¡Hola, estoy de vuelta!
Una disculpa por tardar tanto, sé que va a sonar como un millón de excusas pero me quedé sin ideas y sin internet por un tiempo. Además, ya regresé a la escuela y tengo un horario horrible, así que tendré menos tiempo para actualizar mis historias :(
Pero prometo hacer mi mejor esfuerzo para no abandonarlas por tanto tiempo, perdón.
Gracias por su paciencia. Aquí les dejo un capítulo nuevo...
IX. Puede besar a la novia
-¨Los declaro marido y mujer¨- terminaba de decir -¨puede besar a la novia¨.
Tomó a la hermosa rubia suavemente de la cintura y la acercó a él para besar sus delicados labios, mientras la mayoría de los presentes aplaudían emocionados.
-¨Podemos ir en paz, esta ceremonia ha terminado¨- concluyó el sacerdote y la música volvió a escucharse dentro de la iglesia y los invitados volvieron a aplaudir emocionados.
La feliz pareja comenzó a caminar hacía la salida. Era evidente la emoción en sus rostros.
Caminaban sonrientes, tomados de la mano hacía un futuro nuevo. Juntos, hasta que la muerte los separará.
-¨Que hermosa ceremonia¨- decía la castaña volviéndose a Mina, limpiando las lágrimas de felicidad que salían de sus lindos ojos verdes.
La rubia asintió con la cabeza y se acercó a ella para hablarle en voz baja -¨y espero que la tuya sea igual¨- bromeó con una dulce sonrisa.
-¨¡Mina!¨- la reprendió en voz baja la castaña volteando rápidamente a su lado, para asegurarse que su novio no estuviera cerca.
Los padrinos se acercaron a las damas, vistiendo sus elegantes trajes negros y sus mejores sonrisas. La novia había pedido a sus damas que los vestidos fueran de color rosa claro; y todas estuvieron de acuerdo en usar el mismo vestido. Era sencillo, pero elegante; un vestido largo, sin mangas, en corte de corazón en el pecho y un hermoso listón plateado con pedrería adornando y acentuando alrededor de sus cinturas.
Cada una de las damas comenzó a caminar por el pasillo, siguiendo a los novios recién casados. En su mano izquierda sostenían el pequeño ramo de flores de suaves tonos rosa, blanco y lila decorado con una banda gruesa color perla alrededor del tallo. Y, mientras tanto, el padrino ofrecía su brazo para ser tomado por la mano libre de cada una de las damas.
-¨Te ves hermosa¨- dijo en voz baja el platinado mientras se acercaban a la salida. A decir verdad, era la segunda vez que se lo decía esa noche.
Rodó los ojos y fingió una sonrisa, ignorando su comentario de nueva cuenta. Solo quería salir de ahí y terminar con todo esto de una buena vez.
Una vez afuera, los invitados comenzaron a acercarse a los novios para felicitarlos y tomarse fotos con ellos. Oportunidad perfecta para cierta rubia para alejarse del chico que la acompañaba.
-´Tú puedes hacerlo, Mina, tú puedes hacerlo´- se repetía su mantra mentalmente, como lo había estado haciendo desde temprano en la mañana. Se acercó a otra de sus amigas, después de darse cuenta que sería mal momento de interrumpir a Rei en su conversación tan animada con Joe -´parece que todo marcha bien con ellos´- pensó para sí con una sonrisa y prefirió acercarse a Ami.
-¨Tienes razón¨- decía entre risas la chica de cabello azul, divertida con su acompañante.
-´Creo que sería mejor si no los interrumpo´- dijo para sí, deteniéndose un poco antes de acercarse a ellos. ¿Acaso era la única que no la estaba pasando bien? De pronto sintió un pequeño escalofrío recorrer su piel -´pero que egoísta soy´- se reprendió mentalmente, llevándose una mano a la frente.
Si, estaba siendo una egoísta en el día más importante de su mejor amiga. Tenía que dejar de hacer esas cosas. Tenía que entender que por más mal que estuvieran las cosas en su vida, éste no era el momento ni el lugar para lidiar con asuntos personales.
Respiró hondo repitiendo su mantra mentalmente y eligió por su mejor sonrisa, dadas las circunstancias. De igual forma, en poco tiempo se iría de ahí.
-¨Chicas¨- llamó la hermosa novia, vestida de blanco haciendo una seña para que se acercaran -¨solo unas fotos más y ya nos iremos¨- aseguró a su ahora esposo, dándole un suave y casto beso en los labios mientras esperaban que sus damas se acercaran a ellos.
El fotógrafo sacó algunas fotos con todas las damas y después con los padrinos.
Cuidando cada detalle para que nadie pisara o arruinara lo largo del elegante vestido blanco de la novia.
