Capitulo 2
Visitas Inesperadas
Bella P.O.V
-¡Bella! ¡Oh por Dios! ¡Estas viva!
-¿Alice? – yo aun no salía de mi asombro cuando alce la mirada para encontrarme con cinco pares de ojos dorados mirándome con asombro y una mezcla de alivio y incredulidad.
-¿Qué están haciendo aquí? – aunque estaba feliz de verlos, no comprendía que estaban haciendo en Forks, ellos se fueron del Pueblo junto con cierto vampiro que no quería recordar, y ahora se encontraban reunidos en mi sala.
- ¡Bella, me alegro tanto de que estés bien! Pensábamos que estabas muerta. Cuando te vi con Laurent me temí lo peor. Pero me podrías explicar ¿que paso?¿Como lograste escapar? No es que no me alegre que estés viva, pero quisiera saber cómo lograste escapar.
- Tranquila Alice – Era increíble lo rápido que podía hablar la pequeña Pixie cuando estaba nervios, creo que ni Jasper lograba entenderle.-Laurent no me hizo nada, mi amigo Jake y los chicos de la reserva se encargaron de él. Y antes de que sigas con tu interrogatorio ¡Hola chicos! ¿Cómo están? –Dije viendo directamente a el resto de los Cullen que se encontraban al otro extremo de la sala, solo se limitaron a sonreírme y hacer un pequeño saludo con la mano – Ves no es tan difícil saludar antes de empezar a interrogar a alguien.- Eso basto para que la familia entera se empezara a reír.
- Vaya hermanita, parece que alguien se volvió agresiva en nuestra ausencia. Pero me alegro de que por fin alguien haya aprendido algo de mis lecciones de cómo molestar a la Pixie. – Dijo una voz al fondo de la sala, que solo podría pertenecer al más grande de los Cullen.
- ¡Gran oso! ¡Te extrañe!- Dije acercándome a Emmet el cual tenía una enorme sonrisa en el rostro – Y claro que puse atención a tus lecciones solo que no había podido aplicarlas –Eso causo que su risa aumentara y me diera un gran abrazo de oso.
-¡También te extrañe hermanita! –Dijo Emmet mientras me daba vueltas, logrando que me mareara.
- ja ja ja! Bájame Emmet ¡no puedo respirar! – le pedí entre risas, cuando mis pies tocaron el piso sentí dos fuertes brazos a mi alrededor.
- Bella, me alegro tanto que estés, bien nos tenias muy preocupados pequeña – Me dijo una muy maternal Esme.
Al saludo de Esme le siguieron, Carlisle, Jasper y para mi sorpresa Rosalie, que incluso me sonrió, lo cual m extraño a lo mejor la familia por fin le había dado anti sicóticos parra su aptitud de "odio todo lo que no sea un espejo o Emmet", o le había empezado a caer mejor.
-Bella si no te importa me gustaría saber ¿cómo fue que los chicos de la reserva ahuyentaron a Laurent?- Intervino Carlisle después de los saludos. Pero justo tenía que hacer la pregunta que me hubiera gustado evitar, no es que no confiará en ellos, pero era un secreto que no me pertenecía. Al final decidí que se los podría contar, ¡no es como si ellos vayan a ir diciéndoselo a todo el mudo! Después de todo ellos tenían su propio secreto que ocultar.
- Bueno, lo que pasa es que ellos son algo así como licántropos y se transformaron, pelearon con Laurent y le ganaron. – Al final de mi explicación todos estaban con una expresión de incredulidad en el rostro.
-¡Bella! ¡Como que son hombres lobo! ¿Sabes lo peligrosos que pueden llegar a ser? Son muy inestables y podrían atacarte –Alice había empezado a gritarme como loca, parecía mi mamá regañándome. Pero sus palabras me hicieron enfurecer.
-¡Cállate Alice! Jamás me han lastimado, y si hablamos de bipolares te recuerdo que cierto hermanito tuyo se gana el premio. ¡Además de que han estado conmigo y me han apoyado cuando me dejaron sola!- A estas alturas estaba gritando y los Cullen habían bajado su cabeza en señal de culpa.
