Título: The Courtesan (El Cortesano)
Autor: Drops of Nightshade
Traducción: Traducciones. A ver qué sale
Enlace a la historia original: s/8741238/1/The-Courtesan
Desde aquí, el equipo de Traducciones. A ver qué sale desea agradecer a Drops of Nightshade el habernos concedido el permiso para traducir esta historia y su continuación.
¡Muchas gracias! ^_^
Epílogo
Un mes más tarde
Un fino velo de nubes oscureció el cielo nocturno, ocultando las estrellas de la vista y proyectando una luz moteada sobre el bosque bajo él. Sólo la luna permanecía al descubierto, brillando con penetrante nitidez a través de la negrura de la fría noche de otoño. Los árboles crujieron y gimieron mientras el helado viento de oeste soplaba, provocando una cacofonía de sonido en aquella sagrada noche.
Un grito estridente rompió la melodía del mundo natural, resonando con aspereza a través de los árboles y perturbando a las criaturas que vagaban cuando el Sol descendía. No se inmutaron ni se sintieron atraídos por el sonido de la presa moribunda.
Sabían qué noche era aquella.
Harry Potter observó con su rostro cuidadosamente enmascarado mientras Zacharias Smith era preparado para el sacrificio de Samhain. Su aspirante a violador había sido desnudado y pintado con la sangre de animales sacrificados previamente ese día.
Runas estaban siendo grabadas ahora en su piel, provocando que el antes arrogante joven gritase de dolor, el sonido reverberando alrededor del claro donde se encontraban y más allá. Los hombres lobo que llevaban a cabo el proceso sonrieron sádicamente, presionando sus cuchillos contra la piel del muchacho con más fuerza aún para producir más deliciosos sonidos.
La luna no estaba llena y por tanto los hombres lobo presentes estaban en sus formas humanas, pero la atmósfera de la noche mantenía a sus lobos interiores cerca de la superficie y clamando por sangre.
Tragando saliva con fuerza, Harry se vio obligado a apartar la mirada mientras uno de los hombres lobo se acercaba para forzar a Smith a abrir la boca, con la intención de arrancar la lengua del joven.
A su derecha Bellatrix observaba ávidamente, el placer evidente en sus ojos color negro ónice. Flanqueándola a cada lado estaban Rabastan y Rodolphus, los cuales no apartaron la vista del truculento preparativo para la ceremonia, pero eran mucho más estoicos que la sádica mujer entre ellos. Severus Snape y Bartemius Crouch estaban enfrascados en una conversación, sin prestar atención a los gritos agónicos del repudiado sangre limpia.
El único miembro del Círculo Interno que no estaba presente era Lucius, quien había elegido celebrar Samhain con su mujer y su hijo. Aquel era tradicionalmente un evento para pasar en familia, honrando a los antepasados y reconectando con seres queridos fallecidos.
Un cuerpo cálido se presionó contra el de Harry y fuertes brazos se movieron para rodear su figura. Con un suspiro, Harry se recostó contra el apoyo ofrecido, ladeando su cabeza para ver a su amante.
—¿Debe ser tan sangriento? —preguntó el joven de ojos esmeralda.
El Señor Oscuro sonrió, ojos carmesí relampagueando con satisfacción mientras respondía—, no siempre. Creo que Fenrir está rindiendo tributo a mi futuro Consorte, asegurando el máximo dolor al hombre que le atacó.
Harry alzó una ceja, todavía sin acostumbrarse a que le brindasen el respeto que ahora recibía no sólo por parte del Círculo Interno, sino también de todos los seguidores del Señor Oscuro en conjunto. No había sido oficialmente investido en el cargo todavía.
Tanto su amante como él habían estado de acuerdo en que esperarían a que Harry hubiese llegado a la mayoría de edad y se hubiese graduado en Hogwarts antes de llevar a cabo formalmente la ceremonia. Esto no sólo le daría tiempo a Harry para probarse ante los partidarios de la Oscuridad como un Consorte digno sino que crearía una mejor imagen para la pareja.
