Narrador Omnisciente:
...Momentos previos…
El rey Sombra, con una expresión de rabia y mostrando sus colmillos ensangrentados, lanza un poderoso rayo directo hacia Alan… el joven humano de cabellera negra y larga, y con su particular y fría mirada que lo caracteriza, no retrocede ante ese ataque, empuña su espada y lo ubica al frente para bloquearlo, la fuerza del choque entre el rayo y la espada lo arrastra forzosamente varios metros hasta quebrar el arma y mandarlo a volar hasta estrellarse contra un muro frontal… no sin antes lograr que el reflejo del rayo sea enviado al cristal ubicado en el cabezal del trono, haciendo que se revele un pasadizo secreto y oscuro.
— ¡MUCHACHOS AHORA!... ¡Daniel, escóltalos hacia el pasadizo! — Gritó mientras yacía en el suelo
Johan y Viviana actúan de inmediato, cargando consigo a Crimson y a Spike en dirección al pasadizo. El rey Sombra se percata del engaño y trata de detenerlos.
— ¡Detente ahí humanos! No los dejaré pasar…
El unicornio dispara otro rayo hacia el cristal, provocando que se pasadizo de cierre lentamente… hubiera logrado frustrar el plan del joven, si no fuera por un golpe de espada hacia su cuerno, cortesía del otro joven humano de melena castaña y larga, y de constitución fuerte y atlética, Daniel. El golpe interrumpe el flujo del rayo, dándole tiempo para que los demás entraran al pasadizo a tiempo, antes de cerrarse por completo.
— ¡NOOOOOO! ¡MALDITOS! — Exclama con fuerza el rey unicornio ante el fracaso
Alan, aun postrado en el suelo, sonríe con satisfacción ante el hecho de volver a engañar al rey con uno de sus improvisados planes, se incorpora lentamente, agarra el pedazo de espada que le queda y se acerca paso a paso mientras declara en voz alta.
— "Su majestad", tu derrota ahora es inevitable… solo será cuestión de tiempo, para que encuentren el corazón de cristal y acaben contigo de una vez y para siempre…
El rey queda perplejo ante la contestación del joven humano, ante su enojo, solo puede balbucear lo siguiente.
— Pe-pero… ¿Que tanto saben acerca del corazón de cristal? Yo no les dije nada, ¿Y cómo pudieron averiguar su ubicación?
Alan empieza a reírse con sarcasmo y le contesta.
— Rey Sombra… ¿No notas algo diferente en tu trono?… mmm, no se… cómo que falta algo
El unicornio se voltea y observa de reojo todo el contorno del trono, tratando de encontrar algo inusual, y de pronto se alarma al notar que falta la estatua.
— ¡LA MALDITA LAGARTIJA!
— ¡Ding! ¡Ding! ¡Ding! Eso es correcto mi querido y feo amigo — Exclama Daniel mofándose del unicornio
— Tal vez fue por pura casualidad en ese instante, o quizás no calculaste bien tu movida… pero cuando casi me matas con esa explosión, fui directo a estrellarme con la estatua, liberando a la criatura… — Vuelve contestar Alan con su tono burlesco —…Creo que debería agradecerte por ello "Su majestad"… nunca me hubiera imaginado que ese pequeño sería la piedra angular de tu derrota… ¿No crees que la ironía es una delicia? ¡Disfrútala mientras puedas!…
Los dos humanos se acercan y acorralan al rey unicornio con sus respectivas armas, en el caso de Alan, sujeta dicha arma por el mango con la hoja hacia abajo de tal manera como si fuera un pica hielo, Daniel toma la palabra y lo amenaza.
— ¡Se acabó rey Sombra!… — Lo dice mientras apunta su cuello con el arma — Si te rindes ahora y liberas a todos estos pequeños ponis, te daremos un final rápido
El rey lo mira con un profundo rencor y desprecio, pero luego esboza media sonrisa y lo encara.
— ¡Tú crees que esto acabó!... ¡Nunca llegaran al corazón de cristal! — Retrocede con rapidez hacia al pie del trono — Tal vez descubrieron el pasadizo que los conduce a la reliquia, pero el recorrido es tortuoso y largo, y aunque logren estar frente a frente con el artefacto… nunca lo alcanzaran…
Con maldad el rey unicornio suelta una risa sardónica y los dos humanos se miran con desasosiego y confusión ante esas palabras, el rey Sombra continúo hablando con su tenebrosa voz.
— Cuando acaben con ustedes dos, cazaré a sus amigos hasta acorralarlos, y cuando lo haga… ¡Me divertiré torturándolos hasta la eternidad!... en especial con esa humana… se me ocurren un montón de cosas que puedo hacer con ella…
Alan y Daniel se muestran alterados y furiosos, en especial el joven de cabellera oscura, ya que al oír esas sucias palabras, su enojo se hace bastante notorio y su comportamiento mas errático. Sorprende al rey de improviso tirandole un pedazo de cristal para distraerlo y al hacerlo, lo derriba violentamente y para asustarlo, clava el pedazo de espada en el suelo a un par de centímetros de su cuello, observa al azorado unicornio y masculla.
— ¡No vuelvas a mencionarla así, me escuchaste!… ¡Quieras o no a ella la respetas!...
