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Por Katou Yuu

Advertencias: yullen, shonen-ai, redes sociales.

Disclaimer: D. Gray –man pertenece a Katsura Hoshino.


Acordó que quedaran en un café en el centro, Korodaisuki aceptó prometiendo verse en un par de horas.

Kanda se encontró frente a su armario como si cuestionara lo que debía usar, era una situación de esas que tanto se burlaba, no entendía entonces porque poner tanto empeño e interés en su apariencia, solo vería al tonto Moyashi, hablarían de la propuesta, aceptaría o se negaría dependiendo de lo que fuera y se iría de vuelta a casa, no era como si fuera a una maldita cita con él, y ahora por qué pensaba en una "cita"

Salió de casa con lo más común que tenía para darse a entender que solo era una salida normal, fue a la estación del metro, vio la hora, tenía tiempo de sobra.

Llegó antes al centro y aprovechó para tomar algunas fotos. Mientras enfocaba, a lo lejos, vio cómo Allen salía de un edificio, era imposible no distinguirlo con ese cabello blanco y entonces, por pura casualidad supo que Korodaisuki vivía en el centro de Londres y seguramente debía ser o un niño rico o alguien con una familia tan vieja como Inglaterra.

Se apresuró a caminar hacia el café antes de que Allen lo viera y creyera que era un acosador.

- Hola - dijo Korodaisuki llegando a penas unos segundos después de que él tomara asiento, su aspecto era el de alguien que acababa de levantarse.

Se preguntó por qué se había preocupado por su ropa en un principio cuando al chico parecía no importarle.

- ¿Por qué me ve así? sólo me diste dos horas para llegar - dijo ofendido tomando la carta.

- Tú me buscaste, debías estar preparado.

- Voy a pedir algo de comer, no puedo hablar con el estómago vacío.

- Alguna vez lo tienes vacío - dijo Kanda sonriendo.

- Ahora si - dijo tratando de no entrar en detalles, pidió la carta y miró a Kanda quien lucía algo impaciente - ¿Que debería pedir? - Kanda veía al Moyashi indeciso, tomó la carta y se la dio al mesonero.

- Traiga todo lo que está allí - ordenó al mesonero que algo impresionado asintió.

- ¡Oye! pero si no había terminado de leer lo que iba a ordenar.

- Era obvio que ibas a pedirlo todo, si tienes el estómago vacío.

- Exageras - dijo con las mejillas algo rojas - Además no sabes si tengo el dinero para pagar la cuenta - fingió estar preocupado.

- Lavaremos los platos, porque yo tampoco - dijo Kanda.

- Pensé que eras rico, con todo lo que pagaste la vez pasada...

- Tengo empleo - dijo Kanda algo impaciente.

Quería hacer un montón de peguntas y decirle que lo había visto salir de esa casa antigua, pero eso sería darle demasiada importancia. Afortunadamente el Moyashi comenzó a sacar fotografías del lugar y de lo que iba llegando a la mesa.

- Lo siento, también tengo una cuenta en Yelp y recomiendo restaurantes, este lugar es tan pequeño que no lo había notado.

- Internet es tu trabajo, ¿cierto?

- Algo así, me gustaría dedicarme a esto cuando termine la escuela.

- ¿Estás en la universidad? - Kanda lo miró, todo ese tiempo había creído que el chico era mucho mayor de lo que aparentaba.

- ¡No! - dijo riendo - recién terminaré la preparatoria.

Sintió que se volvía un pedófilo en ese momento.

Kanda casi se va para atrás con todo y silla, no era lo que esperaba escuchar, por un momento creía que no debió preguntar.

- ¿Tu estas en la universidad? - preguntó el Moyashi con curiosidad pero Kanda no estaba seguro de que quisiera responder aunque la mirada del Moyashi no le dejaba escapatoria.

- Algo así.

- Esa es una respuesta muy ambigua - Allen no apartaba sus ojos de él como si quisiera saberlo todo, sentía que si lo miraba fijamente podría ver a través de él y eso no le gustaba del todo - ¿Dijiste que trabajas no? ¿Qué haces? - Kanda no respondía - Ugh, está bien si no quieres hablar sobre eso.

- No vine aquí a hablar de mí.

- Pensé que podríamos ser "amigos" - dijo el Moyashi con esfuerzo.

"Ni siquiera te agrado", pensó, pero la verdad no contestaba por el pánico, el chico tenía 17 o, por mucha esperanza, 18 años y él ya estaba pagando cuentas. Agradeció ser asiático, su genética le compraba algo de tiempo.

- No seas mentiroso, Moyashi - sonriendo - ya habías dicho que la única razón por la que me contactabas era porque todos saben que me conoces.

Los primeros platos comenzaron a llegar y le dieron tiempo a Allen de pensar en cómo salir del apuro.

- Es cierto, no me agradaste la primera vez, pero creo que eres de esas personas que no se esfuerzan por agradarle a nadie.

- Ajá... - suspiró tomando la hamburguesa vegetariana de la pila de comida.

- por eso... porque eres sincero, creo que podrías trabajar con nosotros en el calendario que estamos haciendo.

- ¿Calendario? - dijo como si hubiera escuchado algo siniestro.

