Los personajes de Katekyo Hitman Reborn! Pertenecen a la mente maestra y prodigiosa mano de Akira Amano.
Tsuna y Reborn volvieron a la residencia Sawada alrededor de la una de la mañana, antes de entrar a la casa Reborn se detuvo.
- Sera mejor que te cambies la sudadera. – aconsejo el del fedora y traje negros mientras que de la nada sacaba una sudadera idéntica a la que Tsuna usaba, solo que sin mancha alguna de sangre – Y que te limpies el rostro. – decía mientras le pasaba a Tsuna una cajita con toallitas humadas, el de donde saco las toallitas también un completo misterio.
- Oh, cierto. – acepto Tsuna.
El castaño se quitó la sedadera llena de sangre seca y se la dio a Reborn en intercambio por la sudadera limpia, se la puso y luego toma las toallitas húmedas y comenzó a talarse las manos y el rostro con ellas para limpiarse la sangre seca.
Mientras Tsuna se limpiaba Reborn hizo un ademan con su mano y la sudadera ensangrentada desapareció en un parpadeo.
- ¿A dónde van las cosas cuando haces eso? – cuestiono curioso Tsuna al tiempo que se tallaba la mejilla derecha con las toallitas húmedas.
- Al vacío. – respondió Reborn sin rastro de duda.
Claro, por supuesto, obvio, ¿A dónde más pueden ir?
Comento sarcástico Tsuna en sus adentros.
- Te recomiendo guardarte tus comentarios muchacho, en especial los sarcásticos. – recomendó (coughamenazocough) Reborn.
Tsuna trago pesado cuando sintió los oscuros ojos de su tutor sobre su frágil figura.
El castaño asintió fervientemente.
¡Hiee! ¡Puede leer mi mente!
Chillo Tsuna en su interior.
- Claro que puedo leer tu mente. – acepto el del fedora y traje negros con autosuficiencia – Después de todo soy el mejor hechicero de todo los tiempos. – presumió el de infantil apariencia mientras se adentraba al jardín de la casa.
Tsuna termino de limpiar su rostro y sus manos, guardo las toallitas sucias en los bolsillos de la sudadera y siguió a su nuevo tutor. Abrieron la puerta con las laves de Tsuna y se adentraron en la casa.
- ¡Tsu-kun! – lloro una voz mientras una sombra se abalanzaba sobre Tsuna.
- ¡¿M-mamá?! – reconoció Tsuna a la figura que le abrazaba como si fuera la dulce vida - ¡¿Por qué sigues despierta?! – cuestiono el castaño.
- ¡¿Cómo se te ocurre que me voy a dormir cuando estas solo en la calle a estas horas?! – reclamo Nana a su único hijo - ¡Me preocupaste! ¡Saliste corriendo como si hubieses visto un fantasma! – Nana se separó un poco de su hijo y con sus delicadas y pequeñas manos tomo el adorable rostro de Tsuna, castaño chocó con castaño cuando los ojos de madre e hijo se anclaron entre si - ¿Estas bien? – cuestiono finalmente Nana.
Tsuna miro los ojos de su madre, grandes, brillantes y llenos de amor, un deje de preocupación los nublaba. Tsuna no pudo evitar sonreír conmovido ante la actitud de su madre.
- E-estoy bien, mamá. – dijo Tsuna mientras con sus propias pequeñas manos tomaba las de su madre, pero no las alejo de su rostro – Bueno, al menos creo que lo estaré. Reborn me explico algunas cosas y… y creo que con su ayuda estaré bien. – acepto Tsuna.
Nana escaneo los ojos de su hijo, grandes, brillantes y llenos de aceptación, llenos de una luz que muy pocos habían podido ver y tratado de entender. Nana sonrió aliviada al notar que su hijo parecía haber recobrado un poco de la confianza que había perdido con los años.
- Me alegro de escuchar eso. – dijo Nana mientras volvía a envolver a Tsuna en un abrazo.
Los ojos de Nana se clavaron en la figura de Reborn, el del fedora y traje negro noto esto y alzo su rostro para encarar a la amorosa dama.
Los labios de Nana, aun en una sonrisa, se movieron y en un agradable silencio la dama vocifero con los ojos…
Gracias.
