Lo siento, lo siento, disculpen, este capítulo debí haberlo publicado hace 9 meses. Deben odiarme por esto, pero aquí estoy, dispuesto a seguir la historia. Espero puedan perdonarme y dejar reiews. Tuve problemas con la computadora. Ishurii te dedico este capítulo, por responder la pregunta que puse por reiews ¿De que color son los ojos de Nami?. En este capítulo hablé sobre eso. De nuevo disculpen.

Capítulo 11

Rayos, ya es de día y Luffy no despierta!- La voz de Nami estaba irritada Toda esta situación está sacándome de mis casillas-

- Tienes que calmarte navegante, el capitán está en un estado delicado- Robin había aparecido saliendo del interior del barco, con un libro en la mano.

Nami se encontraba atendiendo sus árboles de mandarinas. Trataba de mantener la compostura, todo ese lío con Luffy la traía de cabeza.

-Por cierto, casi se me olvida- La voz de Robin se volvió a escuchar -Creo que esto puede ser de vital importancia para nosotros- Habló la arqueóloga mientras le mostraba el libro a Nami.

-¿Uh? ¿''Leyendas de Grand Line''?- Leyó la navegante, notando que el libro tenía un grosor considerable -Es un poco grande ¿no- La arqueóloga sonrió.

-Encontré algo interesante en este libro- La pelinegra abrió el objeto y buscó, hasta dar con la página deseada -Tienes que leer esto- Robin le entregó el libro a Nami.

-¿La leyenda de Sika?-

-Al parecer, es más que una leyenda- La arqueóloga tenía una expresión seria. Nami empezó a leer.

Hace muchos años existió una increíble mujer. Era conocida por su falta de sentimientos y su considerable poder. Lo raro era que no poseía Akuma No Mi. No hacía daño a la sociedad, pero aún así era considerada muy peligrosa. Ya que si llegaba a utilizar todo su poder para revelarse, podría llegar a ser imparable. Pero esta era una mínima razón para ser clasificada como peligrosa.

Muchos intentaron acabar con ella pero fue inútil. Su falta de sentimientos y su duro carácter la hacían indiferente del gran daño que causaba a sus oponentes. Pero aunque tratara de ocultar sus sentimientos, seguía siendo humana. Todos los humanos tienen sentimientos, y ella fue sorprendida por sus propios sentimientos ocultos, al terminar enamorándose.

Nami despegó por un momento la vista del libro -¿Que tiene que ver todo esto con Luffy?-

-¿Leíste todo?-

-No-

-Para entenderlo tendrás que leerlo todo- La arqueóloga se sentó junto a Nami. La mencionada dirigió su mirada de nuevo al libro.

Pero el destino estaba en su contra, porque terminó amando a su enemigo. Uno de los que quería atacarla se ganó su corazón. Ella sabía que el jamás le correspondería, por eso decidió no hacerle daño y alejarse. Dolida y frustrada decidió usar un poderoso pero arriesgado poder para no amar más. Algunos cuentan que su espíritu aún ronda la parte del Grand Line cercana a la isla corazón. Su cuerpo quedó en una prisión de cristal dentro de la isla corazón aunque no se haya comprobado. La isla corazón es el lugar donde según cuentan, ella pone sus retos de sentimientos, el lugar donde ella aún sigue en su prisión de cristal.

-¿Isla Corazón?- A Nami ese nombre le sonaba, de un momento a otro se acordó Claro!-

-¿Que ocurre navegante?-

-Esa isla no tiene campo magnético, por ser sólo una formación rocosa-

-¿Como sabes todo eso ?- Robin se mostraba curiosa.

-Bellemere nos contaba sobre ella a Nojiko y a mi- Se mostraba más tranquila -Franky- Llamó al carpintero del barco, que al escuchar el llamado salió del taller para ver que se le ofrecía a Nami.

-¿Que ocurre neechan?-

-¿Puedes hacer que el barco salte?-

-Claro que sí! Pero solo puedo hacerlo una vez por que casi no queda cola-

-Será suficiente- Nami se mostraba decidida. Franky asintió y salió disparado a cubierta.

-¿Que tienes en mente?-

-Robin, estamos a 6 días de la isla y no quedaría tiempo antes de que Luffy se divida- La navegante paró en seco al acordarse de algo -Rayos, aún no sabemos quien es la chica que le gusta a Luffy- El ánimo se le fue así como llegó.

-No lo sabrás tú- Robin le dedicó una sonrisa misteriosa Desde que se lo había dicho al espadachín, este se lo había comentado a los demás menos a Nami.

-¿No sabrás tú algo?- Si Nami no conociera a Robin, diría que le estaba ocultando algo.

-¿Yo?¿como puedes pensar que yo haría algo así?- Dijo la arqueóloga, fingiendo inocencia.

-Pues...-

-¡Sanjiii comida!- Gritó una voz conocida, sobresaltando a todos los tripulantes.

El capitán de los sombrero de paja salió a cubierta, con una gran sonrisa en su rostro.

-¡Tengo hambre!- Exclamó Luffy, aguantándose la barriga.

-Está en la cocina- Sanji estaba sorprendido, pero no esperaba otra cosa de su capitán.

Luffy apenas hubo escuchado esto, salió disparado a la cocina, riendo como sólo el sabía hacerlo. Todos habían quedado bastante sorprendidos. ¿Era ese el mismo Luffy de ayer. Era imposible creerlo, el día anterior se veía deprimido y triste, y hoy se veía diferente.

