…
Se regresa al campo de batalla y adopta una posición de guardia, esperando a que nos reunamos todos. Momentos después, los demás llegan, e inmediatamente, Alan vocifera llamando su atención.
— ¡Hey! ¡Rey Sombra! — La bestia voltea a verlo con recelo — Sabes que no puedes ganar esta pelea ¿Por que insistes?
— ¡JAJAJAJA! Tú no puedes decir eso, por lo que veo estas a punto de morir, ya sea de una manera u otra — Gruñe y se burla al ver su lamentable estado
— Aun así… ya has usado todos tus poderes para asesinarme y también intentaste matar a Daniel, pero no te ha servido de nada — Sonríe con sarcasmo — Además, ya no puedes convertirte en un espectro, porque he notado que cada vez que lo haces, terminas más agotado…
— ¡Eso es mentira! — Grita a todo pulmón con esa voz siniestra
— ¡Admítelo "Su majestad"! En tu estado… ya no puedes hacer nada
— ¡CALLATE!
Su cuerno brilla con violencia, disparando un gran rayo en dirección a Alan, lo esquiva pegando un salto hacia su izquierda, otros dos rayos son disparados pero los vuelve a esquivar dando giros a su izquierda, quedando solo de rodillas.
— ¡JEJEJEJE! Ves que todavía puedo hacerte daño — Gruñe la bestia con una perversa sonrisa
— Eso no es verdad, solo estoy jugando contigo
— ¡Mentira! Esquivas los rayos que te lanzo, porque sabes que morirías si te llega a alcanzar uno
— ¿Enserio imbécil? — Se incorpora con dificultad, ayudándose con su espada — ¡Lanza tu ultimo rayo! Te juro que esta vez no me moveré y te probaré que no puedes hacerme daño
El unicornio, mostrando sus colmillos ensangrentados, apunta su cuerno y este empieza a brillar con fuerza, Alan extiende sus brazos y no cede ni un solo centímetro… cuando el rayo es disparado, en un movimiento, empuña su espada con una mano y con la palma de la otra, apoya la punta de la misma y lo coloca al frente de él, el rayo impacta ferozmente la parte plana de la espada, arrastrándolo varios metros, pero con esfuerzo dirige el reflejo del rayo en dirección al cristal, dicho reflejo activa ese cristal y un ligero temblor se hace presente, para abrir paso a un gran pasadizo oscuro que se revela al pie del trono... su espada se parte producto del rayo y envía lejos a mi compañero hacia un muro.
— ¡MUCHACHOS AHORA! — Nos avisa en voz alta mientras esta en el suelo — ¡Daniel escóltalos hacia el pasadizo!
Es el momento perfecto para actuar, Viviana sale corriendo llevando a Spike consigo, mientras tanto, levanto y cargo a Crimson y salgo a correr todo lo que doy. El rey unicornio se da cuenta de que ha sido engañado, y con gran furia nos dice.
— ¡Detente ahí humanos! No los dejare pasar…
Dispara un nuevo rayo hacia el cristal, provocando que lentamente el pasadizo de cierre, Daniel empuña su espada, da un salto y lo abanica hacia su cuerno, interrumpiendo el flujo del rayo. Aprovechamos ese tiempo extra para entrar con éxito al pasadizo, justo antes de que se cierre.
(Música de fondo: Decrepitude II – Burzum)
Celebramos con satisfacción de que el plan de Alan funcionase, al analizar el lugar parcialmente oscuro gracias a que algunas antorchas iluminan y rodean el sendero, el lugar prácticamente es un foso profundo, cuyas escaleras rusticas y en espiral conducen hasta el fondo. Spike nos indica el camino a seguir, ya que nos menciona previamente, que ya ha recorrido ese pasadizo junto con su compañera Twilight.
Bajamos por un buen rato la escalera de caracol hasta llegar al fondo, en ella solamente hay una puerta de madera adornada en sus lados con metal y hay un cristal negro en la parte de arriba.