Durante el mes anterior la comunidad mágica de Gran Bretaña había estado sufriendo algunos cambios drásticos, reconocidos en general y de manera legal como el Acta de Rectificación Servil, o la ARS para abreviar. Era reconocida públicamente como la primera proeza política del futuro Consorte Oscuro y había sido recibida con reacciones extremadamente enfrentadas.
Los tres rangos de la casta servil habían sido abolidos y se habían cerrado la Casa del Placer de Afrodita y la Casa de Damara. Se habían creado centros de rehabilitación para tratar con los recién liberados Cortesanos y Procreadoras, disponiendo instalaciones de alojamiento para ocuparse de la afluencia de Sirvientes sin lugar de residencia.
Aquellas Procreadoras que habían tenido hijos con sus contratantes estaban protegidas por la ARS, y se esperaba que los padres proporcionasen no sólo una vivienda para la mujer, sino que pagasen por cualquier cosa que necesitasen de los subsiguientes niños fruto de sus relaciones íntimas. Se estaban poniendo en marcha planes familiares para asegurar que ambos padres tenían iguales derechos sobre su descendencia, y estaban teniendo éxito en general en la mayoría de los casos.
Sobre el asunto de los nacidos de muggles, Harry había comenzado recientemente a hacer campaña por su Acta de Protección de los Nacidos de Muggles, en la cual se les daba iguales derechos que a los mestizos y los sangres limpias, los cuales estaban ahora a la par unos con otros.
Había tenido que llegar a un acuerdo con su amante acerca de quitar a los nacidos de muggles a sus padres; el Señor Oscuro se había negado a cambiar el sistema por el cual esos niños eran raptados y sus padres Obliviados. Había sido inflexible acerca de que los niños mágicos creciesen en comunidades mágicas.
Harry sabía que habría oportunidades en el futuro para discutir acerca de esto, y por tanto se aseguró de que su Acta de Protección de los Nacidos de Muggles diese a esos niños el alojamiento y los servicios apropiados cuando llegasen al mundo mágico. Muchos niños y jóvenes por igual estaban encontrando ya nuevos hogares a través de los planes de adopción que se estaban implementando.
Hogwarts era otro asunto sobre el cual Harry y su futuro marido habían discutido, pero Harry había llegado a darse cuenta finalmente del valor que tenía el permitir que Hogwarts siguiese siendo un colegio elitista. No sólo mantendría apaciguados a los sangres limpias, los cuales estaban muy descontentos por la abolición de la casta servil y la equiparación de la ley en lo que se refería a aquellos con sangre distinta, sino que permitía que el plan de estudios siguiese siendo riguroso y hecho a la medida de los adolescentes más habilidosos.
Otros centros de enseñanza se estaban construyendo actualmente, no sólo creando nuevos puestos de trabajo remunerados para los ex-serviles, sino también produciendo escuelas mágicas para aquellos que no habían pasado el examen de acceso a Hogwarts. Sobre esos exámenes de acceso, bajo el Acta de Protección de los Nacidos de Muggles, ahora podían realizar el examen y tener una oportunidad de entrar en la elitista escuela. Más aún, ahora se exigía a los sangres limpias que hiciesen también los exámenes de acceso, equiparando los derechos de todos los niños que querían asistir a Hogwarts.
Con su inteligente hermana adoptiva en mente, Harry había abogado bajo el Acta por que se estableciesen centros de educación especiales para jóvenes que se hubiesen quedado sin una educación mágica a causa de su estatus servil.
Había sido un éxito, y muchos veían el valor de tener gente joven entrenada y a la que se le diese la oportunidad de unirse a la fuerza de trabajo en años posteriores, en vez de que sangrasen el sistema con planes de ayuda.
Hermione estaba actualmente asistiendo a uno de esos cursos avanzados, aprendiendo a manejar la varita que se le había entregado. Aparentemente era de las mejores de la clase. Harry estaba encantado de saber que Angelina, Katie y Alicia estaban también en uno de esos programas.
