¡Hola!

Estoy de vuelta y con un capítulo muy largo (17 páginas de word), que espero que ayude un poco más a responder algunas de sus dudas.
Hice lo mejor que pude para incluir las respuestas a algunas cosas, pero si aún queda alguna duda... por favor cuéntenselo al botón de los reviews.


V. ¿Y si te lo demuestro?

Se quedó en silencio unos instantes, buscando las palabras adecuadas para comenzar a contarles lo que había ocurrido..

-¨Bueno¨- hizo una pausa y volteó a verles -¨pues Darien y yo tuvimos una relación muy sólida por muchos años, hasta llegué a creer que podíamos llevarla a algo más¨- sonrió melancólicamente -¨rentamos un pequeño departamento en el centro de la ciudad y nos mudamos juntos, la pasábamos muy bien¨- bajó la mirada -¨él se enfocaba en su carrera y yo acababa de conseguir un empleo con la compañía con la que estoy actualmente¨- se encogió de hombros -¨todo marchaba perfecto, jamás tuvimos algún problema. Era muy complaciente, y siempre buscaba la manera de hacerme feliz¨- sacudió la cabeza -¨creo que era muy ingenua¨- levantó la mirada -¨de repente empezó a mostrarse un poco distante, y culpaba al trabajo por hacerle llegar tarde todas las noches y yo moría de preocupación de que algo le ocurriera¨- apretó los labios.

-¨¿Se veía con alguien en la oficina?¨- preguntó Rei abriendo los ojos muy grande.

Serena negó con la cabeza -¨no sé de dónde, pero un día salí temprano del trabajo y creí que le sorprendería con una linda cena y quizá recuperar su atención¨- rodó los ojos -¨hasta compré su comida favorita en un lugar que estaba cerca del departamento, y cuándo entré¨- hizo una pausa y dejó un suspiro escaparse de sus labios -¨yo fui la que se sorprendió¨.

-¨¿Estaba con alguien?¨- preguntó la castaña sin poder creer lo que escuchaba.

La rubia asintió con la cabeza, para sorpresa de todas -¨¿y saben qué me dijo el muy cínico?¨- preguntó -¨llegaste temprano¨- resopló rodando los ojos -¨cómo si fuera culpa mía haberles encontrado así en MI cama¨- terminó de decir dando un gran trago a su martini.

-¨No puedo creerlo¨- dijo Mina horrorizada -¨¿cómo fue capaz de hacerte eso?¨- preguntó molesta.

-¨Lo mataré si lo vuelvo a ver¨- dijo Rei molesta -¨¿por qué nunca nos dijiste nada?¨- preguntó.

-¨Porque sabía que reaccionarían así¨- dijo Serena -¨no tiene caso darle importancia, las cosas no fueron como esperaba y si, Darien fue un imbécil pero¨- hizo una pausa -¨me enteré que perdió su empleo por culpa de esa fulana¨- fingió una sonrisa.

-¨Serena, no es bueno que te regocijes en algo malo¨- reprochó Ami suavemente -¨pero en este caso, creo que se lo merece¨- se llevó una mano a la boca -¨aunque no debería decir eso¨- añadió.

-¨Pero es la verdad¨- intervino Lita -¨es el karma cobrándole todo el daño que le hizo a Serena¨.

-¨Supongo que si¨- dijo Serena encogiéndose de hombros -¨pero no de ser por eso, no me hubiera dado cuenta de lo grandioso que es Seiya¨- sonrió -¨¿saben? Después de lo que pasó con Darien y nos reencontramos, siempre estuvo al pendiente de mí. No creí que fuera a funcionar, pero me dejó bien en claro que su vida en Three Lights ya había quedado atrás¨.

Mina y Rei voltearon a verse e hicieron una mueca sin que nadie se diera cuenta y prefirieron no decir nada, y continuar llevando la fiesta en paz. Pidieron otra ronda de bebidas y fueron a la pista a bailar y pasarla bien, antes de que empezaran a retirarse algunas de las chicas. Ami fue la primera en irse, no le gustaba mucho salir y había estado gran parte de la noche con ellas. Al poco tiempo fue Lita quien tuvo que irse y Serena empezó a sentirse un poco mareada, por lo que optó por pedirle a Lita que la llevara a su casa. Solo quedaban Mina y Rei, que sorprendentemente tenían bastante energía después de haber bailado por casi 2 horas. Se despidieron y ellas regresaron al área privada que les habían asignado cuando recién llegaron al lugar.

-¨Que mal lo que paso con Darien, ¿no?¨- preguntó Mina mientras se sentaban en uno de los sillones rojos.

-¨Si, desgraciado sin vergüenza¨- respondió Rei molesta -¨pobre Serena, siento que haya pasado por esto sin decirnos nada¨- apretó los labios.

-¨Ah, pero descuida¨- se acercó a ella -¨el caballero Kou estuvo ahí para rescatarla¨- bromeó.

-¨Ni empieces¨- rodó los ojos -¨que sacrificio debió ser para él¨- sacudió la cabeza -¨su amada Serena indefensa y herida¨- fingió una sonrisa.

-¨No seas tan dura con él¨- rio Mina -¨además, mira lo feliz que se ve Serena¨- sonrió -¨a pesar de nuestras diferencias, Seiya no es tan malo¨- se encogió de hombros.

-¨Solo lo dices por Yaten¨- rodó los ojos.

Mina sintió que se le revolvía el estómago solo de escuchar su nombre. Había olvidado aquel intenso encuentro en el elevador hacía algunas horas. Su corazón comenzó a acelerarse y, sin darse cuenta, una sonrisa se formó en sus labios.

-¨¿Algo que tengas que decirme?¨- preguntó Rei alzando una ceja al notar aquel cambio brusco en su amiga.

La rubia negó con la cabeza sin borrar la sonrisa de sus labios -¨no me lo creerías¨- rodó los ojos.

