Capítulo 3

La puerta empezó a sonar a eso de las 2 p.m. Pero el sonido no era como si estuvieran tocándola, sino como si estuvieran forcejeando con ella. Rachel estaba en la cocina en ese momento, y al escuchar el forcejeo, tomó la espátula y se acercó cuidadosamente a la puerta.

'Quizás sean Santana y Brittany,' se dijo a sí misma mientras trataba de tranquilizarse mentalmente.

"Agh, diablos,"

Rachel reconoció esa voz y bajó la espátula. Riendo, caminó hacia la puerta y le dio pase al chico recién llegado, sin darle tiempo a él de reaccionar ante la emoción de la morena.

"¡Sam!"

Su grito alertó a todos en el departamento, y dejaron de hacer lo que estaban haciendo para salir corriendo a saludar y abrazar al chico.

"Hey, Sam, tienes que contarnos todo, ¿cómo fue Londres?" preguntó Blaine uniéndose al grupo y abrazando al rubio, "Fuiste a Londres, ¿cierto?"

Sam se encogió de hombros, "Sí, ha sido genial, aunque no me dejaron salir mucho, ya saben, modelaje," todos asintieron.

"Uh, chico modelo, que sexy," rió Quinn acercándose a Sam para darle un abrazo de bienvenida, "¿Todo bien en tu vuelo?"

"Maso menos, me senté al lado de una señora y su bebé que no dejaba de gritar, llorar y vomitar," se sacudió recordando la experiencia, "Fue horrible,"

"Ya me imagino," dijo Blaine sacudiéndose también. Todos asintieron.

"Pero sí, la azafata estaba súper caliente,"

"Eso es, hermano," dijo Puck chocando los cinco con Sam, "Más te vale haber conseguido su nombre, o número,"

"Más que eso, tío,"

"Genial,"

El rubio siguió hablando hablando sobre su viaje con todos sentados en la sala hasta que levantó la vista y vio a Kurt apoyado en el marco de la puerta de una de las habitaciones esperando algo suyo.

"También traje cosas para todos," comentó tratando de distraer a los demás para poder irse a hablar con Kurt. De su maleta sacó una pequeña bolsa y la dejó en la mesa, "Cojan lo que quieran, chocolates, llaveros, lo que sea. Eh, Rach, ¿dónde está el baño?"

"Yo te llevo," intervino Kurt desde donde estaba, acercándose más al chico, Rachel volvió su atención a los regalos.

"Uh, claro, amigo,"

Ambos chicos se alejaron lo suficiente del grupo para poder hablar a solas y sin que nadie se percatara de lo que estaban conversando. Kurt estiró la mano, esperando algo de Sam.

Sam empezó a rebuscar en sus bolsillos y encontró lo que necesitaba. Rápidamente le dio una pequeña llave roja al chico frente a él, "Hice todo lo que me pediste," dijo bajando la voz y hablando un poco más grave de lo usual.

"Bien," dijo Kurt sacando un par de billetes de sus bolsillos, "Que nadie se entere,"

El rubio lo miró intensamente a los ojos, Kurt apartó la mirada rápidamente, "A veces me das miedo, pequeño,"

"Haz lo que te digo, punto, no quiero volver a tocar el tema,"

"Está bien," Sam guardó el dinero en su billetera, "¿Sabes? No fue muy difícil encontrarla, fue casi un regalo, y todo lo demás ya está separado, así que no tienes por qué preocuparte,"

"Me preocupo porque no quiero que se estropee, Sam, ¿qué diría eso de mí? No me veo haciendo mi gran aparición y cayéndome en medio de ella,"

"Estarás bien," dijo Sam dándole una palmada en el hombro, "Serán diez dólares, mi oferta, ¿sí?" Kurt asintió mientras miraba al vacío, distanciándose de la situación, "¿Algo más?"

"Oh, sí, de hecho sí," Kurt se acercó al oído del chico, "Que nadie salga de este lugar hasta que yo diga, ¿está claro?"

Sam tragó saliva, "Claro, pequeño. Será un poco difícil, pero no imposible,"

Kurt asintió conforme con lo que Sam había dicho. Miró a sus amigos de reojo, quienes aún seguían peleando por los recuerdos del viaje porque parecía que Rachel quería el llavero de la bandera de Inglaterra, pero Puck también la quería, y su argumento era 'Tú solo quieres a Broadway, ¿por qué querrías tener a Inglaterra?'

Ambos chicos volvieron a enfocarse en la conversación, sin saber realmente que más agregar.