- Si! un calendario, varios estamos colaborando ya que esperamos recaudar dinero para los niños hambrientos de África.

Kanda por un momento se olvidó de masticar, creía que estaba viendo un unicornio de dos cabezas o al menos que estaba teniendo una pesadilla.

- Es por eso que pensé que quizás tú podrías colaborar con nosotros, después de todo haces muy bien en capturar los momentos de desgracia humana y la belleza de la naturaleza.

- Creo que paso Moyashi, que te hace pensar que quisiera colaborar con "ustedes" y mucho menos "posar" para venderme a la caridad?

- porque es una buena causa y eres vegetariano. Además puedes posar de espaldas para que no se vea tu cara - explicó Allen poniéndole un popote a su malteada de fresa - los chicos ya estuvieron dando opciones al respecto.

- ¿Opciones? ni siquiera sabían mi respuesta

- Recuerda que todos piensan que eres una chica, entonces... - Allen miraba como Kanda comenzaba a arrugar su frente - Creyeron que... - tomó un bocado de sus papas fritas (casi un puño) - que podrías salir cubierto de sushi - dijo cuando logró pasar las papas.

Kanda suspiró y mordió su hamburguesa, ahora pensaba que hubiese sido mejor revelar su identidad.

- Hay más opciones, yo no saldré desnudo.

- Paso, no quiero - dijo Kanda dándole otro mordisco a la hamburguesa.

- ¿Pero por qué no? no tienes que salir desnudo, era broma - admitió el albino y Kanda le lanzó una mirada asesina.

- Igualmente no tengo pensado en hacer algo así, ¿no tienen ya suficiente gente del internet para eso?

- Veo que eres algo antisocial.

- Tu dijiste que era sincero, lo soy, no pretendo participar solo para quedar bien con los demás - Kanda se estaba fastidiando y podía que el Moyashi comenzaba a perder la paciencia.

-¿Entonces por qué viniste? - probó a preguntar y de alguna manera esto tomó por sorpresa a Kanda.

- Simple curiosidad - dijo queriendo no dar muchos detalles.

- ¿Y si posas conmigo? - dijo Allen - los chicos lo sugirieron, creen que estamos juntos.

- ¿Y por qué no los desmientes?

- Es divertido - dijo Allen.- olvídalo, no participo.

- Si te tomaran por detrás, con el cabello suelto, pasarías por una chica. No crees que sería divertido?- ahora yo soy quien siente pena por tus seguidores, estás loco.

- No estoy loco, solo pienso que es divertido, además tu cabello es muy largo.

-Hablas mucho Moyashi, con esas propuestas mucho menos posaría contigo

- Uhmm parece que no hay manera de convencerte - suspiro cansado.

-Así es pierdes tu tiempo - dio un sorbo a la taza de té.

-Entonces puedes participar de otra manera, ya que no te gusta aparecer en las fotografías podrías colaborar en la edición o es montaje, después de todo para cada mes se debe aportar una idea - Allen pensó que había ganado la atención de Kanda quien le había puesto la mirada encima.

- ¿Acaso no te rindes Moyashi?

-No aceptare un no como respuesta, al menos hasta que haya agotado todas las opciones posibles.

- Entonces sigue - dijo mordiendo su hamburguesa y apoyándose en el respaldo de la silla - a todo diré que no.

- Eres horrible y poco caritativo - dijo Allen acercando el plato de bagels.

- Si colaboro con los otros sabrán quien soy - dijo tomando estirando la mano para robar papas de Allen.- pero todos son confiables.

-JA JA - dijo Kanda alcanzando su objetivo y provocando que Allen alejara su plato.- si acaso podría tomarte fotos a ti, y eso sería mucho pedir.

- ¿Que quieres decir?- Allen volcó su atención en las pocas papas que le quedaban.

- Que arruinarías una buena escena - dijo provocando al albino, de cierta manera le pareció divertido verlo enojarse.

-¡Ah sí! pues no es cono que tú seas un buen fotógrafo - Kanda esta vez le lanzo una mirada amenazante, si bien lo suyo era un extraño hobby que había comenzando sin el mayor animo ahora trataba de hacer un trabajo al menos presentable y de calidad.

-¿No tienes algo más grande con lo cual rellenarte la boca Moyashi?

-Llevo rato aguantándolo pero te vuelvo a repetir que mi nombre es... msnsnmdghb!- Kanda había conseguido callar al albino un trozo de pan de alguna manera le resulto fantástico ver al Moyashi tratando de morder ese pan que le obligaba a mantener la boca abierta, quizás debía estar algo duro porque veía al Moyashi luchar.

Se quedó quieto hasta que logró masticar lo que tenía en la boca, Kanda tomó su celular y le tomó una foto.

- ¡mmmmmmmmmmm! - Allen trató de quitarle el celular pero Kanda lo levantó.

- Mira que buenas fotografías tomo, esta va para mi instagram - dijo mostrándole la pantalla desde lejos.

- No, no, ya tuve suficiente con la otra - dijo Allen alcanzando un mechón de su cabello y jalándolo.

- ¿Así te defiendes? qué deshonra meterse con el cabello de alguien!

Allen no perdió la oportunidad para detallar bien el cabello de Kanda, estaba más suave y sedoso de lo que hubiera pensado, claro que no podía disfrutarlo mucho porque el japonés parecía que le querría cortar la mano en ese instante.

