Título: The Courtesan (El Cortesano)
Autor: Drops of Nightshade
Traducción: Traducciones. A ver qué sale
Enlace a la historia original: s/8741238/1/The-Courtesan
Desde aquí, el equipo de Traducciones. A ver qué sale desea agradecer a Drops of Nightshade el habernos concedido el permiso para traducir esta historia y su continuación.
¡Muchas gracias! ^_^
Capítulo Diecinueve
La Ciudadela – Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería
1996
Al caer la noche los invitados se desplazaron a los jardines donde habían sido instalados varios pabellones de tela. El embriagador perfume de rosas impregnaba el aire y el sonido de cristal tintineando y risas corteses resonaba por los terrenos.
La imponente presencia de la propia Ciudadela oscurecía el lugar, derramando luz desde las enormes puertas abiertas que conducían al salón de baile. Linternas mágicas habían sido colgadas entre los pabellones, flotando por sí mismas en el aire para iluminar aún más la fiesta.
Harry tomó un vacilante sorbo del champán en su mano, arrugando la nariz cuando las burbujas explotaron a lo largo de su lengua. Había cogido una copa impulsivamente, sabiendo muy bien que era menor. Pero, viendo que había hecho muchas otras cosas en su vida que eran técnicamente ilegales para alguien de su edad, ¿por qué beber alcohol debería ser diferente?
Estudiando a su contratante por encima del borde de su copa, Harry observó mientras él interactuaba con aún más dignatarios. El hombre era un genio para la diplomacia, derrotando incluso al oponente más decidido y saliendo victorioso en cada conversación. Sus ojos color rubí brillaban cuando una persona en particular demostraba ser un desafío mayor.
Harry todavía estaba pegado a su lado, una sombra silenciosa que se movía tras él observando y aprendiendo mientras él bailaba en círculos alrededor de los otros invitados a la fiesta. Era bastante entretenido de ver.
Tras su revelación anterior, Harry no había sabido cómo afrontar la situación. Difícilmente podía decirle al hombre cómo se sentía, no mientras supiese que sus sentimientos nunca serían correspondidos.
Pero era duro cuando cada vez que aquellos ojos rojos se posaban en él su corazón palpitaba y su estómago se encogía por la expectación. Harry sólo podía rezar para que sus verdaderas emociones no se reflejasen en su rostro.
Dejando a un lado el champán y apropiándose de un vaso de agua a cambio, los ojos de Harry vagabundearon desde su contratante, el cual estaba activamente enzarzado con un político americano, a la multicolor variedad de gente allí expuesta.
Localizó a Lady Malfoy entreteniendo a un grupo de otras poderosas mujeres sangres limpias, cómoda en su elemento mientras bromeaba con ellas de manera desenfadada. Lanzando su mirada aún más lejos para tratar de localizar caras familiares en la multitud, Harry sintió que su estómago daba un vuelco cuando descubrió a una persona entre la gente portando un collar de plata.
Aunque no era totalmente inesperado, viendo que los Cortesanos eran llevados habitualmente a las fiestas para ser exhibidos por sus contratantes, lo que realmente sorprendió a Harry fue el hecho de que la persona que llevaba la característica marca de su casta era un chico.
Había otro Cortesano varón en la gala.
El joven tenía la espalda vuelta hacia Harry, por lo que no podía discernir sus rasgos, pero por lo que podía ver desde atrás estaba seguro de que era atractivo. Alto, con un cuerpo cincelado que se percibía a través de su túnica verde de Cortesano, estaba hablando con una hermosa mujer de piel oscura ataviada con un revelador vestido rojo.
El Cortesano tenía un ondulado pelo color bronce que rozaba las mejillas de su acompañante mientras se inclinaba para escucharla susurrar algo provocativo en su oído.
Harry sintió sus mejillas ruborizándose ligeramente al ver la manera en la que la mano de la mujer se deslizaba hacia la entrepierna del chico y se dio cuenta de que no era el único que estaba al tanto de la comprometida situación de la pareja.
Miradas de disgusto estaban siendo lanzadas en su dirección, pero nadie intervino para interrumpir, lo que llevó a Harry a pensar que la mujer debía ser alguien de cierta influencia. ¿Por qué si no tolerarían los otros sangres limpias la inapropiada conducta?
