Hola, soy yo de nuevo y traigo el capítulo 2 de esta historia, gracias por sus reviews. Aquí el cap:
Capítulo 2: Día uno ,el sentimiento de hoy la tristeza del capitán.
Todos decidieron irse a dormir, ese día había sido más extraño de lo normal. Luffy seguía durmiendo plácidamente, o al menos eso parecía, quisieron dejar al capitán descansar pero la única que no cedió a irse a descansar fue Nami. Lo que hizo despertar sospechas en Robin, los demás pensaron que la navegante se quedaría con el capitán por lo que el había hecho por ella cuando se hicieron nakamas, pero eso no era cierto. Nami se encontraba en la enfermería junto a Luffy, el cual aún dormía recostado sobre una camilla, sin que este se diera cuenta, la de pelo naranja depositó un suave beso en su mejilla, para luego volver a su posición inicial y seguir vigilando a Luffy. En toda la noche la navegante tuvo muchos sobresaltos cuando Luffy se movía, pero se daba cuenta de que el chico del sombrero de paja seguía durmiendo.
Los primeros rayos del sol se asomaron por el cristalino y hermoso mar, reflejando en el agua hermosos reflejos de color naranjo y rojo. Nami se había dormido sobre la silla en la que se encontraba sentada desde la noche anterior, entre sus manos había una pluma y un pedazo de papel, como en el que hacía sus mapas, pero en ese papel estaba anotado todas las indicaciones que había dado la extraña anciana.
La navegante se hallaba respirando con lentitud, señal de que aún dormía cuando escuchó un leve sollozo que se hizo más fuerte a medida que se despertaba, dándose cuenta de que no era un sueño. Lentamente abrió sus ojos para encontrarse con algo que la hizo dar un salto de sorpresa.
Frente a ella estaba Luffy sentado en la camilla, estaba llorando. Nami jamás pensó en ver al gran Monkey D. Luffy llorando, aquel que la había salvado al luchar contra Arlong sin soltar una lágrima, aquel que había entrado a Enies Lobby declarándole la guerra al gobierno mundial y derrotado al más fuerte de los CP9, claro aunque también lloró cuando sucedió el incidente de Usopp, y algunas otras veces. Luffy estaba soltando un mar de lágrimas mientras sostenía su rostro entre sus manos emitiendo de vez en cuando leves y lastimeros sollozos. Nami había observado algunas veces a su capitán llorando, pero nunca sin motivos.
-Luffy, que es lo que te ocurre?- preguntó Nami con voz comprensiva esperando lo que Luffy le diría.
El mencionado levantó la cara y miró a la navegante, como si ella fuera la razón de su llanto, lloró con más fuerza atrayendo y alertando a todos los tripulantes del barco. Todos, al igual que Nami, se sorprendieron de ver a su capitán llorando. Todos entraron a la enfermería, para que Chopper revisara a Luffy.
El pequeño reno miró aquí y allá, tocó aquí y allá, no encontró nada raro. Por el momento Luffy se había calmado y ya no tenía lágrimas, pero su mirada aún seguía con un toque de tristeza y sombría.
Luffy estaba más aferrado a su sombrero de paja que nunca, todos notaron este comportamiento e intentaron hablar con él. Claro, al momento de desayuno Luffy comió como siempre, pero no robó comida. Ok ,eso era preocupante, determinaron que irían lo más rápido posible hacia la parte que señaló la anciana. Luffy después de desayunar se la pasó la mitad del día sentado en el mascarón del Thousand Sunny ,no decía nada, cuando bajó al almorzar todos aprovecharon para hablar con él, menos Nami. La que más interesada estaba en hablar con Luffy era Robin, que veía algo raro entre él y Nami.
Se formaron en turnos, como Robin sabía que si hablaba primero tenía que salir rápido para dar paso al siguiente, se puso de última para así tener todo el tiempo que quisiera. Uno a uno entró a la habitación donde se encontraba Luffy, algunos como Zoro y Sanji no tuvieron mucha paciencia y terminaban golpeando a Luffy por que este lo que hacía era sollozar y después no se le entendía mucho lo que hablaba. Otros como Chopper y Franky terminaban llorando junto a Luffy cuando este lloraba desconsoladamente contagiándole su tristeza a esos dos sentimentales.