Tanto progreso había ocurrido en el corto mes que había pasado desde que Harry había regresado junto a su amante y todavía había que recorrer un largo camino hasta que muchos de los asuntos en la comunidad mágica estuviesen resueltos. Pero cualquier cambio era positivo y Harry se había convertido en algo así como un amado defensor de los nacidos de muggles y los mestizos.
El principal problema que había tenido había sido con los sangres limpias, los cuales nunca le aceptarían completamente hasta que hubiese demostrado su valía. Por el momento sólo había hecho sus vidas más difíciles, y no había demostrado que apoyaría sus tradiciones y su cultura única, algo que era parte esencial de ser el Consorte Oscuro.
Lord Voldemort había asegurado a su ansioso amante que llegarían a quererle y respetarle con el tiempo, en cuanto viesen su dedicación a las artes mágicas y su poder. Harry estaba decidido a ganarse su lealtad y devoción; probaría que no sólo haría campaña por aquellos de sangre inferior, sino que también apoyaría y defendería los derechos y costumbres de los sangres limpias.
Otro grito desgarrador sacó a Harry de sus pensamientos y con una apenas perceptible mueca de dolor se enterró aún más entre los brazos de su amante, con el pretexto de darle un abrazo. Sabía que no podría engañar al Señor Oscuro, el cual se apartó ligeramente para mirar a Harry a los ojos.
—Es importante que veas esta ceremonia, estás aquí para supervisar que se lleva a cabo. Puede que llegue un momento como mi Consorte en el que tengas que estar presente en una ejecución pública. Si llega ese momento, tienes que ser capaz de soportarlo, no debes demostrar ninguna debilidad.
El rostro de Harry reflejaba un terrible conflicto interno y Lord Voldemort sintió que no tenía del todo que ver con Smith y su inminente ejecución.
—¿Y si la persona que está siendo ejecutada es alguien a quien quiero? —preguntó Harry en voz baja.
De repente el Señor Oscuro supo lo que preocupaba a su hermoso amante.
—Estás preocupado por tu familia y su continuada ausencia —, adivinó con rapidez.
El rostro de Harry se demudó y asintió ligeramente.
A pesar de que Hermione había vuelto a Gran Bretaña con él, los Weasley no sólo habían decidido no regresar, sino que habían elegido seguir apoyando a la Orden del Fénix.
Cualquier persona que hubiese sido evacuada con el plan del medallón de la Orden había sido amnistiada e invitada a regresar a Gran Bretaña. Aunque la mayoría habían vuelto para empezar nuevas vidas, muchos habían elegido desaparecer con el resto de la Orden, huyendo de Francia y ocultándose Merlín sabe dónde. La familia Weasley había hecho su elección y estaban lejos de la ayuda de Harry, quizá para siempre.
A Remus y su manada se le había ofrecido también la amnistía por parte del Señor Oscuro, como recompensa por las acciones de Remus ayudando a Harry a escapar. Como recompensa adicional, a Remus se le había obsequiado con una casa en Gran Bretaña para vivir. A pesar de elegir permanecer en Francia con su manada, Remus había aceptado el alojamiento en Gran Bretaña, para poder tener un lugar donde quedarse cuando visitaba a Harry, como había hecho hacía quince días.
Sobre Sirius Black, cualquier cargo contra el hombre había sido desestimado a petición de Harry, pero todavía estaba bajo estrecha vigilancia. Recientemente Harry había estado realizando visitas supervisadas a su casa, simplemente hablando con él y dándole al hombre la oportunidad de conocer a su ahijado. No eran en modo alguno cercanos, pero estaban comenzando a conocerse uno al otro lentamente.
En contraste la familia Weasley, junto con cualquier otro fugitivo conocido, eran buscados vivos o muertos por el gobierno mágico de Gran Bretaña y se enfrentaban a la muerte o a la prisión si eran capturados. Harry sabía que existía la posibilidad de que algún miembro de su familia adoptiva fuese apresado, llevado a Gran Bretaña, juzgado y ejecutado. Como Lord Consorte, tendría que estar presente, tendría que mirar mientras sus seres queridos eran asesinados frente a él.