-¨Y creo que no me va a gustar lo que sea que tengas que decir¨- dijo acusadoramente -¨pero antes, ¿qué tal si nos vamos a otra parte más divertida?¨- le guiñó un ojo -¨además, no querrás desperdiciar el regalo que te di¨- sonrió.

Mina sintió que sus mejillas se ruborizaban un poco y sonrió divertida -¨¿qué tienes en mente?¨- preguntó.

-¨Nada¨- se encogió de hombros -¨pero quizá encontremos algo interesante esta noche¨- sonrió segura de sí misma y se levantó del asiento.

-¨No me gusta cómo suena eso¨- dijo Mina levantándose del sillón y mirándole con desconfianza.

Se dirigieron a la entrada y pidieron un taxi. El servicio de la limosina solo había sido para que las llevaran, deberían encontrar su propio modo para regresar. Pero eso no sería problema alguno. Esperaron unos minutos, mientras conversaban con unos chicos que acababan de llegar e intentaban convencerlas de que se quedaran un poco más y tomaran un trago con ellos.

-¨De verdad lo siento, chicos¨- decía Rei -¨pero tenemos que irnos¨- hizo una seña con la mano para despedirse y se dio la vuelta cuando llegó su taxi.

-¨¿Qué fue eso?¨- preguntó Mina subiendo al taxi junto con la chica -¨creí que habías dicho que encontraríamos algo interesante¨- apretó los labios, cerrando la puerta del auto y mirando tras la ventana al apuesto chico con el que conversaba momentos antes.

-¨Y lo haremos, pero no me dieron confianza esos tipos¨- se encogió de hombros poniéndose el cinturón de seguridad. Preguntó al conductor sobre algún otro lugar al que pudieran. Les sugirió dos lugares distintos y se decidieron por la segunda opción.

-¨Muchas gracias¨- dijo Rei pagándole al conductor y bajando del taxi. Entraron a un bar que parecía estar un poco lleno para ser más de las 2 de la mañana. Pero la música sonaba increíblemente bien, así que debía ser una noche divertida -¨vamos¨- sonrió y tomó a Mina del brazo.

En otra parte de la ciudad, un grupo de amigos tomaba un trago en el bar de un hotel…

-¨No entiendo porque tienes que decirlo de ese modo¨- reprochó molesto el oji-azul.

-¨Basta¨- intervino el platinado.

-¨No¨- bufó el oji-azul -¨ya estoy cansado de tus desplantes, Taiki¨- dijo levantándose de su asiento -¨no me importa lo que pienses, no vas a encontrar la manera de hacerme cambiar de opinión¨.

-¨No estoy tratando de hacerte cambiar de opinión¨- dijo bruscamente el castaño -¨¿quieres sentarte de una buena vez?¨- señaló la silla frente a él -¨estamos teniendo una conversación¨- alzó una ceja.

El oji-azul volvió a tomar su asiento apretando los labios -¨me gustaría que dejaras de expresarte así de ella¨- se cruzó de brazos.

-¨No pienso disculparme por expresar mi manera de ver las cosas¨- dijo el castaño encogiéndose de hombros.

-¨Vamos, Taiki¨- dijo el platinado cruzando una pierna sobre la otra -¨tienes que dejar de ser tan crítico¨- alzó una ceja -¨deberías estar feliz de que alguien más va a tener que soportar al idiota de Seiya¨.

-¨Mejor no me ayudes¨- resopló el oji-azul.

El castaño se pasó una mano por el cabello -¨si, ya lo sé¨- dijo cerrando los ojos -¨pero hubiera preferido que eligieras a alguien más¨- hizo una pausa y abrió los ojos -¨a tu altura¨- dijo con un tono de desaprobación.

-¨Te recuerdo que los días en Three Lights ya acabaron¨- alzó las cejas -¨tengo 26 años, creo ser lo suficiente maduro para poder elegir con quien hacer mi vida¨- se encogió de hombros con molestia -¨no hace falta que me des un sermón sobre cómo estoy desperdiciando mi vida¨.

-¨Al menos ahora te das cuenta de ello¨- respondió secamente el castaño.

-¨Ya me hartaste, Taiki¨- dijo el oji-azul levantándose de su asiento -¨no pienso seguir con esto, si quieres apoyarme y estar en la boda adelante¨- bufó con una ligera sonrisa en sus labios -¨y pensar que le pedí a Serena que te acomodara con Ami en la boda¨- sacudió la cabeza -¨quizá tienes razón y soy un idiota¨- terminó de decir y se alejó de la mesa.

-¨Me voy a la habitación¨- dijo Taiki molesto levantándose de su asiento y arrojando sobre la mesa un billete para pagar por su bebida.

El platinado se volteó al castaño de ojos verdes que había permanecido en silencio, disfrutando de su cigarrillo -¨disculpa que hayas tenido que presenciar eso¨- se encogió de hombros -¨ya sabes cómo es Taiki¨.

-¨Si¨- dijo el chico apagando su cigarrillo en el cenicero que estaba al centro de la mesa -¨sigue pensando que debe actuar como su padre, ¿no?¨- preguntó exhalando el humo del tabaco.

-¨Algo por el estilo¨- suspiró -¨a él le afectó más perder a mis padres¨- apretó los labios -¨pero eso no le da derecho a querer decidir sobre nuestras vidas¨- se quejó.

-¨¿Cómo dejar el grupo?¨- bromeó el chico.

-¨Oye¨- rió el platinado -¨quiero que sepas que la pasábamos muy bien en esos tiempos¨- alzó las cejas -¨pero fue lo mejor¨- se encogió de hombros.

-¨¿Puedo preguntarte algo?¨- dijo el castaño recargándose en el respaldo de la incómoda silla.

-¨Claro, ¿de qué se trata?¨- preguntó el platinado dando un trago a su brandy.

