Total e irrevocablemente enamorado.

Capítulo X: El laberinto y algo más.

Isabella:

Luego de que mi mucama me ayudara a vestir, y de desayunar me dispuse a de corre los largos pasillos del laberinto.

Me adentre en él sin siquiera importarme si le molestaba o no a "mi señor esposo" por salir sin su consentimiento. Salí con mi juego de llaves de la casa, después de un buen rato de caminar entre los pasillos de muros color verdes, forrados en hojas y rosas blancas, decidí que ya era hora de volver, pero no sabía a dónde dirigirme, empecé a buscar entre los pasadizos cada vez mas nerviosa y caminado más rápido, hasta… llegue a… ¿una puerta?

¿Cómo en medio de un laberinto podía haber una puerta?, bueno aunque esta era de rejas y estaba con llaves, sin pensarlo dos veces, tome el candado e intente abrirlo pensando que como estaba expuesto a los elementos tal vez estuviera dañado y se pudiese abrir sin la necesidad de llaves, pero fue inútil todo esfuerzo hecho para intentar abrirlo. El sol ya empezaba a ponerse, ¿cuánto tiempo llevaba allí? Me pregunte a mi misma, tenía un poco de hambre y no sabía cómo regresar pero mi curiosidad por saber que había del otro lado era más fuerte.

Comencé a probar una a una las llaves que tenia, esto empezaba a frustrarme, ¿Cómo era posible que yo fuera la señora de la casa –bueno no en todos los aspectos- y no tuviera todas las llaves de ella? De repente fije mi atención en una de oro, que tenía el mango en forma de corazón en el cual había tres letras talladas T x J, las cuales sin darles mucha importancia deduje que serian las iniciales de algo importante para Tanya y Edward, increíblemente la llave encajaba perfecta en el candado, la reja trancada con candado guardaba unas escaleras muy oscuras, las bajarlas con mucho cuidado de no tropezar llegue a una especie de antesala con un escritorio, unas cuantas repisas con libros, un sillón y mas haya una puerta de madera; todo estaba alumbrado por espejos que estaban colocados de tal manera que con un solo haz de luz se iluminaba toda la habitación, mas allá había otra reja que se parecía mucho por la que había entrado antes, me acerque a la puerta de madera, esta estaba también cerrada con llave, pero el picaporte era muy parecido al candado que había abierto antes, por lo que le introduje la llave de las letras talladas, las cuales aun no me había detenido prestarles atencion y como sucedió antes con el candado, la puerta se abrió.

Detrás de ella había un pasillo de piedra, lo empecé a seguirlo. Camine y camine por lo que me pareció cerca de una hora cuando vi una luz muy brillante, me apresure a llegar hasta allí me di cuenta que era otra reja, la abrí con la llave. Del otro lado de la reja había un patio con césped y algunos árboles, mas allá había un hombre en un caballo blanco, los oscuros cabellos del hombre brillaban a la luz del sol, y su imponente y musculase figura lo hacía ver más imponente, pero su sonrisa de niño malo, y su enorme y bondadoso corazón lo hacia la mejor y más dulce persona que se podría imaginar jamás.

Mi hermano Emmett.

Se acerco a mí, haciendo que el caballo avanzara mas rápido, una vez cerca bajo y corrió hacia mí y me dio un enorme "abrazo de osos" como él decía.

-Enana, no puedo creer que estés aquí,- se separo de mí para mirarme, con los ojos algo entrecerrados.-¿cómo has llegado aquí sin que escuchara los caballos?

-Por aquí,- dije señalando con el dedo el pasadizo a mi espalda…

Hola, a todos mis seguidores amados, aquí les dijo un nuevo capi. Besos y saludos… y no se olviden de dase una pasadita por mis otras historias "El regreso de Edward", "Vuelve a mí", "Luchare por tu amor" y "Recuperando el amor" ni de comentar en todas… ya que eso me inspira a seguir escribiendo estas historias para ustedes ¡XD!.

Perdon por la tardansa pero es que no estaba en mi casa y no tenia ni siquiera la memoria en la que tengo la historia, sorry espero que les haya gustado y prometo actualizarles lo mas pronto posible…. Chairo besos.