Título: The Courtesan (El Cortesano)
Autor: Drops of Nightshade
Traducción: Traducciones. A ver qué sale
Enlace a la historia original: s/8741238/1/The-Courtesan

Desde aquí, el equipo de Traducciones. A ver qué sale desea agradecer a Drops of Nightshade el habernos concedido el permiso para traducir esta historia y su continuación.
¡Muchas gracias! ^_^


Capítulo Catorce

La Ciudadela – Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería

1996


Tras su breve colapso nervioso y cuando Harry hubo recobrado la calma una vez más, el joven Cortesano se levantó de la confortable cama e intentó determinar dónde se encontraba. La presencia de Lady Malfoy, unida a la lujosa decoración a su alrededor le indicaron que ya no estaba en Hogwarts, y sólo podía asumir lógicamente que su contratante le había llevado a la Ciudadela.

Vagabundeando de manera distraída por la estantería de caoba en la esquina de la habitación, Harry no se dio cuenta de la criatura que acechaba en las sombras que arrojaba la antorcha, mezclándose a la perfección con la oscuridad.

Pasando un fino dedo sobre los tomos de cuero, Harry leyó los títulos y aprobó inmediatamente la selección de libros expuestos. Al parecer el dueño de la habitación tenía gustos similares a los suyos.

Mientras Harry deslizaba su dedo sobre un pequeño libro negro en particular, sintió un brote de magia Oscura inquietantemente familiar. Deteniéndose sobre el libro de tapa blanda de apariencia inocente lo contempló con total sorpresa, intentando descifrar qué le estaba diciendo su magia.

El aura y la esencia mágica que rodeaban al libro le informaron a Harry de que el Señor Oscuro estaba contenido entre sus páginas. O al menos un fragmento de él. ¿Pero cómo era eso siquiera posible? ¿Cómo podía alguien colocar un pedazo de sí mismo en un objeto?

En cualquier caso, ¿por qué colocaría alguien un pedazo de sí mismo en un objeto?

El interés de Harry se disparó por este fascinante desarrollo de los acontecimientos y deseó ansiosamente tomar el libro y descubrir los secretos de su creación. Sin embargo odiaba pensar en las consecuencias si le pillaban con el volumen encima. Parecía importante e indudablemente especial.

Pero un vistazo rápido no haría daño.

Dos cosas ocurrieron en rápida sucesión cuando los dedos del Cortesano pasaron sobre la cubierta negra.

Una fuerza repentina le golpeó con suficiente potencia como para dejarle magullado, derribándole al suelo y sacando el aire de sus pulmones. Casi inmediatamente después la magia de Harry captó la presencia del Señor Oscuro mientras anulaba la ocultación de su núcleo mágico y daba a conocer su presencia.

Hubo una retahíla de palabras siseadas rápidamente y el enorme peso alrededor de Harry se movió antes de sisear a su vez a modo de respuesta. La carga sobre su pecho se retiró y el chico de dieciséis años tomó una gran bocanada de aire. Percibió que lo que fuera que había estado sobre él poseía el mismo aura que el libro negro y dedujo que se trataba de otro portador de la esencia del Señor Oscuro.

Tosiendo ligeramente, Harry se sentó y vio una enorme serpiente negra con ojos rojos como ascuas mirándole antes de alejarse reptando, sus escamas brillando mientras captaban la luz. Siguiendo a la ondulante criatura vio cual era su destino.

Lord Voldemort estaba en la entrada de la habitación, sus ojos fijos no en la intimidante serpiente que avanzaba hacia él, sino en el chico de ojos color esmeralda.

Harry sintió sus mejillas sonrojándose ante la intensidad de esa mirada carmesí y fijó su atención en el suelo para evitarla. Sin embargo el sonido de siseo captó su atención y el muchacho alzó la vista para contemplar a la serpiente colocándose sobre los hombros y la cintura de su contratante, rodeando ligeramente la figura del Señor Oscuro.

