MAKOS
Lo que pasó después de eso, es difícil de explicar. Biar, Kolt, Zhipp y yo llevamos a Zeif y a Hiett a la Isla del Consejo. Habiendo sido derrotado y humillado, confesó a todo. A ser miembro de los Starters y a haber asesinado a Jotte. Por su parte, los del Consejo discutieron sobre que hacer con Zeif. Realmente, ella no era una prisionera, y por el estado en el que se encontraba no sería adecuado devolverla a la Isla del Fin. Pero, aún así, los Aylnd púrpuras eran muy peligrosos por su poder y temían que Zeif se fuese a rebelar contra el Consejo.
Miembros del Consejo, ¿cuánto tiempo vamos a seguir temiendo a los Aylnd púrpuras? Ninguno deseó ser uno, y si bien es cierto que poseen un gran poder, esto no los hace crueles. El mismo Kurz, que como sabrán escapó de la Isla, nunca se hubiera vuelto el verdadero líder de Aylnd de no ser por su encierro y discriminación. Tenemos que evitar que eso suceda otra vez- protestó Kolt, con una fuerza que no había visto antes- Además, ¿por qué no puede ser un Aylnd púrpura el que nos dirija? Si llenamos a esa persona de resentimiento, obviamente dirigirá con resentimiento. Pero si le damos aceptación, también nos aceptará en sus prioridades. ¿No lo creen así?
Los miembros del Consejo susurraron entre ellos unos breves momentos. Finalmente, el amarillo habló.
Kolt del Hielo, ¿está seguro de lo que dice? Asumimos que quiere subir a esta chica al poder, ¿en reemplazo de usted? ¿Cómo podemos saber que sabe algo sobre gobierno?-
No tengo ningún apuro en subir al poder- respondió Kolt- Y tampoco creo tener la misma capacidad de gobierno como el de esa chica. Personas como ella tienen un gran potencial, pero nosotros debemos saber como ese potencial puede ser aplicado. De lo contrario, seguiremos subiendo personas corruptas como Hiett a cargos como estos
Tras quince minutos de deliberación y muchas dudas en el Consejo, llamaron a Zeif a su presencia. Por el fuerte impacto de Kurz, necesitó ayuda para ser transportada. El Aylnd verde habló.
Señorita Zeif, 17 años- exclamó- Tras la discusión del Consejo sobre su destino, hemos llegado a la conclusión de que: Queremos que usted suba al poder como la primera reina de Aylnd, después que se de la orientación debida por los maestros aquí presentes. ¿Está usted dispuesta a aceptar este cargo?
Sí, estoy dispuesta-dijo Zeif, sin ninguna pista de duda en su voz- Si el Consejo me lo permite, quiero instituir cambios en el gobierno de Aylnd
Por supuesto, señorita Zeif. Sus peticiones serán escuchadas-dijo el Aylnd rojo
Biar y yo aplaudimos ante esta decisión, y poco después, los preparativos para nuestra partida estaban terminados.
KOLT
A día de hoy, no puedo creer que dije todo eso en la audiencia. Me sentía motivado. Bastante. Y aún no sé por qué. Zeif merecía ser reina más que yo, y estaba seguro de que ella sería mucho más capaz que yo, que había sido forzado a tomar el cargo. Pero, aún así, no sabía si ella sería feliz con este.
Cuando terminó la audiencia, me le acerqué. Ya estaba recuperada, pero aún no debía de presinarla tanto.
Hey...-dije. Creo que es lo más estúpido que he dicho en mucho tiempo. Zeif me miró un momento y sonrió.
Hola. ¿Por qué ese sentimiento de culpa?- preguntó. Aún me causa temor que sepa todo lo que pienso y siento.
. . .Perdón. Te obligué a tomar un cargo que tal vez no querías y casi te matan por mi descuido-me disculpé, con una cara de culpa inmensa- Si hay algo que pueda hacer para remediarlo...
Zeif se echó a reir por cinco segundos. No parecía estar burlándose de mí. De hecho, parecía la risa que haría una niña pequeña. Me sentí bastante incómodo, pero al mismo tiempo, no quería que dejase de reír. Era extrañamente relajante.
No tienes de qué disculparte. Yo elegí protegerte, después de todo- respondió- Y, quiero ver como será esto de gobernar. Tengo algunas ideas para mejorar Aylnd.
...Gracias-dije, sonriendo
Entonces, no te quedas...-comentó, mirando hacia otro lado
Sí, bueno, lo que ha estado pasando me ha hecho darme cuenta de algunas cosas. Y...quiero ver que hay más allá de esta isla. Atrapar a tu padre, conocer gente, salir de mi burbuja. Esa será mi forma de ayudar al mundo. Ser rey simplemente no es para mí- expliqué. Zeif volvió a sonreir. Aunque relajante, me seguía pareciendo ilógico que lo hiciera todo el tiempo.
