Hey! Qué tal? Lucendi regresó *se escuchan los grillitos* ok .-. Lamento haber tardado tanto en subir u,u es que ahora si se me pusieron difíciles las cosas. Entre que intentaba ser mas responsable en la escuela, me enfermaba, me ocupaba y pfff no podía escribir porque mi inspiración se hacía polvo, pero yey! por fin me dieron unos días y estoy de vuelta con este capitulo que también esta larguito.
En fin! Disfrútenlo OuO
Axel y Roxas iban de regreso a casa. Necesitaban cerciorarse de que Sora y Riku estuvieran bien. Después de lo ocurrido aquella tarde deberían comenzar a estar aún más alerta, no podían correr el riesgo de que Sora terminara herido o en una situación peor.
-¿En qué piensas, Roxas?-preguntó el pelirrojo desde el volante al ver a su compañero distante, demasiado a decir verdad.
-Ha…-suspiró realmente hondo, no había puesto atención al pelirrojo. Se sentía un poco extraño, un vacío en el pecho, un sentimiento de nostalgia-Realmente es difícil…-dijo casi en un susurro.
-Roxas…-Axel lo miró extrañado, era raro que el rubio se comportara de esa manera.
-Si tan sólo…-suspiró nuevamente.
-¡Roxas!-en ese momento el mencionado cayó en cuenta de que se había centrado completamente en sus pensamientos.
-Eh…perdona…-posó su mano derecha en la frente-Debe ser cansancio.
-No lo sé, tal vez, pero decías cosas extrañas-le sonrió-¿Qué es difícil?-se animó a preguntar.
-Ah…-se sorprendió ante la pregunta-No me refiero a nada exactamente, a veces tiendo a divagar.
-Eso lo tengo muy claro-rió-Pero hablo en serio, debes relajarte. No saldrá nada bueno de ti mientras te estreses, tenemos que ayudar a Sora-su mirada se volvió seria.
-Lo sé…lo sé muy bien…-una mirada perdida fue dirigida hacia la ventana-Me lo aclararon desde un principio.
En ese momento pudo sentir cómo el auto se detuvo en una esquina. Se sorprendió bastante al ver que la expresión de Axel era totalmente distinta. Mucho silencio y una mirada perdida, lentamente volteó hacia él.
-Sé que cuidar de Sora será aún más difícil ahora, pero estamos juntos en esto, ¿verdad?- esta vez le sonrió dulcemente, logrando tranquilizar a Roxas, a punto de sacarle una sonrisa. Al darse cuenta del gesto que estaba por hacer se giró algo apenado-Sigues siendo un penoso-soltó una carcajada-Oye, ¿por qué no vamos por un helado de sal marina?-el chico volteó.
-¿De sal…marina?-se había sorprendido, hacía cuanto que no escuchaba esa propuesta.
-Sí, hace mucho que no comemos uno juntos-al ver la indecisión del menor intentó convencerlo-No serán más de cinco minutos.
-Muy bien-accedió-Vamos, pero que no sean más de cinco minutos.
-Verás que no pasará más de eso-volvió a encender el auto y se pusieron en marcha.
O*O*O*O*O*O*O*O*O*O*O*O*O*O*O*O*O
Sora y Riku se encontraban en la sala viendo una película. Al ser una de terror el pobre castaño se escondía en el pecho del peliplata y éste se divertía la verlo tan asustado por una película como esa.
-Vamos, Sora-le sonrió-No es la gran cosa-rió.
-Lo dices como si fuera fácil no asustarse-se defendió con los ojos llorosos mientras le tomaba fuerte de la camisa.
-"Viernes 13" no es la gran cosa-tomó el estuche de la película-Ya la he visto más de diez veces y nunca me espantó-en ese momento cayó en cuenta y volteó con una mirada divertida hacia Sora-No me digas que nunca la habías visto.
-¿Q-qué?-se sonrojó-Por supuesto que la he visto muchas veces-le cruzó de brazos con un puchero y con las mejillas sonrojadas.-Eso no es nada-en ese momento una escena salvaje apareció y le hiso temblar.
-Si…claro, no es nada-comenzó a reír estruendosamente cuando Sora gritó.
-¡Cállate, Riku!-abrazó un cojín, aun temblando, pero ese temblor terminó cuando sintió como su amigo le abrazaba-¿Ri…ku?-volteó a verlo algo sorprendido-Es…cálido…-se sentía igual a cuando era niño y el albino le protegía.