-¨Creo que deberíamos irnos¨- dijo la castaña al terminar la pequeña sesión fotográfica.
-¨Si, allá nos encontramos con ellos¨- dijo la chica de cabello oscuro encogiéndose de hombros y buscando con la mirada al castaño que ya veía en su dirección. Había pasado una buena noche con él y estaba segura que esta no sería la excepción.
-¨¿Quieres irte con nosotros?¨- preguntó la castaña mientras Andrew la rodeaba por la cintura y le daba un suave beso en la mejilla, haciéndola sonrojarse un poco.
Mina sonrió aliviada -¨gracias¨- dijo mirando de reojo que se acercaba el platinado -¨¿nos vamos?¨- sugirió comenzando a caminar a prisa. Era más que evidente que quería irse cuanto antes, pero Lita prefirió no decir nada al respecto.
Llegaron al lugar donde se llevaría a cabo la fiesta; lo que antes era un jardín amplio y sencillo, se había convertido en lo más hermoso que pudieran imaginarse. Enormes mesas acomodadas estratégicamente a considerable distancia una de la otra, con elegantes manteles color perla. Sobre ellas, y justo en el centro, un enorme y hermoso arreglo floral en suaves tonos lila, naranja, rosa y blanco en largas y delgadas columnas de cristal; alrededor de ellos había pequeños contenedores con velas en su interior, cerca de las elegantes copas y fina cristalería.
Justo al centro y cruzando de un extremo a otro, un delgado hilo de metal se encargaba de sostener el peso de centenas de pequeñas lucecitas en tiras que corrían hacia los lados, cubriendo por completo a cada una de las mesas, como si se tratara de un techo luminoso.
Siguieron a la chica que les indicaba qué mesa les correspondía y pasaron junto a la hermosa mesa de los novios, al fondo del jardín. Rodeada de árboles con flores de cerezo y la mesa cubierta de pétalos al mismo tono de los hermosos arreglos florales que la decoraban. Y no muy lejos de ahí, la pequeña mesa con el pastel. Cuatro pisos de delicioso pastel de vainilla en un suave tono blanco; decorado con rosas blancas de azúcar y diminutas figuras en forma de mariposas color lavanda.
-¨Esta es su mesa¨- indicó la chica con una dulce sonrisa.
-¨Gracias¨- dijo la castaña antes de que la chica se alejara. Al parecer los hombres y las mujeres habían sido asignados a diferentes mesas, así que la chica se alejaba con Andrew para indicarle que su mesa estaba justo al lado.
-¨Que bonito quedó todo¨- decía Mina embelesada con la hermosa y delicada decoración del lugar, segura de que Serena se había encargado de elegir cada diminuto detalle.
-¨Serena tiene muy buen gusto¨- suspiró la castaña acomodándose en su asiento.
-¨No para todo¨- murmuró sin pensar.
-¨¿Qué dices?¨- preguntó la castaña volviéndose a ella sin lograr entender lo que decía.
Fingió una agradable sonrisa -¨no, nada¨- mintió mientras seguía admirando la decoración del lugar.
La castaña se volvió hacia la mesa que estaba junto a la suya y le dedicó una dulce sonrisa a su novio Andrew. Estuvo a punto de invitarlo a acompañarles, cuando vio que acababa de llegar otra de las damas -¨¿hmm?¨- arrugó la frente al percatarse que llegaban tomados de la mano -¨¿ya te diste cuenta?¨- preguntó en voz baja a la rubia que estaba a su lado, dándole un suave golpe en el brazo con su codo.
Mina siguió la mirada de la castaña, para encontrarse con los recién llegados: Rei y Joseph, tomados de la mano como una pareja. No pudo evitar sonreír alegremente -¨¿no lo sabías?¨- preguntó encogiéndose de hombros -¨no creo que sea nada oficial aún, pero tendremos tiempo de preguntarle¨- sonrió aún más al ver la cara de sorpresa de Lita.
-¨Entonces te veré más tarde¨- decía el castaño fingiendo cara de puchero después de fallar al intentar convencer a la chica que se quedara en la mesa con él -¨¿de acuerdo?¨- preguntó tomándola suavemente por la cintura para acercarla a él y darle un rápido beso en los labios.
La chica asintió y se alejó de él con una enorme sonrisa en los labios y se acercó a la otra mesa donde un par de ojos la miraban atónitos -¨¿qué ocurre?¨- preguntó tranquilamente sentándose junto a la rubia.
-¨A Lita le ha caído de sorpresa la noticia¨- bromeó la rubia cruzándose de brazos, haciendo que la chica riera un poco.
-¨Vamos, Lita¨- dijo la chica de ojos violáceos -¨no serás la única que venga acompañada¨- le guiñó un ojo divertida.