Harry sabía que habían existido Cortesanos varones antes que él, muy pocos por supuesto, pero había habido otros. Angelina le había informado en su primer día en Afrodita de que él había sido el primero en varios años. Aquello situaba la edad del otro chico quizá entre diecinueve y ventipocos.
A juzgar por las lascivas interacciones entre la pareja, estaba claro que el chico estaba contratado por la mujer. Aquello desconcertó a Harry, porque recordaba claramente no haber sido instruido nunca en cómo complacer a una contratante femenina, ni había visto a ninguna mujer en su presentación.
Entonces, ¿cómo había acabado ese chico con una mujer cuando tendría a hombres haciendo cola para comprar su contrato? ¿Por qué nunca se había comentado o explorado esa opción con Harry?
Había tantas preguntas que quería hacer al alto chico, y daría lo que fuese simplemente por hablar brevemente con él.
Echando un vistazo hacia Lord Voldemort, el cual seguía hablando con el americano, Harry sopesó sus posibilidades de escabullirse momentáneamente para abordar al otro Cortesano. Antes de que pudiese decidir qué línea de acción tomar, Bellatrix Lestrange se acercó furtivamente hasta él y colocó sus labios junto a su oído de la misma forma que la escandalosa pareja había estado haciendo sólo unos momentos antes.
—Veo que has descubierto a la infame Carlota Zabini y su guapo chico juguete —, ronroneó la mujer en su oído.
Deseando más información, y dispuesto a aguantar la insistencia de la mujer a tener tanta intimidad física con él, Harry volvió su cabeza ligeramente en su dirección y preguntó—, ¿no estará emparentada con Blaise Zabini? Es un chico en mi curso.
Bellatrix rió y respondió con malicioso regocijo—, ah sí, resulta que Blaise es su querido niño mimado. El único fruto de su primer matrimonio.
—¿Ha estado casada más de una vez? —Era ligeramente inusual para la alta sociedad, pero no imposible.
Esta vez la mujer se rió malignamente y respondió con un atisbo de fascinado respeto en su voz—, ha pasado por siete maridos. Todos muertos en misteriosos "accidentes". La mujer ha amasado una considerable fortuna por sí misma.
Estremeciéndose levemente y fijando la mirada en la madre de su compañero de colegio con nueva cautela, Harry le preguntó a la extrañamente servicial y lúcida Bellatrix—, ¿y sobre el chico Cortesano?
—Oh, él es despampanante, cierto. Carlotta compró su contrato el mismo día que cumplió dieciséis —. Bellatrix sonrió con aprobación.
—Ellos parecen... muy cercanos —, comentó Harry a falta de algo mejor que decir, abofeteándose mentalmente por hacer una observación tan absurda.
—Bueno, podrías decirlo así —, ronroneó Bellatrix, apretándose más contra Harry de tal manera que sus pechos presionaron contra su torso sugestivamente.
—Si has terminado de traumatizar a mi Cortesano, te recomiendo que vayas a buscar a tu marido. Creo que estaba hablando con la adorable Lady Greengrass hace sólo un momento —, comentó Lord Voldemort de pronto, interrumpiendo su conversación.
Al instante Bellatrix se puso alerta, sus ojos negros relampagueando con celos asesinos mientras ofrecía a su Señor un poco respetuoso adiós y salía corriendo para localizar a su supuestamente errático esposo.
Alterado por el repentino cambio de humor, Harry se la quedó mirando con la boca abierta antes de alzar la vista tímidamente hacia Lord Voldemort para evaluar su reacción ante su grosera acción. Por fortuna el hombre la ignoró y en vez de ello eligió atraer a Harry hacia él de manera que estuvo de nuevo en el círculo de sus brazos.
Obviamente el Señor Oscuro no tenía ningún reparo en anunciar a la élite allí reunida que su Cortesano y él tenían la intención de entablar una relación física. La mayoría ya pensaban que ellos realizaban ese tipo de actividades, considerando el estatus de Harry.
—Tienes curiosidad acerca el otro chico Cortesano —, declaró Lord Voldemort.
No viendo ninguna razón plausible para ocultarlo, Harry asintió, inclinando su cabeza de forma que pudo ver el rostro de su contratante.
—¿Qué es lo que deseas saber? —preguntó llanamente el Señor Oscuro.
Sorprendido de que el hombre estuviese dispuesto a ofrecer información, Harry titubeó mientras intentaba averiguar el enfoque menos embarazoso para hacer la pregunta que le había estado preocupando.