-¿Qué te parece si hacemos algo más?-le revolvió el cabello y por alguna razón el castaño se molestó al alejarse de él.
-¿Cómo qué?-miró por toda la sala-En mi casa no hay mucho para entretenernos.
-Hm…-volteó a alguna parte de la sala y vio la foto de cuando Sora era niño, entonces recordó a una pequeña pelirroja-¿Qué pasó con Kairi?-en ese momento Sora quedó pensativo.
-Desde que comencé a vivir aquí la deje de ver-su mirada entristeció-Nunca volví a saber de ella-recordaba como aquella pequeña siempre les acompañaba donde quiera que fueran, les regañaba intentando comportarse como la mayor y más madura del grupo, alguien más que le hacía sentirse tranquilo-Me gustaría volverla a ver.
-¿Ni siquiera la llamaste?-le miró sorprendido.
-No…realmente ni siquiera se enteró de que dejaría de ir a la escuela, que no volvería a salir a la isla a jugar…no pude despedirme, incluso es posible que ella ya no viva aquí y no lo haya notado-suspiró deprimido.
-Tal vez la encuentre en la escuela-el moreno alzó la mirada-En este pueblo solo hay tres preparatorias, en las que dos de ellas están muy cerca de las secundarias, ella puede estudiar en alguna.
-¿Estás diciendo que irás a estudiar en una de esas preparatorias? ¿Volverás…a estudiar?-el moreno se levantó de repente con los ojos llorosos-¡Me dejarás de nuevo!-comenzó a llorar mientras temblaba.
-No…Sora…-se espantó, no sabía cómo actuar-Yo no dejaré de visitarte.
-¡Mentiroso!-cayó al piso, cubriendo sus ojos con las manos, gritando, dejando a la vista el dolor frente a su amigo quien, no dudó en abrazarlo fuertemente.
-Sora…-le habló suavemente, intentando calmar ese temblor-Yo no dejaré de verte por ir a la escuela-le tomó de la cabeza para acercarlo a su pecho y abrazarlo mejor-Te visitaré todos los días.
-No mientas…-respiraba entrecortado, se aferraba nuevamente a la camisa de Riku y su voz sonaba temblorosa-Tu…te irás…me dejarás…-sintió como le abrazaban más fuerte.
-Aquella vez te prometí que volvería a verte…-le alzó el rostro para verle directo a los ojos mientras le sonreía cálidamente-Y volví…estoy aquí.
Sora abrió los ojos realmente sorprendido, acercaba su mano lentamente a la mejilla de Riku, con miedo, sintiendo en el fondo de su pecho que él estaría a punto de desaparecer cuando rozara su piel. Al estar a unos escasos centímetros retrocedió levemente su mano, pero al ver nuevamente esos orbes verdes se armó de valor y logró acariciar su mejilla. Al sentir su rostro volvió a llorar, sonreía, reía alegremente mientras le abrazaba. No era un sueño…no estaba alucinando.
-Sí…estás aquí, Riku-el mencionado sonrió.
-¿Qué ocurre aquí?-preguntó el rubio que acababa de llegar junto con Axel.
-Sora, estás llorando-Axel le miró preocupado.
-Estoy bien-ambos chicos se levantaron-No pasó nada-sonrió claramente feliz.
-Disculpen-el albino llamó la atención de todos-¿Hablaron con el tío de Sora?
-Oh, eso-Axel se rascó la mejilla-Claro que hablamos con él, pero por lo que se imaginarán, el señor Cloud no nos habló.
-¿Hablas en serio?-Sora no le creía.
-No miente-el rubio suspiró sonoramente-Sólo nos gritó.
-Oh…-el menor quedó pensativo-¿Dijo algo de Riku?-el peli plata dirigió su mirada hacia Roxas.
-Al parecer quiere que él esté aquí hasta la cena, así que disfruten de su reunión.-les sonrió al ver esa mirada tan alegre en el moreno-Axel y yo estaremos haciendo la cena.
-¿¡Qué!?-el pelirrojo se sentía traicionado-Sabes que no sirvo en la cocina.
-Cállate y ven conmigo-le tomó de la corbata y salieron de la sala.
-Entonces…-volteó hacía su amigo- Cenaremos juntos-sonrió de oreja a oreja.