El rey sale de su impresión y empieza a sonreír ante el ahora furioso joven, le dispara un rayo con el propósito de herirlo en la cabeza pero lo esquiva y aprovechando la ocasión, lo quita de encima, luego se da medio giro y se incorpora, Daniel también lo amenaza con rabia.
— No permitiré que los toques caballo maricón… — Le apunta nuevamente la espada en el cuello — En estos momentos no me importa si encuentran el corazón o no… ahora mismo, me encargaré personalmente de que esta noche, dejes de existir de la faz de este mundo…
Los tres se hallaban terriblemente agotados, se miran de forma mordaz y preparados para lo que fuera a suceder… dos humanos… un maligno unicornio… enfrascados en esta última batalla y ellos saben muy bien una cosa… que si es necesario, darán su vida por la causa.
…
…Momento reciente…
...
Mientras tanto, los otros dos jóvenes humanos, una pony de cristal y el pequeño dragón asistente se aventuraron por el pasadizo oscuro, con el propósito de encontrar el corazón de cristal… en el trayecto hallaron una puerta secreta que los condujeron a una serie de calabozos y que en ellos yacen más ponis prisioneros, tanto potrillos como ancianos y enfermos, pero la aventura se interrumpe abruptamente al toparse con una última puerta, y que al abrirla, se horrorizan al ver a las portadoras de los elementos, a la princesa Cadance y a Shining Armor… todos yacientes en las paredes, a punto de morir por inanición, y atados de sus patas y cuellos con grilletes de hierro, en una posición crucificada.
Narración de Viviana:
(Música de fondo: Decrepitude I – Burzum)
— Spike, ¿Eres tú?... — Musita la unicornio huesuda de color lavanda
— Si Twilight, soy yo… he venido a rescatarte
De pronto, la expresión del rostro de la unicornio cambia a una de alegría extrema y mucha nostalgia. Con ojos vidriosos y lagrimas que recorren su rostro gime.
— ¡Oh Spike! ¡Spike! En serio eres tú… — Unas lágrimas de regocijo caen en las mejillas del pequeño dragón — ¡Estas vivo! Gracias a Celestia que estas vivo
— No llores más Twilight, voy a sacarte de aquí… — El dragoncito con gran esfuerzo, trata de forzar la cerradura de los grilletes de sus patas traseras con sus pequeñas garras, los pequeños gemidos del dragón provocaron que las demás ponis se despierten
— Q-Que sucede... aquí… — Musita débilmente a su lado una pony y con un acento peculiar de campo, cuyo pelaje es de color naranja y cuya melena despeinada y cola es de color rubio y lleva consigo un sombrero de vaquero — ¿Quién está ahí?
— ¡No es verdad! — En el otro extremo del muro, exclama casi en un susurro otra unicornio, esta vez, de un pelaje de color blanco y su melena ondulada pero decaída y cola es de color índigo — ¿Podrás ser tú? ¡Mi Spikey - Wikey!
El dragoncito sonríe levemente y se ruboriza, las demás ponis en el sitio no tardaron en reaccionar al ver al dragón. Con una gran alegría y conmoción le claman al pequeño.
— ¡Spike! Amigo… que bueno que llegaste… a salvarnos… — Musita una pony… ¿Con alas?... su pelaje es de color cian y cuyo color de melena desmechada y cola es bastante particular, conformando una matiz de los colores de un arcoíris
Al ver junto con Johan a esa pony de melena multicolor con alas, quedamos notablemente impresionados, en este mundo existen criaturas tales como ponis parlantes, unicornios y ahora esos ponis con alas, que, si mal no recuerdo en un libro de mitologías que me prestó Alan, se llaman pegasos.
— ¡Ohhh Spike!... gracias a Celestia que estas bien…pensé que habías muerto… — Susurra de modo casi inaudible otra pegaso, de pelaje color amarillo claro y de melena lacia y desarreglada con una ondulación en las puntas, y cola de color rosa pálido
— ¡OHH! Muchas, muchas muchas muchas gracias por venir aquí Spike… estoy muy, muy feliz de que estés aquí — Agradece en voz débil pero animosa, otra pony, esta vez, de pelaje color rosa claro, y su melena y cola es de color rosa fuerte… el detalle que me dejó un tanto confundida, radica en que antes de que viera al pequeño, su melena y cola lo tenían de aspecto lacio, ahora al verlo, se le esponjó y se le desmarañó
Los otros dos ponis que se ubican en la pared frontal, trataron de clamar ayuda al dragoncito, pero solo pudieron gemir debido a que, a diferencia de las demás, ellos tienen puestos en sus hocicos un bozal, así que no pudieron hablar, de hecho, apenas podían abrir sus hocicos. A Spike se le ve impresionado pero a la vez se le ve un poco abrumado, su expresión cambia a uno de leve tristeza y agacha la cabeza mientras murmura.
— Chicas… me alegra mucho verlas pero, no deberían agradecerme por esto, yo no vine solo al rescate… deberían agradecerles a ellos — Señala la puerta, en donde estamos nosotros — Amigos, pueden pasar por favor...
En ese momento, me vi involucrado directamente en auxiliar a estas ponis, iba a dar mi primer paso a entrar a la hedionda habitación pero Johan me detiene agarrándome del brazo y me susurra fuertemente al oído.
— ¿Estás loca? ¿Enserio vas a entrar a ayudarlos?