- Suelta mi cabello.

- Borra esa foto.

Ninguno de los dos quería ceder primero.

- Bien, como quieras Moyashi - Kanda accedió al instagram y Allen se desesperó al ver la sonrisa maliciosa del otro.

- ¡Ya! bórrala - dijo Allen soltando aquel mechón y dejando libre a Kanda, este no parecía muy satisfecho con eso la verdad, había llegado muy lejos, solo debía darle al botón de "subir" y todo terminaría para el Moyashi.

Tuvo que echarse para atrás, la cara de Allen le decía que él si se estaba tomando en serio las cosas.

- Si pones eso van a volver a acosarme - dijo Allen llenándose la boca como si pretendiera calmarse los nervios con comida - no sabes lo horrible que es! Ni siquiera he besado a alguien correctamente ¿Cómo voy a hacer una ma...?Kanda le tapó la boca.

- Ya entendí, la borraré - dijo Kanda - Vengo a menudo aquí, guarda tus comentarios, quisiera volver. Allen asintió.

- Gracias - dijo Allen tomando la malteada y bebiendo hasta el fondo.- no creo que sea para tanto.- si mi identidad no se supiera, no pasaría nada.

Pero incluso en la escuela perdí la oportunidad con las chicas. Kanda sintió que algo estrujaba su estómago, al parecer el chico era lindo pero heterosexual.

- Así que por eso finges que tienes algo conmigo - dijo enfatizando la última palabra.

- CON KATOU - remarcó Allen - todos creen que es amable, interesante y linda.

- Vuelves a llamarme "linda" y subo esa foto Moyashi - Allen tragó saliva con pesadez, quizás debía callarse y no meter tanto la pata - Pero te da cuenta de que la persona por la cual finges interesarte no existe, Moyashi.

- No creo que eso sea cierto - desvió la mirada notó que en parte las mejillas del Moyashi comenzaban a colorarse un poco- Tu dijiste que todo lo que estaba allí era real - el Moyashi lo miró fijo, Kanda no podía mover ni un solo musculo, por alguna razón no podía abrir la boca para contradecirlo - Claro que Katou no es como me la imaginaba.

- Come Moyashi - dijo Kanda al ver que el mesero traía más platos. Kanda pensó que los chicos de hoy estaban locos.- no planeas revelar tu identidad?- por qué? Te preocupa que hable? Me da igual, en realidad, haz lo que quieras, en algún momento olvidaré la cuenta.- no es eso... - dijo Allen arrugando la frente - es que, pensé que podríamos colaborar juntos de nuevo.

- Tsk... ¿Por qué insistes Moyashi? - preguntó ya un tanto cansado.

Allen dejó su bocado a medio camino.

- No creo que te agrade en realidad, si bien me has citado debió ser porque te presionaron para hacerlo ¿no es así?

- ¡Te equivocas! - Allen dejó caer el tenedor en el plato.

- Entonces...

- Es solo que... - ahora el Moyashi mostraba una actitud un tanto tímida como si dudara de responderle.

- Creo que la última vez dije cosas que no debí. Estaba sorprendido de que fueses un chico. Me enojó pensar que habías mentido pero... En realidad no fue tu culpa - dijo Allen tomando el enorme vaso de jugo de naranja y dándole un trago tan largo que parecía que estaba agarrando valor.

- Disculpa aceptada - dijo Kanda comprendiendo la situación - si quieres puedes usar a Katou, sólo no insistan con el calendario - dijo vencido.

- ¿En serio?

- Si -Allen dejó el vaso y se levantó.

- puedo tomarme una foto contigo? Sólo saldrá tu cabello - dijo secándose las manos en el pantalón, parecía nervioso.

- No.

- Pero las parejas se toman fotos - dijo Allen sonriendo.

- Que te den Moyashi, toma tu mierda, pero si te atreves a decir algo, cierro la cuenta y te jodes.- no diré nada - Allen se acercó y abrazó a Kanda por sorpresa. Kanda se dejó tomar y esperó unos segundos respirando el ligero aroma que despedía el Moyashi, su cabello era suave y olía bien, su cuerpo se sentía aun más pequeño a esa distancia sentía que si respiraba lo molestaría.

- Listo - dijo Allen mostrándole la fotografía. En ella aparecían como si estuvieran abrazados cómodamente, el cabello ayudaba a dar apariencia femenina y Allen tomaba un mechón de su cabello para ponérselo como bigote, Katou se veía como si estuviera a gusto entre los brazos del Moyashi.

Había sido demasiado ridículo, pero ahora tenía una especie de relación ficticia con el Moyashi, como demonios había terminado dejándose llevar para que esto ocurriera? Ese maldito mocoso.

La cuenta la pagó el Moyashi, lo vio sacar una tarjeta dorada, por alguna razón le sorprendía y no porque debía suponer que el Moyashi debía tener el dinero para poder seguir manteniendo ese apetito voraz.

- ¿Tus padres no lloran cuando ven las cuentas? - dijo casi adolorido de ver el recibo.

- Están acostumbrados - dijo Allen mirándolo con dignidad.

- Moyashi - dijo mirando el reloj en su celular - es hora de irme - y se levantó de la mesa.

