No tengo beta así que si alguien está interesado, puede enviarme PM'S, mensajes de humo o lo que sea.
De verdad quisera pedirles disculpas por tardarme tanto en subir este capítulo, primero la computadora con la que tabajo se volvió loca y me voló todo lo que tenía avanzado, y cuando me la entregaron, me estaba muriendo con un resfrío que no me dejaba ni levantarme de la cama, mi esposo (Dios lo bendiga) se llevó un susto de muerte, es la primera vez que un resfrío me tumba de esta manera.
Por lo demás este Fic le pertenece a la bella LyricalKris, que muy amablemente me ha dicho que "have at it" con la traducción.
En este capítulo la autora dio una advertencia que me parece justa compartir con ustedes para que no se lleven ningún tipo de sorpresas. "Sin querer arruinarles el capítulo, por favor recuerden que los personajes involucrados se les ha dado una gran sorpresa y no están pensando claramente. Lo que sale de sus bocas puede ser un poco insensible y no reflejan ni la opinión de la autora (ni la mía) con respecto al tema" Dicho esto… a la traducción vamos
No me pertenece nada de la serie de Crepúsculo, todos los personajes son de la mente de S. Meyer.
She's Having WHOSE baby? / ¿Ella está teniendo el bebé de QUIEN?
Viernes
Bella estaba muy cansada. Normalmente ella amaba su trabajo. Todo el ir y venir, el caos – ella de hecho amaba eso de su empleo.
No era algo que cualquiera pudiera haber predicho. Ella siempre era constante, pocas veces cambiaba. Cualquier decisión que hacía acerca de su vida la tomaba en cuidadosa consideración, y una vez que estaba en camino, era difícil que alguien la sacara de su camino.
Y eso era exactamente lo que la hacía buena en su trabajo. Ella estaba determinada a ver la producción sin importar el obstáculo.
Por su puesto, esta semana estaba probando esa teoría completamente. A pesar del hecho que estaba ya dormida no más tarde de las ocho cada noche en toda la última semana mas o menos, estaba muerta en sus pies cada día.
Jasper silbó cuando entró en su oficina en algún momento en el transcurso del almuerzo. "Te vez terrible, cariño," le dijo planamente. "¿No se supone que deberías estar resplandeciendo?"
Bella se contentó mientras se acostaba en su sofá. "Quizás este es mi castigo por no hacer las cosas de manera normal," murmuró, lanzando sus brazos sobre sus ojos. "Entiendo las nauseas matutinas y este terrible ardor estomacal, pero nada del agradable resplandor rosado."
Riendo con simpatía, Jasper inclinó su cabeza estudiando a Bella. "Estás un poco gruñona hoy," señaló, continuando su instinto por afirmar lo obvio.
"Estoy embarazada. ¿No se supone que los cambios de humor son parte del paquete? Técnicamente pudiera asesinar a alguien y salirme con la mía ¿cierto?" ella gruñó.
"¿Alguien en específico?" le preguntó, cuidando de mantener la diversión fuera de su voz.
Bella suspiró. "No es culpa de Victoria que mi nariz esté tan sensible como lo está últimamente. Su perfume es sólo… abrumador, creía que me iba a desmayar por un segundo."
"Primero que todo," le dijo Jasper con burla, "Tu jefa es un demonio y no me extrañaría pensar que ella lo ha estado haciendo a propósito. Segundo, la palabra que estabas buscando para su perfume no es abrumador… Es barato."
"Bueno, quizás el resplandor venga luego," Jasper se permitó comentar luego que Bella alzara su brazo para mirarlo. Luego se le prendió el bombillo con una idea y se sentó en su escritorio tecleando en su máquina."¡Podemos buscarlo!"
Bella le agitó la mano sin comprometerse mientras que el buscaba. Siempre y cuadno no requieriera que ella se moviera, no le importaba realmente lo que el hiciera en ese momento. Jasper frunció los labios con preocupación, sabiendo que su amiga debería estar sintiéndose particularmente mal si ella ni si quiera estaba intentando complacerlo.
Encontró una página y empezó a leer. Luego empezó a desternillarse de la risa porque lo escrito en ese site era realmente ridículo.
"Estás a ocho semanas ¿cierto?"