— Pe-pero… ¿Qué quieres que haga entonces? Ya lo escuchaste, debemos ayudarlas
— Chicos… — Nos llama Crimson tratando de interrumpir nuestro debate — ¿No van a entrar?
En ese instante no le prestábamos atención y seguíamos murmurando.
— ¿Acaso quieres hacer esto ahora? Te recuerdo, que estamos aquí por el corazón de cristal… no podemos perder mas tiempo
— ¿Entonces pretendes que las dejemos aquí, hasta no sé cuánto tiempo?
— Lo siento Viviana, pero yo no voy a entrar, ni tu tampoco… ¡Ya vistes como están esas flacuchas ponis! ¡Van a morir en cualquier momento! No podemos hacer nada para ayudarlas… lo único que harían es retrasarnos, y aun más si terminamos arrastrando sus cadáveres, por si fallecen…
Me enojo bastante con él, no me esperaba esa contestación tan fría y cruel… ni siquiera Alan respondería de esa manera… estaba a punto de darle una cachetada pero logro contenerme apretando mi puño.
— ¿Chicos? ¿No me oyeron? ¡Ayúdenme a liberarlas por favor! — Exclama Spike dentro de la habitación con desasosiego
— ¡Alla voy Spike!
Le contesta Crimson y procede a entrar a la habitación, mientras tanto, Johan y yo aun seguíamos discutiendo entre fuertes susurros.
— ¡Tu no me vas a prohibir nada, Johan! Si tú no quieres sacarlas de aquí, está bien, es tu problema, ¡Pero no voy a dejarlas morir así! — Creyendo dejarle mi punto en claro, avanzo un par de pasos hacia la puerta, pero Johan vuelve a detenerme agarrándome otra vez y con brusquedad el brazo
— ¡Viviana! También te tengo que recordar, que nuestros amigos están allá arriba peleando con ese maldito unicornio, arriesgando sus vidas por todos nosotros… — Me suelta enseguida y continua hablándome con más calma — Sé que es difícil esta situación, también sé que es duro verlas en ese estado… pero no voy a sacrificar la vida de nuestros colegas por ellas.
—…Tienes razón… — Le contesto lacónicamente — Alan y Daniel está peleando por todos nosotros… Tanto por usted y por mí, ¡Y también por todos estos ponis!... si ellos estuviera aquí, harían exactamente lo mismo que yo pienso a hacer, ¿Qué dirían ellos si se enteraran de que dejaste morir a un grupo de ponis, cuando tenías la oportunidad de salvarlos?
Johan se queda absorto y no me contesta, así que continúo hablándole.
— Sé que nuestra prioridad ahora es encontrar el corazón de cristal, pero te tengo que decir algo… si no fuera por la ayuda de Spike, jamás habríamos dado en este sitio y por ende, nunca hubiéramos llegado a encontrar el artefacto… se lo debemos, y lo mínimo que podemos hacer por él, es ayudar a sus amigas…
Después de declarar mi punto de vista, la expresión de Johan cambia a uno de culpa y resignación. Estando cabizbajo murmura.
— Tienes razón Viviana… te pido disculpas por mi comportamiento, es que… es que esta situación es muy agobiante, y mi paciencia se agota… me estoy desesperando cada segundo…
— Lo sé, lo se… yo también estoy abrumada por esta circunstancia, hasta me estoy preguntando, cómo carajos nos metimos en esto…
— ¡Chicos! ¡Sé que están ahí! — Vuelve a exclama Spike un poco irritado desde el interior de la habitación — ¿No van a ayudarme o que?
— ¿A quién henos… le estás hablando? — Inquiere una de las ponis que están dentro de la misma, por su acento diría que es la pony naranja
— ¡Vamos Johan!
Asiente con la cabeza con positivismo y con un poco de nervios entramos a la oscura habitación, el hedor nos llegó directo y fue tal la peste, que tuvimos que taparnos la nariz con el antebrazo y respirar por la boca, pero aun así sentíamos hasta el sabor.
— Siento la tardanza Spike, ya estamos aquí — Me disculpo con el dragoncito sin quitar el antebrazo de mi nariz por ningun motivo, por supuesto, él sonríe al vernos
— ¡Aghr! Apesta como si alguien hubiera muerto aquí… voy a vomitar si no nos apuramos — Me susurra Johan al oído, comentando el hedor de las secreciones regadas en los rincones
Al vernos, las demás ponis quedaron bastante anonadadas, en especial la pequeña pegaso de color amarillo claro, que pegó un ahogado grito como reacción, los segundos que pasaron viéndonos fueron realmente incómodos.
— ¿Qu-Quienes son ustedes? — Inquiere asustada la unicornio lavanda
— ¡Po-Por Celestia! ¿Qué clase de monstruos son? — Exclama alarmada la pegaso de color cian
Johan y yo reflejamos una expresión ceñida frente al comentario, agradezco que luego de esos segundos, Spike nos presentaron.
— ¡Ellos son los sujetos que te mencioné! Él es Johan, y ella es Viviana, y los van a sacar de este lugar
Saludamos agitando una mano con un poco de antipatía mientras que seguíamos tapándonos la nariz con el antebrazo, la peste nos estaba matando.
