¡Hola!
¿Pueden creer que he actualizado tan pronto? Yo tampoco, jaja.
Bueno, debo admitir que tuve un par de problemas con este capítulo porque no me decidía cómo terminarlo... borré y agregué tantas cosas que llegó un momento en el que casi tenía 2 versiones del capítulo :(
Espero haber tomado la decisión correcta sobre el rumbo que va a tomar la historia, y ojalá les siga gustando.
XIII. ¿Por qué estás aquí?
¿Había sido descortés? Sí, quizá. Incluso podía ser que Kim la despidiera después de eso, pero había sonado el teléfono de su oficina y no podía simplemente ignorar a su asistente. Podía haber sido algo urgente.
Aunque pensándolo bien, era urgente para ella salir de esa habitación cuanto antes así que cualquier cosa funcionaba. Y si los dioses habían escuchado sus plegarías y habían hecho que la Sra Dale llamara a su oficina en esos momentos, ¿quién era ella para negarse a atender a una de sus clientas?
Respiró hondo y tomó algunos de los documentos que tenía sobre su escritorio. La Sra Dale se preocupaba demasiado, pero por ahora agradecía que la llamara seguido para hacer todo tipo de preguntas.
Alzó la mirada al escuchar que llamaban a su puerta suavemente.
-¨Oh Mina, en verdad lo lamento¨ -se disculpó su asistente una vez más -¨ya sabes lo insistente que llega a ser la Sra Dale.¨
-¨Descuida¨ -sonrió encogiéndose de hombros -¨Kim ya había cubierto lo importante, no me perdí de mucho¨.
La chica se acercó un poco más al escritorio -¨¿entonces es cierto lo del inversionista?¨ - preguntó en voz baja.
-¨Eso parece¨ - se encogió de hombros -¨aún no es nada definitivo, pero Yat–eh, ya lo veremos¨ -se corrigió rápidamente -¨Kim dijo que por lo pronto pasará un tiempo aquí para decidir si le interesa la firma o algo así¨ - rodó los ojos y luego se puso de pie -¨¿quieres un café?¨ preguntó casualmente.
-¨Si¨ - dijo la chica mientras ambas salían de la oficina en dirección al área de descanso, donde estaba la maravillosa máquina de capuchinos. -¨¿Por qué no debía interesarle la firma?¨ -bufó mientras presionaba un botón para encender la máquina de café, -¨yo creo que Kim solo quiere tenerlo cerca para darle celos a Nathan¨ - rió.
Mina arrugó las cejas -¨¿de qué hablas?¨ - preguntó confundida -¨y baja la voz si quieres conservar tu empleo¨.
-¨¿Bromeas?¨ -preguntó la chica alzando una ceja mientras la máquina servía una mezcla de leche y espuma sobre una de las tazas -¨¿acaso no lo viste?¨ -se acercó a la rubia -¨atractivo, sensual, exitoso y además es joven yyy, según mi informante, es dueño de alguna compañía.¨
-¨¿Dueño?¨ - preguntó sorprendida y luego rodó los ojos fingiendo indiferencia. -¨Seguramente la heredó, o solo está a cargo de ella o algo así.¨
-¨De cualquier forma, jefa, no puedes negar que es muy sexy¨ -insistió la chica, entregándole la taza de café y esperando por la suya mientras ambas dirigían su atención a la puerta de la sala de juntas cuando sus compañeros comenzaban a salir.
Sus ojos recorrieron su figura rápidamente, tomando en cuenta lo bien que lucía en su impecable traje gris oscuro. -¨Puede que tengas razón¨ - admitió entre dientes, llevándose la taza a los labios al mismo tiempo que sus ojos se encontraban con aquellos verde claro. Y, entonces, desvió la mirada rápidamente.
-¨Por supuesto que si¨ - insistió la chica en voz baja, tomando su taza de la máquina y girándose para recargarse sobre la barra y admirar al atractivo hombre -¨y mira ese trasero¨ - mordió su labio suavemente -¨por Dios, podría…¨
-¨Oye¨ - Mina golpeó su brazo suavemente -¨baja la voz o las dos perderemos nuestro empleo si Kim te escucha¨ -sacudió la cabeza divertida.