La castaña rodó los ojos y sacudió la cabeza -¨bueno, me da gusto por ti, Rei¨- sonrió mirándola a los ojos -¨pero, ¿es algo serio?¨- preguntó con un poco de preocupación, consciente de que muchas veces esas cosas no pasaban de una noche.
Se encogió de hombros -¨aún no lo sé¨- dijo tranquilamente y desvió la mirada hacia la mesa de un lado, encontrándose con los ojos del castaño -¨pero veré qué pasa¨- se mordió suavemente el labio al terminar de hablar.
La castaña se llevó una mano a la frente, no muy conforme con su respuesta.
-¨Descuida¨- dijo la rubia repentinamente -¨ya pasaron la noche juntos, así que no tienes por qué preocuparte más¨- se encogió de hombros.
-¨¿Qué?¨- preguntó la castaña sorprendida-¨¿y eso se supone que debe hacerme sentirme mejor?¨- se cruzó de brazos.
Ambas chicas rieron ante su reacción, ya no eran unas niñas.
-¨Sé lo que hago, Lita¨- dijo la chica de cabello negro -¨creo que en verdad me gusta este chico y si veo que hay una posibilidad de que las cosas funcionen entre nosotros¨- hizo una pausa -¨supongo que le daré una oportunidad¨- sonrió.
La castaña parpadeó repetidamente, sin creer lo que acababa de escuchar. Rei Hino acababa de admitir no solo que estaba interesada en un chico románticamente, sino que estaba dispuesta a intentar tener una relación con él. ¡Con un chico que prácticamente acababa de conocer!
-¨También reaccioné así cuando me lo dijo¨- sonrió la rubia tomándola suavemente del brazo, intentando no reír.
-¨¿Ya lo sabías?¨- preguntó aún más sorprendida.
Ambas volvieron a asentir con la cabeza.
-¨Se lo dije hace poco¨- dijo Rei encogiéndose de hombros -¨no quiero causar un alboroto, pero en verdad espero que las cosas funcionen¨- sonrió mordiéndose el labio de nueva cuenta.
-¨Entonces tienes todo mi apoyo¨- sonrió al fin la castaña, dándose por vencida -¨pero dile que tenga bien claro que me aseguraré de matarlo si te hace daño¨- agregó seriamente.
-¨Y no será la única¨- dijo la rubia segura de sí misma.
-¨Ya lo sé¨- dijo Rei con una sonrisa que desapareció poco después al ver a Ami llegar al mismo tiempo que los hermanos Kou.
-¨¿Ocurre algo?¨- preguntó Mina al ver el repentino cambio en su amiga. Se volvió hacia la entrada para ver a los recién llegados y se volteó rápidamente hacia su mesa -¨es raro ¿verdad?¨- preguntó llamando la atención de Rei -¨después de la ceremonia los vi teniendo una conversación que parecía muy divertida¨.
-¨¿Quiénes?¨- preguntó la castaña arrugando la frente -¨creí que Yaten estaba contigo¨.
Rodó los ojos instintivamente al escuchar su nombre y después negó con la cabeza -¨hablo de Taiki y Ami¨- dijo bruscamente -¨creo que algo nos están escondiendo¨- agregó en voz baja -¨y Yaten no estaba conmigo¨- dijo entre dientes.
-¨Por favor¨- dijo Rei -¨eso no podría…¨- hizo una pausa al ver que se acercaban a su mesa, ambos saludaron y el castaño retiró gentilmente la silla para que la chica se sentara junto a la castaña haciendo un comentario en voz baja cerca de su oído que la hizo sonrojarse un poco y después se retiró -¨… pasar¨- terminó de decir con dificultad después de presenciar todo eso.
-¨Que lindo quedó el jardín, ¿no les parece?¨- preguntó Ami con una dulce sonrisa admirando las luces a su alrededor mientras se acomodaba en su asiento.
No recibió respuesta alguna por parte de las chicas, que tan solo la miraban boquiabiertas.
Dirigió la mirada hacia ellas e instantáneamente sus mejillas se encendieron -¨¿qu-qué ocurre?¨- preguntó nerviosamente, intuyendo lo que estaba por seguir.
-¨Creo que eso deberías responderlo tú¨- dijo la rubia cruzándose de brazos.
-¨No-no sé de qué m-me hablas¨.
-¨No finjas demencia¨- gruñó suavemente la chica de cabello negro.
-¨Si, Ami¨- agregó la castaña -¨todas lo vimos y merecemos saber qué es lo que está pasando¨.
Las mejillas de Ami se encendieron un poco más y abrió la boca para decir algo, cuando un grito seguido de aplausos la interrumpió.