— Bueno… — Dice Johan — No hay tiempo para fraternizar, así que los vamos a liberar… Viviana, pásame el gancho por favor
Busco entre el bolsillo de mi chaqueta y le entrego el gancho sin cambiar mi expresión, al mismo tiempo saco el último gancho que me queda y nos acercamos con un poco de cautela para no asustarlas, en este caso, Johan se acerca a la pony naranja y yo me acerco a la unicornio blanca, ella se le ve nerviosa y asustada, así que antes de forzar las cerraduras de los grilletes, le pongo la mano en su cabeza y le susurro.
— Puedes estar tranquila… no te voy a hacer daño — Despues de calmarla, empiezo a forzar la cerradura de su cuello. Costó un poco de trabajo pero al fin se abrió el grillete, luego procedí a abrir las cerraduras de sus patas traseras y de sus cascos delanteros. Por el otro lado, Johan hace exactamente lo mismo que yo, tranquilizando a las otras y abriendo las cerraduras
— ¡Ohh querida!... muchas gracias — Me agradece en voz baja
— ¡Shhh! No hables, quédate callada y quieta
Pronto liberé a la primera pony, por fortuna Crimson estuvo conmigo para ayudarme a sacarla del lugar cargándola a sus lomos, luego continúe con la pegaso de color amarillo claro. A esta se le veía muy asustadiza desde el principio, trató de gemir pidiendo ayuda a no se a quien, cuando que le acerqué, a pesar de que intenté calmarla, su nerviosismo y timidez es bastante notorio.
Tanto Johan y yo nos tardamos un poco en forzar las cerraduras, Spike hacía lo mismo con las demás, en este caso, el pequeño solo forzaba y abría las cerraduras de las patas traseras gracias a sus pequeñas garras, ya que él es muy pequeño y no alcanzaba los otros grilletes, Crimson estaba lista para cuando liberábamos a las ponis, ya que nos ayudaba a sacarlas y llevarlas a un sitio más cómodo.
Tardamos aproximadamente una media hora en liberar a seis ponis, solo nos faltaban los últimos dos, un unicornio de pelaje blanco y melena y cola con dos matices de color azul y azul celeste, y una realmente extraña unicornio y al mismo tiempo, pegaso de pelaje rosa claro y melena y cola con tres matices de color violeta, rosa y amarillo pálido, nos acercamos y con sumo cuidado, le quitamos los bozales de sus hocicos, ellos nos miran con una rara mezcla de felicidad y miedo, pero los calmamos en voz baja.
— No se preocupen… este martirio está por acabar — Murmura Johan
— Mu-Muchas gracias forasteros… no saben lo felices… que estamos — Nos agradece la unicornio-pegaso
— Les agradecemos mucho por brindar vuestros servicios pero... tengo mis dudas… ¿Cómo es que pudieron llegar hasta acá? — Inquiere el unicornio blanco en voz baja
— Quisiera explicarles pero no hay tiempo de hablar, por ahora debemos llevarlos a un lugar seguro — Le respondo en un tono suave
Despues de abrir sus cerraduras, cargamos a los últimos dos que faltaban y salimos de esa asquerosa recámara. Ya estando afuera y al frente de dicha recámara, los dejamos en el suelo junto con las otras seis, que yacen casi inmóviles y apenas respirando. Empiezo a entristecerme debido al hecho de que están en su lecho de muerte. Justo en el medio, Spike acaricia con suavidad el pelaje de la unicornio lavanda mientras que el unicornio blanco lo consuela con sus palabras.
— Estarás bien hermanita… — Le habla con suavidad — Pronto estaremos en casa…
Por el otro lado, las demás se veían con alegría, con lágrimas en sus ojos y entre todas estiraban con esfuerzo sus patas para tomarse de sus cascos, simbolizando su reunión. Al ver como sufren pero al mismo tiempo se consolaban estas criaturas, mi tristeza se acentuó.
— Johan, míralas — Le murmuro al oído en un tono quebradizo — Como quisiera tener algo a la mano para dárselas, como suministros o por menos algo de agua
— Ojala tuviéramos algo, pero lo único que teníamos a la mano era la lata de bebida energizante… por ahora debemos apurarnos y hallar otra salida — Se dirige al dragoncito, que continua confortando a la unicornio lavanda — ¡Spike! ¿Alguna idea de cómo salir de aquí? Porque creo que sacarlas de dónde venimos no es una buena idea
— Mmmm no sé, solo se me ocurre… devolvernos hacia la puerta hechizada. Twilight sabrá que hacer después — Le responde con su voz de infante, mientras señala a la unicornio que tiene a su lado
— ¡Hmm! ¿Así que esta unicornio es Twilight? – Le pregunto mirando a la unicornio lavanda y con una cariñosa sonrisa, me le acercó, me arrodillo, y froto levemente su melena — Es un gusto conocerte Twilight, Spike habla muchas cosas buenas sobre ti
Tanto Twilight como Spike sonríen levemente mientras que un ligero rubor recorre sus mejillas, me levanto y miro de nuevo el camino, dispuesta a devolvernos hacia el lugar en donde está la puerta hechizada, pero el problema que se me viene a la mente, radica en lo siguiente.
— ¡Psss! — Llamo la atención de mi compañero, para cuando se acerca le murmuro a su oído — ¿Cómo vamos a llevarlos a todos hasta la puerta?
Johan observa al pequeño grupo llevándose la mano hacia la nuca y después de unos segundos me responde.
— Dudo mucho que estén en condiciones para andar — Se queda en silencio por unos momentos y continúa — ¡Tú qué crees que podemos hacer! Hay que cargarlas a todas por supuesto…
— ¡A todas! ¡Son ocho ponis!