-¨No importa, podría lidiar con eso mientras pueda seguir admirándolo¨ - suspiró y luego bebió un poco de su café, alzando una ceja al notar que el atractivo hombre veía en dirección a donde se encontraban -¨y creo que nos ha visto¨ - sonrió.
Mina hizo su mejor esfuerzo por conservar la calma –¨es una oficina, Hiromi, no es lugar para esas cosas¨ - rió divertida -¨debo regresar a mi oficina¨ - se apresuró a decir, caminando lo más rápido y casual que pudo.
Pero todos sus esfuerzos fueron en vano, pues terminó topándose con el atractivo hombre de cabello plateado.
-¨¿Todo bien con tu cliente?¨ - preguntó suavemente, con una de sus molestas y encantadoras sonrisas.
Sus ojos se encontraron con los de Kim, quien la observaba atentamente -¨si, todo bien¨ - dijo con la mayor tranquilidad posible. -¨De nuevo una disculpa por salir así sin decir más¨ - fingió una sonrisa, evitando su mirada.
-¨Vaya¨ - rió suavemente -¨no esperaba que te disculparás por escabullirte¨ - sonrió satisfecho, -¨después de todo no es la primera vez que haces algo así¨ - agregó en voz baja.
Mina casi escupe el sorbo de café que acababa de tomar, su mirada buscando frenéticamente a su jefa para asegurarse que no hubiera escuchado nada de lo que dijo. -¨¿Por eso estás aquí?¨ - preguntó entre dientes con evidente molestia.
Yaten rió suavemente una vez más y posó su mano sobre el hombro de la chica -¨también me da gusto verte¨ - dijo lo suficientemente fuerte para que escucharan sus compañeros y le guiñó un ojo antes de alejarse de ella.
Mina sintió que le hervía la sangre y se apresuró a llegar a su oficina ignorando las miradas confundidas de todos en la oficina. Cerró la puerta un poco más brusco de lo que debía y bajó las persianas para tener un poco de privacidad. Dejó la taza sobre su escritorio y masajeó los costados de su frente bruscamente a la vez que respiraba hondo.
Definitivamente, ésto no sería fácil.
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Al cabo de unas horas, su asistente llamó a su puerta cuidadosamente.
-¨¿Mina?¨ - preguntó suavemente al abrir la puerta -¨al fin llegaron los documentos del hospital para tu caso de la pizzería¨ -dijo entrando a la oficina y mostrándole un sobre.
-¨Excelente, muchas gracias¨ - dijo la rubia seriamente, sin levantar la mirada del documento que leía.
-¨¿Y bien?¨ -preguntó amistosamente su asistente, luego de entregarle el sobre.
Mina alzó la mirada entonces, -¨¿si?¨ - preguntó confundida.
Hiromi rodó los ojos -¨oh vamos, ¿acaso no vas a decirme qué fue todo eso con el bombón inversionista?¨
-¨Por favor no lo llames así¨ -sacudió la cabeza -¨y no fue nada¨ - se encogió de hombros con indiferencia.
-¨Claro¨ - asintió con la cabeza -¨supongo que debo creerte¨ - rió sarcásticamente.
Mina respiró hondo y se recargó en el respaldo de su silla -¨está bien¨ - dijo seriamente -¨fuimos compañeros en el colegio¨.
-¨Oh vaya¨ - sonrió la chica sorprendida.
-¨Su hermano acaba de casarse con mi mejor amiga¨ -continuó.
-¨¿La boda a la que acabas de ir?¨
-¨Salimos un par de días¨ - continuó sin poder detener las palabras que salían de su boca.
-¨¿Qué?¨ - preguntó la chica aún más sorprendida -¨vaya, ¿ocurrió algo interesante entre ustedes en esos días?¨.
