Aviso: La historia se suponía cancelada, pero después de una charla con el usuario Lord of dark evil me convenció de que aun quería terminarla. Espero que disfruten de esta nueva colaboración entre Lord of dark evil y yo.

Randy Cunningham no es de mi propiedad, es creación de Jed Elinoff y Scott Thomas y pertenece a Disney XD, esta obra es solo con fines de lucro.

Este es un proyecto en conjunto con Goldengate24, los personajes Balthazar, Aethia y Nyx son de su propiedad. Anuncio también una nueva asociación con el autor Lord of dark evil quien es el dueño de los derechos sobre los personajes Angel y cualquier otro que sea de su autoría.


-Un nuevo individuo, ¿aliado o enemigo?-

Había pasado un día desde el incidente con los Crow; nuestros héroes consiguieron que Oscar se retirara del puerto, aunque Nyx no había estado muy concentrada.

Ahora, por la noche, Nyx y Aethia se encontraban saltando por las azoteas de los edificios.

-¿Por qué crees que el maestro nos habrá dicho que vayamos allí, Nyx?-dijo Aethia

-No lo sé Thia, pero lo que sí sé es que el maestro nos lo dijo muy serio, así que será importante.-dijo Nyx seria.

Cuando terminaron de hablar llegaron a las puertas de un almacén abandonado. Entraron dentro, esperando ver algún indicio de un mensajero u objeto de El Hechicero, pero no había nada, solo luz y oscuridad en el almacén.

-¡Aquí no hay nada!-gritó Nyx.

-Tranquila, seguramente habremos llegado pronto-dijo Aethia, intentando tranquilizar a su amiga.

-Bienvenidas, aprendices del Hechicero.

Al oír eso las dos voltearon para ver que entre la oscuridad salía una figura de un adolescente. Tenía el pelo castaño y los ojos marrones, estatura media para un adolescente y llevaba una túnica verde.

-¿Quién eres? ¿Quién te ha enviado?-dijo Aethia poniéndose en postura de combate al igual que Nyx.

-Le he enviado yo-dijo, apareciendo de repente, una nube de gas truqueador con la imagen del Hechicero.

-Maestro-dijeron al unísono Nyx y Aethia, arrodillándose ante su maestro.

-Se preguntaran que está pasando, pues déjenme que les explique. Al ver sus constantes fracasos en seguir con su misión estuve pensando que hacer con ambas.

-Pero maestro, lo estamos intentando, si nos deja explicarlo-dijo Nyx, intentando dar una explicación, para ser callada cuando el Hechicero que levantó la mano derecha.

-No he terminado Nyx.-habló El Hechicero, serio, para proseguir- Como decía, estuve pensando, y llegué a la conclusión de que no están lo suficientemente concentradas debido a los sucesos acontecidos recientemente, así que él será su supervisor y líder, deben hacer todo lo que les diga, ya que él se concentrará más en la misión, ¿entendido?

-Sí, maestro.-respondieron las dos con resignación.

-Bien, espero que hagan lo que les he dicho, y otra cosa,-dijo, ahora refiriéndose al individuo- espero que todo salga bien. Confío en ti, Ángel.

Al decir eso, la nube de gas truqueador se disipó, ahora ellas dos se levantaron y pudieron respirar tranquilas, bueno, no tanto, debido a que su "supervisor" las estaba mirando seriamente, estudiándolas, esperando a que dijeron algo o eso pensaban.

-Bueno, ¿se van a quedar así de calladas? ¿No tienen ninguna pregunta?- dijo balanceando el tronco para delante y para atrás.

Las dos seguían en shock por la reciente noticia, hasta que Aethia cortó el silencio.

-¿Así que te llamas Ángel?

-Sí y estaré encantado de responder más de sus preguntas.-dijo sonriendo, para volver a estar serio.

-¿Por qué te ha enviado nuestro maestro aquí? Además de la razón del maestro-dijo Nyx.

-¿Quieren que sea sincero?-respondió complacido de que asintieran-Aunque de seguro no me creerán, pero lo han pedido ustedes. Estoy aquí debido a que soy la persona en la que más confía El Hechicero, soy su socio y su amigo.

Aquello era algo que no esperaban. Cuando escucharon aquello se quedaron sin habla, hasta que estallaron de risa.

