Hola!, les traigo otro capítulo de esta historia. Les aviso que este capítulo es estrictamente ZoRo, también me gusta esta pareja(aunque el fic es LuNa -.-U) Pero igual, donde hay amor, hay que incluir ese amor. Bien, disfruten este capítulo ;-)
Disclaimer: One Piece no me pertenece, es propiedad de Echiiro Oda.
-¿Que?- Zoro que en todo momento había estado hablando con los ojos cerrados, tuvo que abrirlos desmesuradamente ante la incómoda condición que la arqueóloga le había impuesto.
-Que quiero que comas este delicioso postre conmigo, es que ya no escuchas kenshi-san- habló con tranquilidad Robin mientras sostenía la copa y el tenedor entre sus manos.
El espadachín se sonrojó levemente, que le estaba pasando por la cabeza a esa mujer?, trató de procesar todo, la asimilación de todo lo que le había dicho la arqueóloga era díficil, ya que era un poco incómodo. Intentó zafarse de la treta de la arqueóloga, manteniendo la calma, el espadachín volvió hablar.
-Pero nada más hay un sólo tenedor como para comer los dos- internamente sonrió victorioso, seguramente atacó en el blanco.
Pero la arqueóloga no era tonta, ni mucho menos. En su rostro apareció una sonrisa maliciosa que inmediatamente incomodó a Zoro, esa mujer algo tramaba.
-En que piensas mujer?- preguntó Zoro con desconfianza ante la extraña sonrisa que presentaba la arqueóloga.
-Kenshi-san no hay ningún problema si compartimos el tenedor- finalizó Robin mientras se sentaba frente al espadachín.
-Porque lo haces?, porque algo tan simple como eso y no algo más, no sé, complicado- dijo el espadachín con una expresión de diversión.
El rostro de Robin cambió a una expresión seria, para después cambiar nuevamente a una sonrisa de satisfacción mientras introducía el pequeño tenedor entre las frutas azucaradas que se encontraban cortadas en finos trozos y metidos cuidadosamente en la copa.
-Porque quiero estar contigo...tu presencia es buena, ahora abre lo boca kenshi-san.- dijo con simpleza la arqueóloga mientras sostenía el tenedor, el cual tenía incrustado un brillante pedazo de naranja.
-Mujer si voy a comer contigo, quiero ser yo el que sostenga el tenedor- dijo el espadachín para después tratar de tomar el tenedor de la mano de Robin. Pero ella fue más rápida y en el momento en que Zoro trató de quitarle el tenedor mientras hablaba, le introdujo el utensilio de cocina con fruta en la boca del espadachín, causando el sonrojo y la furia de este.
-Vaya kenshi-san, te ves muy gracioso- habló la arqueóloga mientras soltaba una pequeña risa.
-Mujer del demonio ,quieres matarme?!- dijo el espadachín mientras tosía un poco por la repentina entrada de la fruta a su cavidad bucal.
-Ya no te quejes kenshi-san, y abre la boca, aquí va otro- dijo con burla Robin mientras le intentaba darle otro bocado, cosa que consiguió cuando Zoro intentó replicar, el pobre casi se ahoga. Con la poca voz que le quedaba logró decir algo.
-Dijiste que querías comer esta comida conmigo, tu no has comido aún- dijo recuperándose de su trance de ahogamiento.
-Es cierto- dijo la arqueóloga, para después comer un trozo de fruta, pero al momento de llevarse la comida a la boca, se paró en seco a sólo centímetros de su boca, miró a Zoro para después sonreír.
-Kenshi-san, no me das como yo lo hice contigo?, tienes que pagarme el favor de que no utilizaras tu manos- preguntó Robin
-Yo no te pedí que lo hicieras- dijo Zoro ya recuperado y en la misma posición del principio.
-Pero un favor es un favor- habló la arqueóloga para después pasarle la copa y el tenedor al espadachín.
Es increíble que Zoro esté haciendo todo eso solamente por querer saber de quien estaba enamorado el capitán para poder ayudarlo, pero el sabía que eso no era cierto. El hacía todo eso por estar cerca de la hermosa arqueóloga ,no quería decirle a nadie que le agradaba la presencia de Robin.