-¨¡Llegaron los novios!¨- gritó una voz de una mesa cerca a la de ellas e inmediatamente los presentes empezaron a aplaudir emocionados, como lo hicieron al terminar la ceremonia religiosa.
La hermosa novia sonreía resplandeciente, sosteniendo cuidadosamente la tela de su largo vestido blanco para evitar tropezar con él. Había optado por un vestido sencillo y elegante, con delgado encaje desde el cuello hasta el pecho y los hombros, que después se fusionaban con delicados detalles dorados en el pecho sobre seda blanca en caída recta, pero ligeramente más largo de la parte trasera.
Se dirigieron al centro del jardín agradeciendo a los presentes entre sonrisas y amables movimientos de sus manos. Se sentaron en la mesa que les esperaba y rápidamente se acercó a ellos el fotógrafo.
-¨Vaya, creo que no se les va a separar en toda la noche¨- dijo Mina sin pensar.
La castaña sonrió divertida -¨ya lo creo, pero espero que las fotos salgan muy lindas¨.
Ami agradeció que repentinamente se olvidaran del tema tras la llegada de los novios, así no tendría que dar explicaciones de algo que ni ella sabía lo que era.
La noche avanzaba alegremente, los invitados disfrutaban del lugar y alguno que otro de una buena copa de vino. La banda tocaba melodía tras melodía, amenizando la velada.
-¨Creo que alguien está un poco impaciente¨- dijo en voz baja la chica de cabello oscuro, dirigiendo una mirada acusatoria hacia la rubia.
Minako se sobresaltó un poco al escucharla -¨¿eh?¨- chilló -¨no, ¿de qué hablas?¨- mintió.
-¨De que estás ansiosa por que se acabe la fiesta¨- alzó una ceja -¨pero apenas va a comenzar¨.
La rubia rodó los ojos un poco -¨Ya. Lo. Sé¨- dijo lentamente entre dientes, haciendo una pequeña pausa entre cada palabra.
Rei sonrió triunfante. Sabía perfectamente bien que Minako estaba incomoda por la presencia de cierta persona, que por más que lo negara en verdad le encantaba que estuviera tan cerca. -´Ya se dará cuenta´- pensó para sí.
Los meseros empezaron a llevar el primer tiempo de la cena hacia las mesas. Con cuidado, acomodaban frente a cada uno de los invitados un plato de ensalada verde con fresas. Al poco tiempo llegó el plato fuerte.
Un continuo choque de metal contra una de las copas llamó la atención de todos los presentes hacia una de las mesas, de la cual se levantaba lentamente un alto y atractivo castaño.
Ami dirigió una rápida mirada hacia la mesa a su lado y asintió con la cabeza al sentir un par de ojos clavados en los suyos. Le dirigió una pequeña sonrisa tranquilizadora y notó el evidente cambio en la postura del chico.
Una pequeña sonrisa se formó en sus labios al ver la dulce sonrisa de la chica de cabello azulado y desvió su mirada hacia la mesa de los novios, dónde ambos lo miraban confundidos. Aclaró su garganta y comenzó a hablar -¨Buenas noches a todos¨- hizo una pausa para volverse y tener la delicadeza de mirar hacia su alrededor a todos los invitados -¨primero que nada, quiero darles las gracias a todos por acompañarnos en esta hermosa velada. Algunos de ustedes ya me conocerán pero soy Taiki Kou, hermano mayor de Seiya¨- hizo una pausa e inconscientemente volvió a dirigir su mirada hacia la chica de cabello azul.
El chico sonrió sin darse cuenta y volvió a dirigir su mirada hacia otro lado -¨No creí llegar a ver este día tan rápido, pero estoy seguro que sí alguien sabe tomar las mejores decisiones es, sin duda, Seiya¨- el aludido levantó su copa en dirección a su hermano -¨Serena¨- hizo una pausa para dirigirse hacia la novia -¨no hace falta que te lo diga, pero te acabas de unir a nuestra familia y quiero darte la bienvenida, hermana¨- fingió una pequeña sonrisa -¨estoy seguro que Seiya va a dedicar todos y cada uno de sus días para tu total y completa felicidad, y que jamás te hará falta nada¨.
La aludida levantó su copa y la dirigió hacia el castaño mientras continuaba -¨A los dos, quiero desearles lo mejor en su nueva vida, sé que los dos serán muy felices y¨- hizo una pausa y sacó un pequeño sobre del bolsillo del interior de su chaqueta -¨quisiera pedirles un momento para…¨- aclaró su garganta al sentir que su voz empezaba a quebrarse un poco y sacó la nota del interior del sobre -¨me gustaría compartir con ustedes unas palabras más¨- tragó saliva con dificultad y bajó su mirada hacia la nota en sus manos:
¨A mi primer hijo en el día de su boda:
Llegó el momento de nuestra separación física y el comienzo de una nueva etapa, junto a la persona más importante en tu vida: tu amada esposa…¨- comenzó a leer la carta, sintiendo cómo comenzaba a formarse un pequeño nudo en su estómago. Nunca había hablado de sus padres en público, y nunca le habían gustado las muestras de afecto en público.
