N/A
Un nuevo capítulo.
Espero les guste.
Gracias por leer.
Disclaimer:
Naruto no me pertenece.
I Guess You Don´t Know
Capítulo III
Tomo el trapeador con más fuerza de la necesaria mientras sentía el nudo en la garganta que no se iba desde hace dos días, estaba cansada de llorar todo el tiempo, de maldecir a la vida, de maldecirse a sí misma por haberse enamorado más que de un imposible, de un hombre que ni siquiera la amaba, que ni siquiera la quería, nada de nada, era en ese momento que podía reirse de sí misma, de haber sido tan tonta como para pensar que los cuentos de hadas podían hacerse realidad cuando nunca sucedería, cuando eso solo eran escritos de personas que fantaseaban con otros mundos.
- Ino - ladeo la cabeza sintiendo sus ojos picar, iba a llorar de nuevo en cualquier momento, miro a su jefe que la miraba con un poco de compasión, era el sentimiento que más detestaba - ¿Si jefe? - este tan solo dio un suspiro y fue cuando se dio cuenta de algo, había demasiada agua en el piso, quizo golpearse con algo por ser tan estúpida últimamente, había derramado de nueva cuenta demasiada agua en el piso - Lo siento mucho jefe, ahora mismo limpio todo - este asintió dando la vuelta así que se apresuro a caminar hasta el armario de utensilios en busca de escobas y más trapeadores.
Tomo todo entre sus manos para caminar hasta la primera sala de aquel bar, movio las mesas no sin antes limpiarlas sintiendo que su espalda dolía más de lo normal, eso no estaba bien, no había desayunado, ni comido, ni siquiera cenado en dos días puesto que su casera le había pedido el resto de la renta ya que su pequeña niña estaba enferma de nueva cuenta, ladeo la cabeza intentando desestensar sus músculos gimiendo de dolor después, nuevamente se hicieron presentes las pequeñas contracciones en su vientre, su organismo estaba pidiendo comida de nueva cuenta.
Se encorvo tomando entre sus manos la basura que había en el suelo, amarro las dos enormes bolsas moviendolas a un lado para después sacarlas mientras pasaba el trapeador con prisas puesto que solo quería descansar un poco, la cabeza le punzaba demasiado, su espalda se quejaba, sus manos ardían, sus piernas estaban débiles, se imaginaba que Sasuke estaba en una cómoda cama seguro acompañado de la Hyuuga, seguro habían cenado demasiado bien y ella... ella no tenía nada de ello, ni siquiera esperaba algún día tenerlo, solo en sus sueños definitivamente.
Exprimio el trapeador en una cubeta quejandose de dolor al sentir sus manos más que frías, su estómago se revolvio y gruño, maldijo en voz baja el no tener nada que comer, solo le quedaba dormir así que después de revisar que todo estaba limpio tomo las cosas para devolverlas al armario con prisas, cerro con llave tomando su viejo bolso junto con una bufanda que quiza debía haber tirado meses atrás - Esta todo listo jefe - este asintió así que hizo una reverencia para apresurarse a salir del local, el frío se colo en sus huesos pero solo apreto el paso... no podía hacer otra cosa más que seguir adelante.
- Si tienes algo que decir solo dilo Itachi - le sentencio a su hermano que desde el otro extremo de la mesa lo miro como si estuviera loco o como si le hubiera salido otra cabeza, ninguna de las dos que él supiera - Me parece estúpido que te comprometas con alguien que nunca va a ser tuya por completo pero estas demasiado grandecito como para saber lo que haces - aseguro el mayor de los dos llevandose a los labios la copa de vino que siempre acompañaba en la cena, solo gruño en respuesta, no le gustaba para nada lo que había dicho de Hinata.