— Lo sé… — Empieza a mirarme de modo sobrio — Pero no te apures, estos ponis no pesan mucho, lo comprobé cargando a Crimson… y será más fácil ya que estas pesaran mucho menos que ella.
Johan coloca una mano sobre mi hombro y continúa hablandome con un tono de voz más alto.
— Crimson está en condiciones para cargar a una, yo cargaré cuatro, y tú llevarás consigo a las tres restantes… ¿Estás de acuerdo con eso?
Asiento con una leve sonrisa. Johan y yo nos acercamos a las ponis y le pedimos ayuda a Spike para que las acomode lo mejor posible mientras lo estemos cargando. Después de unos minutos el asunto quedó así… Crimson carga al unicornio blanco, aunque este dice que puede andar por su cuenta, será mejor que ella este alerta por si las dudas; Johan carga a las dos pegasos en su espalda y a las dos ponis comunes en sus brazos; y yo por su puesto, cargo a las restantes, ósea, a las dos unicornios en mi espalda y a la extraña unicornio-pegaso en mis brazos… a pesar de que están muy delgadas, entre las tres suman casi cincuenta kilos de peso, es mucho peso para cargar, es como llevar a otra yo sobre mis espaldas, de todas maneras Spike está detrás de nosotros, pendiente a cualquier percance que se pueda presentar como por ejemplo, si las ponis no se sostienen firmemente, y si se podrían caer… menos mal que el trayecto es relativamente corto.
Después de unos diez minutos y con dificultad, llegamos a nuestro destino, tuvimos que recorrer con lentitud y precaución desde esa hedionda habitación, pasando por los calabozos y el estrecho corredor, las ponis trataron de entablar una conversación con nosotros, pero sin ser irrespetuosos les pedimos que se callaran, ya que no podíamos distraernos. Cuando llegamos al sitio, con sumo cuidado las bajamos al suelo, y tanto Johan como yo pudimos descansar al fin… yo por lo menos pude dar un suspiro de alivio.
— Relajémonos un poco...— Dice Johan mientras nos sentamos en el suelo de un rincón, los demás asintieron y con un poco de torpeza se arrastraron reuniéndose en círculo
— Bien Spike, ya que estamos aquí… dime, que es lo que puede hacer tu amiguita Twilight — Le pregunto mientras me cruzo de brazos
— Pues... a eso voy — Contesta el dragón y luego se dirige a su amiga — Twilight, ¿Puedes purificar el cristal de la puerta, como lo hiciste aquella vez?
La unicornio mira con tristeza hacia el suelo y con una voz quebradiza le responde.
— Lo siento Spike, no puedo hacerlo… el rey Sombra maldijo mi cuerno después de meternos en cautiverio en aquella habitacion… no puedo usar mi magia — Con tristeza señala con su casco su cuerno que, extrañamente se encuentra cubierta con esos cristales negros
Ahora que me percato bien, no me había dado cuenta de ese detalle, los tres unicornios y la unicornio-pegaso tenían sus cuernos cubiertos con esos dichosos cristales.
— ¡Es enserio! — Exclama el dragón alarmado — ¡No puede ser! ¿Ahora cómo vamos a salir de aquí?
Johan se ríe con un tono ironico apenas nos enteramos del percance y con resignación le contesta.
— ¿Sabes? Por alguna razón, sabía que tu plan no iba a funcionar... tenia razón al darme cuenta desde el principio que estas ponis nos iban a estorbar…
Se sigue riendo irónicamente mientras mira hacia arriba con los brazos cruzados y los demás, lejos de sentirse ofendidas, empiezan a deprimirse por el asunto, en especial esa pegaso de color amarillo claro, que apenas oyó el comentario, se cubre la cara con sus patas y empieza a llorar, al verlos de nuevo en esa situación también me pongo triste y soltando un suspiro, opino casi en un susurro.
— Creo que ahora dependemos totalmente de Alan y Daniel…
— Perdon… ¿Qué dijiste? — Pregunta casi en susurro la pony naranja con su peculiar acento
Twilight sale de su letargo depresivo y me observa con un poco de incredulidad.
— ¿Qui-Quien es… Alan… y quien es... Daniel?
Con la cabeza baja y esbozando media sonrisa le contesto.
— Alan y Daniel… son mis otros amigos… están arriba peleando con el rey Sombra
— ¡De verdad! — Exclamaron débilmente todos apenas me escucharon
— Así es
— Eso es… sorprendente… nadie se enfrenta al rey Sombra, él es demasiado poderoso… ni siquiera yo pude hacerle frente ante su poder — Comenta el unicornio blanco con asombro, luego se me acerca levemente y me pregunta — ¿Qué clase de poderes mágicos poseen ustedes... como para rivalizar con los del rey unicornio?
Río con suavidad ante la pregunta y le contesto con el mismo tono.
— ¿Magia? Nosotros no usamos magia… de hecho, carecemos de algún tipo de poder extraño
El unicornio queda boquiabierto ante mi contestación. La unicornio-pegaso se interpone y balbucea por él.