Mina permaneció en silencio y se cruzó de brazos incómodamente, dirigiendo su atención hacia la puerta de su oficina.
-¨Oh por Dios¨ - chilló su asistente emocionada.
-¨Shhh, baja la voz¨ - gruñó Mina.
-¨¿Crees que haya venido hasta acá a buscarte?¨ - preguntó, llevándose ambas manos al pecho.
-¨¿Qué? Por supuesto que no–¨.
-¨Oh por Dios, que romántico debe ser eso¨ -suspiró alegremente.
-¨Claro que no¨ - insistió la rubia.
-¨¿Qué hay del chico de las flores?¨ -preguntó repentinamente la chica.
Mina respiró hondo, intentando conservar la calma -¨Hiromi, por favor concéntrate en tu trabajo¨ - dijo suavemente.
-¨Que aguafiestas eres, jefa¨ - bromeó la chica -¨pero al menos necesito algo para calmar mis sospechas¨.
-¨¿Recuerdas ese concurso de karaoke en el que quieres participar?¨ -alzó una ceja -¨llamaré a todos los jueces y mentiré para que no puedas participar si sigues insistiendo¨ -le amenazó con una enorme sonrisa satisfecha.
La chica arrugó las cejas y se llevó una mano al pecho ofendida -¨no te atreverías¨ .
-¨¿Quieres ver que si?¨
La joven gruñó suavemente -¨bien, ¿prefieres quedarte sin café todos los días?¨
-¨Estoy segura que Tommy podría cubrir tu puesto fácilmente¨ - se encogió de hombros divertida.
-¨Por favor, Tommy escupe en el café de Kim¨ - dijo sin pensar y cubrió su boca con una mano rápidamente al percatarse de lo que había dicho.
-¨¿Qué?¨ - los ojos de Mina se abrieron bien grandes.
-¨Nada, debo ir a recoger unas copias que mandé imprimir¨ - fingió una sonrisa nerviosa.
Mina comenzó a reír divertidamente -¨no creí que la odiara tanto¨.
-¨Solo lo hizo una vez¨ - se encogió de hombros -¨por favor no se lo digas¨.
-¨¿Es una broma?¨ - preguntó -¨me has alegrado el día completamente¨ - sonrió -¨solo por eso llama a Chang´s, pide almuerzo para las dos¨.
-¨¿Pollo a la naranja?¨ - preguntó con una enorme sonrisa.
-¨Y no te olvides de mi orden de wontons¨ - advirtió Mina antes de que la chica saliera de su oficina.
-¨Por supuesto que no¨ - sonrió, deteniéndose en la puerta -¨ah y no te preocupes, si Kim pregunta le diré que estás muy ocupada con un caso¨ - sonrió maliciosamente -¨no le diré que en realidad te estás escondiendo del bombón inversionista¨.
-¨¿Qué? ¿Yo –? ¡Hiromi!¨ -gruñó levantándose de su asiento.
La chica rió divertida una vez más -¨¿acaso no es eso lo que haces?¨ - bromeó abriendo la puerta para salir -¨te aviso cuando llegue la comida¨ - sonrió dulcemente y salió de su oficina de una buena vez.
Mina respiró hondo y masajeó los costados de su frente. ¿Por qué seguía trabajando Hiromi ahí?
-´Porque es una buena asistente´ - pensó. Quizá solo hoy no lo era, pero todo era por culpa de Yaten. ¿Por qué tenía que estar ahí? Y sobre todo, ¿por qué tenía que presentarse con ese maldito traje que lo hacía lucir tan sensual?
Gruñó una vez más y sacudió la cabeza molesta, -´todo es culpa de Hiromi por haberlo mencionado´- dijo para sí y rodó los ojos, alejando todo pensamiento que no estuviera relacionado a su trabajo.
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-¨¿Quieres un poco de arroz frito?¨ -preguntó su asistente mientras se sentaban en el pequeño comedor de la oficina.
