¡HOLA BELLAS KAGAMIFANS! ¡Estoy muuuuuuuuy feliz! ¡Tuve presentación este Miércoles y admito que salió muy bien! -Excepto una danza que salió del asco, hahahaha-. Y no sé, estoy muy feliz por otras cosas, tho(?). A parte... ¡Estoy escribiendo mi primera novela original! (❁´▽`❁)*✲゚* Todavía no tengo el nombre realmente definido, pero la historia forma parte en Inglaterra a finales de los 1800, más o menos, es dramática-romántica con algo de terror psicológico, por si alguien está interesado en leerla para poder publicarla cuando esté lista. °˖✧◝(⁰▿⁰)◜✧˖°

En otras noticias(?) quiero hacer patrocinio a un fic de una amiga y senpai mía. -Corazón-. Su nombre es Ari y en Wattpad está escribiendo un fic genial llamado "Crazy and stupid teenage love" y... Es genial, ¡se los recomiendo mucho! (((o(≧∀≦)o)))

Bien... Como no tengo nada más que decir, supongo que iniciaré con el fic. ¡Mi única advertencia es que estaré abusando de Maji-tenshi! Y también... Que por fin es el cap con cositas algo subiditas de tono... Aunque no habrá lemon, en eso sí les fallo.

Disclaimer: No, Patricio, KnB no me pertenece.


Kagami y Kuroko habían sido los últimos que se encontraban en los casilleros puesto que se habían quedado a practicar un poco más de lo normal. El mayor, pero más bajo de ambos estaba extremadamente agotado por lo que decidió recostarse en el suelo mientras veía a su luz cambiarse de ropa y secarse el sudor con su toalla; el de hebras azul pastel estaba embelesado observando como los músculos del joven de piel bronceada se contraían y se relajaban al llevar a cabo una acción tan común en la vida cotidiana. Mientras estaba concentrado comiéndose a su compañero de equipo con la mirada, un destello lo distrajo, era precisamente del pezón izquierdo del menor de dónde venía la pequeña luz; el chico enfocó los ojos y se descubrió contemplando una pequeña pieza de metal que atravesaba la pequeña y rosada protuberancia en el pecho de su amigo. Un piercing.

Kagami tenía un maldito piercing en el pezón izquierdo y Tetsuya no se había enterado de nada, hasta hoy.

–Kagami-kun...–El nombrado se volteó a verlo, con una leve expresión de confusión dibujada en su rostro.

–¿Qué sucede Kuroko?–Preguntó, inconsciente de las múltiples reacciones que causaba en su "amigo".

Porque sí, el más bajo ya había aceptado que las reacciones que el pelirrojo causaba en él eran por deseo. Deseaba sentir el cuerpo del más alto pegado al suyo; arriba o abajo, realmente no le importaba, sólo quería tener su cuerpo cálido y grande oprimiendo contra el suyo, ser capaz de acariciar ese trasero que tanto le gustaba mientras-

–¿Kuroko?–Los pensamientos del joven de piel pálida se vieron interrumpidos por la repentina llamada de su luz.–Estabas distraído... ¿Qué ibas a decirme?

Y es que el mayor simplemente no podía con eso, frente a él se encontraba Kagami Taiga, a medio vestir y con el rostro todavía algo rojo debido a lo acalorado que estaba. La sangre que el peliazul tenía acumulada a sus mejillas, viajaría hacia otra parte sino hacía algo pronto...

–Estaba viendo tu pieza, Kagami-kun.–Dijo señalando el pecho de su compañero; el tigre sonrió y se acercó al de menor tamaño para tomar su mano y ayudarlo a levantarse.

–¿Te gusta?–La señaló sin tocarla.–Me lo hice recientemente, se los había visto a chicos de LA antes y me gustó tanto que quise hacerme uno... ¿Qué tal?

Contestó con la inocencia que le caracterizaba, a la vez que sonreía. "Oh, eres tan inocente, Kagami-kun" Pensó con malicia el de piel pálida para posteriormente acercar una mano al pectoral del más alto y acariciar levemente por la zona; el pelirrojo se alertó al sentir sus frías manos y le preguntó qué hacía, a pesar de que la respuesta era obvia. El de menor tamaño no respondió, simplemente observó las reacciones del tigre con mirada intensa, tanto así que Taiga terminó desviando la mirada. Por alguna razón sentir a Kuroko tan cerca le incomodaba y hacía sentir extraño; su corazón se aceleraba como si hubiera corrido cien vueltas a toda la escuela y su estómago dolía como si no hubiera comido en semanas pero... ¿Por qué?

¿Por qué sólo con él?

Los dedos fríos del jugador fantasma de pronto tocaron la pequeña pieza de metal y el pelirrojo no pudo acallar el jadeó que salió de sus labios. Se cubrió la boca avergonzado por aquel sonido y observó a su compañero con los ojos abiertos como plato, esperaba que Kuroko se alejara o algo, pero contrario a sus pensamientos, el chico tan sólo lo miraba con ojos de fascinación, encantado. El jugador fantasma volvió a rozar la pequeña protuberancia con sus dedos y esta vez tomó la pieza de metal entre sus dedos, escuchando como la respiración de su compañero se agitaba con el roce.

El pelirrojo estaba demasiado confundido para decir algo, además se sentía extraño. Normalmente cuando alguien le tocaba el piercing dolía pero con Kuroko no era así; al contrario, el delicado contacto de sus frías manos llevaba estremecimientos a todo su cuerpo y provocaba que su respiración se acelerara, junto con su ritmo cardíaco.