-Al parecer sí-nuevamente le revolvió el cabello.
*O*O*O*O*O*O*O*O*O*O*O*O*O*O*O*O*O*O*
Una pelirroja comía alegremente un helado acompañada de su mejor amiga dentro de la heladería. Tenían una plática tranquila, común, sin tema fuera de lo normal. Hasta que la castaña que la acompañaba dejó su helado un momento.
-Kairi…-la mencionada dejó un momento su helado.
-Dime.
-¿No extrañas a tus amigos?-la pelirroja sonrió melancólica.
-Por supuesto que los extraño-entrelazó sus manos-Pero…no lo sé. No volví a saber de ellos. Sora desapareció sin dejar rastro y Riku nunca volvió a llamar-tomó un poco de helado con la cuchara-No sé qué ocurrió.
-Me imagino que sentiste un gran dolor-le tomó de la mano.
-Sí…de hecho sí-no pudo evitar reír al recordar la torpeza del castaño y como Riku terminaba ayudándoles-Ellos eran como mis hermanos, siempre a mi lado, divirtiéndome, cuidándome…bueno…cuidando de Sora-ambas chicas rieron-Realmente esos recuerdos son muy lindos y dignos de ser guardados.
-Bueno, ya han pasado seis años-le sonrió intentando animarla-Tal vez logres verlos nuevamente.
-Eso me encantaría-suspiró, recordando aún como se divertían en la isla, jugando a la princesa siendo salvada por el caballero de aquel temible dragón, donde en muchas ocasiones ella pedía ser el caballero que salvaría a Sora y pelearía contra Riku, siempre deseó ser tan enérgica como ellos.
-Selphie, Kairi-les habló Olette desde la barra haciendo que la pelirroja volviera a la realidad.
-¿Qué pasa?-le contestó Selphie.
-Aún hay helado de fresa, ¿quieren más?
-Yo sí-la castaña se levantó de su lugar-¿No quieres más, Kai?
-Eh…no así estoy bien, si llego sin apetito a casa mi hermana se molestará.
-De acuerdo, ya vuelvo.
-Sora…Riku…-dijo en voz baja, con un poco de tristeza y una sonrisa de melancolía-¿Estarán bien?-suspiró.
*O*O*O*O*O*O*O*O*O*O*O*O*O*O*O*O*O*O*O*O*
-¿Ya te sientes mejor?-Sephiroth observaba claramente cómo el rubio lograba incorporarse poco a poco en ese sofá mientras mantenía una mano en su cabeza-Creo que deberías seguir acostado.
-Es fácil para ti decirlo-intentó levantarse con cuidado-Tu sobrino no está en peligro.
-¿Cómo dices?-se enfadó por ese comentario-Mi sobrino se sumó a todo esto, es más que obvio que también está en peligro-suspiró de mala gana-¿Eres idiota?
-Fue porque quiso-logró sentarse detrás de su escritorio.
-Si no hubiera sido él tu sobrino no estaría ahora en casa-el rubio alzó la mirada, al igual que el albino se había molestado un poco.
-Bueno, es verdad que tendré que agradecerle a Riku después-se giró sobre su asiento para poder ver aquella pintura se su hermana, la madre de Sora, una linda mujer de piel blanca, cabello ondulado y castaño, con aquellos ojos llenos de amor, aquellos ojos que calmaron el corazón de Cloud cuando era solo un niño-Él es el último recuerdo que dejó Aerith-su mirada se mostraba dolida.
-Si lo dices de esa manera suena un poco cruel-Sephiroth enfocó su mirada en aquella pintura-Es tu sobrino mas no un objeto, no podrías llamarlo un recuerdo.
-Se parece mucho a ella, es por eso que lo digo-él recordaba perfectamente el carácter de su querida hermana cuando tenía la edad de Sora, siempre tal alegre, tan tímida, tan dulce, tan bondadosa, para él era como si su hermana le hubiera confinado a cuidar de alguien que le mantuviera hasta cierto grado cerca de ella, un lazo que no le permitiría desconectarse de todos esos recuerdos. Una persona que le diera otra oportunidad-Si le ocurriera algo…
-Pero no ocurrirá nada mientras nos mantengamos al tanto de todo-se levantó de su lugar para tomar el cuchillo que tenía un número romano grabado en el mango-¿Tienes alguna idea de quien pudo haber sido?