-¨¿Todo ese asunto con esa tal Ami…?¨- hizo una pausa -¨disculpa, apenas conozco a las amigas de Serena¨- se encogió de hombros -¨y definitivo que no sabía que tu hermano gruñón pudiese interesarse en alguien¨- sonrió.

Yaten rio al escucharle decir aquello -¨es una vieja historia¨- dejó el vaso sobre la mesa -¨cuando estábamos en el colegio, parecía que Taiki la admiraba o algo¨- se encogió de hombros -¨siempre decía que era muy inteligente y muy linda, pero fue todo¨- hizo una pausa -¨creo que lo sigue pensando, no sé porque nunca quiso intentar nada con ella¨- rodó los ojos.

-¨¿Entonces ustedes tienen historia con las amigas de Sere?¨- preguntó más interesado.

-¨Pues¨- apretó los labios -¨historia, historia¨- hizo una pausa -¨no le llamaría así. Fuimos juntos al colegio cuando estábamos en Three Lights y, claro, todas morían por estar con nosotros¨- se encogió de hombros -¨Seiya siempre procuró a Serena, y sus amigas aprovecharon de la oportunidad y se acercaron a Taiki y a mí¨- sonrió seguro de sí mismo.

-¨Debieron sufrir tanto¨- bromeó el castaño rodando los ojos -¨están muy lindas todas sus amigas, ¿de verdad no tuviste nada con ninguna de ellas?¨- insistió.

Yaten se incomodó un poco y lo primero que vino a su mente fue Mina, -¨no¨- dijo secamente.

-¨Discúlpame, amigo¨- dijo el castaño tomándole del hombro -¨pero creo que eres un idiota¨- sonrió.

-¨¿Por qué lo dices?¨- preguntó serio.

-¨¿En verdad lo preguntas?¨- dijo el chico sorprendido -¨¿acaso no las has visto?¨- rodó los ojos -¨si una de ellas me lo pide, me tiro al piso para que me use de tapete¨- bromeó, con un poco de verdad en sus palabras.

-¨Estás exagerando¨- arrugó las cejas -¨creo que te está haciendo daño el brandy, ni una copa más¨- sacudió la cabeza.

-¨No lo entiendes¨- dijo el castaño -¨no me malinterpretes, pero imagino que has conocido a tantas mujeres que quizá¨- hizo una pausa al mirar la cara de molestia del chico a su lado -¨no lo sé, puede que no puedas apreciar a una buena chica después de tanto tiempo¨- se encogió de hombros.

-¨No, tienes razón. No entiendo lo que quieres decir¨- dijo el platinado en una mezcla entre confusión y molestia.

El castaño rio nerviosamente -¨olvídalo¨ - rodó los ojos -¨creo que me ha hecho daño estar cerca de ellas por tanto tiempo, y a la vez tan lejos¨- sacudió la cabeza.

-¨Creo que ya entiendo¨- alzó una ceja -¨¿quieres ir a otra parte?¨- hizo una pausa al ver la cara de confusión del castaño -¨te mostraré lo fácil que es encontrar a una buena chica¨- sonrió.

-¨¿Me vas a mostrar?¨- bromeó -¨de acuerdo, maestro¨.

Ambos dejaron un billete sobre la mesa y se levantaron para salir del lugar. Joseph vivía cerca de Tokio y había llegado en su auto, así que se ofreció a conducir para que no tuvieran que pagar un taxi. Subieron a su deportivo de lujo y se pusieron el cinturón de seguridad.

-¨¿Algún lugar en especial?¨- preguntó el castaño encendiendo el auto.

-¨Tengo años que dejé la ciudad¨- dijo el platinado encogiéndose de hombros.

El castaño se quedó pensativo por unos instantes -¨creo que ya sé a dónde¨- volteo a ver al chico -¨quizá sea tu noche de suerte y encuentres variedad para elegir¨- bromeó.

Condujeron entre las calles de la ciudad, y al poco tiempo llegaron a una extraña zona que parecía estar repleta de bares y centros nocturnos para todo tipo de intereses. Estacionó el auto en un área privada y de paga, se sentía más seguro de que alguien pretendiera cuidarlo a dejar su amado deportivo en plena calle a esas horas.

-¨¿Aquí?¨- preguntó el platinado extrañado al ver la fachada del lugar al que se acercaban.

-¨¿Tiene algo de malo?¨- preguntó el castaño -¨relájate, es un buen lugar¨ - bromeó mientras entraba.

Yaten le siguió, no muy convencido. Era un lugar grande, aunque no lo parecía desde afuera. El inmobiliario era de color blanco y algunas mesas eran color negro, mientras las paredes estaban iluminadas con lámparas de distintos tonos purpuras. Bastante extraño si alguien pidiera su opinión. Un poco minimalista y extraño, pero con buena selección de música. Y chicas.

Sonrió para sí y tomó al castaño del hombro -¨quizá sea TU noche de suerte¨- bromeó mientras distinguía a la distancia a dos lindas chicas que conversaban animadamente al fondo del lugar.

-¨¿Por qué has estado tan callada?¨- preguntó Rei.

-¨Lo siento, solo he estado pensando un poco¨- dijo Mina encogiéndose de hombros.

-¨¿Te estas arrepintiendo? Podemos irnos¨- sonrió.

Mina rio -¨no es eso¨- rodó los ojos -¨es solo que¨- hizo una pausa -¨Yaten y yo estamos en el mismo hotel¨- apretó los labios.

-¨¿Y?¨- preguntó Rei sin pensar, pero luego cayó en cuenta y abrió los ojos bien grandes -¨espera, espera¨- hizo una pausa acomodándose más en el sillón -¨¿cómo lo sabes?¨- parecía confundida.

-¨Me lo he topado en el elevador, y hasta estamos en el mismo piso¨- sacudió la cabeza y rodó los ojos -¨maldito hotel con 3 pisos¨- rió.

-¨¿Y te ha dicho algo el idiota ese?¨- preguntó interesada.

