Título: The Courtesan (El Cortesano)
Autor: Drops of Nightshade
Traducción:
Traducciones. A ver qué sale
Enlace a la historia original:
s/8741238/1/The-Courtesan

Desde aquí, el equipo de Traducciones. A ver qué sale

desea agradecer a Drops of Nightshade el habernos concedido el permiso para traducir esta historia y su continuación.
¡Muchas gracias! ^_^


Nota de Autora: Cambios menores en la narración. Contenido sexual eliminado.

Drops of Nightshade x


Nota de los Traductores: El cambio en realidad sólo afecta a una frase, pero como siempre, podéis leer el capítulo sin censura en Slasheaven.


Capítulo Trece

Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería – La Ciudadela

1996


Lord Voldemort había estado en una reunión con su Círculo Interno –menos Severus, el cual no pudo ser excusado de sus obligaciones– cuando sintió el conjuro de monitorización del collar de Harry cobrar vida por segunda vez en tres días. Sólo podía suponer que era la misma persona confraternizando con Harry.

Sus Mortífagos intercambiaron miradas ligeramente aprensivas cuando la atmósfera en la habitación se oscureció repentinamente y la magia de su Señor latió peligrosamente a su alrededor. Era a la vez seductora y terrorífica mientras cargaba el aire en la sala de reuniones.

El Señor Oscuro había hecho el conjuro muy preciso, para poder detectar el nivel de intimidad entre su Cortesano y quienquiera que fuese suficientemente idiota como para tocar lo que era suyo. La información que estaba recibiendo del conjuro de monitorización le comunicaba que la persona con Harry estaba a punto de acostarse con él.

La ira que había sentido dos días antes, cuando el hechizo había reaccionado ligeramente, palideció en comparación con la furia en estado puro que vibraba a través de él ahora. Aun así, no se rebajaría a forzar las protecciones de Hogwarts y enfrentarse a su díscolo pupilo y a su desconocido amante.

Amante.

Sintió la palabra amarga en su mente, pesando sobre su conciencia como una fría losa.

No, convocaría a su Cortesano al día siguiente y se abriría paso a través de su mente para descubrir con quién se había acostado la noche anterior. Entonces se aseguraría de que esa persona tuviese un final prematuro.

Por mucho que desease ejecutar de forma pública y violenta a la persona que estaba en ese mismo momento preparándose para acostarse con Harry, dándole placer y amor, él tenía una imagen y una reputación que mantener.

Su poder en el contexto internacional actual era innegable, lo suficiente como para que los otros líderes del mundo mágico hiciesen la vista gorda ante el hecho de que hubiese tomado por la fuerza el control de la comunidad mágica de Gran Bretaña. Por no mencionar las constantes violaciones de lo derechos humanos básicos de su sistema. Sin embargo, tal y como sus consejeros trataban de recordarle siempre, no podía ir por ahí torturando y ejecutando a todo hombre o mujer que le desairase.

Pero estaba decidido a asegurarse de que el amante de Harry sufriese un doloroso "accidente", quizá una agonía prolongada durante un largo periodo de tiempo. Un placer oscuro se retorció en él ante ese pensamiento, teñido con amargura y celos mientras trataba de ignorar al hechizo de monitorización suministrándole información.

Su Círculo Interno estaba acostumbrado a que se sumiese en un estado de planificación contemplativa durante reuniones como aquella y por tanto Rabastan había continuado hablando valientemente mientras la mente de su Señor estaba en otra parte.

Sin embargo había flaqueado ligeramente al sentir la mirada del Señor Oscuro posada sobre él, penetrante e implacable mientras le examinaba. El Profesor de Duelos dejó escapar un discreto suspiro de alivio cuando su Señor finalmente apartó la vista, inmerso una vez más en sus cavilaciones.

Lord Voldemort había tomado nota cuidadosamente de la presencia de Rabastan en la habitación y sintió una breve satisfacción por el hecho de que el hombre no se hubiese atrevido realmente a traicionarle a pesar de cualquier sentimiento por Harry que perdurase en él. La satisfacción fue efímera mientras su mente volvía al asunto entre manos.