-Tengo en mente a alguien, pero quien las usaba murió por manos del padre de Sora-recordaba cómo fue espectador de aquella pelea donde Zack recibió aquella cicatriz en forma de X en su mejilla y el enemigo una en la frente, muy cerca de su ojo derecho.
-Sí, lo recuerdo bien-intentó recordar a alguien más, sin embargo no vino nadie a su mente-Definitivamente no recuerdo a nadie con este tipo de arma.
-Tal vez Kadaj pueda ayudarte-intentó burlarse. Al albino no le gustaba depender de su joven hermano, siempre era tan engreído, siempre se sentía tan importante.
-No lo haré, creo que podemos por nuestra cuenta-dejó el cuchillo.
-Tus hermanos son de gran ayuda cuando se lo proponen y si les cuentas que se trata de Riku no se negaran-Cloud sabía perfectamente que aunque los hermanos Crescent se maltrataban entre sí cuando se trataba de ayudar al hijo de su querida hermana estaban dispuestos de hacer lo que fuera-Ellos no se negarían ¿o sí?
-Creo que…-una vena hinchada apareció en su frente, se odiaría por tener que admitirlo, odiaría a Cloud por hacerle decir aquello-Creo que…necesitaremos ayuda de esos idiotas-frunció levemente el ceño.
-Bien hecho Sephy-sonrió, molestando nuevamente al mayor.
-¿Acaso te crees mi hermana?-así es, la hermana mayor de los hermanos Crescent siempre era tan cariñosa que recortaba el nombre de Sephiroth y le decía Sephy-No me vuelvas a llamar así-estaba tan enojado que faltaba poco para intentar degollar a Cloud.
-Muy bien-soltó una carcajada, de alguna manera eso logró relajarlo-Le pediré a Tifa que se contacte con Kadaj-sonrió menos tenso y eso sorprendió al albino.
-Sí, yo se lo diré-se levantó de su lugar rumbo al escritorio de Tifa.
-Puedo llamarle desde aquí-le miró extrañado.
-Ya lo sé, pero yo quiero ir directamente-abrió la puerta y la cerró fuerte una vez que salió-Todo se ha vuelto extraño-recordó la risa de Cloud. Desde que eran niños habían mantenido una mala relación, se mostraban odio, se retaban, era extraño que riera de esa manera delante de él-Debe estar demasiado estresado.
-¿Señor Sephiroth?-la morena le miraba atenta, estaba un poco confundida por verle pensativo.
-Ah, Tifa, contacta a Kadaj, si no lo encuentras llama a Loz o a Yazoo.
-Por supuesto-buscó en una agenda los números-¿Qué necesita que les diga?
-Que vengan cuanto antes a mi oficina y que no importa dónde estén ni lo que tengan que hacer, deben estar aquí a las 5 pm-la mirada asesina de su jefe le indicó a Tifa que debía llamar de inmediato.
-Ya me encargo, señor-comenzó a marcar y el albino se retiró a su oficina.
…..
El celular sonaba en aquella habitación del hotel. El albino más joven se estaba bañando por lo que hacía caso omiso a la canción que tanto le gustaba. Dejó que el celular sonará unas cinco veces más hasta que por fin cesó.
-¡Qué molesto!-chasqueó la lengua al ver el registro de llamadas-¿Qué querrá ahora?-lanzó el celular a la cama para poder vestirse. Apenas se había puesto el pantalón cuando la puerta de su habitación fue abierta violentamente por un joven de grandes músculos y cabello peinado hacia atrás-¡¿Pero qué diablos te ocurre?!
-Tifa dijo que no contestabas las llamadas-contestó.
-Creímos que habías hecho alguna idiotez-dijo otro más alto, de cabello largo y de complexión tan delgada que parecía un modelo.
-Idiotas…-en su frente apareció una vena hinchada-Me estaba bañando.
-No te costaba nada salir a contestar-le reprendió el de cabello largo.
-¡Cállate Yazoo!-comenzó a ponerse la camisa-De todas formas no tiene caso, de seguro mi hermano quiere que le lleve alguna tontería.
-Tifa se oía muy seria-dijo el musculoso-Es raro que la escuchemos así.
-Loz tiene razón-Yazoo se acercó al menor-Cuando ella habla así es porque nuestro hermano realmente necesita de nosotros…aunque no quiera admitirlo, claro-sonrió divertido.
