Título: The Courtesan (El Cortesano)
Autor: Drops of Nightshade
Traducción: Traducciones. A ver qué sale
Enlace a la historia original: s/8741238/1/The-Courtesan

Desde aquí, el equipo de Traducciones. A ver qué sale desea agradecer a Drops of Nightshade el habernos concedido el permiso para traducir esta historia y su continuación.
¡Muchas gracias! ^_^


Aviso: Interacción H/H, lee bajo tu propia responsabilidad.

Nota de Autora: Nunca sería tan cruel como para negaros vuestra (larga, largamente esperada) interacción entre Voldemort y Harry, así que disfrutadla, mis maravillosas lectoras. ;)

Drops of Nightshade x


Nota de los Traductores: Para cumplir con las normas de calificación de , el contenido sexual de este capítulo y otros ha sido eliminado o suavizado. Si deseáis leer la escena completa, podéis hacerlo en Slasheaven.


Capítulo Veinte

Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería

1996


—¿Él es el cuagto Campeón? —preguntó una voz con acento en tono acusatorio.

Harry se volvió para ver a una joven y atractiva mujer de pelo rubio encarada con el resto de los presentes en la habitación, su mano apuntando a Harry de forma crítica como si él hubiese tenido algo que ver con que su nombre saliese del Cáliz.

—Debo protestar. Es demasiado joven para competir —, añadió la Directora de Beauxbatons imperiosamente.

El Director de Durmstrang no hizo ningún comentario sobre el asunto, y por la manera en la que sus ojos marrones miraban hacia Lord Voldemort parecía ser demasiado cuidadoso como para hacer ninguna aportación.

—Lo repetiré de nuevo —, declaró Lord Voldemort fríamente—. Mi Cortesano no participará en el torneo. No sólo es menor de edad, sino que sólo recientemente ha comenzado a aprender a usar su poder.

Hubo una leve pausa antes de que Lucius murmurase suavemente—, está el asunto del contrato mágicamente vinculante, Mi Señor.

Harry frunció el ceño, sin comprender a qué se estaba refiriendo el sangre limpia. El consejero político de Durmstrang habló en ese momento, con una mirada de disculpa dirigida hacia el Señor Oscuro—. Las reglas de la competición estipulan claramente que si el nombre de una persona sale del Cáliz, está obligado a participar. Es un contrato mágicamente vinculante que sólo puede ser roto por la muerte o por la completa y permanente eliminación de la magia de un individuo—. El hombre recitó esto de una manera que indicaba que había salido directamente de un libro de reglas.

Harry palideció ante ese fragmento de información, comprendiendo al fin que iba a tener que competir en el Torneo. Siendo las otras únicas alternativas la muerte o que se le despojase de su magia, Harry no deseaba siquiera considerarlas.

Mirando desesperadamente a su contratante, el corazón de Harry casi se paralizó ante la contemplativa expresión de su rostro. No le quitaría su magia, ¿verdad? La principal razón por la que a nadie de la casta servil se le extirpaba su magia de forma permanente era porque esa operación a menudo desembocaba en la completa locura del paciente. La práctica estaba reservada para los criminales del peor tipo, que eran castigados de esa manera antes de recibir el Beso de un Dementor.

Apretando los puños, Harry tomó la firme resolución de que si Lord Voldemort decidía quitarle su magia para protegerle del Torneo, haría lo posible por suicidarse antes de que su poder le fuese arrancado.

—¿Sin duda no está considegando quitarle su magia? —dijo la misma mujer de antes, reflejando los pensamientos de Harry mientras sus ojos color azul aciano se abrían horrorizados.

Lord Voldemort le dedicó todo el peso de su ardiente mirada roja, y Harry se dio cuenta de cómo sus ojos evitaban los del hombre. Así que ella sabía acerca de su habilidad con la Legeremancia.

—Lo que haga o no haga con mi Cortesano no es asunto de su incumbencia, Miss Delacour. Haría bien en recordarlo —, dijo él con un ligero siseo bajo sus palabras.

