Hola de nuevo, ¿qué les está pareciendo la historia?
Espero que este capítulo conteste algunas de sus dudas, y los siga manteniendo interesados en leerla...
III. ¿Sentimientos?
Había pasado la mañana nadando en la piscina del hotel y visitó el spa, quizá tomaría una relajante sesión de masaje y algún tratamiento al siguiente día. Lo necesitaría. Se ducho tranquilamente, imaginando cómo evitar al chico aquel cuando le viera en el dichoso ensayo al que debía ir. Terminó de rizar un poco su cabello y tomó unos delicados aretes de brillantes que guardaba en una pequeña cajita color azul claro. Eran sus favoritos. Se los había regalado Stanislav en alguna ocasión que habían salido a cenar. Sonrió mientras se veía en el espejo ajustando los gruesos tirantes de su vestido rosa claro. Era un lindo vestido; con un lindo bordado en la cintura y un profundo escote en forma de V tanto en la espalda, como en el pecho. Salió del baño y tomó sus sandalias de tacón alto color beige, y se sentó en la cama para ajustarlas.
-´Será un día muy largo´- pensó para sí mientras se levantaba y tomaba su cartera de mano -´¿Y si tienen razón?´- se preguntó mientras guardaba la tarjeta de la habitación en la cartera y sacudía aquella idea de su mente. Salió de la habitación con calma, un poco nerviosa.
Al bajar del elevador, una atractiva chica de cabello negro le esperaba. Siempre había pensado que el rojo era el color de Rei, le quedaba muy bien. Además de ser muy linda, tenía muy buen gusto para vestir. No por nada trabajaba para una compañía de modelaje.
-¨¿Cómo estás?¨- saludó acercándose a abrazarla.
-¨Cansada¨- rodó los ojos -¨tuve una mañana pesada¨- sacudió la cabeza fingiendo una sonrisa -¨¿tan difícil es que me manden los catálogos a primera hora?¨- bufó -¨todo era más fácil cuando solo nos dedicábamos a buscar modelos, ahora también me encargó de hacer los pedidos para las prendas que usarán¨ -se encogió de hombros -¨pero no hablemos de trabajo, ¿tú cómo estás?¨- preguntó mientras subían al taxi.
-¨También, un poco cansada¨- fingió una sonrisa -¨aunque tuviste suerte de irte temprano ayer¨- rodó los ojos.
-¨¿Qué quieres decir?¨- preguntó haciendo una pausa para indicarle al conductor a dónde se dirigían. Se volvió a la rubia que estaba sentada a su lado, y continuó -¨¿de qué me he perdido?¨- arrugó las cejas.
La rubia negó con la cabeza y puso los ojos en blanco -¨¿tú qué crees?¨- preguntó haciendo que la chica la viera con la boca abierta.
-¨¿Te ha dicho algo?¨- preguntó en voz baja acercándose a ella, como si fuera a confesarle el mayor de los secretos.
-¨No hizo falta¨- sonrió de lado.
-¨Apuesto que se ha arrepentido el maldito¨- rio triunfante -¨que bueno, que le pese¨- añadió.
-¨No digas esas cosas¨- rio -¨eso fue hace mucho tiempo, por supuesto que ni me recordaba¨- se encogió de hombros desviando la mirada a la ventana del auto.
-¨¿Cómo que…?¨- preguntó la chica tomándole de las manos -¨bueno, pues precisamente por eso. Porque te conoció en tu mejor fase¨- sonrió -¨y ahora le dejaras un buen recuerdo de lo que dejó pasar¨- le guiñó el ojo.
Frunció el ceño sacudiendo la cabeza y mirándole divertida. Siempre le buscaba el lado bueno a las cosas y encontraba la manera de alegrarla -¨estás loca, Rei¨- sonrió un poco -¨pero eso ya ni me preocupa¨- se encogió de hombros.
-¨Solo un poco¨- bromeó la chica -¨pero bueno, que espero que todo esto termine pronto¨- suspiró -¨estoy agotada y no quiero permanecer en ese lugar por mucho tiempo¨- apretó los labios desanimada.
-¨Y que lo digas¨- respondió la rubia alzando una ceja-¨¿de verdad crees que Serena está haciendo lo correcto?¨- preguntó repentinamente.