Pero éste era un día muy especial para su hermano, y sabía qué si los papeles estuvieran invertidos, le hubiera gustado que uno de sus hermanos hiciera lo mismo por él.
Continuó leyendo, ignorando la amenaza de lágrimas formarse en sus ojos. Hizo una pequeña pausa y levantó la mirada rápidamente para ver el rostro de su hermano menor; su impecable sonrisa soñadora y sus ojos brillantes. Le dedicó una pequeña sonrisa llena de nostalgia al ver cómo su nueva hermana lo abrazaba dulcemente para acompañarlo en ese íntimo momento. Aclaró su garganta y, con un poco de dificultad, continuó leyendo la carta..
-¨Felicidades a los dos.¨-
hizo una pausa y con un rápido movimiento, limpió una pequeña lágrima que estuvo a punto de salir de sus ojos -¨con todo el amor de mi corazón, tu madre¨-levantó la mirada al concluir -¨gracias¨- añadió con la voz entrecortada y los invitados comenzaron a aplaudir.
El novio se levantó rápidamente de su asiento y corrió hasta su hermano. Lo abrazó con tanta fuerza que casi pierden el equilibrio -¨gracias¨- dijo en voz baja intentando esconder su rostro para que nadie viera las lágrimas que rodaban por sus mejillas.
-¨Mamá estaría tan orgullosa de ti¨- dijo el castaño en voz baja, devolviéndole el efusivo abrazo.
Se separó lentamente de él y respiró hondo -¨¿dónde conseguiste esa carta?¨- preguntó tomando el sobre que le ofrecía su hermano.
-¨Lo encontré hace tiempo¨- sonrió nostálgicamente y notó que Serena se acercaba -¨felicidades¨- dijo volviéndose a ella.
La rubia limpió una de sus lágrimas que rodaba por sus mejillas y se acercó al castaño para abrazarlo suavemente -¨gracias, Taiki¨- dijo al separarse de él -¨es el mejor regalo de bodas que pudiera imaginar¨- sonrió dulcemente.
El castaño asintió con la cabeza mientras los novios regresaban a su mesa y los invitados volvían a aplaudir emotivamente.
-¨¿Estás bien?¨- preguntó el platinado en voz baja, una vez que su hermano tomó su asiento.
Asintió con la cabeza -¨fue más difícil de lo que esperaba¨- admitió en voz baja.
El platinado puso su mano sobre su hombro y lo apretó suavemente -¨te entiendo¨.
La banda comenzó a tocar de nueva cuenta, mientras los meseros atendían las mesas y se aseguraban de quitar los platos que quedaban y llenar las copas de los invitados.
-¨Que hermoso detalle¨- dijo la castaña limpiando sus lágrimas antes de que salieran de sus ojos y arruinaran su maquillaje.
Sí alguien comprendía el dolor de perder a sus padres repentinamente era, sin duda alguna, Lita. Quién había salido adelante por su propia cuenta desde temprana edad.
La rubia asintió con la cabeza -¨quién hubiera imaginado un detalle tan lindo de Taiki¨.
-¨Taiki no es tan malo como imaginan¨- las palabras salieron de su boca antes de que pudiera detenerlas.
Las chicas dirigieron su mirada hacia Ami.
-¨¿Y exactamente qué ocurre entre tú y Taiki?¨- preguntó la rubia alzando una ceja.
Genial, gracias a su gran boca habían recordado preguntárselo.
Negó suavemente con la cabeza -¨no hay nada entre nosotros, ¿por qué suponen que lo hay?¨- preguntó casualmente.
-¨Porque no te ha quitado los ojos de encima desde que llegaron¨- dijo la chica de cabello oscuro con una gran sonrisa.
Ami se sobresaltó un poco y dirigió su mirada hacia la mesa de al lado dónde, efectivamente, se encontró con la mirada del castaño. Una pequeña sonrisa se formó en sus labios y desvió la mirada de vuelta a las chicas junto a ella -¨eso no quiere decir nada¨.
-¨De acuerdo¨- dijo la castaña llevándose la copa de vino a sus labios -¨pero nos dirías si algo ocurriera, ¿verdad?¨.
-¨Por supuesto que si¨- asintió rápidamente con la cabeza -¨¿quieren que les diga todo lo que ocurrió para que se sientan más tranquilas?¨- alzó las cejas fingiendo estar molesta.