Reborn asintió en silencio ante la acción de Nana, su propia versión de una sonrisa enternecida pintaba su rostro mientras miraba la interacción entre madre e hijo.
Iemitsu, hijo de puta. Eres un perro con suerte.
Pensó el que se escondía detrás de la apariencia de bebé.
Es sábado por la mañana, solo ocho horas después de que Tsuna y Reborn volvieran de su plática nocturna en el templo de Namimori.
Nana está haciendo el desayuno en la cocina, Tsuna y Reborn están en el cuarto del primero teniendo la que sería la primara tutoría de Tsuna con respecto a su nueva naturaleza.
- El proceso de conversión, al menos en los vampiros, es bastante simple. – comento Reborn mientras estaba parado frente a una mediana pizarra negra que Nana había acomodado en el cuarto de Tsuna para las tutorías – Primero que nada se necesita que el humano a convertir tenga ascendencia vampírica, esto quiere decir que alguno de sus ancestros debe ser un vampiro, en tu caso Tsuna, tu desciendes del primer rey de esta raza. –
Tsuna estaba sentado del otro lado de la mesita de café que había en su cuarto, un cuaderno nuevo frente a él, un lapicero negro de punta fina en su mano derecha tomaba notas de lo que decía Reborn.
El castaño asintió ante lo dicho por Reborn entendiendo al menos esa parte.
- Una vez que se ha demostrado que el candidato en efecto tiene ascendencia vampírica entonces se procede a inyectar sangre de vampiro en el candidato para que la sangre de vampiro durmiente dentro del candidato reaccione y comience el proceso de conversión.-
- Espera. – interrumpió Tsuna mientras alzaba su mano derecha - ¿Fue eso lo que me disparaste? Sangre de otro vampiro, quiero decir. ¿Y qué quieres decir con que se debe demostrar que el candidato tenga ascendencia? ¿Qué no simplemente basta con ser mordido y ya? – cuestiono confundido el castaño.
- No confíes en todo lo que te dicen, Tsuna. Recuerda que la historia muchas veces es alterada para hacer parecer que todos los hechos fueron calculados, lo cual la mayoría de las veces no es así. La historia es escrita por aquellos que ganan, si vemos la historia desde la perspectiva de los que perdieron veremos que hay mucho más de lo dicen los libros. En el caso de la historia entre las criaturas del mundo del que provengo y los humanos muchas cosas se han alterado para darle a los humanos la ilusión de control sobre nosotros, por ejemplo la plata, no necesariamente tienes que usar un cuchillo o una bala de plata para lastimar a una criatura o matarla, un humano también puede ser herido o muerto por ese mismo cuchillo o bala de plata sin necesidad de tener alguna ascendencia o estar a mitad de su conversión. – explicaba Reborn con calma.
Tsuna adsorbía las palabras de su tutor como una esponja, el tono serio de la chillona voz le decía a Tsuna que lo que Reborn le decía era importante.
- Por el momento concentrémonos en tu caso, ¿De acuerdo? – propuso Reborn.
Tsuna asintió.
- Efectivamente lo que te dispare fue sangre de otro vampiro, solo que fue congelada con nitrógeno líquido y tomo la forma de un balín, así que cuando te la dispare y entro a tu torrente sanguíneo por medio de los bombeos de tu corazón esta se disolvió e inmediatamente hizo reacción. – Reborn dibujo la silueta de un cuerpo humano en la pizarra, un corazón conectado a un cerebro por medio de arterias y venas, flechas que subían representaban la circulación de la sangre – Cuando la sangre que cargaba la nueva sangre de vampiro llego hasta tu cerebro, la nueva información genética entro y ocasiono que tu cerebro entrara en shock, lo cual ocasiono tu desmayo. Mientras estuviste inconsciente las viejas sinapsis de tu cerebro comenzaron a marchitarse y al mismo tiempo se comenzaron a crear nuevas y más fuertes sinapsis que favorecieran a la nueva información genética que entro a tu cuerpo, lo cual llevo al resto de tu organismo a entrar en shock, eso fue lo que ocasiono tu paro cardíaco. –
Tsuna tenía los ojos abiertos de par en par, su mano prácticamente se movía sola para tomar notas, que más bien parecían garabatos.