-¨¿Por qué lo preguntas?¨-le miró extrañada.
Se quedó pensativa unos segundos y luego dirigió su mirada a la chica de cabello oscuro -¨no lo sé¨- apretó un poco los ojos -¨ayer hable con Seiya, y…¨- hizo una pausa -¨¿qué ocurrió entre Serena y Darien?¨- preguntó.
-¨No lo sé¨- respondió confundida -¨solo lo que Serena ha dicho¨- se encogió de hombros.
-¨Pero solo ha dicho que las cosas no terminaron bien¨- se quedó pensativa unos segundos -¨me pregunto qué ocurrió entre esos dos¨- apretó los labios.
-¨Estoy segura que tendrá sus razones para no hablar de eso¨- dijo la chica de cabello oscuro intentando alejar esos pensamientos de la rubia -¨además, olvídate de esas cosas¨- hizo un movimiento con la mano para que no le diera importancia, mientras el taxi se detenía frente a una enorme catedral -¨mejor preocúpate por cómo la vamos a pasar estar noche¨- le guiño un ojo mientras tomaba unos billetes de su cartera para pagar al hombre y después bajar del auto.
Caminaron hasta la entrada, donde un grupo de chicos conversaba animadamente y se volvieron a ellas al escuchar el sonido de sus tacones retumbar por las paredes de la catedral.
-¨Espero que se apresuren con todo esto¨- confesó la chica de cabello oscuro en voz baja dirigiéndose a la rubia junto a ella -¨así tendremos más tiempo para la despedida de Serena¨- le quiñó el ojo.
-¨Aún no me has dicho qué haremos¨- alzó una ceja.
-¨Lo único que debes saber¨- dijo tomándola del brazo y dirigiendo la mirada hacia el chico de cabello plateado que les veía atento -¨es que estaremos lejos de ellos¨- sonrió fingiendo que no le había molestado la mirada del chico sobre su amiga.
-¨Hola, chicas¨- saludó el chico de cabello oscuro y brillantes ojos azules dirigiéndose a ellas -¨las estábamos esperando¨- sonrió y volvió la mirada hacia el grupo -¨por cierto¨- hizo una pausa -¨bueno, ya conocen a mis hermanos, Yaten y Taiki, también a Andrew… pero bien, solo queda mi buen amigo Joseph¨- sonrió señalando a un apuesto castaño de ojos verdes.
-¨Hola, ¿qué tal?¨- dijo el chico acercándose y extendiendo su mano amablemente para saludarles.
-¨Mina, mucho gusto¨- sonrió la rubia -¨¿y de dónde tienes la desdicha de conocer a Seiya?¨- bromeó mientras el chico estrechaba su mano con la chica a su lado.
-¨Oye, que grosera¨- reprochó el chico de cabello negro -¨fuimos compañeros en la universidad¨- se cruzó de brazos fingiendo haberse molestado por el comentario.
El castaño de ojos verdes rio -¨nos conocimos en la universidad, y desde entonces ha sido un martirio¨- sacudió la cabeza siguiéndole el juego a la linda rubia.
-¨Seiya¨- dijo la chica de cabello negro -¨con esos comentarios, tal vez me arrepienta de dejarte que te cases con Serena¨- bromeó llevándose las manos a la cintura.
-¨Creí que ya sabían cómo era¨- intervino secamente uno de los hermanos del chico -¨no ha cambiado mucho desde entonces¨- se encogió de hombros haciendo que su larga cabellera castaña cayera por sus hombros.
-¨¿Ah si?¨- preguntó la rubia alzando una ceja -¨nos has mentido entonces¨- se llevó una mano a los labios.
-¨No, no¨- dijo el chico -¨ya están poniendo palabras en mi boca y me están inventando otra vida, basta antes de que Serena se los crea¨- advirtió en broma.
-¨¿Creer qué?¨- preguntó la aludida saliendo de la catedral.
Mina y Rei se echaron a reír en cuanto la vieron en la puerta y el rostro de Seiya se mostró alarmado -¨salvado por la novia¨- dijo Mina encogiéndose de hombros -¨descuida Serena, solo le hacíamos la vida imposible a tu prometido. Para que se vaya acostumbrando¨- bromeó.