— Bien, ¿Y ahora qué? — Inquiero con un poco de inquietud
— Déjame pensar en un plan… — Responde Spike llevándose una de sus garras hacia su pequeño menton
— ¿Acaso no es obvio? — Exclama Viviana un tanto molesta — Solamente hay que cruzar esa puerta, allá nos conducirá hacia el corazón
Apresuradamente se va hacia la puerta, Spike con una expresión de gran susto la advierte.
— ¡No lo hagas! ¡No toques esa puerta! — En ese momento, ya era demasiado tarde
Viviana abre la puerta ignorando la advertencia del pequeño dragón, para colmo solo revela un pedazo de muro del foso, pero el cristal negro de la parte de arriba empieza a brillar de manera inusual, tocándola en la frente con un tenue rayo y paralizandola.
— ¡Viviana! — Exclamo asustado — ¡Háblame! ¡Respondeme! ¿Estás bien?
No me contesta, sus ojos están iluminados con una tonalidad verdosa reflejando una mirada perdida, comprobando que se halla en un estado de letargo total.
Narración de Viviana:
…No sé qué carajos pasó, solo sé que iba a abrir la puerta de madera y… ¡Ahora estoy en mi hogar!... ¿Cómo llegue ahí?...
Observo estupefacta la fachada de la casa de Johan, en especial su garaje… allá están los muchachos en dicho garaje, conversando y afinando los instrumentos.
— ¡No puedo creerlo!... estoy en casa
Suspiro con gran alivio, colocando la mano en mi pecho… Sabía que no estaba loca, toda esa mierda de ese mundillo atestado de ponis parlantes y un rey enloquecido, ya pasó. Solamente fue una fantasía extraña, así que con una gran sonrisa me dirijo al garaje… creo que ya es hora de ensayar.
— ¡Chicos! ¡Ya llegué! — Les saludo con entusiasmo
Los chicos no me devuelven el saludo, solo voltean a verme y con una expresión ceñida.
— ¡Qué groseros! Si no me quieren saludar, no me importa ¡Vamos a ensayar!, ¿Dónde está mi bajo?
— Qué haces acá...— Inquiere Daniel en un tono altanero
— ¿Pero qué les pasa a ustedes? Están muy raros el día de hoy — Pregunto estando confundida
— Acaso no leíste el mensaje que te dejé en el muro de Facebook — Dice Johan con un tono serio — ¡Te echamos de la banda!
— ¡QUÉ! — Me alarmo enormemente con la noticia — ¡Co-como así! ¿Me echan de la banda?
— ¡Oh! Al fin captas la idea ¡Jajaja! — Se burla Daniel
— Pe-pe-pero ¿Por qué?
— ¡Hmm! Parece que tu poca capacidad intelectual aun no procesa la información — Me insulta ahora Johan — ¡Te reemplazamos!
— ¡No puede ser! ¿Quién?
— Como regalo de despedida te lo contaré… te reemplazamos por una bajista que es mejor que tú, mucho más técnica y más estilizada… se llama Amy y es mucho mas hermosa que tú
Quedo desconcertada y devastada con esas palabras, los dos idiotas se burlaban de mí y Alan solo se queda callado y me mira con suma pena.
— Chicos… díganme que esto es una broma enfermiza — Los muchachos solo se rien más y más, confirmándome que no es una broma
— Lo lamento mucho Viviana — Toma la palabra Daniel — fue divertido tenerte en la banda pero, solo te usamos como apoyo, la verdad es que durante años estuvimos buscando a una bajista de verdad… y ya que al fin la encontramos, ya no te necesitamos mas
— Sera mejor que te vayas antes de que Amy llegue y te encuentre
— No… no chicos… no me hagan esto — Unas lágrimas recorren mi rostro y caen al suelo, con aflicción suplico — ¡Alan! Di algo por favor…
Alan con un rostro inexpresivo se dirige a mí y me dice en un tono fustigador y con una mirada inquisidora.
— ¿Sabes que estás en propiedad privada, niña?… si no te vas ahora mismo, te echaré del lugar a la fuerza y no me importa si eres una chica, de todas maneras verás que lo haré
Los tres de pronto se carcajean fuertemente ante mi tristeza… esto es una pesadilla, como ha podido suceder esto… me tiro de rodillas y cubro mi cara con las manos y me echo a llorar desconsoladamente.