Mina se quedó en silencio. Había hecho más que decirle algo, pero no sabía sí debía contárselo a Rei. Sobre todo después de ese comentario.

-¨Disculpa¨- interrumpió un atractivo rubio acercándose a ellas -¨perdonen que las moleste, solo quería decirte que me parece que eres muy linda¨- se dirigió a Mina -¨¿puedo invitarte algo?¨- preguntó con una agradable sonrisa.

-¨Ah¨- dijo la rubia extrañada -¨no gracias, ya estoy tomando algo¨.

-¨Pero ya que termines con ese, ¿o prefieres bailar?¨- insistió.

-¨Lo siento, quizá más tarde¨- fingió una sonrisa.

-¨De acuerdo. Al menos ¿podría saber tu nombre?¨- preguntó el chico con aquella agradable sonrisa y unos brillantes ojos color miel.

-¨Minako¨- respondió incomoda.

-¨Lindo nombre, linda chica¨- alzó una ceja -¨encantado de conocerte¨- sonrió -¨soy Mikel¨.

-¨Ah¨- dijo Mina fingiendo interesarse –¨igualmente¨ - desvió la mirada.

-¨Oye¨- interrumpió Rei viendo la evidente incomodidad de su amiga -¨perdona, no quiero ser grosera pero¨- hizo una pausa llamando la atención del rubio -¨estamos teniendo una conversación un poco privada, ¿podrías regresar en un momento, por favor?¨- pidió de la manera más tranquila posible.

-¨Claro, entiendo¨- asintió con la cabeza -¨disculpen¨- sonrió de nuevo -¨un baile más tarde, Minako¨- le guiñó un ojo y se alejó.

Rei estalló en carcajadas en cuanto el chico desapareció -¨lo siento, lo siento¨.

-¨No es gracioso¨- dijo la rubia apretando los labios.

-¨Para mí lo fue¨- se encogió de hombros -¨olvídalo, ¿quieres?¨ - rodó los ojos -¨además, ese tipo está completamente fuera de la idea que tenía de que hicieras que esta noche fuera interesante¨- rio.

-¨¿Así que tienes un plan?¨- preguntó acusadoramente.

-¨No del todo¨- sonrió inocentemente -¨solo tengo un perfil en mente, y al menos tiene que parecérsele, no gastes tu valioso tiempo con alguien así¨- movió una mano arriba y abajo como para no darle importancia.

-¨Eres terrible, Rei¨- sacudió la cabeza.

-¨Y por eso me amas¨- sonrió triunfante -¨no lo niegues, soy tu mejor amiga¨- la señaló amenazante.

-¨Eso no cambia las cosas¨- dijo Mina cruzándose de brazos.

-¨No me importa¨- sonrió de nueva cuenta -¨ahora, ¿dónde está el mesero? Necesitamos otra copa¨.

-¨¿De verdad lo crees?¨- preguntó preocupada, pues habían bebido gran parte de la noche y temía perder el poco juicio que le quedaba.

-¨¿De qué otro modo encontraré a alguien que cumpla con los requisitos de mi lista de esta noche?¨- bromeó llamando la atención del mesero. Ordenó dos cosmos más.

-¨Hola de nuevo¨- dijo el rubio acercándose a ellas de nueva cuenta al cabo de unos minutos -¨creí que habías dicho que no querías otra bebida¨- alzó las cejas.

-¨Ah, si¨- respondió Mina -¨pero cambié de opinión, lo siento¨- fingió una sonrisa.

-¨¿Estás evitándome?¨- preguntó extrañado.

-¨¿Qué?¨- preguntó Mina arrugando las cejas.

-¨Oye, chico¨- intervino Rei -¨relájate, ¿quieres?¨.

-¨No pasa nada¨- dijo el rubio con una sonrisa -¨pero tu amiga es muy cerrada¨- sacudió la cabeza.

-¨¿Cerrada?¨- preguntó Rei extrañada.

-¨Si, viene con mala vibra alejando a todos lo que se le acercan¨- apretó los labios -¨ayúdala¨- dirigió la mirada a Rei -¨que salga de su zona de confort¨- terminó de decir y se dio la vuelta y regresó a su mesa.

Mina abrió los ojos bien grande sin comprender qué había ocurrido -¨¿que me ayudes?¨- fue lo único que pudo preguntar.

Rei volvió a estallar en carcajadas -¨sal de tu zona de confort¨- asintió con la cabeza imitando al chico -¨hasta un extraño te lo dice¨- sonrió -¨¿lo ves? Es una señal, empieza a pensar en tu víctima de la noche¨- le guiñó un ojo.

-¨¿Victima?¨- preguntó confundida.

-¨Con eso que traes puesto, creo que matarás a alguien de un infarto¨- bromeó -¨pero necesito ir al baño, ahora vuelvo¨- se disculpó.

-¨No, no me dejes¨- pidió.

-¨¿Y qué quieres?¨- preguntó -¨necesito ir urgentemente¨- sacudió la cabeza -¨no tardo, lo prometo¨.

Mina apretó los labios, no le gustaba la idea de quedarse sola. Mucho menos con ese posible acosador extraño ahí cerca. Dio un trago a su copa y sintió un nudo en el estómago cuando se percató que alguien se acercaba a su mesa.

-¨¿Ahora si podemos bailar?¨- preguntó el rubio con su agradablemente incomoda sonrisa.

-¨Solo estoy esperando a mi amiga¨- fingió una sonrisa.

-¨Pero regresará, anda¨- dijo el chico tomándola del brazo y jalándola un poco.

-¨No, no quiero bailar¨- dijo molesta.

-¨Me dijiste que esperara, y ya esperé suficiente¨- la jaló un poco más violento haciendo que se levantara de su asiento.

-¨Disculpa, Mikel¨- se soltó de él -¨pero en verdad no quiero bailar contigo¨- le dijo molesta.