Con su rostro encendido por la vergüenza, Delacour retrocedió ligeramente, sus ojos deteniéndose en Harry con más que una pequeña preocupación en sus profundidades. La Directora colocó una mano sobre el hombro de la joven a modo de advertencia.

—Lo que quiero saber ahora es cómo acabó el nombre de Potter en el Cáliz, para empezar —, habló la despectiva voz de Snape.

—Seguramente él lo puso allí —, la Campeona de Beauxbatons habló por primera vez, apartando a un lado su pelo pelirrojo. A Harry la acción le recordó vagamente a Ginny—. Es un gran honor ser elegido por el Cáliz, por supuesto.

—Eso sería plausible —, dijo Lucius suavemente—. Si Harry hubiese estado en Hogwarts en ese momento.

Hubo otro silencio antes de que el Director de Durmstrang preguntase—, ¿dónde estaba el chico si no en el colegio?

—Se estuvo recuperando en mi Ciudadela durante el tiempo en el que el Cáliz estuvo en Hogwarts. No hay forma de que pudiese haber puesto su nombre en él —, explicó Lord Voldemort.

—¿Podría haber pedido a un estudiante mayor que colocase su nombre dentro? —preguntó Kostadin Karkaroff directamente, sin ningún tono acusatorio. Simplemente estaba explorando las posibilidades.

—Su correo está controlado y dudo que un mero estudiante pudiese haber manipulado el Cáliz en primer lugar —, respondió Lucius llanamente.

Miradas de sospecha se intercambiaron en la cámara ante ese pensamiento, y antes de que los dedos pudiesen empezar a señalar, el Señor Oscuro se dirigió a Lucius diciendo—, me retiraré ahora con mi Cortesano a las habitaciones del embajador. ¿Harías el honor, Lucius, de dar las primeras instrucciones a los Campeones?

Cuando el hombre inclinó su cabeza afirmativamente, Lord Voldemort se volvió hacia el resto de los presentes en la habitación y dijo claramente y sin ninguna ambigüedad—, Harry Potter no competirá. Cómo haré para asegurarme de ello es asunto mío.

Harry sabía que estaba temblando pero a pesar de todo colocó valientemente su mano sobre el brazo de su contratante y enderezó sus hombros tanto como pudo –considerando las circunstancias–. Ignorando las miradas de lástima dirigidas en su dirección, Harry abandonó la cámara junto al Señor Oscuro.

¿Quién había puesto su nombre en el Cáliz?


Las habitaciones del embajador en Hogwarts consistían en un vestíbulo, un salón de recepciones, comedores formal e informal, un estudio y un dormitorio principal sencillamente enorme con baño incluido.

Harry nunca había explorado esta sección del castillo, porque cuando no estaban en uso las habitaciones simplemente se desvanecían hasta que eran requeridas una vez más. Investigando los libros en el estudio, pensando para sí mismo si habría algún título de magia Oscura, Harry hizo todo lo posible por calmar sus nervios tras la sorpresa de que su nombre saliese del Cáliz.

Quienquiera que lo hubiese puesto allí obviamente le deseaba muerto; ¿por qué si no pondrían el nombre de un mago menor de edad y sin entrenamiento como candidato a una competición extremadamente letal?

Vagabundeando desde el estudio hasta el salón, Harry encontró al Señor Oscuro sentado en uno de los sillones reclinables esperando su llegada.

—Tengo algo que proponerte, Harry —, declaró Lord Voldemort con firmeza, haciendo una seña al muchacho para que se sentase frente a él.

Tomando asiento en el otro sillón, Harry cruzó sus manos pulcramente sobre su regazo y miró valientemente a los ojos del Señor Oscuro preguntando—, ¿qué desea proponerme, Mi Señor?

—Una solución para el asunto del Torneo de los Tres Magos.

Harry se puso tenso, temiendo ya que su contratante fuese a sugerir que Harry le permitiese quitarle su magia de forma permanente. Porque él nunca permitiría que eso ocurriese. Antes moriría que-

—No Harry, no te quitaré tu magia. Sería un trágico desperdicio de talento y potencial. Hay otra forma de evadir el contrato del Cáliz de Fuego que actualmente te ata.

—¿Otra forma? —Harry respiró, dolorosa esperanza arañando para salir por su garganta.