Ya veo. Eres muy buen chico. Aunque te haya pasado todo esto, has dejado el rencor de lado- dijo, y yo asentí lentamente- Entonces, yo también haré mi mayor esfuerzo. Bueno, nos veremos luego, chico hielo
Seguidamente, me besó en la mejilla. Y me sonrojé como un idiota. ¿Por qué? Sí, teníamos casi la misma edad, pero fue muy repentino e inapropiado para una situación como esa. Y sin embargo...debo decir que me gustó.
Por cierto, si es que vas a acompañar al señor Makos, deberías darte prisa. Están a punto de partir-dijo, antes de irse
BIAR
No. No había manera. No había absoluta y definitiva y completamente ninguna chance de que ese niño nos acompañara. Simplemente me traía muchos malos recuerdos de mi vida. Y estaba seguro de que eso iba a empeorar. Pero no debía temer, sabía que Makos no lo aceptaría. Ese mundo no era para cobardes.
¿Quieres...ir con nosotros?- preguntó Makos
Sí. Quiero salir de este lugar y detener a Kurz. Por eso, quiero unirme a su...PRC o como lo llamen-respondió Kolt. Entonces, ¿solo sugirió lo de Zeif para salir de aquí? Makos se lo pensó un poco y dijo lo evidente.
...Si crees que puedes ayudarnos, entonces no veo ningún problema. Después de todo, Zeif accedió al cargo de reina-declaró mi compañero. Maldita sea.
Oye, Makos- dije- ¿No te estás precipitando un poco? Si quiere venir que venga pero al PRC...
Oye, Biar- respondió- ¿No te estás identificando un poco? Sé que no te llevas bien con Kolt, pero míralo de esta manera: ¡El hielo nos serviría bastante para luchar contra los Starters!
Pues sí y sí, tenía razón pero: ¿Cómo sabía que nos iba a obedecer? Los chicos como el siempre están desobedeciendo a todo el mundo...Bueno, yo no puedo decir que no desobedezco las órdenes que me dan y...
Está bien- terminé suspirando, antes de levantar la mirada- Pero, ¡vas a jugar por nuestras reglas, niño!
Kolt sonrió.
De acuerdo, señor Blast-respondió. Odio cuando me llaman Blast.
Makos no quiso dejar a Zhipp, así que nos pidió que lo dejemos ir con nosotros. No nos hubiera venido mal alguien así para ayudarnos, tengo que decir. Al rato, subimos a la lancha los cuatro, y partimos hacia Missina. En el camino hacia allí, Makos aprovechó para explicarle a Kolt el contexto en el que vivimos.
MAKOS
El Centro no había cambiado nada en lo que nos fuimos. Claro, con excepción de Burno. Aún no podía creer que estaba muerto. No pude entender bien su relación con Jotte, pero eso no importaba por el momento. Lo importante era cumplir el sueño de Burno y liberar a Missina de los Starters.
El primero en recibirnos fue Houler, que al vernos regresar no solo con Zhipp sino además Kolt, dijo:
Entonces, fueron para dejar su mascota, y regresaron con dos-
Yo también te extrañé, Houler-dije, sarcástico- Él es Kolt, es el usuario de la Mazka. Por cierto, ya hay un General menos.
Kolt, ¿eh?- dijo- Linda mano, niño. ¿Debo asumir que en ese dedo que te falta llevabas tu arma?
Pues...sí-
Conocimos al Vigésimo General, Kurz. Él tiene la Mazka-expliqué, sabiendo que ibamos a recibir un golpe
Lo único que tenían que buscar...-se quejó Houler- Bueno, al menos descubrieron un par de cosas
¿Qué hay de ustedes?- preguntó Biar- ¿Descubrieron algo sobre Burno?
Conseguimos que Tannes no saliera de Missina Central, pero niega saber algo sobre Pog o Miga- relató el lobo- Nuestra teoría es que Pog amenazó a Miga con matarlo, y él sabiendo esto, se ocultó para emboscar al cerdo. Pero...encontramos algunas cosas en ese despacho
Dejamos a Zhipp en el área de las bestias y seguidamente nos dirigimos al despacho, donde nos recibió Bun. Luego de unos cuantos comentarios sobre lo adorable que era Kolt, nos mostró los documentos.
Bueno, según esto, el General Burno estuvo investigando a escondidas a posibles Generales y puntos Starter-dijo, mientras ponía los archivos sobre el escritorio- Y descubrió que todas las armas que usan los soldados Starters provienen de una sola fábrica
¿El DileSafe Fabric?-preguntó Kolt, no muy acostumbrado a la escritura missiana- Entonces, ¿son esos tipos los que hacen las armas?
¡Exacto!- exclamó Bun- Comparamos el arma de diez soldados Starter con las de la fábrica y todas sacaron positivo. Habrá que hallar la forma de llegar hasta su director
Bun puso la fotografía de un cocodrilo. Llevaba gafas y debía de estar rondando los 40 años. Era lo que uno esperaría de un ejecutivo.