-¨No, gracias¨ - dijo Mina abriendo el empaque de palillos chinos. En realidad le hubiera gustado irse temprano a casa, pero ahora que Yaten estaba cerca, no sabía qué más podría ocurrir. Eso y el hecho que al fin tenía documentos con cuales trabajar para uno de sus casos.
-¨Hay jugo de arándano, ¿quieres un poco o una botella de agua?¨ -preguntó la chica abriendo el refrigerador que compartían todos los empleados.
-¨¿Sigue ahí?¨ - preguntó Mina sorprendida -¨espero que no sea el mismo que traje antes de irme a Tokio¨ -dijo -¨pero prefiero agua, ya tomé demasiada azúcar con tanto café¨.
-¨Sería más sencillo si dejaras de esconderte¨ -dijo tomando dos botellas de agua del refrigerador.
-¨Pero ¿de qué estás hablando?¨
-¨Solo estoy diciendo que no estarías tan estresada¨ - dijo la chica encogiéndose de hombros.
-¨Oh no, ya sé qué es lo que está ocurriendo aquí¨ - asintió con la cabeza y dejó los palillos dentro del contenedor de comida -¨¿te gusta?¨.
-¨¿Qué? Ñhoo¨ -dijo la chica con la boca llena -¨claro que no¨
-¨Entonces deja de presionarme, por favor¨.
Hiromi terminó con el bocado que tenía en la boca y dirigió su atención a la chica -¨solo quiero que me cuentes los detalles¨ - sonrió animadamente -¨tú sabes, debo estar preparada para cuando Kim quiera restregarlo en tu cara o algo así¨.
-¨Te juro que no entiendo cómo es que sigues trabajando para mi¨ - sacudió la cabeza.
La chica sonrió divertida y vió a su alrededor para asegurarse que no hubiera nadie -¨si no hubieras pasado la mitad de la tarde escondida en tu oficina, entenderías de qué hablo¨ -dijo en voz baja.
-¨Estaba trabajando en el caso, pero bien ¿de qué me he perdido?¨ -preguntó fingiendo interesarse, ¿desde cuándo se había convertido su oficina en un lugar para intercambiar chismes?
-¨Oh nada¨ - se encogió de hombros y volvió a ver a su alrededor -¨solo a Kim casi babeando por toda la oficina por el Sr Bombón inversionista¨ - le dijo en voz baja y cuando Mina le miró confundida, continuó -¨así como lo oyes, jefa. Le mostró las instalaciones y no se le ha despegado en toda la tarde¨.
-¨¿Kim?¨ - preguntó arrugando las cejas.
-¨La misma¨ -asintió con la cabeza -¨mi teoría sigue siendo que quiere que Nathan sienta celos o algo por el estilo¨.
-¨¿En verdad crees que eso vaya a suceder?¨ -rió, tomando una pieza de pollo a la naranja con los palillos.
-¨Pues no lo sé, pero creo que está funcionando¨ - se encogió de hombros -¨Nathan ha estado aquí todo el día, ni siquiera salió en su hora de descanso¨ -agregó.
Mina asintió con la cabeza sorprendida, todo este drama que se estaba inventando su asistente se estaba volviendo cada vez más interesante.
-¨Hola chicas¨ -llamó una voz detrás de ellas, sobresaltándolas un poco.
-¨Santo cielo, Tommy, casi me ahogo del susto¨ - reprochó Hiromi, dejando el contenedor de comida sobre la mesa bruscamente.
-¨¿De qué están hablando?¨ -preguntó el chico mirándoles con sospecha, luego de abrir el refrigerador y tomar una botella de agua.
Mina intentó no reír y solo se encogió de hombros -¨pedimos comida china, ¿quieres?¨ -preguntó amablemente.
El chico se acercó a ver qué era lo que comían e hizo cara de molestia -¨ayer empecé una dieta¨ -rodó los ojos -¨¿tienen algo que tenga vegetales?¨
-¨¿Pollo con tallarines?¨ - preguntó la rubia abriendo uno de los pequeños contenedores que tenían frente a ellas.