- ¡¿Tienes clase?! Puedo acompañarte! nunca he visto una universidad por dentro y ya debería comenzar - dijo Allen levantándose también.

- No... - Kanda trataba de encontrar una forma de no revelar su edad.

- Anda! se que pronto saldré de la escuela pero aún me da curiosidad - Kanda trataba de caminar tratando de perderlo pero este lo seguía casi pisándole los talones.

- No.

- Dime, ¿qué estudias?

- Que te importa Moyashi.

- Me interesa - dijo provocando que se detuviera - Me interesa porque quiero conocer más de Katou.

- Katou estudia... física aplicada - dijo Kanda escogiendo algo al azar.

- ¡No es cierto! - dijo Allen

- Puede estudiar lo que quieras, escoge y yo diré que sí.

- Ese no es el objetivo, yo quiero saber lo que Katou estudiar realmente, lo que tú estudias - dijo codeándolo un poco

- No tengo clase, voy a trabajar - dijo Kanda tratando de sonar apresurado

- ¿Y en qué trabajas?

Kanda rodó los ojos.

- ¡shu! - dijo Kanda agitando la mano.

- Eres algo amargado, debería comenzar por llamarte: Señor - dijo el Moyashi algo ofendido por el gesto.

- Lo haces y considérate muerto, en todos los sentidos - dijo Kanda agitando su móvil.

-Entiendo - dijo Allen bajando la mirada.

-Bien, entonces deja de seguirme - Kanda pretendió marcharse pero un jalón de su cabello le impidió avanzar, se giro esta vez molesto para encarar al Moyashi pero cambio pudo sentir un suave contacto en su mejilla, el Moyashi se alejo unos pasos con una sonrisa.

- ¡Hasta luego Katou!- hizo un gesto con la mano para perderse entre la gente.

Kanda se había quedado allí como si fuera una estatua como si aun no procesara lo que había ocurrido, de manera inconsciente se llevo una mano a la mejilla.

Al parecer el chico se había tomado muy en serio eso de que Katou sería su tapadera.

Fue a casa por sus cosas y salió hasta su trabajo. Hoy exprimiría a sus alumnos hasta que pidieran piedad tirados en el dojo.

A penas empezó la clase de dio cuenta que la mitad de sus alumnos tenían la edad del Moyashi. Era una locura y ese chico debía sospechar algo, su insistencia y comentarios lo probaban. No tenía que volver a verle, su vida era mucho más pacífica de esa manera y si se ponía insistente, simplemente cerraría su cuenta y, con todo el dolor de su corazón, tendría que olvidarse de los lugares donde había ido con el Moyashi.

Tenía todo el plan armado, había dejado a sus alumnos al borde del colapso y se cambiaba para salir. Revisó su celular, tenía una tonelada de llamadas de parte de Lavi y un montón de mensajes, todos le exigían una explicación respecto a la foto que Korodaisuki había puesto.

Tenía 23 años, no tenía que pasar por estos líos de secundaria.

Creía haber dejado eso atrás hace varios años.

Su celular comenzó a sonar era Lavi y sabía que era lo que quería, era molesto, no quería tener que darle explicaciones al respecto, apagó el teléfono.

Todos sus alumnos habían terminado exhausto, significaba que habían trabajado duro, no por nada sus padres pagaban para que aprendieran del arte de la espada y que sus habilidades fueran las mejores, alguien como él quien había ganado el campeonato nacional y contaba con una amplia experiencia en el deporte.

Llegó a su apartamento, buscaba las llaves cuando sintió una presencia detrás suyo.

- YUU! - Lavi le había brincado encima, tenia lagrimitas en los ojos.

- ¿Qué haces aquí? - dijo sacándoselo de encima.

- no respondías y pensé que te había pasado algo - dijo tratando de abrazarlo de nuevo.

Kanda recogió sus cosas y fue hacia la salida.

- ¿A dónde crees que vas?! - Lavi lo tomó por el brazo y no lo dejó ir - qué es esto?! - dijo buscando en su celular y mostrándole la fotografía de Korodaisuki usando su cabello como bigote. Debajo decía "pasando la tarde con Katou"

Kanda gruñó, ese niño no conocía la palabra "privacidad"

- Responde Yuu! - Kanda rodó los ojos y decidió entrar al apartamento seguido de Lavi, ya que era molesto tratar con él en medio del pasillo además que sería incomodo si los demás residentes los vieran "discutiendo" porque Lavi era muy ruidoso como siempre.

Lavi se echó en el sofá con los brazos extendidos con una mirada muy seria, sin entender realmente porque tanto drama.

- Entonces.

- Entonces ¿qué? - trató de fingir demencia.

- ¿Como qué que? sales con Korodaisuki! sales con un ídolo del internet! y yo ni siquiera he podido todavía darle la mano!

- Para qué querrías darle la mano? No es como si fuera Jesús y tocarlo te curara lo idiota - dijo Kanda cerrando los ojos, tenía suficiente con escuchar a Lavi, no quería verlo.

- ¡Ah! pero no niegas que estás saliendo con él!- dijo con mirada acusadora

- Sólo le presté mi cabello - dijo Kanda rogando porque una de las novias de Lavi lo llamara y tuviera que salir corriendo de ahí.