— No poseen de habilidades mágicas… y aun así, se atreven a enfrentar a ese ser tan peligroso y malvado… no lo puedo creer…
— Pues deberías creerlo — Interrumpe Crimson con una sonrisa — Yo soy la prueba viviente de su valentía… si ellos no hubiesen llegado a intervenir, ya estaría muerta en las afueras de la ciudad
— Yo la respaldo — Agrega Spike — Sin ellos, ni siquiera hubiéramos llegado a ustedes… Alan, uno de los que está arriba, me liberó cuando estaba aprisionado en una estatua de cristal y hubieran visto como engañó al rey Sombra de una manera increíble para que él abriera la entrada de este pasadizo, y Daniel, nos protegió en todo momento hasta poder entrar, estos seres son increíbles y son nuestra salvación
Nos señala a los dos con entusiasmo, pero luego ese entusiasmo se desvanece mientras continúa hablando.
— Pero… aunque sean guerreros muy fuertes, por lo que veo, solo es cuestión de tiempo antes de que el rey Sombra los venza… así que si no hacemos nada, todo estará perdido
— ¡No digas eso Spike! — Interrumpe de nuevo Crimson — Yo sé que Alan y Daniel pueden derrotarlo, así como pudieron liberarme de mis ataduras, y también como te liberaron… ellos representan para mí la libertad y el valor y es por eso que por primera vez desde que el rey retomó el poder, tengo fe en una nueva vida llena de esperanza, armonía y mucho amor… tienes razón en algo Spike, no podemos quedarnos así, esperando a que ellos hagan todo el trabajo sucio, debemos continuar con nuestra misión. Y es encontrar el corazón de cristal
Las palabras de Crimson son alentadoras y su voz vibró con seguridad, tanto así que las demás ponis abandonaron su estado depresivo y las expresiones en sus rostros cambiaron a uno de sobriedad, y esbozando media sonrisa reflejando consigo determinación pura, en especial la pequeña Twilight, que en medio de todas las demás, se levantó con un poco de titubeo mostrando una increíble seriedad, camina hacia al frente de la puerta con torpeza y declara.
— ¡Atrás todos! ¡Voy a sacarlos de aquí!
Cerrando fuertemente sus ojos, y soltando leves alaridos, el cuerno de Twilight empieza a brotar chispas, pero al parecer, esos cristales negros que rodean dicho cuerno hacen que las chispas reboten y la lastimen constantemente.
— ¡Twilight! ¡No lo hagas! — Exclama Spike alarmado y corre tras ella, pero Johan lo frena agarrándolo de su cola
— No tan rápido amiguito… no la interrumpas, déjala a ver que puede hacer
En ese entonces las chispas brotaban con más intensidad, y a pesar del dolor que podía sentir la unicornio, no se detenía ni por un segundo. De pronto sus ojos se abrieron de par en par, manando un gran brillo de color blanco y las chispas se vuelven a intensificar de tal forma, que los cristales negros de su cuerno se fragmentan y estallan y una extensa aura de color morado la rodea totalmente, levitando en el proceso y después, un rayo del mismo color se dispara hacia el cristal negro de la parte de arriba de la puerta, iluminándolo al igual que los bordes de la misma. Las demás se alegran al poder ver que su amiga aún puede usar su poder, ademas, Johan y yo quedamos anonadados y boquiabiertos… no pudiendo creer que esa pequeña pony poseía dicho poder. La puerta se abre lentamente, mostrando una habitación enorme y muy iluminada.
— ¡Lo hiciste, lo lograste! ¡Abriste la puerta, sabía que lo lograrías! — Exclama Spike con gran exaltación y corre a abrazarla junto con las demás
— Tenía que hacerlo Spike… no podíamos quedarnos más en este lugar…
De repente, la unicornio lavanda se desploma del agotamiento, las demás ponis se alarman y tratan de ayudarla, en especial el dragoncito que la sostiene entre sus pequeños brazos.
— ¡Twily! — Vocifera el unicornio blanco mortificado
— ¡Twilight! ¡Estás bien! — Grita con preocupación la pegaso de color amarillo claro
— ¡Que tienes! ¡Vamos reacciona! — Pregunta también con preocupación la unicornio-pegaso
— Estoy bien chicas… no pasa nada…— Le responde a las demás con jadeo
— Creo que no deberías volver hacer eso — Agrega Johan en voz suave mientras se levanta del suelo — Voy a ver que encuentro en esa habitación
—…Johan… la habitación solo hay…— Trata de contestar Twilight un tanto entre cortada
— Shhhh — La interrumpe, luego se acerca y apoyan su mano en la cabeza — No tardaré, solo voy a echar un vistazo
Sin dejar que Twilight hable, Johan se dirige a la habitación, entra con un poco de sigilo y luego de unos segundos grita sobremanera.
— ¡Carajo! ¡Viviana! Ven a ver esto
— ¡Que pasa! — Le contesto con el mismo tono de voz
Me levanto y entro con merodeo a la habitación para ver qué es lo que Johan quiere que vea, y al llegar, mi frustración aumenta de tal forma, que no pude evitar soltar una grosería al ver un enorme obstáculo.
— ¡No puede ser! ¡Vida hijueputa! — Libero un poco de tensión al espetar sin importar que las otras me escuchen — ¿¡Escaleras!? ¿Esto es enserio?
Johan vuelve a reirse por la ironía llevándose la mano hacia su nuca y comenta.