-¿Estas de broma no? El único amigo que tiene El Hechicero es la rata que está todo el rato con él.-dijo Aethia, secándose unas lágrimas de la risa.

Al ver su seriedad dejaron de reírse, arrepintiéndose pero a la vez sorprendidas, debido a que Ángel al parecer era amigo del Hechicero.

-Debido a que habéis reconocido vuestro error y creo que no tenéis más preguntas, supongo que por ahora debo irme.-dijo Ángel dando media vuelta.

-¡Espera!-gritó Nyx, sorprendiendo a su amiga-Tengo otra pregunta.

Al oír eso Ángel se dio la vuelta.

-Dime tu pregunta y responderé gustosamente, pero recuerda, después de esta pregunta me iré, aunque nos volveremos a encontrar más tarde ya que ahora estoy en vuestro equipo o mejor dicho, vosotras estáis en mi equipo.-dijo sonriendo.

-¿Qué sabes de nosotras y nuestros amigos y que planes tienes para los héroes?

-Eso son dos preguntas-dijo Ángel-pero te responderé igualmente. Primero, sé muchas cosas de todos los habitantes y segundo, ayudo e intento ayudar al Hechicero, así que claro que tengo planes.

-¿Nos dirás cuáles son?-preguntó Aethia.

-Ya respondí antes, aunque si os los diré, pero aún no.-respondió,

-¡Nos volveremos a ver pronto compañeras!-dijo dándose la vuelta haciendo un ademan de despedida con la mano, desapareciendo entre la oscuridad.

-Espero no volver a verlo en mucho tiempo, no me fio de él-dijo Aethia.

-Ni yo, pero el maestro nos dijo que le hiciéramos caso en lo que nos pidiera-dijo Nyx, saliendo del almacén junto a Aethia.

A la mañana siguiente a Nyx y Aethia tenían la primera hora con los demás, así que estuvieron más tranquilas. Todo iba normal hasta que la Sra. Driscoll, interrumpió la clase.

-¡Atención clase! Me ha comentado el director Slimovitz que tenemos un nuevo alumno, por favor no seáis malos ni fríos con él, pasa, pasa.

Al decir eso entró la persona que menos esperarían Nyx y Aethia.

-No puede ser- dijo susurrando Nyx al ver a la persona que ahora tenían de "compañero de equipo".

-Alumnos, os presento a Ángel, un alumno de intercambio de España, estará mucho tiempo con nosotros.

-Gracias por presentarme. Sí, soy de España, y me llamo Ángel, Ángel Sanz.-dijo Ángel sonriendo a la clase, pero en realidad le sonreía a los héroes, aunque Nyx y Aethia pensaban que era para ellas.

-Ya te puedes sentar Ángel.-dijo la Sra. Driscoll mirando donde se podía sentar, hasta que encontró un sitio- Siéntate donde Balthazar, enfrente de Nyx y Aethia.

-De acuerdo, gracias Señora Driscoll.-dijo sonriéndole a la profesora.

Caminó a su sitio, animado, y se sentó junto a Balthazar.

-Ángel Sanz-dijo tendiendo la mano a Balthazar para que la estrechase, sonriendo.

-Balthazar-dijo estrechándole la mano.

-Un placer Balthazar, espero que nos llevemos bien-dijo, a la vez que miraba por el rabillo del ojo, sin que Balthazar se diera cuenta, a Nyx y Aethia.

-Bien alumnos dejad de hablar, ya lo haréis en la cafetería-dijo la Sra. Driscoll, para después coger a su esposo esqueleto Jerry.

-Sí y dejad que esta encantadora dama os siga dando clase.

-¡Oh Jerry! Que caballeroso.-dijo riendo y dejando a su esposo a su lado, al hacer eso la clase rodó los ojos, ya estaban acostumbrados, pero era cansino, excepto para Ángel le pareció divertido y enternecedor.

La clase pasó como de costumbre, aburrida para todos y Ángel no era la excepción. Nyx se preguntaba cómo podía él estar tan tranquilo y parecer un chico normal, sin delatarse; buscaba cualquier indicio de fallo de su tapadera, pero nada, si no fuera porque lo había visto ayer y sabía que era un secuaz, corregía, socio de su maestro, pensaría que es un chico normal y corriente.

-Tenemos que hablar-le dijo susurrando a Ángel sin que Balth se enterara.