—¿Cómo acabó él con una mujer? Quiero decir... bien, yo nunca... cuando fui adiestrado... yo no... —Harry se interrumpió, cerrando los ojos avergonzado. Lord Voldemort podía hacer que su lengua se trabase en las situaciones más inoportunas.
—¿Te estás preguntando por qué nunca recibiste adiestramiento para servir a contratantes femeninas? —adivinó rápidamente el Señor Oscuro.
—Sí —, dijo Harry con voz aguda, intentando tragarse su turbación mientras esperaba por la respuesta.
—Los contratos de los anteriores Cortesanos varones fueron todos comprados por mujeres. Creo que se decidió que tú serías adiestrado sólo para hombres, porque ningún otro chico Cortesano había estado disponible sólo para ellos —. Todo esto fue dicho sin ningún tipo de emoción, pero las acciones de Lord Voldemort traicionaron sus sentimientos cuando aumentó su presa sobre Harry de forma posesiva.
—Ya-ya veo —, logró decir Harry de manera un poco vacilante.
Ahí estaba su respuesta; ya no hacía falta hablar con el desconocido chico Cortesano. Pero parte de él todavía quería hacerlo, tan solo para encontrar a una persona que fuese afín a su situación.
Mirando fijamente al atractivo rostro de su contratante, cualquier otro pensamiento abandonó la mente de Harry y sintió una punzada en su corazón mientras recordaba la más bien terrorífica revelación de sus sentimientos hacia el Señor Oscuro. Aunque no estaba totalmente convencido de que fuese amor, ciertamente había algo.
Y Harry se estaba dando cuenta con rapidez de que aquello estaba derribando sus reticencias acerca de acostarse con el hombre, mostrar sus sentimientos y entablar una relación íntima sabiendo que nunca recibiría amor a cambio.
Si lo que estaba sintiendo era amor, ¿no debería confiar al menos en que el Señor Oscuro cuidaría de él? ¿No había demostrado su valía yendo en su ayuda y proporcionándole lujos que nadie de su casta había disfrutado? Incluso si no era amor... ¿podría Harry conformarse con las atenciones de Lord Voldemort?
Harry parpadeó en un rayo de pura comprensión.
Sí.
Sí que podía.
Por ahora, al menos, era suficiente.
Muy consciente de los ojos color carmesí que se asomaban con avidez a los suyos verdes, Harry pensó, expectante y con una pizca de nerviosismo.
Estoy preparado.
Encarándose de repente de forma directa con el Señor Oscuro, Harry se quedó inmóvil como un animal atrapado en un haz de luz cegador. Sus ojos color esmeralda fijaron la vista certeramente en su contratante, esperando por su reacción.
—¿Estás seguro? —preguntó Lord Voldemort con voz ronca, su tono mezclado con lujuria y deseo.
—Sí —, respondió Harry sonando tan enérgico como pudo incluso aunque sus rodillas estaban temblando. ¿En qué se estaba metiendo?
Puro y ávido deseo invadió los ojos color rubí, derramándose en ellos y haciéndolos oscurecerse hambrientos. La mano del Señor Oscuro se alzó para acariciar la mejilla de Harry y se inclinó como si fuese a besar al muchacho frente a toda aquella gente. Como si se refrenase, Lord Voldemort hizo una pausa y en vez de ello murmuró suavemente—, esta noche. Después del anuncio de los Campeones del Torneo de los Tres Magos.
Inspirando de forma temblorosa, Harry se armó de valor y asintió despacio, con una vacilante sonrisa bordeando sus labios.
Percibiendo los evidentes signos de nerviosismo, Lord Voldemort apretó el hombro de Harry de manera reconfortante y prometió suavemente—, cuidaré de ti —. El muchacho frunció un poco el ceño como si le molestase esa más bien afectuosa expresión.
...cuidaré de ti.
Eso sería suficiente... por ahora.
Hermosa y elegante en un vestido azul hielo, Fleur se mezcló con los invitados a la gala del Señor Oscuro. Como representante del gobierno francés, actualmente asociada con el grupo de Beauxbatons, naturalmente había sido invitada al evento.
Para su frustración, Voldemort había mantenido a Harry Potter a su lado durante toda la tarde, y no había habido absolutamente ninguna oportunidad para que ella se acercase y le advirtiese sobre lo que iba a ocurrir esa noche. No podía evitar pensar que el Señor Oscuro sabía que habría gente allí en la gala que intentaría avisar a su Cortesano.