Las tres chicas asintieron con la cabeza sin decir nada.
Se llevó una mano a la frente y dejó salir un pequeño suspiro -¨Taiki me invitó a cenar porque se enteró del puesto que me ofrecieron¨- hizo una pausa para ver el rostro de sorpresa de las chicas -¨si, el del hospital Saint Jude¨- les aseguró antes de continuar -¨resulta que a él también le ofrecieron una vacante y quería pedir mi opinión sobre el puesto y sobre la carta que leyó hace un momento¨- terminó de decir con total tranquilidad.
-¨¿Y por qué quería TU opinión?¨- preguntó la rubia confundida.
Ami sintió que sus mejillas se sonrojaron un poco -¨digamos que buscaba una opinión profesional, ya saben¨- se encogió de hombros -¨de colega a colega¨.
-¨A mí me parece que quería saber sí trabajarían juntos o no¨- dijo la chica de cabello oscuro, jugando con su copa.
-¨Chicas, por favor¨- dijo llevándose ambas manos a las mejillas -¨no hagan suposiciones, saben que esas cosas me ponen muy nerviosa¨.
Las chicas rieron, era la verdad. Ami no manejaba muy bien esas situaciones. Cómo la vez que le dio alergia al recibir su primera carta de un admirador.
-¨Bueno, cambiemos el tema¨- dijo la castaña sonriente.
-¨Yo necesito ir al baño¨- dijo Rei.
La rubia se levantó de su asiento -¨te acompaño¨- dijo rápidamente.
Ambas se alejaron en dirección opuesta a la mesa donde estaban sentadas.
-¨¿Estás bien?¨- preguntó Rei.
Mina bajó la mirada y negó con la cabeza.
-¨¿Ocurrió algo?¨- insistió.
La rubia mordió su labio suavemente y levantó la mirada -¨creo que ya cometí demasiados errores¨.
Rei la miró confundida -¨¿hablas de Yaten?¨- preguntó mirando a su alrededor para asegurarse que no hubiera nadie cerca, y la empujó suavemente para irse un poco más lejos.
-¨Stan me dejó un mensaje en el hotel¨- sonrió con un poco de nostalgia -¨dice que me ha estado llamado y que quiere verme¨- mordió su labio de nueva cuenta.
-¨Justo cuando las cosas estaban por funcionar con Yaten¨.
Mina negó con la cabeza -¨las cosas con Yaten jamás iban a funcionar¨- hizo una pausa -¨estoy segura que solo estuvo usándome. Metiendo ideas en mi cabeza hasta conseguir lo que quería¨.
-¨No lo sé, Mina¨- comenzó a decir Rei -¨a mí me parece que en realidad está interesado en tí¨.
Dejó un suspiro salir de sus labios -¨lo mismo creí¨- apretó los labios -¨pero por más que quiero, no puedo creérselo¨.
Rei apretó los labios, no muy segura de lo que debía decirle -¨¿por qué no se lo preguntas?¨- dijo en voz baja al percatarse que el chico se acercaba a ellas.
-¨No¨- dijo tensándose al ver que se dirigía a ellas -¨no me dejes¨- dijo entre dientes.
-¨¿Podemos hablar?¨- preguntó en voz baja detrás de ella.
-¨Iré al baño¨- dijo Rei con una sonrisa ignorando la mirada suplicante de la rubia frente a ella, y se alejó rápidamente para darles espacio.
La rubia se cruzó de brazos, sin voltear a ver al chico detrás de ella y maldiciendo mentalmente a su amiga por abandonarla en un momento como esa. ¿Dónde quedó el apoyo incondicional entre amigas?
-¨Mina¨- dijo el chico sin atreverse a decir más.
La chica continuó en silencio, ignorándolo por completo. Repitiendo su mantra mentalmente y contando hasta 10 para relajarse.
El platinado dio un paso hacia ella y la tomó suavemente por la cintura para acercarla a él.
Mina se sobresaltó y se alejó de su tacto bruscamente -¨no me toques¨.
Arrugó la frente -¨¿qué demonios te pasa?¨- preguntó confundido.
La rubia permaneció en silencio, cruzándose de brazos.
-¨¿Por qué me estás evitando?¨- preguntó al fin.
-¨No lo estoy haciendo¨- dijo bruscamente la chica.
-¨Claro que sí, Mina. Te pedí que fueras al bar del hotel ayer por la noche y¨- decía.
La rubia lo interrumpió repentinamente -¨¿Para qué? ¿Para ver cómo le coqueteabas a la chica de recepción? ¿Para seguir burlándote de mi?¨- sacudió la cabeza -¨ya conseguiste lo que querías, Yaten. Ahora déjame en paz¨- dijo dándose la vuelta.