De repente, el Señor Oscuro se tensó al sentir la magia de Harry aferrar el vínculo que conectaba su collar a él mismo. ¿Estaba el chico intentando cortarlo, para ocultar sus traicioneras acciones?

Entonces sintió una oleada de terror, furia e indefensión inundándole desde donde la magia del chico de ojos color esmeralda se unía a ese enlace. Una palabra irrumpió a través de la línea, llena de pánico y absoluto horror.

—¡VOLDEMORT!

El Señor Oscuro ni siquiera dudó, poniéndose en pie bruscamente y sobresaltando a sus Mortífagos, los cuales también se levantaron de un salto con preguntas en sus labios. Él les ignoró; no les debía ninguna explicación.

En vez de ello reunió su poder y se Desapareció de la sala de reuniones con un agudo chasquido, apartando las protecciones alrededor de la Ciudadela con facilidad para permitirle pasar.

Apenas parpadeó cuando se enfrentó con el encantamento anti-Aparición de Hogwarts, simplemente abriéndose paso a través de él con un estallido de magia Oscura. Instintivamente permitió que su cuerpo fuese arrastrado hacia Harry por medio del conjuro que había introducido en el collar del chico.

Materializándose en un pasadizo oculto tuvo un breve momento para analizar la situación, y lo que vio hizo que su cólera ardiese una vez más.

Harry yacía paralizado con su túnica arremangada en torno a sus caderas y sus pantalones y sus boxers tirados a un lado. Había un aire de completo y absoluto terror en sus rasgos mientras miraba hacia arriba, congelado bajo la garra de cualquiera que fuese el conjuro que le había atrapado, Petrificus Totalus al parecer.

Un chico desconocido estaba sofocando a Harry bajo él, probando aquellos suaves labios y dispuesto a violarle.

Con una oleada de magia hizo volar al bastardo lejos de su pupilo, observando con sádico júbilo cómo el muchacho golpeaba un implacable muro de piedra y se desplomaba al suelo inconsciente, con sangre goteando de su nariz.

Dedicando poco tiempo a apreciar la vista del insensible y sangrante joven, el Señor Oscuro se volvió hacia el joven a su cargo. Los hermosos ojos verdes de Harry estaban fijos en él mirándole sin parpadear con una mezcla de alivio y mortificación y un tenue eco del horror anterior todavía en ellos.

En cualquier otra ocasión si Harry hubiese estado con las piernas abiertas y desnudo para él habría dedicado tiempo a estudiar su cuerpo, pero ahora no era ni el momento ni el lugar. En vez de ello transformó su expresión en una vacía neutralidad y volvió a vestir a Harry con un golpe de su magia.

Con otro rompió el conjuro en torno a su Cortesano, observando mientras caía a las duras losas y adoptaba una posición fetal, respirando pesadamente.

El atacante de Harry moriría.

De eso no había ninguna duda en la mente de Lord Voldemort. Su temor previo a empañar su imagen internacional fue barrido a un lado en vista de que su pupilo casi había sido violado. Su asaltante sería ejecutado. Y quería ser él quien que se encargase de ello.

Lanzando un conjuro sobre el chico inconsciente en el pasillo para asegurarse de que no se despertase y de que no pudiese ser movido si era descubierto, el Señor Oscuro se inclinó en una poco común muestra de preocupación. Su Cortesano no se había movido de su posición hecho un ovillo sobre sí mismo. Lord Voldemort extendió una de sus pálidas manos y apretó el hombro de Harry, animándole a darse la vuelta.

Harry lo hizo únicamente con un leve estremecimiento, mirando con confusión a su contratante, dándose cuenta de que quizá debería haber hecho una reverencia, o al menos haber dicho algo para agradecerle haber venido. Pero su garganta estaba firmemente cerrada impidiendo que saliese ninguna palabra y temblaba con violencia mientras entraba en el shock que había estado posponiendo.