-Él quiere que todo lo tomemos serio, pero…-luego de pensarlo un poco-por algo llamó tantas veces-tomó su celular para volver a ver el registro.
-Entonces, Kadaj, toma tus cosas y vámonos-Loz se veía ansioso.
-Bien, ¿a qué hora nos quiere allá?-sacó algunas cosas de un buró.
-A las 5pm-el de cabello largo se encaminó a la puerta.
-¡¿Qué?!-miró el reloj, solo faltaban diez minutos-No vamos a llegar, su oficina está a 25 minutos.
-Relájate.-sacó las llaves de un auto de sus bolsillos-Loz, ya sabes lo que tienes que hacer.
-Ooh-rió divertido y malicioso para luego salir de la habitación.
-Será mejor que te apures-con eso último siguió al grandote-Nuestro hermano mayor se molestará mucho si no llegamos a tiempo-dijo para sí al bajar las escaleras.
-Estos malditos quieren matarme-suspiró cansado-¿Qué querrá ahora?-por alguna razón tenía un mal presentimiento.
*O*O*O*O*O*O*O*O*O*O*O*
Las oficinas de ''Mundo Inexistente'' eran realmente bulliciosas por la tarde. Cuando daban las 8pm todo se volvía más tranquilo, sin embargo, para una mujer que apenas había visitado la ciudad dos veces y ahora tendría que vivir allí sola le causaba cierta ansiedad. Hacía mucho que no vivía sola, estaba tan acostumbrada a la compañía de su hijo que ahora deseaba llegar a su nueva casa y encontrarlo ahí, recibiéndole antes de cenar y poco después escuchar los leves sonidos de su música favorita. Haberle dejado bajo el cuidado de su hermano sería algo nuevo para ambos, pero no tenía elección. Aquella ciudad era realmente peligrosa y como toda madre protectora no estaría dispuesta a arriesgar a su hijo, era preferible que él regresará a su pueblo natal junto a gente que ya conocía y tenía confianza. De no ser por su trabajo y de lo tanto que necesitaba continuar recibiendo aquel dinero ella definitivamente regresaría a las Islas del Destino con su hijo.
-Vaya…-dijo la mujer desde su asiento mientras veía todos los documentos ya ordenados-No puedo creer que terminara tan rápido-no podía salir un momento a la cafetería a relajarse, su jefe podría molestarse con ella-¿Cómo estará Riku?-sonrió recordando a su hijo-Seguro que debe pasarla de maravilla con su tío-suspiró intentando relajarse, le había prometido a su hijo y a su hermano que no se alteraría y llamaría a cada hora.
-Disculpa…
-Si debe estar bien-comenzó a hablar sola.
-Oye…-la joven que le hablaba empezaba a molestarse.
-¿Y si está discutiendo con Kada…?
-¡Secretaria!-la peliverde reaccionó.
-¡Oh!-sacudió su cabeza-Buenas tardes. ¿En qué puedo ayudarle?-sonrió amable a la joven rubia de ojos verdes y flequillo casi tapándole el ojo derecho.
-¡¿Qué forma de atender a una persona es esa?!-la joven estaba realmente enojada-Debes ser nueva.
-No soy nueva. Discúlpeme, es que tengo tantas cosas en la cabeza que…-al darse cuenta de que estaba por contarle sus problemas volvió en sí-Discúlpeme nuevamente. ¿Qué necesita?
-Tengo una cita con tu jefe-se sentó en un sofá.
-Ah, usted debe ser la señorita Arlene-sonrió-Lamento decirle que el señor Even se encuentra en una junta y puede que tarde dos horas o más.
-Pff-la joven se veía fastidiada-Bien, creo que podré esperar.
-Si usted gusta no habrá problema-la mayor comenzó a hacer unos apuntes en una agenda.
-¿Así que te llamas Rydia?-de alguna manera logró leer las pequeñas letras del gafete.
-Sí…así me llamó-se sorprendió un poco.
-Lindo nombre-sonrió-Entonces no eres nueva…pero si eres muy torpe-ese comentario hiso sonrojar a Rydia.
-Discul…
-Si te vas a disculpar mejor guarda silencio-aquella actitud comenzaba a incomodar a la más grande.
-Señorita Arlene, esto es un poco…
-¿Incomodo?-sonrió con un poco de burla al ver que la peliverde se tensaba al escuchar como finalizaba su oración.
-Así es…muy incómodo-suspiró.
