Hola de nuevo amigos, muchas gracias por seguir por aquí, he tenido un fin de semana muy ajetreado, pero ahora si ya estoy de nuevo por estos lares.
Advertencia: esta historia tiene clasificación M, porque contiene escenas para público adulto y con criterio formado, le dejo a cada uno la responsabilidad de leer o no, por eso dicen por allí: "Guerra avisada no mata gente".
Por cierto, los personajes de Ranma ½ no son de mi propiedad, son de Rumiko Takahashi que es una genio y que me dejó traumada de por vida con este anime, lo que escribo proviene de mi loca cabeza y mi imaginación por lo que la historia si es de mi autoría aunque tome prestados los personajes. En fin, gracias a todos por darle una oportunidad a esta historia y ahora sí que comience el show.
CHAPTER 3
Como si fuera química pura, se fueron atrayendo los polos opuestos, ella con una pose tan sensual, con los brazos en la cintura y ese sonrojo perfecto en sus pómulos, él con un aire asustado pero confiado de no ser rechazado, con una idea clara en mente, tomar los labios de su amada desesperadamente, en realidad era el único pensamiento claro que tenia, pues todos sus otros sentidos los tenía bloqueados.
De improvisto posó una de sus fuertes manos en su estrecha cintura y la otra en su nuca y la atrajo salvajemente hacia él, estampó sus labios contra los suyos y la besó apasionadamente, brusco, salvaje, todo él era puro instinto, ella no tuvo opción más que aceptar ese impulsivo beso. Akane por otra parte por la sorpresa no sabía cómo responder, estaba totalmente confundida con su reacción, es mas ni siquiera cerró los ojos, pues ni en uno de sus sueños más locos se hubiera imaginado que quien tomara la iniciativa fuera Ranma, ya que, no se suponía que él no se sentía atraído hacia ella..?
Entonces recuperó un poco de conciencia y sacó valor de donde no tuvo para empezar a empujarlo, aun llevaba mucho resentimiento en su interior como para responderle como quería. Después de mucho intentar, tomó impulso y se alejó bruscamente que casi cae de espaldas.
Plafff.
Eso sí que debió doler, la cachetada que Akane le plantó debió oírse hasta las pozas de Jusenkyo y en realidad, hasta la familia Saotome y Tendo que estaban a kilómetros de ahí, supusieron que algo había pasado pues todos se miraron al mismo tiempo y sintieron un escalofrío general.
-¿Cómo te atreves, pervertido, degenerado?, decía Akane mas fuera de sí que nunca. En respuesta Ranma solo llevo su mano a la mejilla afectada y con el seño fruncido le volvió a plantar un beso no menos intenso que el anterior, asegurándose de que su bella salvaje no pudiera huir puesto que esta vez sí le apretó bien los brazos.
Akane poco a poco, dejó de luchar, pues sabía que no podía luchar contra su fuerza y además no podía negar que lo que estaba pasando en ese momento era uno de sus más grandes sueños volviéndose realidad. Se estaba dejando llevar, sentía el aire espeso, no podía respirar, pero no quería separarse de su amor secreto, conocido por todos.
Miles de sensaciones indescriptibles estaban aflorando en cada uno de sus cuerpos, la lujuria se sentía a su alrededor. El iba aflojando los brazos de ella inconscientemente, mientras ella iba subiendo lentamente sus brazos recorriendo sus pectorales como si su piel quemara pero sin poder apartarse de él, era como esa sensación cuando tomas helado y se te congela el cerebro, que a pesar de que duele sigues comiendo mas y mas hasta terminar todo el vaso, inclusive no quedas satisfecho y sigues buscando solo un poco más.
Cruzo lentamente sus brazos atrás de su cuello, enredando sus manos en los cabellos azabaches del chico para atraerle una vez más hacia ella, quería que ese momento se quedara así para siempre. Poco a poco fueron abriendo los labios para conocerse mejor, ella le dio acceso total a su boca y el baile de lenguas empezó, necesitados el uno del otro. Lo más anhelado que ni en sus sueños más locos ha pasado, sucedida precisamente ese día y de qué manera, estaba como en un trance del que no quería salir, quedarse eternamente entre sus brazos y con los labios pegados a los suyos realmente no era una mala idea, más bien un estupendo y magnífico modo de terminar sus días.
El por su parte, descubrió con felicidad que siempre estuvo equivocado, aunque en realidad ya lo sabía, Akane tenía un cuerpo simplemente perfecto, su pequeña cintura lo demostraba, se aferró aún más a ella, cuando empezó a sentir como ella lo reclamaba para seguir besándose con más ardor. Se sentía tentado a probar cada parte de su cuerpo, era una necesidad que aunque no lo reconociera, carcomía cada órgano de su ser desde que la conoció, y no era solo lo físico, siempre estuvo consciente que, desde el día que cruzó por el portón del dojo Tendo y vio a aquella peli azul con su gi de entrenamiento y su seño fruncido, él estaría perdido, ella iba a ser su debilidad y su fortaleza al mismo tiempo.