- Bella nosotros… - empezó a decir Alice, pero fue interrumpida por Carlisle.
- Alice, Bella tiene razón no podemos juzgarla o alejarla de sus amigos – Me dirigió una pequeña sonrisa de disculpa y prosiguió – Bella pero Alice tiene razón en algunas cosas, los lobos son criaturas muy inestables. Hace algunos años nos encontramos con una manada en las afueras de La Push, creo que podrían se ancestros de la manada actual.
En la siguiente media hora Carlisle me conto lo del tratado que había hecho con el ancestro de Jacob, era una historia verdaderamente increíble. Pero a eso de la siete y media mi estomago empezó a sonar. Había estado tan inmiscuida en la historia que olvide hacer la cena.
-Chicos si me disculpan tengo que ir a preparar la cena.- Les dije con intención de dirigirme a la cocina cuando fui interrumpida por Esme.
-¿Necesitas ayuda?
- No, pero gracias Esme – pero cuando me levante del sillón pude oír una exclamación de asombro por parte de los Cullen, al ver sus caras supe inmediatamente que era lo que había llamado su atención.
Sus ojos estaban fijos en mi estomago, del cual ya se podía notar un pequeño abultamiento. Del cual no se habían dado cuento hasta ahora.
-Bella tu… tu estas?- El primero en hablar fue Carlisle.
-Si Carlisle, estoy embarazada. – esa afirmación trajo otra ola de exclamaciones por parte de los Cullen.
-¿Cuánto tiempo tienes?
- Voy a cumplir 5 meses.- A decir eso en el rostro de Alice se dibujo una gran sonrisa. Parece que ya había comprendido lo que quería decir.
-Parece que no has perdido el tiempo, después de todo no te afecto por mucho tiempo nuestra partida. – y señoras y señores la Rosalie fría y odiosa estaba de vuelta.
Estaba a punto de decirle una cuantas cosas a la rubia cuando me ve interrumpida por la voz de Esme.
-Rosalie por favor, lo que Bella haya hecho en este tiempo no es cosa nuestra, Edward fue quien decidió irse y si Bella decidió darse otra oportunidad con alguien más no nos concierne.- por una parte agradecí las palabras de Esme, pero me dio coraje que creyera que me había ido con otro tan rápido; no pude detener las lagrimas que empezaron a salir de mis ojos ¡Malditas Hormonas!
- Tranquila Bella, no haga s caso de lo que dice Rosalie, ella no quiso ofenderte – Carlisle se encontraba a mi lado tratando de consolarme. Poco a poco fui recobrando la compostura, y empezaba a calmarme.
-¿Te encuentras bien?- esta vez fue Esme, que me veía con una expresión preocupada en el rostro.
- Si, tranquila
- Bella, te importaría decirnos ¿quién es el padre? – Me hubiera gustado mentirles acerca del padre de mi bebe, pero era una pésima mentiroso y ellos merecían saber la verdad después de todo no tenían la culpa.
- ¿Tu quién crees Carlisle?, la única persona con quien he estado es cierto vampiro bipolar e indeciso con ciertos complejo de inferioridad, y que en este momento se debe encontrar muy ocupado con sus "distracciones".
-¿Edward es el padre? ¿Pero cómo? Nosotros no podemos… -Carlisle parecía estar a punto de entrar en estado de Shock, por lo que decidí interrumpirle antes de que me acusen de dejarlo catatónico.
-Sí, Carlisle Edward es el padre; como, pues tu eres doctor y creo que lo sabes mejor que yo; y como puede ser posible no estoy muy segura pero creo que las que no pueden tener hijos son las mujeres vampiro porque su cuerpo necesita cambiar, pero los hombres si pueden ya que ellos no pasan por cambios en el embarazo.
-Puede ser posible, pero esto es increíble…- Carlisle tenía una pequeña sonrisa en el rostro y creo que lo escuche murmurar la palabra "abuelo", pero sus palabras desencadenaron uno de mis oportunos ataques de hormonas.