Un leve jadeo escapó de sus labios mientras los firmes brazos del Señor Oscuro rodeaban su ligera forma y le levantaban, atrayendo su flácido cuerpo hacia su pecho. Harry apenas tuvo constancia de los brazos envolviéndole protectoramente, ni del seguro pecho contra el que descansaba de forma confortable.

Hubo un vago chasquido en la lejanía en la mente de Harry y una desagradable sensación de ser aspirado antes de que el rugido en sus oídos se desvaneciese. Sintió las extremidades a su alrededor moviéndose antes de ser colocado sobre una superficie suave.

La presencia protectora se alejó y Harry gritó de forma incoherente, tratando de alcanzar ciegamente esa sensación de seguridad que se estaba deslizando fuera de su alcance. Un suspiro de alivio escapó de sus labios cuando la presencia regresó, sin hacer nada, sin decir nada, simplemente permaneciendo allí a su lado.

El agotamiento provocado por su angustia emocional amenazaba con abrumarle, pero tenazmente se aferró a la consciencia, con miedo de sumergirse en sueños donde las pesadillas sin duda le perseguirían.

—Duerme —, le ordenó una firme voz, pero Harry tembló, sin querer sucumbir.

—Pesadillas —logró jadear, odiándose a sí mismo por ser tan débil.

—Las mantendré a raya —prometió la sedosa voz.

Harry confiaba en el dueño de la voz, su salvador y protector. Así que cerró sus ojos color esmeralda y se sumió en la inconsciencia. Mientras se desvanecía sintió una mano fría tocando su mejilla de forma vacilante y casi dubitativa, como si no estuviese acostumbrado a esa acción.

Harry soñó con cielos azules y el viento en su espalda, y un par de protectores ojos carmesí que cuidaban de él en sus sueños e impedían que la oscuridad le consumiese.


Cuando el Señor Oscuro estuvo convencido de que el chico a su cargo estaba profundamente dormido hizo ademán de alejarse de la cama en la que le había colocado, saboreando unos momentos más acariciando la pálida piel de la inmaculada mejilla de Harry.

No sabía qué le había inspirado a acariciar aquella piel suave, pero no podía evitar deleitarse en la sensación bajo las yemas de sus dedos. Se detuvo cuando Harry murmuró en sueños, sus ojos moviéndose bajo sus párpados cerrados, y el Señor Oscuro replegó su mano y se apartó de la cama.

¿Por qué había hecho eso?

Los extraños sentimientos en él, desconocidos y abrumadores, desataban su furia mientras intentaba descifrarlos infructuosamente. Su Cortesano tenía algún tipo de influjo inexplicable sobre su persona, extrayendo emociones de él donde antes no había existido ninguna.

Los deseos de mantener al chico cerca de él, de garantizar su seguridad, de no permitir a ningún otro tenerlo de la misma forma, ardían constantemente en su interior, llevándole a hacer cosas que nunca antes había hecho. Le había dado a Harry una varita, una educación, dinero y lo más importante de todo, le había dado tiempo para acudir voluntariamente a su cama.

¿Por qué?

La pregunta sin respuesta llameó ardiente en su mente, mofándose de él como si tuviese que conocer la respuesta pero estuviese demasiado ciego para verla.

Un gruñido se abrió paso a través de la garganta de Lord Voldemort pero fue cortado cuando Harry gimió ligeramente en sueños como si hubiese escuchado el furioso sonido y le hubiese perturbado.

Aquello le sacó de sus pensamientos y le recordó que su Cortesano había sido atacado y casi violado por uno de sus iguales. La ira bulló nuevamente en él y el Señor Oscuro salió rápidamente de la cámara donde el chico a su cargo estaba durmiendo, haciendo que Sirvientes, funcionarios y Mortífagos por igual se echasen a un lado, apartándose de camino mientras irrumpía a través de los muros de su Ciudadela.

El Señor oscuro iba en busca de venganza.

Y por Merlín, iba a lograrla.


Lucius y Narcissa Malfoy habían estado disfrutando de una ligera cena en sus dependencias privadas en la Ciudadela de su Señor cuando un Mortífago novato entró en la habitación sin siquiera llamar a la puerta para anunciar su presencia.

