HOULER
Había sido un golpe de suerte el que la gente en el puerto haya visto a Kolt saltando hacia el mar. No podía esperar que un niño que había vivido aislado entendiera todas las reglas del mundo, ¿pero eso? Fuese como fuese, ya tenía la pista.
Ve a Porta Maga y búscame ahí- había dicho por el teléfono. El infeliz ni siquiera parecía entender que se había escapado. Por suerte, había encontrado al capitán de la nave que nos había llevado a Porta Maga, y accedió a llevarme.
Ya era de noche cuando desembarqué en la isla. Aún recordaba bien esa montaña endemoniada en la que nos habíamos llevado a la bestia. También tendría que buscar adonde se había ido.
El pueblo de noche se veía bastante tranquilo. Habían pocas personas afuera y la calle al lado de la costa estaba iluminada por faroles. Con completa honestidad, era un lugar bastante pintoresco. Sería un buen lugar para llevar a Bun de luna de miel...No. Eso solo iba a pasar si acabábamos con la amenaza Starter. Debía de encontrar a Kolt.
KOLT
Había estado alrededor de la costa por algo de dos horas. ¿Cuándo llegaría el lobo? No podía encontrar la dichosa guarida de los Starters por esta, así que quise esperar a que apareciera Houler para buscar junto a él.
No solo huyes del Centro sin decir nada sino que además te haces imposible de encontrar. Buen trabajo, mocoso-dijo alguien a mi espalda, mientras observaba la costa. Me había sorprendido, pero traté de mantener la compostura.
Llegó- respondí- No pensé que me encontraría tan pronto. Mire, perdón por no avisar pero...
Ya tendrás tiempo para disculparte luego. Dame esa información de la que hablaste-
Me volteé para verlo de frente. Llevaba su ropa militar de siempre, y a diferencia de la misión de Wamp, lo veía...preocupado. Le expliqué brevemente lo que Guik nos había contado. Apenas terminó mi historia, suspiró.
Entonces, el tipo es un ex-General y en realidad solo quedan 14, claro. Obviamente. ¿No tienes ni la más ligera sospecha de que...?-
Estaba con Zeif. Si Guik hubiera mentido, me lo hubiese dicho-Houler me miró con rostro incrédulo- Confío en ella, sé que no lo ocultaría
¿Ni aunque fuese la hija de nuestro principal enemigo? ¿No crees que se está pasando ese minúsculo detalle?-replicó
¡Zeif no trabaja con Kurz! Mire, estoy diciendo la verdad. Y le prometí a Guik que no lo arrestaríamos. Sé que el señor Makos y el señor Biar están en Porta Maga-
Houler me miró fijamente, y finalmente suspiró.
Muy bien, entonces responde esto, niño: Porta Maga es una isla entera. ¿Cómo piensas encontrar la base Starter entre los dos?-
Bueno, pues...-Nisiquiera había pensado en eso. Qué vergüenza. Miré a otro lado mientras el lobo pensaba.
Y yo pensaba que Iru era patético...Bien, creo que sé de algo que podría funcionar-explicó
Lo de patético me dolió más de lo que debería, pero pensé que tal vez Houler tendría algo importante que mostrarme. Lo seguí a través de la línea de coloridas casas hasta un lugar pequeño.
Era una casa de madera pequeña, y en el letrero de entrada ponía: "Carpintería Los Portales". La entrada estaba abierta y se veía luz adentro.
BUKU
¡Oye, Buku!- gritó mi primo- ¡Te buscan unos tipos!
¿Que alguien me buscaba? ¿Y a esa hora? Rezé porque no fuesen vecinos a quejarse. ¡Yo no había roto nada! Pero, claro, con la fama que me traía de Missina...
Mi cuarto era compartido. En la cama del otro lado dormía mi primo mayor, a quien, por comparación, le había ido mucho mejor que al resto de la familia. Salté de mi cama, me puse unos zapatos y salí afuera lentamente.
En la entrada estaba...¿el señor Houler? No tenía idea de qué hacía allí. Mucho menos de cómo me había encontrado. ¡Nunca les había dicho a Makos ni a él dónde estaba! La cosa es que estaba ahí, y me miraba impaciente. A su costado estaba un tipo rarísimo. Llevaba túnica púrpura con un símbolo de hielo en el centro, su cabello parecía pinchos y su piel me recordaba al hielo. Mi primo me miraba desconcertado.
