Ok, so. Esta semana al fin terminé todo lo que tenía que hacer pero, como les digo, tengo que hacer el fic para el Hikaru Month y del cumpleaños de Kagami (el cuál no sé si subirlo directamente aquí o dedicarle un espacio especial). Pero no teman, sí les traeré cositas tiernas por aquí(?).
Está vez es otro Gom x Kagami para alegrar sus almas. -Corazón-.
Debo admitir que para este fic me inspiré de una conversación extraña con unos amigos geeks(?) y pues... De alguna forma se me ocurrió relacionarlo con ellos. Debo también confesar que este tipo de escritura es un poco diferente a la usual porque... No sé, quise intentar este estilo de escritura (aunque ustedes no noten diferencias, yo sí. e0e(?))
Adv: Intento patético de fluff, mi escritura, fail -mucho fail-, etc.
Disclaimer: Ezha kozha noh ez mhía(?).
Todo había comenzado con un comentario estúpido por parte de Kise, algo parecido a "Si fueran una criatura mitológica, ¿qué criatura serían?"; los comentarios de parte de la Generación Milagrosa, por su puesto, no se hicieron esperar, por lo que todos los jóvenes se encontraban ahí decidiendo que criatura serían de ser posible. A pesar de parecer serios y monocordes eran bastante infantiles y eso, Kagami Taiga, actual pareja de los seis chicos, lo sabía muy bien.
—¡Yo empiezo!—Inició el alegre rubio dueño de la idea.—Yo creo que me gustaría ser un elfo~.
—¿Por qué un elfo, Kise-kun?—Cuestionó el más bajito de todos, Kuroko; como siempre, haciendo gala de su misdirección, asustando de paso a varios de los chicos que se encontraban ahí.
—¡Maldición, Tetsu, te dije que dejaras de hacer eso!—Gruñó el moreno levantándose de golpe del sillón en el cual, segundos atrás, se encontraba sentado.
Kuroko, ignorándole olímpicamente, procedió.
—¡Pues fácil!... Porque los elfos son representados como criaturas sumamente bellas en diferentes mitologías~.—Aclaró el animado rubio, recibiendo un abucheo coral de parte de sus excompañeros y un coscorrón de parte del joven de hebras azul marino.—¡Que malos son!—Se quejó con un falso lloriqueo.
—¿Y tú, Aomine-kun? ¿Qué criatura mitológica serías?—Preguntó inánime el de cabello celeste.
—Sencillo, yo sería un hombre lobo.—Respondió con simplicidad.
Toda la gente presente se le quedó viendo, ciertamente le quedaba, los hombres lobo eran fieros y temperamentales; justamente como la personalidad de su amigo.
—¿Por qué un hombre lobo, Daiki?—Cuestionó el más bajo de los pelirrojos, que se encontraba sentado justo al frente del cuestionado.
El chico respondió un simple "porque sí" y continuaron con la ronda de preguntas, al fin y al cabo ni el mismo Akashi Seijuro lograría sacarle a Aomine la respuesta deseada, después de todo el chico era un rebelde.
—¿Y tú, Akashi, qué serías?—Preguntó de repente un joven de ojos esmeralda adornados con lentes de mica gruesa color negro.
—Sencillo, Shintaro.—Respondió el pelirrojo con gracia mientras lanzaba una mirada enigmática a sus compañeros -y pareja- presentes.—Sería un vampiro.
—¿Por qué un vampiro, Aka-chin?—Preguntó el joven que hasta el momento se había conservado en silencio, mientras comía una bolsa de papitas, sólo escuchándose el sonido de estas al crujir entre sus dientes.
—Me agrada la idea de tener el poder sobre diferentes especies.—Respondió el otro con simpleza mientras alzaba los hombros, como restándole importancia.
—Eeeh... Bien... ¿Y tú, Murasakibaracchi?—Recuperándose del repentino descoloco, el rubio hizo su pregunta al gigante de cabellos violeta.
