N/A
Un nuevo capítulo.
Espero les guste.
Gracias por leer.
Disclaimer:
Naruto no me pertenece.
I Guess You Don´t Know
Capítulo IV
Abrio los ojos de golpe al sentir un dolor agudo en el costado izquierdo, intento respirar pero en su lugar temido removiendose en la cama al saber que no podía respirar bien, sentía un sabor amargo en los labios, miro en donde se encontraba, una habitación con las paredes de color vino, no, no era un hospital, intento removerse y un quejido se ahogo por completo en su boca, escucho pasos y después una persona aparecio en su campo de visión, reconocio de inmediato al peliazul que la había ayudado junto con la persona que se parecía demasiado a Sasuke.
- Hey, tranquila, no te muevas demasiado - gruño al sentir un dolor en la garganta, escucho más pasos hasta que visualizo a una enfermera que le sonreía con calma, cerro un momento los ojos intentando alejar el dolor que sentía, sinceramente era demasiado, recordaba lo sucedido y seguía sin creer que el azabache la siguiera lastimando, tanto mentalmente como físicamente, tenía una máscara de oxígeno que fue removida con lentitud para no lastimarla, cuando inhalo el aire puro sintio una presión horrible en sus costillas y un débil quejido broto de su garganta, todo el cuerpo le dolía horrible.
- La herida no fue grave, el pedazo de cristal se clavo en tu costado izquierdo pero no fue de gravedad, sin embargo, perdiste más sangre de la estimada así que te hicimos una transfusión, has estado durmiendo durante una semana, tienes seis puntadas en el costado que se te quitaran en dos semanas más, por el momento aconsejo que no te muevas demasiado, necesito que reposes lo necesario, he mandado antibióticos y medicinas necesarias - asintió ante todo lo que la mujer le decía mientras la ayudaba a tomar asiento en la cama que para su sorpresa era demasiado grande y suave.
Nada comparada al colchón viejo que estaban en su departamento, pensó en sus trabajos, si la despedían estaba en serios problemas, no quería ni imaginar que le harían los del banco por no pagar, la señorita intercambio algunas palabras más con el peliazul que recordaba se llemaba Suigetsu - Estas en el departamento de los Uchiha, no te preocupes, hoy mismo iremos a mi casa y te cuidare - lo miro directamente a los ojos ante aquellas palabras, debía ser una broma, no le apetecía en lo absoluto tener que lidiar con alguien que era de la misma clase que aquellas dos personas que detestaba.
- N-No se preocupe, estare bien, debo irme, se supone que tengo que trabajar y no puedo quedarme en cama - sin importarle el dolor que sentía en el costado izquierdo además de sentir las piernas de gelatina tomo asiento correctamente en la cama mordiendo su labio para no comenzar a llorar por el dolor que estaba sintiendo - Hey, no, no te muevas - le sentencio este corriendo hasta su lado para volver a acomodarla pero él no entendía nada, como él no tenía problemas de dinero no entendía lo necesario que era para ella trabajar, así de sencillas eran las cosas, o trabajabas o no comías.
- E-Escuche de verdad necesito irme, usted no entiende porque tiene dinero pero necesito pagar deudas, necesito comer, necesito pagar la renta del departamento, t-tengo que darme prisa... p-por favor - súplico sintiendo que en cualquier momento iba a llorar, no quería hacerlo, no necesitaba llorar, no quería ser débil, no lo era así que no entendía porque aquellas gotas saladas comenzaron a caer de sus ojos resbalando por sus mejillas, sus manos viajaron hacía su rostro comenzando a llorar con desesperación por todo lo que sentía en esos momentos.
Comenzo a llorar sintiendo el nudo en la garganta más grande que las veces anteriores, su cuerpo se sacudio en espamos y entonces sintio unas suaves manos que la rodearon pegandola a algo calientito, el pecho de aquel hombre que comenzo a repartir caricias sobre su espalda intentando consolarla - Shhhh, no llores, no volverás a sufrir más... solo tienes que quedarte conmigo - le susurro este besando sus cabellos con dulzura, si solo eso fuera suficiente para olvidar a la persona que amaba... si solo eso fuera suficiente.