El rubio apretó los dientes y la tomó del brazo con más fuerza.

-¨Te ha dicho que no quiere bailar contigo¨- dijo una voz detrás de la rubia, tomándole del hombre con imponente fuerza.

-¨No te metas en esto¨- reprochó el rubio.

-¨Disculpa la tardanza, cariño¨- dijo dirigiéndose a la chica que se sorprendió de verle ahí y le siguió el juego.

-¨Hola, cariño¨- fingió una sonrisa -¨creí que no vendrías¨.

El rubio la soltó de mala gana mientras fulminaba con la mirada al recién llegado -¨¿cariño?¨- preguntó molesto.

-¨¿Tienes algún problema con eso?¨- preguntó tomando a la chica por la cintura y acercándola a él.

Mikel gruñó y se alejó de mala gana.

-¨Gracias¨- dijo la rubia en voz baja pegándose a su pecho, y aspirando su agradable aroma varonil.

-¨¿Estás bien?¨- preguntó rodeándola con sus brazos y mirándola a los ojos.

Mina asintió con la cabeza. Su corazón dio un vuelco y latió más aprisa -¨¿qué haces aquí?¨- preguntó con dificultad.

-¨Salvándote de ese idiota¨- hizo una pausa -¨cariño¨- alzó una ceja.

-¨Ah, mi héroe¨- bromeó sintiendo que se sonrojaba un poco.

-¨Ahora sabes mi secreto¨- sonrió.

-¨¿He descubierto tu verdadera identidad?¨- preguntó sorprendida.

-¨Algo por el estilo¨- asintió con la cabeza, acercando a la chica más a su cuerpo -¨¿estás sola?¨- preguntó fingiendo no haberla visto desde que llegó.

-¨No, estaba esperando a Rei¨- dijo cayendo en cuenta de la proximidad entre ellos y se separó bruscamente de su pecho solo un poco y giró la cabeza en dirección a donde Rei había desaparecido. Pero parecía haberse distraído en su camino de regreso, pues conversaba animadamente con alguien en otra mesa a la distancia.

-¨¿Te molesta si me uno a ustedes?¨- preguntó.

-¨Ah¨- hizo una pausa mirándole a los ojos -¨no, adelante¨- asintió nerviosamente con la cabeza.

-¨Joe viene conmigo¨.

-¨¿Joe?¨- arrugó las cejas.

-¨Joseph¨- dijo Yaten intentando no reír -¨amigo de Seiya, castaño, ojos verdes, otro de los padrinos¨- alzó las cejas.

Mina sintió que se sonrojaba de nueva cuenta al ver al chico acercarse -¨claro, disculpa¨- rodó los ojos. Aún no se recuperaba de la sorpresa de haberle salvado de aquella manera.

-¨Que mala memoria¨- dijo el platinado con una encantadora sonrisa.

-¨Mira quien habla¨- alzó una ceja ignorando por completo lo bien que se sentía al seguir en sus fuertes brazos.

-¨No tengo cómo defenderme¨.

-¨Sería mejor que ni lo intentaras¨- advirtió.

-¨¿Ah si?¨- preguntó el platinado en una excitante voz rasposa.

-¨Si¨- respondió la rubia en un hilo de voz, perdiéndose en sus hechizantes ojos verdes.

-¨¿Y por qué es eso?¨ - preguntó acercándose a su rostro.

Le costaba cada vez más continuar respirando, -¨te recuerdo que soy abogada¨- tragó saliva -¨soy muy buena en lo que hago¨- se mojó los labios sin pensar.

-¨Y supongo que serás una abogada maravillosa¨- continuó acercándose a su rostro.

-¨No¨- dijo Mina con dificultad -¨a mí no me gusta presumir¨.

-¨Pero sí eres muy buena en lo que haces¨- terminó de decir el platinado antes de rosar sus labios.

Mina cerró los ojos por inercia. Dejó aquel suave rose acariciar sus labios y guiarle al camino de la perdición. Era demasiado tarde para pedirle a su cuerpo que reaccionara. Fue solo un pequeño y rápido beso, pero fue suficiente para hacerle perder la razón.

Yaten se separó de ella bruscamente. No sabía muy bien porque lo había hecho, pero se sintió terriblemente atraído a sus labios. Como mosca a la miel. Sonrió mirando aquellos brillantes ojos azules sin poder pronunciar palabra alguna.

-¨Rei no debe tardar en regresar¨- fue lo único que se le ocurrió decir.

-¨¿Nos sentamos entonces?¨- preguntó señalando la mesa que estaba a su lado.

-¨Ah¨- hizo una pausa -¨si¨ - dijo Mina sentándose en el sillón.

Yaten se volvió hacia atrás e hizo una seña a su compañero para que se les acercara. Y después se sentó en una silla del lado contrario de ella.

-¨Hola¨- dijo el castaño acercándose con una sonrisa.

-¨Hola, Joseph¨- dijo Mina

-¨¿Te encuentras bien?¨- hizo una pausa sentándose frente a ella -¨vimos a aquel tipo y Yaten saltó para detenerlo¨.

-¨Ah, si¨- asintió con la cabeza sintiéndose extrañamente incomoda ante aquel comentario.

-¨Te dejo sola un segundo y mira nada más¨- reprochó Rei acercándose a la mesa y llevándose las manos a la cadera.

-¨Pues no debiste dejarme sola¨- dijo Mina entre dientes dirigiéndole una mirada desaprobatoria a su amiga.

-¨Hola Rei, gusto en verte¨- dijo el castaño dirigiéndose a la chica que estaba parada a su lado.

-¨Hola¨- sonrió la chica volviéndose a él, y algo extraño apareció en sus ojos. Mina notó un cambio en su lenguaje corporal. Parecía más relajada, más…. ¿interesada?

Mina dirigió su mirada a Yaten y le hizo una seña con los ojos de que se levantara del asiento junto al castaño -¨Yaten y Joe nos van a acompañar, espero no te moleste¨- sonrió.