- Yuu, ¿a quién le has prestado tu cabello? es obvio que tu y el traen algo.

- Estas enfermo conejo, como tendría algo como un mocoso.

- Para el amor no hay edad, ni genero querido Yuu - dijo con cierto romanticismo provocando que Kanda pusiera una mueca de desagrado - Esa cara no me engaña, no dejarías a nadie extraño que se te acercara de esa manera.

- Tonterías conejo, solo es una maldita foto, no significa que estemos saliendo - porque después de todo Korodaisuki quería fingir que salía con una chica linda.

- Pero que hay de sus seguidores, todos creen que tienen algo - dijo Lavi con preocupación.

- Seguro tienes motivos oscuros, pobre chico, tan joven y tan ingenuo.

- No hay nada oscuro. Sólo es una foto.

- Si no están saliendo, entonces qué traman.

Kanda respiró, no sabía si podía confiarle a Lavi la verdad, tenía la lengua muy suelta, pero era su amigo.

- ¿Dejarás de fastidiar si te digo?

- pues claro, si te niegas, seré implacable.

- Sabes que todos creen que Katou es chica - Lavi asintió - el Moyashi me pidió que fingiéramos que Katou y él salían.

-¿Entonces fingen que salen?-Kanda asintió -Pero entonces piensas hacerte pasar por siempre por una chica? -aguanto una risita pues la imagen de su amigo fingiendo ser una joven japonesa era graciosa y un tanto perturbadora como visualizar al japonés en un vestido rosado.

-Solo hasta que el Moyashi me deje en paz.

-¿Moyashi? es el apodo que le pusiste?- rio-. Por dios son toda una pareja de enamorados si se ponen motes cariñosos-Kanda le lanzo una mirada asesina y Lavi fingió ser serio.

- Por eso, si alguien se llega a enterar de esto, serás el primero al que iré a buscar.

-T-tranquilo Yuu, tu secreto está a salvo conmigo, además tampoco quisiera que fueras a la cárcel por andar con un "menor"- Kanda lo acuchillo con la mirada.

Al final del día logró deshacerse de Lavi. Cuando revisó su instagram, lo encontró lleno de comentarios donde los felicitaban y amenazaban de muerte por su relación con Korodaisuki.

No prestó atención, la gente era demasiado rápida en sacar conclusiones, eran todos idiotas.

No sabía cuánto iba a durar esa tontería probablemente el chico encontraría a un prospecto de novia pronto. Viendo los mensajes, al parecer tenía muchos pretendientes.

Siguiendo su rutina diaria, abrió el canal del Moyashi, pero no había nada nuevo, después de todo, no hacía falta, ya lo había visto devorar por la tarde.

Había tenido un espectáculo privado que mas podría pedir, decidió volver a los comentarios no entendía muy bien porque tanto revuelo, a pesar de que el Moyashi fuese algún idol del internet no era como si fuera una celebridad como los One Direction o cualquier otro del medio, tampoco consideraba que el mismo fuese tan popular, nada de lo que veía tenía sentido, hasta que vio un comentario un tanto extraño.

"Para los curiosos yo si tengo una foto del rostro de Katou, entra en el link http /563222"

¿Alguien sabia de su identidad? miró al usuario no era Lavi, al menos no podría culparlo por bocón, pero de quien se trataba, pinchó el Link.

Se desconcertó al ver que en realidad la imagen era de una chica. Probablemente ella era asiática, pero no japonesa, su cabello era largo pero no se comparaba al suyo y parecía que se tomaba la foto con toda intención. Kanda se quedó pensando al respecto, pero sólo hasta que vio los comentarios entendió lo que ocurría. La gente sabía quién era la chica, era parte de un dúo que se dedicaban a hacer tutoriales de maquillaje, retos y cosplay en youtube. Antes de eso, jamás las había visto, y al parecer mucha gente estaba de acuerdo con que el perfil de las chicas no coincidía con el contenido de Katou. De inmediato, Allen lanzó una foto de él, ni siquiera sabía que la tenía, al parecer era de la primera vez que se habían encontrado porque Katou levantaba el tazón de fideos para beber el caldo y su cara quedaba cubierta en los lugares apropiados.

"Katou es Katou" puso el Moyashi acompañando con un :3 y un corazón. Horas después, las chicas respondieron asegurando que Lenalee (la otra se llamaba Road) no podían decir nada sobre Korodaisuki y Katou. Obviamente estaban aprovechando la oportunidad. A partir de ese momento muchas chicas se quisieron adjudicar la identidad de katou.

Al parecer solo querían algo de popularidad y que mejor manera que pegarse junto al Moyashi, este se preguntaba si tenía conocimiento de las oportunistas, no quería pronunciarse al respecto, siguió aparentando como que no pasaba nada, quería evitar hacer alguna referencia al Moyashi.

Subió una nueva foto, esta vez para jugar un poco con sus seguidores y los del Moyashi fotografió su espada de bambú que aún la tenía de recuerdo en casa.