Estaba insoportablemente furioso y aun así sabía que los Weasley habían tenido la oportunidad de volver a casa como cualquier otro implicado. Todos tendrían que vivir con esa decisión.
—¿Ha habido alguna noticia acerca de la Orden? —le preguntó Harry a su amante.
Sus mejores espías estaban peinando Europa en busca de cualquier avistamiento de la organización rebelde, la cual era ahora más que nunca un peligro. En el calor de la huida Harry no había tenido oportunidad de Obliviar a Minerva McGonagall del conocimiento de que el Señor Oscuro y él estaban vinculados.
La mujer tenía una información en extremo delicada en su arsenal, y sabía por tanto que si simplemente pudiese matar a Harry, el objetivo más débil, el poder del Señor Oscuro quedaría destruido. La seguridad en torno a la pareja era más estrecha que nunca, y después de que Lord Voldemort hubiese confiado a su Círculo Interno la información sobre su vínculo, gustosamente habían extendido su protección para cubrir a Harry.
—No ha habido novedades. Dondequiera que estén, están bien escondidos.
Sintiendo la desagradable quemazón de la impotencia, el hecho de saber que no podía hacer nada más que esperar a que la Orden surgiese de forma amenazadora e intentase atacarle frustraba a Harry increíblemente.
Echando un vistazo a Rabastan Lestrange por el rabillo del ojo, Harry se preguntó si ahora sería el momento de proponerle al hombre el plan que había elaborado. Viendo la dirección de la mirada de su amante, el Señor Oscuro preguntó a Harry calmadamente—, ¿estás considerando hacerle a Rabastan tu propuesta?
Apenas una semana antes, cuando el Círculo Interno se había reunido, el Señor Oscuro y Harry habían estado presentes en la Mansión Lestrange y Harry había sido testigo de algo extraordinariamente extraño.
Había visto a una criada bastante inocente por el rabillo del ojo, llevando platos a la habitación para su almuerzo. Sin embargo pronto quedó claro que había algo sospechoso en la mujer, y el resplandor de la magia sobre su piel había captado la atención de Harry.
Se había dado cuenta, mientras comía su almuerzo y sólo escuchaba a medias la charla a su alrededor, de que la mujer de hecho estaba llevando el rostro de otra y que había transformado su verdadero cuerpo. Era una Metamorfomaga.
Sólo había cuatro Metamorfomagos registrados en Gran Bretaña. Tres de ellos eran hijos de Rabastan y Harry podía decir instintivamente que la huella mágica de la persona en la esquina pertenecía a un adulto.
Por tanto, la única posible identidad de la criada era Nymphadora Tonks, la Procreadora retirada de Rabastan.
Harry ya había sido informado de lo que le había pasado a su amigo Draco Malfoy, cómo el chico había sido secuestrado y suplantado en Hogwarts por no otra que Nymphadora Tonks. Según el informe hecho por Rabastan, había rastreado a su traidora ex-Procreadora hasta su residencia, sólo para descubrir que había huido a Francia.
La búsqueda de la Metamorfomaga estaba en marcha, bajo los cargos de ayudar a secuestrar a Draco Malfoy y al propio Harry.
Por tanto, Harry estaba naturalmente confuso acerca de cómo la mujer estaba escondida en la Mansión Lestrange. Sabía acerca de la habilidad de Rabastan para sentir huellas mágicas y sabía que no había forma de que Tonks se hubiese podido quedar allí sin que Rabastan lo supiese.
Mientras comía su almuerzo silenciosamente Harry había llegado al a conclusión de que Rabastan Lestrange había traicionado al Señor Oscuro.
Más tarde esa noche, mientras su amante y él yacían entrelazados en la cama, Harry le había contado lo que había descubierto. A pesar de sus anteriores relaciones con Rabastan, a pesar de cualquier apego remanente con el hombre, Harry sentía que debía su primera lealtad al Señor Oscuro.