Un ceño fruncido revoloteó un instante por el rostro del Señor Oscuro y admitió—, el procedimiento es peligroso. Hay una posibilidad de que mueras... y de que yo también lo haga.

—¿Morir vos, Mi Señor? —preguntó Harry de forma incrédula, ya que la simple idea de aquel hombre aparentemente invencible pereciendo estaba más allá de su capacidad de comprensión.

—Sí. Si decides aceptar esta opción entonces debo estar involucrado. Debo poner mi vida en peligro.

—No, Mi Señor —, dijo Harry de forma impulsiva. Una pequeña parte de su cerebro sugirió astutamente que si el Señor Oscuro moría, también lo haría su retorcido sistema. Pero Harry no estaba escuchando. Estaba abrazando la parte de sí mismo que poco a poco se estaba enamorando de ese insidiosamente atractivo hombre—. No puedo aceptar esa alternativa si supone que su vida estará en peligro.

—¿Preferirías ser despojado de tu magia a que yo potencialmente muera? —preguntó Lord Voldemort con genuina curiosidad.

Harry dio un respingo, deteniéndose un momento a sopesar las consecuencias de cada posibilidad. Finalmente habló en voz baja diciendo—, me suicidaría ante de que eso ocurriese. Usted debe ser capaz de continuar viviendo sin tener que pasar por eso.

—Entonces ya me has respondido. Estudiaremos mi plan —, dijo el Señor Oscuro tranquilamente.

—¿Puedo conocer los detalles de la propuesta, Mi Señor? —preguntó Harry con indecisión, planteándose si esa era otra de esas cosas que su contratante deseaba mantener en secreto.

—Sí, por supuesto Harry. Tienes que saber lo que ocurre para sobrevivir al proceso —, dijo el Señor Oscuro en un tono suave.

Harry esperó expectante a que llegase la explicación, preguntándose acerca de qué solución habría ideado Lord Voldemort. ¿Quizá tendría su magia restringida temporalmente? No era agradable, pero ciertamente era mejor que arrebatársela de forma permanente. Pero el consejero de Durmstrang había dicho que la única forma de eludir el contrato era la extirpación completa...

—Básicamente, deberemos unir nuestros núcleos mágicos.

Harry se quedó inmóvil y miró a su contratante sin comprender. ¿Que harían qué con sus núcleos mágicos?

—Cuando nuestros núcleos se unifiquen, te volverás incapaz de competir en el Torneo debido al poder incrementado que manejarás. Es una infracción de las normas tener a una persona participando que pueda hacer uso de otra fuente de magia.

—Pero... —. Harry se detuvo desamparado. ¿Por dónde empezaba a preguntar?—. ¿Por qué debo estar unido a usted?

Viendo el enojo en el rostro del Señor Oscuro, los ojos de Harry se abrieron de forma cómica y añadió rápidamente—, ¡no es que no agradezca que se me ofrezca tal honor! Es sólo que, ¿por qué debe ser puesta en peligro su vida? Seguramente uno de sus Mortífagos podría unirse conmigo.

—Imposible —, le espetó Lord Voldemort de forma cortante—. Tu núcleo mágico debe tener cierto grado de compatibilidad con tu pareja antes de someterse al ritual. El día que te conocí te dije que nuestros núcleos estaban de hecho sintonizados. La naturaleza única de tu magia impediría que te unieses con éxito con cualquier otro que no sea yo.

Harry se sentó de nuevo en el sillón, digiriéndolo todo. Sintiendo las preguntas presionando con urgencia para ser respondidas, Harry preguntó—, ¿cuál será la naturaleza de este vínculo... qué es la unión de los núcleos?

Aparentemente cómodo respondiendo a esto, Lord Voldemort adoptó el tono que utilizaba cuando le daba a Harry una clase sobre teoría de la magia.

—Los vínculos mágicos se realizan raramente en la actualidad debido a la complejidad y la naturaleza altamente peligrosa del ritual. En el pasado, el proceso se incluía de forma habitual en los matrimonios para asegurar la fidelidad y la dedicación constante de la pareja.
Sin embargo, debido a la alta tasa de víctimas la práctica fue prohibida para todos menos para aquellos que puedan obtener un permiso del Ministerio. Muy pocos se atreven a unir sus núcleos mágicos a otros con un riesgo tan elevado amenazando a ambos participantes.