"Seis semanas," le corrigió sin abrir sus ojos. Bella se reusaba absolutamente a aceptar el concepto de matemáticas para embarazadas. Muchas de las fuentes contaban el embarazo a partir del principio de las dos semanas anteriores a la concepción. Bella había dicho que era una tontería todo eso desde un principio. Ella le había recordado más de una vez, literalmente su día de concepción. Ella sabía exactamente cuando había sido, y ninguna cantidad de matemática confusa la iba a convencer de lo contrario.
Así que Jasper sólo rodó sus ojos y clikeo en el botón de ocho semanas sin decirle nada. Casi instantáneamente, el comenzó a reir nuevamente.
Esperando complacerla, le empezó a leer de la página. Aparentemente, su bebé estaba 'Más o menos del tamaño del diamante en el anillo de compromiso de Eva Longoria, y casi tan pesado como el cheque que Tony Parker escribió por el,' cosa que Jasper dijo que era una porquería porque el había visto el aniñño de Eva Longorio y no era mucho más grande que un tic-tac – que coincidencialmente la página decía que ese era el tamaño del bebé la semana pasada.
Le dijo que el latido del corazón del bebé era de unos 150 latidos por minuto. Aparentemente, ese era el doble de su frecuencia cardiaca en resposo, incluso cuando se miraba a Brad Pitt.
"Brad Pitt es realmente guapo," le dijo Jasper, "Pero el no hace que mi corazón se acelere. Ahora, si ellos hubieran dicho Johnny Depp… Oh, o el nuevo Capitán Kirk."
"Chris Pine," Bella le indicó, y Jasper pudo ver que sus labios estaban curvándose en una sonrisa con su monólogo. "Dime más." Le pidió ella calladamente.
Luego pasó a decirle que los dedos de las manos y pies que estaban hasta ese momento palmeados, se estaban empezando a desarrollar, así como los párpados, orejas, nariz y el labio superior.
Bella escuchó con más atención de lo que daba a conocer. Más tarde esa noche, cuando estaba sentada sola en su silló, ella se permitió imaginarse al pequeño extraterrestre creciendo dentro de ella. Jasper le había mostrado las imágenes que el había buscado. Era un extraterrestre como una especie de renacuajo en este punto. Sin embargo, las palabras de su mejor amigo habían pintado un cuadro que no podía sacudirse.
Aunque ella había estado pensando a cerca de esto por meses ahora, había trabajado tan duro para quedar embarazada, y estaba ahora sufriendo de nauseas matutinas, y todos esos otros hermosos síntomas del embarazo por semanas, sólo lo comprendió en ese momento que un ser estaba dentro de ella. Más que eso, era su hijo.
Un gran sentimiento admiración y grandeza se apoderó de todo su cuerpo. Era pura alegría y algo de miedo todo a la misma vez. Su útero, Jasper le había informado, era del tamaño de una naranja. Ella no estaba mostrando panza todavía, pero podía sentirla si presionaba en su abdomen.
Ella iba a ser la madre de alguien.
Bella no se había dado cuenta que estaba llorando hasta que tuvo que sonarse la nariz. Quitando todas sus lágrimas, Bella estaba distraída por su revelación por su teléfono sonando. Se sonó la nariz nuevamente, mirando ceñuda al teléfono cuando el número de la oficina del Dr. Snow apareció en la pantalla. El Dr. Snow era el doctor de la clínica de fertilidad.
Instataneamente, Bella sintió un apretón algo incómdo en su pecho. Qué era lo que posiblemente el pudiera querer. Instintivamente, su mano fue a su estómago, tomando protectivamente el bulto imperceptible que era su hijo. "¿Diga?"
"Esta es la oficina del Dr. Snow. Es de gran importancia que venga a hablar con nosotros lo más pronto posible."
~0~
Domingo
Edward tarareó calladamente para el mientras que volteaba las panquecas en la plancha. Las pinchó con la espátula, sonriendo cuando ellas cumplieron sus estándares de perfección comestible. Estaban perfectamente redondas y crujientes, con ese delicioso color marron con burbujas, y bodes blancos.
Una pequeña mano apareció de la nada, quitando una del plato al lado de la estufa y Edward se volteó a regañar al ladronzuelo. "Alice, no es tiempo de desayunar todavía."
"Pggt. Estoy embarazada. En cualquier momento que pueda comer el desayuno, es la hora del desayuno." La chica de su hermana, meneó las cejas de manera juguetona masticando su premio delicadamente. Ella lanzó la cabeza hacia un lado de manera curiosa "¿Qué hay en esta panqueca?"