Su amante se había enfurecido, pero Harry había tenido tiempo para deliberar acerca de cómo llevar la situación de la mejor manera posible. Cuando le había propuesto su plan, el Señor Oscuro había cambiado su actitud completamente. Todavía insistía en ser el que decidiese el castigo de Rabastan por actuar a sus espaldas, pero había estado de acuerdo en que como su futuro Consorte, Harry debería dar su opinión sobre lo que le ocurriría a Nymphadora Tonks.
Ahora de pie en medio del bosque, en lo más profundo de la noche de Samhain, Harry decidió que era el momento de hacerle a Rabastan su propuesta. Volviéndose para mirar a su amante, Harry dijo en voz baja—, voy a hablar con él ahora. Prometo que volveremos a tiempo para la ceremonia.
Con un breve beso en los labios de su amante, Harry abandonó el cálido círculo de sus brazos y se aproximó al trío Lestrange. Cuando llegó hasta ellos, todos inclinaron sus cabezas, ofreciéndole el respeto que era legítimamente suyo como futuro Consorte del Señor Oscuro.
—¿Puedo hablar contigo en privado Rabastan? —preguntó Harry después de que los tres le hubiesen saludado de forma adecuada.
Los ojos de Rabastan fueron inmediatamente a su Señor, preocupado de que el hombre pudiese pensar que estaba intentando seducir a su Consorte en ciernes si acompañaba a Harry a la privacidad de los árboles. Antes de que tuviese la oportunidad de averiguar si el Señor Oscuro había aprobado aquella conversación privada, Harry discretamente puso los ojos en blanco y dijo de forma significativa—, el Señor Oscuro me ha dado permiso total para hablar contigo a solas.
Aparentando estar ligeramente avergonzado, tratando de ignorar las risitas de su hermano y su cuñada, Rabastan hizo una seña a Harry para que liderase la marcha. Desaparecieron entre los árboles, seguidos por vigilantes ojos carmesí que brillaban con una chispa de orgullo. Su Harry estaba ejerciendo su poder como Lord Consorte, aprendiendo cómo tratar con situaciones como aquella.
En cuanto Harry hubo barrido los árboles con su magia y constatado que no había nadie a distancia suficiente como para poder escucharles, se volvió hacia Rabastan y decidió que no había necesidad de dar rodeos sobre el asunto.
—Sé lo de Nymphadora Tonks y cómo la estás dando refugio en tu mansión.
Rabastan se quedó helado de horror, mirando a Harry sin comprender mientras el chico de ojos verdes simplemente le devolvía la mirada con gesto serio.
—Mi Señor Consorte... —comenzó Rabastan.
El Círculo Interno había empezado a referirse a él de aquella forma, porque al Señor Oscuro le complacía escuchar cómo se le dedicaba el apropiado respeto y deferencia a su amante.
—No hay nada que puedas decir que pueda demostrarme lo contrario. La vi con mis propios ojos Rabastan.
Rabastan apretó su mandíbula, sus ojos azul cobalto revelando su mente calculadora mientras intentaba averiguar cómo manejar aquella situación.
—¿Lo sabe el Señor Oscuro? —preguntó finalmente, evitando que sus ojos se encontrasen con los de Harry. Estaba avergonzado.
—Sí. Se lo dije la noche que descubrí su presencia en tu Mansión —. Respondió inmediatamente Harry.
Rabastan pareció encogerse sobre sí mismo mientras preguntaba con una voz apenas mayor que un susurro—, ¿cuánto hace que lo sabes? ¿Cuánto hace que lo sabe mi Señor?
—Desde hace una semana. Fue durante el almuerzo que se llevó a cabo en tu Mansión.
Lentamente, Rabastan enderezó su espalda y alzó los hombros, reuniendo su orgullo de sangre limpia. Mirando finalmente a Harry a los ojos, dijo con calmada determinación—, entonces realmente no hay nada que pueda decir en mi defensa, salvo que no tuve la fuerza para delatarla. Pero eso no es excusa.