-¨Lo van a asustar¨- sonrió Serena sacudiendo la cabeza -¨ya está todo listo¨- cambió el tema abriendo una pequeña libreta color lila que tenía en las manos -¨deberíamos comenzar, ¿les parece?¨- preguntó sonriente.
Todos estuvieron de acuerdo, y la chica fue por el resto de las personas, que se habían quedado adentro. Al volver a salir, le seguían sus padres, que se alegraron mucho al ver tanto a Rei como Mina después de tanto tiempo, sus otras dos madrinas y otra pareja de personas mayores, que nadie conocía.
-¨Bien¨- comenzó a decir Serena una vez que tenía la atención de todos -¨entonces, así es como entraran¨- abrió de nuevo su libreta color lila -¨mamá, ¿te molestaría entrar con Seiya?¨- preguntó.
-¨Para nada hija¨- dijo la mujer sonriendo y dirigiendo la mirada hacia el chico -¨ya es prácticamente mi hijo¨.
-¨De acuerdo, entonces ustedes entran primero¨- hizo una pausa para volver a leer sus notas -¨y esperan ahí adentro. Después… Taiki y Ami, ustedes entran primero, le siguen Lita y Andrew. Después ustedes, tíos¨- sonrió la chica dirigiéndose a la pareja desconocida -¨de ahí le siguen Joseph y Mina, y por último Yaten y Rei¨- bajó la libreta -¨y claro, mi padre conmigo justo al final¨- sonrió alegremente.
Mina se sintió aliviada de que no la hubieran puesto con Yaten, era lo que menos quería. Pero sentía un poco de curiosidad por saber qué pensaba Rei al respecto.
-¨Espera, bombón¨- dijo el chico de cabello oscuro -¨creí que Rei era tu dama de honor¨- alzó las cejas. La chica asintió, y continuó -¨entonces debe ir con Joseph, recuerda que él es mi padrino¨- terminó de decir.
-¨No hay cambios¨- dijo Mina sin pensar al escuchar lo que aquello significaba.
-¨Lo siento, Mina¨- dijo el platinado volviéndose a ella -¨no puedes alegar con los novios, si así quieren su boda, así será¨- sonrió triunfante mientras la chica se cruzaba de brazos.
-¨Tranquilos, tranquilos¨- intervino el chico de cabello negro antes de que aumentara la tensión -¨lo siento Mina, pero esta vez tiene razón¨- se encogió de hombros -¨vas a tener que hacerlo, ¿verdad bombón?¨- preguntó volviéndose a su chica que solo asintió tímidamente.
-¨De acuerdo, lo siento¨- respondió la rubia rodando los ojos -¨es tu boda, Serena, y estoy para hacer lo que pidas¨- alzó las manos al aire sin ninguna otra opción.
Y así, comenzaron a tomar sus lugares para hacer el ensayo. Una persona de la catedral salió a asistirles, era una mujer un poco mayor de cabello claro, y ojos oscuros detrás de unos lindos anteojos. La mujer les indicaba a cada pareja donde debían sentarse al entrar y que debían considerar que el padre estaría también ahí, para entrar con ellos, mencionó algunos otros detalles de la ceremonia mientras las parejas se acomodaban en fila.
-¨Prometo portarme bien¨- dijo el platinado poniendo sus manos al aire, a la altura de sus hombros.
-¨Solo no me dirijas la palabra y todo pasará más rápido¨- respondió la rubia cruzada de brazos sin voltear a verlo.
El chico rio alzando las cejas -¨de acuerdo¨- asintió con la cabeza ofreciéndole su brazo.
-¨Vaya, que atento¨- fingió una sonrisa burlándose de aquel gesto y lo tomó suavemente del brazo.
-¨No es nada, señorita¨- respondió el chico en el mismo tono que ella utilizó.
-¨Te dije que no me dirigieras la palabra¨- se quejó la chica mientras comenzaban a entrar en la catedral siguiendo al resto.
-¨No es culpa mía¨- dijo el platinado en voz baja -¨tú eres la que sigue hablando¨- terminó de decir.
-¨Y tú sigues respondiendo¨- apretó un poco su brazo.
-¨Shhhh¨- dijo la chica de cabello negro que caminaba justo detrás de ellos -¨basta, los dos. Tengan un poco más de respeto¨- les reprendió en voz baja.