Lucius había abierto la boca para exigir una explicación del grosero joven antes de que el muchacho chillase en una voz de todo agudo—, el Señor Oscuro quiere verles, Lord y Lady Malfoy.

El Segador sólo tuvo un segundo para apartarse mientras dicho Señor Oscuro se deslizaba en la habitación con una ominosa expresión en su rostro.

Mientras el nuevo recluta escapaba por la puerta, cerrándola apresuradamente tras él, Lucius y Narcissa se levantaron de la mesa en la que habían estado cenando e hicieron una reverencia.

—Lady Malfoy, su pericia en sanación es requerida en mis aposentos. Encontrará a mi Cortesano en ellos.

La mujer de pelo rubio apenas movió una pestaña ante la localización del pupilo del Señor Oscuro, preguntando calmadamente en vez de ello—, ¿puedo conocer el alcance de sus heridas? Necesitaré recoger mi equipo médico si son grandes —. No había ningún juicio de valor en su voz, incluso aunque ella sospechase que la causa de las heridas del chico podría haber sido un furioso Señor Oscuro. Pero se reservó sus opiniones y pensamientos para sí misma y alejados de su rostro.

—Simplemente está en shock y necesitará vigilancia hasta que se despierte y una poción para ayudarle a recuperarse. ¿Supongo que tiene algunas pociones Pimentónicas destiladas por Severus entre sus suministros?—

—Sí Mi Señor, atenderé a su pupilo inmediatamente —, prometió Narcissa e hizo otra reverencia al Señor Oscuro antes de salir rápidamente de la habitación con toda la gracia de una sangre limpia, lanzando a su marido una mirada de advertencia mientras le abandonaba a solas en la habitación con un mago Oscuro apenas bajo control.

Tan pronto como Narcissa hubo dejado la estancia el Señor Oscuro volvió su atención a su Mortífago del Círculo Interior y comenzó sin más preámbulo—. Mi razón para marcharme tan bruscamente de nuestra reunión anterior fue el hecho de que me percaté de que mi Cortesano estaba en proceso de ser agredido sexualmente por un estudiante de Hogwarts —. Su voz era indiferente y fría mientras hablaba como si no albergase mayores sentimientos sobre la cuestión que el inconveniente de tener a alguien intentando hacer el tonto con su propiedad.

Las cejas de Lucius se alzaron una fracción antes de preguntar—, ya veo... ¿Y qué castigo pretende dar a ese estudiante? —El sangre limpia asumió que el estudiante sería sancionado, con toda probabilidad expulsado de Hogwarts con deshonor.

Por tanto, estaba totalmente desprevenido para la respuesta que vino de su Señor.

—La muerte —. Viendo la incrédula expresión de Lucius, el rostro del Señor Oscuro se ensombreció y dijo lentamente—, el chico lanzó un ataque a alguien bajo mi protección. Harry lleva mi insignia, y por tanto cualquier ataque hacia él será considerado un ataque contra mi misma persona. El castigo por tanto es la muerte.

En su enfado el Señor Oscuro no se dio cuenta de cómo inconscientemente se había referido a Harry por su nombre, volviendo todo el asunto enteramente más personal.

Lucius lo captó acertadamente y lo archivó para una consulta posterior. Parecía que había sutiles capas en la relación entre Cortesano y contratante que eran invisibles al público en general. Se sintió intrigado ante las acciones y comportamientos de su Señor respecto al heredero de los Potter.

Uno casi podría creer que-

Los pensamientos de Lucius fueron interrumpidos cuando el Señor Oscuro continuó hablando—. Quiero que organices el inmediato arresto del muchacho. Será encerrado aquí en las mazmorras de la Ciudadela hasta su juicio. Confío en que el resultado será su ejecución.

—¿Puedo preguntar el nombre del chico, Mi Señor? —indagó Lucius, manteniendo apenas su sorpresa fuera de su rostro.

Lord Voldemort frunció el ceño y conjuró una imagen del chico mientras yacía inconsciente con sangre cubriendo parte de su cara—. ¿Te resulta familiar?