-No te preocupes, no es como si te fuera a hacer daño-le sonrió, pero esta vez más tranquila, mostrándose como alguien de confianza-Veo que no tienes nada que hacer.
-Terminé mis deberes hace unas horas-comenzó a relajarse, al parecer Arlene no era tan mala chica.
-Bueno, quiere decir que tienes experiencia. ¿Pero por qué estabas tan distraída?-se cruzó de brazos.
-Verá, yo no soy de esta ciudad, hace dos días que me trasladé desde Vergel Radiante y dejé a mi hijo al cuidado de mi hermano menor. Mi hijo nació en Islas del Destino y ya que mi hermano vive ahí me pareció buena idea ya que no me gustaría que tuviera que empezar de cero como cuando era un niño.
-Entiendo, ¿pero qué hay de tu esposo?-esa pregunta volvió la mirada de Rydia un poco triste.
-Mi esposo murió cuando mi hijo tenía tan solo cinco años-sus ojos observaron la foto donde ella abrazaba a un pequeño Riku mientras que un hombre de cabello corto y blanco la tomaba del hombro-No había nadie más que mi hermano para poder cuidarlo.
-Eres muy buena persona, Rydia-se levantó.
-¿Adónde va?-imitó a la más joven-Creí que esperaría al señor Even-estaba un poco desconcertada.
-Lo sé, pero es mejor que me vaya-volteó hacia la ventana-Parece que está por llover y no quiero arriesgarme al tráfico-extendió su mano-Fue un gusto platicar contigo Rydia-le sonrió esperando que la peliverde contestara el gesto, lo cual no tardó mucho.
-El gusto fue mío-se soltaron-Tenga mucho cuidado en el camino.
-Lo tendré-comenzó a caminar-Avisa a Even que volveré en otra ocasión.
-Yo le avisaré-le sonrió y la rubia salió.
Una vez que salió del edificio y entrara a un auto rojo su dulce sonrisa se borró para darle llegada a una más malvada, una sonrisa que para cualquiera significaría un peligro. La rubia sacó su celular y marcó, esperó unos segundos hasta que contestaron.
-¿Bien?-habló una persona de voz gruesa e intimidante-¿La encontraste?
-Por supuesto-sus ojos observaron la ventana que daba con el escritorio de Rydia-Y tenías mucha razón, su aspecto también sorprende a cualquiera.
-¿Te dijo algo?
-Nada que sea relevante-rió por lo bajo.
-Sabes bien que no me gustan esos juegos-la voz sonó amenazante-Más vale que llegues inmediatamente y me cuentes todo-en ese momento la expresión de la rubia se volvió seria.
-Como digas, ya voy para allá-encendió el auto y se puso en marcha.
*O*O*O*O*O*O*O*O*O*O*O*O*
-Llegan tarde-Sephiroth estaba muy molesto.
-No empieces-Kadaj estaba igual de molesto-Solo fueron cinco minutos.
-Dije que los quería a las 5 en punto-sorbió un poco del café que Tifa le había preparado.
-Está bien-Yazoo intervino-Ya estamos aquí, es lo que importa.
-Tiene que ser muy importante para que nos contactes-Loz se había cruzado de brazos mientras se recargaba en el muro.
-Sí, es verdad-el más grande les mostró el cuchillo a sus hermanos-Necesito que hagan una pequeña investigación.
-¿Qué quieres exactamente?-Kadaj tomó el cuchillo en sus manos para que sus hermanos lo vieran mejor.
-El creador-los menores le miraron desconcertados-Busquen al creador de este cuchillo. Por lo que pueden ver no es común ese diseño, pareciera que fue personalizado o que perteneció a una colección.
-Wow…-el más joven pasó ligeramente su dedo índice por el filo-Pareciera que con un simple roce podría cortar gravemente.
-Tienes razón, por eso me interesa, queremos encontrar a la persona que los usa-Sephiroth estaba un poco alterado y sus hermanos podían notar eso.
-¿Cuánto nos pagarás?-Kadaj sonrió.
-Nada
-¿Qué?-estaba atónito, normalmente su ''querido'' hermano les pagaba aquellas tareas-¿¡Por qué!?
-Porque este asunto es de interés propio-aquella mirada tan seria los alertó.
-¿Qué es lo que ocurre exactamente?-se animó a preguntar Yazoo.