Parecía estar teniendo lugar una conversación, y Harry olvidó su anterior turbación mientras observaba con curiosidad a Lord Voldemort hablando con la enorme serpiente. Era de dominio público que el líder de la Gran Bretaña Mágica era el último hablante vivo de Pársel, pero una cosa era leer sobre ello y otra oírlo en realidad y presenciarlo.

Harry luchó con su creciente rubor mientras escuchaba las sedosas vocales derramándose de los labios del Señor Oscuro, intentando ignorar el efecto que el lenguaje estaba teniendo en él. Sintiendo un tirón de interés de su entrepierna, Harry sofocó un gemido avergonzado y tuvo la esperanza de que su contratante no se hubiese dado cuenta.

Echando un vistazo a través de su flequillo negro Harry casi pegó un grito al ver dos ardientes orbes color rubí contemplándole con absorta concentración.

¡No era culpa suya que tuviese una reacción tan fuerte ante el lenguaje de las serpientes! Combinado con el hecho de que el Señor Oscuro pareciese como esculpido a imagen y semejanza de un dios, ¿cómo podría Harry no desearle?

Una leve sonrisa tocó los hermosos rasgos de Lord Voldemort y Harry recordó un segundo demasiado tarde que mientras su mirada estuviese conectada con el Señor Oscuro, el mago podía leer sus pensamientos superficiales. Y a pesar de desear que su Cortesano supiese cómo Ocluir su mente, Lord Voldemort no sería capaz de evitar captar el esporádico pensamiento perdido.

Mortificado, Harry dijo con voz ahogada—, ¿no... no ha escuchado eso, verdad? ¿Mi Señor? —Añadió rápidamente al final de la frase.

En vez de responder inmediatamente, Lord Voldemort avanzó hasta donde Harry estaba sentado en el suelo, la sonrisa en su rostro creciendo a medida que Harry se ponía más y más nervioso.

Una elegante mano fue ofrecida al Cortesano, el cual la tomó titubeando, su respiración acelerándose al entrar en contacto directo con la fría piel de su contratante. Harry no había calculado qué pasaría cuando Lord Voldemort de manera más bien brusca tiró de él hacia delante, con una mirada astuta en sus ojos rojos.

Tal y como estaba, se sorprendió cuando su figura fue estrechada contra un firme torso, los anillos de la serpiente apartándose para permitir a Harry más contacto con el alto cuerpo del mago.

Pegado a su contratante Harry se sintió agradecido por el brazo que le rodeó sin apretar, ya que temía que sus rodillas, puede o puede que no, hubiesen cedido para entonces. Su magia se vigorizó, e incluso su entrenamiento en contenerla no pudo hacerla retroceder, tan cerca como estaba de la insidiosa presencia de Lord Voldemort.

—¿Preferirías que mintiese y dijese que no he escuchado nada, Harry? —casi ronroneó Lord Voldemort, el nombre de Harry rodando por su lengua como puro pecado mientras sus manos vagaban por la curva de la columna vertebral del muchacho.

Temblando de deseo ante el sonido, Harry sin embargo se apartó ligeramente.

Había fantaseado sobre su contratante iniciando un contacto íntimo como aquel, había soñado incluso con suplicar al mago por sexo, pero cuando se hizo realidad pura y dura, estaba indeciso. Cientos de preguntas y preocupaciones ardían en su mente, impidiéndole relajarse en el abrazo del Señor Oscuro y dejar que la situación continuase.

Él era Cortesano en primer lugar, una posición destinada a dar placer a su contratante. Era su obligación, su deber. Pero era eso simplemente lo que provocaba que Harry estuviese tan reacio a tener intimidad sexual con Lord Voldemort.

Quería entregarse al Señor Oscuro, no porque no tuviese otra elección, sino para su placer mutuo.

La verdad sorprendió a Harry tanto que finalmente hizo que las piezas encajasen en su mente.

Realmente deseaba a su contratante, le deseaba de más formas que sólo sexualmente.

El triste hecho era que Harry no podría tener eso. Lord Voldemort nunca... nunca le daría a Harry lo que él quería en realidad.

Algo más que sexo.

Mucho más.

Despegándose del Señor Oscuro, Harry tragó saliva y eligió la primera excusa que vino a su mente. Difícilmente podía decir que no deseaba tener sexo con él porque quería más del Señor Oscuro que simple intimidad física.