-¡Si claro! Como tú no tienes una barriga, o soportas los cambios hormonales, las nauseas, mareos, ataques de llanto; sin contar con los chismes del pueblo, las críticas de los chicos de la escuela- Para este momento me encontraba llorando de nuevo; Esme y Alice salieron del estado de shock en el que estaban y se acercaron a abrazarme para tratar de calmarme. La primera, mirando mal a su esposo, el cual parecía un poco asustado. El resto de la familia parecía como en trance.
-Tranquila cariño, no te preocupes a estamos aquí- Esme era como una segundo madre para mí y sus palabras tenían un efecto tranquilizador en mi – No llores, no es bueno para el bebe.-pero el ataque de hormonas había pasado y fue sustituido por un antojo. ¡Seguramente pensarían que estaba loca!
-Es… está bi..en, pero me podrías conseguir algo de chocolate –le dije dando brinquitos como Alice.- Ella solo me sonrió y salió de la habitación.
La tranquilidad fue interrumpida por la estruendosa risa de Emmet – Ja Ja Ja… estas más bipolar que Edward.- Su comentario fue callado por Rosalie que le dio un golpe en la cabeza y me miraba de forma extraña como con "ternura" ¡creo que en verdad me estaba volviendo loca!
Pero la mención de su nombre trajo consigo esa sensación de vacío en mi pecho que había tratado de contener en estos meses.
Creo que Jasper sintió el cambio, porque inmediatamente empecé a sentir que mi cuerpo se relajaba y una sensación de tranquilidad se empezaba a apoderar del ambiente. Y para mi sorpresa se acerco a mí.
-Tranquila Bella, veras que todo este asunto se arreglara, en cuanto lo localicemos vendrá de regreso a Forks y se solucionara todo.- Las palabras de Jasper, me sorprendieron, primero el jamás había hablado directamente conmigo, y que quería decir con eso de cuando lo localizaran, ¿Acaso el no estaba con ellos?
Parece ser que Jasper adivino mis pensamientos porque enseguida me explico – He mejorado mucho mi autocontrol, y no el no está con nosotros; no sabemos nada de él desde hace unos meses.
¡Eso quería decir que había abandonado a su familia, y podía estar en cualquier parte del mundo!; aunque aun no me sentía preparada para encontrarme con él y decirle la verdad, la idea de que hubiera desaparecido tampoco me agrado.
Fui sacada de mis pensamientos por el olor del chocolate. Cuando alce la vista me encontré con Esme que estaba de vuelta con una gran barra de mi chocolate favorito y yo no pude evitar que se me hiciera agua la boca. Enseguida se lo quite de las manos para empezar a comer mi chocolate.
-¡Esta riquísimo! ¡Muchas gracias Esme! – Ella solo me sonrió, pero al mirar a mí alrededor me di cuenta de que todos me miraban como si fuera un bicho raro.
-Bella ¿Cómo hiciste eso? – La pregunta provenía de Alice, que me miraba sorprendida.
-¿Que? ¿Comer? Es algo que hacemos los humanos Alice, creo que ya lo sabías.
- Alice no se refiere a eso. ¿Cómo pudiste quitarle la barra de las manos a Esme tan rápido.- Todos me miraba como analizándome hasta que Jasper hablo.
-¡Eres un vampiro!-Me dijo entre sorprendido y incrédulo.
-En realidad no lo soy, de hecho estoy en proceso de transformación creo-Le dije haciendo una mueca, no tenía idea de cómo explicarles algo que yo tampoco entendía muy bien.- Soy más bien como un casi vampiro. Mis sentidos son un poco más desarrollados, mi piel es más dura, soy más rápida que antes, pero mi corazón aun late, aunque más lento y no tengo ganas de saltarle al cuello a alguien, todavía.
Algunos se rieron por mi expresión, pero Carlisle me miraba con curiosidad, parecía un niño pequeño con nueva información.
-Eso es fascinante. ¿Desde cuándo paso?- creo que Carlisle estaba a punto de empezar a dar saltitos como Alice, así que preferí contestar rápido.