-Riku se encontró con su viejo amigo en el centro comercial al intentar salvarlo de un tipo vestido de negro, alguien más apareció para atacar y llevarse al agresor. Aquella persona usaba estos cuchillos. Si encontramos a quien creó este cuchillo es posible descubrir a los agresores y deshacernos de ellos.-los hermanos comprendieron.
-Así que esto es por la seguridad de Riku-al ver el cuchillo recordó a su sobrino, aquel niño con el que siempre discutía.
-Sí estuvo para ahí para ayudar a Sora eso quiere decir que él también se ha vuelto su enemigo-Yazoo se acercó a Kadaj para observar mejor aquella arma.
-Entonces comenzaremos a investigar-Loz se alejó del muro.
-Perfecto-Sephiroth se levantó-Cuento con ustedes-sus hermanos comenzaron a salir, sin embargo Kadaj quedó estático frente a la puerta.
-¿Sephiroth?
-Dime
-Parece que Riku se ha sumado a un asunto muy grave-sonaba melancólico.
-Efectivamente-el mayor se cruzó de brazos.
-Definitivamente crear problemas está en nuestra sangre-soltó una risita infantil y se marchó dejando a Sephiroth aún más pensativo.
-Creo que esta vez tiene razón…
*O*O*O*O*O*O*O*O*O*O*O*O*O*O*
-¡Wow!-el pelirrojo estaba asombrado-No puedo creer que preparamos toda esta comida-habían tantos platillos en el comedor que ni él se lo podía creer.
-Bueno, Sora no será el único que cene hoy. Por lo que dijo el señor Cloud, Riku y Sephiroth también nos acompañaran.
-¿Crees que tengan planeado algo?-Axel quedó pensativo.
-Es más que obvio…-suspiró del cansancio-Siempre tienen planeado algo.
-Sí, tienes razón-se rascó la mejilla-Pero hay algo que me inquieta.
-¿Eh?-le sonrió en burla-¿Tu? ¿Inquieto por algo?-rió-Qué sorpresa.
-Vamos-infló las mejillas-No seas así-también rió-Es solo que...pienso en lo que el señor Strife dijo-el rubio alzó una ceja mostrando que no entendía-Él dijo que Riku era mejor cuidando de Sora. Lo más seguro es que si llega a tener una plática con Riku le pedirá que se vuelva uno de sus guardaespaldas.
-Lo dudo-dijo mientras negaba con su cabeza-No creo que el señor Sephiroth acepte.
-¿Tú crees?-Axel dudaba un poco.
-Sí-se cruzó de brazos-El señor Sephiroth está a cargo de Riku. La señora Rydia confía demasiado en él y dudo que él desafíe esa confianza arriesgando a su único sobrino.
-Sí, sí, sí. Entiendo eso, pero por alguna razón el tío de Riku se ha dejado convencer en muchas ocasiones por el señor Cloud, no sé por qué pero lo hace y tal vez ésta sea una de esas veces.
-Es verdad…-dijo en voz baja. Intentaba encontrar otra razón por la que Cloud había pedido que Riku se quedara más tiempo en la casa y no que fuera escoltado hasta el departamento de Sephiroth.
Axel también se encontraba serio. Para cualquiera verle así podría sorprenderle sin embargo cuando el chico se mostraba así era porque tomaba la situación muy importante, sobre todo si se trataba de Roxas o Sora.
-¿Será acaso la única razón?-preguntó para sí, pero antes de poder continuar con suposiciones se escuchó un auto estacionarse fuera de la casa.
-Mi tío llego-se pudo escuchar a Sora, parecía nervioso.
En ese momento se abrió la puerta principal. Se dejó ver a los tíos de los dos amigos. Sora estaba realmente nervioso, su tío normalmente se mostraba sereno pero cuando se enojaba sentía que correría sangre y que esa sería suya. Riku estaba un poco ansioso, pero no quería alterar más al castaño por lo que intentaba lucir lo más tranquilo posible, algo que sin duda su tío notó, aquel hombre podía percibir todo sentimiento de angustia o miedo en cualquier persona por mucho que ésta lo intentara ocultar.
-Riku, tenía mucho sin verte-extendió su mano y el menor contestó el saludo.
-Es un gusto verlo, señor-Cloud sonrió, el chico seguía siendo muy educado.
-Es bueno verte, Sora-le sonrió al amigo de su sobrino.