—Lo siento, Mi Señor. Es demasiado pronto... Smith... —la voz de Harry perdió fuerza y se odió a sí mismo por mentir. A pesar de que realmente estaba conmocionado todavía por su casi-violación, se sentía irónicamente seguro cerca del hombre más peligroso de Gran Bretaña y más allá. Después de todo él le había salvado.

Con cuidado de apartar su mirada de la de su contratante para que su engaño no pudiese ser descubierto, Harry se encogió cuando una mano rozó su mejilla. Aquello disparó sus recuerdos una vez más y el chico se puso ligeramente rígido al darse cuenta de que la supuestamente imaginaria mano sobre su piel cuando fue rescatado no fue sólo una ilusión. Realmente había ocurrido.

—Te daré espacio —, prometió el Señor Oscuro, pero el silencioso "por ahora" quedó visiblemente suspendido en el aire entre Cortesano y contratante. Ambas partes comprendieron cómo se sentía el otro, y no había barreras que les impidiesen realizar ciertas actividades, aparte del fervoroso deseo de Harry por la promesa de algo más.

—Gracias, Mi Señor —susurró Harry.

Ahora tenía tiempo, tiempo para desentrañar totalmente las revelaciones que acababa de tener. Harry estaba ligeramente sorprendido de que su contratante hubiese consentido en darle espacio en primer lugar. Estaba dentro de sus derechos requerir los "servicios" de Harry cuando quisiera, y aún así le estaba dando al Cortesano un tiempo inestimable para acudir a él cuando estuviese preparado.

Estaba esperando a que Harry iniciase el contacto íntimo, que diese el consentimiento final.

Confuso por su nueva perspectiva acerca de los pensamientos del Señor Oscuro, Harry se aventuró a mirar de nuevo a su contratante.

Afortunadamente el mago estaba observando a su serpiente, acariciando sus escamas negras en un silencio contemplativo—. Smith va a ser ejecutado —dijo de repente, en tono coloquial.

Harry se atragantó y sus ojos se abrieron de par en par de forma casi cómica mientras trataba de decidir cómo se sentía acerca de aquella severa decisión. Por otra parte, Smith casi le había violado, forzándole contra su voluntad. Al menos con Rabastan y Demetrius había tenido alguna apariencia de control cuando tenían intimidad física.

La furia en Harry por ser tratado de manera tan perversa se vería saciada con la ejecución del sangre limpia. Pero también estaba el hecho de que Smith sólo tenía dieciséis años. Era un bastardo, sí, pero probablemente tenía padres; quizá incluso hermanos y hermanas. ¿Qué pensaría su familia al saber que su ser querido iba a ser ejecutado por un asunto que involucraba a un servil?

Preguntándose repentinamente acerca de los dos lacayos de de Smith, confiando a medias en que hubiesen recibido un castigo menor, Harry preguntó en voz baja—, ¿y los dos chicos que iban con Smith? ¿Han sido sentenciados a muerte también?

Harry no estaba preparado para la reacción del Señor Oscuro a su pregunta, jadeando sorprendido cuando fue atraído hacia Lord Voldemort, su cara inclinada hacia arriba para que sus ojos color esmeralda se viesen forzados a encontrarse con los carmesí.

—¿Había otros? —exigió saber su contratante, un tenue siseo mortal por debajo de sus palabras como si estuviese a punto de perder el control.

—S-Sí —, tartamudeó Harry y entonces hizo un gesto de dolor cuando el Señor Oscuro le sacudió ligeramente como si intentase sacar las respuestas de él.

—Dime. ¿Quiénes eran? Sus nombres, Harry. ¡Dame sus nombres! —gruñó, y Harry honradamente se asustó por primera vez desde que había sido castigado por su contratante. A pesar de que la ira no iba dirigida a él, hasta donde él podía decir, todavía era bastante terrorífico estar cerca de un furioso Señor Oscuro.

—¡No lo sé! —gritó Harry con frustración.

—Conjura una imagen de sus caras —ordenó Lord Voldemort, luchando por mantener su voz calmada.