"Esas son panquecas de jengibre," Edward le explicó. "Rosalie dijo que te habías sentido con nauseas. Se supone que deben ayudar."
Alice le dio una mirada un poco culpable por encima de su panqueca. Ella miró por encima de su hombro y luego se inclinó de manera conspiradora. "De hecho, las nauseas matutinas no están tan mal. Sólo dejo que Rose piense que son peores de lo que son porque ella se pone toda tierna tratando de cuidarme."
"Malcriada," Edward la acusó-
Alice se vio más orgullosa que otra cosa. "Sólo no le digas," Alice le ordenó, quitándole una pieza de tocino de otra plato cerca de la estufa.
"Oh, no le diré nada," Otra voz vino de la entrada de la cocina. Alice saltó, girando para encontrar a Carlise recostado de la puerta viéndose divertido. "Eso de hecho es algo clásico. Y astuto. Muy astuto," el la reagañó, atrayendo a Alice a uno de sus brazos mientras le besaba la frente.
"Astuto es mi segundo nombre," Alice se rió, abrazando a Carlisle antes de ir al refrigerador a buscar algo de jugo.
Esme y Rosalie bajaron unos minutos después. Besos matutinos y abrazos fueron distribuidos, y Rosalie se sentó al lado de Alice. "¿Cómo te sientes hoy cariño?"
"Bien," le dijo Alice lentamente, como que si aún no estuviera bien segura – como que si pudiera estár en lo más mínimo enferma. Edwar estaba agradecido de tener la espalda hacia Rosalie, porque así se perdió su rodada de ojos. "Edward me hizo panquecas de jengibre. Están realmente buenas en realidad."
"Dejémostelo a ti para saber una recete como esa," Rosalie le sonrio a Edward mientras que este se sentaba. "¿Qué? Hiciste una reseña de algún restaurante que se especializa en atender mujeres embarazadas.
"No es una receta complicada Rosalie – sólo mezcla para panquecas con un poco de jengibre rayado," Edwar le dijo, dándole una mirada un poco condescendiente. "Además, si un restaurante como ese existe – que en realidad no, porque, seamos honestos, los antojos de las mujeres embarazadas cubren un amplio rango - ¿por qué me enviarían a mi a hacer una reseña como esa? No se si lo has notado, pero yo no puedo salir embarazado."
"Mis antojos no son tan malos," Alice rezongó.
"No estás en tu segundo trimestre querida," Esme se unió a la conversación, sonriendo a sus hijos. "¿Recuerdan Tanya? Ella decía que siempre anda antojada de langosta," Se miró de pronto pensativa. "Pero creo que ella estaba fingiendo con ese antojo en particular…"
Las cejas de Alice se dispararon hacia arriba, con una mirada maquinante viniendo sobre toda su cara y Carlisle tuvo que sofocar una sonrisa. "Que astuta," dijo el, mirando a Alice con una ceja alzada. Ella se sonrojó al ser capturada conspirando, pero por suerte para ella, un teléfono empezó a sonar en la distancia distrayendo a Rosalie, previendo que viera el intercambio entre su padre y su amante.
"Ese es tu teléfono," le indicó a Alice reconociendo el timbre. "Yo iré a buscarlo."
Tan pronto como Rosalie se había ido, Alice se sentó más cómodamente en su silla, sonriendo muy satisfecha a Carlisle y Edward sobre su vaso de jugo de naranja.
Sin embargo la atmósfera ligera fue rota cuando Rosalie volvía a la cocina con una expresión preocupada sobre su rostro. "No entiendo ¿Hay algo que está mal?" ella escucho por un momento, luego miró a Alice y le dio al botón de mudo en el celular. "Es la oficina del Dr. Snow," le dijo a Alice, con un borde duro en su voz. "Ellos quieren vernos mañana mismo."
~0~
Lunes
Extrañamente era Jasper el que estaba caminando de un lado a otro mientras esperaba con Bella en una oficina cómoda. Las placas de identificación decían que la oficina pertenecía a un Dr. Parenti. Y sinceramente todo esto estaba haciendo que Jasper se pusiera muy nervioso.
Bella se sentía enferma del estómago – pero eso no era nada nuevo. Ella salvaba su pánico para cuando sea que el Dr. Snow finalmente llegara.
"Jasper," Bella se quejó cuando no pudo soportar más la nerviosa energía de su amigo, "Estás haciendo que me maree"
"Lo siento dulzura," el se disculpó, sentándose instantáneamente. "Pero ¿cómo puedes estar tan calmada?"