Lucius escrutó la imagen frente a él y respondió—, estoy casi seguro de que es el heredero de los Smith, Zacharias Smith. Le he visto de pasada en eventos sociales.

—Emite una orden para que sea arrestado —, ordenó el Señor Oscuro con frialdad, recordándose a sí mismo hacer una visita a Severus para tener una segunda opinión acerca de la identidad del chico.

Lucius se quedó mirando a su Señor mientras ordenaba de manera cruel el arresto de un heredero de sangre limpia, creyendo que al menos habría rebajado el castigo considerando la edad del muchacho y su herencia. Pero la seriedad mortal en los ojos de Lord Voldemort prometía un castigo si él titubeaba en sus acciones.

Así que Lucius hizo una profunda reverencia y murmuró, —Se hará lo más rápido posible, Mi Señor. El heredero de los Smith será puesto bajo custodia en unas pocas horas.

—Ocúpate de que así sea —, ordenó el Señor Oscuro y abandonó la habitación, llevándose su tenebrosa presencia con él.

Lucius observó alejarse a su líder con pensamientos zumbando en su cabeza mientras procesaba todo lo que había presenciado y aprendido de aquella reunión. Recordó que sólo dos semanas antes había examinado al Cortesano y había decidido que el chico tenía un brillante futuro por delante.

Parecía que la predicción de Lucius estaba comenzando a hacerse realidad.


Severus Snape había estado sentado tras su escritorio, escribiendo con deleite una nota a su Señor cuando sintió la protección anti-Aparición alrededor de Hogwarts haciéndose añicos.

El mocoso Potter no había aparecido para su clase de Oclumancia y no había proporcionado ninguna razón plausible para su ausencia. Por tanto el Profesor de Pociones se adjudicó a si mismo la responsabilidad de informar al Señor Oscuro acerca de la actitud mediocre hacia el aprendizaje de su Cortesano y de expresar sus preocupaciones acerca de si el chico estaba preparado para esas lecciones.

Cuando sintió la protección siendo desechada a un lado como si el encantamiento de siglos de antigüedad no fuese más que una pequeña molestia, se había puesto en pie de un salto. El repentino ardor de su Marca Tenebrosa sólo le aseguró de alguna forma que no había peligro para los estudiantes.

Un Señor Oscuro furioso era tan letal como un grupo de rebeldes forzando la entrada. De hecho, incluso más.

Sin embargo la presencia sólo permaneció brevemente en Hogwarts antes de desaparecer tan rápido como había venido, dejando a Severus confuso y más bien aprensivo. La protección anti-Aparición estaba destrozada y Severus murmuró furiosamente para sí mismo mientras tomaba una nota mental para pedir a su Señor que regresase y la reparase.

Era útil sin embargo, permitiendo al Director Aparecerse en la localización de la fugaz perturbación y determinar qué iba mal y con cuántos padres furiosos tendría que lidiar.

Se encontró en uno de los muchos pasadizos secretos del castillo y examinó el área cuidadosamente antes de que el estudiante inconsciente que yacía tirado en el suelo con sangre cubriendo su cara llamase su atención.

Con una mueca de desagrado en su rostro, Severus trató de empujar al chico con su pie para lograr ver mejor su cara pero descubrió que no podía mover el cuerpo ni un centímetro. Agitando su varita, Severus detectó un conjuro de inmovilización que apestaba a magia Oscura. Había también un encantamiento para dormir en el muchacho, el cual ahora pudo identificar como Zacharias Smith, un sangre limpia de sexto año.

Su Señor había hecho esto.

¿Pero por qué?

Severus no pudo combatir los poderosos hechizos y se vio forzado a dejar al chico tendido sobre las implacables losas, con sangre carmesí secándose en su cara.

Apareciéndose de vuelta en su despacho comenzó a caminar de un lado a otro mientras esperaba impaciente a que el Señor Oscuro llegase, como indudablemente haría.

Como esperaba, Lord Voldemort Apareció con un agudo chasquido un momento más tarde, frenando el caminar del Profesor de Pociones y provocando un gesto de dolor cuando su Marca Tenebrosa comenzó a arder de nuevo.