…
…
— ¡Viviana!
…
…
— ¡Viviana!
…
…
— ¡VIVIANA DESPIERTA!
Me despierto muy alterada y jadeando. Veo a Johan sosteniéndome con sus brazos y con una expresión desasosiega, y a los demás rodeándome con esa misma expresión.
— Jo-Johan… ¿En dónde estoy?
— ¡Ohh! Gracias a Dios que estas bien… no te preocupes, aún estamos en el pasadizo de ese rey enloquecido
De pronto me siento muy feliz y muy aliviada, me alegro de despertar de esa horrible pesadilla.
— ¡Ohh Johan! Tuve una pesadilla horrible… pensé que estaba en mi hogar, ustedes estaban en el garaje… me echaban de la banda — Una lagrima recorre mi rostro
— No llores amiga, solamente fue una pesadilla… Eso jamás pasará… — Me consuela y me limpia la lagrima de la mejilla con su dedo pulgar —…Tu eres la mejor bajista del mundo, créeme que sin ti, la banda no existiría y estoy hablando por todos, hasta por Alan… eres lo mejor que le ha pasado a la banda… ¡No! Mentira, ¡Eres lo mejor que nos ha pasado en nuestras vidas! Te debemos mucho
— Gracias Johan, eso significa mucho para mí — Lo abrazo con cariño y le doy un beso en la mejilla, él me corresponde el abrazo y el beso en seguida
— Te lo advertí — Interrumpe Spike con un tono burlón — Te advertí que no tocaras esa puerta, está hechizada con la magia negra del rey Sombra, que te lleva a tu peor temor
— ¡Ohh! Lo siento Spike, debí escucharte — Corto el abrazo y me incorporo, pero un dolor en la parte de atrás de la cabeza me hace caer otra vez
— ¡Cuidado! — Exclama Crimson y Johan, y me sujetan de nuevo
— ¡Auch! ¡Auch!... mi cabeza, ¿Qué me sucedió?
— Si quieres te lo explico — Dice Crimson un tanto preocupada — Mientras estabas hipnotizada por el hechizo, retrocediste con rapidez y te estrellaste en ese muro
Me señala con su casco el muro, que está parcialmente agrietado.
— Ahhh, eso pasó entonces — Murmuré y me toco de nuevo la parte de atrás de la cabeza — Pero me pegué muy duro, ¡Auch!
— Espera un momento...— Murmura Spike merodeando el muro agrietado —...Este muro tiene un aspecto diferente
El pequeño dragón se aproxima y tantea el muro con sus garras provocando más grietas, hasta que de un suave golpe, el pedazo de muro se desploma revelando otra puerta de madera.
— ¡Wow! ¡Chicos! Miren aquí hay otra puerta — Nos avisa Spike alarmado señalando la puerta
— ¡Ahh no! No voy a volver a tocar una de esas malditas puertas — Exclamo en un tono agresivo
Spike revisa y tantea la puerta para asegurarse de que no está hechizada, después de unos momentos nos confirma.
— No se preocupen chicos, la puerta no tiene nada, es seguro cruzarla
— Bien, lo cruzaré primero y echaré un vistazo, espero que no haya nada inusual — Dice Johan con determinación
Con un poco de merodeo, Johan abre la puerta y entra con extrema cautela, sin nada más que decir, decidimos esperarlo para saber después que es lo que encuentra, pero segundos después, nos llama de manera alarmante desde el otro extremo de la puerta.
— ¡MUCHACHOS! ¡Vengan acá rápido!
Nos asustó de golpe, pensando que alguna criatura o monstruo se haya en dicha habitación, pero igualmente decidimos a entrar… la entrada a un corredor tiene un aspecto tan lúgubre y deprimente como el exterior del palacio, la humedad rodea el lugar y de paso la putrefacción y el moho manaba desde los rincones, llenando nuestros pulmones con cada inhalación, las arcadas no faltan con cada paso que dábamos… al parecer, el corredor oscuro conduce a una levemente luminosa habitación.