Por falta de aire se separaron apenas a unos milímetros, sus bocas seguían pendientes una de la otra, sus alientos se mezclaban, cálidos, sedientos de mas, ansiosos.
-Nunca podrás alejarte de mi Akane, siempre serás mía.- Volvió a posar sus labios en los de ella, pero ya no de forma salvaje, más bien fue con ansia, con amor, con el deseo de demostrarle que él también era suyo desde hace mucho tiempo.
De pronto se escucho un estruendo, la pared del baño donde se encontraba la ventana fue derribada con una explosión. Al instante y salidos de quien sabe donde se encontraban tras la nube de polvo que se formó, Shampoo con sus acostumbradas ropas chinas mostrando más de lo debido, exigiendo tener una cita con Ranma gritando con su mal japonés, Ryoga con un aura deprimente y totalmente exhausto por haberse perdido en uno de sus viajes, Ukyo con su enorme espátula a cuestas y en sus manos los últimos platillos recién creados para su amado Ran-chan, el chico pato cegatón sin sus lentes desde luego hablándole a una bata de baño que se encontraba colgada por ahí declarando fervientemente su amor a su amada Shampoo, los locos hermanos Kuno, repartiendo pétalos de rosas negras y rojas por todo el lugar, alegando cada uno a su manera que tanto Akane, la chica del cabello de fuego como Ranma debían ser sus respectivas parejas o trío para ser felices por siempre. Y ahí estaban los locos que estábamos extrañando, como invocados.
Sin poder reaccionar a tiempo, Ranma solo se giró para tratar de cubrir con su cuerpo la desnudez de su prometida, mientras por otro lado temblaban al imaginarse todo el lio que se iba a armar en ese momento.
Ya no había forma de ocultar lo que estuvo a punto de pasar, y que para mala suerte siempre que avanzan un paso en su relación, viene alguien que interrumpe y retroceden dos, tres y hasta cuatro.
Pero esta vez sí que habían avanzado, ninguno de los dos esperaba que ese día tan extraño tuviera un desenlace de tal magnitud y menos que prácticamente se hubieran declarado. Claro no exactamente con esas palabras, porque recordemos que estamos hablando de la pareja más testaruda de todo Nérima, que digo de Nérima, de todo Japón.
Pero siempre hay que afrontar las consecuencias de tus actos, finalmente después de exhalar un par de veces para calmarse un poco, porque estaba "bastante emocionado", Ranma decidió darse vuelta y enfrentarse de una vez por todas a la manada de locos que el destino les puso en el camino hacia la paz y la felicidad.
Al darse cuenta de la situación en la que se encontraba la pareja, a todos los locos casi se les cae la mandíbula, el cegatón ante el silencio sepulcral en que se quedó la habitación se puso los lentes de fondo de botella y miró sin creerlo también la escena, vio como Saotome cubría con su cuerpo a una desnuda Akane que no estaba nada mal desde la perspectiva que tenía por estar más cerca, aparte que con las manos Ranma trataba de tapar como podía a su amiguito entusiasmado. Era obvio lo que pasaba ahí.
Sonrió con suficiencia y a paso lento, tomando la bata de baño a la que había confundido con Shampoo y una pequeña toalla de la encimera y se encaminó hacia la peliazul y hacia su "ya no tan rival" para que pudieran cubrirse.
Agradecido las agarró rápidamente Ranma, y se dio la vuelta casi sin sentirlo, pues pese a la vergüenza que sentía, no iba a permitir que más que él viera el cuerpo desnudo de su Akane, porque eso quedaba demostrado a partir de ese momento, ella era suya y lo iba a demostrar.
Con una lentitud agonizante sujetó la bata para deslizarla en el frágil cuerpo de su prometida, rozando intencionalmente esos brazos delgados, sintiendo su piel arder al contacto con la suya. Ella solo miraba por donde las manos de Ranma pasaban sintiendo un calor apabullante que no podía contener. Finalmente colocada la bata sobre sus hombros bajó olvidándose de que tenía espectadores, por el surco de la abertura de la prenda para abrochársela tocando el camino que hay entre los pechos de su amada. Y sin poder contenerse ella emitió un leve gemido, que rompió el silencio extasiando los oídos del joven.
-¿Qué demonios pasar aquí? Tu no poder estar con chica violenta, tu ser prometido de Shampoo, leyes amazonas así lo dictan, yo matar a chica entrometida entre airén y yo – el grito de la peli morada lo sacó de su burbuja y como pudo terminó de medio arreglar el nudo de la bata y colocarse rápidamente la toalla en su cintura antes de levantar a Akane entre sus brazos y evitar que las armas que lanzó la china les impactaran haciendo un salto perfecto cayendo a unos metros.