-¨Para nada¨- sonrió la chica mordiéndose el labio sutilmente y dirigiéndole una mirada sugerente al castaño.

-¨Iré a pedir algo, ¿quieren que les traiga algo?¨- preguntó sin terminar de comprender porque Mina había hecho aquello, pero siguiéndole el juego.

-¨Lo que gustes¨- sonrió Rei sentándose al lado del castaño después de que el platinado se levantara del asiento, dejando de prestarle atención para volver a buscar la mirada del chico.

Mina se encogió de hombros y rodo los ojos mientras Yaten se alejaba de ellos.

-¨¿Y bien Joe?¨- preguntó Rei volviéndose al apuesto castaño -¨¿nos están siguiendo acaso?¨- se llevó una mano al pecho, mientras jugaba con el escote de su vestido.

El chico sonrió siguiendo el trayecto de la mano de la chica a través de su pecho, y levantó la mirada -¨no, solo tuvimos suerte¨- alzó una ceja mirándola a los ojos.

-¨¿Le crees?¨- preguntó volviéndose a la rubia -¨me parece que está mintiendo¨- sacudió la cabeza.

-¨Puede que sea cierto¨- dijo Mina encogiéndose de hombros. Tenía otras cosas en la mente como para esos jueguitos con Rei.

-¨No tengo porque mentirles¨- dijo el castaño.

-¨¿Y porque habría de creerte?¨ - preguntó Rei alzando una ceja y jugando con su cabello.

El castaño se encogió de hombros -¨¿y por qué no?¨- sonrió seductoramente.

Rei se mordió el labio sutilmente de nueva cuenta, intentando pensar en algo más que decir -¨¿y a todo esto que hacen aquí?¨- preguntó con curiosidad.

-¨Pues¨- comenzó a decir -¨nos juntamos a tomar una copa con Seiya y Taiki¨-hizo una pausa -¨las cosas no salieron muy bien¨- se encogió de hombros -¨y Yaten sugirió que saliéramos sin ellos¨.

-¨¿Ocurrió algo?¨- preguntó Mina involucrándose en aquella conversación.

-¨No¨- negó con la cabeza -¨ya saben cómo son esos dos¨- se encogió de hombros -¨siempre pelean por todo¨- sonrió volviendo la mirada hacía la chica a su lado.

-¨Si, eso creo¨- dijo Mina, más para sí porque parecía que salía sobrando en aquella mesa.

-¨¿Y ustedes?¨- preguntó el chico -¨¿qué hacen aquí tan¨- hizo una pausa -¨tan solas?¨.

Rei le sonrió -¨despedida de soltera¨- alzó las cejas.

-¨Ahh¨- dijo el chico interesado -¨¿entonces interrumpimos?¨.

-¨Para nada¨- le dio un suave golpe en el brazo -¨las demás no han querido divertirse, y se han ido¨- se encogió de hombros sin despegar su mirada de la suya.

-¨Pues de lo que se van a perder¨- sonrió seductoramente de nueva cuenta.

Yaten regresó con dos copas de Martini en la mano y las dejó en la mesa para cada una de las chicas. Dirigió una interesante mirada a Mina y se acercó un poco a ella mientras dejaba su copa frente a ella -¨creo que solo querías una excusa para que me sentara a tu lado¨- sonrió y se alejó en dirección a la barra.

-¨Eh¨- llamó su atención Rei -¨¿qué pasa ahí?¨- preguntó acusadoramente -¨¿secretitos en la mesa?¨- alzó una ceja.

-¨¿Entonces si hubo algo entre ustedes?¨- preguntó el castaño sin pensar.

-¨¡¿Acaso te ha dicho algo?!¨- preguntó Mina un poco molesta.

-¨No he podido hacer que hable¨- negó con la cabeza.

Mina rio un poco más relajada -¨solo somos amigos¨- sonrió justo cuando Yaten regresaba y le miraba con un poco de ¿decepción?

-¨Creí que ni eso¨- dijo el platinado sentándose a su lado.

Por alguna extraña razón se sintió como si hubiera dicho algo malo -¨no digas eso¨- fingió una sonrisa -¨nos conocemos desde hace mucho tiempo y es todo¨- terminó de decir Mina llevándose su copa a los labios para evitar tener que seguir hablando.

-¨Y justo le preguntaba a Yaten que porque nunca salió con alguna de ustedes¨- el castaño parecía no tener filtro al hablar. El platinado le dirigió una mirada asesina que pareció no importarle.

-¨¿Y te ha dado alguna respuesta?¨- preguntó Rei interesada, recargando sus codos sobre la mesa y alzando una ceja mirando al platinado a los ojos.

-¨Nada que no sepan¨- respondió secamente el platinado, esperando dar por terminada la conversación.

-¨Pues yo creo que es un estúpido¨- confesó el castaño para sorpresa de las chicas -¨si¨- hizo una pausa volviendo la mirada a la chica a su lado -¨si yo tuviera amigas tan lindas como ustedes, estaría buscando la manera de conquistar a una¨- le guiñó un ojo.

-¨Ah¨- dijo Mina acusadoramente -¨¿así que también eres un casanova?¨.

-¨¿También?¨- preguntó el chico riendo y dirigiendo la mirada al poco amigable de Yaten -¨creo que di en el clavo¨- bromeó -¨pero no, yo no soy así¨- sonrió seguro de sí mismo.

-¨¿Y estas insinuando que yo si?¨- preguntó un poco molesto el platinado. Aquello no le estaba ayudando en lo más mínimo.

-¨Para nada¨- dijo el chico sacudiendo la cabeza -¨solo digo que somos muy diferentes¨- volvió a dirigir la mirada hacia la chica a su lado -¨yo si sé apreciar a una chica linda¨- sonrió alzando una ceja.