-¨¿Empanizado?¨- preguntó el chico tomando el contenedor para analizarlo -¨de acuerdo, quizá solo un poco¨ - sonrió -¨juro que no podré comer saludable si sigo cerca de ustedes¨.
-¨Entonces vete, cariño¨ - dijo Hiromi seriamente.
El chico se volvió a ella fingiendo haberse molestado, haciendo que Mina riera divertida -¨vaya alguien está de mal humor hoy¨ -dijo sentándose en la mesa frente a ellas.
-¨Solo ignórala¨ -dijo Mina ofreciéndole el contenedor con arroz.
-¨¿Y qué opinan del bombón que quiere invertir en la firma?¨ -preguntó el chico con la mayor seriedad posible mientras se servía un poco de arroz en un plato desechable.
Los ojos de Mina se abrieron bien grandes y ahora fue ella quién casi se ahoga con la comida.
Hiromi sonrió ampliamente y miró a la rubia de reojo -¨¿verdad que lo es?¨ -asintió con la cabeza -¨eso mismo le decía a Mina hace un momento¨.
-¨Claro que si¨ - dijo Tommy abriendo su botella de agua -¨¿notaron que Kim se la ha pasado con él toda la tarde?¨ - rodó los ojos -¨no creí que fuera ese tipo de mujer¨.
Mina arrugó las cejas cuando su asistente la miraba con una enorme sonrisa de satisfacción -¨¿qué quieres decir?¨ -preguntó.
-¨No me ha creído una palabra, cuéntaselo¨ -se quejó su asistente con el chico.
-¨Es la verdad, no se le ha despegado ni un minuto¨ - dijo el chico encogiéndose de hombros y luego se acercó un poco hacia ella -¨pero un pajarito me ha contado que alguien parece conocerlo¨- sonrió acusatoriamente.
Mina apretó los labios y dirigió una mirada de desaprobación a su asistente -¨¿ah si?¨ -preguntó molesta -¨creí que venían aquí a trabajar, no a inventar chismes¨.
-¨Linda, siempre hay tiempo para eso¨ - el chico rodó los ojos -¨ahora cuéntame todo del nuevo bombón¨.
La rubia respiró hondo y dejó el contenedor de comida sobre la mesa bruscamente -¨no sé nada de él¨ - se encogió de hombros -¨¿y por qué los dos insisten en llamarlo así?¨
-¨¿Acaso no lo has visto?¨ - preguntó el chico con la mayor seriedad posible mientras su asistente decía algo sobre lo ajustado de sus pantalones.
Mina comenzó a reír suavemente -¨no puedo creer que me involucren en ésto¨- sacudió la cabeza -¨creo que terminaré de comer en mi oficina¨ -dijo al mismo tiempo que se levantaba.
-¨¿No quieres enterarte de las novedades de la oficina?¨ -preguntó el chico sorprendido.
-¨Aunque no lo crean, algunas personas venimos a la oficina a trabajar¨.
-¨O a esconderse del nuevo bombón¨ -dijo Hiromi entre dientes dirigiendo su atención al chico frente a ella.
Tommy le miró sorprendido y se llevó ambas manos al pecho mientras dirigía una divertida mirada a la rubia -¨Minako Aino¨- dijo intentando no reír.
-¨Basta, me voy a mi oficina¨ - negó con la cabeza dándose la vuelta.
-¨Descuida, yo te pondré al tanto de todo¨ - bromeó Hiromi haciendo que la rubia se volviera a ellos rápidamente.
-¨Claro que no. No hay nada que decir¨ - insistió Mina.
-¨Ya lo veremos¨ - dijo el chico en un suave tono de voz que parecía arrastrar las palabras.
Mina arrugó las cejas confundida y de pronto cayó en cuenta que alguien se acercaba al comedor donde se encontraban.
-¨Tommy¨ -llamó alguien detrás de ella -¨ahí estás, te he estado buscando¨.
-¨¿Necesitas algo?¨ - preguntó llevándose un tallarín a la boca.