Ambos voltearon a verse de mala gana. La rubia rodo los ojos y dirigió la mirada al frente, esperando llegar a donde debían para que pudiera soltarse de él. Cuando al fin llegaron al frente, se separaron para cada uno sentarse de lado contrario. Al final entraron Serena y su padre, quien había comenzado a llorar un poco.
-¨Lo siento, hija¨- dijo el hombre suavemente, secando sus lágrimas -¨es solo que estoy muy feliz por ti¨- terminó de decir con una sonrisa mientras se acercaban a donde les esperaba el resto.
-¨Te amo, papá¨- sonrió la chica dulcemente -¨muchas gracias¨- le tomó un poco más fuerte del brazo.
-¨No sé si podré hacer esto ese día¨- bromeó el hombre mientras dejaba a su hija junto a su futuro esposo.
-¨No tiene nada de qué preocuparse, Señor¨- afirmó el chico tranquilamente -¨le aseguro que su hija será la mujer más feliz del mundo¨- sonrió mientras veía a la chica a su lado y la tomaba de la mano.
La mujer que les estaba asistiendo les informó de cómo sería la ceremonia una vez ahí dentro, y que los novios tendrían unos asientos especiales justo al frente. Y a los lados, muy cerca de ellos, estarían los padres de la novia y los padrinos de anillos, que eran los tíos de la chica. Después pidió por alguien que estuviera interesado en hacer las lecturas, y continuó explicándoles en qué momento debían acercarse los padrinos de arras, que serían Taiki y Ami, y los padrinos de lazo, que serían Andrew y Lita. Una vez concluido el ensayo, comenzaron a retirarse de manera similar a cómo habían entrado, solo que esta vez los primeros serían los novios, seguidos por los padres de la novia, y así sucesivamente sus padrinos.
-¨¡Que nervios!¨- decía en voz baja Serena mientras comenzaba a caminar en dirección a la salida, tomando del brazo al que sería su esposo en unos días.
-¨Ya lo sé, bombón¨- sonrió el chico mirándole a los ojos -¨solo unos días más¨- terminó de decir.
-¨Señorita¨- dijo el platinado ofreciéndole su brazo a la rubia que le acompañó momentos antes.
-¨Joven¨- respondió la chica tomándole del brazo de mala gana.
-¨Permítame decirle que se ve muy linda esta tarde, señorita¨- le dijo en voz baja mirándole de reojo -¨disculpe usted mi atrevimiento¨- sonrió sutilmente.
La rubia volteo a verlo extrañada mientras caminaban hacia la salida -¨¿acaso es un cumplido?¨- preguntó abriendo más los ojos.
-¨¿Por qué te sorprende tanto?¨- preguntó el chico sonriéndole.
-¨No sé para qué intentas ser amable¨- se encogió de hombros desviando la mirada.
-¨¿Acaso te incomoda?¨- preguntó el chico alzando una ceja y mirándole de reojo.
-¨Para nada, querido¨- se volteó a verlo fingiendo una sonrisa -¨se necesita más que un simple intento de cumplido para hacerme sentir algo¨- alzó una ceja y volvió la mirada al frente mientras salían por la puerta.
-¨¿Y qué quieres que te haga sentir entonces?¨- sonrió volteando a verla a los ojos -¨querida¨- pronunció suavemente en tono de burla, alzando una ceja.
La rubia fingió una sonrisa y le vio directo a los ojos -¨dudo mucho que puedas hacerme sentir algo¨- le miró de arriba abajo rápidamente, mientras se soltaba de él y se alejaba.
-´Ya lo veremos´- pensó para sí el chico mientras aquella rubia se alejaba de él.
-¨Perfecto¨- dijo la mujer -¨¿quieren volver a hacerlo?¨- preguntó dirigiéndose a la novia.
-¨Si a ellos no les molesta, a mí tampoco¨- respondió Serena alegremente.
Y eso bastó para que la mujer les indicara que volvieran a acomodarse. -¨¿padrinos de arras? Por acá, por favor¨- comenzó a llamarles.
-´Maldición´- pensaba Mina mientras volvía a acercarse hasta el platinado. Se detuvo a su lado de mala gana y cruzó un poco los brazos -´¿ahora qué me va a decir?´- rodó los ojos mirando de reojo la sonrisa que se formaba en sus labios.
