N/A

Un nuevo capítulo.

Espero les guste.

Gracias por leer.


Disclaimer:

Naruto no me pertenece.


I Guess You Don´t Know

Capítulo II

Intento volver a llamar a Naruto pero de nueva cuenta lo mandaba a buzón, ese maldito, lo único que quería era de alguna u otra manera hacerlo rabiar y lo había logrado con creces, estaba furioso, se sentía demasiado furioso en ese momento - ¿Vas a ir? - ladeo la cabeza viendo a Itachi que parecía disfrutar de lo que le estaba sucediendo, no lo dudaba para nada, a su hermano le encantaba verlo mortificarse - No sé, no tengo idea, Hinata no tarda en llamar para que vaya por ella, quiero ir con ella Itachi pero... Ino... - ¿Ino qué?, no tenía nada que ver en su vida, se lo había dejado en claro a la misma hace tan solo unas pocas horas.

- Por una vez en tu vida haz lo que en verdad deseas Sasuke - le indico este y solto un suspiro, estaba más que claro lo que deseaba, irse con la ojiluna, tenerla para él solo, era eso lo que deseaba, sin embargo, corrio hasta la planta baja de la casa mirando las maletas - Si Hinata llama, dile que no tardo, en verdad no tardo - aseguro viendo el destello en los ojos de su hermano que prefirio ignorar, corrio hasta el garage tomando las llaves del descapotable para salir de su casa como un loco, tenía que llegar cuanto antes, agradecía que el departamento de su amigo estuviera a menos de tres minutos de su casa, en verdad agradecía eso.

No iba a tardar, tan solo se aseguraría de que Ino se fuera a casa sola, de dejarle en claro a su amigo rubio que no podía tocarla, que para nada debía verla, tan solo tenía que dejarle en claro eso, giro de prisa haciendo rechinar las llantas y ni bien estuvo estacionado bajo de prisa aventandole las llaves a uno de los tipos de la entrada, corrio por el recibidor hasta el elevador apretando el botón del piso de su amigo, no sabía porque estaba haciendo eso pero no se iba a detener a pensarlo porque sabía demasiado bien que volvería a casa y esperaría a Hinata como un buen chico en palabras de su querido y amado hermano Itachi.

Salio del ascensor y camino de prisa hasta la puerta del departamento de Naruto tocando como un loco, le daba lo mismo lo que pasaría una vez esa puerta se abriera, solo necesitaba asegurarse de que Yamanaka estuviera bien alejada del ojiazul, para su sorpresa su amigo abrio y sonrió como un niño pequeño, paso por su lado y encontro finalmente a la rubia en la sala sentada, sin dudarlo camino hasta donde esta se encontraba pasando por alto su expresión de sorpresa, tan solo la tomo de la mano haciendo que esta se levantara tropezando en el proceso con uno de los sófas causando que se golpeara la pierna derecha algo fuerte.

- Camina - siseo con frialdad viendo como su amigo solo se hacía a un lado dejandolo pasar, pero entonces se detuvo por unos momentos, ese perfume lo reconocería donde fuera - Creí que la niña no era importante - contuvo el aliento cuando una de las puertas se abrio y por la misma aparecio Hinata... el infeliz de su amigo lo había planeado o quiza lo había hecho la ojiluna, sea lo que sea, habrían problemas.


No se esperaba que la Hyuuga apareciera de la nada, es decir, ella pensaba que solo estaba con el rubio pero ahora veía que no era así además de que Sasuke había ido por ella porque obviamente no sabía que la ojiluna estuviera allí y la expresión de su rostro se lo confirmaba - Hina, los dos sabemos que no es importante - nuevamente estaba ahí solo para lastimarla, sin dudarlo se solto de su agarre ignorando el dolor en la pierna, se había golpeado fuerte y al azabache la daba lo mismo como siempre, estaba enojada por eso, comenzo con su camino hacía la salida, no quería estar ahí pero el rubio no la dejo pasar mientras le sonreía.

- Lo siento, no puedes irte - se disculpo este con una ligera sonrisa y el pánico comenzo a escalar por su cuerpo, detestaba ese sentimiento más que a nada en el mundo - Exactamente eso, no te vas hasta que Sasuke nos diga a ambas a quien prefiere - esa mujer de verdad la odiaba y se lo estaba demostrando en ese mismo momento, no la quería cerca así que quería lastimarla demasiado - Hina, basta, todos sabemos la respuesta - y Sasuke mato sus pequeñas esperanzas justo en ese momento, la ojiluna chasqueo la lengua mientras movía un dedo en señal de negación, la vio caminar hasta tomar asiento en uno de los sófas.