Ella suspiró. "El Dr. Snow es un especialista en fertilidad. Si hubiera algo mal con mi embarazo no me estaría llamando el, sería mi doctor normal. Así que, séalo que sea… Puedo manejarlo, estoy segura." Pasó sus manos por si aún plano estómago. "Mientras que el bebé esté bien, es todo lo que me importa."
Justo entonces, escucharon el sonido apagado de una mujer gritando cerca de ellos. Quien quiera que fuera sonaba realmente molesta. Por alguna razón que Bella no pudo entender, el sonido se le hacía vagamente familiar. Ella y Jasper se miraron el uno al otro, curiosos por lo que estaba pasando. Por suerte, o tal vez, lamentablemente, no tuvieron que esperar mucho tiempo para enterarse.
El Dr. Snow, hablando despacio y en un tono de disculpa bastante pronunciado, les explicó que el día en el que Bella había sido inseminada, había habido otra mujer joven en la clínica. Dijo que la misma enfermera había recogido ambas muestras de semen. Debido que la clínica a menudo trata con donadores anónimos las muestras sólo llevaban números y no el nombre del hombre. Fue sólo cuando ella estaba poniéndose al día con el papeleo, más de una semana después, que la enfermera – una Lauren Mallory - se había dado cuenta que había cambiado las muestras de forma accidental. Y le había llevado todas estas semanas para reunir el valor que necesitaba para admitir su error.
"Yo no…" Bella se tropezó con las palabras sintiéndose algo mareada. "Pero… quien…"
Ella no parecía capaz de formular las palabras. Sentía una especie de violación, sabiendo que su bebé era parte ella y parte algún extraño. Enfado y horror le vinieron de manera muy fuerte en iguales intervalos.
"El… donador de hecho está aquí. El y la otra paciente, con su compañera. Les gustaría conocerlos si ustedes quieren," dijo el Dr. Snow.
"El otro donador," Jasper comenzó, mirando feo al doctor mientras que frotaba los hombres de Bella calmándola, "¿Él tiene una especie de cabello rojizo? ¿Estaba tratando de ayudar a la pareja de su hermana?"
El Dr. Snow asintió viéndose un poco esperanzado. "¿Se conocen?"
"No," Jasper espetó. Luego se fue al lado de Bella mirándola a los ojos en un tono muchísimo más amable le comentó. "Hablé con él, creo, cuando estaba esperando. Es de hecho bastante hermoso Bella. Y un tipo realmente amable."
"¿Un tipo realmente amable?" Bella repitió como atontada. De pronto ella estaba furiosa.¡¿Un tipo realmente amable?! ¿Tú crees que voy a estar bien sólo por que el es un tipo amable?"
"Shh," Jasper la aplacó, frotando sus manos entre las de él. "Cielo, realmente no se que decir en estos momentos ¿de acuerdo? No se que quieras hacer pero…" miró al doctor con duda, "Yo quiero conocerlos… usted sabe. Quien quiera que tiene mi…" el gesticuló desesperadamente.
"Por su puesto," el Dr. Snow asintió, "Puedo llevarlo en estos momentos." El miró a Bella entonces, "¿señorita Swan?"
Bella respire profundamente tratando de calmar sus emociones fuera de control. "¿Está la enfermera Mallory disponible para hablar?" preguntó obscuramente.
Ante eso el Dr. Snow titubeó. "Ella ha sido despedida, por su puesto. Cualquier información que podamos darle…"
Bella movió su mano cortándolo. "Ncesito pensar con respecto a eso, pero sí, quiero conocer a los otros."
"Por su puesto," Dr. Snow dijo nuevamente. "Por aquí."
Los guió por el pasillo a su oficina que era mucho más grande que la del Dr. Parenti.
La primera cosa que Bella vió fue un choque de magnífico color bronce en una cabeza que estaba conectado a una cara que habría hecho a la misma Afrodita llorar de pura envidia. Sí, si este tipo hubiera protagonizado en un gran mito griego, habría sido completamente jodido por todos los dioses. Bella había oído antes el término atontada antes, pero nunca le había sido aplicado directamente a ella.
Ella podría haberse sentido un poco como una idiota pero el parecía igualmente congelado.
El momento fue roto por un grito estridente. "Tienes que estar bromeándome. ¿TÚ?"