Harry se alejó de las aferrantes manos del Señor Oscuro e invocó un poco de magia para producir dos imágenes de los jóvenes con lo que podía recordar. Podían estar un poco apagadas, pero aun así eran bastante precisas.

Los ojos rojos de Lord Voldemort recorrieron las dos imágenes conjuradas mágicamente como si las estuviese memorizando de forma permanente en su mente, lo cual probablemente estaba haciendo.

Cuando pensó que su contratante había visto las imágenes por tiempo suficiente, Harry se alegró de liberar el conjuro, ya que todavía no se encontraba a su nivel óptimo de magia debido a su drenaje previo.

Viendo las intenciones asesinas en los rasgos del Señor Oscuro y en esos ahora terriblemente fríos ojos rojos, entrecerrados de manera calculadora como si estuviese planeando la manera más dolorosa de detener a los dos chicos, Harry murmuró con rapidez—, ellos no tomaron parte, ni planearon la... violación. Todo fue idea de Smith. Ellos admitieron que sólo habían ido a amenazarme un poco.

—Eso no cambia el hecho de que no fueron a por ayuda. Estaban satisfechos de dejar que lo que es mío fuese tomado por alguien que no tiene derecho a ti. Yo soy el único que tiene ese privilegio. Tú me perteneces —. Le espetó Lord Voldemort de forma posesiva, inconscientemente alargando la mano hacia el Cortesano para atraerle de nuevo hacia su cuerpo, antes de recordar que había prometido al joven darle tiempo y espacio.

Harry sintió una mezcla de esperanza y tristeza ante las palabras de su contratante. Esperanza, porque deseaba que Lord Voldemort se preocupase de él lo suficiente como para luchar ferozmente por ser el único que le tuviese, y tristeza porque sabía que nunca sería más que una posesión para el Señor Oscuro. Sin duda sería un placer pasajero. Quizá incluso en cuanto él finalmente cediese y tuviese sexo con su contratante, el mago le desecharía como un objeto usado.

Estremeciéndose ante ese posible escenario y queriendo mitigar el dolor en su corazón, Harry se forzó a sí mismo a ser fuerte y ocuparse del asunto más urgente que tenían entre manos.

—Es cierto que ellos nunca fueron a informar acerca del ataque, pero pregunto de nuevo, Mi Señor; ¿va a matarles? —preguntó Harry. No quería más sangre manchando su nombre, sabiendo ya que Smith era una causa perdida.

—¿Les defenderías? —preguntó el Señor Oscuro fríamente, tratando de captar la atención de su Cortesano para ahondar en su mente, incluso aunque había prometido no hacerlo. Los procesos mentales de Harry seguían desconcertándole.

—No negaré que merecen ser castigados —dijo Harry, imprimiendo suficiente temple en su voz para demostrar a su contratante que iba en serio—. Pero la pena de muerte parece extrema en su caso, Mi Señor.

Harry sabía que había hablado de forma presuntuosa y fuera de tono para alguien de su casta, al líder de la Gran Bretaña Mágica nada menos, pero tenía que intentar por lo menos convencer al Señor Oscuro para que mostrase un poco de clemencia.

Para su sorpresa percibió por el rabillo del ojo que Lord Voldemort asentía finalmente y respondía—, yo... consideraré tu petición.

¿El Señor Oscuro le había escuchado? ¿Le había tratado como si su opinión significase algo? Un cálido, frágil sentimiento de esperanza floreció en el pecho de Harry y quiso que ese momento durase, para aferrarse a la sensación de las posibilidades que se abrían ante él.

Desafortunadamente, Lord Voldemort ya estaba girándose para abandonar la habitación, quizá para ir a la caza de las identidades de los otros dos chicos involucrados en el intento de violación de su Cortesano.

Acarició las escamas de su serpiente y murmuró algo en Pársel, provocando que la serpiente se desenroscase y se deslizase al suelo. Para la sorpresa y ligero temor de Harry la criatura reptó hacia él y comenzó a subir por su cuerpo. El muchacho tembló ante la sensación de las escamas susurrando contra su ropa y se tambaleó un poco bajo el nuevo peso colgando sobre su pequeño cuerpo.