- No, la respuesta no esta clara querido Sasuke - sentencio esta visiblemente enojada, solo que no sabía si en verdad lo estaba o estaba aparentando solo para que la furia del de ojos ónix creciera, además, ¿qué relación tenían esos tres? - Yamanaka no es nadie importante en mi vida, entiendelo de una vez, la única mujer que me interesa en este mundo eres tú, así de fácil, ¿qué quieres qué haga para que lo entiendas? - pregunto este frustrado, bueno, ella ya lo había entendido y el claro dolor en el pecho se lo estaba confirmando demasiado sinceramente, no era necesario que hablaran de su persona como si no estuviera presente.

- Tengo una idea... aquí, ahora mismo, encargate de denigrarla, rompele un poco la ropa y sacala de aquí como si fuera una prostituta - se congelo en su lugar por completo, sus ojos se abrieron de sorpresa tan solo escucho esas palabras, por instinto quizo huir de nuevo pero el rubio le bloqueo el paso, miro a Sasuke que ladeo la cabeza, no, Dios no, que no lo hiciera, antes de darse cuenta este la tomo con fuerza de la muñeca provocando que jadeara de dolor, se removio pero una bofetada impacto contra su mejilla, él... él la había golpeado, sus manos se movieron por si solas al arrancarle el abrigo que usaba junto con sus zapatos.

- S-Sasuke detente, Sasuke para - le súplico a media voz sintiendo que lloraría pero este no la miraba, tan solo desgarro un poco su blusa dejando a la vista la camisa de tirantes, gruño y le arranco el resto de la blusa dejandola solo con aquella camisilla que sin dudarlo desgarro de la parte baja dejando a la vista un poco su abdomen, tironeo de sus pantalones y en un instinto lo empujo provocando que este se golpeara contra la mesa de centro, al volver a mirarla supo que todo estaba perdido... él, él de verdad la iba a humillar en esos momentos.


- ¡N-No... S-Sasuke detente! - ignoro los gritos de la rubia mientras aventaba su pantalón a un lado de la sala, tomo los pequeños shorts que Naruto le daba y le abrio las piernas sin consideración alguna escuchando un quejido de sus labios para colocarselos, los desgarro un poco y la observo llorando sin control mientras intentaba por todo los medios apartarlo, la levanto y tomo su mochila para sacarla de ahí viendo la sonrisa de satisfacción de Hinata, salio del departamento del rubio caminando hacía el elevador viendo como todos los que se encontraban en el pasillo los miraban con curiosidad pero le dio lo mismo o al menos eso pensó.

Las puertas se abrieron en el living y la arrastro fuera escuchando como algo tronaba, seguro su muñeca porque estaba usando demasiada fuerza, las miradas eran de curiosidad hasta denigración hacía Ino, las puertas giratorias finalmente los dejaron en los escalones y la arrastro para aventarla sin piedad alguna a la calle ignorando como su cabeza chocaba levemente contra el suelo, tomo su billetera y le avento algunos billetes para dar media vuelta, se detuvo antes de entrar de nuevo y solo por el rabillo del ojo vio como se levantaba con dificultad comenzando a correr lejos de ahí, lejos de él y sabía que esa vez sería para siempre.

Retrocedio sobre sus pasos al ver a Hinata salir, se veía feliz, demasiado de hecho - ¿Suficiente? - pregunto viendo como la ojiluna asentía para caminar hasta donde se encontraba tomando su rostro entre sus manos, un suave beso fue dado en sus labios para separarse - Si, cancele el viaje, espero no te moleste pero algunas compras llegaran hoy, te llamare cuando podamos vernos - no dijo nada, tan solo se quedo quieto para escuchar el sonido de sus zapatos bajando, el sonido de la puerta de su auto y después nada, pensó en Ino que lloraba, suplicaba porque se detuviera y no lo hizo, la había lastimado más que nunca de verdad.

Giro el cuerpo para tomar las llaves que le entregaba un botones, subio de inmediato al vehículo comenzando con su recorrido, sabía a donde iba Ino, sabía que no correría demasiado, apreto el paso viendo el coche de Hinata más adelante, solto un poco el aire al ver que tomaba un camino contrario, piso el acelerador sorteando autos y en menos de dos minutos la vio más allá corriendo sin mirar a nadie, la gente la miraba con más que curiosidad, detuvo el auto y bajo de prisa para interceptarla, la sintio chocar contra su cuerpo provocando que esta cayera al suelo - Yamanaka - la llamo no recibiendo ninguna respuesta, solo silencio.