-¨Veo que¨- comenzó a decir.
-¨Ahórratelo, Kou¨- dijo la rubia interrumpiéndole bruscamente y tomándolo del brazo a la fuerza -¨terminemos con esto de una buena vez¨- apretó los labios mirando al frente.
-¨Que ansiosa, Aino¨- su sonrisa triunfante se borraba amargamente de sus labios. Se acomodó un poco -¨¿estás segura que quieres manosearme en un lugar como éste, querida?¨- bromeó en voz baja.
-¨No tendrías tanta suerte¨- respondió molesta.
-¨¿Estás segura de eso?¨- preguntó.
-¨Shhhh!¨- interrumpió la chica que caminaba detrás de ellos -¨ya les dije que tienen que mostrar más respeto¨- les reprendió de nueva cuenta.
La rubia sonrió y se volteó a la chica -¨lo siento Rei¨- y volvió a fijar la vista al frente.
Y así, continuaron con todo lo que debían hacer al entrar a la capilla. Se sentaron en sus lugares correspondientes, y salieron detrás de la pareja que estaba por casarse.
-´Al fin´- pensaba Mina mientras llegaba a la entrada tomada del brazo del odioso platinado.
-¨Estuvo perfecto¨- dijo la mujer acomodando sus anteojos -¨¿alguna duda?¨- preguntó. Los presentes negaron con la cabeza, -¨de acuerdo, entonces creo que es todo por hoy¨- sonrió.
-¨Muchas gracias, Grace¨- sonrió Serena acercándose a la mujer, y comenzó a conversar un poco más con ella.
-¨¿Ya podemos irnos?¨- preguntó en voz baja la rubia acercándose al grupo de chicas.
-¨¿Cuál es la prisa?¨- arrugó las cejas la castaña que estaba justo a su lado.
-¨Ah, es que¨- sonrió la rubia -¨Rei prometió que esta noche sería muy divertida y ya no puedo seguir esperando¨.
Rei sacudió la cabeza -¨nunca dije eso, Mina¨- apretó los labios mientras se volvía para ver a la castaña -¨pero espero que lo sea¨- sonrió.
-¨Bueno¨- dijo la castaña llevándose una mano a la barbilla -¨siempre y cuando no tengas planeado que haya hombres desnudos¨- se encogió de hombros -¨supongo que Serena estará de acuerdo y podremos divertirnos¨- sonrió.
-¨¿Qué?¨- preguntó la rubia boquiabierta -¨pero entonces ¿dónde queda lo divertido?¨- se cruzó de brazos fingiendo molestarse.
-¨Vamos, eso ya lo sabías¨- rio Ami rodando los ojos -¨pero de todas formas estoy segura que será una noche divertida¨- sonrió -¨¿dónde está Serena? Ella que nos diga en qué momento nos vamos¨.
-¨¿Y a qué hora nos vamos a ver?¨- preguntó una impaciente Mina, haciéndoles reír.
-¨Apenas son las 6:30, Mina¨- sonrió la castaña.
-¨¿Y eso qué importa?¨- preguntó encogiéndose de hombros -¨todavía tengo que volver al hotel a relajarme¨- bromeó.
-¨Eres increíble, Mina¨- sacudió la cabeza la chica de cabello negro.
-¨Me lo han dicho¨- sonrió llevándose las manos a la cadera -¨pero ya, enserio¨- sonrió -¨¿a qué hora y dónde?¨- preguntó juntando las manos esperando respuesta.
Conversaron unos minutos más, mientras esperaban por Serena. Cuando al fin se desocupó, se acercó a ellas y, cómo era de esperarse, Mina la bombardeo de preguntas sobre lo que ocurriría esa noche. Quedaron en verse entre 8:00 y 8:45 pm para irse todas juntas.
-¨Y descuiden, ya tengo todo planeado¨- sonrió la dama de honor.
-¨Pero Rei, ¿cómo que nos iremos todas juntas?¨- preguntó la rubia impaciente.
-¨Ya lo verás¨- fue lo único que dijo.
Terminaron de ponerse de acuerdo, y se despidieron.
-¨¿Compartimos taxi de nuevo?¨- preguntó Rei a la rubia.
-¨Claro¨- sonrió -¨pero tienes que decirme, ¿qué tienes planeado?¨- insistió.