—Nagini cuidará de ti mientras estoy fuera. Te aconsejo que duermas algo, es temprano. Siéntete libre de usar mi cama —, dijo Lord Voldemort.

Harry se ruborizó al ser confirmadas sus sospechas, sabiendo ahora con total seguridad que el dormitorio en el que estaba pertenecía al Señor Oscuro. Había comenzado a sospecharlo cuando encontró el pequeño libro negro en la esquina de la estantería.

Pensar en ello hizo que Harry se preguntase por qué la serpiente, Nagini, había reaccionado tan violentamente a que él estuviese a punto de tocar el objeto imbuido de magia. Quizá sería más seguro apartar el misterio del libro de su cabeza considerando que dicha serpiente estaba enroscada firmemente a su alrededor.

—Respecto a la escuela, te he sacado durante algunos días hasta que compruebe que vas a estar suficientemente protegido dentro de los muros de Hogwarts. Te quedarás conmigo o con Nagini durante el tiempo que estés aquí.

Cuando Harry abrió su boca para preguntar si dormiría en su vieja habitación, preguntándose si esa noche sería un caso excepcional, se vio interrumpido cuando el Lord Voldemort dijo—, sí, dormirás en mis habitaciones. No le des demasiada importancia, yo no necesito dormir y por tanto no espero que compartas la cama conmigo. A no ser que desees hacerlo, por supuesto —, añadió el Señor Oscuro suavemente.

Tras recibir un sonrojo a modo de respuesta, Lord Voldemort abordó el asunto final que deseaba tratar con su Cortesano—. La oferta que Lady Malfoy te hizo fue generosa pero totalmente innecesaria. Nunca recibirás ningún daño grave por mi mano, lo juro.

Harry sintió que ya había tenido suficiente de esas repentinas revelaciones por un día. Saber que el Señor Oscuro había espiado su conversación, y casi con toda seguridad había sido testigo de su ataque de nervios, hizo que Harry se encogiese ligeramente, pero mientras lanzaba un vistazo inquieto a su contratante no percibió en sus ojos que estuviese disgustado o le juzgase.

Sólo había una mirada calmada en los orbes de color rubí, que a su vez aseguraron a Harry de que no había hecho nada malo aceptando la oferta de Lady Malfoy.

—Gracias, Mi Señor —dijo Harry de forma significativa. El agradecimiento era por algo más que simplemente tranquilizarle, también le daba las gracias por ir en su ayuda, por preocuparse a su propia, retorcida manera.

Y Harry supo que el Señor Oscuro entendía el significado más profundo de sus palabras al ser recompensando con un casi suavizar de los fríos ojos rojos.

Entonces su contratante se marchó, saliendo majestuosamente de la habitación y poniendo algunos conjuros protectores y protecciones sobre la puerta para que nadie pudiese entrar sin su expreso permiso.

Bostezando abiertamente, Harry se movió con torpeza hacia la cama, tratando de maniobrar con sus miembros, ahora abrumados por los pesados anillos de Nagini. Estaba demasiado cansado para preocuparse por el hecho de que estaba a punto de dormir en la cama de Lord Voldemort, a pesar de que el mago ni siquiera estaba allí para compartirla.

Cuando intentó tumbarse descubrió que no podía, teniendo en cuenta la enorme serpiente aferrada a su cuerpo y por tanto Harry dijo agotado—, vas a tener que soltarme, Nagini. Necesito dormir.

La criatura era obviamente más inteligente que una serpiente normal porque él, o quizá "ella" como Harry decidió de forma subconsciente comenzar a referirse a ella, resbaló de su cuerpo y se le permitió cobijarse bajo las sábanas sin obstáculos.

Ella se enroscó en torno a sus piernas y descansó su cabeza de forma triangular sobre su corazón como si controlase sus latidos. Aturdido ante sus protectoras acciones y más que un poco aprensivo ante la enorme y mortal serpiente, Harry alejó todo ello de sus pensamientos y apoyó su cabeza sobre la almohada que olía al Señor Oscuro.

