MAKOS
Me desperté recordando...poco. Solo podía recordar vagamente como esa chica pantera había bloqueado la Yaniao, y como alguien detrás mío me había golpeado en la cabeza.
El lugar era oscuro, y parecía algo similar a un sótano abandonado. No podía ver mis pies. Entonces, me acordé de Biar y Zhipp.
Hey...Biar...¿estás ahí?-susurré, pensando que nos podrían estar escuchando o
Mmmhhhh-oí. ¿Sería Biar? Traté de acercarme, pero me di cuenta de que estaba atado de manos, por lo que tuve que arrastrarme lentamente hacia donde había escuchado ese sonido
Biar...despierta-musité, suponiendo que estaba hablando con Biar allí
Nooo...no quiero ir...todos me...-dijo aquel bulto. Reconocí la voz de Biar inmediatamente.
¡Biar!- susurré fuertemente, haciendo que se despierte completamente
¡Eh! ¡Eh! ¿Qué pasa?-exclamó, levantándose. Recordando cierto incidente pasado, puse mi dedo en mi boca indicándole que no hiciese ruido
¿D-dónde estamos?- dijo, más bajo
No lo sé- respondí- Pero sí sé que tú tienes algo que ver con esto, ¿no?
¿Y-yo?...Oh sí, ya recuerdo. Estaba en el hotel de la zona comercial, llega esta chica Mila, yo te llamo, me lleva al estacionamiento y...Oh oh-dijo, recordando claramente
¿Entonces me quieres decir que estamos aquí porque...?-
O-oye, ¿que querías que hiciera? Era linda, no le iba a decir simplemente que no me iba con ella-se excusó
¿¡Entonces estamos acá porque eres un calenturiento?!- le regañé
¡No es tanto así!-dijo, gritando levemente- Yo..pues...¿Qué fue eso?
Mientras hablábamos, oí un quejido. Como el de una bestia. ¿Zhipp?
Zhipp-proclamé, y me volteé- El pobre debe estar aquí también. Ayúdame a buscarlo. Si no está herido, nos podría ayudar
Una luz vino del otro lado del "sótano". Como la de una puerta abriéndose. Pero la "puerta" estaba bastante alta". Con la iluminación, vi que era una especie de fosa de concreto. y quienes aparecieron arriba eran...
¿¡Kurz?!- exclamé, sorprendido
El alto Aylnd púrpura no dijo nada. Simplemente me miró con una sonrisa burlona y le hizo una seña a su acompañante, la chica pantera...
Veo que ya están despiertos- dijo, en un tono sarcásticamente dulce- ¿Cómo han amanecido?
¿¡Mila?!-exclamó Biar
No puedo creer que pensaste que era mi verdadero nombre- dijo. Creo que entiendo un poco como enamoró a Biar. Era bonita, de pelaje púrpura y el pelo amarrado en una coleta, mal hecha a propósito. Parecía una veterana de guerra con su apariencia, pero a diferencia de Houler, ella parecía directamente salida del campo de combate.
Entonces...¿tú también eres una? ¿Una general?-pregunté, desafiante
Tenemos a un cerebrito acá-continuó la pantera- No es como si eso importe ahora. No tienen manera de salir.
Impulsivamente, me agarré el cinturón, pero por más que buscaba con el tacto, no encontraba mi Yaniao. No, por supuesto que nos habían quitado las armas.
¿Dónde están?- volví a preguntar- Las armas divinas
No en un lugar donde las puedan sacar, eso tenlo por seguro- respondió- Bueno, los necesito vivos para las pruebas de las armas, así que tengan
Panther se agachó, y del piso cogió un trozo de filete quemado, el cual lanzó a nuestra fosa.
¿Acaso te parecemos unos bichos?-exclamé, al ver nuestra comida
Dios, que quejones que son-respondió, dándose la vuelta- Como sea, ya tratamos a su bestia, así que si con eso están felices, los veré esta noche, inútiles
¿¡I-Inútiles?!- exclamó Biar, medio indignado y medio sorprendido- ¡Pensé que teníamos algo especial!
Panther solo hizo adiós con la mano y salió por la puerta, dejándola abierta. Resignado, me puse a pensar. Y ahora, ¿qué? ¿Dónde estábamos? ¿Alguna especie de base secreta Starter? ¿Cuánto tiempo habíamos estado ahí? Volteé a mirar a Zhipp, recordando lo extraño que era su presencia allí. Era el mismo, con el mismo pelaje anaranjado, la espalda inmensa y los colmillos afilados. Pero su pata derecha estaba vendada, y aún podía ver la herida a través de la tela.