La cabeza de Bella se fue hacia un lado rápidamente, sus ojos poniéndose grandotes cuando finalmente vió a las otras dos personas en el cuarto. Una era pequeña, muy linda mujer con su cabello negro azabache. Ella estaba metida debajo de la mujer más escultural – quizás la única persona que pudiera haber emparejado con el hombre del cabello broncino en belleza. Desafortunadamente, a diferencia del semidios, Bella sabía muy bien quien era la rubia. Su boca debió haber caído directamente al suelo.
"¿Rosalie Hale?" Jasper preguntó incrédulamente. Luego el miró entre el hombre, Rosalie y Alice, totalmente confundido. "Pero… wow, perfecto, no ví venir esa."
"¿Rose?" El hombre del cabello broncíneo preguntó. "¿Los conoces?"
"¿Conocerlos? ¿podría ponerse este día peor?" Ella gritó dramáticamente.
"¡Rose!" La pequeña mujer con el cabello negro la regañó. Ella se veía bastante estresada pero no pensaba que la rudeza de Rosalie para con estas personas estuviera justificada.
"Esa," dijo enfurecida, "Es Isabella Swan."
Reconocimieno cruzó por la caras de los otros instantáneamente. La mujer parecía sorprendida. El hombre se volvió hacia Bella mirándola feo automáticamente.
Antes que Bella pudiera pudiera responderles, Jasper se le adelantó nuevamente. "Este es difícilmente el tiempo o el lugar para esa discusión," les dijo con un aire de finalidad. "Me parece a mi que tenemos cosas más importantes que discutir,"dicho eso miró a la mujer pequeña y puso una sonrisa de disculpa. "Soy Jasper Whitlock."
"Alice Hale," ella le dijo, tomando la mano que el le ofrecía y estrechándola.
"No sabía que Rosalie estaba casada," El dijo amablemente.
"Nadie sabe eso," Rosalie espetó. "Y, prefiero mantenerlo de esa manera por el momento."
Jasper miró a Rosalie exasperado "¿Podrías calmarte? Cómo dije, hay cosas más importantes que hablar, a parte de tu vida amorosa."
"No eres tú por la que estoy preocupada," Rosalie le contestó de regreso, cruzando sus brazos y mirando a Bella nuevamente.
Para el completo horror de Bella, mientras que abría su boca para defendeserse, nuevamente sintió una oleada de mareo que la golpeó en ese momento y sólo se balanceó sobre sus pies. El hombre del cabello bronce se apresuró a su lado, estabilizándola.
Un ligero corrientazo de energía voló entre ellos mientras que él la guiaba a una silla, y ambos se quedaron mirándose fijamente, las expresiones duras derritiéndose de sus caras por un segundo.
"¡Edward!" Rosalié siseó.
"¿Qué?" le dijo el defensivamente, apartándose de Bella rápidamente. "Rose, Jesus, no quería que se cayera."
"Eso es genial," su hermana continuó con su seño fruncido. "Seguro, se bueno con ella luego de…"
La ira de Edward estalló. "No se que es lo que quieres de mi," casi le gritó a su hermana. "Mira, Rosalie, eres la única en este desorden que no tiene ningún… componente biológico en juego. Creo que necesitas calmarte."
En el minuto que se dio cuenta de lo que había dicho, los ojos de Edward se volvieron grandes. "No me refería…" el comenzó, pero Rosalie lo cortó.
"No, como sea, me voy de aquí. Voy a dejar que todos ustedes con un verdadero biológico decir en esta charla, hablen," dijo entre dientes mordazmente.
"¡Rose!" Allice la llamó, pero era muy tarde. Rosalie estaba de pie y fuera del consultorio antes qeu alguno de ellos pudiera detenerla. "Mierda," ella maldijo, bajando su cabeza mientras le salían las lágrimas de los ojos.
Edward suspiró. "Lo siento Alice. Realmente no lo decía en serio. Iré a buscarla."
"No" Alice dijo con fuerza. "Mira, ninguno de nosotros sabe que decir o hacer en estos momentos. Ella necesita un minuto y todos nosotros necesitamos hablar." Ella se sentó derecha nuevamente, quitándose furiosamente las lágrimas de la cara. Bella tuvo el presentimiento que a Alice tampoco le gustaban los cambios de humor que traía el embarazo más de lo que a ella le gustaban.
"¿Te sientes mejor Bella?" Jasper le preguntó calladamente mientras se ponía en cuclillas junto a su silla.