La chica de diecinueve años atrajo la atención de Sirius Black, el cual había sido invitado simplemente porque daría mala impresión si el Señor de la Noble y Antigua Casa de Black no estuviese presente, e inclinó su cabeza hacia la rosaleda cercana a los invitados allí reunidos.
Sirius se dio por enterado de sus intenciones de hablar con él en privado y haciendo un esfuerzo apartó su mirada de su ahijado, el cual estaba a punto de ser molestado por su prima Bellatrix. Apretando sus dientes ante las acciones de la mujer, Sirius se acercó a la mesa de las bebidas.
Desde allí miró a su alrededor hábilmente para ver si había algún espectador dirigiendo su mirada hacia él en la actualidad. Su humor se oscureció cuando descubrió a dos hombres observándole discretamente.
Necesitaba una distracción.
Ocultando una sonrisa burlona cuando encontró la oportunidad perfecta, Sirius rozó de forma distraída a un grupo de mujeres sangres limpias. Fingiendo perder el equilibrio, el hombre empujó cuidadosamente a la mujer más cercana a él hacia su compañera.
Con un estridente chillido la mujer tropezó con su amiga, derramando sus bebidas y causando un tremendo alboroto que atrajo convenientemente todas las miradas en el área circundante. Permitiendo que un gesto de suficiencia asomase a su rostro, Sirius observó con satisfacción mientras sus dos espías permitían que su atención se distrajese hacia las alteradas mujeres sangres limpias.
Mientras la gente se apresuraba a ayudar a las dos mujeres a ponerse en pie y calmarse, Sirius se alejó de manera confiada y se dirigió hacia la rosaleda. Usando las sombras creadas por los pabellones y los dispersos árboles ornamentales, el hombre logró llegar al jardín sin ser detectado.
Fleur estaba sentada en un banco de piedra, dando vueltas de manera ausente con sus dedos un rizo de pelo rubio. Era la perfecta imagen de una frívola mujer sangre limpia, y para el observador casual parecía simplemente estar tomando una bocanada de aire fresco en la rosaleda.
—Miss Delacour —, la llamó Sirius suavemente, alertándola de su presencia.
Sus penetrantes ojos azules se volvieron hacia él rápidamente y se puso en pie para recibir de manera más apropiada a su colega de la Orden.
—Monsieur Black. He examinado el jardín y he neutralizado dos conjugos de escucha. Podemos hablag libgemente ahora.
—¿Has completado la primera fase de tu misión? —preguntó con urgencia Sirius.
—Oui. El Cáliz ha sido manipulado y nadie lo sabe pog ahora —, respondió inmediatamente la joven con un brillo de triunfo en sus ojos color azul aciano.
—¿Estás segura de que no hay forma de escapar del contrato de los Tres Magos? —la interrogó el hombre con preocupación.
—Es imposible. El contrato entre un Campeón y el Togneo es más fuegte que cualquier otro acuerdo pge-existente. El plan tendrá éxito sin duda —, aseguró Fleur al hombre mayor con una sonrisa confiada.
Sirius se relajó y dejó que algo de su ansiedad se desvaneciese. Con suerte esta noche estarían un paso más cerca de rescatar a Harry.
Y aun así, había una sensación de temor en la boca del estómago de Sirius que se negaba a irse.
Era la promesa de que de alguna forma, algo iba a ir mal.
Si Harry había pensado que entrar en un salón de baile lleno de extraños era angustioso, lo era aún más entrar en el Gran Salón de Hogwarts. Conocía a la mayoría de la gente en su interior –la veía diariamente durante la escuela– y era vergonzoso tener que entrar del brazo de Lord Voldemort bajo sus atentas miradas.
El sillón del Director había sido cortésmente dejado vacío, y Snape ocupaba el siguiente asiento justo a su derecha. Harry se dio cuenta mientras caminaba hacia el estrado que una pequeña silla había sido colocada a la izquierda del sillón de alto respaldo del Director, y asumió que esa sería su posición durante esa noche.
Deseando poder simplemente sentarse con los otros alumnos de sexto año, mezclarse con la multitud y convertirse en sólo otra cara más, Harry luchó por mantener una apariencia sosegada. Hábilmente evitó la mesa de su curso, sintiendo docenas de ojos clavándose en su cabeza mientras pasaba.