- Desde que empezaron los primeros síntomas de embarazo, pero se fueron dando poco a poco, una cosa a la vez lo último fue mi piel. Creo que se debe a que el bebe tiene ponzoña y como se alimenta a través de mi, mi cuerpo a su vez transfiere la ponzoña a mi organismo poco a poco.
-Creo que puede ser posible pero me gustaría realizar algunas pruebas, si no te molesta claro.
-Tranquilo, no me molesta para nada, pero primero tengo que preparar mi cena. Charlie esta fuera está en un curso en Seattle por dos semanas, así que estoy sola.
-Por la cena no te preocupes, enseguida mando a los chicos a que te compren algo ¿Qué te gustaría cenar?
- Eme en serio no te preocupes, no es problema…
-Nada de eso, has tenido un día muy cansado y en tu estado no debes esforzarte demasiado – Al parecer mi estado había activado el instinto sobre protector de Esme y no me iba a dejar mover un dedo.
-Está bien- me rendí- me gustaría comida italiana si no es problema.
-Claro que no hay problema! Chicos podrían ir a comprar la cena para Bella por favor- Jasper y Emmet solo asintieron y salieron por la puerta principal.
-Bella tengo que hacer algunos exámenes de rutina, para ver tu estado y el del bebe.
-Carlisle eso puede esperar a mañana, Bella debe de estar agotada- Esme le dirigió una mirada seria a Carlisle y basto para que cambiara de opinión. ! Quien diría que Esme pudiera resultar tan intimidante!
-Estoy bien, no te preocupes y Carlisle tengo una copia de los exámenes y chequeos que me ha realizado el Doctor, si quieres te los traigo para que digas tu opinión.
-Eso estaría muy bien, me gustaría revisar cómo va el desarrollo del feto. Y las primeros fotografías de mi nieto –El y Esme sonrieron ante este comentario.
-¡Hey! ¡También es nuestro sobrino!- Grito Alice desde el otro extremo de la sala donde se encontraba viendo televisión con Rosalie.
-Enseguida se los traigo- Subí a mi cuarto a ver los exámenes y se los entregue a Carlisle, enseguida se puso a examinar la ecografías y todo lo demás que había en los exámenes. Alice y Esme en cambio estaban fascinadas viendo la imagen de la ultima ecografía y haciendo planes para la decoración del cuarto del bebe. Rosalie observo la ecografía por un momento y una pequeña sonrisa se formó en sus labios, después de eso se unió a las otros dos vampiras en los preparativos.
Rato después llegaron los chicos con mi comida. La cena estuvo deliciosa, me habían comprado una lasaña exquisita, pero cuando insistí en pagarles por la comida me dijeron que un regalo de bienvenida o algo así.
Cuando las Chicas les mostraron mi ecografía, también se mostraron muy emocionados y Emmet comenzó a hacer planes sobre enseñarle a jugar Baseball o algo así, diciendo que su sobrino no sería un músico hippy, depresivo y bipolar, con lo que se gano un golpe por parte Esme.
Eran cerca de las once de la noche y el sueño me iba venciendo cuando una conversación me trajo de nuevo a la realidad
-¡Alice! ¿Has tenido noticias de Edward? Tenemos que ponernos en contacto con él para contarle todo cuanto antes.
-No Esme, sigo viendo lo mismo de antes.
- Hay que encontrarlo, no se lo perdonará jamás si no está con Bella en estos momentos – La voz de Esme se escuchaba afligida, pero yo no podía permitir que se lo dijeran a Edward, no quería que el regresara solo por culpa o responsabilidad, lo que estaba segura que haría si se enteraba de mi embarazo.
- ¡Entonces no se debería haber ido y dejado a Bella sola! ¡Es un idiota!– Rosalie se escuchaba muy irritada, y hasta cierto punto estaba de acuerdo con ella, no podía obligarlo a regresar – Y nosotros nunca debimos hacerle caso a sus ideas.
- Rose, estoy de acuerdo en que Eddy es un idiota y jamás debió irse de Forks, pero no podemos ocultarle que va a tener un hijo. ¡Ya quiero ver su cara cuando se entere! – Emmet siempre lograba ver el lado bueno de las cosas, era como un niño grande.