-¨Ahora entiendo por qué Serena no te eligió como su dama¨- rodo los ojos.
-¨¿Qué insinúas?¨- preguntó llevándose una mano al pecho.
-¨Que eres demasiado ansiosa, Mina¨- rió -¨no hubieras soportado esperar tanto tiempo y hacer tantos planes¨- sacudió la cabeza sonriente.
La rubia apretó los labios viendo que un taxi se detenía frente a ellas -¨si, tienes razón¨- abrió la puerta del auto -¨además, yo hubiera planeado una despedida de soltera llena de hombres desnudos¨- bromeó -¨creo que no le hubiera gustado tanto a Serena¨- sonrió mientras subía al taxi.
-¨¿Tú crees?¨- preguntó sarcásticamente la chica mientras subía al taxi -¨y así te sorprendes de lo que te acabo de decir¨- sonrió mientras cerraba la puerta. Le pidió al conductor que las llevara primero al hotel donde se hospedaba Mina, y después al de ella.
-¨¿Entonces no me dirás absolutamente nada?¨- preguntó la rubia haciéndole ojitos de niña buena.
-¨¿Qué quieres saber?¨- preguntó rodando los ojos.
-¨Lo que sea¨- sonrió la rubia alegremente de que aquello hubiera funcionado.
-¨Mmmm¨- se quedó pensativa -¨ah, ya sé¨- sonrió mientras abría su bolso -¨he traído algunas cosas que me enviaron a la compañía¨- decía mientras sacaba una pequeña bolsa como de regalo color rosa.
-¨¿Qué tipo de cosas?¨- preguntó emocionada.
-¨Ya lo verás¨- le guiñó un ojo mientras le entregaba la bolsita -¨disculpa que está un poco maltratada¨- sonrió -¨pero solo he traído el tuyo¨- terminó de decir.
Mina tomó aquella pequeña bolsa de regalo y quitó el papel de china color negro que cubría lo que había en su interior -¨no puedo sacarlo aquí en el taxi¨- dijo alarmada en voz baja.
La chica de cabello negro rio divertida -¨quizá no nos cobre si se lo modelas¨- bromeó en voz baja intentando no reír a carcajadas.
-¨No eres graciosa, Rei¨- dijo la rubia dándole un suave golpe en el brazo -¨¿y qué vamos a hacer con esto?¨- preguntó volviendo un poco al tema.
-¨Pues no sé qué quieras hacer con eso¨- se encogió de hombros -¨pero esperaba que le dieras buen uso¨- le guiñó un ojo.
-¨¿Esta noche?¨- preguntó arrugando las cejas.
-¨Eso no depende de mí¨- sonrió -¨pero puedes hacer lo que gustes, es tu regalo por la despedida de Serena¨- terminó de decir.
Mina la veía sonriente -¨eres medio irónica, ¿lo sabías?¨ - preguntó alzando una ceja -¨celebraremos que Serena encontró a alguien que la haga feliz¨- hizo una pausa y volvió a ver lo que había en el interior de la bolsa rosa -¨y me das esto para que encuentre… ¿qué exactamente?¨- preguntó volviendo la mirada a ella.
-¨No lo sé¨- rió -¨no tienes que usarlo ahora¨- se encogió de hombros.
Mina se quedó pensativa por unos instantes -¨¿tendrás otro de casualidad?¨- preguntó repentinamente.
-¨Te aprovechas de mí¨- se llevó una mano al pecho -¨depende para qué¨- alzó una ceja acusadoramente.
-¨Pensaba quizá¨- bajó la mirada -¨quizá debería aceptar la invitación de Stanislav¨- levantó la mirada mordiéndose el labio suavemente.
-¨Ahh¨- sonrió -¨¿de eso se trata?¨- preguntó dándole suaves golpes en el brazo -¨podría enviarte algunas cosas a tu oficina cuando regrese¨- le guiñó el ojo.
-¨Gracias¨- sonrió y volvió a ver el interior de la bolsa rosa -¨¿les darás algo así también a las demás?¨- preguntó.
-¨Si¨- respondió -¨pero ya sabes cómo son¨- se encogió de hombros -¨elegí algo más sencillo y clásico para ellas¨- sonrió.
-¨¿Qué quieres decir?¨- preguntó mientras el auto se detenía frente a su hotel.