- En esa hora que estuviste oficialmente muerto todo tu cuerpo comenzó con los cambios a costa de tu propia fuerza vital, consumiendo poco a poco tu sangre, en todo tu cuerpo comenzaron a desarrollarse nuevas cosas que te permitirán usar tus nuevas habilidades al máximo, tus oídos y orejas se volvieron más sensibles y la forma en la que envejeces también cambio, pero todo esto fue a costa de tu propia energía y lo dejaste acumularse por toda una semana, así que cuando por fin tu cuerpo te reclamo y debiste alimentarte te perdiste en tus instintos más primarios, alimentarte en este caso, y te bebiste a veinte pobres perros callejeros. – concluyo Reborn su respuesta a la primera pregunta.
Tsuna se puso algo azul ante lo dicho al final.
- Jamás vas a dejar ir eso, ¿Verdad? – cuestiono avergonzado Tsuna.
- Mientras te avergüence lo usare en cada oportunidad que tenga. – acepto Reborn sin pizca de piedad – Volviendo a tus preguntas, no se puede simplemente convertir a cualquiera a diestra y siniestra, si eso se hiciera entonces los humanos podrían reaccionar de forma muy negativa, entiendo que los tiempos actuales son un poco más abiertos de lo que solían ser, pero aún existen fuertes restricciones y miedo, no podemos permitirnos otra inquisición, ese fue un periodo duro y oscuro tanto para la historia humana como para la nuestra. Además, alguien que no tiene ascendencia vampírica o que no tiene ningún tipo de ascendencia en lo absoluto reacciona de manera muy negativa a la conversión. Digamos, por ejemplo, que alguien con ascendencia lupina, o sea un hombre lobo, es aceptado para convertirse en vampiro, eso no significa que de hecho complete la conversión. Hablamos de dos razas totalmente diferentes y los genes nuevos pueden chocar de lleno con los durmientes causando la muerte del candidato, en el caso de que efectivamente se convierta puede que se vuelva loco a mitad de la conversión o que sea un vampiro débil. – explico Reborn mientras hacía más gráficos en la pizarra – En el caso de que el candidato no tenga ninguna clase de ascendencia en lo absoluto, un humano al cien por ciento cuya historia familiar está limpia, las posibilidades de que complete la conversión son casi nulas, menos del cinco por ciento lo logra con éxito, y con eso me refiero a no morir, por eso es mejor que el candidato tenga alguna clase de ascendencia, preferiblemente vampírica, a que no tenga ninguna, y no Tsuna, no basta solo con morder a una persona para convertirla, eso es una estupidez que inventaron los humanos para asustar a sus hijos y mandarlos a la cama o mantenerlos vírgenes hasta una edad aceptable, la única forma de convertir a alguien es que le des de beber la sangre del vampiro, así que no te preocupes si te alimentas de una persona, no la convertirás a menos de que también le des de beber de tu sangre o se la inyectes o la introduzcas en su cuerpo de alguna manera. – concluyo su explicación Reborn – ¿Alguna otra pregunta? –
- Mencionaste algo sobre la plata, ¿Eso también es un mito? – cuestiono Tsuna, la curiosidad tomando lo mejor de él.
- No en su totalidad. – respondió Reborn mientras borraba las gráficas que hizo y volvía a dejar la pizarra limpia – Primero dime, que es lo que has escuchado, según tú, ¿Cuál es la debilidad de un vampiro? – cuestiono de regreso Reborn.
- Bueno, sé que no les gusta el ajo, y que la luz del sol los hace ceniza, también escuche que les puedes clavar un estaca en el corazón, las cruces los detienen, también puedes decapitarlos. – comento Tsuna mientras desenvolvía sus dedos enumerando cada una de las cosas que sabía que podían lastimar a un vampiro.
- Muy bien, todo eso… son reverendas estupideces, así que olvídalo. – dijo tajante Reborn – Primero que nada, en el mundo humano existen ciertos materiales que ocasionan fuertes reacciones alérgicas en las criaturas que son del mundo del que provengo y del cual tu desciendes. – comenzó Reborn su explicación mientras comenzaba a escribir cosas en la pizarra – Algunos de estos materiales son el ajo, la plata, la radiación de la energía solar de este mundo, que de hecho también es toxica para los humanos, solo que en menor medida, el hierro, la sal, verbena y las rosas. En el caso de los vampiros los que son más efectivos son el ajo, la radiación solar, el hierro y la verbena. Se trata de reacciones alérgicas tan fuertes que pueden ocasionar la muerte si nos son atendidas a tiempo. –
- ¿Cómo cuando eres alérgico al maní o a las picaduras de abejas? – interrumpió Tsuna.