— ¡Ayyy Dios mío! Son muchas escaleras
— Quería advertirte… pero no me dejaste hablar — Añade Twilight, arrastrándose dentro de la habitación — Estuve aquí antes… y esas escaleras… nos llevaran al corazón de cristal
— ¡Jejeje!… lo siento — Se disculpa Johan con un poco de vergüenza — Debí escucharte
— ¿Ahora que vamos a hacer? Yo no pienso subir todas esas escaleras, y menos cargando la todas las demás, es una locura...
Johan me observa con preocupación y seriedad y luego dice.
— Me temo que se tendrán que quedar aquí… Viviana, quédate con los demás y cuídalos, yo iré tras ese corazón… regreso pronto — Avanza unos cuantos pasos y sube un par de escalones hasta que la unicornio lavanda lo detiene
— ¡Alto!... No es necesario que vayas allá solo
Johan se voltea y ladea la cabeza arqueando una ceja, yo también quedo confusa frente al comentario, ahora Twilight me observa y me dirige la palabra.
— ¿Puedes traer a todas las demás?
— ¡Claro! — Le respondo con una leve sonrisa — Johan, ayúdame a traerlas
Asiente con la cabeza y me acompaña a traer a las demás. Después de un rato, volvimos a reunirlas a todas a la luminosa habitación, entonces Twilight declara.
— Sujétense todos de mi… voy a realizar un hechizo antigravedad
— ¿Un qué? — Inquiero en un tono despectivo
— Emm… Twi, no creo que debas hacer eso — Murmura la pony naranja
— Es en serio — Añade Spike — Ya estás muy débil
— Necesito hacerlo…— Le responde en voz baja — Debemos llegar al corazón lo más pronto posible
Sin tener ganas de discutir, accedo a sujetarme de ella, las demás, Spike y Johan hacen lo mismo, entonces con gran esfuerzo, Twilight hace brillar su cuerno nuevamente, un gran aura de color morado nos rodea a todos y luego nos hace levitar… lo que pasó después fue totalmente sorprendente… la habitación se puso de cabeza, o tal vez fuimos nosotros, pero lo que hizo fue cambiar nuestra perspectiva, volteando la habitación, ahora las escaleras se convirtieron en un tobogán que se dirige hacia abajo. De un momento a otro nos encontrábamos deslizandonos en dirección hacia otra habitación que supuestamente se encuentra hacia arriba, tanto Johan como yo estamos aterrados mientras sujetábamos a todos los demás.
— ¡Woow! ¡Twilight! No sabía que podías hacer eso — Exclama Johan exaltado
— Si Twilight, ¡Eres increíble! — La alago con la misma exaltación que Johan
— ¡Gracias! — Nos agradece con una gran sonrisa
Después de ese gran espectáculo y demostración de lo que puede hace esta unicornio y después de unos minutos llegamos a una gran entrada, cuando la pasamos, el hechizo se revierte cambiando de nuevo la perspectiva y colocando la nueva habitación en su lugar, en el proceso caímos de bruces contra el suelo.
— ¡Ugghr! ¿Están todos bien? — Pregunta Twilight y Spike al unísono
— ¡Ajaa! — Exclaman todos con afirmación
— Bien hecho Twily… estoy muy orgulloso — Le contesta el unicornio blanco, acariciando con titubeo su melena, por su puesto, ella lo mira y sonríe agradecida
Nos incorporamos con rapidez Johan, Crimson y yo, y al final… llegamos a nuestro objetivo. Justo en medio de la habitación ubicada ahora en la parte mas alta del palacio, se encuentra flotando un corazón de cristal de tamaño considerable.
— Al fin, lo logramos — Musito con gran felicidad
— ¡Espera un segundo! — Interrumpe Spike con un poco de azare — Ese corazón tiene un aspecto extraño
— ¿Qué? ¿Qué quieres decir con eso? — Inquiere Johan con frustración
— Pues… según yo lo recuerdo, el corazón tenía un color celeste brillante, y este… pues, es negro — De pronto sus ojos se le abren de golpe — ¡No puede ser! Casi lo olvido… El rey Sombra lo corrompió, no podemos usarlo para destruirlo
— ¡Agghr! ¡No puede ser! — Exclama con enojo la pegaso cían — ¿Lo estás diciendo enserio?
— ¿Y ahora qué vamos a hacer? — Inquiere la pony rosa poniéndose muy triste
— No se preocupen… — Murmura Twilight — Puedo purificarlo si lo traen conmigo… pero tengan mucho cuidado… no pisen la imagen que está debajo del corazón… es una trampa
— Bien, yo lo intentaré — Dice Johan esbozando media sonrisa
Midiendo con prudencia la distancia entre él y el corazón, estira un poco sus piernas y retrocede hasta casi por un rincón.
— Estoy listo
Tomando un buen impulso, corre con una buena velocidad hasta casi llegar al símbolo, luego salta y agarra con éxito el corazón, aterrizando justo al frente de las demás.
— ¡Lo tengo! — Exclama frente a todas con una amplia sonrisa y mostrando el artefacto
Narrador Omnisciente:
Johan, Viviana, Spike, Crimson, Shining Armor, la princesa Cadance y las portadoras de los elementos tuvieron éxito en su misión, lograron obtener el corazón de cristal y todos celebraron como pudieron por su logro… mientras tanto, en la sala principal del trono, Alan, Daniel y el rey Sombra se estaban matando entre sí, ya en esa pelea se había vuelto algo personal por parte de los dos jóvenes, ya estaban en sus límites y cualquiera podía morir en menos de lo esperado.