Kim abrió la boca para decir algo pero tan solo suspiró -¨no sabía que estabas en tu descanso¨ - dijo amablemente, sorprendiendo a todos en el comedor -¨¿podrías venir a mi oficina cuando termines de comer?¨
El chico asintió con la cabeza suavemente mientras terminaba de masticar lo que tenía en la boca -¨por supuesto¨ - fingió una pequeña sonrisa, dejando sus ojos recorrer de arriba abajo al hombre de cabello plateado que estaba junto a ella.
-¨Bueno, y éste es el área de descanso de nuestros empleados¨ - le informó a su acompañante con un suave tono de voz que sorprendió aún más a los presentes.
-¨Eso parece¨ - asintió el platinado dirigiendo su atención a la hermosa e incómoda rubia frente a él -¨disculpen que los molestamos mientras comían¨ - dijo amablemente, sintiendo las miradas de los asistentes sobre él.
-¨¿No gustan acompañarnos?¨ - preguntó Hiromi sin poder detener las palabras de su boca y buscó en la bolsa de papel el resto de los contenedores de comida mientras sentía sus mejillas sonrojarse violentamente -¨tenemos suficiente para todos¨- agregó nerviosamente.
-¨Sabes que no soporto la comida frita¨ - dijo Kim secamente, rodando los ojos.
Mina permaneció en el mismo lugar desde que habían llegado y tan solo seguía jugando con los palillos chinos y el resto de la comida en su pequeño contenedor.
Yaten sonrió divertido y asintió con la cabeza -¨¿en verdad hay suficiente para todos?¨ -preguntó sin despegar su mirada de la rubia.
-¨Por supuesto¨ - asintió Hiromi -¨aún queda un poco de res con brócoli, lo mein y¨ - hizo una pausa y abrió una pequeña bolsa de papel -¨y dos wontons¨ - sonrió torpemente, sin darse cuenta de la mirada molesta que le dirigía la rubia.
-¨En ese caso no puedo negarme a su oferta¨ - dijo Yaten con una de sus mejores sonrisas, ignorando la extraña mirada que le dirigía Kim.
-¨Bien, estaré en mi oficina¨ -dijo Kim secamente y se acercó a los chicos en la mesa -¨y por favor compórtense¨ - les advirtió y luego se dio la vuelta.
Mina estuvo a punto de inventar algún pretexto para seguir a Kim, pero no pudo pensar en nada y su atención se posó de nuevo en la pequeña bolsa de papel con sus amados wontons.
-¨¿Les agrada trabajar aquí?¨ - preguntó casualmente el platinado, tomando la bolsa que le ofrecía la chica.
Tommy y Hiromi intercambiaron una extraña mirada y asintieron con la cabeza.
-¨Tenemos un excelente ambiente y siempre hay algo que hacer¨ -mintió tranquilamente la chica levantándose de su asiento -¨¿le ofrezco algo de tomar?¨ -preguntó amablemente.
-¨Estoy bien, gracias¨.
-¨¿Está seguro?¨ - preguntó la chica nerviosamente.
-¨Quizá más tarde, gracias¨ - dijo el platinado dirigiendo su atención a la rubia junto a él, quien seguía evitándole.
Mina respiró hondo y continuó comiendo en silencio, mirando fijamente a su asistente quién parecía divertida -¨creo que regresaré a mi oficina¨ - dijo incómodamente, cerrando el contenedor de comida y dejándolo sobre la mesa -¨Hiromi, cuando termines ¿podrías ayudarme a verificar unos documentos?¨ - preguntó tirando a la basura sus palillos y la servilleta que había utilizado.
-¨Por supuesto, jefa¨ - sonrió la chica.
-¨Gracias¨ - asintió con la cabeza -¨provecho chicos¨ - fingió su mejor sonrisa y se dispuso a alejarse fingiendo que no había nadie más ahí.
-¨Te acompaño¨ - se apresuró a decir el platinado.
Mina se volvió a él rápidamente y negó con la cabeza -¨no hace falta, muchas gracias¨ - dijo seriamente.