—¿Por qué decidirían dos personas pasar por eso, con todos los riesgos? Sé que nuestra circunstancia es especial, pero ¿por qué alguien arriesgaría no sólo su vida sino la vida de la otra persona involucrada? —preguntó Harry.

—Poder —, respondió llanamente Lord Voldemort—. Vinculando tu núcleo mágico a otro, no sólo puedes recurrir a tus propias reservas mágicas, sino también a las de tu pareja. Más aún, cualquier rasgo mágico es compartido y otorgado al otro. Como la habilidad de hablar en Pársel o ver la magia.

Harry parpadeó sorprendido al escuchar su propio talento único mencionado, antes de sentir una semilla de excitación creciendo en él. Ser capaz de hablar con las serpientes sería maravilloso. Sería como tener su propio lenguaje privado con su contratante.

—¿Hay algún inconveniente? —preguntó Harry rápidamente antes de entusiasmarse demasiado. Seguramente habría aspectos negativos de vincular dos núcleos mágicos.

—Además de la posibilidad de que ambos participantes perezcan en el ritual para unificar sus núcleos, hay una cuestión clave respecto a conectar tu poder. Después de la ceremonia y de una unión exitosa, si uno de los dos participantes muere, el otro terminará como un squib.

—¿Un squib? —dijo Harry con horror. Si el Señor Oscuro moría después de que se vinculasen, él permanecería vivo pero sin ningún poder. Por otro lado si él moría entonces el líder de la Gran Bretaña mágica no sería más que un squib, por muy imposible que pareciese.

—Sí. Ahora comprendes todas las implicaciones de realizar este ritual.

—¿Todavía... desea vincularse conmigo, sabiendo lo que pasará si yo muero? —le preguntó Harry a su contratante.

—Si no lo hago, entonces te suicidarás. Si lo hago y el ritual funciona correctamente, obtendré una enorme fuente de poder y te mantendré fuera de peligro.

—¿Cuándo llevaremos a cabo ese ritual del que habla? —preguntó Harry sin confirmar todavía que desease realizar el vínculo.

—Debe realizarse antes de la Primera Prueba, que será el veinticuatro de Noviembre. Sin embargo no podemos llevar a cabo la ceremonia un día cualquiera. Debe ser en un día favorable, un día de poder—. Un gesto contemplativo apareció en el rostro del Señor Oscuro y dijo con cuidado—, el siguiente día de importancia en el año mágico es el equinoccio de Otoño.

—¿Cuándo es eso, Mi señor? —preguntó Harry.

—Sin incluir hoy... —. Lord Voldemort hizo una pausa y entonces dijo con seriedad—, tendrá lugar dentro de cuatro días.

—¿Cuatro días? —repitió Harry con sorpresa. Estaba increíblemente cerca. Recordando de repente el acontecimiento a finales de Octubre, Harry preguntó ansiosamente—, ¿y qué hay de Samhain? Ese es un día de poder, ¿verdad? Si hacemos el ritual entonces, tendremos más tiempo para prepararnos.

Pero su contratante ya estaba meneando su cabeza.

—Como sabes, Samhain es el momento en todo el año en que el velo entre el mundo de los vivos y el mundo de los muertos es más fino. Si nos vinculamos ese día, hay una alta probabilidad de que nuestro ritual sea interrumpido por sombras indeseadas, atraídas a la ceremonia. O nos vinculamos dentro de cuatro días, o no lo hacemos.

El ultimátum hizo que Harry apretase sus puños sobre su regazo. Odiaba ser empujado a situaciones donde realmente sólo le quedaba una opción.

—Será en el equinoccio de Otoño —, dijo por fin a través de sus dientes apretados.


Tras su discusión, Lord Voldemort se acomodó en el estudio para leer con atención los títulos y documentarse acerca de la ceremonia de vinculación. Invitó a Harry a hacer pleno uso del baño y sus comodidades y el joven le tomó la palabra.