-Emmet, tiene razón será mejor que lo llamemos y le contemos todo, no quiero tener que aguantarlo después todo depresivo.
-Entonces está decidido, vamos a llamar a Edward y decirle lo que está pasando- dijo Carlisle que se encontraba al fondo de la habitación
-Está bien, ya lo llamo- Dijo Alice en un tono de derrota. Solo me basto eso para levantarme y quitarle el teléfono de las manos.
-¡No! No puedes hacer eso. ¡No quiero que el venga por aquí!
-Pero Bella, el tiene derecho a saber, se que debes estar molesta con el pero debes decirle – Alice estaba tratando de convencerme pero no iba a cambiar de opinión.
- No Alice él se fue porque no me quería, me lo dijo; no voy a permitir que regrese solo porque se siente culpable de lo que paso, no lo soportaría. Sé que va a querer hacer lo correcto, pero no puedo atarlo a mí de esa manera Alice, no sería justo.
-¿Cómo que no te quiere? ¿De dónde sacaste eso? El se fue porque…-Alice iba a seguir hablando pero la interrumpí.
-¡El me lo dijo Alice! – y le conté todo lo que me había dicho Edward en el bosque.
Al terminar Alice estaba furiosa y lanzaba insultos dirigidos a Edward, sus hermanos estaban igual, los únicos que no decían nada eran Carlisle y Esme.
Emmet y Jasper se ofrecieron a ir buscarlo para darle una buena lección, y luego traerlo a rastras de ser necesario; Rosalie solo dijo que si lo veía lo castraba.
-Bella cariño, algún día vas a tener que decírselo; creo que lo mejor sería que hablaran y aclararan las cosas.
-Esme ¡Claro que tendré que decírselo algún día! ¡Solo que ahora no!- Sabía que Esme tenía buenos argumentos, pero ahora no me sentía preparada para hablar con él.
-¿Entonces cuando piensas hacerlo?
-¿No podemos esperar a que el bebe cumpla la mayoría de edad y que él se lo diga? Estoy segura de que no se enojaría con su hijo, si le lleva una invitación a la graduación – Les dije asiendo un puchero estilo Alice.
-¡Me gusta esa idea! Que el pequeño o pequeña lidie con el bipolar ¡Te apoyo hermanita!
-¡Emmet!- dijeron todos los Cullen a coro.
- ¡Bella! No puedes hacer eso, no sería correcto – Me dijo Esme muy tranquila.- ¡Le daría un ataque!
-¡Ya está técnicamente muerto! así que no le puede dar un ataque.-Esme solo se limito a mirarme fijamente.
-¡Está bien! ¡Está bien! Solo denme unas semanas para prepararme ¿ok?
- Ok, pero no se vale que esperes a que el niño hable y se lo diga tampoco, se lo tienes que decir tu.- Me dijo Alice riéndose.
- ¡Mala amiga!- le dije sacándole la lengua. Todos los Cullen se rieron con nuestro pequeño intercambio. Y por lo menos había ganado unas cuantas semanas.
Desde esa noche, no habíamos vuelto a discutir el tema, de eso hacía ya 3 semanas, Esme, Alice y Rosalie insistieron en llevarme de compras a Port Angels. Diciendo que necesitábamos cosas para el bebe, terminamos como con veinte bolsas llenas de ropa de maternidad y ropitas de bebe; además de las cuatro cajas que contenían, el coche, la cuna, el asiento para bebe y otras cosas según Alice indispensables. Aunque le había dicho a la duende que ya tenía esas cosas, ella solo me había dicho que su sobrino o sobrina no iba a usar cosas de segunda mano.
Los chicos se comportaban muy bien conmigo, especialmente cuando tenía antojos y Esme los enviaba a cualquier lugar a conseguirlos. Fueron de mucha ayuda cuando se produjo un nuevo cambio en mi organismo, o mejor dicho un paso más al proceso de trasformación.