Bueno, ¿qué hacemos ahora?- preguntó Biar, al voltear
Ni idea-respondí- No creo que podamos escalar hacia afuera. Y aún si lo hiciéramos, sería difícil escapar. Revisar mejor a Zhipp, por ahora
Nos acercamos, y vi que el pecho de Zhipp se inflaba y se desinflaba. Estaba respirando, gracias al cielo. Biar, al ver esto, se relajó, y fue a por el trozo de filete quemado.
¿En verdad te lo vas a comer, Biar?-
¿Qué? ¡Tengo hambre, una chica linda me ha rechazado y no hay nada más que comer!-
Deja eso. Hay que buscar alguna forma de salir. Además, hay cosas sobre esa chica que no me gustan nada-respondí, tajante
¿Sobre la pantera? ¿Qué tiene?-preguntó el oso, dejando de lado la carne
¿Recuerdas lo que pasó cuando intenté atacarla con la Yaniao? Fue como si ese báculo la hubiera detenido-expliqué
Oh, es verdad- dijo, acercándose hacia donde yo estaba- Parecía que te habías detenido por alguna fuerza ¿Crees que sea un...?
¿Un arma divina?-lo interrumpí- No lo sé. Pero es muy probable
Sí...-dijo el oso, sujetándose la espalda. Me había olvidado completamente de su cicatriz. Pasado un momento, se paró y dijo- ¿Y si esa es la diferencia entre arma divina y espectral? Que tienen fuerzas similares y por eso se repelen. Tal vez incluso dan habilidades distintas
Sí...tiene sentido-respondí. Pensándolo bien, tendría mucho sentido. Hiett había dicho que la Mazka de Kolt potenciaba sus poderes, en vez de romper a otros como la Yaniao o la Bunzi. ¿Sería igual con esa chica? Me sorprendía el como Biar podía ser tan listo a veces.
Muy bien, entonces los Starters tienen 4 armas y nosotros 0...excelente-concluí, desanimado- Tenemos que hallar la manera de recuperarlas.
Bueno, mientras sigamos aquí no podemos hacer mucho, ¿o sí?-respondió Biar, decaído también
Suspiré. Tenía razón. Sería difícil salir de ese hoyo. Ya de por sí, salir de la fosa y hacia afuera sin ser advertido sería complicado. Y si lo logramos, ¿entonces qué? Además, los tres estábamos heridos. Me recosté sobre el suelo, tratando de dormir.
¿Vas a dormir?-me preguntó Biar
Sí. Por ahora, hay que retomar fuerzas. Luego, sabremos qué hacer, ¿verdad?-
Supongo que sí...-
No dijimos nada más y me recosté sobre el suelo completamente. Por el rabillo del ojo, podía ver a Biar, sentado. Miraba a la pared, y probablemente pensaba que yo ya estaba dormido. ¿Le sucedía algo? No parecía estar mirando un punto fijo: simplemente observaba. ¿Estaba recordando algo? ¿Estaba pensando en como escapar?
Era incluso triste, observarlo así. Se lo veía algo solo ahora que yo estaba tratando de dormir. ¿Sería así siempre que estaba solo? Finalmente, se paró, y se acercó a Zhipp, volviéndose a sentar a su lado. Empezó a observarlo.
¿Tú no debes de saber nada de lo que pasa, verdad?- preguntó, sin esperar una respuesta. Zhipp continuó con su sueño- Bueno, yo tampoco lo sé ya.
Estoy de vuelta al hoyo, ¿no?- continuó mi compañero- Al hoyo de los perdedores. De los rechazados. Bueno, al menos esta vez los tengo a ustedes dos pero...se siente mal
¿De qué estaba hablando? Fuese lo que fuese, de solo escuchar su voz parecía que estaba a punto de gimotear.
¿Así que Mila, eh?-terminó diciendo- Menudo imbécil que fui. Nadie es bueno en este podrido mundo, no importa que tan bonito sea su maquillaje. ¿No es así, Zhipp?
Sin inmutarse, Zhipp siguió durmiendo plácidamente. Por la mejilla de mi compañero vi caer una lágrima solitaria, y poco después se recostó a dormir al lado de Zhipp.
Quería levantarme y preguntarle qué había sido todo eso. Estaba a punto de hacerlo, pero...algo me detuvo. Algo me decía que era mejor dejarlo así por ahora. En lo que pensaba tanto, ya me había empezado a entrar sueño. En lo que no me di cuenta, me quedé dormido.