- Me asegurare de que sea solo mía hermano - espeto molesto viendo que este tan solo sonreía ladinamente como si fuera más que estúpido pero es que no lo era, él deseaba contraer matrimonio con la ojiluna y eso no era malo - Por cierto, me entere de lo que le hiciste a esa rubia, nuestros allegados se cuestionan si te habías vuelto loco como para tratar así a una mujer aunque esta fuera prostituta pero tenía entendido que Ino no lo era... ¿o me equivoco? - movio de más los cubiertos al escuchar esas palabras, no, no lo era por supuesto.
- De ella no espero nada, vive en una pocilga, tiene tantos trabajos que no me sorprendería que recuriera a eso - aún así mintió descaradamente viendo como Itachi tan solo se levantaba de golpe de la silla mirandolo con más que furia - Al menos me alegro de algo, me alegro que te estes pareciendo a Hyuuga, felicidades, quiza así te amé - sentencio este tomando su cena con movimientos presurosos y solo atino a apretar de más los puños, no había querido decir eso de la rubia, era más que obvio que Ino jamás recuriría a algo así, no ella que aún era pura en todos los sentidos.
- No entiendo tu enojo Itachi, desde que la conocí te he hablado de ella y no veo que tengas ánimos de ayudarla pero aún así la defiendes - siseo a su hermano que tan solo lo miro con una sonrisa ladina además de una ceja encarnada - Te equivocas, no me acerque a ella porque pensé que por una vez en tu vida harías las cosas bien, estúpido fui, sin embargo, ahora que estas con Hyuuga eso no me impide entonces conocerla por fin - sentencio su hermano mayor para dejar su cena en la mesa aún intacta y dar media vuelta dejandolo solo en el comedor.
Itachi no mentía en lo absoluto, cuando su hermano decía algo era porque lo haría, eso quería decir que iba a conocer a Ino finalmente, sabía incluso que había la posibilidad que este se enamorara de la rubia, cualquier persona en su sano juicio lo haría y él no iba a ser la excepción, sin embargo, no era su prolema, él tenía aún una boda que planear, no iba a estar pensando en esta en lo absoluto, que hiciera lo que quisiera y punto... entonces, ¿por qué diablos sentía ese peso en el abdomen al saber que su hermano la conocería?.
Atranco la puerta con fuerza viendo la hora en un reloj destartalado que adornaba su muñeca derecha, al menos aún servía para dar la hora y punto, bajo las escaleras con rápidez puesto que su trabajo del sábado era ser cocinera en un pequeño restaurant, se ato los viejos cordones de sus tenis más que desgastados para emprender la marcha, nuevamente no había desayunado en lo absoluto, camino por las calles escuchando tan solo el ruido de los vendedores ambulantes que pasaban con rumbo hacía los lugares donde vendían, se mordio el labio al oler lo delicioso de la comida.
Apreto con más fueza su vientre intentando calmar el dolor que sentía porque tenía demasiado apetito, giro por las calles hasta que se encontro en la avenida principal, tomo aire puesto que tardaría en llegar a su trabajo unos cuarenta minutos por esa razón siempre salía temprano de casa, el ruido de los autos hizo eco en su cabeza dandole una sensación de vértigo, las personas pasaban a su lado igualmente con prisas aunque estas vestían un poco más abrigadas que ella, se detuvo en un alto mientras miraba distraídamente el piso, sus ojos ardían demasiado y la cabeza le daba vueltas.
Las personas la empujaron un poco para que se moviera así que se apresuro a caminar con prisas para finalmente girar hacía la derecha y caminar con más prisa puesto que hacía demasiado frío y la calefacción de la cocina le haría bien, se comenzo a marear un poco y se sostuvo de una de las paredes más cercanas de los locales, para su mala suerte era una tienda de ropa, giro un poco la cabeza y vio abrigos, bufandas, pantalones calientitos, una triste sonrisa se formo en sus labios, nunca podría poseer algo así por lo que lo mejor era no verlos para nada.
Nuevamente una punzada se hizo presente en su cabeza y se sostuvo de los vidrios de aquella tienda sintiendo poco a poco como su mundo se volvía oscuro, esperaba sentir el frío suelo pero en su lugar sintio unos brazos que la sostuvieron, sin embargo, estaba demasiado cansada como para pensar en quien era esa persona... aún después de todo el daño esperaba que fuera Uchiha Sasuke por mucho que doliera su corazón.