-¨Los de ellas serán solo dos piezas¨- se encogió de hombros -¨creo que algo así¨- señaló a la pequeña bolsa rosa -¨es más tu estilo¨- sonrió.
-¨Pues ya lo veremos¨- dijo Mina sonriendo. Sacó unos billetes de su bolso y se los dio a Rei, para cubrir su parte del taxi -¨nos vemos más tarde entonces¨- sonrió mientras abría la puerta.
-¨Claro¨- sonrió la chica -¨pasaré por ti primero ehh¨- le dijo. Esperó a que le diera la vuelta al auto y bajó su ventanilla -¨a las 8 en punto¨- alcanzó a decir antes de que el auto emprendiera marcha.
Mina sacudió la cabeza mientras veía al auto alejarse. Bajó la mirada hacia la pequeña bolsa rosa que le había entregado en el taxi -´¿esto es más mi estilo?´- se preguntó mientras comenzaba a caminar hacia la entrada, donde un hombre vestido de blanco le recibía con una sonrisa.
-¨Gracias¨- dijo el platinado bajando del taxi al llegar a su hotel, mientras su hermano, Taiki, pagaba. Fijó la mirada al auto que estaba frente al de ellos, y cuál fue su sorpresa al ver quién acababa de bajar. Sonrió mientras le veía caminar hacia la entrada, con ese andar que le parecía tan seductor.
-¨Quédese con el cambio¨- dijo el chico de cabello castaño mientras cerraba la puerta del taxi -¨¿ocurre algo?¨- preguntó a su hermano al ver aquella extraña mirada.
-¨Nada¨- negó con la cabeza sin despegar los ojos de la entrada.
-¨Debes estar bromeando¨- le reprochó cuando se percató de lo que llamaba tanto su atención.
Yaten permaneció en silencio. En verdad no tenía nada que decirle.
El castaño dejó salir un suspiro de desaprobación y se llevó una mano a la frente -¨creí que había tenido suficiente con Seiya¨- cerró los ojos -¨haz lo que quieras¨- respondió bruscamente.
-¨¿Esperabas que te pidiera permiso?¨- preguntó el platinado alzando una ceja.
-¨No, para nada¨- abrió los ojos y quitó su mano de la frente -¨pero al menos esperaba algo mejor de ti¨- respondió secamente.
-¨Harías lo mismo si se tratara de Mizuno¨- alzó las cejas acusatoriamente mientras se llevaba las manos a los bolsillos del pantalón.
-¨No, te equivocas¨- respondió bruscamente -¨pero al menos ella esa una reconocida doctora, al igual que su familia¨- alzó las cejas e hizo una pausa -¨estaré en el bar¨- terminó de decir sin darle tiempo al platinado de decir algo más y se dirigió a la entrada.
Yaten le siguió en silencio, hubiera querido decirle algo pero no estaba de humor para discutir con él. Además, no podía dejar pasar esa oportunidad. Agradeció al hombre de blanco que sostuvo la puerta para que pudieran entrar y sonrió para sí al ver que la rubia estaba en el mostrador de recepción.
-´Perfecto´- pensó mientras se acercaba lentamente hasta ella. Pero de repente la chica se alejó. Yaten se detuvo para seguirla con la mirada -´aún mejor´- dijo para sí cuando vio que se detuvo frente a los elevadores.
Mina sonreía mientras sostenía aquel sobre que le habían entregado en recepción. Presionó el botón del elevador y acomodó la pequeña bolsa rosa que le había dado Rei, de tal forma que no le estorbara al levantar el brazo para abrir el sobre. Las puertas se abrieron interrumpiendo su labor, y levantó la mirada para entrar al elevador. Presionó el botón del tercer piso y se recargó suavemente al fondo. Las puertas comenzaron a cerrarse y volvió a dirigir la mirada a su sobre.
-¨Disculpa¨- dijo una voz mientras impedía que las puertas del elevador se cerraran y le sacó de sus pensamientos.
Levantó la mirada y abrió los ojos muy grande -¨¿Qué haces aquí?¨- preguntó alarmada al ver al chico de cabello plateado subir al elevador.
El chico rio fingiendo sorprenderse de verla -¨estoy hospedado aquí¨- respondió con una sonrisa mientras se recargaba de espaldas en la pared cerca de los botones del elevador.