De pie bajo la cascada de agua, Harry recordó con un sobresalto lo que había prometido a su contratante esa noche.

Sexo.

¿Lo harían igualmente, incluso con el drama que había tenido lugar esa noche y la inminente ceremonia de vinculación?

Cerrando los grifos Harry salió de la habitación cálida y llena de vapor y alcanzó una mullida toalla blanca. Mientras se secaba, el chico de ojos esmeralda buscó de forma ausente sus ropas, las cuales había dejado en la repisa.

No estaban allí.

Haciendo un alto en sus atenciones, Harry examinó la habitación con sus ojos, buscando desesperadamente sus pertenencias perdidas.

Maldición.

Los elfos domésticos debían haber hecho desaparecer mágicamente sus ropas del baño para limpiarlas.

Lo cual significaba que iba a tener que volver a la habitación únicamente con una toalla como escudo.

Enrollándola con fuerza en torno a su cintura, Harry abrió un poco la puerta y emitió un suspiro de alivio al encontrar la habitación vacía. Obviamente el Señor Oscuro seguía ocupado en el estudio.

Aunque Harry estaba preparado para relacionarse íntimamente con su contratante, todavía sentía una ridícula cantidad de nerviosismo para alguien de su profesión. Aquello se originaba en parte por el miedo a no ser lo bastante bueno para el líder de la Gran Bretaña mágica.

Entrando en la habitación, Harry caminó hacia la cómoda y abrió el cajón superior para echar un vistazo dentro. Por suerte, el armario había sido provisto con una variedad de ropas, y Harry sacó con alegría unos boxers y un pijama de aspecto cálido.

Con un último vistazo por la habitación, sólo para asegurarse, Harry dejó que la toalla cayese de su cintura. Agachándose para ponerse los boxers Harry casi se abrió la cabeza con el cajón abierto cuando una lasciva voz tras él dijo—, bien, esa sí que es una visión agradable.

Girándose con rapidez, olvidando del todo el hecho de que estaba completamente desnudo, Harry se encaró con su contratante con un gesto de sorpresa en su rostro.

—¡La habitación estaba vacía! —le acusó, apuntando un dedo hacia el Señor Oscuro con indignación.

Dándose cuenta entonces de que estaba apuntando con un dedo al Señor Oscuro, Harry dejó que sus manos cayesen a sus costados, mordiéndose el labio y confiando en que no sería castigado por ser tan atrevido. Entonces recordó que estaba totalmente desnudo y se apresuró a tapar su entrepierna con un vivo rubor tiñendo sus mejillas.

Aquella debía ser una de las situaciones más embarazosas en las que jamás había estado.

Para su sorpresa un brillo divertido asomó a los ojos del Señor Oscuro y avanzó lentamente como si intentase no sobresaltar a un animal asustado.

En favor de Harry, no corrió, ni siquiera retrocedió cuando Lord Voldemort apartó sus manos, elevándolas para que quedasen enroscadas en torno a su cuerpo vestido.

—No deberías cubrirte, Harry. No frente a mí. Eres hermoso —, dijo el hombre sencillamente, en ese tono suyo que empleaba cuando algo era una verdad innegable.

Con el corazón encogido, Harry ofreció a Lord Voldemort una tímida sonrisa y cuando no ocurrió nada más, el muchacho se dio cuenta de que su contratante no iba a hacer nada hasta que estuviese seguro de que él quería ir hasta el final esa noche.

Ignorando a su cerebro, que le aconsejaba ser cuidadoso, Harry se puso de puntillas y presionó sus labios contra los del Señor Oscuro.

Era tan bueno como la última vez que lo habían hecho.

Cuando aquella lengua familiar recorrió su labio inferior, pidiendo permiso para entrar, Harry abrió su boca con un suspiro de éxtasis. Saqueando y reclamando cada centímetro de su boca, la mano de Lord Voldemort se desplazó al pelo negro de Harry como la última vez, haciendo que se acercase a él de forma que sus cuerpos quedaron estrechamente presionados el uno contra el otro.