Cuando sonó el timbre para poder ir a la cafetería, todos salieron. Nyx iba a hablar con Ángel, pero ocurrió una cosa.

-Balthazar, ¿te importaría enseñarme el instituto?-dijo Ángel

-Claro Ángel, aunque preferiría almorzar primero.-dijo Balthazar y añadió-Y me puedes llamar Balth.

-De acuerdo, y tranquilo no hay ningún inconveniente, gracias Balth-dijo mientras daba media vuelta y Balth se iba junto a Randy, Howard y Aethia, extrañado de ver a Nyx junto a su hermana, pero dándole poca importancia.

Al irse Balth y no haber nadie en el pasillo Ángel estaba algo más tranquilo, debido a que está acostumbrado a eso y le gusta algunas veces. Pero esa paz y tranquilidad fue perturbada y reemplazada por seriedad y superioridad, debido a que lo estaban mirando, y él ya sabía quién era.

-Un poco predecible de que me dijeras que habláramos Nyx.

-¿Qué haces aquí?-dijo seria.

-Les dije que nos veríamos pronto.-dijo rozando lo obvio.

-¡Pero no aquí ni tan pronto!-dijo enfadada.

-Pues estoy aquí, pero tranquila, no haré nada malo a tus amigos, aún.-dijo sonriendo con superioridad, debido a la furia y preocupación por Nyx por sus amigos.

-Bueno, no tengo más ganas de hablar, así que.-dijo Ángel dando media vuelta y andando despreocupadamente.

-¿Dónde te crees que vas?-dijo gritando Nyx.

-Algunos debemos hacer nuestras necesidades, ¡nos vemos en la cafetería!-dijo despidiéndose, haciendo que Nyx volviese con sus amigos, enfurecida.

Cuando Ángel entró en los aseos y entró en una de las puertas se quedo quieto.

-Si quiero que el plan siga su curso tendré que bloquear ese recuerdo.-dijo mientras apuntaba con el dedo índice de la mano derecha al lado derecho de la cabeza, en ese momento le salió energía blanca del dedo a la cabeza haciendo que se retorciera de dolor, después de unos segundos Ángel volvió s tranquilizarse.

-Ya está, bueno me divertiré mucho con estos, mortales-dijo mientras abría la mano derecha y de ella le salió una llama roja y, además, él reía maléficamente.

En el centro de la ciudad un nuevo club nocturno está en construcción, David y Michael inspeccionan personalmente los detalles de la oficina cuando Flare entra y arroja a un pequeño duendecillo verde de piel escamosa frente a ellos.

-Lo encontré donde dijo jefe, la rata intento huir asi que le queme los pies- exclama el pirómano.

David levanta una ceja observando a la criatura que usa una pequeña túnica como única ropa, sus orejas son puntiagudas y sus ojos son completamente verdes.

-Puedes marcharte chico- ordena David y Flare obedece sin dudar.

-¿Porque el alboroto jefe?- pregunta la criatura que revisa sus pies lastimados.

-Sera porque he intentado contactar contigo Larry y parecía que me estabas evitando- responde casualmente David que revisa un muestrario de alfombras.

-Yo no haría eso y usted lo sabe- asegura el duendecillo.

-Oh pero Larry tu si intentabas evitarme, después de todo fuiste el que me delato con los idiotas esos que le hacen culto al hechicero- exclama David y el duendecillo se percata de la gravedad de sus problemas y en un desesperado intento por huir salta hacia la puerta solo para ser atrapado por Michael que lo arroja a los pies de su hermano.

-Por favor jefe yo… ¡Ugh!- David aplasta el cuello de la criatura solo lo suficiente para que le cueste respirar.

-Me traicionaste Larry, te salve de ese restaurante en Tailandia y asi me lo pagas- el joven criminal pisa con mas fuerza.

-Yo… no tenía otra opción… ellos me encontraron… tenían palnes, querían enviar a alguien a la ciudad y yo….- David retira su pie para dejar que la criatura se recupere.

-Dime Larry ¿Quién es al que enviaron? ¿Otro asesino, uno de esos magos o alguno de los fenómenos?- pregunta David sonriendo –además ¿Qué color crees que queda mejor con los muebles?- agrega entregándole el muestrario de alfombras al duendecillo.


Espero que hayan disfrutado el capitulo y recuerden dejar sus comentarios para que pueda mejorar la historia.