Katou
"Practicar el arte de la espada para mantener la disciplina"

La foto hizo explotar su instagram, ahora se corrían las suposiciones de que Katou podía estar en cualquier dojo del país (cosa que se reducían a un puñado si consideraban Londres), era más de lo que los fans esperaban que fuera revelado y sólo logró darle un aire más misterioso a Katou. Tumblr, por alguna extraña razón, se llenó de ilustraciones que trataban de descifrar la verdadera apariencia de Katou, había chicas haciendo análisis de las fotos y consideraban que si practicaba kendo su figura debía ser buena y atlética, incluso estimaban su talla de sostén y que debía ser un poco más alta que Allen.

Además, estimaban su edad, Kanda no se pudo resistir a leer las conclusiones. Descubrió que siempre le calculaban más edad que el Moyashi, que definitivamente estaba en la universidad, decían.

"¿Debería aclarar las cosas? No conozco a la chica que se hizo pasar por Katou, ni siquiera sabía de sus videos. ¿Sigue todo en pie? ¿Katou está molesta? ¿te puedo invitar algo de comer?" decía un mensaje de korodaisuki

Kanda quiso ignorarlo pero ver al mocoso sonaba algo tentador, después de todo tenía ya una semana desde su último encuentro, pero el Moyashi era muy impaciente y seguramente querría "saber más de él"

Dejó el mensaje sin responder, prefería esperar que las cosas se calmaran porque eso harían, no? aún la gente teorizaba sobre Katou, incluso habían hecho fanarts de Katou usando un sable laser que le resulto un tanto extraño. Lavi por su parte no dejaba de reírse y darle likes a todos los artículos relacionados.

Ese fin de semana debía ir al mercado, conseguir los vegetales más frescos era una tarea algo ardua considerando su dieta, vio una lechuga morada que parecía pedir a gritos que la comprara, la metió en su cesta, a su lado unos pepinos que había comprado por una extraña visión que había tenido del Moyashi comiéndoselos.

Siguió merodeando aquel puesto, hasta que notó algo extraño, volteó a ver pero no vio a nadie.

Pagó por algunas manzanas y fue directo a la tienda de productos japoneses a llenar su bolsa de compra de tofu y fideos. Esa extraña sensación de ser observado no lo abandonaba, volteó un par de veces pero no descubrió a nadie, paró súbitamente a revisar la lista de compra pero tampoco vio a nadie sospechoso.

Pagó y salió del lugar. Lavi le envió un mensaje con las últimas novedades sobre Katou, alguien estaba completamente seguro que era una cantante famosa y por eso no revelaba su identidad, otros tipos habían hecho diapositivas tratando de demostrar que ni siquiera era japonesa (incluía estadísticas de la cantidad de japoneses en Inglaterra y los rasgos en su personalidad que indicaban un desapego a la cultura de ese país).

Kanda suspiró, en realidad había sido divertido al principio, porque nadie había dado en el clavo, pero en cuanto las suposiciones se volvieran más raras, todo lo demás lo haría también. Pensó que todo acabaría si revelaba su identidad, pero en verdad no le apetecía.

Iba saliendo cuando notó una extraña figura vestida de negro como si buscara esconderse por algún extraño descuido, algo le hizo suponer que la presencia que le había estado siguiendo era de esa persona.

Kanda decidió hacer un movimiento rápido y aprovechar que esa ´persona había cometido un error, salió de la tienda y comenzó a aumentar el ritmo de sus pasos buscando perderse entre la gente, vio de reojo como aquella figura buscaba seguirle el paso inútilmente, entonces finalmente decidió esconderse una tienda, vio a su acosador pasar de largo buscándole, no pudo identificarlo, entonces decidió seguirlo y acabar con esto de una vez por todas.

Más extraño no podía ser, llevaba gafas y gorra en un día nublado. Siguió con disimulo, el acosador había hecho una seña para dar a entender que maldecía haberlo perdido. Caminó manteniéndose a distancia. Derrotado, su acosador se paseó por el distrito comercial, supuso que tratando de encontrarlo, luego se sentó un rato en las bancas de la heladería, se compró un cono doble. Después caminó por el parque Hyde y compró una bolsa para darle semillas a los patos. En este punto, Kanda estaba decidido a saber quién era, pero la confrontación no debía dejar lugar a que huyera. Cuando el carrito de los churros pasó cerca del lago, el acosador se compró una bolsa. Como al parecer el acosador también había salido a dar una vuelta, Kanda decidió acercarse.

Fue sutil para no levantar sospechas, seguramente el otro creía que era solo un transeúnte mas. No fue hasta que hizo el ademan de acomodar sus bolsas que llamo la atención de su acosador, este casi pega un brinco del susto, seguramente no esperaba ser el el acosado.

-¿c-como?- su acosador no salía de su impresión.

- ¿No me dirás quien eres? - pregunto sin mostrarse enojado por el hecho de haber sido seguido, más bien puso nervioso a su acosador.

El sujeto miraba a todos lados buscando una manera de escapar. Trató de levantarse pero Kanda lo tomó por los hombros y lo hizo sentarse de nuevo, el también se sentó a su lado e incluso tomó un churro.

- ¿quién te envió? - dijo Kanda pensando que alguien en verdad tenía problemas con él.

- mmh - el sujeto trató de levantarse. Forcejeó y trató de levantarse, pero Kanda lo tomó del pie e hizo que el otro cayera.