Ojos rojos como la sangre se clavaron en él y su Señor preguntó en una peligrosa voz sedosa—, temo que tu control sobre los estudiantes es deficiente, Severus.

Con una rígida reverencia Severus saludó a su Señor y preguntó de forma entrecortada—, ¿puedo preguntar qué le ha hecho suponer eso, Mi Señor?

Los ojos de Lord Voldemort relampaguearon y siseó, casi hablando en Pársel a causa de su furia—, mi Cortesano casi fue violado bajo tu supervisión. ¿Todavía niegas que tu control necesita una mejora?

De repente el chico inconsciente y sangrante del corredor tuvo más sentido para Severus, por no mencionar la poco comedida entrada del Señor Oscuro en Hogwarts. Sintió un débil eco de arrepentimiento en su cabeza mientras pensaba en Lily y lo que habría sentido si hubiese sabido que su hijo casi había sido violado.

—Perdóneme, Mi Señor. Haré preparativos para mejorar el nivel de observación de los movimientos de los estudiantes y-

Sus palabras fueron interrumpidas cuando el Señor Oscuro escupió fríamente—, Crucio.

El Profesor de Pociones cayó al suelo, retorciéndose agónicamente bajo los efectos de la Imperdonable. Tras un corto espacio de tiempo bajo su influencia, el cual pareció eones al atormentado Director, fue liberado del conjuro para ponerse en pie de manera temblorosa, negándose a que sus piernas fallasen.

—Tu falta de atención provocó el ataque sobre lo que es mío. Procura recordar este castigo, Severus. No toleraré otro error —, prometió Lord Voldemort.

Inclinando su cabeza Severus logró articular entre doloridos jadeos—, pondré a su Cortesano bajo constante vigilancia. Estará protegido en todo momento, Mi Señor.

Asintiendo enérgicamente el Señor Oscuro cambió entonces al siguiente asunto más urgente—. El que atacó a mi pupilo... ¿su nombre es Zacharias Smith, cierto?

—En efecto, Mi Señor —, respondió Severus, sabiendo ya que no habría piedad con el heredero de los Smith.

—Quiero que le detengas hasta que Lucius haya preparado su orden de arresto. Será juzgado y ejecutado por su crimen.

No queriendo enfrentarse a otro Crucio, el Director asintió con rapidez a modo de respuesta y dijo—, Le mantendré en una celda en la torre Norte hasta su arresto.

Satisfecho, el Señor Oscuro se volvió para marcharse antes de hacer una pausa y volverse a mirar a su Mortífago diciendo—, mi Cortesano permanecerá conmigo en la Ciudadela hasta la proclamación de los Campeones del Torneo de los Tres Magos. Asistirá al evento conmigo y después se quedará en la escuela, en cuanto me haya asegurado de que sus protecciones son suficientes.

—Como desee, Mi Señor —, fue la respuesta de Severus.

El chasquido de Aparición resonó en el despacho abovedado permitiendo a Severus desplomarse contra su escritorio aliviado, sus miembros todavía con espasmos debido al castigo.

Tenía que convocar a los padres de Smith para informarles de la situación, algo que no le apetecía hacer. El propio Smith tenía que ser trasladado a la celda. Después debía tratar con la protección anti-Aparición rota y ocuparse de que el mocoso Potter tuviese "suficiente protección" cuando regresase de la Ciudadela.

Una vez más Lily volvió a ocupar sus pensamientos, sus ojos color esmeralda acusadores, como echándole la culpa por no velar por su hijo.

El hijo que Severus siempre había sentido que debería haber sido suyo.


Harry se revolvió hasta despertarse, su mente confusa por el sueño. Mientras bostezaba y se estiraba en las sedosas sábanas, de forma ausente se dio cuenta de que la cama en la que estaba tumbado no le era familiar. De hecho, ahora que lo pensaba, la habitación entera era una que no había visto nunca.

Su cerebro se aclaró y Harry se irguió con rapidez, sus ojos parpadeando nerviosamente ante su nuevo entorno. Había algo más también... algo había ocurrido.