De pronto el rey Sombra, en medio de la lucha y de su notorio agotamiento, percibe en su instinto algo extraño… por algún motivo, se había dado cuenta de que los otros jóvenes humanos llegaron a la habitación en donde se encuentra el corazón… habían alcanzado su objetivo.
— ¡No puede ser, maldición! — Espeta a todo pulmón y con gran enojo el unicornio oscuro
— ¿¡Qué sucede "Su majestad"!? — Inquiere Alan con sarcasmo mientras está de rodillas y jadeando con fuerza — ¿Ya te diste cuenta de que no puedes ganar?
— Si eso es cierto, entonces ven aquí y tendrás la muerte que te mereces — Dice Daniel agitando su espada
El unicornio maligno solo puede gruñirles a los dos. La situación cambio repentinamente para él y ahora le urge la necesidad de salvar su vida, ya que no quiere ser destruido bajo el poder del corazón de cristal.
— ¡Esta pelea ha terminado! — Gruñe con fuerza mientras adopta una nueva postura
De modo improvisto, sale corriendo a toda velocidad, dejando a un lado a los dos jóvenes, ellos sin captar lo que sucede realmente, tratan de perseguirlo pero el rey unicornio los deja muy atrás, apenas atraviesa la entrada de la sala secundaria ubicada al lado derecho de la sala principal, hace emerger gracias al poco poder que tiene, un gran muro de cristal, bloqueándoles el paso.
— ¡Maldita sea! ¡Sal de ahí y pelea! — Vocifera Alan golpeando el muro de cristal con el mango de su espada quebrada
— ¡Maldito cobarde! ¡No te esconderás ahí por siempre!
Carcajea fuertemente el rey con gran sarcasmo ante la frustración de los jóvenes y luego declara con mofa.
— Creo que se tendrán que quedar aquí hasta que regrese… con las carcasas de sus queridos amigos…
— ¡NO! No se lo permitiremos — Exclama Daniel con rabia mientras oye como el rey unicornio se aleja entre risotadas, y con desespero, continua golpeando el muro hasta que se detiene al ver que era inútil segur — ¡Vuelve aquí! ¡Juro que te encontraré, maldito hijo de puta!
— Hey viejo… fresco, no te pongas así — Lo calma Alan tocándole el hombro — Al parecer el rey Sombra se le olvido sellar esta entrada
Alan señala la entrada de la sala principal del trono, Daniel se voltea, mira, y se queda levemente sorprendido al ver que evidentemente la entrada no está sellada.
— Vaya ¡Jejeje! Pero que idiota…— Dice Daniel estando un poco más relajado, eso en sus actuales condiciones — ¡Pero como se le pudo olvidar semejante entrada! ¡Jajajaja!
— ¡Mmmm! Quizás fue el apuro del momento… el tratar de encerrarnos fue… muy apresurado...— Dice Alan entre cortado mientras se encorva y jadea con fuerza
— Tal vez… aun así, tenemos que alcanzarlo rápido, ese maldito planea matar a nuestros amigos
— Tienes razón… vayamos… a…
Justo en el momento mas inoportuno, El joven de cabellera oscura suelta su arma rota y se desploma pesadamente y boca arriba, cae estando casi inconsciente. Daniel se alarma y suelta su arma, se tira de rodillas y trata de despertar a su compañero.
— ¡Alan! ¡Alan! ¡Estás bien! — Vocifera mientras lo cachetea frecuentemente para que reaccione, y eventualmente vuelve en si — Vamos amigo, levántate, tenemos que acabar con el rey Sombra y salvar a nuestros compañeros, ¿Recuerdas?
—… Daniel… tendrás… que ir tu solo… — Musita con mucha debilidad
— ¡No! No puedo dejarte, morirás si te dejo aquí abandonado — Exclama muy alterado al ver a su demacrado amigo
—… No te preocupes… te alcanzaré… en cuanto pueda…— Con su trémula mano, logra con dificultad apoyarlo en su hombro —… Vete de aquí… y protegelos...
— Esta bien… juro que estaremos bien en cuanto termine este infierno — Se vuelve a incorporar — Si puedes seguirme, dejaré algunas marcas para que no te pierdas, ¿De acuerdo?
El joven solo se limita a asentir muy débilmente. Daniel con tristeza agarra su espada, inhala un par de veces para calmarse y se dirige trotando a la entrada principal, toma el camino de la derecha y deja una marca de flecha hecha con su espada. Recorriendo un gran pasillo, pasa por un par de habitaciones hasta llegar a la sala secundaria en donde está en su centro la estatua de unicornio, vuelve a marcar con una flecha la dirección y entra con rapidez. Justo logra ver con el rabillo del ojo la entrada que conecta a la sala principal, sellada con el muro de cristal.
— Bien, aquí es donde estuvo ese unicornio hijo de la gran puta… ahora, ¿En dónde pudo haberse ido? — Lo piensa mientras explora cada rincón de la sala
Recorre con sigilo y revisa cada lugar hasta descubrir una gran entrada subterránea que se ubica sutilmente detrás de la estatua.
— ¡Aja!, con que ahí es donde te fuiste — Empuña con firmeza su espada y con expresión ceñida dice en su interior — Resistan compañeros… pronto estaré con ustedes…