Mina se cruzó de brazos mirándole sospechosamente -¨¿acaso me estás siguiendo?¨- preguntó seria.
-¨¿No te encantaría que así fuera?¨- bromeó.
-¨No sabes cuánto¨- dijo la chica fingiendo una sonrisa.
-¨Pues aquí me tienes¨- sonrió mirándole seductoramente.
-¨Y no sabes lo feliz que eso me hace¨- rodó los ojos recargándose en la pared de nueva cuenta, mientras las puertas del elevador se cerraban.
-¨Creí que no era capaz de hacerte sentir algo¨- dijo el chico manteniendo aquella mirada sobre la chica.
Mina apretó los labios -¨quizá me equivoqué¨- fingió una sonrisa volviendo la mirada a la pantalla que indicaba el piso donde se encontraban. A pesar de solo tener 3 pisos para habitaciones, los primeros pisos del hotel estaban dedicados para otras cosas. Así que tomaría un poco de tiempo llegar al último piso donde estaba su habitación.
-¨¿Ah si?¨- preguntó el chico interesándose en lo que podría decirle.
-¨Con que poco te emocionas Kou, eres como un perro que le lanzan un hueso¨- le dijo sin voltear a verlo.
-¨Yo no lo llamaría exactamente un hueso¨- dijo mirándole de arriba a abajo, aprovechando que le estaba evitando. Y se acercó un poco hasta donde estaba recargada la rubia -¨pero, con alguien como tú¨- se recargó a su lado.
-¨¿Qué estás haciendo, Kou?¨- preguntó arrugando las cejas y volteándose a verlo extrañada.
-¨¿Acaso esperabas que hiciera algo?¨- preguntó sonriéndole de aquella manera tan insoportablemente seductora.
-¨Creí que habíamos hablado de esto, querido¨- fingió una sonrisa girando su cuerpo hacia él, haciendo énfasis en la última palabra.
-¨¿Lo hicimos?¨- preguntó el chico alzando una ceja e imitando la acción de la chica, giró su cuerpo hasta quedar frente a ella.
Mina se disponía a decir algo más, pero por alguna razón no logró dejar que las palabras salieran de sus labios. Se quedó quieta frente a aquel odioso y atractivo hombre con el que estaba compartiendo el elevador.
-¨¿Qué pasa, cariño?¨- preguntó el platinado acercándose un poco más a ella -¨¿te has quedado sin palabras?¨- terminó de decir mientras la tomaba por la cintura.
-¨No¨- dijo rápidamente la rubia mientras su respiración se aceleraba al sentir sus manos tomándola por la cintura, y su cuerpo aprisionándola contra la pared -¨yo solo¨- decía con dificultad mientras el platinado acercaba su rostro al suyo.
Su cuerpo entero se estremeció al sentir aquel roce en sus labios, y cerró los ojos sin poder resistirse a aquellos seductores labios. Le tomó por sorpresa, pero aquel suave y lento movimiento le hizo querer no tener que terminar con ese momento nunca. Las manos de la rubia subieron por el pecho del platinado hasta llegar a su cuello, y Yaten en respuesta, la rodeó por completo para tener total control de la situación. Acercó su cuerpo más al suyo, profundizando más aquel beso, sintiendo como su respiración se aceleraba aún más. Una de sus manos subió por la delicada espalda de la chica hasta llegar a su nuca y poder presionarla suavemente, besándola cada vez con más deseo y más pasión. Sus labios cubrieron su labio inferior y comenzó a jugar suave y sutilmente con él. Inconscientemente, Mina bajó sus manos y las detuvo sobre el pecho del chico, quien continuó jugando con su labio embriagándose de su delicioso sabor de sus besos. Le costaba trabajo respirar, y sabía que debía detenerse, pero no quería hacerlo. Mordió sutilmente el labio de la chica y el elevador hizo un ruidito, indicando que habían llegado al último piso.
Un encuentro muy interesante entre Mina y Yaten, ¿no lo creen?
Si, tal parece que esta boda estará llena de sorpresas, secretos y demás...
Estén al pendiente para el próximo capítulo. ¿Pasará algo entre estos dos?
Gracias por su tiempo y por favor dejen reviews.
Saludos! :)