-¨No¨- dijo el chico tomándola del brazo para impedir que se fuera y acercándola a él -¨no me estoy burlando de ti, y no he conseguido lo que quiero¨.
-¨¿No has tenido suficiente, Yaten?¨- preguntó intentando alejarse de él -¨¿qué más quieres de mí?¨.
El chico la sostuvo firmemente entre sus brazos, rodeando su cintura posesivamente y sin despegar su mirada de la suya -¨te quiero a ti, Minako¨- dijo tomándola de la mejilla derecha y acercando sus labios a los suyos para besarla con ansias.
Fue un beso rápido, lleno de deseo. Lleno de una pasión que jamás había sentido.
Se separó de ella bruscamente cuando sentía que le faltaba el aire y se quedó en silencio, perdiéndose en el azul de sus ojos.
¿Qué acababa de ocurrir? Su corazón latía con fuerza y sus piernas seguían temblando, víctimas de aquel arrebatador beso.
-¨¿Acaso te he hecho algo para que no confíes en mí?¨- preguntó el chico después de recuperar el aliento.
La rubia permaneció en silencio, sin poder decir palabra alguna.
-¨¿Qué tengo que hacer para ganarme tu confianza?¨- preguntó.
Mina alcanzó a distinguir a Rei saliendo del baño -¨dejarme en paz¨- dijo empujándolo suavemente para alejarse de él.
-¨No puedo hacer eso¨- dijo tomándola del brazo antes de que se alejara.
-¨Pues lo siento mucho, pero..¨.
-¨No¨- la interrumpió y se acercó a ella por la espalda-¨quiero que seas mía¨- le dijo al oído -¨y no descansaré hasta conseguirlo¨- le aseguró.
La rubia se volvió a él con una sonrisa divertida, intentando esconder el agradable escalofrío que sintió recorrer su espalda -¨siento decirte que eso no va a pasar¨.
-¨Ya lo veremos¨- dijo el chico mirándola de arriba abajo seductoramente.
Mina rodó los ojos y se dio la vuelta para alcanzar a Rei y regresar juntas a la mesa.
Al poco tiempo anunciaron que los novios pasarían a la pista a hacer su primer baile.
La banda comenzó a tocar un clásico de la gran Etta James ¨At Last¨ mientras la pareja comenzaba a bailar al son de la linda canción. Se miraban a los ojos, diciéndose lo mucho que se amaban sin necesidad de utilizar palabras.
Se veían tan felices, cómo si todo desapareciera a su alrededor y solo fueran ellos dos bailando en medio del jardín.
La canción terminó y los novios se dieron un dulce y rápido beso en los labios, mientras los presentes aplaudían. Por alguna razón a sus invitados les gustaba aplaudir ante cualquier muestra de afecto.
Invitaron a los padres de la novia a la pista para bailar con la feliz pareja. Después fue el turno de los padrinos y se abrió la pista para todos los invitados que quisieran bailar con los recién casados.
-¨Creo que necesito otro trago¨- dijo la rubia levantándose de la mesa.
-¨Espera¨- dijo la castaña siguiéndola -¨Mina, has estado muy extraña¨- dijo mientras caminaban hacia la barra.
Sacudió la cabeza un poco -¨estoy un poco cansada, eso es todo¨.
La castaña alzó una ceja -¨sabes perfectamente bien que eres una mala mentirosa¨- dijo cruzándose de brazos.
Sonrió un poco -¨nunca he podido engañarte¨- se encogió de hombros -¨en verdad estoy cansada, han pasado muchas cosas en los últimos días y la verdad me está afectando¨.
-¨¿Qué quieres decir?¨- preguntó confundida.
Volvió a encogerse de hombros -¨creo que estoy complicando las cosas otra vez¨.
La castaña negó con la cabeza -¨debes dejar de preocuparte tanto por lo que pueda pasar¨- comenzó a decir -¨vive tú vida y deja que pase lo que tenga que pasar¨.
La rubia la miraba confundida, ¿quién era esa chica y qué hizo con su amiga?
-¨De acuerdo¨- dijo la castaña tomándola del brazo suavemente para que continuaran su camino hacia la barra -¨¿te preocupa lo que pueda pasar con Yaten?¨- preguntó. La rubia solo asintió débilmente con la cabeza y eso bastó para que continuara -¨sabes que no estoy muy de acuerdo con todo esto, pero Rei me puso al corriente con lo básico y¨- se encogió de hombros -¨es lo que siempre habías querido¨.
La rubia abrió la boca para reprochar pero no tuve tiempo de hacerlo cuando la castaña continuó hablando.