-¨Te sorprenderías¨- dijo Rei correspondiéndole la mirada -¨pregúntale a Mina¨ - volvió la mirada a la rubia que parecía haberse molestado con aquel comentario.

-¨Si¨- dijo el chico mirando a la rubia -¨tengo que saberlo¨- desvió la mirada ahora hacía el platinado -¨¿qué pasó entre ustedes?¨- preguntó con demasiado interés.

Mina apretó los labios dirigiendo una mirada asesina a su amiga, mientras el platinado se cruzaba de brazos.

-¨Nada¨- respondió Yaten.

La rubia se volvió a él, molesta por aquel tono tan seco que uso al hablar -¨yo te diré lo que pasó¨- apretó los dientes y volvió la mirada al castaño frente a ella -¨tenía 16 años y era una tonta¨- hizo una pausa y vio al platinado de reojo que le veía con atención -¨creía que Yaten era atractivo y le confesé mis sentimientos¨.

El castaño alzó las cejas y miraba a Yaten sin comprender -¨¿y el no sentía lo mismo?¨- preguntó.

Mina negó con la cabeza -¨yo era demasiado ingenua, infantil y escandalosa para él¨- fingió una sonrisa y se volvió al platinado -¨¿no es así?¨- preguntó.

Yaten tenía los ojos cerrados y había permanecido con los brazos cruzados -¨no¨- dijo secamente.

-¨¿Ahora lo niegas?¨- preguntó Rei recargándose en el respaldo de su asiento y cruzándose de brazos.

-¨No¨- dijo el platinado abriendo los ojos -¨si, Mina era un poco molesta pero nunca dije que no sintiera lo mismo¨- apretó los dientes.

La rubia arrugó las cejas y lo veía extrañada. ¿Qué era lo que quería decir?

-¨Ya no quiero seguir hablando de eso¨- dijo el platinado frunciendo el ceño.

-¨Pero esto se pone interesante¨- dijo el castaño con una sonrisa -¨¿Mina?¨- preguntó dirigiendo la mirada hacia la chica.

-¨Mejor no hablemos de eso¨- fingió una sonrisa -¨necesito ir al baño, ahora vuelvo¨- se levantó del asiento y se alejó rápidamente.

Yaten se quedó tenso mirando cómo se alejaba su bella rubia. Aquello había sido fatal, y ¿cómo se le ocurría a Joe hablar de esas cosas? Maldita sea. Dirigió otra mirada asesina al chico que sonreía estúpidamente -¨ahora vuelvo¨- se disculpó levantándose de la mesa.

¿Cómo había ocurrido todo eso? Era una tonta, no debía creer las palabras hirientes de Yaten. ¿Cómo se atrevía a insinuar que había llegado a sentir lo mismo? Estaba molesta. Con ella, con Rei, con Yaten. Con el espejo del baño y la llave del agua que la había salpicado. Y el secador de manos eléctrico porque no funcionaba. Nada funcionaba esa noche. Secó sus manos con toallas de papel y las arrojó violentamente al cesto de basura y salió del baño.

-¨Parece que es nuestro destino seguir encontrándonos¨- sonrió el platinado al toparse con ella en el pasillo que llevaba al baño.

-¨Que suerte la tuya¨- fingió una sonrisa y después desvió la mirada.

-¨¿Podemos hablar sobre esto?¨- preguntó nerviosamente.

-¨No hay nada de qué hablar¨- dijo la rubia sin importancia, intentando continuar su camino y alejarse de él.

-¨Por favor, Mina¨- insistió el platinado tomándola suavemente del brazo para impedir que se marchara.

-¨¿Qué es lo que quieres?¨- preguntó molesta.

-¨Que me escuches¨- dijo mirándola a los ojos.

Maldita sea, no podía resistirse a sus intensos y claros ojos verdes. Así que, de mala gana, aceptó escucharle.

Yaten la tomó de la mano y la guío hacia afuera del bar, para poder hablar tranquilamente sin tener que alzar la voz a causa del ruido de la música.

-¨¿Y bien?¨- preguntó Mina soltándose de él, y cruzándose de brazos una vez que estaban afuera del bar.

El platinado se pasó una mano por el cabello -¨fui un idiota¨- hizo una pausa -¨aún lo soy¨- masajeo su frente.

-¨¿Es todo?¨- preguntó la rubia alzando una ceja -¨¿estamos aquí solo para que me digas algo que ya sabía?¨.

-¨No sé qué decirte¨- sacudió la cabeza.

Mina rodó los ojos molesta y comenzó a caminar de vuelta a la entrada del bar.

-¨No, espera¨- le impidió alejarse -¨perdóname¨- pidió.

-¨Es demasiado tarde para eso¨- dijo volviéndose a él.

-¨No lo es¨- respondió el chico seguro de sí.

Mina arrugó las cejas mirándole con confusión -¨¿qué quieres decir?¨- preguntó.

-¨Recuerda que tus ojos son muy expresivos¨.

-¨¿Y eso qué demonios quiere decir, Yaten?¨- preguntó molesta, intentando no reír.

Se quedó serio mirándola fijamente a los ojos -¨sé que me deseas¨- dijo tomándola por la cintura.

Mina sopló -¨eso no quiere decir nada¨- rodó los ojos intentando alejarse de él.

-¨Claro que si¨- intensifico su mirada aún clavada en los ojos de la chica -¨yo también te deseo¨- hizo una pausa, tomándola de la cintura con más fuerza -¨más de lo que creí¨- dijo.

Su respiración volvió a acelerarse y un extraño nudo se formó en su estómago -¨¿y eso qué?¨- preguntó con fingida indiferencia mordiéndose el labio sin darse cuenta.

-¨Eso es todo¨- se encogió de hombros.

-¨¿Qué es lo que esperas que te diga?¨- arrugó las cejas confundida.

El pecho del platinado se levantaba con fuerza con cada respiro que inhalaba -¨la verdad¨- dijo.