Escuchó al sujeto quejarse adolorido por el golpe, Kanda de inmediato pudo sentir que conocía esa voz, el sombrero cayó al suelo dejando al descubierto la cabellera blanca de su acosador.

- Moyashi - dijo casi sin dudarlo, el albino trató de coger el sombrero y cubrir aquello que lo distinguía.

- ¿D-de que Moyashi hablas? te has confundido - dijo nervioso alterando su voz de una manera muy mala.

- Sabes que solo un estúpido podría tragarse eso, ¿no? - escuchó al albino tragar saliva con fuerza mientras lo giraba para que le diera la cara - ¿Qué demonios hacías? - Allen no lo miraba a los ojos.

- Solo paseaba - Kanda entrecerró sus ojos, era obvio que no paseaba tranquilamente, su vestuario lo delataba como si lo hubiera hecho todo premeditadamente.

- ¿Vives por aquí? - dijo Kanda conociendo la respuesta.

- ¡No!... es decir, desde que me mostraste este parque me gustó mucho. Seguro que no has visto los videos, pero he hecho algunos aquí, quería el lago de fondo para uno pero no sé si sería apropiado porque me da miedo que la cámara se caiga, ya ves, el suelo no está parejo ¿qué tal si un pato pasa y golpea el pie? Así que creo que este no es el lugar para hacer un video, por eso creo que es mejor que me vaya - le sonrió y trató de caminar, Kanda lo tomó de la mano.

- Deja de jugar Moyashi y dime qué quieres, porque si has venido hasta aquí hay una razón.

Pudo ver en el rostro de Allen como este sentía que no tenia escapatoria, las excusas del Moyashi si bien eran dignas de un mocoso de secundaria podía notar que había algo más.

- Es solo que...- comenzó a jugar con sus dedos.

- ¿Qué? habla, no tengo todo el día.

- Quería saber más de ti.

-¿Y acosándome es una buena manera?- le dio un golpecito en la frente.

-¡auch! es que siempre evades mis preguntas, nunca hablas de ti, además quería comprobar si algo era cierto...- sus mejillas se pusieron rojas provocando curiosidad en el japonés.

- ¿De qué hablas?

- Es que un usuario que supuestamente te conoce dijo que Katou era... era alguien salvaje, que incluso tenía un tatuaje en alguna parte de su cuerpo.

- ¿Que usuario es ese?- pregunto está vez con un aire asesino.

Allen sacó su celular y le mostró el instagram del chico. Era Lavi.

- no puedes creer todo lo que ponen en internet

- ¿entonces no tiene un tatuaje?

- ¿te parece que tengo un tatuaje?

Allen lo miró tratando de adivinar si lo tenía o no, era claro que evadía la pregunta. Con la mirada recorrió el cuero de Kanda.

- Tienes uno, no te hubieras molestado tanto si el usuario no fuera tu conocido.

- Moyashi, si tengo un tatuaje o no, no es tu problema. - dio Kanda tomando sus cosas.

- ¿Te vas? lo siento! es sólo que pensé que como no habías respondido mi invitación... pensé que tendría que averiguar cosas de ti por mi cuenta. Pero entiendo si ya no quieres prestarme a Katou, sólo te he causado problemas.

Kanda paró, no quería dejar el juego con el Moyashi, sólo quería que dejase de insistir en querer conocerlo. Volverse cercanos sólo agravaría el estado en que se encontraba.

- Vamos a comer algo.

- ¿Estás seguro? - Allen miró las bolsas de las compras que llevaba Kanda.

- ¿Algún problema?

- No, para nada - Allen prefirió cerrar la boca y seguir a Kanda quien había comenzado a caminar, le siguió unas cuantas cuadras, vio algunos sitios que le parecieron apetitosos pero Kanda no parecía inmutarse ante nada - ¿A dónde vamos? - preguntó.

- Solo camina Moyashi.

- Esas bolsas parecen pesadas, te puedo ayudar si quieres - Kanda le lanzó una mirada asesina.

- Bien, haz algo útil, le dio la bolsa más pesada y el Moyashi trató de seguirle el ritmo y no quejarse.

Llegaron a un edificio en una zona que nunca había visto. Cuando Kanda sacó sus llaves y abrió la reja de la entrada supo que estaba en su casa y casi se le sale el corazón. Iba a conocer la casa de Katou, era mucho más de lo que podía pedir, aunque su felicidad casi se apaga cuando Kanda le dijo que debían subir las escaleras hasta el último piso. Cuando llegó a la puerta de la casa, estaba por desfallecer, Katou ni siquiera había sudado.

- Te estoy mostrando mi casa, pero eso no significa que puedes venir cuando quieras - dijo Kanda dándole vuelta a la llave.

Allen ni parecía haberlo escuchado parecía maravillado con aquel pequeño apartamento, tan limpio y ordenado que parecía sacado de una revista, no dejan de impresionarse por la pequeña sala, la cocina, el comedor, la terraza donde habían unos cactus en sus macetas, quería ver la habitación cuando o tomaron del brazo y lo obligaron a tomar asiento en uno de los bancos del desayunador.

- ¿Que no sabes que no puedes husmear de esa en la casa de alguien?

- Lo siento, estaba emocionado - dijo el albino sin contener su felicidad de estar allí.