-Se…señor Se…Sephiroth-el pobre había vuelto a alterarse-Buenas…tardes.
-Relájate-le acarició la cabeza mientras a Riku le aparecía una vena hinchada en la frente ¿cómo era posible que su tío fuera más amable con los demás?
-Señor Cloud, Señor Sephiroth-Roxas y Axel a parecieron frente a ellos para dar la bienvenida-Lamentamos no estar aquí en cuanto llegaron, nos encontrábamos preparando el comedor.
-No hay problema-dijo Cloud-Espero que hayan hecho mucha comida ya que ustedes también nos acompañarán.
-¿Habla en serio?-Roxas no se lo podía creer.
-Sí y después de eso ustedes también nos acompañarán en nuestra plática. Es muy importante que estén ahí.
Durante la cena todo estuvo muy tranquilo. Nadie hablaba. Para Sora era muy incómodo y Riku solo examinaba a los más grandes, se notaban algo tensos. Axel comía un poco rápido, tenía tantas ansias por descubrir de qué querían hablar mientras que Roxas con calma degustaba la pasta que había preparado, al igual que su compañero se encontraba un poco ansioso.
Luego de una hora todos se levantaron y se dirigieron a la sala principal de la casa. Cada quién tomo asiento en los sofás mientras que el albino más grande se mantuvo de pie a un lado del sillón individual donde Cloud se había sentado.
-Em…tío…-Sora quería iniciar.
-Sora, quisiera hablar primero-el mayor le interrumpió-Sabemos muy bien lo ocurrido en el centro comercial y me tienes muy decepcionado-el moreno agachó la cabeza-Escabullirte y salir de casa cuando no sabes cuidarte. No solo te pusiste en riesgo a ti, sino que también arriesgaste a Riku y a otro chico. ¿En qué estabas pensando?
-Bue…bueno, yo…-intentó defenderse pero al alzar levemente la mirada y ver los ojos llenos de enojo de su tío prefirió callar.
-No tienes excusa, Sora-negó con la cabeza-En cuanto a Riku-esta vez sus ojos se dirigieron al albino menor-Tengo una gran duda contigo por haber ayudado a mi sobrino en ese momento, no sé qué hubiera sido de él si no estuvieras ahí.
-No fue nada, señor-asintió.
-Aun así te agradezco mucho-en ese momento Sephiroth decidió hablar.
-Riku-al escuchar la voz de su tío puso completa atención-Es más que obvio que ahora te has enterado de que Roxas y Axel se encargan de cuidar de Sora y que esa ha sido su tarea por muchos años-el chico asintió-Bueno, debido a que mostraste una gran capacidad para proteger a Sora de aquel hombre, Cloud me propuso algo que me parece muy arriesgado pero que si es tu decisión aceptarlo no te detendré.
-¿Y qué es exactamente?-Riku se mostró curioso e incluso Sora y sus guardaespaldas se interesaban por saber.
-Riku-Cloud se acomodó en su asiento-¿Aceptarías ser uno más de los guardaespaldas de Sora?
-¿Guarda…espaldas?-Sora estaba atónito.
-Cuidar de Sora…-Riku quedó pensativo.
-Esto no es bueno-dijo Axel a Roxas en voz baja.
Riku aún permanecía pensativo. Recordaba lo que había ocurrido en el centro comercial y cómo había reaccionado el castaño. El gran dolor que su amigo guardaba al sentirse tan solo después de que su familia se fuera de su lado cuando solo era un niño. El miedo y felicidad que le causaba lo desconocido debido a que no salía de su casa.
Y sobre todo estaba aquella promesa…
-Si no estás listo para esto puedes ne…
-Sí-Sephiroth se vio interrumpido por su sobrino y todos en la sala se sorprendieron.
-¿Qué…dijiste?-el castaño no podía creerlo.
-¡Acepto proteger a Sora!-se levantó de su lugar, mirando a los mayores con determinación-Seré su guardaespaldas.
Roxas y Axel se miraron sorprendidos. Cloud se sentía aliviado por escuchar la respuesta y Sephiroth se encontraba preocupado, ¿qué le diría a su hermana?
-Riku…-Sora sonrió con lágrimas a punto de salir de sus ojos-Gracias…
Bien! Ahí esta n,n qué les pareció? les gustó? no les gustó? haganmelo saber con un review que me son de inspiración para mejorar esta historia!
nos leemos luego OuO)/