El de ojos violeta se quedó viendo al rubio con una expresión confundida; no, más bien, con una expresión que decía "no tengo idea de que mierda me estás hablando", lo cual significaba que no le había puesto atención. Antes de que el rubio hiciera un mohín, pataleta o berrinche, el joven de cabello rubí se dirigió al más alto del grupo y comento:—Yo creo que Atsushi bien podría ser un cambiaformas; ¿no les parecería un oso, como lo correcto?
Ninguno de los chicos se atrevió a darle la contraria. Seguido de aquello, continuaron con Midorima.
—¿Yo?—El chico de cabello esmeralda se acomodó los lentes.—Yo creo que sería alguien de importancia como ser participante de la mitología, probablemente sería un mago o un vidente.
—Interesante elección, Shintaro.—Comentó con gracia el heterocromático, haciendo cierta burla a su compañero que frunció un poco el ceño. Inmediatamente después de eso dirigió su mirada al joven de cabello celeste del cual, la mayoría, se habían olvidado que se encontraba ahí.—¿Qué hay de ti, Tetsuya?
El nombrado se sentó entonces en el mueble, justo al lado del rubio, y se quedó mirando al techo mientras pensaba.
—¡Yo creo que Kurokocchi sería un duende o un fantasma!—Cuando los jóvenes le preguntaron a Kise el porqué este les explicó que por su habilidad de desaparecer incluso frente a la vista de todos.
—Hmm... Eso creo, ¿y Kagami-kun?—¿Él qué sería? Se preguntó.
Todos los presentes voltearon hacia el más alto de los pelirrojos, quién se encontraba despreocupadamente comiendo una bolsa de papitas -que le había compartido el gigante de cabellos violeta-. De repente a Tetsuya le vino una idea a la cabeza y la dijo en voz alta.
—Yo creo que Kagami-kun sería un ángel...—Mencionó en voz baja el joven fantasma, haciendo que todas las miradas se posaran en él, dándole la razón.
De repente el joven rubio, Ryouta, soltó una risita y negó levemente con la cabeza, logrando redirigir las miradas hacia él. Es cierto que Kagami le parecía un ángel, un lindo y hermoso ángel, pero sentía que el chico podría ser mucho más que sólo eso, y lo hizo saber:—Yo creo que Kagamicchi podría ser una sirena.
¿O era tritón? ¡Bueno! Ya saben, esas cosas mitad humano mitad pez.
¿Qué? Kise, ¿tienes el cerebro bien? Sí, por eso lo decía.
—No me refiero a The Little Mermaid, si eso están pensando...—Aclaró.—Sólo piénsenlo: le gusta el océano más que a alguien de aquí, es precioso y su voz cuando canta... Es más que hermosa—Comentó embelesado, haciendo que un leve tinte rojo surcara tímidamente las mejillas del chico ligeramente más alto.
El pelirrojo se estaba quejando silenciosamente, todos lo sabían, pues -según él- no le gustaba que le halagaran, ni porque fueran sus parejas. Sabían que el joven era sencillo -y hasta tímido-, pero estaban muy enamorados de él.
En un comentario tonto Aomine hizo presente que a él no le importaría incluso si Kagami fuera una sirena de verdad y lo que en realidad estuviera haciendo fuera tratar de embaucarlos para hundirlos bajo el mar, que el seguiría al chico dónde fuera. Los demás tontos estuvieron de acuerdo con él.
—Están obsesionados conmigo...—El pelirrojo arrugó la nariz con las mejillas coloreadas de vergüenza, los tontos de sus chicos no sabían cuando callar.—Son unos idiotas... No es como si les fuera a hacer algo realmente...
Y es que sí, sus chicos eran idiotas; pero eran sus idiotas y así los amaba.
No sé, así acabó(?) pero por alguna razón no me agradó demasiado -lo sentí fail-, aunque espero que a ustedes sí. (Para la próxima no intentaré otros estilos de escritura, el mío me acomoda bien, lol)
Lamento cualquier falta ortográfica o cualquier error que haya tenido en la redacción, si los encuentran háganme lo saber y yo los corregiré. uvu
Como siempre, gracias por seguir este fic, espero les haya gustado y recuerden que pueden pedirme las parejas que gusten (siempre y cuando sea con Kagami e0e (?)).
¡Nos leemos luego! :P