Se acuclillo tomando su rostro entre sus manos, se veía... más que rota, sus ojos parecían no mirarlo, esos pozos azules parecían estar perdidos de momento, sujeto su espalda con una mano y con la otra tomo la parte trasera de sus rodillas para cargarla caminando hasta su auto... sabía que no podía arreglarlo pero como mínimo intentaría hacerlo un poco.


Subio con cuidado las escaleras escuchando los gritos de los demás inquilinos, a él le molestaba escuchar las peleas de los vecinos pero sabía que la rubia no podía aspirar a algo más, busco en su bolso las llaves pero no se sorprendio cuando noto que la puerta estaba abierta, dando un suspiro la abrio y todo estaba como siempre, desgastado, cerro la puerta atrancandola como pudo para caminar hasta el sófa donde la sento con cuidado - V-V-Vete - susurro esta temblando un poco, se quito el saco para colocarselo sobre sus hombros pero ella negó con la cabeza, sabía que no quería nada de su parte, lo sabía demasiado bien.

- No pienso disculparme pero como mínimo deja te ayudo - sentencio para caminar hasta la cocina, abrio la nevera y suspiro para ver que no tenía nada de comida, absolutamente nada, tomo un vaso caminando hasta la llave de grifo, no había agua, dejo el vaso y camino hasta donde se encontraba - ¿No pagaste la renta de nuevo? - pregunto en un tono hosco viendo como lo veía por unos segundos, lágrimas silenciosas salían de sus ojos, entonces observo por primera vez lo que había causado, sus ojos llenos de tristeza, de un dolor que le había causado a la ojiazul, desvio la mirada para pensar en que iba a hacer en esos momentos.

Sabía demasiado bien que para empezar no tenía que estar ahí, tenía que estar demasiado lejos de esta - A-Ambos sabemos que no puedes estar aquí, lo mejor es que te vayas si es lo que quieres... - susurro esta bajando la mirada, camino hasta donde se encontraba para tomar su saco y colocarselo con movimientos rápidos, se revolvio un poco el cabello y camino hasta la puerta, era lo mejor para los dos definitivamente, se detuvo al escuchar como se levantaba, ladeo la cabeza y la vio caminar con pasos calmados hasta perderse con dirección a su habitación, escucho el crujir de los resortes de la cama y se mordio el labio.

Tenía que irse, tenía que irse ya, tenía que abrir esa puerta y salir de ahí para no tener más problemas con Hinata, con la única persona que de verdad amaba, salio del departamento y comenzo a bajar las escaleras... era lo mejor para los dos.


Se miro de nuevo al espejo, tenía un pequeño golpe en la cabeza que había sangrado algo, Sakura le había dicho que su jefe no la había despedido pero que si la esperaba el día siguiente, le agradecía a la portera por informarselo, había pagado parte de la renta pero aún faltaba algo, su muñeca izquierda estaba amoratada y su empleo en el bar comenzaba en dos horas, no había comido nada, no tenía dinero para ello, se sentía cansada física y mentalmente, no esperaba que se quedara, lo sabía, sabía que la ojiluna sempre iba a ser la primera para él, siempre, camino hasta el armario desgastado y se mordio el labio con fuerza.

No tenía nada de ropa y con lo que había roto Sasuke solo se había quedado con dos mudas, se coloco de prisa una camiseta que no tenía algunos botones, jalo unos pantalones y se coloco unos tenis viejos para amarrarse el cabello, su abrigo se había quedado en la casa de aquel rubio así que era un caso perdido, solo tomo la vieja bufanda y camino hasta su pequeña cocina, había tirado todo lo que el azabache le había dado como regalo pero que no era para ella sino para la Hyuuga, camino hasta el fregadero para tomar agua, dejo el vaso en su lugar y se sintio un poco mareada pero debía marcharse ya, no tenía dinero para el transporte.

Atranco con fuerza la puerta mientras se dirigía a las escaleras, bajo con cuidado mordiendo su labio puesto que le dolían los pies por haber corrido algo después de su humillación, finalmente salio a la calle y se estremecio del frío que hacía en ese momento, comenzo a caminar con calma, miro más allá a algunas personas que seguro estaban vendiendo droga, algunas mujeres que estaban inclinadas ante autos caros, bajo la mirada y siguio con su camino intentando por todos los medios no llorar de nuevo, se sentía demasiado mal, no podía, el peso en su corazón era demasiado, el cosquilleo en sus manos era algo que no quería sentir.