"Y… ¿Qué sabes de Brittany y Santana?"


Brittany se despertó y no supo cuándo ni cómo terminó acurrucada junto a Santana, pero ahí estaban ambas. Santana aún dormía, lo cual era un poco raro, porque tampoco recordaba cuando se habían quedado dormidas.

"¿Brittany?" murmuró Santana despertando.

"Acá estoy," respondió la rubia sin despegarse de ella, "¿Pasa algo?"

Santana negó la cabeza, "No, solo me aseguraba que aún estabas aquí," contestó y se frotó los ojos. Decidió sentarse y se acomodó de tal forma que aún estaba acurrucada con Brittany, "¿Sabes qué hora es?"

Brittany encendió la pantalla de su celular, "Mi batería está muriendo," bufó, "Son las tres, ¿tienes hambre?"

"No,"

"¿Segura?"

La latina se encogió de hombros, "Necesitamos encontrar alguna forma de cargar ese teléfono si queremos saber al menos qué día es,"

"Busquemos entonces,"

"No, espera," Santana detuvo a Brittany antes de que tuviera una oportunidad de levantarse, dejándola confundida, "¿Podemos estar así un rato más?" dijo abrazándola más fuerte.

"Sí, claro,"

Ambas chicas se quedaron en silencio por un momento, disfrutando la compañía de cada una. Brittany aprovechó el momento para mirar alrededor del lugar.

"Hay un par de puertas a cada lado, ¿crees que nos lleven a algún lado?" dijo.

Santana se inclinó un poco para observar mejor, sin desprenderse de la rubia, "Parece que están cerradas con llave, no creo que podamos abrirlas, además pueden haber más ratas,"

En ese momento Brittany se rió en voz baja cuando la voz de la latina tembló a decir 'ratas'. Santana le pegó en el brazo suavemente, haciendo que se ría más fuerte.

"Vamos, no te rías,"

"Lo siento, San, te ves tierna asustada,"

"Santana Lopez no se asusta, Brit,"

"Sí, sí, lo que tú digas," respondió Brittany levantándose de su sitio, "Vamos. ¿no quieres saber que más hay por acá?"

"Cl- Claro,"

Brittany empezó a caminar lejos de Santana asegurándose de mover las caderas de una forma tentadora, solo para divertirse un rato con la latina.

'Oh, mierda', pensó Santana.

Cuando llegó a la primera puerta que vio, trató de abrirla, pero estaba atascada, "Santanaaaaa," gritó alargando su nombre, "No abre,"

Santana se acercó hasta la rubia y trató de jalar la puerta con más fuerza, "Síp, no abre,"

La rubia giró los ojos, "Gracias, Sherlock Holmes, no me había dado cuenta," bufó, asustando a Santana por su reacción repentina. Hacía solo un rato estaba juguetona y feliz, "Obvio que no abre, idiota, por eso te estoy llamando, para que la abras,"

"Pero no se puede abrir, ¿qué quieres que haga?"

"¡QUÉ LA ABRAS!"

"NO SE PUEDE,"

"Ugh, maldición," gritó Brittany, asustando a Santana una vez más, ¿desde cuándo Brittany reaccionaba de esa manera? "Nunca haces nada, o no quieres o 'no puedes'," soltó furiosa.

La mente de Santana se puso en blanco, Brittany casi nunca reaccionaba así, y estaba portándose así más seguido de lo usual (y lo usual era una vez cada cinco o seis años), no sabía lo que estaba pasando, pero tenía una gran sospecha de que era por ella.

Sin darse un momento para pensar bien, empezó a reaccionar emocionalmente.

"Bien, señorita genio del MIT, dime con tu maravillosa inteligencia, ¿qué mierda quieres decir con eso?" contestó sarcásticamente.

"Nunca haces nada, punto," dijo alzando la voz.

"Pues dime tú qué coño has hecho hasta ahora para abrir esta maldita puerta," siguió Santana, "¿La has alimentado mágicamente con tu unicornio de tres cabezas para que se abra gentilmente? ¿Por qué no gritas Ábrete Sésamo? Quizás te faltó eso,"

"Eres tan resentida,"

"Me parece a mí que la resentida es otra,"

"No estoy resentida, perra,"

"¿CÓMO ME HAS DICHO?"

"PERRA," gritó la rubia antes de poder contenerse. Apenas la palabra salió de ella, se tapó la boca con ambas manos, arrepintiéndose de haberlo dicho. Sabía que ahora la latina explotaría, "Santana…"

"Mira quién habla, rompe-familias, tú fuiste quién la jodió más dentro de todo esto,"

"Santana, yo, yo no, yo…" empezó Brittany.