Harry estrujó su mente para obtener respuestas y casi deseó no haber seguido esa línea de pensamiento mientras un aluvión de imágenes y sentimientos amenazaban con inundarle. Con un grito ahogado presionó su mano contra sus labios como para mantener las exclamaciones de dolor dentro, para no ser articuladas en el aire de esta confortable aunque todavía desconocida habitación.

Casi había sido violado. Zacharias Smith casi le había violado.

Pero entonces el Señor Oscuro había llegado y le había rescatado. El resto estaba bastante borroso pero Harry recordaba vagamente un par de brazos rodeándole y una titubeante mano tocando su mejilla.

Pero eso sin duda era imposible. No, tenía que habérselo imaginado. Tenían que haber sido vanas ilusiones suyas, nada más.

Un movimiento por el rabillo del ojo alertó al Cortesano de que había alguien en la habitación con él y se sonrojó humillado al darse cuenta de que quienquiera que fuese había presenciado su demostración de debilidad mientras perdía momentáneamente el control.

Girándose sobre la cama vio a una mujer de pelo rubio vestida con ropajes caros sentada en una confortable silla mientras le observaba en silencio con interesados ojos azul aciano.

Cuando ella se dio cuenta de que él estaba mirándola fijamente se puso en pie con gracilidad y se movió hasta ponerse a su lado, sacando un frasco de un bolsillo en su vestido.

Cuando Harry se encogió apartándose de su lado ella vaciló antes de avanzar lentamente con una expresión tranquilizadora en su rostro, como si estuviese tratando con un animal asustado.

—Soy Lady Malfoy —, informó ella al chico de ojos verdes. Harry parpadeó sorprendido estudiando a la mujer que era la madre de su casi-amigo. Sabiendo que sólo debía hacerle una inclinación de cabeza reconociendo su estatus, lo hizo.

—Me han informado de que estás sufriendo por un shock. El Señor Oscuro me ha enviado para vigilarte y administrarte una poción Pimentónica —, continuó la mujer sangre limpia.

—¿El Señor Oscuro la ha enviado? —repitió Harry.

—En efecto —respondió ella, sin dar más explicaciones sobre el tema.

Asintiendo rápidamente para permitir que entrase en su espacio personal, Harry aceptó la poción Pimentónica y la bebió de un trago, sintiendo como burbujeaba de forma agradable en su lengua. Casi al momento se sintió más despierto mientras la energía recorría sus venas.

Con esa plena conciencia llegó el aplastante conocimiento de qué había ocurrido justo antes y Harry tuvo que parpadear para contener la repentina acometida de las lágrimas al darse cuenta de lo que había pasado. Sus ojos ardieron mientras mantenía lejos el dolor, pero se negó a llorar frente a aquella casi desconocida.

Una mirada comprensiva asomó a los ojos de Lady Malfoy y se mantuvo ocupada guardando el frasco vacío mientras daba a Harry tiempo para recomponerse. En cuanto sintió que el Cortesano había recuperado algo de calma se volvió y le observó cuidadosamente como si le evaluase. Llegando finalmente a algún tipo de conclusión juntó las manos y le dijo—, mi hijo me dice que eres de los mejores en casi todas tus clases. Habla muy bien de ti.

Harry se ruborizó ante el cumplido, pero se encontró con que las palabras todavía le eludían. Tenía miedo de que si intentaba hablar se ahogaría con sus lágrimas no derramadas.

—Es por ese motivo que te propongo que si alguna vez tienes necesidad de atención médica puedes contactar conmigo. Con el conocimiento previo del Señor Oscuro o sin él.

Harry se quedó sin aliento ante la generosa oferta, y se preguntó qué habría inspirado aquello por parte de la mujer. El ágil cerebro del chico de ojos color esmeralda captó de repente el proceso mental de la mujer.

¿Pensaba ella que el Señor Oscuro le había infligido aquello? ¿Era por eso por lo que le ofrecía al amigo de su hijo un acceso fácil a sus habilidades sanadoras sin el conocimiento de su contratante?