Kanda soltó un suspiro ordenando sus compras, Allen observaba atento sus movimiento, el japonés pensó que era un tanto incomodo y había tomado una decisión apresurada de llevar al Moyashi a su casa.

Allen ni parecía haberlo escuchado parecía maravillado con aquel pequeño apartamento, tan limpio y ordenado que parecía sacado de una revista, no dejaban de impresionarse por la pequeña sala, la cocina, el comedor, la terraza donde habían unos cactus en sus macetas, quería ver la habitación cuando o tomaron del brazo y lo obligaron a tomar asiento en uno de los bancos del desayunador.

- ¿Que no sabes que no puedes husmear de esa en la casa de alguien?

- Lo siento, estaba emocionado - dijo el albino sin contener su felicidad de estar allí.

Kanda soltó un suspiro ordenando sus compras, Allen observaba atento sus movimiento, el japonés pensó que era un tanto incomodo y había tomado una decisión apresurada de llevar al Moyashi a su casa.

Comenzó a cocinar y dejó a Allen en la barra hasta que se dio cuenta que vio al Moyashi tomarse una selfie.

- Dame eso - pidió Kanda dejando el cuchillo.

- Sale al fondo, no se ve tu cara - se apresuró a decir el Moyashi

Kanda se mantuvo con la mano extendida hasta que Allen entregó su celular. Lo tomó y guardó en su bolsillo.

- Ven a ayudar - dijo Kanda con una seña

Allen se levantó y siguió las instrucciones.

- No era necesario que me lo quitaras.

- No vas a morir.

-Pero...

- Toma, pon los platos - Kanda le dio las vajillas al albino quien no pudo quejarse y decidió seguir sus órdenes.

Los colocó de manera ordenada en la mesa, estaba más acostumbrado a que le sirvieran que a ser servido.

Vio algo impaciente la cocina, un olor delicioso comenzaba a despertarle el apetito, estaba algo impaciente, ayudó a Kanda a llevar la comida a la mesa.

Ambos tomaron asiento, Allen quería brincarle encima a la comida, Kanda podía notar como el Moyashi salivaba como perro hambriento decidió hacerle una pequeña broma.

- Antes de comer, primero hay que agradecer la comida - juntó sus manos.

Allen las junto y comenzó a soltar las oraciones que se sabía con torpeza, cambiaba de una a otra cuando olvidaba la anterior y comenzaba a agregarle cosas.

Kanda comenzó reír, tomó los palillos y comenzó a comer. Allen se desorientó un momento.

- ¿Era broma?

- Claro que sí - dijo Kanda sirviéndose ensalada.

Allen lo miró mal y se sirvió. En cuanto probó la comida no sabía si creerse que no tenía carne.

- Cocinas bien- dijo con mesura aunque su boca llena decía lo contrario.

- ¿Desde cuándo eres vegetariano?

- Desde niño, mi dieta siempre se ha basado en vegetales - hablaba de sus orígenes como japonés.

- Vaya...

- ¿Te decepciona, Moyashi?

- No es eso, pero pensé que tendrías una historia como la gente que conozco, ya sabes, el sufrimiento de los animales o la lucha contra la comida chatarra.

- ¿Tengo cara de activista? - preguntó una cara muy seria y Allen hizo un gesto negativo, no pudo evitar ser sincero, igual no le parecía una mala persona.

- Es gracioso porque todos piensan que Katou tenía una filosofía de vida. Pero en realidad es mucho más interesante que no la tenga. - dijo el Moyashi concentrándose en su comida.

- no es necesario que te intereses tanto, sólo te presté a Katou un rato. Al final todos se olvidarán del tema.

- aunque al principio no sabía qué pensar de ti, ahora me agradas.

- viste las reacciones, al parecer hay muchas chicas que desean tener algo en serio contigo.

Allen trago con dificultad.

- S-si lo vi, pero... no estoy interesado de momento.

- Demasiado aburrido Moyashi - dijo Kanda fingiendo estar decepcionado - ¿Entonces tu único 'interés' es la comida?

- ¿Eh? tampoco así - hizo una pausa - Pero lo que quería decir es que...- comenzó a jugar con la comida.

- ¿Qué? - Kanda se llevo un bocado a la boca.

- Que quien me interesa es Katou - Kanda casi atraganta con la comida.

- Sí, eso lo dejaste claro, que quieres saber más de Katou - dijo Kanda evadiendo esa extraña declaración - pero no creo que sea necesario, sólo has necesitado un par de fotos para causar revuelo.

- Se supone que eres mayor y ya deberías entender lo que digo. Yo no quiero que katou sea mi novia de mentira. Yo quiero salir con Katou en serio. Kanda lo miró y rio.

- ¿Estas de broma, no? - Allen lo miró seriamente como si le diera a entender que no estaba bromeando.

- Hablo en serio.

- Hablas mucho Moyashi, si no te has dado cuenta solo eres un mocoso y yo no tengo intenciones de ser la niñera de nadie.

- Me gustas - dijo el albino provocando que Kanda casi tirara el tenedor.

- Tu no me gustas.


NOTAS: Parte 2 de 3, decidí mejor dividirlo en 3 partes porque después iba a resultar muy pesado de leer, pero tranquilas la parte 3 pronto estará disponible ;3