Guardó silencio por unos instantes y lo miró fijamente a los ojos -¨te odio¨- dijo con la boca llena de honestidad.

-¨Lo merezco¨- asintió con la cabeza -¨y es bueno que me odies¨- añadió.

-¨No te entiendo Yaten¨- negó con la cabeza -¨¿qué es lo que tramas?¨- preguntó confundida.

-¨Lo mismo que tú¨.

-¨¿Ah si?¨- preguntó Mina alzando las cejas -¨¿y qué estoy tramando?¨.

-¨Pasarla bien en medio de una boda incomoda¨- respondió con bastante honestidad, apretando los labios.

Mina se quedó sin saber qué decir, pues tenían tanta razón aquellas palabras. Tanto, que le incomodaba escucharlas de los labios de alguien más.

-¨Mina¨- dijo Rei acercándose por detrás de ella, interrumpiéndoles.

-¨¿Qué pasa?¨- preguntó confundida, alejándose del platinado.

-¨¿Puedo hablar contigo?¨- preguntó mirándoles con suspicacia.

La rubia asintió y el platinado se alejó de ellas, dándoles espacio para hablar -¨¿ocurre algo?¨ - alzó las cejas.

-¨Dímelo tú¨ - bromeó llevándose las manos a la cadera.

Mina se sonrojó y negó con la cabeza. Mas no pudo decir nada y solo se limitó a encogerse de hombros.

-¨Tú si que no pierdes el tiempo¨- le guiñó un ojo -¨quería pedirte un favor, pero espero que no te molestes¨- fingió una sonrisa y arrugó las cejas.

-¨Siempre y cuando no pongas mi vida en peligro¨- alzó las manos a la altura de los hombros y luego las dejó caer a sus costados.

Rei sonrió nerviosamente y se mordió el labio inferior -¨¿podrías prestarme la llave de tu habitación y llegar un poco más tarde?¨- preguntó manteniendo aquella sonrisa nerviosa -¨aún no estoy segura, pero quizá… tú sabes¨- se encogió de hombros.

Mina la miró sorprendida. Habían acordado que Rei se quedaría con ella esa noche, pero ahora hasta pedirle prestada su habitación le parecía una locura -¨¿y qué tan tarde?¨- preguntó sintiendo que no le quedaba otra opción.

-¨No mucho, yo te aviso si la necesitaré o no¨- sonrió agradecida.

-¨Me debes una¨- reprochó -¨y dices que yo soy la que no pierdo el tiempo¨- rodó los ojos.

-¨Ni lo digas, también estás muy ocupada¨- golpeó suavemente su brazo -¨después tendremos una conversación muy larga sobre esto ehh¨- terminó de decir y se dio la vuelta.

La rubia negó con la cabeza mientras veía a su amiga regresar al interior del bar. Apretó los labios al ver al platinado parado en la entrada del lugar -´¿y ahora qué se supone que debo hacer?´- preguntó para sí. El chico le sonrió desde donde se encontraba. Aquella sonrisa tan encantadora que siempre le había gustado. Parecía que no había nadie más en ese lugar aquella noche. Solo ellos dos.
Yaten comenzó a acercarse a ella -´no, eso no´- se reprochó mentalmente mientras miles de propuestas indecorosas rondaban su mente después de que Rei le pidiera que llegara más tarde. Y después de todo, su mente le daba opciones. Pues algo debía hacer para entretenerse.

-¨¿Rei y Joe?¨- preguntó el chico alzando una ceja.

-¨¿Estabas escuchando?¨- abrió los ojos bien grande.

El chico rio -¨no, pero lo supuse por la cara de idiota que tenía Joe cuando lo vi¨- sacudió la cabeza.

-¨¿Y por qué te parece gracioso?¨- preguntó confundida.

Yaten se pasó una mano por la barbilla y la miró a los ojos seductoramente -¨tengo mis razones¨- dijo.

-¨Claro¨- dijo cruzándose de brazos -¨Yaten el misterioso¨- sacudió la cabeza -¨jamás lo hubiera imaginado¨- alzó una ceja.

Se mojó los labios y se acercó más a ella -¨nena¨- comenzó a decir en una sexy y ronca voz ¨hay muchas cosas de mi que no te imaginas¨.

Tragó saliva con dificultad y sintió una extraña electricidad pasar por su espalda, como si quisiera hacer que su cuerpo dejara de funcionar -¨oh¨- dijo en un hilo de voz -¨¿cómo qué?¨ -preguntó sin pensar.

El platinado la tomó por la cintura suavemente y la atrajo a él -¨¿en verdad quieres saber, cariño?¨- preguntó alzando una ceja y haciendo énfasis en la última palabra.

El corazón de Mina latía emocionado y nervioso. Lo que le hacía sentir ese hombre tan solo con palabras. Asintió con la cabeza nerviosamente, sin poder abrir la boca.

-¨¿Y si mejor las descubres?¨- le preguntó rosando sus labios delicadamente.

Abrió un poco los labios, ansiando que la besara de una buena vez. Su respiración, acelerada y entrecortada, era lo único que la obligaba a mantenerse de pie -¨¿y cómo voy a hacer eso … cariño?¨- preguntó arrastrando la última palabra y cerrando los ojos.

-¨Tengo algunas cosas en mente¨- volvió a rosar sus labios arrebatándole un excitante y suave gemido -¨o mejor¨- hizo una pausa mientras su voz se volvía cada vez más gruesa -¨¿Por qué no te lo demuestro?¨- preguntó posando sus labios sobre los de ella.


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Comentarios, quejas, sugerencias. Todo es bienvenido y hay libertad de expresión.

Muchas gracias por continuar leyendo mi historia y espero que siga siendo de su agrado.
No prometo actualizar pronto porque estoy por empezar exámenes, pero aproveche un ratito que tenía libre para terminar este capítulo y subirlo de una buena vez. Bueno, nos leemos pronto.
Saludos :)