Una semana después de que los Cullen llegaran a Forks, el lado paterno del bebe se manifestó y tuve que empezar a ingerir sangre. Así que, Jasper y Emmet iban al bosque a cazar y me traían la sangre que necesitaba, ya que yo aun era muy débil para hacerlo y según ellos podría resultar herida al hacerlo por mi cuenta.
Mi embarazo iba muy bien según Carlisle, que desde su llegada había insistido en hacerse cargo de todos los chequeos y consultas, hace unos días había cumplido los cinco meses de embarazo y ya podíamos saber el sexo del bebe, pero yo había insistido en que no quería saberlo, prefería que fuera una sorpresa; claro que eso puso como loca a Alice, que insistía en saberlo para poder decorar la habitación del bebe.
Ese era otro de los cambios de las últimas semanas, por insistencia de toda la familia me había mudado a la mansión Cullen y ahora ocupaba una de las habitaciones que estaba junto a la habitación que Alice estaba preparando para el bebe. Aunque les había dicho que no era necesario irme a vivir a su casa, ellos argumentaron que como Charlie no estaba seria más seguro si me quedaba con ellos, por si había problemas con el embarazo y no me quedo otra más que aceptar.
La presencia de los Cullen en Forks trajo otra ola de rumores al pueblo, entre los chismes más interesantes decían que habían regresado para llevarme con ellos Los Ángeles, pero mi padre me lo impedía (que cobro fuerza cuando me fui a vivir con ellos y no era del todo mentira porque Charlie si se puso furioso) incluso algunas personas en el instituto me habían ofrecido su ayuda para poder escaparme; otro rumor decía que Edward no era el padre sino Jasper o Emmet y que por eso me había dejado (ese rumor puso furiosas a Alice y Rosalie, mientras que a los chicos casi les de un ataque de risa cuando lo escucharon por primera vez, desde ese día cuando salía con alguno de ellos, empezaban a llamarme cariño o cosas por el estilo, debo admitir que era muy divertido ver la cara que ponía la gente cuando hacían eso).
Mis amigos de la reserva también me habían venido ha visitar en algunas ocasiones, cuando se enteraron de que vivía con los Cullen casi les da un ataque (se habían aparecido por la mansión creyendo que me habían secuestrado o algo por el estilo); me tomo más de una hora hacerles entender que no estaba secuestrada y convencerlos de que no era necesario una pelea.
Los Cullen tampoco estaban muy contentos con las visitas de los lobos, especialmente después de que Jared y Paul dijeran que venían a ver a su sobrino. Casi se desencadena una pelea cuando Rosalie les dijo que "ningún sobrino suyo seria sobrino de un chucho apestoso".
Aparte de esos pequeños acontecimiento estas tres semanas fueron muy tranquilas, hoy tenía que ir al Consultorio de Carlisle para mi control, esta vez era el turno de Esme para acompañarme por lo que la estaba esperando en la sala, cuando apareció una muy nerviosa Alice.
-¡Alice! ¿Que pasó? ¿Viste algo?- la duende solo estaba parada viendo al vacio.
-¡Bella! ¡Es Edward!- Esas palabras me congelaron por un momento, para luego dar plazo al pánico.
-¿Que le paso? ¿Está herido? ¿Qué ocurrió Alice?
-El se .…se fue a Italia. Piensa que estas muerta y fue a buscar a lo Vulturi. – Aún no podía creer las palabras de Alice, esto tenía que ser alguna broma.
-¿Que tu hermano hizo que? - Las palabras de Alice trajeron a mi mente recuerdos de una conversación con Edward.
- Edward se fue a Italia Bella, piensa que estas muerta y quiere morir
-¡No!- mi grito debió alertar a la familia ya que en un segundo todos estaban reunidos en la sala.
-¿Qué pasa cariño? ¿Estás bien?- Esme sonaba muy preocupada.
En seguida Alice les puso al tanto de lo que pasaba, todos estábamos desesperados, Esme había llamado a Carlisle que llego después de unos minutos. Por unos instantes nadie decía nada, hasta que decidí romper ese silencio.
-No lo entiendo, el dijo que no me quería ¿porque fue a Italia a suicidarse?- todo era muy confuso, yo no le importaba, entonces ¿por que quería matarse?
