Disclaimer: casi todos los personajes pertenecen a Genndy Tartakovsky, Paul Rudish, Bryan Andrews y a la cadena Cartoon Network.
Te recomiendo ver la serie 《Titán Sim-Biónico》 y/o leer un poco sobre sus personajes para saber quién es quién.
La historia parte un tiempo después del último episodio de la serie.
Capítulo 5: Malas noticias
-Señorita Ilana, puede pasar con la emperatriz.- le dijo un guardia imperial a Ilana.
Ilana se dirigió a la 《oficina》 de la emperatriz. A comparación de Lance, Ilana no se sintió nerviosa en presencia de la emperatriz; en cambio sentía que la sangre le hervía.
-Hola Ilana, me presento. Soy la emperatriz Tal…- decía Talia mientras Ilana la interrumpió.
-Sí ya sé quien eres. Y me imagino que sabes quién soy yo.- dijo Ilana en un tono retador y algo déspota.
-Sí, sí sé quien eres, también sé a qué vienes. Así que empieza a preguntar.- dijo Talia un tanto irritada.
-¿Dónde está mi padre?- dijo Ilana furiosa.
-Muerto.- dijo Talia con sequedad.
-¿Qué?- dijo Ilana sorprendida.
-Tu padre está en el mausoleo de la familia real Taurus, si lo deseas puedes ir.- dijo Talia.
Ilana no se esperaba esa respuesta. En ese momento sintió como todo su mundo se iba abajo.
-¿Algo más?- dijo Talia con un toque grosero.
-¿Cómo murió?- dijo Ilana entre sollozos.
-Nebula lo asesinó.- dijo Talia.
Ilana se sintió aún más furiosa.
-¿Y en dónde está Nebula?- dijo Ilana con lágrimas en los ojos y furiosa.
-No lo sé.- dijo Talia.
-¿Cómo que no sabes?- dijo Ilana furiosa.
-Él huyó antes de que pudiera asesinarlo.- dijo Talia con un toque de decepción.
Ilana se hundió en su silla y exhaló. Deseaba desquitarse, pero el hecho de que Nebula hubiera huido le hacía sentir impotencia. Ahora a esa rara mezcolanza de ira, tristeza y duda se le unía la impotencia.
-¿Cómo huyo? ¿Por qué estás al mando aquí? ¿Cómo lo lograste?- dijo Ilana.
-La gente me eligió a pesar de todo lo que hice.- dijo Talia.
-¿Qué hiciste?- dijo Ilana.
-Mira mis orejas, terminan en punta. Obviamente no soy de éste planeta.- dijo Talia mientras señalaba sus orejas.
-¿Ah no?- preguntó Ilana.
-No. Pertenezco al planeta vecino Madisa. Mucho antes de la guerra aquí, Modula destruyó el sector 28 de Madisa. Y ahí vivía yo.- dijo Talia algo nostálgica.
-¿Y eso qué tiene que ver con lo que te pregunté?- dijo Ilana algo fastidiada.
-Es necesario para que entiendas todo. ¿Puedo continuar?- dijo Talia.
-Continúa.- dijo Ilana.
-La única sobreviviente fui yo. Modula me encontró llorando entre los escombros y me conveció de que las naves de ayuda del gobierno madisano eran las que habían destruido todo, así que me fui con él.-
-¿Cómo fue que creíste eso?- dijo Ilana.
-Tenía 7 años. A esa edad es fácil engañar. Pero bueno, en lugar de matarme Modula se convirtió en mi mentor. Él me enseño estrategia, combate… En fin, me mostró todo lo que sabe.- dijo Talia.
-¿Y por qué no te envió a la Academia Militar de Galaluna?- dijo Ilana.
-Modula creía que yo necesitaba más. La preparación y entrenamiento de la academia y del ejército se quedan cortos con mi entrenamiento y preparación.- dijo Talia.
-Cuando Modula atacó Galaluna, él me dejó a cargo de conquistar las tierras del sur. Así que mi fama aquí empezó siendo la de un monstruo cruel, sádico y desgraciado.- dijo Talia mientras clavaba sus ojos en Ilana.
-¿Y cómo llegaste al poder?- dijo Ilana.
-Bueno, Modula me entrenó bastante bien, tanto que me tenía miedo. Y un día accidentalmente escuché cómo Modula planeaba asesinarme después de tomar Galaluna por completo. Así yo no le estorbaría.- dijo Talia mientras servía unas bebidas. Después de tendió una a Ilana.
-¿Cómo Modula tomaría Galaluna?- preguntó Ilana.
-Descubrí que lo haría matando al rey. Cuando salí a detener su plan había unos soldados que me dijeron que Modula quería verme. Cuando llegué con Modula me pidió que le tomara el pulso a tu padre, mientras lo hacía noté que le había clavado una daga en el corazón; lo del pulso sólo lo hizo para burlarse. Ahí me di cuenta que mi hora había llegado.- dijo Talia con seriedad.
-¿Y qué hiciste?- dijo Ilana con lágrimas en los ojos, pues había descubierto qué Modula humilló a su padre hasta el final.
-Cuando sentí la daga en mi espalda, me giré y empecé a pelear con Modula. Sus guardias se dieron cuenta y me dispararon, sólo era para distraerme y cuando esquivaba la bala ellos sacaron a Modula de ahí. Sólo pude alcanzarlos para verlos irse.- dijo Talia.
-¿Crees que regrese Modula?- dijo Ilana, pues ella quería vengarse.
-No lo sé, aun me sigue teniendo miedo. Y sabes, llegamos a lo que tanto querías saber.- dijo Talia.
-Adelante.- dijo Ilana.
-Cuando derroté a Modula hice todos sus planes, documentos y archivos públicos. Entre ellos estaba tu archivo, ahí venía todo: cómo vivías, qué hacías y dónde estabas. El pueblo creyó que era injusto que su princesa 《viviera bien》, ellos dijeron que tu debías estar aquí en Galaluna para darles ánimos, eras su luz, su inspiración, su esperanza, eras...- decía Talia hasta que Ilana la interrumpió.
-Si ellos no me quieren, ¿entonces por qué regresé?- preguntó Ilana triste.
-Te perdonaron, además estamos repatriando a todos los que se fueron.- dijo Talia con un toque comprensivo.
-Wow, jamás pensé en eso…- dijo Ilana. A partir de ahí empezó a reflexionar sobre su pueblo.
-Llegué al poder cuando la gente de la capital me buscó. De alguna forma ellos se enteraron de cómo administraba las tierras del sur y creyeron que podía hacer lo mismo aquí. Yo no quería hacerlo y ellos me dijeron que era la única persona competente para el gobierno y si lo quería ver así, podía redimirme ayudándolos y bueno… Acepté. Poco a poco la gente me fue buscando y ahora soy la emperatriz de Galaluna. Eso es todo, ¿quieres saber algo más?- dijo Talia.
-No es todo. ¿Le molesta si voy al mausoleo?- dijo Ilana con un tono más respetuoso.
-Claro, puedes ir cuando quieras.- dijo Talia amablemente.
Ilana se retiró, ahora ella tenía tanto en qué pensar. Jamás había pensado en lo que la emperatriz le dijo.