¿Quiénes son esta gente?- me preguntó, sin quitarse su expresión de idiota natural
Son...eh...amigos-respondí. Siguió mirando, desconfiado, y finalmente, se levantó de su silla.
Que esté aquí antes de las 11- declaró, y se fue al cuarto, apagando las luces. El señor Houler y el chico hielo me miraron.
Afuera, mocoso. Necesitamos hablar- dijo el primero, dirigiéndose hacia afuera. El chico y yo lo seguimos.
¿Cómo me encontró?- pregunté, curioso
Mencionaste la carpintería de tu primo, y resulta que es la única en el pueblo. Este es Kolt, otro miembro del PRC-
Un gusto- dijo el chico que ahora sabía se llamaba Kolt. Se lo veía hasta inseguro, ¿no salía mucho o qué? Me recordaba a cuando conocí a Makos.
Bueno, ¿para qué me necesitan?- pregunté
¿Has visto un lugar en el que puedan haber Starters?-preguntó directamente Kolt
...¿Su amigo no sale mucho?-pregunté, sarcástico. Kolt pareció resentido.
Responde la pregunta, Buku-dijo el señor Houler- ¿Has visto algo sospechoso en la isla?
¿Por qué creen que podría saber algo? Ahora soy aprendiz de carpintero, no ladrón- les reclamé. Era demasiado típico pensar que la gente como yo supiese todo. Aunque...el señor Houler sacó algo de su bolsillo al oír mi respuesta. Sonaban monedas. Debían de ser por lo menos 50 monedas dentro de esa pequeña bolsa.
No me puede comprar- continué- No soy tan estúpido
Lo que significa que sí sabes algo- respondió, guardando la bolsa
Eso no significa nada-
Significa que te estás negando a hacer algo que puedes hacer. Aún nos debes el dejarte venir aquí, niño-
Resoplé. Tenía razón y lo odiaba. Aunque era mejor que darle la razón a mi primo o a Makos.
He encontrado algo-confesé.El señor Houler levantó una ceja-Cerca del bosque
Después de eso, fui a mi cuarto, dejándolos allí. Mi primo se veía desconfiado.
¿Qué clase de amigos tienes?- preguntó, sin quitar los ojos de su revista.
Es mejor que los que tú tienes-contesté. Pareció que se iba a levantar, pero lo dejó ir. Tal vez estaba cansado. Como fuese, me acerqué a la mesa de noche, abrí el segundo cajón en este, y saqué mi descubrimiento.
Es esto- dije, mientras volvía con esos dos- Parece una especie de arma
Era una pistola pequeña, pero parecía algo sacado de una caricatura. Tenía adherida un recipiente con...¿pelotas?...¿chicles? Lo que fuese. No la había probado hasta entonces. Kolt la miró sorprendido, mientras que su compañero frunció el ceño.
¿No es...?-dijo el chico de hielo
Sí. La Bunzi de Biar-musitó el señor Houler- Deben de estar por el bosque.
¿Pero cómo se les pudo haber caído algo tan importante? ¿No será falsa?- continuaron hablando
¿Puedo usarla? Por favor, solo para ver qué es- rogué, ansioso por verla
El señor Houler se vio desconfiado, pero tras pensarlo un poco, me la dio de vuelta. Tratando de familiarizarme con el arma, apunté lentamente al puerto, y apreté el gatillo...
No...no disparó-susurré, decepcionado. Volví a intentar, y nada. ¿estaría truncada? Vi la cantidad de pelotas en el recipiente- ¡¿Y qué es todo esto?!
Es la auténtica-concluyó el señor Houler- La Bunzi sólo responde a los dedos de su usuario, Biar
Entonces...¿este Biar es otro de su grupo? ¿Qué hay de Makos?- pregunté
Iru, Blast y la bestia Zhipp están desaparecidos-explicó el lobo, dejando con los ojos bien abiertos- Tenemos sospechas de que están en esta isla
Entonces...¿sospechas eliminadas?-dijo Kolt
En parte. Tendremos que inspeccionar el bosque a mayor profundidad. Tal vez haya algo que no tomé en cuenta la última vez...-
Iré con ustedes- anuncié
Ni se te ocurra, niño-respondió inmediatamente el señor Houler. Lo empecé a fulminar con la mirada- Hablo en serio, niño. Una cosa es enfrentarte a bestias y otra muy diferente a Starters. Tú deberías saberlo bien
Bueno...sí, supongo que sí...-dije, recordando mi encuentro con Dunba Boon. Aún me daba pesadillas-Pero, la menos cuéntenme que tan asombroso fue cuando regresen
Si es que volvemos- se burló Kolt
?