Era confuso, una batalla de dientes y lenguas que Harry estaba perdiendo rápidamente mientras las últimas de sus inhibiciones le abandonaban al fin. La dureza que sentía ardiendo contra él, a la que él correspondía, enviaba escalofríos por el cuerpo de Harry allá donde tocaba.

Cuando sintió al Señor Oscuro empujarle suavemente hacia la cama le siguió sin ofrecer resistencia, notando la parte baja golpear sus piernas, haciéndole caer entre las sábanas y rompiendo el beso.

Respirando pesadamente, tirado sobre la cama con una necesidad creciendo en él de forma incesante, Harry alzó la vista hacia Lord Voldemort. Su contratante se cernía sobre él, su deseo ardiente reflejándose más y más en sus facciones, por una vez no fijadas en una serena máscara.

[Esta escena ha sido eliminada debido a su contenido sexual, no permitido en esta web.]

Lord Voldemort tomó el somnoliento cuerpo de Harry entre sus brazos, moviéndolo hacia la cabecera de la cama para abrir las sábanas y meterle bajo ellas. Harry sabía que estaba hecho un desastre, pero estaba demasiado cansado para pensar siquiera en otra ducha.

Cuando el Señor Oscuro se giró para marcharse Harry agarró su muñeca y alzó la vista con sus implorantes ojos verdes—. ¿No te vas a quedar... Mi Señor? —añadió al final, casi olvidando sus lugares en la sociedad al estar unidos en la intimidad.

—Yo no duermo; no tengo necesidad de una cama —, fue la respuesta de su inexpresivo rostro.

—No para dormir... tan solo quédese hasta que yo lo haga —, murmuró Harry, temiendo una vez más ser demasiado directo con sus sugerencias. Pero no podía soportar ser dejado a solas después del sexo, como un juguete usado y después desechado.

Se sorprendió cuando el Señor Oscuro inclinó su cabeza a un lado antes de trepar, todavía desnudo, a la cama junto a Harry, rodeando con un brazo el cuerpo del muchacho y atrayéndole más cerca bajo las sábanas.

—Muy bien —, fue su autoritaria exclamación.

Acomodándose en los brazos de su contratante, Harry cerró sus ojos y no pudo evitar que un suspiro de dicha escapase de él. Casi podía fingir que eran una pareja normal, que acababan de disfrutar de sexo magnífico e iban a descansar en los brazos del otro durante lo que quedaba de noche y hasta la mañana.

Justo antes de perderse en la oscuridad del sueño escuchó decir claramente al Señor Oscuro, y si se atrevía a pensarlo, suavemente—, no te veo como un juguete para ser usado y desechado. Significas más que eso.

Esa noche Harry se deslizó al sueño con una sonrisa en sus labios.


Continuará...

Nota de Autora: Bien, ¿qué os ha parecido? :/

Hay tanta presión cuando alguien ha estado esperando por algo durante tanto tiempo. Espero no haber decepcionado a ninguna de vosotras.

Hmmm, parece como si los planes de la Orden estuviesen empezando a desmoronarse... pero siempre pueden adaptarse a la nueva situación, no olvidéis eso...

Gracias por vuestro apoyo,

Drops of Nightshade x


¡Hola!

¿Qué tal? ¿Qué os ha parecido el capítulo de hoy? El Lord ha encontrado una forma de librar a Harry del Torneo, aunque menudos riesgos y consecuencias...

Ahora tendremos que esperar a que la Orden se vuelva a mover, porque no me creo que se vayan a quedar con los brazos cruzados ante este contratiempo (miedo me da lo que se les puede pasar por la cabeza o.O)

¡Y finalmente hemos tenido el ansiado lemon! Si os soy sincera pensaba que iban a posponerlo porque no tendrían muchas ganas después de los disgustos de esa noche, pero el Lord no iba a dejar pasar esa oportunidad XD

¡Aaaah! Me ha encantado la última frase de Voldemort *_*

¡Qué silenciosas estáis por esta página!

Espero que con el lemon os animéis a dejarnos algún comentario, ya sabéis que a los autores y traductores nos animan los comentarios de los lectores...

¡Nos vemos en unos días! ^_^

Un saludo

Traducciones. A ver qué sale.