- Sigo sin entender porque esta en uno de mis sillones - le siseo a su hermano que solo le mando una fulminante mirada para que guardara silencio puesto que el médico estaba hablando aún pero es que no la quería cerca, no necesitaba más problemas con Hinata en esos momentos - Recomiendo que visite un nutriológo cuanto antes además de un ginecológo pero por el momento solo que consuma los suplementos alimenticios durante dos días además de que necesita comer demasiado - la miro dormida en el sófa, se veía demasiado cansada.
Suponía que no podía dormir demasiado bien en una cama a la cual le resaltaban los resortes, una punzada lo recorrio al ver las ojeras que se dibujaban debajo de sus ojos, el médico intercambio algunas palabras más con su hermano para después hacer una reverencia y ser conducido por una mucama hasta la puerta, miro como la rubia comenzaba a removerse un poco - No tardo, pedire que le preparen algo para merendar - anuncio Itachi pero él solo la miraba a ella que parecía tener pesadillas, el sonido de la puerta lo hizo darse cuenta de que la ojiazul estaba llorando dormida.
No sabía que tuviera sueños que la torturaban si siempre sonreía, de pronto esta se levanto agitada aún con los ojos cerrados, necesitaba hacer que se fuera, eso era lo que necesitaba - Vete - Ino abrio de golpe los ojos para verlo asustada, no necesito decirlo de nueva cuenta cuando esta se levanto aún agitada buscando con la mirada su bolso, una vez lo encontro lo tomo con manos temblorosas - Nunca más vuelvas a andar por esta dirección, te quiero más que lejos - le espeto recibiendo un asentimiento de cabeza para verla salir casi volando.
Solto el aire que estaba reteniendo aún pensando en porque estaba llorando, la rubia que conocía solo lloraba cuando no podía más, casi siempre que la encontraba llorando era por su culpa, quiza lo era o quiza no, no sabía mucho de esta, incluso cuando la conocía de hace varios años no sabía nada, lo único que había investigado era que sus padres habían muerto en un accidente demasiado trágico pero no sabía como, ella adquirio deudas que no podía pagar así que desde pequeña comenzo a trabajar, así de sencillo, no sabía más, no le había preguntado y esta no le había dicho.
El sonido de la puerta llamo su atención - Bien, es hora de despe... - giro el cuerpo para ver a Itachi que la buscaba con la mirada, su hermano solo lo miro con rabia, eran pocas veces en las que lo miraba así - No se en que te estas convirtiendo pero ya me tienes harto - y dicho esto giro el cuerpo para comenzar a correr, la iba a buscar, eso iba a hacer... ¿en qué diablos se estaba convirtiendo?.
La cabeza le daba vueltas, sentía la garganta un poco cerrada, tomo aire sosteniendose de una pared de nueva cuenta, seguía sin entender como es que Sasuke la hubiera encontrado, eso no estaba bien, no lo estaba, este no la quería cerca, más en claro se lo había dejado, se acuclillo en la calle sin importarle nada y es que sinceramente no soportaba el dolor de cabeza, tenía demasiado apetito pero no podría comer hasta la cena puesto que ese día su jefe dejaba que se llevara algo de comida y pensando en eso, lo más seguro es que le descontara el día por no ir a trabajar.
Iba a tener problemas y no los necesitaba de nuevo, el aire le falto en los pulmones en ese momento, unas suaves manos se posaron en su cintura, el aire masculino se colo en sus fosas nasales - Respira, respira un poco - aquella suave voz tenía un tono demandante, severidad más que nada, tomo aire intentando calmarse así que cerro los ojos para ser levantada poco a poco por aquel extraño - Con cuidado, respira, ten cuidado - se sentía demasiada mareada en esos momentos, finalmente estuvo de pie pero aún siendo sostenida por el extraño.
