A pesar de mi miedo inicial, poco a poco fui olvidando esto conforme los días pasaban. Tres semanas después, ya me había olvidado completamente del comentario de Buku.
¿Starters? ¿Por qué uno de sus cabecillas se vería como un pandillero? ¿Cómo podía Buku saber la identidad de uno? Definitivamente, me había mentido.
Y así, el evento se disipó de mi memoria. Me acostumbré a la rutina del trabajo de guardián, y Burno decía que yo tenía un gran desempeño. Creo que se debió también al bumerang, el cual empecé a usar como mi arma en vez de la porra. Seguí apoyando a Buku de vez en cuando, pero no le pregunté nada sobre los Starters.
Dos meses después, ese recuerdo me volvió de una manera demasiado cruel.
Al final de cada mes, cada guardián debe hacer un reporte de los sucesos ocurridos durante ese mes. Mientras los hacía, me llegó un correo extraño, y no podía ver quien lo había enviado por alguna razón:
"Querido señor Iru:
Esperamos entienda la gravedad de sus actos de hace dos meses. Nos tomó un tiempo localizarlo, pero queremos advertirle que vamos a ir por usted alrededor de esta semana. No trate de escapar, pues lo encontraremos.
Nuestro compañero Dunba Boon está fuera de nuestra organización dado que se ha expuesto al sistema, pero nosotros seguimos activos. Usted es Makos Iru, tiene 24 años, es un gato de color crema, mide 1 metro y 75 centímetros, y ocupa el cargo de guardián en el cuerpo de Missina Central. Reside en XXXXXXXX y vive solo. Sus padres fallecieron hace 14 años por un ataque de nuestro grupo. Es altamente inferenciable que esa es la razón de que usted se uniera al cuerpo de Missina Central.
Sabemos que usted fue quien arrestó a Dunba Boon #13, y confiscó el arma que este estaba supuesto a entregarnos. Sabemos también que esa arma está ahora en su posesión.
Esto es una advertencia. Haga lo que considere prudente.
Starters"
...¿Cómo podían saber eso? Todo lo que estaba escrito ahí era cierto, por más duro que me sea aceptarlo. ¿Serían de verdad los Starters? ¿Por qué ese correo no mostraba quién lo había enviado? El miedo que tuve hace dos meses había vuelto, y más personal aún.
Traté de mantener la calma. Podía ser una broma de mal gusto. Algún hacker que se había pasado de gracioso. Lo que sea. Pero no podía ser atacado por Starters. No ahora.
¿Una broma de un amigo tuyo?-
Makos se volteó, sobresaltado, y vio como Burno miraba el correo curiosamente.
S...sí, solo eso. Jeje...-
Ya veo...-dijo Burno, aún con sospechas- De todas maneras, ten cuidado. Sabes que los Starters son muy peligrosos.
Claro, no se preocupe- respondí, tratando de mantener la calma
Burno sonrió y se dirigió a su asiento tranquilamente. A pesar de lo bueno que es, a veces me asusta lo calmado que puede reaccionar a situaciones como esta.
Oh, sí, Makos-dijo Burno desde su asiento- ¿Podrías ir abajo y pasarme una taza de café? De paso tú también te bebes una
Asentí con la cabeza y bajé a la máquina de café. Por suerte, no me cruzé con nadie y llené dos vasos.
Al subir, Burno se acercó y recibió ambas tazas. Lo miré un poco extrañado.
Jaja, es broma-dijo, dándome una de las tazas- Esta es para ti
Le sonreí la broma y le dí un sorbo a mi café, tratando de olvidar la jugarreta que me habían dado hacía poco.
Pero mientras bebía, recordé algo. Burno le había puesto algo a mi café antes de darmelo. Yo hize la vista gorda y me lo tomé. Cuando ya me había arrepentido, una luz intermitente flotaba encima mío.
Estaba en un cuarto pequeño, y en considerable mal estado. El foco colgado arriba parecía debatirse entre estar encendido o apagado. Estaba echado sobre un pequeño catre que debía de tener por lo menos 50 años. No había nada más alvo un lavabo y un retrete tapado. Una puerta de madera se alzaba a tres metros alejada de mí.
Cuando fui a abrirla, me di cuenta de que estaba trancada por afuera. Tomé carrera y me estrellé contra la puerta con fuerza. Luego de un par de intentos, logré tumbarla. Y me di cuenta de que había estado en cuarto secreto del cuerpo. Aparecí al lado de la entrada, donde todo parecía haber cambiado.
En la calle habían hecho una barricada para impedir el paso de ambos lados. Las ventanas estaban rotas y en el piso habían signos de pelea. Vi a varios de mis compañeros tirados en el piso o sentados junto a una columna. No parecían muertos, pero sí bastante heridos. No los vi en ese momento, pero habían otras personas que no eran oficiales, y estaban conscientes.
