Disclaimer: casi todos los personajes pertenecen a Genndy Tartakovsky, Paul Rudish, Bryan Andrews y a la cadena Cartoon Network.

Te recomiendo ver la serie Titán Sim-Biónicoy/o leer un poco sobre sus personajes para saber quién es quién.

La historia parte un tiempo después del último episodio de la serie.

Capítulo 4: Conociéndola un poco.

Al día siguiente tocaron la puerta de la habitación de Lance. Lance rápidamente se montó una playera y unos pantalones, pues estaba en ropa interior. Una vez 《vestido》 abrió la puerta.

-Joven Lance, usted ha sido invitado para reunirse con la emperatriz.- dijo un soldado.

-¿Ahora?- preguntó Lance un poco somnoliento.

-Ahora.- dijo el soldado.

-De acuerdo. En un momento saldré.- dijo Lance.

Acto seguido cerró la puerta y se apresuró a ponerse presentable para la ocasión. Cuando terminó, salió del cuarto y los soldados lo escoltaron hasta el palacio. Mientras llegaban, Lance pensaba en que posiblemente Ilana estaría allí también.

Cuando llegó al palacio, Lance no divisó a Ilana por ninguna parte. Casi al instante apareció un joven guardia, él cual les dijo que Lance ya podía pasar a ver a la emperatriz.

Cuando Lance entro a su 《oficina》 la miró sentada en su trono.

-Así que usted es el famoso Lance. Mucho gusto, soy la emperatriz Talia Morissette.- dijo la emperatriz mientras le tendía la mano a Lance.

-Mucho gusto.- dijo Lance un poco nervioso.

La belleza de la emperatriz lo ponía un tanto nervioso, ni siquiera se atrevía a mirarla a sus ojos violetas, pues éstos reflejaban un carácter fuerte.

-¿Y qué tal la tierra?- dijo Talia en un intento de iniciar una conversación amena.

-Oh, es muy linda. Uno vive bien. Deberías ir algún día.- dijo Lance intentando ocultar su nerviosismo.

La emperatriz se rió, ahí Lance pudo admirar su bella sonrisa.

-Sabes, no te he traído aquí solo por nada.- dijo Talia con un toque de seriedad.

-¿Ah, no?- dijo Lance extrañado.

-Nop. He leído todo tu expediente. Aunque rara vez sigues órdenes, me gusta lo que haces. Me gustaría ofrecerte tu antiguo puesto en la guardia real, ¿qué dices?- dijo Talia con amabilidad.

-Wow, me siento halagado… Aceptaré su oferta.- dijo Lance y después contorsionó una pequeña sonrisa.

-Oiga, ¿le puedo hacer un par de preguntas?- dijo Lance.

-Por supuesto.- dijo ella.

Lance le preguntó cómo llegó al puesto, sobre la guerra y sobre el padre de Ilana. Cuando terminó la charla Lance sentía un dolor en el estómago.

-Estoy tentado a contarle todo a Ilana. Pero sé que es mejor que se lo diga a usted.- dijo Lance con la voz un poco quebrada.

-Creo que sí.- afirmó Talia.

-Sabe es mejor que la evite, ¿puedo empezar a trabajar ahora?- preguntó Lance.

-Si así lo desea. Sabe debe apresurarse, pues Ilana está por llegar.- replicó Talia.

Lance se despidió de la emperatriz y se dirigió a trabajar. Pobre Ilana, no sabe lo que le espera.