- ¡Suigetsu! - miro hacía su derecha encontrandose con un hombre que corría con todas las prisas del mundo hacía donde se encontraba, finalmente este se detuvo delante de ellos dos y se quedo de piedra, era demasiado parecido a Sasuke excepto por las leves marcas debajo de sus ojos y porque su cabello estaba atado en una coleta baja, estaba demasiado agitado el mismo - Respira Itachi, te va a dar algo - había un tono de burla en quien la estaba sosteniendo, finalmente la fue soltando poco a poco hasta que quedo de pie aún con algo de dificultad.
- Me alegra que la encontraras primero, me estaba preocupando algo - aquel hombre de cabello negro la miro con una sincera sonrisa en el rostro lo que provoco un leve sonrojo en sus mejillas - La descripción fue precisa Itachi; hermosa - giro el cuerpo de golpe y se quedo quieta al observar al hombre delante de ella, cabezo azulado como el cielo, ojos lilas rayando en lo morado por la profundidad que se veían en los mismos, de sus labios sobresalía un pequeño colmillo que la hizo darse cuenta de que ese hombre era la perfección en todo el sentido de la palabra.
- Encantado de conocerte, Hozuki Suigetsu - se presento este tomando su mano con un movimiento rápdio para depositar un beso en el dorso de la misma, su corazón se agito demasiado y el aire le falto, la oscuridad volvio a su cuerpo antes de darse cuenta - ¡La mataste maldito playboy! - fue lo último que escucho seguido de una risa suave pero también estruendosa... Morfeo la recibio de nueva cuenta en su mundo.
- Estas contaminando mi sala Hozuki - siseo viendo como este tan solo lo miraba altaneramente, en una época habían sido demasiado amigos pero este nunca le perdono que se hubiera acostado con su prometida, con la primer mujer que se abría, con la primera mujer a la que había amado y todo desencadenaba por que Hinata no había tolerado que el hombre presente en su sala en esos momentos la hubiera menospreciado, aún recordaba como su amigo de toda la vida mucho más que Naruto lo hubiera mirado con rabia mientras luchaba por no llorar al ver la traición de las dos personas que más quería.
- Si por mi fuera nunca pisaría el mismo suelo que tu Uchiha, sin embargo, tengo una razón para estar aquí - le espeto viendo a Ino que estaba sentada en el sófa con un médico a su lado que checaba su presión arterial, le daba lo mismo lo que sucediera con esta, mentira, si le importaba aunque fuera un poco - ¿Planeas dejar que viva con un playboy? - le pregunto a su hermano mayor que finalmente hizo acto de prescencia para asentir con la cabeza con mucho más que obviedad lo que solo logro sacarlo de quicio, detestaba eso en más que un sentido sinceramente.
- Tú no la quieres aquí y no pienso a arriesgarme a que le digas algo que provoque que huya de nueva cuenta así que Suigetsu la cuidara por mí - sentencio el mayor de los dos y solo atino a gruñir en desacuerdo pero tan solo se dejo caer en uno de los sófas para seguir viendo al médico que miraba a Ino con demasiada preocupación, eso no era algo bueno para nada - ¿Cuándo fue la última vez qué probaste bocado? - le pregunto viendo que la ojiazul solo comenzaba a mover los dedos en señal de nerviosismo, ya se daba una idea de la respuesta.
- H-Hace dos días - contesto en un murmullo, su hermano solo se mordio el labio y el peliazul solo bajo la mirada, una sonrisa se formo en sus labios para ver que el médico asentía y comenzaba a anotar muchas cosas en una receta, le hizo una señal a su hermano para que lo siguiera así que tan solo se quedaron los tres en la sala - Creí haber sido bien en claro al decirte que no quería verte de nuevo - siseo viendo que la rubia comenzaba a temblar como una hoja, la vio levantarse buscando con la mirada su bolso, sin embargo, antes de que lo tomara Suigetsu camino hasta donde estaba para negar con la cabeza.