Aquella esencia imposible de identificar le transmitió tal cantidad de bienestar y seguridad que ayudó a Harry a dormir. Nagini observó mientras el precioso "compañero" de su señor se deslizaba hacia la inconsciencia, y se acomodó para vigilar al polluelo durante toda la noche.


La presencia dentro del pequeño libro negro, conocida una vez como Tom Riddle, contempló la dulce y poderosa magia que se había rozado con él demasiado brevemente. Había estado durmiendo, enroscado dentro de los límites del diario, atrapado entre la conciencia y la nada, cuando había sentido la llegada de la poderosa aura mágica que indagaba en la suya.

Medio drogado por el placer ante la sensación de esa pura e inmaculada magia acariciando la suya propia, el fragmento del alma de Lord Voldemort se había lamentado cuando el dueño de ese hermoso poder se había alejado. Llamando y tentando al individuo de vuelta a él, había sentido al otro trozo de sí mismo en la serpiente revolviéndose de inquietud.

Ignorándolo había llamado al portador de la dulce magia, incitándole para que simplemente tocase la cubierta del diario, quizá para que lo sujetase. Entonces habría sido capaz de plantar las semillas de la obsesión en la mente de esa persona. Sería incapaz de resistirse a hallarle y después escribir en tus páginas, invitándole a su mente y su cuerpo.

Tom Riddle deseaba residir en ese individuo. Su magia sería suficiente para mantenerle y reforzar su poder. También era más seguro que el frágil diario, por no mencionar que sería mucho más atractivo que vivir entre las arrugas del libro.

Aquí había un anfitrión digno para él, un portador adecuado para este particular fragmento de su alma.

Tan pronto como el individuo había pasado sus dedos por el lomo de su prisión una vez más, sintió al otro Horrocrux despertarse y forzar a su anfitrión serpiente a proteger al humano de su otro yo. Con un silencioso grito de furia, Tom Riddle fue forzado a aceptar que su presencia fuese empujada a un lado.

Pero había tenido suficiente tiempo para depositar una pequeña influencia Oscura en la persona mientras tocaba ligeramente la superficie del libro negro. No era suficiente para inspirar la completa obsesión que había querido, pero era adecuada para no dejar que olvidase el diario.

Con suerte, con el tiempo, el humano vendría a él una vez más.

Y cuando lo hiciese, Tom Riddle estaría preparado.

Había elegido un nuevo anfitrión para aquel fragmento de su alma, y nada iba a interponerse en su camino.

Ni siquiera él mismo.


A la mañana siguiente cuando los estudiantes de sexto año se despertaron, fue para descubrir que ni Harry ni Smith habían regresado a sus camas la noche anterior.

Mientras Millicent abandonaba la sala común en busca de un profesor a quien informar de su misteriosa ausencia, la mente de Draco trabajaba rápidamente mientras sumaba dos más dos. Sabía que Smith había tenido un problema con Harry desde el principio, y ahora con ambos chicos desaparecidos asumió que algo había ocurrido entre los dos.

Sintiendo un destello de preocupación, Draco no dejó que apareciese en su rostro, asegurándole en vez de ello a la abiertamente preocupada Daphne que confiaba en que encontrarían a ambos jóvenes a salvo y bien.

—No me importa Smith —, espetó la chica de pelo rubio, antes de que sus ojos se suavizasen—. Es por Harry por quien estoy preocupada. Si ese bastardo le ha hecho algo... —dejó la amenaza colgando en el aire, observando con satisfacción como la gente más cercana a ella se apartaba ligeramente.

—Ese lenguaje —, dijo Pansy chasqueando la lengua a modo de reprimenda, completamente indiferente ante la desaparición de los dos chicos, mientras arreglaba su pelo en el espejo.

Daphne le lanzó una mirada oscura antes de concentrarse en la puerta de la sala común, esperando a que Millicent volviese con el profesor, el cual quizá arrojase algo de luz sobre la situación. Draco se sentó junto a ella, uniéndose a su silenciosa espera.