-¨No es nada, además–¨
-¨Sé muy bien dónde está mi oficina¨ - le interrumpió bruscamente, y le arrebató la bolsa de papel de las manos -¨muchas gracias¨.
El platinado rió divertido y comenzó a seguirla -¨¿podemos hablar?¨
Hiromi y Tommy intercambiaron miradas de sorpresa ante lo que acababan de presenciar.
-¨Gracias por los wontons¨ - dijo el platinado volviéndose a ellos y luego continuó su camino, detrás de la rubia.
-¨Lo lamento, estoy ocupada¨ - dijo Mina sin detenerse mientras se llevaba el último wonton a la boca.
-¨Tan solo serán unos minutos¨ - rió el chico.
-¨Tengo un caso que terminar¨ - fue lo único que dijo y abrió la puerta de su oficina.
-¨Está bien¨ - el chico asintió con la cabeza.
La rubia respiró hondo y se volvió a él con molestia -¨¿por qué estás aquí?¨ - preguntó seriamente.
-¨De eso quería hablar¨ - alzó una ceja y sonrió mirándole a los ojos.
Mina sintió una extraña sensación en la boca del estómago y negó con la cabeza -¨tengo trabajo que hacer, no puedo hablar ahora¨ -dijo dándose la vuelta y entrando a su oficina.
Yaten la siguió y sostuvo la puerta para evitar que la cerrara -¨¿entonces después de las 6?¨ -preguntó seriamente.
La rubia gruñó suavemente y negó con la cabeza -¨tengo cosas que hacer¨.
-¨No podrás evitarme todo el tiempo¨ - sonrió divertido.
-¨En eso te equivocas¨ - sonrió dulcemente y le dio la espalda para ir hasta su escritorio.
Yaten aprovechó esos segundos y recorrió su cuerpo en un rápido movimiento de sus ojos -¨ya lo veremos¨.
-¨Si¨ - dijo la chica sentándose en su cómoda silla de piel y tomando unos documentos en los que trabajaba -¨bien¨ - fingió una pequeña sonrisa y alzó la mirada hacia el chico -¨por favor cierra la puerta cuando salgas¨.
El platinado asintió con la cabeza y mordió sus labios intentando no reír -¨¿así eres de fría con tus clientes?¨ -preguntó divertido.
-¨No, y no estás aquí en consulta legal¨ -dijo sin despegar la mirada del documento en sus manos.
-¨Entonces supongamos que estoy aquí porque necesito que alguien me asesore¨ - dijo, sentándose en la silla frente al elegante escritorio.
-¨No puedo ayudarte¨ - dijo secamente.
Yaten rió suavemente -¨ni siquiera has escuchado mi problema¨.
Mina respiró hondo y alzó la mirada de mala gana -¨bien¨.
El platinado sonrió divertido, mirando sus brillantes ojos azules con detenimiento -¨bien¨ - fue lo único que dijo.
-¨¿En qué puedo ayudarte?¨
-¨Falsas promesas y engaños¨.
-¨¿Sobre qué? ¿Bienes materiales, en un contrato?¨
-¨Algo así, pero no hubo un contrato¨.
-¨Ahí tienes tu primer error, ¿fue una pérdida grande?¨
-¨Si¨ -dijo seriamente.
-¨¿Contra una compañía o una persona?¨ -preguntó fingiendo interesarse -¨quizá Jeremy pueda ayudarte con ésto¨
Yaten fingió una sonrisa y negó con la cabeza, sin despegar su mirada de la chica frente a él.
Luego de unos segundos de silencio, Mina le miró con detenimiento -¨no tienes un caso, Yaten¨ - dijo secamente -¨no me obligues a ser grosera¨ - suspiró agotada -¨necesito terminar con estos documentos¨.
El chico asintió con la cabeza, en verdad quería decírselo. Pero parecía que tan solo su presencia le estaba molestando y eso no le ayudaría en nada -¨está bien¨ - dijo al fin, notando por primera vez el arreglo floral detrás de la chica. Y la pequeña nota que estaba sobre ellas.