- Exacto. – asintió Reborn – Pero eso no quiere decir que no puedan ser controladas, por ejemplo, para el sol puedes usar un protector solar potente y ropa que cubra bien tu cuerpo, un sobrero incluso, simplemente se debe ser cuidadoso. –
- Pero, Reborn. – llamo Tsuna a la cosa disfrazada de bebé que era su tutor – Cuando estaba en el hospital mamá me llevo espagueti con pan de ajo y no me paso nada. – informo Tsuna confundido.
- Eso es porque estas en las primeras fases de la conversión, además todos los organismos son diferentes, el hecho de que la mayoría de los vampiros sean alérgicos al ajo no significa que tú lo vayas a ser. – respondió Reborn – Lo de las cruces es una bobería de la cual se jacto la iglesia durante los tiempos de la inquisición, usualmente las cruces eran llevadas por los oficiales del clero y era lo equivalente a las placas policiales en aquellos días, por eso los vampiros reaccionaban de manera tan alterada cuando veían una, no era la cruz en sí, era la organización a la que representaba. Y por cierto Tsuna, cualquiera moriría si le separas la cabeza del cuerpo o le clavaras una estaca en el corazón, a menos que seas un ghoul o un zombi, oh, y ahora que lo menciono, la sangre de Ghoul es extremadamente toxica para los vampiros, anota eso en mayúsculas recalcadas y enmárcalo en rojo. – advirtió Reborn.
- Tsu-kun~! Reborn-chan~! El desayuno está listo~! – anuncio la cantarina voz de Nana Sawada desde el piso inferior llamando la atención de los dos varones en la casa.
- Seguiremos con tus lecciones sobre tu ascendencia mañana, luego de desayunar te ayudare con las tareas de la escuela. – anuncio Reborn antes de alejarse de la pizarra mientras acudía sus manitas la tiza con la que anotaba las cosas en la pizarra.
- ¿También vas a enseñarme sobre las cosas de la escuela? – cuestiono Tsuna mientras seguía al aparente infante.
- Por su puesto. Un rey que no puede con su tarea de la escuela es una vergüenza. – dijo Reborn mientras bajaba las escaleras.
- ¿Seguro que no podemos re-discutir eso con el noveno rey? – cuestiono Tsuna esperanzado.
- Ya te dije que no, deja de quejarte o me harás lastimarte. – dijo tajante Reborn.
El resto del día Reborn torturo-Digo! Ayudo a Tsuna con sus tareas de la escuela, después de todo el lunes que venía el castaño volvería a la escuela después de estar una semana en el hospital.
- ¡Ya me voy papá! – anuncio con alegre voz una muchacho a la puerta de su casa.
El chico era alto y delgado, algo de musculo se marcaba en sus brazos y piernas, su cabello de color negro era corto y alborotado, sus ojos de un castaño claro y brillante, casi amielados, brillaban enérgicos, la sonrisa en su rostro era blanca y con aire infantil y tranquilo. El chico en cuestión usaba ropa deportiva, un par de tenis para correr, pans azul oscuro y una playera de algodón color azul celeste.
- No lo sé, Takeshi. – llego un hombre mayor bastante parecido al chico en la puerta, su piel era más bronceada que la del chico y su rostro estaba mercado por líneas tanto de alegría como de angustia que había pasado en su vida – Ya es algo tarde para que salgas a correr, y no me gusta para nada como brilla esa luna. – señalo Tsuyoshi Yamamoto al cielo, la luna llena, grande, redonda y plateada, brillaba muerta en el cielo nocturno de Namimori.
- No digas eso, papá. Serán solo un par vueltas a la manzana, lo prometo, volveré antes de las nueve. – intentó calmar un joven Takeshi Yamamoto a su padre - ¿Qué puede pasar? –
Notas de la autora.
Espero estar haciendo sentido en lo que explique en este capitulo.
Nuevamente se trata de mi visión sobre lo sobrenatural, el como lo entiende mi cabecita loca, solo espero que también les haga sentido a ustedes.
Gracias por los favoritos y los reviews.