–Ku... Kuroko...–Llamó en voz baja.–Para...

–¿Parar qué, Kagami-kun?–El chico mantenía su rostro serio, pero el pelirrojo pudo darse cuenta del ligero tono de burla en su voz.

–No juegues... Mmmah...–Regañó mientras trataba de sacarse las manos del más bajo de encima con cuidado.

El de cabellos azules simplemente sonrió y retiró la mano mientras sonreía satisfecho y decía algo como "sólo quería molestarte un poco". El tigre se acaricio con cuidado dónde hace unos segundos el de menor tamaño lo había estado tocando y se colocó la camisa, para cuando terminó de cambiarse el otro ya se encontraba por la salida del gimnasio y lo observaba expectante. Taiga no lo sabía, pero el de ojos azules esperaba una reacción agresiva de parte del pelirrojo, aunque no la hubo; el chico simplemente se le adelantó y le dijo que lo acompañara, ambos salieron del lugar y continuaron platicando como si nada hubiera pasado allí dentro.

Tetsuya sonrió dulcemente, Taiga lo observó extrañado. Ambos pensaban en el otro, pero no lo sabían y continuarían ajenos a eso.

Al menos por ahora.


OMAKE:

Kagami y Aomine se encontraban jugando un one-on-one mientras Kuroko los observaba desde la banca; estaba feliz de que sus luces se volvieran amigos, sin embargo algo le molestaba, y eso era que cuando Kagami estaba cerca de Aomine parecía sólo tener ojos para él y su sombra pasaba a segundo plano; por lo que cuando esos dos se juntaban el simplemente prefería hacerse a un lado o dejarlos ser, otro día sería el suyo y se las cobraría a Kagami, ya fuera molestándolo como siempre hacía o asustándole con Nigou.

Mientras pensaba sentado en las bancas, fingiendo que leía una novela escuchó un ruido y se alarmó, cuando se levantó para ver se dio cuenta de que alguno de los dos había tropezado y se había llevado al otro consigo, ¿quién fue? No sabía porque no lo había visto, pero lo que sí vio fue que era su actual luz la que se encontraba debajo de Aomine y ahora ambos se encontraban peleando sobre el quién tiró a quién. El mayor y más bajo rodó los ojos y se acercó a ellos para preguntarles qué había pasado, escuchando por respuesta sólo gritos y gruñidos inentendibles de parte de los dos chicos. Decidió ignorarlos hasta que se dio cuenta de algo, la camisa del pelirrojo se había escurrido hacia la derecha y tenía vista perfecta hacia su pecho; supuso que Aomine también se dio cuenta de eso porque de pronto calló y se quedó viendo esa parte de su pecho.

–Oye, que genial...–Habló el moreno mientras inconscientemente acariciaba el pequeño bultito con el pulgar. Kagami apretó los ojos por el ligero dolor que sintió y se sonrojó al recordar lo que había pasado hace unas horas en los casilleros con su sombra.–Hombre si yo me hiciera uno, en cualquier parte del cuerpo, mis padres me correrían de casa.

–Aomine-kun, deja de tocar así a Kagami-kun, no le gusta.–Espetó el de cabellos azul más claro. Aomine abrió los ojos sorprendido, sabía que el más bajo estaba molesto, no por nada era su amigo desde la secundaria y lo conocía mejor que nadie. Volteó a ver hacia el pelirrojo bajo suyo y se dio cuenta que este estaba igual de rojo que su cabello, mirándolo con el ceño fruncido, al darse cuenta de esto no pudo evitar que un leve sonrojo apareciera en sus mejillas también. Suerte que era moreno y se le notaba menos.

–Vale...–Susurró y se disculpó en voz muy bajita.–Sólo porque Tetsu lo pidió.

–Muérete, Ahomine.–Gruñó el pelirrojo mientras se levantaba del suelo.

Fue cuando entonces el más alto de aquel trío se dio cuenta de las ojeadas que el de piel más clara le lanzaba al as de Seirin y se sorprendió, nunca creyó que Tetsuya pudiera ser tan expresivo tratándose de un compañero de equipo... A menos que...

No, era imposible. ¿Cierto?

–Hey, Ahomine, ¿vamos a continuar jugando o qué?–Aomine salió de su ensoñación, observando de nuevo al pelirrojo y volvió a formar esa sonrisa arrogante que le caracterizaba.

–Prepárate para perder, Bakagami.–Echó una última mirada a Tetsu y se dio cuenta de cómo este miraba con ojos brillantes y llenos de vida a su actual luz, a Kagami.

Aomine fingió que no había visto nada, aunque en el fondo estaba un poco sorprendido.

Quizá sus suposiciones no eran tan imposibles después de todo.


Bien, quiero admitir que me tardé más de lo que esperaba en este fic. Como pueden ver es algo de KagaKuro/KuroKaga (en realidad no veo a ninguno como seme en esta relación, en todo caso me va más Kuroko de seme en cualquier relación(?)) con mención de... No sé, AoKuro pero de amistad (para nada los podría de pareja).

Admito que siempre quise escribir algo de estos tres y... Como ven, me vino la inspiración y lo escribí. :)

Ustedes díganme si algo no concuerda y yo corregiré. ¡Recuerden que pueden pedirme la pareja que deseen con Kagami!

¡Los amo, nos leemos luego! Byebye bi!