- Basta ya Itachi, no es su culpa, es la de esa tipa que tan solo quiere algo de su atención, si se le nota a kilómetros que esta enamorada de Sasuke - miro a Hinata que estaba teniendo una leve discusión con su hermano aunque no parecía pequeña puesto que entre los dos se estaban mandando miradas de muerte, estaba bien que no se agradaran pero en cualquier momento se iban a golpear si no los detenía y la verdad es que no quería hacerlo, aún se sentía culpable por lo sucedido, era por completo un estúpido aunque la ojiperla dijera que no era su culpa, lo era claramente.
- Basta los dos, me duele la cabeza - les indico provocando que los dos guardaran silencio de golpe, su hermano lo miro mal para caminar hasta donde se encontraba recostado y golpearlo con el puño en la cabeza, se lo merecía y en parte la agradecía a este que no lo golpeara mucho más fuerte y en la cara, eso si que se lo tendría más que merecido - Vas a disculparte con Ino te guste o no - le siseo así que solto una suave risa mirando al mayor como si le hubiera salido otra cabeza, quiza era así o quiza no, sin embargo, no lo haría, no se iba a disculpar para nada.
Hinata tan solo lo miro esperando una respuesta - No lo hare, no tengo porque, no le pedí que se metiera en la pelea - sentencio con voz fría escuchando como Itachi tomaba aire, ahí venía su discurso o eso creía porque la puerta se abrio y por la misma entro Hozuki quien solo lo miro unos segundos para después dirigir su mirada hacía su hermano - Nos vamos, no le hace bien estar aquí - un escalofrío lo recorrio al pensar en que la rubia estaría con este, con su enemigo mortal número uno, de alguna u otra manera sabía que probablemente iban a terminar enamorados y no quería eso.
- Deja de hacer obras de caridad Hozuki, aunque la mona se vista de seda mona se queda - siseo Hinata caminando hasta donde se encontraba para tomar asiento en su cama mirando despectivamente al ojilila que sonrió como un pequeño niño - Oh, vamos Hyuuga, ella es una belleza natural eso tenlo por seguro, sin embargo, siento lástima por ti querida... aunque te vistas como una reina seguirás siendo una puta - antes de darse cuenta la peliazul se levanto de la cama dispuesta a golpearlo, alzo la mano pero Suigetsu la detuvo antes de que siquiera lo tocara tantito.
- Seras una mujer pero la próxima vez que hables mal de ella no me contendre en lastimarte, no, no es una amenaza es una promesa - avento a la ojiluna para salir de ahí azotando la puerta, el siguiente en salir fue su hermano que no dijo nada, tomo aire llevandose una mano a las sienes, le palpitaba demasiado la cabeza la verdad - Dormire un poco, puedes irte o quedarte - una parte de él esperaba que se quedara pero solo tomo su bolso y salio de ahí, se había quedado solo cuando la necesitaba más que nunca pero al parecer seguro tenía cosas más importantes que hacerle compañía.
La espinita de algo lo pico en el costado, Ino se hubiera quedado sin dudarlo, es más se habría ofrecido a prepararle algo de comer, una sonrisa irónica se instalo en sus labios al darse cuenta por primera vez en meses que Hinata no era mejor que la rubia... Ino era mucho mejor que la peliazul.
El peliazul coloco una mano alrededor de su espalda y otra por sus piernas para cargarla, enredo sus manos en su cuello sintiendo un leve cosquilleo en el vientre, por la puerta entro aquella persona que se parecía a Sasuke quien al verla despierta le sonrió con cariño, un sentimiento de hermandad se instalo por unos segundos en su corazón - Un gusto Ino, me llamo Uchiha Itachi, el hermano mayor del idiota ese - una leve sonrisa se dibujo en sus labios al escuchar aquello, no, no era un idiota, era peor que ello la verdad y se estaba dando cuenta de eso en esos momentos.
- U-Un gusto, Yamanaka Ino - el pelinegro le sonrió aún más mientras el peliazul solo suspiraba rodando los ojos, al parecer esos dos se llevaban bien - Si ya terminaste con esto Itachi nos vamos, necesita descansar, puedes ir cuando quieras - el ojonegro asintió con la cabeza para hacerse a un lado y dejarlos pasar, se sentía segura en los brazos de Suigetsu y eso le estaba dando un poco de miedo, el ojilila bajo un poco la mirada para poder verla mejor mientras le sonreía con ternura, un sonrojo se instalo en sus mejillas además de que sintio su rostro caliente, eso no estaba bien.