-¿Que acaba de ocurrir?- Preguntó un muy extrañado Usopp.

-Es obvio lo que ocurre- Zoro interfirió -Luffy es bipolar, hasta que lleguemos a la dichosa isla-. Habló sin darle mucha importancia al asunto, para después dormirse junto al mástil.

-Me siento mejor- Habló el pelinegro saliendo otra vez a cubierta.

Luffy estás bien!- Gritaron Chopper y Usopp lanzándose sobre el.

-Si hoy amanecí mejor- Exclamó el capitán, para después ponerse a bailar con sus dos compañeros.

Estoy tan bien, que podría volar!- Habló Luffy, para después salir corriendo hacia el mástil.

-¡Luffy no hagas ninguna tontería!- Regañó Nami, mientras seguía a Luffy.

-¡Gomu Gomu No- Gritó Luffy mientras estiraba su brazo, y se agarraba a la parte alta del mástil.

Nami puso su mano en el hombro de Luffy -Luffy ¿que vas a...- Pero fue interrumpida por su capitán.

-¡Rocketto!- Completó su frase el pelinegro, para después salir volando hacia el cielo... y Nami con el, debido a que había puesto su mano en el hombro del susodicho.

-¡Wooho! Se puede ver todo desde aquí- Habló emocionado el capitán de los sombrero de paja, el barco se veía como un punto en el mar.

-¡Kyaaaa!- Nami estaba al borde de un colapso.

-¿Uh? ¿Nami como has llegado hasta acá arriba?-

-¡Idiota tu me trajiste !-

-Shishishi no me acuerdo, pero si tú lo dices...-

-¡Bájame ahora mismo!- Exigió la navegante ya mareada.

-De acuerdo- Luffy tomó Nami por la cintura, haciendo que la mencionada se sonrojara un poco.

-¡Allá vamos!- Comenzaron a descender rápidamente, lo que era un punto ahora se hacía más y más grande, tomando la forma del Thousand Sunny. Luffy aterrizó sobre sus piernas, causando un pequeño agujero en la madera.

-Eso estuvo cerca shishishi-

-¡Idiota casi nos matamos!- Reprochó Nami con dientes de tiburón, mientras le asestaba un golpe en cabeza.

-¡Cabeza de goma! ¿Quieres matar a mi Nami-swan?- Gritó el cocinero, corriendo hacia Luffy Pero no llegó porque un espadachín le agarró una pierna, haciendo que cayera.

-Estúpido marimo ¿se puede saber que haces?- Reprochó Sanji con la cara roja.

-Ero-cook ya hemos hablado de esto- El espadachín puso mirada seria La bruja es la clave para salvar a Luffy

-¡Mi Nami-swan!- Sanji lloraba, mientras mordía un pañuelo.

El capitán y Nami seguían en la misma posición. Luffy miraba fijamente a Nami, lo cual causó que la susodicha se pusiera nerviosa y su sonrojo aumentara.

-¿Que que tanto miras? -

-Nami tienes unos ojos muy bonitos- Luffy acercó su rostro al de Nami.

-Lu...Luffy ¿que haces?- Ahora si estaba como un tomate. Podía escuchar a sus compañeros murmurado.

-¿De que color son tus ojos- La pregunta tomó por sorpresa a Nami.

-¿Mis ojos?- El capitán asintió -Pues son...- Pero un grito proveniente de cubierta interrumpió sus palabras.

-¡Sujetense!- Gritó Fraky desde abajo, para después gritar el nombre de la técnica y que el barco saliera volando por el impulso .

-¡Yahooo!- Luffy gritaba de emoción.

Después de un rato aterrizaron, Luffy olvidó el asunto y se puso a jugar con Chopper y Usopp. Nami había quedado aturdida por todo lo ocurrido, y decidió irse a su cuarto hasta el almuerzo. La hora del almuerzo continuó como siempre, Luffy robando comida y sus compañeros quejándose excepto que la navegante estaba distraída. La tarde había llegado, Zoro dormía, Robin leía un libro, Franky y Usopp trabajaban en el taller, Sanji hacía la cena, Chopper estaba en su consultorio, Nami estaba sentada cerca de sus mandarinas y Luffy estaba sobre el mascarón.

-¿Que me ocurre?- Se preguntó la navegante.

-Nami- La voz Luffy la sacó de sus cavilaciones.

-¿Que ocurre ?-

-Aún no me respondes, de que color son tus ojos- Luffy se sentó junto a ella Nami, se sonrojó al acordarse.

-Pues...son castaños-

-Te queda bien ese color- Murmuró Luffy

- ¿Hoy no te desmayarás?-

-Espero que no-

Nami sintió como si la estuvieran jalando hacia atrás, prookando que se agarrara a Luffy y el mencionado cayera junto con ella, quedando Luffy encima de ella. Parecía que el destino estuviera en su contra. Nami miró por un momento hacia un lado, notó la arqueóloga descruzaba las manos y le guiñaba un ojo, ya arreglaría cuentas con ella.

-Nami- La chica puso atención, para darse cuenta de que Luffy aún estaba encima de ella -Hay algo que quiero decirte -

Luffy respiró hondo -Tú me...- Pero antes de que el capitán terminara su frase, cayó dormido de nuevo, ahora Nami tenía una duda ¿Que era lo que quería decirle Luffy?

Continuará