Doblo la esquina y se sujeto con un poco de fuerza de las paredes, aspiro aire profundamente y siguio caminando, sin embargo, no podía, el dolor estaba tan presente, la había tratado como a una prostituta, ¡si hasta le había lanzado algunos billetes!, el teatro completo, se detuvo tomando asiento en un escalón abrazando sus rodillas y comenzo a llorar, eso era lo único que podía hacer, ni siquiera había llorado tanto en la muerte de sus padres, no lloro cuando sus familiares no la quisieron en su casa y paso de hogar en hogar, no lloro cuando uno de sus padres adoptivos intento violarla, pero estaba llorando por un hombre, por un hombre.

Tomo su rostro con sus manos y lloro con más fuerza, le daba lo mismo si alguien la veía y se burlaba de ella, le daba igual, solo quería que el dolor poco a poco se esfumara, un poco y podría seguir, un poco y en serio se sentiría mejor, se limpio las lágrimas con cuidado, no podía caerse en esos momentos, tenía que seguir adelante como siempre... tenía que olvidar a Uchiha Sasuke fuera como fuera.


Cerro la puerta con cuidado para tomar algo de aire, finalmente su turno había terminado, la espalda le dolía a horrores, sus dedos quemaban un poco por los líquidos de limpieza que había usado trapeando, sus brazos se sentían pesados, dejo el desgastado bolso en el sófa y sintio unas leves arcadas, corrio hasta el pequeño cuarto del sanitario y se doblo sobre si misma vomitando de nuevo un poco de sangre, ya era normal pero no podía hacer nada, no sabía que era pero algo le decía que solo era una anemia, no nada grave, rezaba porque fuera así, jalo la cadena y tomo un poco de aire, su cuerpo dolía demasiado justo ahora.

Se levanto sujetandose con cuidado de las paredes sintiendose más mareada, con pasos torpes camino hasta el sófa para dejarse caer en el mismo gimiendo de dolor al sentir los resortes incrustandose con fuerza en su espalda, solo fue consciente de que aún no olvidaba lo sucedido cuando sintio un líquido corriendo por sus mejillas, se mordio el labio limpiandolas de prisa para intentar levantarse pero justo cuando lo hacía tocaron a su puerta como locos, seguro era su portera que necesitaba el resto de la renta para una emergencia, camino como pudo para abrir la puerta pero entonces se quedo de piedra... era Sasuke.

- ¿Por qué tienes sangre en la camisa? - ignoro su pregunta para solo girarse, necesitaba dormir un poco, su turno en la lavandería empezaba en menos de cinco horas, otro empleo del día a día, camino intentando no parecer mareada porque necesitaba con desesperación comer algo pero no tenía dinero, había hecho un depósito en el banco para que las deudas estuvieran al corriente, escucho el sonido de la puerta pero solo continuo con su camino, tenía que dormir un poco, se dejo caer en la cama pero al instante se levanto de golpe, le gruño a los resortes, necesitaba descanso pero eso era una tortura por completo.

- ¿Has comido algo? - asintió con la cabeza, lo menos que necesitaba era su compasión y sobretodas las cosas lo menos que necesitaba era volver a empezar con ese círculo vicioso que tenían - ¿Qué quieres Sasuke? - pregunto alzando la mirada para verlo, solo estaba en el marco de la puerta pero no parecía dispuesto a entrar para decir algo más - Nada, solo quería ver como estabas - contesto con simpleza, se dejo caer en la cama dandole la espalda para no verlo, quería que se fuera, después de todo él le había dicho que no se volverían a ver - Es la última vez que vendre Yamanaka - sentencio este rompiendole el corazón de nuevo.

Debería de estar acostumbrada pero no podía del todo - Sabes donde esta la puerta - susurro para cerrar los ojos sintiendo como las lágrimas comenzaban a bajar de nuevo, escucho pasos, después el silencio, fueron menos de dos minutos cuando se levanto de golpe de la cama, ignoro todo el dolor del cuerpo, del corazón y corrio hasta abrir su puerta, bajo escalones de prisa, cruzo a toda velocidad el tipo vestíbulo para salir, estaba dispuesta a decirle lo que sentía, estaba dispuesta a llorarle, a suplicarle que se quedara, esperaba verlo a punto de arrancar el auto pero no esperaba para nada verla a ella de la mano de él.

- Te dije que vendría - sentencio la ojiluna mirandola con repugnancia, burla más que nada, descendio la mirada hacía sus manos entrelazadas y su mundo se derrumbo... un anillo de compromiso, miro a los ojos al azabache y este le devolvio una mirada seria, impersonal, como si no la conociera en lo absoluto, al parecer él en verdad nunca la iba a amar... suponía que él no sabía cuanto lo amaba.


N/A

Espero les haya gustado.

Gracias por leer.

Gracias por los comentarios.