Por fin llegó el turno de Robin , la cual se decidió a que le sacaría algo al capitán, ella sabía que Luffy se comportaba así por lo que le hizo la anciana. Pero si Luffy era un chico sonriente no estaría llorando tanto sólo por tristeza. Entró a la habitación donde Luffy aguantaba algunas lágrimas, la arqueóloga sonrió, haría hablar a su capitán.
-Capitán-san, se siente bien?- preguntó Robin con su típico tono de voz camado, había tratado antes ese tipo de casos, ya que podía atacar con psicología y otras cosas. Por algo había tratado varias veces cuando Crocodile se ponía en sus crisis cuando algo no salía bien.
-Robin no me pasa nada- dijo Luffy mientras se ensombrecía su mirada con el sombrero.
-Capitán, recuerda algo de lo que pasó ayer?- preguntó la arqueóloga.
-Creo que apareció una vieja voladora, me disparó algo y después estaba Nami dormida y allí fue cuando me dieron muchas ganas de llorar por que...- en esa parte el capitán paró en seco.
-Capitán?- preguntó Robin deduciendo por la causa de su llanto.
-Por que...por que...- Luffy no encontraba que decir o que mentir.
-Por que?, no tendrá algo que ver con alguna de nosotras?- preguntó Robin, aplicando su inteligencia, al decir ''nosotras'' en lugar de nosotros.
-Por...Shanks si por Shanks!- dijo Luffy, el sabía que no mentía, ya que una parte de el sentía tristeza y lloraba por lo que ocurrió ese día que Shanks perdió el brazo, lo cual junto con la tristeza causada por el hechizo de la anciana era algo doloroso. Pero también lloraba por ''otro'' asunto.
-Capitán-san, Nami alguna vez le pareció simpática?- atacó Robin.
-Si me pareció simpática, y muy buena persona- dijo Luffy para estallar en lágrimas-
-Capitán no hace falta que finjas, yo sé la otra razón por la que lloras- dijo Robin, para luego sonreír al ver como Luffy paraba de sollozar y la miraba.
-Robin yo la amo, pero ella no se interesará en mi, y eso me entristece. Pero nunca para ponerme a llorar.
Robin le contó todo lo sucedido el día anterior.
-Todo por culpa de esa anciana, por cierto es genial hasta vuela!- exclamó Luffy con clara emoción en su voz, pero con tristeza en su rostro y cuerpo.
-Capitán creo que deberías decirle, para que el día que lleguemos al lugar donde se acabará la prueba , la navegante-san te bese y te liberes- habló Robin, quien por cierto tenía mucha razón.
-Tienes razón Robin!, tengo que hablar con ella!- exclamó Luffy con decisión y coraje, el mismo tono que usa cuando va a luchar contra un enmigo o se propone a realizar algo.
La arqueóloga se sintió feliz, una pequeña y discreta sonrisa se formó en el rostro de la mujer. Cuando Luffy se disponía a salir a buscar a Nami, se desmayó, quedando tirado en el suelo. Robin sintió un estremecimiento azotó el corazón de la arqueóloga. Se dirigió hacia donde estaba Chopper y le avisó de la situación de Luffy, el reno entró en pánico y se puso a correr en círculos gritando que necesitaba un médico, pero se dio cuenta de que el era médico y tomó su forma mayor para cagar a Luffy hasta la enfermería. Revisó a Luffy, solamente dormía. Robin pensó que eso era muy extraño, se dio cuenta de que en el momento que Luffy iba a decirle a Nami lo que sentía, se desmayó. Su mente se puso a pensar y dedujo que posiblemente por los sentimientos de su capitán no podría decirla nada a Nami.
Al parecer el capitán no despertaría en todo lo que queda del día. Robin se dirigió hacia el cuarto que compartía con Nami, la navegante no se encontraba en ese lugar, así que se fue al cuarto de los mapas. Allí estaba Nami, trataba de dibujar un mapa, pero parecía no poder concentrarse .
-Luffy por que me haces esto?!- chilló la navegante creyendo que se encontraba sola en la habitación.
-Que te hace el capitán, navegante-san?- preguntó Robin con una sonrisa pícara en su rostro.
La navegante lentamente se volteó para encontrarse con Robin parada en la puerta, en el rostro de Nami apareció un lindo sonrojo.
-Ro...Robin- tartamudeó la navegante.
-Navegante-san, creo que tienes algo que contarme...-
