Disclaimer: todos los personajes pertenecen a Genndy Tartakovsky, Paul Rudish, Bryan Andrews y a la cadena Cartoon Network.

Te recomiendo ver la serie Titán Sim-Biónicoy/o leer un poco sobre sus personajes para saber quién es quién.

La historia parte un tiempo después del último episodio de la serie.

Capítulo 2: Un largo viaje.

Al día siguiente mientras Lance e Ilana sacaban sus pertenencias de la casa, Octus fue a entregarle las llaves a Barb.

Una vez que llegaron a su nave, trataron de despegar lo más discretamente posible.

Cuando salieron de la tierra todos pudieron 《respirar》 otra vez. Ahí todos miraron sus rostros: Ilana estaba muy feliz y emocionada y Lance también lo estaba, tal vez no tanto como Ilana, pero lo estaba. Octus estaba neutral, como de costumbre.

-Ya quiero ver a mi padre y a mi familia.- decía Ilana llena de alegría y emoción.

-Es bueno volver a verlos.- dijo Lance pensativo.

Lance e Ilana trataban de entretenerse, pues era un viaje muy largo.

-¿Sabes?, extraño el bubosh. Devoraré un par de ellos en cuanto pueda.- dijo Lance feliz.

-También extraño la comida, no más que a mi famila, pero igualemente la extraño.- dijo Ilana sonrojandose un poco.

Octus interrumpió su conversación.

-Chicos, creo que deberían dormir un poco. Quizás mañana por la mañana lleguemos.- dijo Octus.

-Excelente.- dijo Ilana.

Ilana y Lance trataron de dormir. Lance logró conciliar el sueño primero, como él no tenía a nadie en Galaluna su urgencia de llegar no era grande. En cambio Ilana deseaba con todo su corazón ver a su padre y a su gente, por eso le costó demasiado conciliar el sueño.

-Ya casi llegamos, ya levántense. Estamos por aterrizar.- dijo Octus.

-¡Increíble!- dijo Ilana felíz.

Lance miró por la ventana y observó con calma la superficie de Galaluna, conforme se acercaban él podía distinguir los relieves y edificios de su amado planeta. Un mensaje entrante reventó la atmósfera de Lance.

-Bienvenidos a Galaluna, tienen permiso para aterrizar en la base Mai IV.- dijo una voz un tanto alegre y estéril.

-Bueno, ajusten sus cinturones chicos.- dijo Octus.

Lance e Ilana obedecieron inmediatamente.