Harry sintió la lástima crecer en él, comprendiendo el apego de su ex-contratante por la mujer que había dado a luz a sus hijos. Pero tenía que apartar a un lado ese pensamiento y permanecer fuerte para lo que venía.
Rabastan continuó hablando, su voz fuerte incluso mientras decía—, acepto cualquier castigo que mi Señor considere adecuado. Pero debo preguntar... ¿por qué no está hablando él conmigo ahora? Con todo mi respeto, ¿no debería ser él quien administrase mi castigo?
Ante eso, Harry tuvo la oportunidad de realizar su propuesta.
—Tienes razón por supuesto y el Señor Oscuro te administrará tu castigo a su debido tiempo. Sin embargo hablo contigo esta noche porque se me ha ocurrido una solución para tu problema.
Rabastan escrutó el rostro de Harry, buscando alguna indicación de si esa "solución" resultaría en la ejecución de su ex-Procreadora.
—Tonks es una conocida y aceptada miembro de la Orden del Fénix. Estoy seguro de que le darían la bienvenida con los brazos abiertos, si ella regresase con ellos.
Rabastan observó a Harry mientras hablaba, percibiendo la inteligencia y el carisma tras sus palabras. Entonces Harry se volvió hacia él, su rostro duro mientras decía—, Mi Señor y yo hemos decidido ofrecer dos alternativas a Nymphadora Tonks. La primera es morir ejecutada públicamente. La segunda es que realice el Juramento Inquebrantable de lealtad al Señor Oscuro y regrese a la Orden como nuestro agente secreto.
Rabastan se sorprendió ante la simple brillantez de lo que Harry sugería, sabiendo que Tonks sin duda elegiría la segunda opción, queriendo evitar que sus hijos pasasen por el dolor de perder a su madre.
—Trasladaré esas dos propuestas de acción a mi ex-Procreadora, y regresaré para comunicarte su respuesta —, dijo Rabastan después de una breve pausa.
—Tienes veinticuatro horas para hacerlo —, respondió Harry con frialdad, antes de darse la vuelta para marcharse. Otro pensamiento le asaltó, y se volvió para mirar a Rabastan diciendo con un tono de voz más amable—, el Señor Oscuro valora tu largo servicio y tu inquebrantable lealtad anterior a él y tendrá eso en mente cuando decida tu castigo.
Con una leve mueca en sus labios Harry añadió—, buena suerte.
Entonces el futuro Lord Consorte se marchó, volviendo al claro y a su amante, para ser testigo de la ejecución de Zacharias Smith.
Mientras Harry caminaba a través de los árboles, envolviéndose más estrechamente en su abrigo de piel contra el gélido viento que soplaba hacia él, una sutil sonrisa se dibujaba en sus labios.
Ésta era su nueva vida, la posición a la que se elevaría. No sólo lo estaba haciendo por su amante, sino también por él mismo. Quería tener la oportunidad de dejar una huella en el mundo, de cerrar el capítulo de su vida en el que había sido un Cortesano.
No quería enterrarlo en el pasado, ya que había jugado un papel en convertirle en quien era hoy. Pero crearía nuevos recuerdos para combatir los desagradables, continuaría avanzando desde esa etapa en su vida.
Y lo haría con su amante junto a él y con el variopinto grupo de amigos y seguidores que había hecho a lo largo de su viaje hasta allí.
Harry Potter estaba listo para el futuro y para cualquier cosa que le deparase.
FIN
Y hasta aquí llegó el Cortesano. Muchas gracias a todas las personas que nos habéis seguido en esta aventura, pero, sobre todo, a aquellos que nos dejasteis vuestros comentarios.
¡Muchas gracias! ^^
Como última nota, ya sabéis que tenemos los permisos de la segunda parte de esta historia, pero la traducción tendrá que esperar un poquito.
La semana del 21 no habrá actualización, así que nos veremos el día 28 con el primer capítulo del Consorte.
Os esperamos ese día para descubrir qué nuevas andanzas le esperan a Harry y al Lord.
Un saludo y deseamos que paséis unas Felices Fiestas :D
Traducciones. A ver qué sale.