— ¡Muchachos! Por aquí, quiero que vean esto — Vocifera Johan indicando el camino
La incertidumbre no se hizo esperar… ¿Qué habrá en ese lugar?... recorrimos el estrecho lugar hasta llegar a la entrada de esa amplia habitación, las antorchas encendidas colocadas alrededor de las paredes revelan una espeluznante realidad… calabozos.
— ¡No puede ser! — Exclaman Crimson y Spike al ver el horrible escenario
— ¡Pero que mierda es esto! — Exclamo de manera muy asustada
El escenario es meramente espantoso, hay una gran cantidad de calabozos y en ellas, están llenos de ponis, muchos de ellos muy pequeños que lloran por sus padres y madres, también estan junto a ellos algunos ponis ancianos y algunos enfermos, ambos en su lecho de muerte, y uno que otro pony común y corriente. Mientras recorrimos los calabozos, esos pobres ponis ruegan por nuestra ayuda, hasta algunos pedían que lo matasen… nos sentimos muy mal, y al mismo tiempo nos sentimos impotentes porque no podíamos ayudarlo de ningún modo, no por el momento... por ahora nuestra prioridad es encontrar ese corazón, así que los calmamos como pudimos.
— ¡Amigos ponis! — Afirma la palabra Johan — Apuesto que se pregunta que clase se seres somos, pero sin importar que tan extraños seamos, les puedo asegurar que la ayuda llegó, pronto los sacaremos de este lugar… pero les pido una sola cosa… ¡Aguarden aquí y espérenos! ¡Resistan un poco… pronto este infierno acabará!
Las palabras de Johan surten efecto de manera inmediata, a pesar de que algunos ponis nos miraban con temor por el hecho de que nunca vieron a un ser humano, nos agradecen y hasta nos alaban por ello, Crimson y Spike sonríen ante dichas palabras, en especial el dragoncito, ahora se le ve más confiado y relajado estar junto a nosotros.
Continuamos recorriendo el sitio hasta llegar al final del corredor, hay una puerta que bloquea el camino, lo cubren una serie de grandes y pesadas cadenas que terminaban en un enorme candado en su centro, por un momento pensamos en devolvernos pero no hay alternativa, tenemos que abrir esa puerta... quizás allí este el corazón de cristal.
Solo se me ocurrió abrir el candado con un gancho para el pelo, que por suerte traigo algunos. Traté de forzar la cerradura, pero varios ganchos se doblaron, así que Johan lo intenta y por fortuna, el candado se abre y cae pesadamente en el suelo, seguido de las largas cadenas provocando un estruendoso ruido. Johan abre la puerta lentamente, provocando un chirriante sonido un poco escalofriante… entramos todos y quedamos atónitos por lo que vimos... si la habitación de los calabozos fue bastante tétrico, este sin lugar a dudas es diez veces peor… es una pequeña habitación cuadrada vacía, excepto por ocho ponis que se ubican en las paredes, tres en cada pared lateral y dos en la pared frontal, todos colgados en cruz, atados de sus patas y cuello con grilletes de hierro, tienen un avanzado estado de desnutrición ya que están muy delgadas y las costillas y las facciones huesudas del rostro se le nota con suma facilidad, el hedor de la habitación es nauseabundo, debido a las mezcla de sus propias deposiciones que apestaban el lugar… me quedé temblando del horror y al igual que Crimson, me llevé las manos hacia mi boca en señal de extrema conmoción, Johan se lleva las manos hacia la cabeza con la misma expresión que yo, Spike se conmueve por ver ese nuevo escenario y a pesar del pútrido hedor, entra corriendo en su ayuda.
— ¡TWILIGHT! — Grita el dragoncito dirigiéndose hacia una huesuda unicornio de pelaje de color lavanda y cuya melena y cola despeinada es de color violeta azulado con dos franjas de color morado y rosa
…
…
— ¡TWILIGHT! ¡RESPONDEME! ¡SOY YO, SPIKE! — Vocifera de nuevo agitándola levemente de sus patas traseras
— ¿S-Spike? — Poco a poco va abriendo sus ojos — Spike, ¿Eres tú?...