Habíamos llegado a la base de Porta Maga en la medianoche. La General #4 se acercó a uno de mis compañeros y a mí con unas cajas pequeñas.
Lo que hay dentro de estas cajas es sumamente importante-dijo- No pueden perderlas por nada del mundo, ¿me entendieron?
Asentimos. La #4 se dio la vuelta y se retiró. Tenía bastante curiosidad sobre qué había dentro de esas cajas , y estoy seguro de que mi compañero estaba igual de curioso. Pero no pregunté ni revisé nada, no me habían dicho que lo haga. Seguí caminando junto a mis compañeros hacia el subterráneo. Mientras bajábamos las escaleras, la curiosidad me atrapó, ¿qué tan importante sería lo que estuviese ahí dentro? Quería mirar, echarle un vistazo...¡No! ¿Acaso esos eran los valores de nuestro líder Kurz? ¡Jamás!
La #4 me había confiado esa caja y no la podía perder por nada. Pero, ¿por qué era tan importante? ¿Era acaso algún bien material? ¿Algo sumamente valioso?
Claro, pudo haber sido lo que nos ayudase a derrotar a esos mugrientos de Missina, pero, ¿y si no era así? La codicia me estaba ganando. Apropiarme del bien de otro, guardarme lo que fuese que estuviese dentro de las cajas, ¿estaba siendo codicioso? ¡Jamás!
Pero, entre más caminaba junto a mis compañeros, llevando a los prisioneros, se me ocurrió, ¿y si era el líder Kurz el que había quedado presa de la codicia? O incluso la #4.
Tenía miedo. Nuestro líder, ¿faltando a sus propios principios? Primero sería lo que estuviera allí dentro, ¿y luego qué? Se iría corrompiendo, solo empezaría a desear más y más bienes...aunque fuese a costa de...¿nosotros? ¿Sus leales siervos?
¿Qué había de mí? Ese objeto ya había despertado la curiosidad en mí. Tarde o temprano, iba a quererlo...apropiármelo, ver que había dentro...¡No, jamás!
Me escabullí, sabiendo que estaba desobedeciendo las reglas, y por milagro ninguno de mis compañeros dijo nada. Salí del subterráneo, buscando un lugar. Donde fuese...vi unos matorrales. Ahí no los encontrarían. Puse la pequeña caja cuidadosamente, me di la vuelta, y seguí con mis compañeros, confiado en que ni nuestros líderes ni yo volveríamos a ser corrompidos por objetos como esos.
BIAR
¡Biar!- oí que alguien gritaba mi nombre. Me desperté de un brinco, pensando que era otro día común. Entonces recordé que no lo era.
Oh...Hola Makos, ¿qué suce...?-antes de que pudiese preguntar, abrí mis ojos
Delante de mí estaba no solo Makos, cuyos tres mechones de pelo que parecían orejas estaban despeinadas, sino además..¿¡Houler y Kolt?!
¿¡Q-queeeeeeeeeeé?! ¿Qué hacen ustedes aquí?- pregunté, exaltado
Houler estaba anudando una cuerda rápidamente mientras Kolt despertaba a Zhipp. Ambos se veían cansados y nerviosos (Espera...¿Houler puede verse nervioso? Pues ni idea...)
No hay tiempo de explicar- dijo el lobo- Toma
Houler sacó algo de su bolsillo...¡Mi Bunzi! ¡Mi pequeña y adorada Bunzi! Pensé que la había perdido para siempre. La cogí como si fuera un bebé y me la puse en el cinturón, emocionado.
Recuperaron también mi Yaniao y la Mazka- explicó Makos, sonriendo- Si logramos escapar, llevaremos la ventaja
Una sonrisa se dibujó en mi rostro. ¡Saldríamos de allí! Podría ir al Centro, hacerme un sándwich, ¡y dormir en una cama! Cosas como esas nunca me habían parecido tan preciadas.
Hay que salir de aquí ya-avisó Houler- No creo que falte mucho tiempo antes de que...
¿Antes de qué?-
Todos, Kolt incluido, volteamos. La pantera, Mila, la #4. En la puerta, y sonriendo.
Oh...-dije- Eso no puede ser bueno