-¿Cómo es posible que te hayas aprovechado de la inocente de Akane? Esto no te lo voy a perdonar Saotome- Ryoga con un aura más deprimida de lo normal atacaba a Ranma sin importarle que este tuviera a Akane en sus brazos, Mousse decidió ayudarles puesto que la relación de ellos le beneficiaba en gran manera para la suya con Shampoo.
Esquivaba golpes mientras todos se incluían en la pelea, Ranma y Akane se quedaban cada vez más al margen de la pelea, estaban incrédulos de todo lo que estaba pasando en tan poco tiempo, estaban llegando al límite, pues cada vez destrozaban más el pobre baño ya de por si mal trecho.
-¡BASTAAAA…! – Gritaron al unísono enfadados, claro aún seguía Ranma cargando en brazos a Akane y esta le rodeaba el cuello con sus brazos.- Dejen de destrozar mi casa, ustedes no tienen derecho de entrar cuando se les plazca, respeten la propiedad privada.
-Yo poder entrar aquí cuando yo querer, mi airén vivir aquí.- decía la china cruzando los brazos, segura de tener toda la razón.
-Así, pues yo también tengo derecho de venir a visitar a Ran-chan cuando quiera yo también soy su prometida y además soy la más linda y la que mejor cocina- decía con estrellitas en sus ojos y juntando las manos mostrando una pose soñadora.
-Jo Jo Jo, ilusas plebeyas yo siempre he sido la mujer a la que ama y la que se va a casar con Ranma, por eso yo puedo venir cuando mi amado me necesita, para salvarle de las garras de esa bruja Tendo- decía apuntando a Akane.
Bajando de los brazos de Ranma, sin separarse del todo aun sin saber porque, pero le daba seguridad el hecho que Ranma tampoco se separaba y negaba todo como siempre, - Dejen de suponer cosas que no son, si es que quieren que hablemos como gente civilizada, pueden esperar en el Dojo hasta que nos cambiemos, sino pueden darse media vuelta y salir, pero eso sí: YA NO VUELVAN A DESTROZAR MI CASA…! –respiraba exageradamente por el esfuerzo que hizo para controlarse.
Uno a uno pasaba por enfrente de los prometidos para salir por la puerta del baño, pese a haber dejado un agujero gigante simulando otra puerta al otro extremo por el que entraron. Las locas iban refunfuñando con lo grosera que era Akane y que no iban a dejar que se quede con Ranma. Por otro lado los hombres iban amenazando a Saotome con molerlo a palos y hacerle pagar por todo lo que le hizo a la pobre de Akane, finalmente salía Mousse con una sonrisa de oreja a oreja, por el evidente acercamiento de ellos dos.
Posando una mano sobre el hombro de Ranma le dijo: -Será mejor que arreglen primero las cosas entre ustedes para que así puedan enfrentar lo que les digas los demás, eso si no se demoren mucho, Pillines.- y después se retiró dejando atrás a unos más que sonrojados prometidos que después de reaccionar se fueron a sus habitaciones a ponerse algo de ropa, pero prometiéndose encontrarse en la habitación de la más pequeña de la casa para aclarar unos asuntillos pendientes respecto a lo que pasó hace unos instantes para poder salir a enfrentarse a los maniáticos destructores de casas y especialistas en entrometerse en relaciones ajenas.
Continuará…
Perdóóóóóóóóóóón por la demora, mil disculpas a todos ustedes, se que dije que iba a actualizar cada dos días pero es que en verdad ayer no pude, lo lamento tanto.
Aquí les traigo la continuación de la historia, que tal les pareció ehhh…? Cumplió con sus expectativas o no…? Espero que sí, para que me hagan llegar sus valiosísimos comentarios
No podían faltar los entrometidos como siempre a arruinar el momento, bueno en fin las cosas pasan por algo y de seguro para hacer la historia más entretenida.
Contestando reviews:
He contestado de manera interna a Yoyryast y NaosanRyA, que dejaron sus opiniones por aquí debido a que ell s tienen cuenta en fanfiction. Muchas gracias por sus palabras, que lindas…!
Para Kumyakane: como no encontré tu link, pues te agradeceré por aquí: muchas gracias por tu tiempo y por escribir, que bueno que te haya gustado el fic, tienes razón Ranma definitivamente es un tonto y siempre mete la pata con Akane, pero ahora como pasó en este capítulo, todo se va a ir calentando pues las hormonas no los van a dejar en paz, ojalá en la próxima oportunidad que tengan, no los interrumpa nadie jeje, pero lo que si puedo asegurar es que habrá final feliz, saludos para ti también y una linda semana…. Besitos.
Bueno sin nada más que decir más que ojalá les haya gustado el capítulo me marcho a seguir escribiendo, porfa no se olviden de enviar reviews, darle follow para que no se pierdan ni un solo cap de la historia y si es que les gustó mucho mucho, darle favorite.
Gracias por todos los chicos y chicas que se dan una vueltita por acá, me despido mandándoles un besote asiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii de grande y deseándoles un buen inicio de semana.
Chauuuuuuuuuuu
Jacque