La arqueóloga abrió un poco la boca de forma que entrara el cubierto de cocina, Zoro se sonrojó fuertemente al ver esa imagen, Robin con los ojos semi-cerrados con la boca abiertay sentada junto a él, esa mujer lo quería meter al manicomio.
Con lentitud y delicadeza introdujo el pequeño trozo frutal en la boca de la arqueóloga, no quería dañar aquellos hermosos y carnosos labios que ahora estaban brillantes por el azúcar que en ellos se había acumulado. Y así fueron alternando, con la diferencia de que ahora Zoro no se quejaba por las acciones de Robin,verdaderamente Sanji tenía una técnica asombrosa, se acaban las frutas pero estas no perdían el brillo, ni el azúcar, en el fondo no había zumo y eso era increíble ya que toda fruta envasada desprende líquidos, pero esas no lo hacían.
Siguieron así hasta que solamente quedó un sólo trozo en el fondo de la copa, lo cual significaba que una gran idea se estaba formando en mente de Robin.
-Kenshi-san, queda este pedazo- habló la arqueóloga del barco, pinchando el último resto de la deliciosa fruta dulce.
-Hay que partirlo en dos partes y se habrá terminado todo esto- dijo el espadachín fingiendo satisfacción, aunque se sentía mal por tener que romper ese especial contacto con Robin.
-No quieres hacerlo más, no sé, entretenido'?- preguntó con un tono de voz que le resultó desconocido e incómodo al espadachín.
-De que hablas?- preguntó el de pelo verde.
-No quiero cortar esta fruta, quiero compartirla sin necesidad de dañarla. Los de un mismo tenedor, aceptas el reto?-
El gran Roronoa Zoro nunca abandona un reto, y menos si es de esa mujer.
-Claro, cuando empezamos?- habló el espadachín con mucha confianza.
La arqueóloga sonrió, y puso el tenedor en medio de los dos, cuando sus bocas encontraron la comida, no querían picarla con los dientes, querían acercarse más y más. Cuando ya no quedaba nada del postre y sus labios estaban por rozarse, se escuchó un fuerte grito.
-¡Marimoo que le haces a mi Robin-chwan?!- gritó un enfurecido Sanji mientras corría hacia ellos, Zoro se levantó y luchó en la mini-batalla que ahora tenía con Sanji.
Robin sólo atinó a sonreír, aunque por dentro estaba un poco molesta porque el cocinero había arruinado el mágico momento y el plan de Robin de hacer decir a Zoro todo lo que sentía. Pero s conformó con saber que el espadachín le correspondía. Se dispuso a levantarse al igual que Zoro, pero hizo una seña a Sanji de que ella lavaría la copa e donde anteriormente estaban las frutas. El cocinero dejó de luchar con Zoro, y se llevó la copa de la arqueóloga diciendo que el no podía dejar que una señorita realizara dicha tarea. El espadachín al ver que Sanji se alejaba, enfundó sus espadas y se volvió a sentar en el suelo.
-Ya cumplí con acompañarte, ahora quiero que me digas de quién está enamorado Luffy- dijo secamente el espadachín mientras se recostaba un poco más del mástil.
-Eso kenshi-san, ya deberías saberlo. Solamente diré que tiene cabello naranja.- y dicho esto la arqueóloga dio unos pasos, para después girarse y susurrarle de forma que el espadachín fuera el único que escuchara -Todavía tenemos un asunto pendiente, kenshi-san- habló Robin en voz baja mientras se relamía los labios y se alejaba.
En ese momento el rostro de Zoro se sonrojó ,dándose cuenta de que si el cocinero no hubiese llegado, habría hecho algo que ni el se imaginaría que haría con alguien y menos con Robin.
Sonrió para sus adentros al darse cuenta de que la arqueóloga no había cumplido su cometido...
Notas finales de el autor: Guao, este capítulo si me gustó. Espero que lo haya disfrutado, y miren incluí notas finales, para darle más emoción ¡yahoo!. Esto de las notas finales tengo que celebrarlo (Comienzo a brincar mientras me carcajeo de forma maniática.) .Ok, ignoren lo anterior, estaba emocionado ¬¬ . Esta historia me está gustando mucho escribirla . Bien hasta la próxima los saluda su fiel servidor y escritor de esta historia ongie ;-)