Sintiendo la repentina necesidad de defender el honor de su salvador, Harry estalló—, él no lo hizo—. Abofeteándose mentalmente a sí mismo por tener tan poco tacto y viendo la mirada de desconcierto en los ojos de Lady Malfoy continuó dando explicaciones diciendo—, es decir, el Señor Oscuro. Él no fue el que me dejó en este estado. De hecho, él me salvó.

La madre de Draco permitió que la sorpresa cruzase sus facciones antes de ocultarla tras una máscara de calma que todos los sangres limpias parecían haber perfeccionado.

—Mi oferta sigue en pie a pesar de todo. No dejaría que un... amigo de Draco careciese de una sanadora en un momento de necesidad —, respondió ella, haciendo una pausa antes de decir la palabra "amigo", como si no estuviese todavía acostumbrada a que su hijo sangre limpia considerase a un Cortesano como una compañía adecuada.

—Gracias —, susurró Harry con el fantasma de una sonrisa en su rostro.

Dándole la más ligera de las sonrisas a modo de respuesta la mujer sangre limpia se marchó, su rostro una vez más una fría fachada, haciendo que Harry se preguntase si había imaginado la fugaz curva de sus labios que ella le había dedicado.

Ahora que estaba por fin a solas Harry permitió que sus barreras se rompiesen y las lágrimas llegaron en una ardiente oleada, sus sollozos amortiguados por la almohada bajo él. El aroma sobre la superficie era extrañamente reconfortante y aun así no pudo describir el olor. Todo lo que sabía era que le hacía sentirse contento y seguro.

De alguna forma fue un alivio dejar todo salir, dejar que su dolor se drenase y sus lágrimas goteasen sobre sus ropas y las sábanas y la almohada bajo él. Se permitió esa debilidad porque sabía que la necesitaba.

Finalmente sus sollozos menguaron y sus lágrimas se secaron en su cara dejándola pegajosa y algo desagradable. Pero sintió como si un peso se le hubiese quitado de encima y todas sus emociones se hubiesen desvanecido. Frotando su rostro se sentó de nuevo en la cama, exhalando e inhalando profundamente para calmar su respiración.

Sí, casi había sido violado. La palabra más importante en esa frase era "casi". Voldemort había llegado a tiempo, le había salvado.

Él era una persona fuerte, y no se dejaría ahogar por algo que ya era el pasado. Hacerlo significaría que Smith había ganado.

Harry sabía que todavía estaba lejos de recuperarse completamente de su horrible experiencia pero estaba en el camino de hacerlo.

Sin saberlo el Cortesano, que se sentó en la cama con renovada determinación en sus ojos esmeralda, su contratante permanecía entre las sombras junto a la puerta, con una indescifrable expresión en sus propios ojos color rubí mientras observaba al chico a su cargo.


Continuará...

Nota de Autora: ¡Bien, espero que esto haya contentado a todas las lectoras que habéis esperado pacientemente por esta actualización! Habrá bastante del Voldemort posesivo en el próximo capítulo mientras mantiene a Harry prácticamente pegado a él.

Y respecto a los dos chicos de séptimo curso que acompañaban inicialmente a Smith, no me he olvidado de ellos y también serán castigados.

Espero que estéis contentas o que os parezca bien cómo ha resultado este capítulo y las decisiones que han tomado los personajes. Especialmente cómo ha actuado Voldemort.

Drops of Nightshade x


Menudo cabreo que ha pillado el Lord (aunque no es para menos) menos mal que Harry logró ponerse en contacto con él.

Adoro este Lord tan posesivo y poderoso (que tengo que romper las barreras del colegio? ¡Pues las rompo!)

Y me ha encantado ver a Harry defendiéndole, aaaaah, que mono es! Aunque tengo curiosidad por ver cómo reacciona cuando sepa lo que pretende hacer el Lord con su agresor.

Esperamos que os gustase el capítulo de esta semana. Muchísimas gracias a todas aquellas personas que nos brindan un ratito y nos dejan sus comentarios!

Muchas gracias!

Nos vemos en unos días!

Traducciones. A ver qué sale.