-¨Gracias¨ - dijo masajeando los costados de su frente -¨me ha tomado bastante tiempo conseguir todos estos documentos y quiero terminar con este caso lo más rápido posible¨ -suspiró agotada.
-¨¿Cuál fue la ocasión?¨ - preguntó impulsivamente, luego que un extraño sentimiento se apoderara de él.
-¨¿Cómo dices?¨ - preguntó la chica confundida -¨no puedo hablar sobre mis clientes, lo lamento, yo–¨
-¨No¨- el platinado señaló el arreglo detrás de ella y repitió su pregunta -¨¿cuál fue la ocasión?¨
Mina respiró hondo y se giró hacia el arreglo de flores sin decir nada.
Yaten respingó y se puso de pie, pasando una mano por su cabello a la vez que sentía una extraña sensación en su interior.
La rubia permaneció en silencio, en verdad no sabía cómo responder a esa pregunta.
-¨¿Lo has engañado conmigo?¨
-¨¿Disculpa?¨ - arrugó las cejas.
-¨¿Estás saliendo con alguien?¨ -preguntó seriamente.
Mina respiró hondo y se cruzó de brazos -¨por Dios, no puedo creer qu–¨
-¨Es una simple pregunta, Minako¨ - le interrumpió un poco molesto.
La chica se encogió de hombros y mordió su labio tímidamente -¨no lo sé¨ - admitió nerviosamente.
-¨¿Por eso te acostaste conmigo?¨
Sus ojos se abrieron bien grandes y se levantó de su asiento rápidamente -¨baja la voz, si Kim te escucha–¨
-¨No me importa si alguien me escucha¨ - dijo molesto -¨¿fue por eso?¨ -insistió.
Mina gruñó molesta -¨harás que pierda mi trabajo, Yaten¨ - dijo -¨ahora no puedo hablar de ésto, por favor déjame terminar con mi caso¨
-¨Bien¨ - asintió con la cabeza molesto -¨pero terminaremos con esta conversación más tarde¨ -dijo.
-¨No¨ -se apresuró a decir la chica con la mayor seriedad posible -¨no tenemos nada de que hablar¨.
El platinado se volvió a ella molesto -¨entonces contéstame honestamente, Minako¨ - insistió una vez más.
La rubia se cruzó de brazos y respiró hondo, intentando relajarse -¨¿por qué estás aquí, Yaten?¨ - preguntó cuidadosamente.
El chico se acercó a ella sin decir nada, sus ojos buscando los suyos -¨¿por qué te fuiste?¨
-¨¿Es una broma?¨ -arrugó las cejas divertida -¨¿has venido hasta acá solo por eso?¨ -preguntó intentando no reír.
Yaten apretó los labios molesto -¨hablaremos más tarde¨ -fue lo único que dijo y salió de su oficina rápidamente.
-´¿Pero qué demonios le pasa?´ -gruñó molesta, masajeando los costados de su frente con ambas manos. ¿Quién se creía que era para entrar a su oficina y exigir que le diera explicaciones por todo lo que había ocurrido? ¡No tenía nada que decirle!
Respiró hondo y exhaló un par de veces, intentando relajarse y olvidar por completo lo que había sucedido.
Se recargó en el respaldo de su asiento y volvió a respirar hondo mientras las palabras de Yaten resonaban en su cabeza -´¿lo has engañado conmigo?´ -.
¡Por supuesto que no! Pasar un par de noches con Stan, salir a cenar de vez en cuando, intercambiar mensajes de texto y llamadas… y el arreglo de flores que le envió a la oficina no significaba que estaba saliendo con él, ¿o sí? No, claro que no.
Y además, ¿por qué demonios estaba Yaten ahí? ¿Y por qué parecía tan molesto con ella?
¿Qué les ha parecido? ¿Por qué creen que Yaten esté ahí?
Gracias por esperar todo este tiempo por una actualización y por seguir leyendo mis historias :)
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Saludos a todos.