- Bella, hay algo que debes saber, mi hermano te mintió, jamás dejo de amarte, se sentía muy culpable por lo que paso en tu cumpleaños, eso fue lo que lo motivo a irse, nos pidió que no te dijéramos nada, él quería que tuvieras una vida normal y con nosotros cerca eso era imposible – La expresión de Alice era muy seria al decirme estas palabras, pero yo no podía creerlo.
-No, no puede ser Alice, el dijo….-iba a decirle a Alice que debía de estr equivocada pero fui interrumpida, por Esme.
-Es verdad cariño, nos hizo jurar que no te lo diríamos.- en su expresión se notaba la preocupación y la tristeza, para ella Edward era su hijo.
-Bella, mi hermano te ama, no lo dudes. Lo que hizo, lo hizo para protegerte.- esta vez fue Rosalie la que intervino.
-Ok. Les voy a creer, pero sigo sin entender porque piensa que estoy muerta.
- El trato de comunicarse con nosotros, y llamo al Clan de Tania en Denalí, le dijeron que nos habíamos ido sin dar explicaciones y cuando le dijeron lo poco que sabían hizo sus propias conclusiones. Llamo a tu casa, pero como nadie contestaba él pensó que…. – Alice paro de hablar y se quedo con la vista en algún punto, sabía que estaba teniendo una visión.
-Va a hablar con ellos, va a pedirles que lo maten…- A este punto mi mente era un caos pero había una emoción que empezaba a dominar sobre las demás, la ira, como pudo pensar que irse y abandonarme sería lo mejor para mi; como podía ser capaz de hacerle esto a su familia a acaso no pensaba en ellos, en el dolor que le causaría, y no se había detenido a verificar sus suposiciones, estaba actuando impulsivamente e iba a cometer una estupidez. Esta vez había ido muy lejos.
En el pasado había sido comprensiva con Edward, primero sus miradas de odio como si hubiera matado a su perro o algo, luego su estúpida actitud de "eres invisible para mi" y no te hablo, luego su fase de "te hablo un día y al otro te ignoro porque no debemos ser amigos" después de salvarme de la camioneta de Tailer que junto con sus constantes cambios de humor desespera a cualquiera; todas esas cosas se las perdone y hasta cierto punto las comprendí cuando me explico sus razones y me confesó sus sentimientos en nuestro prado. Cuando después del ataque de James, el volvió a sus ideas de "soy un moustro, no te merezco y soy peligroso" no le dije nada y esperé a que lo olvidara, por lo que me aguante sus disculpas casi diarias por un mes.
Pero esto sí que había acabado con mi paciencia, no solo ponía en riesgo su vida, también a su familia. Esta vez Edward iba a comprender de una buena vez por todas que no es ningún moustro, y que no puede tomar decisiones que afecten la vida de los demás sin consultarles.
Ya había tomado una decisión, iba a ir a Italia y traería a Edward por las buenas o por las malas, no me importaba, si lo tenía que traer a rastras así seria. Si el señor quería provocar a los Vulturi ¡Perfecto! ¡Que lo intente! Yo no lo iba a dejar.
Subí lo más rápido que pude a mi habitación, saque un pequeño bolso y comencé a guardas las cosas necesarias para el vieja, dinero, un cambio de ropa, y mis cosas de aseo. No había notado que Alice había entrado a la habitación hasta que hablo.
-¿Que haces?- me pregunto notablemente confundida.
- ¿Tu que crees? ¡Me voy a Italia a buscar al imbécil de tu hermano, antes de que haga otra estupidez! – como había dicho, antes había sido muy paciente con Edward y sus ideas de no ser bueno. Pero esto era pasarse de la raya. ¡Iba a traer a Edward de regreso sano y salvo, así sea a rastras!
¡Hola! ¡Disculpen la demora!
¡Bueno! Aquí esta otro capítulo, espero que les guste, desde aquí empieza la historia. Por favor dejen todas sus críticas comentarios y sugerencias en un Review.
¡Nos vemos pronto!
¡Besos!
¡Bye!