HOULER
¿Alguna noticia?- me preguntó Bun, al verme entrar al despacho de Miga. Se la veía atareada
Nada-respondí- Esos dos inútiles no aparecen por ningún lado y nada en el piso parece haber quedado
La noche anterior, el cuarto piso, el cual el Centro usa en parte como una morgue, había ardido en llamas. Hubo varios heridos, y la morgue fue reducida a cenizas.
Afortunadamente, nadie murió y el Centro entero no se quemó, pero tanto Bun como yo sabíamos que no había sido un accidente. No por nada esa misma noche, Iru y Blast se fueron para no regresar. El cuerpo de Burno Miga, en la morgue, fue calcinado, al igual que el de Pog.
No entiendo como pueden haber desaparecido-remarcó mi novia- No puede haber sido una coincidencia...¿Crees que los hayan capturado?
¿Capturarlos? Con su torpeza, es probable-dije, con la mirada perdida-Y si ellos no están, sus armas tampoco. Fantástico
Bun se levantó, dejando sus papeles de lado.
¿Y si el incendio era para no poder comunicarnos con ellos? Digo, para tenernos ocupados-
Entonces tu teoría de que los han capturado sería cierta-asentí, apoyándome en el escritorio
Bueno, entonces habrá que buscarlos-concluyó- O si no, estaremos perdidos
No podía decir que accedía. Iru había mejorado peleando, pero me seguía pareciendo un mocoso jugando a ser superhéroe. Y Blast no era más que un niño llorón. Mi prioridad eran las armas divinas.
En ese momento, me detuve a pensar en Bun. Si ese par habían sido capturados, probablemente morirían al cabo de unos días. ¿Qué había de mí? Nos estábamos poniendo más y más en riesgo. En la batalla contra Wamp pude no haber regresado. Bun se dio cuenta de que algo me preocupaba.
¿Sucede algo?-preguntó
Nada-respondí. Bun se sonrió.
No me puedes ocultar nada, Houler-dijo, cruzándose de brazos con esa sonrisita burlona
...Quería saber si...podíamos mover la fecha-dije
¿La fecha? ¿De qué?-
La fecha de...nuestro...-traté de disimular mi nerviosismo, pero me era imposible. Sin que yo diga nada, Bun captó el mensaje.
¿De la boda?-sugirió. Me sonrojé-¿Por qué?
Quería saber si...podía ser este año. Lo más pronto posible-
Bun abrió los ojos con sorpresa. Pocas veces la había visto genuinamente sorprendida, y ese momento era uno de esos. Su rostro luego pasó a uno más melancólico.
Houler...¿tienes miedo? ¿De que algo pase?-
Claro que no. Soy Houler, por Dios, no tengo miedo a nada-
Me tienes miedo a mí- remarcó, acercándose- Lo sé, amor. Sé que te sientes culpable por lo que pasó.
Porque fue mi culpa. Carrit murió por mi culpa-
No, no lo hizo- Bun continuó acercándose- Debes dejar de creer que tienes que protegerme
No dije nada. Tenía razón, y lo sabía. Simplemente no quería admitirlo. Bun finalmente llegó a mi lado, y me cogió el mentón.
Veré si puedo cambiar la fecha. Solo...no te preocupes tanto, ¿sí?-
Lenta, muy lentamente, cercó sus labios hacia los míos. Me entraron bastantes nervios, a pesar de que ya habíamos estado en ese plan varias veces antes. Pero, antes de que nuestros labios se terminaran de rozar, alguien tocó la puerta.
Bun dio un brinco del susto, y sin decir nada, fue a la puerta. Era uno de los tantos oficiales del Centro. Se le veía exhausto.
¿Qué pasa?- pregunté, algo tosco
El...agente Kolt...se ha ido-anunció, transpirando
¿¡Qué?!- exclamó Bun, haciéndolo pasar- ¿Cuándo?
Dijo que iba a buscar al agente Makos, y se fue corriendo...no pude alcanzarlo...-
Ya estaba bueno con dos idiotas desaparecidos-me quejé, furioso- Ahora son tres
Me puse mi vicera verde y me dirigí hacia la puerta, con paso decidido. El oficial me siguió, nervioso.
¡Houler!- dijo Bun, deteniéndome- ¿No pensarás ir tras él? ¿O sí?
El chico hielo es pésimo ubicándose. No tengo otra opción-
Supongo que no...-respondió
Oye, tú-dije, señalando al oficial- Ve a tu descanso, yo me encargo
El oficial asintió y salió del despacho, yo me dispuse a hacer lo mismo, pero Bun me volvió a detener.
Recuerda que aún me debes ese beso- dijo, y me guiñó un ojo- Me lo das al regresar, ¿sí?
Jeje...por supuesto, Bun-respondí con una sonrisa, y salí del despacho