- No le prestes atención - le aconsejo su ex amigo viendo que ella se mordía el labio en señal de querer salir huyendo ante su mirada insistente - Esta en mi casa Hozuki, lo menos que necesito es que una prostituta este en mi sala - Ino lo miro directamente con esos dos ojos que reflejaban más que dolor, algunas lágrimas se amontonaron en los mismos causandole más que culpabilidad - T-Tú... tú sabes que no lo soy - aseguro la rubia y solo le dedico una mirada mordaz, era verdad y le constaba con creces, sin embargo, no quería tenerla cerca porque lo confundía demasiado.
- Lo dudo Yamanaka, vives en una pocilga y tienes que pagar muchas deudas, no puedo asegurar que no lo hagas... eres una pros-ti-tu-ta - deletreo para ver como el peliazul la soltaba y se giraba hacía él con instintos asesinos, antes de darse cuenta este había estrellado su puño en su mejilla derecha provocando que ladeara la cara, la ira crecio en todo su cuerpo y sin dudarlo lo tacleo para comenzar a golpearlo pero era más que obvio que este no se dejaría y se lo comprobo cuando ambos entraron en una pelea con todo, esquivo patadas y puñetazos pero también dio de los mismos.
- ¡B-Basta! - el grito de la rubia se escucho en la sala pero ninguno de los dos se detuvo, la puerta se abrio y aseguraba que fuera su hermano - ¡Sasuke! - que equivocado estaba porque por el rabillo del ojo miro a Hinata acompañada de Naruto que se apresuro a intentar detenerlos pero no podía el solo - ¡Itachi! ¡Itachi! - la ojiluna comenzo a gritarle a su hermano, le dio una patada al peliazul que cayo al suelo pero de inmediato se recompuso para saltarle encima, eso no estaba bien pero para nada bien, alguien iba a salir demasiado lastimado en todo el sentido de la palabra.
- ¡S-Sasuke! - Ino no dudo en separarlos pero todo se acumulo dentro de él al ver a la peliazul mirarlo con furia al darse cuenta de la prescencia de la misma, todo exploto dentro de sí mismo al saber que por Ino vendrían más problemas así que por esa simple razón no dudo en empujarla con todas sus fuerzas hacía el minibar que estaba detrás de esta donde reposaban copas de vidrio y algunas botellas de bebidas que se rompieron en la espalda de la misma y algunas cayeron el suelo causando un estrepitoso sonido, solo que había olvidado un pequeño detalle, del mismo minibar sobresalía un tipo de garra de cristal que daba paso para abrir las cubiteras para vinos.
- ¡¿Qué diablos están haciendo ustedes dos imb... - su hermano guardo silencio al ver como la sangre bajaba por el abdomen de Ino, la garra no era tan grande, sin embargo, por lo que sus ojos veían si sobresalía un poco del cuerpo de la rubia... eso no estaba bien, eso no estaba para nada bien, el miedo lo recorrio de pies a cabeza - ¡Llama una maldita ambulancia! - le grito Suigetsu corriendo donde Yamanaka que respiraba con dificultad, sabía que estaría bien con una operación pero incluso él sabía que con eso la había lastimado más del daño que ya le había causado.
- ¡Que llames a una ambulancia! - se apresuro a mirar como Itachi corría al teléfono más cercano, Ino tenía los ojos cerrados y el ambiente se coloco tenso de inmediato - No te duermas, hey, hey, no te duermas - el peliazul comenzo a golpear las mejillas de la rubia que poco a poco se ponía más pálida, esa no era una buena señal - ¡Hey, hey, que no te duermas rubia! ¡Despierta, despierta! ¡Con un demonio abre los malditos ojos! - el pánico se apodero de todo su cuerpo al escuchar como su ex amigo la llamaba con desesperación.
Todo comenzo a nublarse a su alrededor para trastabillar con la alfombra que reposa en la estancia, comenzo a marearse - ¡Sasuke! - solo escucho la voz desesperada de Hinata mientras rezaba porque la rubia estuviera bien.
N/A
Espero les haya gustado.
Gracias por leer.
Gracias por los comentarios de verdad.