- Deja de coquetearle playboy y llevala a descansar - el pelinegro golpeo a Suigetsu en la espalda para que se moviera así que este lo hizo comenzando con su camino hacía la salida del departamento, cruzaron un pasillo de puertas cerradas... temblo al ver a Sasuke salir de una habitación con una pijama, una de sus manos estaba en su cabello alborotandolo un poco, al verlos se quedo sorprendido por unos breves segundos, quiza nadie lo noto pero lo conocía demasiado bien que sabía cuales eran sus gestos en situaciones que le desagradaban, al parecer seguía sin soportar su prescencia.
- ¿Se te ofrece algo Uchiha? - pregunto el peliazul mirando de mala manera al azabache que tan solo mantuvo sus fríos ojos ónix sobre su persona haciendola sentir como una pequeña niña atrapada en una travesura, no quería sentirse así para nada - Si, dame cinco minutos con ella - temblo del miedo por lo que este pudiera decirle, no creía soportar sinceramente un insulto más, los ojos lilas se posaron sobre los suyos preguntandole en silencio si deseaba entablar una conversación con él, mordio su labio llena de miedo y nerviosismo pero con todo eso asintió, nunca podía decirle que no a Uchiha Sasuke.
Suigetsu deposito a la rubia en la cama cuidando el no lastimarla, con solo ver aquella acción sintio un leve ardor en el abdomen, no le gustaba para nada los mimos que su enemigo número uno le daba a la ojiazul, este le dijo algo a la misma en un susurro para después dedicarle una hermosa sonrisa además de un beso en la frente, el peliazul camino hacía donde se encontraba deteniendose a su lado, seguro venía una amenaza y eso solo confirmaba sus sospechas de que en verdad Itachi le había llamado a este de entre todos solo para molestarlo con respecto a Yamanaka.
- Intenta hacerle daño y juro que te lastimare cada hueso - dicho esto salio de ahí cerrando detrás de si, tomo aire para ver a la persona que estaba sentada en su cama, se veía más pálida que antes, usaba una camisa de manga larga blanca que dejaba ver los vendajes, un short de su hermano que le quedaba grande pero la hacía ver demasiado tierna para su propio bien, con pasos dudosos se acerco hasta donde la ojiazul se encontraba, se acuclillo tomando con algo de miedo sus manos, noto la sorpresa en su rostro y sonrió levemente cuando el rubor se instalo en sus pómulos.
- S-Sasuke... ¿q-qué... - negó con la cabeza para que guardara silencio, no quería que hablara en ese momento - ¿Estás bien? - esa era una pregunta por demás estúpida y lo sabía, sin embargo, quería hacerla para asegurarse que no le dolía demasiado la herida que poseía - No tienes que pedir perdón, fui yo quien se metio en esa pelea... es mi culpa como siempre - la miro algo sorprendido por no decir mucho, no entendía porque diablos estaba diciendo eso cuando claramente había sido su idiotez lo que le había provocado el accidente, se había dejado llevar por la furia y la había terminado lastimando.
- Fue mi culpa más no la tuya, sigo sin entenderte... ¿por qué no me gritas después de lo qué te hice? - le pregunto directamente aún sabiendo la respuesta, lo amaba demasiado como para culparlo, o era demasiado inocente o él muy mala persona, una leve sonrisa se formaron en sus hermosos labios, tímidamente acerco su mano hacía su mejilla y aquella caricia lo hizo estremecer - D-Después lo sabrás, se que no me pedirás perdón y aún si lo hicieras no te perdonaría - retrocedio un poco cuando el suave contacto se convirtio en una bofetada que lo desbalanceo provocando que cayera al suelo.
- No más Sasuke, no vengas con una actitud cariñosa ahora cuando nunca lo has sido, este no eres tú, al menos no conmigo, si te sientes culpable me alegro por ello porque al menos eso te hara consciente de todo el dolor que me causaste con esa herida, no eres tonto Sasuke, los dos sabemos que estas enterado que hace mucho deje de verte como un amigo... te amo Uchiha Sasuke y me prometí a mí misma que incluso con todo lo que me hicieras seguiría haciendolo, sin embargo, no soy tonta y no pienso dejarme pisotear de esta manera por nadie - el lado guerrero de ella había salido de nueva cuenta a flote.
Sabía que no era tonta, mucho menos lo que le seguía, una parte de él se esperaba que le dijera algo como eso pero no en ese momento, sin previo avisto Ino se levanto aún levemente con dificultad para mirarlo desde arriba - Te he amado desde que regresaste a la cafetería, desde ahí deje de verte como un amigo, el amor que siento por ti es doloroso porque tú te empeñas en lastimarme y lamento decirte que no estoy dispuesta en lo absoluto a seguir sufriendo más así que haremos algo; o te olvido o comienzo a luchar por ti en serio - mentiría si dijera que no se sorprendio al escuchar algo como aquello.