"Ni creas que tienes palabra ahora mismo, acá no, tú fuiste la que causó todo, fuiste tú, no yo," dijo Santana bajando la voz, casi en un susurro.

"Santana, por favor,"

Brittany se tapó el rostro, tratando de ocultar las pequeñas lágrimas que empezaban a salir. Empezó a sollozar en voz baja.

"Y lo peor de todo es que sigues tratando de culparme a mí, ¿yo soy la perra? DIME," siguió Santana, hasta que escuchó los sollozos de Brittany y suavizó su tono automáticamente, "Brit,"

"No, déjame,"

"Brittany, escúchame,"

"NO,"

"Brittany, escúchame, maldita sea," gritó Santana tomando a Brittany de las muñecas para destaparle el rostro, "Brittany, está bien, lo siento, me dejé llevar,"

"No, tienes razón, tienes razón, San, tienes-,"

"Brittany, no, lo que tú hiciste fue solo un error, no estabas pensando, estabas molesta conmigo y lo entiendo, ¿está bien?" interrumpió Santana tratando de consolar a la rubia, "¿Está bien?" repitió.

A lo lejos se escucharon unos aplausos muy pausados, y unas pisadas empezaron a aproximarse. Las dos chicas levantaron la vista y miraron hacia dónde venían los ruidos.

"Vaya, vaya," dijo una voz profunda y vieja, "No he visto mejor espectáculo en años,"

Santana se colocó en frente de Brittany, protegiéndola del hombre mayor que caminaba hacia ellas, "¿Quién eres tú?"

El anciano señaló la etiqueta con su nombre que colgaba de su saco militar, "Me llamo John Stuart, un placer, señoritas," respondió inclinándose, "¿Puedo ayudarlas en algo?"


2:45 p.m.

"¿Eso es todo?" preguntó Kurt mientras miraba al rubio levantarse de la cama para buscar algo en su armario, Sam lo miró confundido. Kurt solo rió y levantó ambas manos en posición de rendición, "Está bien, no diré nada,"

"Miren, chicos, esto no lo puede saber nadie, ni siquiera sus espejos, compañeros de cama, nadie, ¿entienden?" dijo Sam señalando a cada chico que estaba en su habitación, "Eso te incluye, gigantón,"

"Hey, ¿a quién se lo diría yo?"

Todos miraron a Finn como diciendo que era obvio a quién se lo iba a decir: Rachel.

"Viejo, no me hagas hablar," dijo Puck, "Recuerdo aquella vez que fue tu cumpleaños y no pude ir, y le dijiste a Rachel que me dolía el estómago como un infierno, ¿quieren saber qué pasó?" todos asintieron, "Me mandó tres enfermeros a domicilio, una caja gigante de laxantes, y un condón, ¡un condón, viejo!"

"¡Caliente!" rió Kurt junto a Sam y Blaine.

"Tío, eso no era un condón," respondió Finn de mala gana.

"¿Entonces qué era?"

"No sé, pero no era un condón,"

"Sí, seguro,"

"Seguro era el que ustedes iban a usar, pero ya sabes cómo es Rachel," dijo Quinn desde el marco de la puerta, haciendo que todos volteen a verla sorprendidos.

Sam saltó al verla, se suponía que ninguna de las dos chicas tenía que escucharlo "N-¿No escuchaste nada?" tartamudeó Sam, "O sea, ya sabes, me, yo, puedo explicar,"

Quinn se cruzó de brazos y entró a sentarse al lado de Kurt en la cama, "Guárdatelo, no escuché nada,"

"¿Por qué estás acá y no afuera con Rachel?" preguntó Finn, "¿Pasó algo?"

"Tranquilo, príncipe azul, Rach está en el baño y no quise aburrirme esperándola afuera, y tampoco quería hablar con ella mientras, ya sabes, pujaba, así que acá estoy," respondió encogiéndose de hombros, "Además, estábamos preparando Cupcakes y ella es la única que sabe manejar todos esos ingredientes veganos que tiene, así que no tengo nada más que hacer,"

"Pujaba," rió Puck.

Los demás lo ignoraron y regresaron su atención a Quinn, esperando a que se vaya inconscientemente.

"Supongo que estás quejándote porque sólo quieres tocino, ¿verdad?" rió Finn recordando cuando Quinn estuvo embarazada y los antojos que tenía.