Bella tuvo que reírse. "No. Pero no me voy a desmayar si eso es lo que estás preguntando."
"Ok, es justo," Jasper dijo sombríamente. El se levantó y se apontó a si mismo. "Jasper Whitlock." Señaló a Bella, "Bella Swan." Señaló a Alice. "Alice Hale, y…" el señaló a Edward alzando una ceja preguntándole.
"Edward Cullen," Edward le dijo, apoyándose en la pared y cruzando sus brazos.
Jasper asintió y luego miró al Dr. Snow que estaba sentado detrás de su escritorio tratando desesperadamente no retorcer sus manos contra el escritorio ante todo el caos. "Hable con nosotros Doctor. ¿Qué hacemos de ahora en adelante?"
"Bueno," el Dr. Snow empezó, aclarando su garganta. "Por su puesto, encontrarán que lo que pagaron por el tratamiento de fertilización ha sido devuelto a las cuentas de donde vinieron." Bajando su voz y colocando un tono que no asumía nada les dijo. "Si alguna de ustedes decide terminar el embarazo, también nos haremos responsables por esos cargos."
"Tiene toda la razón que lo va a hacer," Edward murmuró obscuramente. "Va a pagar por el mejor doctor que podamos encontrar."
"Espera," Bella dijo rápidamente. "¿Quién dijo algo con respecto a terminar el embarazo?" sus manos volaron instictivamente a su estómago. Por el rabillo de su ojo vió a Alice haciendo el mismo movimiento.
Edward se giró para mirarla con sus cejas fruncidas. "¿Por qué querrías tener el bebé de un extraño?" Le preguntó antes de poder pensar en lo que estaba diciendo.
Bella se levantó, mirándolo de frente ceñuda "Este no es el bebé de nadie sino mío," le dijo, envolviendo sus brazos protectoramente alrededor de su cintura.
Ellos se miraron el uno al otro, ambos mirándose incrédulos, pero Edward se dio cuenta que cualquier cosa que dijera en estos momentos probablemente no iba a salirle bien.
Entonces Bella dejó salir un suspiro, "No puedo… Tengo que salir de aquí," murmuró y salió de la oficina, pasando a Edward.
Jasper miró, maldijo suavemente y luego suspiro. Fue al escritorio del Dr. Snow y escribió rápidamente algo en un papel. Caminando a dónde estaba Alice, se lo dio a ella y le apretó la mano, con cara de disculpa. "Tengo que ir detrás de ella. Por favor. Llámame cuando sea, si tenemos que hablar. ¿de acuerdo?"
Alice asintió, sonriendo un poquito sólo para Jasper." Lo haré. Y por favor dile a Bella que mi cuñado no es usualmente un idiota." Le dijo, mirando feo a Edward por énfasis.
Dándole a Edward una mirada cautelosa, Jaspers le asintió a Alice. "Estoy segura que ella estará en contacto una vez que tenga tiempo de procesar tdoo esto." El se irguió y le frunció el seño al Dr. Snor. "Estoy completamente seguro que estaremos en contacto con usted," el dijo bruscamente. Entonces salió por la puerta.
Tan pronto como el se había ido, Edward se sentó pesadamente en la silla que Bella había ocupado. "Mierda" el suspiró bajó su aliento.
"Sip," Alice dijo temblorosamente, "Eso lo resume todo."
~0~
Mientras Jasper condujó a Bella a su casa, le mandó un mensaje a Jacob para que lo apoyara. Jake los encontró en el apartamento de Bella. Ella los necesitaba a ambos, pero Jasper también necesitaba tiempo para pensar las cosa por si mismo. El estaba en un diferente bote del que Bella estaba y quería tener las cosas pensadas para cuando Alice llamara.
Así que mientras Jacob le hacía a Bella té, Jasper se aseguró que estaba bien dejarla. Bella siendo Bella entendió que el necesitaba hablar con Peter. Parte de ella deseaba poder estar allí para él, pero su cabeza estaba girando y ella se sentía enferma en muchas maneras. En vez de eso, ella lo abrazó con fuerza y le susurró que lamentaba mucho que esto había pasado. Él sólo le dijo que no había nada por lo cual disculparse.
Jacob se las arregló para hacer que Bella se acostara en su cama, el se acostó con ella abrazándola reconfortablemente mientras que ella simplemente se dejó ir y lloraba desconsolablemente. Lloró recordando el odio en la mirada de Rosalie y la incredulidad en la expresión de Edward, lloró por el horrible sentimiento de violación, que había un componente desconocido en la bella criatura que estaba dentro de ella – esto no era lo que ella había planeado o lo que quería. Lloró hasta que se quedó dormida.