-¨No trates de negarlo¨- sonrió -¨mañana te irás de vuelta a Nueva York¨- comenzó a decirle en voz baja cuando se detuvieron frente a la barra -¨y no tendrás que volver a verlo después de eso, ¿por qué mejor no te diviertes esta noche?¨.
Los ojos de Mina se abrieron bien grandes al escucharle decir aquello. Tenía la boca llena de razón, se estaba preocupando por cosas que no ameritaban ni su tiempo ni el espacio que ocupaban en su cabeza. En unas horas estaría lejos de todo esto, lejos de tantas complicaciones y, sobre todo, lejos de él. Asintió con la cabeza y miraba a la castaña con gran sorpresa -¨tienes toda la razón¨.
-¨Siempre la tengo¨- bromeó encogiéndose de hombros -¨estamos en la boda de Serena, tenemos acceso a todo el alcohol que puedas soportar¨- dijo alzando las dos copas que le entregaban en la barra -¨y tenemos el resto de la noche para bailar y divertirnos¨.
Mina sonrió alegremente y tomó una de las copas -¨entonces deberíamos empezar¨- dijo tomándose todo el contenido de la copa de un solo trago.
La castaña parpadeo varias veces -¨tranquila, no quise decir que debes tomarte todo el bar¨.
La rubia rió -¨ya lo sé, pero necesitaba eso para relajarme¨- se encogió de hombros y se volvió al bar para pedir otra bebida -¨ya me siento muchísimo mejor, gracias¨- sonrió.
-¨Solo hacía falta que te dieras cuenta de las cosas¨.
Asintió con la cabeza -¨para eso tengo a las mejores amigas¨- sonrió.
La castaña rodó los ojos -¨a las que no veías en muchos años¨- le reprochó a modo de juego.
-¨Ya lo sé, y no sabes cuánto me arrepiento¨- hizo cara de puchero -¨pero me da tanto gusto que las cosas sigan igual entre nosotras¨- sonrió animadamente y la abrazó dulcemente.
-¨A mí también¨.
-¨Tienes que ir a visitarme a Nueva York¨- dijo la rubia al separarse de ella -¨puedes quedarte conmigo y prometo llevarte a conocer los alrededores, pero tienes que avisarme con tiempo porque los paseos a la estatua de la libertad están saturados y debemos hacer reservaciones¨.
La castaña sonrió -¨ya veremos¨.
-¨Está bien, no te presionaré¨- dijo -¨pero quizá a Andrew sí¨- bromeó.
-¨No te atrevas¨- dijo sonrojándose.
-¨No lo haré¨- rio suavemente -¨pero se está tardando¨- terminó de decir mientras caminaban de regreso a su mesa, donde las esperaban las otras dos chicas.
Le había ayudado bastante hablar con Lita, aunque en realidad solo fueron unas palabras. Pero cuánta razón había en esas palabras. ¿Para qué se preocupaba por Yaten y por sí estaban o no involucrándose en algo que ni siquiera sabía si podía ser serio? Además, regresaría a Nueva York al siguiente día y llamaría a Stanislav para responder a sus mensajes.
Ésta debía ser una noche divertida. Sonrió alegremente mientras se sentaba en la mesa junto a sus amigas. Estaban juntas de nueva cuenta, como en los viejos tiempos, y nada ni nadie le impediría tener una noche divertida.
-¨Chicas¨- dijo la castaña alzando su copa y llamando la atención de las demás -¨¿listas para bailar toda la noche?¨- sonrió.
-¨No¨- dijo nerviosamente la chica de cabello azulado.
-¨Por supuesto que si¨- dijo la chica de cabello oscuro alzando su copa y obligando a Ami a hacer lo mismo -¨probablemente no nos volveremos a ver en un tiempo y debemos aprovechar al máximo esta oportunidad¨.
-¨Por la amistad y el alcohol¨- dijo la rubia alzando la copa y haciendo reír a la castaña.
Sería una noche divertida, de eso estaba segura.
Y vaya que será una noche divertida, que envidia. Quisiera estar ahí con ellas.
¿Qué les pareció el capítulo? Sé que faltó un poco de emoción, pero se trataba más del día importante de Serena y Seiya y de que Mina tomara una decisión.
Gracias a todos los que se toman el tiempo de leer mis historias y sobre todo a los que dejan sus reviews.
Ya saben que todo comentario es bienvenido; quejas, sugerencias, comentarios... todo.
Si hay algo que no les gusta o les gustaría que pasara en la historia, no duden en dejar un review o mandarme un mensaje.
Otro comentario, mis otras historias, ¨Déjame amarte¨ y ¨Cuando te conocí¨, están en proceso. No he terminado los siguientes capítulos pero en cuanto lo haga los subo, sin importar la hora que sea.
Eso es todo, gracias por su tiempo. Nos leemos pronto.
Saludos a todos :)