"No, es peor que eso, me quiere hacer como tocino vegano, ¡tocino vegano! ¿entiendes?" gritó Quinn en voz baja haciendo un gesto de vómito con el dedo, "Asco,"

"Sabe igual, pruébalo,"

"Pero no es tocino real,"

"Si tú lo dices,"

Hubo un silencio incómodo durante unos minutos entre todos hasta que la voz de Rachel lo interrumpió.

"Quinnyyyy," gritó Rachel desde la cocina/sala.

"Ya voy," gritó Quinn de vuelta, "Lo siento, chicos, me llaman, hablamos luego,"

Apenas Quinn se fue, la tensión desapareció.

"Nunca he escuchado de alguien que llame Quinny a Quinn y viva para contarlo," dijo Blaine, "Qué raro y qué genial, Rachel es una leyenda,"

"Sí, pero tampoco he escuchado a Quinn llamar a Rachel Rach jamás," añadió Sam, "Parece que se han hecho más civiles, o amigables, ¿no Finn?"

"Bueno, no importa," interrumpió el chico, desconcertando a los demás por su reacción, pero él no les prestó atención y trató de continuar la conversación, "¿En qué estábamos?"


Brittany estuvo abrazada a Santana durante todo el rato que ambas chicas estuvieron conversando con el señor misterioso. La conversación fue agradable e interesante, sin tocar el tema de por qué estaba ahí, o cómo llegó. Santana creyó que era momento para hacer esas preguntas.

"Bueno, John, ¿cómo fue que terminaste acá adentro?"

El anciano sonrió, "Vivo acá, tengo los recursos suficientes, y los empleados bajan un par de veces al año para renovar las conservas, así que estoy más que bien," respondió, dejando a Santana y Brittany boquiabiertas.

"¿Tú, t- tú vives acá?" tartamudeó Santana, tratando de reaccionar ante la respuesta, "Pues, guau, eso es interesante,"

"Así es, hace mucho que no salgo, pero ¿quién necesita salir si se tiene todo acá?" continuó John, "Además es un lugar muy cómodo, y recibo visitas de vez en cuando, como una vez al mes,"

"¿No tienes problema con las ratas?"

"¿Qué ratas?"

Santana suspiró, quizás las ratas eran raras de ver y no las volverían a ver en un largo tiempo, "Nada, no te preocupes,"

John tomó un vaso y sirvió un poco de lo que parecía agua en él, "¿Vodka?" ofreció.

Ambas chicas rechazaron amablemente. Brittany se pegó más a Santana, tratando aún de calmarse por lo de antes. No había intervenido en ningún momento de la conversación y Santana se estaba sintiendo mal porque sabía que la culpa recaía en ella esta vez.

"¿Saben? Ustedes deberían hablar," dijo John dejando el vaso que estaba tomando en la mesa, "Parecen tener muchos problemas entre ustedes dos, y así nunca lograrán salir de aquí,"

"¿Usted no sabe cómo salir de aquí?"

El señor negó con la cabeza, "Ese no es el punto,"

Santana se retorció incómodamente, "Lo de nosotras es un poco… difícil,"

"Ella es tu ex, eso lo entiendo perfectamente," soltó John, "No me importa si es difícil o no, no me lo expliquen a mí, hablen entre ustedes," finalizó y se levantó de su asiento.

"Espera, antes de eso, ¿qué pasa con las visitas? ¿No se supone que entran y salen? Digo, como dices que no sabes cómo salir de aquí, es imposible, supongo,"

John miró a Santana confundido, "No entiendes," se sentó de nuevo y se acercó a las dos chicas, "Ustedes son la visita,"


NA: Lo sé, es un capítulo corto, pero supongo que dice mucho y nada al mismo tiempo, ¿no es así?

Rubia: No, Sam no tiene ningún tipo de relación con Brittany, pero aún así es una pieza clave en todo esto.

Bueno, tenemos un nuevo personaje, ¡John! ¿Creen que es bueno que Brittana confíe en este señor? Mejor dicho, ¿cómo llegó ahí? ¿Qué se traen Kurt y Sam? Y, ¿Brittany rompe-familias? Eso se pone interesante. Personaje clave: John Stuart. Él tiene todas las respuestas, pero no las compartirá tan rápido.

Sé que aún no pasa casi nada paranormal en la historia, pero tendrán que esperar para eso, ya lo tengo todo planeado, solo falta ponerlo en palabras y ¡yay!

No olviden dejar sus comentarios y nos vemos en la siguiente actualización. La semana pasada no pude actualizar porque estuve castigada, ew.

¡BESOS!