Cuando se levantó nuevamente el cuarto estaba oscuro. Se sentó mirando alrededor y vio una luz que venía desde su sala, salió dando tumbos hasta allá y se sorprendió al encontrar a Jacob todo tirado en el sofá, dormido.
Ella lo despertó, pero en vez de irse, Jacob simplemente la acercó a él, acostándola con él en el sofá, la abrazó fuertemente y le preguntó que quería hacer.
Con toda la honestidad Bella no sabía que era lo que iba a hacer. Ella no sabía si había algo que pudiera hacer en este punto del problema.
Entonces, lentamente y con mucho cuidado, Jacob le dijo, "Sabes… si quisieras empezar de nuevo… nadie te culparía por esa elección, Bells."
"No," Bella le dijo firmemente.
No, nada podía cambiar su mente en ese sentido. Ella amaba a su bebe – profunda y completamente. Ella haría todo lo que pudiera para protegerlo. No, esta era la única cosa de la que estaba segura.
Había sólo una opción real. Ella sólo tenía que esperar lo que Edward Cullen iba a hacer.
~0~
Esa noche Edward se encontró llendo a la casa de Emmett. El no sabía a donde ir, pero en realidad, la razón por la que había escogido ir a donde su hermano nunca la sabría. Emmett no tenía muchas respuestas para el, y tácto no era para nada su fuerte. El sólo se quedó mirándolo fijo con su boca abriéndose y cerrándose como un gran pescado.
Luego de un momento, Emmett se sentó al lado de su hermano y lo palmeó en la espalda. "Míralo de esta manera, hermano. Eres como… el único hombre en el mundo que puede decirle a sus padres que embarazó a una completa extraña… y realmente no fue tu culpa."
"No estás ayudando Emmett," Edward gruñó en sus manos. De alguna manera se irguió, y se pellizco el puente de la nariz mientras trataba de calmarse.
"No se que decirte hermanito," le dijo Emmett con su voz totalmente sincera. "Me refiero… Considerandolo todo, esta chica obviamente quería hacerlo todo por su cuenta. Tu podrías… no sé, simplemente darles la espalda."
Edward se resistió a esa idea, pero realmente no sabía lo que quería escuchar de todos modos. No había ningún botón mágico de borrado que hiciera que toda esta situación estuviera bien.
El precio de este error parecía muy alto
El sabía lo que quería, o mejor dícho, lo que no quería. El quería la misma cosa que siempre había querido – ser un tío no un padre – pero, al mismo tiempo, se sentía completamente incorrecto en muchos niveles tan sólo darles la espalda.
No, el estaba bastante seguro que esa era una cosa que no podría hacer.
Edwar había apenas llegado a casa cuando el timbre de su puera sonó, cuando lo abrió no estaba para nada sorprendido de ver a su hermana parada allí, viéndose atípicamente pequeña y perdida.
"Gemelo" le dijo en una voz casi infantil.
Edward estaba casi programado para responder a esa voz. Rosalie nunca lo llababa gemelo a menos que ella estuviera asustada o insegura. Ella estaba definitivamente asustada en estos momentos. Escuchar esa voz le hizo poner a un lado automáticamente todas sus preocupaciones – al menos por el momento. El la abrazó fuerte. "Todo va a estar bien Rosie," El le dijo quedito, porque era lo que ella necesitaba escuchar en estos momentos.
El sólo deseaba que pudiera decir lo mismo para él.
A/N: Sólo quiero recordarles nuevamente que todo lo dicho en este capítulo fue hecho y dicho desde la completa sorpresa.
Supongo que muchos de ustedes vieron venir esa sorpresa. ¿cierto?; ya las cosas empiezan a complicarse.
Y en el ánimo de la autora original, voy a realizar esta pregunta, que ella hizo… ¿qué piensan de los antojos? ¿Alguna de ustedes ha estado embarazada? Y si es así ¿qué fue lo más raro que se les antojó?
En mi caso, comida china con pollo frito, me encantaba el arroz primavera, con rollitos y pollo de KFC; loco ¿cierto?
Gracias a todas las personas que han empezado a seguir la historia, de verdad que se los agradezco mucho, espero que sea de su agrado, nos vemos pronto.