Diles Wamp-dijo Biar, reconociendo al cocodrilo- Sus armas son bastante usadas en artillería. Pero dejó de administrarnos hace varios años.
Está claro que no nos dará una entrevista- comenté- Tenemos que ingresar en la fábrica y evitar que sigan fabricando.
Entonces, si tienen suerte, habrá un General menos y ya no podrán usar sus armas, ¿verdad?-preguntó Kolt
Si tenemos suerte-respondí- Ahora eres parte de nosotros
Jeje, se me olvidaba. No crean que me quedaré atrás-
Basta de charla-gruñó Houler- Yo digo que vayamos Mocoso 1, Mocoso 2 y yo. Bun y Blast movilizarán a los agentes luego de nuestra intrusión inicial
Tuve el presentimiento extraño de que por mocosos se refería a Kolt y a mí. Y Kolt no se veía nada complacido con esto.
No me des órdenes, forastero. Yo digo que el señor Makos lo decida- terminó diciendo
Tú no eres nadie para decidir tampoco, Mocoso 2-respondió Houler, señalándolo- A no ser que Mocoso 1 tenga un mejor plan
Por más que me cueste admitirlo, es un buen plan- dije, para sorpresa mía y de Kolt- Haría falta más planificación, pero la idea me gusta
Ahí lo tienes-dijo Houler
Bueno, ¿cuando lo realizaremos entonces? Ustedes tres deben de estar cansados-dijo Bun, preocupada
Yo me siento bien- replicó Kolt- ¿Por qué no vamos ahora mismo?
...Dános una semana- concluyó Houler- Nos servirá para entrenar y planificar
¿Entrenar?-preguntó Biar, riendo- ¿Desde cuando tú entrenas con alguien más?
Desde que Mocoso 1 ganó más experiencia- respondió, señalándome- Tú, ven conmigo
B-bueno, supongo que es reunión finalizada por hoy- dijo Bun- Ven conmigo Kolt, te enseñaré tu habitación
Buff, de acuerdo...-resopló Kolt
Por su parte, Houler me llevó al ascensor, lejos de los demás. Ya allí dentro, le pregunté.
¿Qué estás tramando?-
No te importa. Tú sígueme- respondió fríamente
¿No crees que tengo derecho a saber lo que hacen? También soy miembro del PRC-
Esto no tiene que ver con el PRC. Esto es entrenamiento-
Finalmente, llegamos al piso que pidió. Un oficial nos saludó cortésmente y pasamos dentro. Tras la puerta, había un domo de un tamaño considerablemente grande. Era todo de color blanco, y las paredes parecían ser acolchadas. Al fondo, habían otros oficiales entrenando entre ellos. Houler caminó tranquilamente hacia el otro lado y se quitó los zapatos. Me ordenó que deje mi Yaniao en el suelo.
¿Para qué?-pregunté- No pensarás...
Esa cosa te sirve mucho, Iru, pero, ¿qué hay si te la roban, eh? ¿no has pensado en ello? En caso de que eso pase, debes estar preparado. Lucha conmigo, sin armas-
No podía estar hablando en serio. ¿Luchar contra él, mano a mano? La última vez yo había usado la Yaniao, y aún así me hizo papilla. ¿Siquiera tenía yo oportunidad de ganarle? Aún no me sentía a gusto del todo trabajando con alguien arrogante como él. Y más importante...
¿Por qué te importa?- pregunté- Pensé que no querías trabajar conmigo
Porque aunque no quiera que sea así, la seguridad de mi grupo también es mi seguridad- Houler adoptó una pose de combate- Así que a luchar. Si no me dejas romperte un hueso, te compro un helado.
Tras pensarlo, entendí que no saldría de allí hasta luchar con ese tipo. Y que sería bueno ver cuánto había avanzado. Dejé la Yaniao en el suelo, y me dirigí contra Houler. Sabía perfectamente que él esquivaría esa embestida fácilmente, pero quería ver qué hacía después. Efectivamente, Houler la evadió con facilidad, y cogió mi pierna al hacerlo. Jaló de ella y me lanzó por el aire. Esperando esto, aterrizé sobre mis manos y me paré. Houler inmediatamente se abalanzó sobre mí. Iba a golpearme, pero yo di una voltereta y ahora yo estaba en control. Le di un golpe en el estómago, y este me pateó alejándome, y se paró. Antes de que me pisara, me arrastré por el suelo y cogí su pierna, tirándolo al suelo. Cogí su cabeza para evitar que se moviera, pero él no intentó moverse. Confundido por esto, me detuve, y Houler lo aprovechó para coger MI cabeza y estamparla contra el suelo. Esto terminó por dejarme fuera de combate. Se paró entonces y se volteó para irse.
Esperé una reprimenda o un comentario sarcástico por perder, pero lo único que Houler dijo fue:
Buen trabajo, lograste aguantar. Ven mañana también, mocoso-