Había empezado a disfrutar de la compañía del chico Cortesano, y tenía mucho respeto por su inteligencia en clase. Era por esas razones que Draco confiaba en que la desaparición conjunta de Smith y Harry fuese una coincidencia. Estaba empezando a forjar una amistad con el joven de los ojos esmeralda, algo que él no hacía a la ligera.

Draco podía no ser tan osado como para hacer público su apoyo a Harry como había hecho su amiga Daphne, pero el chico sangre limpia hizo una promesa privada de vengar al Cortesano si resultaba que había sufrido algún mal. Nadie hería a los amigos y aliados de Draco sin ser castigado.

Cuando el retrato se giró para abrirse, mostró a una Millicent de aspecto confuso y a su profesor de Teoría de la Magia Oscura, Amycus Carrow.

El Profesor Carrow era un Mortífago de segundo nivel y hermano gemelo de Alecto Carrow, la profesora de Historia de la Magia de Hogwarts y también una Mortífaga de alto rango. Entró en la habitación con paso firme y su mala actitud habitual y gruñó a los estudiantes allí reunidos—, no hay necesidad de preocuparse. Tanto Smith como Potter están perfectamente. Ninguno de los dos volverá a la escuela este fin de semana.

Daphne dijo en voz alta—, ¿podemos preguntar por qué estarán ausentes? —Ella quería saber el motivo de la inexplicable partida de Harry.

—No —, respondió escuetamente el profesor, el cual informó a los estudiantes de que en realidad no tenía ni idea de por qué se les había trasladado.

Sin dar tiempo a más preguntas el hombre abandonó la sala llevándose sus tempestuosos modales con él. Los presentes intercambiaron miradas unos con los otros antes de que la conversación brotase, los estudiantes de sexto año lanzando ideas y especulaciones fuera de sí.

Daphne sin embargo se sentó en silencio, sumida en sus pensamientos mientras reflexionaba sobre lo que sabía acerca de la situación.

—Él estará bien —, dijo Draco suavemente como para no ser escuchado.

Daphne se encontró con sus atentos ojos grises y tomó aire profundamente. Al menos alguien sabía dónde estaba Harry, y casi con toda seguridad estaban cuidando de él. La chica de pelo rubio tan solo deseó saber qué había pasado.

Poco sabía ella que la respuesta le llegaría rápidamente a la mañana siguiente, impresa en la primera plana de la edición matinal del Profeta de ese domingo.


Continuará...

¡ATENCIÓN!

Nota de los traductores: a continuación hay una nota de autora que puede contener spoilers o datos sobre la trama.


Nota de Autora: Lo siento si no ha sido suficiente Voldemort posesivo para vosotras, pero había previsto terminar este capítulo con el anuncio de los Campeones para el Torneo de los Tres Magos, y por tanto incluir el tiempo de Harry en la Ciudadela. Como es habitual mi escritura se me fue de las manos.

Así pues, me disculpo si no ha habido bastante buena interacción.

Con suerte seré capaz de incluir más a lo largo del siguiente capítulo mientras Harry pasa los próximos días con Lord Voldemort.

Respecto al Horrocrux, o "Tom Riddle" como he llamado a la presencia, intentará hacer que Harry se acerque a él para cambiar del diario al cuerpo de Harry. Si lo logra entonces Harry reaccionaría de la misma forma que lo hacía en los libros. Por ejemplo: Siendo capaz de hablar con las serpientes, teniendo una conexión con el Señor Oscuro, compartiendo sueños, etc.

Drops of Nightshade x


¡Hooola!

¿Qué tal? ¿Qué os ha parecido el capítulo? Personalmente me ha sabido a poco la escena con el Lord y con Harry (pobre Harry, menudo caos mental tiene... aunque no me extraña) y me ha gustado ver que Draco empieza a ver a Harry como un amigo, tengo ganas de saber qué cara pondrán cuando descubran lo que ha pasado.

Esperamos que os gustase el capítulo. Ya sabéis que esperamos vuestros comentarios, nos gustaría saber si os gusta la historia, la traducción.

Nos vemos en unos días!

Un saludo ^_^

Traducciones. A ver qué sale.