Al cruzar junto a la mesa de quinto año Harry no pudo evitar echar un vistazo a un lado ligeramente para fijar sus ojos en los de Luna. La chica le dedicó una radiante sonrisa que no pudo evitar corresponder en menor grado. Sintiéndose repentinamente un poco más fortalecido Harry fue capaz de mantener su cabeza alta una vez más y finalizar el recorrido hasta el estrado.
Esperando a que el Señor Oscuro tomase asiento, al igual que todo el mundo en la habitación, Harry fue al fin capaz de dejarse caer en su silla de cortesía en cuanto su contratante hubo ocupado su sitio. Hubo una ola de movimiento mientras las personas presentes se sentaban por su parte.
Snape se puso en pie y se acercó al podio colocado junto al Cáliz de Fuego, que ardía lentamente como si estuviese impaciente por anunciar a los Campeones. Bajo la mirada vigilante de su Señor, el Director de Hogwarts invitó a los estudiantes reunidos, profesores y huéspedes a disfrutar la cena en su habitual tono áspero.
Mientras los platos en el Comedor se llenaban de comida se palpó la tensión en la atmósfera, con los estudiantes ansiosos por terminar la cena y que se anunciase a los Campeones. Las quinielas se multiplicaban a través de la población estudiantil, la gente cambiando sus apuestas caprichosamente en el último minuto. La excitada cháchara era ensordecedora, sin embargo Harry pronto descubrió que había conjuros amortiguadores de ruido sobre el estrado para prevenir que el alboroto de los estudiantes eliminase cualquier oportunidad de conversación.
Escogiendo algo de comida para poner en su plato, Harry miró por el rabillo del ojo para ver quién se sentaba a su otro lado. Para su sorpresa vio a Lucius Malfoy, tan cortés como siempre, cortando pulcramente un trozo de carne de venado.
Harry no se había dado cuenta de que el hombre había llegado antes que Lord Voldemort y él, pero tenía sentido que el hombre estuviese allí considerando su posición como principal consejero político del Señor Oscuro.
Como si sintiese la mirada de Harry, el hombre rubio se giró ligeramente y ofreció a Harry una débil sonrisa antes de volverse hacia la persona al otro lado. Harry fue dejado solo para comer su cena en silencio, sintiéndose bastante desolado. Antes de que el sentimiento tuviese siquiera la oportunidad de asentarse sintió una mano estrechando la suya bajo la mesa.
Alzando la vista sorprendido, Harry se topó con los ojos rojos de Lord Voldemort y sintió ese nudo demasiado familiar en su estómago. Pensar que esa noche iban a...
La inocente caricia de repente se volvió mucho menos inocua mientras el Señor Oscuro escuchaba ese pensamiento fugaz tras los brillantes ojos esmeraldas de Harry. La mano de Lord Voldemort subió por su brazo, dejando un rastro de carne de gallina tras de sí y acarició provocativamente el muslo cubierto por el pantalón del joven.
La respiración de Harry se aceleró cuando los dedos se deslizaron un poco más abajo, tan cerca, pero después se retiraron completamente y Harry se quedó jadeando en voz baja, frustrado y algo más que un poco excitado. Sin embargo la interrupción de su contratante resultó ser necesaria cuando los platos en el Comedor se limpiaron por sí solos mágicamente.
Era el momento de anunciar a los Campeones.
Con Lord Voldemort supervisando desde su silla de alto respaldo, los tres Directores de las escuelas se levantaron y se acercaron hacia el Cáliz. Harry aprovechó la oportunidad para recuperar fuerzas y observar a los Directores de Beauxbatons y Durmstrang.
El Director de Durmstrang era un hombre alto y de alguna forma inquietante, con rasgos marcados y penetrantes ojos marrones que a Harry le dieron la impresión de que podían observarlo todo. La Directora de Beauxbatons era una mujer gigantesca, bastante atractiva pero con una presencia ciertamente imponente.
Echando un vistazo a sus núcleos mágicos Harry se quedó muy impresionado con sus niveles de magia, percibiendo el aura increíblemente Oscura que rodeaba el núcleo del Director de Durmstrang. Por el contrario su compañera tenía un aura inmaculada. Harry se preguntó de manera ausente si sus escuelas reflejaban su método preferido de hacer magia antes de empujar a un lado esos pensamientos para centrarse en el Cáliz de Fuego.