¡Eh, tú! ¡Vienes con nosotros!- dijo uno de ellos. Todos llevaban trajes negros con detalles dorados, y vi que todos llevaban un arma en el cinturón., En el brazo derecho, tenían un tatuaje con el símbolo del omega. Starters.
Corrí mientras ellos me acribillaban a balas. Eran varios, y estaban en todos lados. Creo que me dieron en un brazo, pero estaba tan concentrado en huir de allí que ignoré el dolor.
¿Por qué estaban esos Starters allí? ¿Tendría algo que ver con el mensaje misterioso? Y lo más importante de todo, ¿Qué había pasado con Burno?
¡Ten cuidado!- oí decir muy cerca de mí
Era Burno. Ya no llevaba el traje de oficial al que me había acostumbrado, sino un traje de mayor imponencia. Llevaba pantalones rojos, y una camisa azul con varias medallas alrededor de este. La camisa estaba además adornada con una capa púrpura que relucía en el centro el escudo de Missina. Y yo sabía exactamente lo que eso significaba.
Burno me arrastró fuera del fuego y saltó jalándome hacia un edificio afuera en la calle. Y trepó el edificio. Los Starters dieron alto al fuego y se dirigieron hacia el edificio.
¿Tienes tu bumerang?- me preguntó Burno, tranquila pero severamente.
Eres...tú...eres-traté de hablar entrecortados
Ese chico Buku tenía un padre- me dijo- Su padre era un Starter, pero murió. Y sí, soy yo. Ahora, ¿me quieres responder, por favor?
S...sí- respondí, aún nervioso ante su presencia
Espero tu habilidad en estos dos meses no halla sido solo show- me dijo, finalmente- Sácalo, ahí vienen
Dicho y hecho, los Starters llegaron al techo del edificio y cargaron sus armas. Burno saltó sobre ellos y se introdujo en la muchedumbre. Con una fuerza que no le había visto usar antes, derribó a cinco Starters que pretendían derribarlo.
No pensé quedarme quieto, a pesar de lo sorprendido que estaba. Me arrodillé tras una caja para evitar los disparos, y lanzé mi bumerang furiosamente hacia el primer Starter que se me acercó.
El tipo salió volando, y empujó a otros dos uqe iban a apoyarlo en el proceso. Salté por encima de la caja, agarré el bumerang cuando se volvió hacia mí, y lo lanzé nuevamente, esta vez más cuidadosamente, hacia los petrificados Starters.
Por el otro lado, Burno saltaba y pateaba a todo aquel que se le acercase, y se acercó a mí tras librarse de todos los que lo estaban siguiendo. En el tiempo que me había costado deshacerme de la mitad de estos.
Esta vez, fui directamente contra los Starters. Ya atemorizados, no se molestaron en dispararme (la mayoría) y se quedaron quietos mientras yo golpeaba a uno. Reaccionaron casi inmediatamente cargando sus armas, pero Burno se abalanzó por detrás y los tumbó. Lanzé el bumerang nuevamente hacia los que quedaban, que salieron corriendo al instante, y todos cayeron al suelo.
Por la escalera, subió uno último, que se había quedado atrás de los otros, pero escapó casi de inmediato al vernos junto a un montón de compañeros suyos en el suelo. Burno reaccionó rápido y lo atrapó en menos de cinco segundos.
Llamaré al cuerpo de Missina Oeste-dijo, después de dejarlo inconsciente- Tienes muy buen manejo, por cierto.
G...gracias-
Burno hizo un par de llamadas, y 20 minutos después, vinieron patrulleros a llevarse a los Starters. Antes de que llegaran, Burno se colocó su traje de oficial y los recibió como siempre lo hace. Burno le dijo algo al oficial de Missina Oeste, y este se llevó a los Starters en diveros patrulleors que cubrían la zona. Un rato después, mis compañeros heridos fueron atendidos por una ambulancia.
Bueno-me dijo Burno, mientras los demás eran atendidos- Supoongo que ya entiendes más cosas de las que te quería contar
¿Te refieres a...de quién eres y qué quieren los Starters?-
Lamento lo de la pastilla, no podía permitir que te vieran cuando llegasen-dijo, mientras sacaba un pedazo de papel de su bolsillo y me lo daba- Este es tu nuevo lugar de trabajo a partir de mañana, ¿entiendes?
¿Tan importante es mi seguridad para el Máximo General de Missina?- pregunté, recibiendo la carta mientras lo miraba a los ojos
Burno sólo dijo: Con lo que has demostrado hoy, sí que lo es.