No se lo esperaba en lo absoluto - Amo a Hinata más que a nadie y lo sabes, es mi prometida oficialmente, planeo una vida entera con ella - aquellos ojos azules brillaron por las lágrimas que querían salir pero que su dueña se negaba en derramar, una triste sonrisa se formo en sus labios asintiendo con la cabeza - S-Se feliz, lo que más deseo es que seas feliz - se sincero Ino mientras pasaba de él caminando con pasos calmados hacía la puerta... se iba a ir y quiza para siempre.
Todo estaba dicho, no había más que decir y ambos lo sabían, con aquellas palabras le había dicho que no quería nada de nada con ella, que se rindiera, lo estaba dejando más que claro, tomo aire para avanzar sin mirar atrás cuando sintio un tirón en su muñeca derecha y después el torso de Sasuke, su aliento quedo ahogado en alguna parte de su garganta, su corazón dejo de latir por unos segundos para después comenzar a golpear con fuerza sus costillas de manera que aquella caricia le doliera pero al mismo tiempo fuera su gloria.
- S-Sueltame - pidio en un susurro haciendo fuerza porque no quería ser utilizada, porque estaba cansada de que jugaran con ella, porque no quería sufrir más, tan solo quería que la dejara irse, así de sencillo, así de fácil, después lloraría pero ahora lo único que necesitaba era que se apartara de su lado - ¿Te vas a rendir tan fácil Yamanaka? - eso fue como un balde de agua fría sobre su cuerpo, incluso después de todo lo dicho lo único que lograba era que se burlara de sus sentimientos, la rabia se apodero de su cuerpo, todo quedo olvidado de momento por eso no dudo en separse de este para después golpearlo con el puño en la mejilla causando que el azabache retrocediera por el impacto.
Había aprendido a golpear después de que casi la asaltaran en el lugar donde vivía - ¿Rendirme? No, no me rindo, no me conformo, me alejo de ti para siempre porque me di cuenta de que no vales tanto la pena Uchiha, en lo absoluto, ¿sabes quién vale la pena? Hozuki Suigetsu, él si vale la pena y aunque suene loco por primera vez en mi vida quiero algo y lo quiero de verdad, es él, para tenerlo a él tengo que dejarte y eso es lo que estoy haciendo en este momento... te dejo para tener a alguien mejor - le espeto aunque era más que obvio que no quería al peliazul porque no lo conocía en lo absoluto.
- Cállate - le sentencio este con la mirada baja, solto un bufido para sonreirle con rabia, odiaba esa parte en la que se escondía del mundo con su maldita frialdad, hubiera deseado enamorarse de alguien más pero termino con el azabache, no eran quejas pero si era un poco de reproche hacía ella misma por haberse enamorado de un hombre como él - Es la verdad, me enamorare de Suigetsu, lo amare más que a ti, luchare por él contra quien sea... te dejare de amar - mentía, mentía y mentía pero era lo mejor de momento, si seguía mintiendo quiza algún día se lo iba a creer, esperaba que ese día fuera pronto.
- Cállate Yamanaka - le siseo tomandola de la muñeca, se quejo ante aquello, la estaba lastimando, intento separarse pero este no se lo permitio en lo absoluto al apretarla con más brusquedad - Es la verdad, voy a olvidarte, eso hare, sueltame... me estas lastimando... ¡Sasuke me duele! - grito al sentir que estaba casi arracandole la muñeca, este tironeo de la misma para que estuviera más cerca de su cuerpo pero una mano se poso en su cintura alejandola de aquel agarre y choco contra el torso del peliazul que la tomo con la otra mano del mentón para que lo alzara de manera que ambos se miraron.
Se inclino lo suficiente como para darle un casto beso que la dejo aturdida - Y lo bueno del asunto es que no tienes que luchar... me gustas Yamanaka Ino - vio la rabia crecer en los ojos ónix pero le dio lo mismo al menos eso intento que le diera, se sentía cálida en los brazos de Suigetsu, sin embargo, el aliento comenzo a faltarle, sus piernas se volvieron débiles y en cuestión de segundos todo fue oscuridad.
N/A
Espero les haya gustado.
Gracias por leer.
Gracias por los comentarios.