—Cuando los nombres de los Campeones sean pronunciados, entrarán en la cámara situada tras la mesa del profesorado donde recibirán sus primeras instrucciones —, comenzó Snape en un ensayado tono de voz.
Con un toque casual de su varita las velas del Gran Salón se apagaron sumiendo la habitación entera en una fantasmagórica semi-oscuridad. Las llamas blanco-azuladas del Cáliz brillaron con más fuerza en las sombras y los ocupantes de la cámara se quedaron en silencio ante la visión del danzante fuego.
Repentinamente las llamas se volvieron de un color rojo carmesí que a Harry se le asemejó a los ojos de Lord Voldemort, y una lengua de fuego se elevó para expulsar un único trozo de pergamino del Cáliz. Snape cogió el pergamino con rapidez, y se inclinó hacia las llamas nuevamente azul-blanquecinas, leyendo las palabras escritas en él.
—El Campeón de Durmstrang será Konstadin Karkaroff —, anunció Snape.
Hubo un estruendoso aplauso desde la mesa de Durmstrang mientras un guapo y fornido chico se ponía en pie y avanzaba de forma elegante. Mientras pasaba junto al Cáliz de camino a la cámara de recepción Harry se dio cuenta de cómo alzaba la vista para encontrarse con los ojos de su Director.
Había una expresión descaradamente orgullosa y complacida en el rostro del hombre mientras aplaudía sonoramente al Campeón de Durmstrang, y Harry se preguntó cuál sería su relación. Parecían bastante similares en aspecto así que quizá eran padre e hijo o tío y sobrino.
Konstadin desapareció en la cámara tras la mesa de los profesores y el aplauso y la cháchara finalmente amainaron mientras el Cáliz cambiaba de color una vez más. Otro trozo de pergamino fue expulsado de las llamas, para ser cazado de nuevo por Snape.
—La Campeona de Beauxbatons —, dijo—, es Antoinette Chauvette.
Harry sofocó una risita ante la atroz pronunciación del nombre francés por parte del hombre, observando divertido mientras una joven pelirroja se alzaba grácilmente de la mesa de Beauxbatons, su rostro fijo en una expresión de descontento ante la carnicería hecha con su nombre.
Ella también abandonó el Gran Comedor y entró en la cámara, dejando sólo al Campeón de Hogwarts por ser revelado. Harry se inclinó hacia delante expectante mientras el Cáliz llameaba en rojo por tercera vez esa noche y una pequeña pieza de pergamino era liberada en las manos a la espera de Snape.
—El Campeón de Hogwarts —, dijo, con un apenas perceptible desdén asomando a sus labios—, es Cormac McLaggen.
El arrogante muchacho se puso de pie ante el bullicioso aplauso de su pandilla de amigos y seguidores, con una sonrisa engreída en su rostro mientras pasaba pavoneándose junto a la mesa del profesorado hacia la cámara al otro lado. Hubo muchas caras de disgusto en la multitud mientras el dinero era discretamente intercambiado a causa de las apuestas perdidas. Otros tenían expresiones de irritación simplemente porque el joven elegido, aunque tenía bastante talento en clase, pecaba de exceso de confianza y era un vanidoso sin remedio. Sólo se podía esperar que aprendiese algo de humildad antes de perder el Torneo para Hogwarts.
—Con los tres Campeones ya elegi- —comenzó a decir Snape. La visión del Cáliz de fuego llameando en rojo de nuevo le interrumpió. Susurros frenéticos estallaron y la gente más atrás se puso en pie para ver mejor qué estaba ocurriendo.
Harry estaba tan sorprendido como el resto de los presentes en la estancia, e inconscientemente alargó su mano para coger la de Lord Voldemort una vez más mientras una sensación de temor se arrastraba a su estómago. Se sintió aliviado al sentir la presión en su mano mientras el Señor Oscuro aceptaba calmarle.
La expresión de desconcierto en la cara del avinagrado Profesor de Pociones habría sido hilarante cualquier otro día, pero Harry no pudo reunir ningún sentido del humor mientras observaba al hombre coger el trozo de pergamino, que había sido escupido fuera sin ceremonia.
Por unos breves e intensos instantes miró como si no comprendiese lo que estaba leyendo. Entonces, en un brusco movimiento, arrugó el pergamino con una mano y anunció con voz clara—, ha habido una complicación imprevista, que debe ser atendida inmediatamente. La ceremonia ha concluido por esta noche, así que pueden volver todos a sus dormitorios.
Entonces en una voz más baja para que sólo aquellos en el estrado pudiesen oírle—, un cuarto Campeón ha sido elegido. Por razones obvias no he hecho público su nombre a los estudiantes.
Jadeos asombrados resonaron y varias voces se alzaron especulando acerca de este suceso inaudito.
— -Engañado al Cáliz-
—¡Imposible! Eso es-
— -exijo saber cómo-
—Silencio.
La fría y única orden del Señor Oscuro hizo que la charla cesase y con todo su imponente porte Lord Voldemort se puso en pie y declaró—, discutiremos esto en privado en la cámara del Campeón. ¿Si los Directores de las escuelas y los consejeros diplomáticos pueden seguirme?
Harry tomó esto como su señal para poner su brazo en el del Señor Oscuro y permitir que le arrastrase hasta la cámara.
Tras él siguiéndole estaban Snape y los dos anónimos Directores de las escuelas, así como Lucius Malfoy y los dos asesores diplomáticos restantes. Cruzaron las puertas de la cámara y siguieron por un corto pasadizo hasta una elegante habitación.
Los tres Campeones estaban desperdigados por el lugar en varias posiciones, evitando los ojos de los demás y prefiriendo permanecer en un tenso silencio. Después de todo iban a ser rivales para la Copa.
Cuando el grupo de Directores y consejeros llegó para interrumpirles todos se pusieron firmes y esperaron con ansiedad sus primeras instrucciones. En vez de ello fueron saludados con las noticias de que un cuarto Campeón había sido elegido.
Después de acallar sus gritos de indignación ante este giro de los acontecimientos, el Director de Durmstrang hizo la pregunta que todo el mundo estaba deseando realizar.
—¿Quién es el cuarto Campeón?
Snape echó un vistazo por la habitación y cuando sus ojos negro ónice cayeron sobre Harry él sintió su corazón hundirse y simplemente supo que iba a verse atrapado de alguna forma en esto.
—Harry Potter, un estudiante de Hogwarts.
A juzgar por las confusas miradas en los rostros allí reunidos Harry se dio cuenta aturdido de que no tenían ni idea de quién era él; de que estaba presente en la habitación. De forma distante percibió una sensación de enorme rabia y la sintió mientras Lord Voldemort estallaba, furioso.
—Mi Cortesano no va a competir en el Torneo de los Tres Magos. No lo permitiré.
Lentamente los ojos en la habitación se clavaron en Harry, allí de pie confuso bajo su sorprendido e incrédulo escrutinio.
Merlín, ¿en qué se había metido ahora?
Continuará...
Nota de Autora: Perdón por dejaros ahí en ese momento clave. Tendréis que esperar y ver si Harry realmente tiene que competir en el Torneo o si Lord Voldemort tiene algo bajo la manga...
Y esperemos que esta complicación no interrumpa la acción entre Lord Voldemort y Harry.
¿Alguien adivina quién es el otro chico Cortesano? No ayudé mucho con la descripción, pero seguro que con la edad aproximada y sus vagas características tenéis algunas ideas. Estoy segura de que alguien podrá averiguarlo.
Con suerte este capítulo habrá aclarado por qué Harry nunca recibió adiestramiento para complacer a una contratante femenina. Para ser honesta, nunca se me pasó por la cabeza hasta que alguien por fortuna lo comentó. Estoy ligeramente avergonzada como escritora de admitir este error.
Gracias por vuestro maravilloso apoyo y comentarios.
Drops of Nightshade x
¡Hola!
¿Qué os ha parecido el capítulo de hoy? Tenemos un poco más de información sobre el porqué en la presentación de Harry sólo había hombres ¿alguien más se lo había preguntado?
Y tenemos a un nuevo Cortesano, yo ya tengo mi teoría de quién puede ser ¿vosotras qué pensáis? Esperemos que vuelva a salir y la autora no nos deje con la incógnita. Aunque después de lo que ha pasado al final del capítulo, no sé yo si Harry tendrá mucho tiempo para conocer a otros Cortesanos (Voldemort lo terminará atando a la pata de la cama, pobre, si no es una cosa es otra)
Esperamos que os gustase la actualización y que nos dejéis algún comentario ^_~
Muchas gracia a aquellas personas que se toman unos momentos para dejarnos sus opiniones sobre la historia.
¡Nos vemos en unos días!
Un saludo ^_^
Traducciones. A ver qué sale.
