No tengo beta así que si alguien está interesado, puede enviarme PM'S, mensajes de humo o lo que sea.

Por lo demás este Fic le pertenece a la bella LyricalKris, que muy amablemente me ha dicho que "have at it" con la traducción.

No me pertenece nada de la serie de Crepúsculo, todos los personajes son de la mente de S. Meyer.

Why do we hate Bella Swan? / ¿Por qué odiamos a Bella Swan?

"Papá, en serio… esto es sólo una caja de rocas," Bella río divertida.

Su padre se había mudado a Los Angeles del pequeño pueblo de Forks, Washington hacía varios meses. Como Bella, a Charlie realmente no le gustaba el cambio. Pero mientras que el insistía que era bastante feliz estando cerca de su única hija nuevamente, Bella sabía que el echaba de menos la atmósfera lenta y tranquila de Forks. Había sido bastante duro para el, así que Bella trataba de hacer todo lo que podía para hacerle las cosas fáciles. Cómo el no había terminado de desempacar, ella pasaba sus fines de semana tratando de ayudarlo con todo eso de una vez por todas.

La colección de piedras que ella encontró en una caja de zapatos era muy bonita, reflejando muchos colores vibrantes y formas interesantes, pero aún así… eran sólo piedras.

Charlie miró hacia donde estaba ella, desde su lugar donde estaba haciendo su trabajo a medias, sus mejillas se tornaron de un tono rosa. Mirando hacia otro lado rápidamente, viéndose muy interesado de pronto en su tarea. "Esas eran tuyas, de hecho."

Entonces, Bella recordó.

Cuando ella era pequeña y lo visitaba durante el verano, Charlie siempre la llevaba a la playa de La Push para caminar en la costa y luego ver las piscinas que se formaban con la marea y que ella tanto disfrutaba, el nunca le dejaba llevarse nada de la vida marina que encontraban allí, por su puesto. Pero sin embargo, sonreía pacientemente mientras esperaba por ella que normalmente se encontraba buscando piedras que hicieran juego con los colores de la anémonas y las estrellas de mar. Como ella no podía llevarslas a casa con ella en Phoenix él se las guardaba y siempre agregaban más a la colección cada verano.

"Bueno, te diré lo que podemos hacer," le dijo, tratando de esconder sus emociones que tan de pronto la abrumaron, malditas hormonas, "Podríamos usarlas para ponerlas a las plantas. De esa manera puedes tener un poquito de Forks aquí en California."

"Has estado viendo mucho a Martha Stewart, ¿cierto Bells?" le dijo Charlie sin humor en la voz, pero cuando Bella se volteó a mirarlo estaba sonriendo.

Bella puso la caja de piedras a un lado y continuó viendo por las cajas grandes. Ella se dio cuenta que estaba llena de cosas que no eran de Charlie. "Estos son todos mis juguetes… Papá, ¿por qué te guardaste todo esto?"

Su padre se encongió de hombros. "Son todos tuyos, no son míos para regalar o botar. No sabía si querías alguno para… después," le dijo vagamente.

Después… como si en algún momento ella quisera darle sus viejos juguetes a sus hijos.

"De todas formas, ¿por qué no vamos a comprar algo para almorzar? Yo invito por toda tu ayuda," le dijo rápidamente cambiando el tema.

Los viejos hábitos entraron en acción y Bella quería protestar pero ella se detuvo. No hace mucho tiempo Charlie había estado muy enfermo. A través de todo esto – mientras que la preocupación y el terror así como su salud se habían continuando deteriorando – lo más angustiante para Charlie había sido la sensación de impontencia. El era, como su hija, completamente independiente y viéndose incapaz de hacer la más mínima cosa por el mismo lo había frustrado al punto de las lágrimas más de una vez. Había roto el corazón de Bella verlo de esa manera. Y ahora esa sensación de impotencia había dejado su marca en él. "Seguro papá, cualquier cosa que quieras estará genial."

Una vez que Charlie se había ido Bella había puesto su atención nuevamente en las cajas de sus juguetes. Ubicado en medio de animales de peluche, Barbies y un vergonzoso Nuevos Chicos de la Cuadra Jordan (Show de Nickelodeon de los 90), estaba una muñeca clásica hermosísima.

Sintiendose ridícula pero por alguna razón incapaz de evitarlo, Bella sacó la muñeca y la acunó entre sus brazos. Ella la mesió experimentando, tratando de imaginar que era mas pesada y más inquita y cálida.

Tratando de imaginar que era ella.

Una llorona y pequeña criatura arrullable con sus características, con las características de Charlie y Renee, reflejadas en una pequeña cara. Ella se imaginaba con mechones gruesos de cabello caoba…

Ojos verdes.

Bella suspiró cuando una ola de rabia y frustración se vino sobre ella. Puso la muñeca de nuevo en la caja y la cerró un poquito más agresivamente de lo que era necesario.

Su plan original había sido decirle a Charlie acerca del bebe este fin de semana. Como su padre, el estaría preocupado por ella, pero también estaría feliz. Bella con honestidad no podía esperar a ver la sonrisa en su cara cuando se enterara que iba a ser abuelo.

Pero entonces, toda esta semana había pasado y ahora ella no quería decirle a Charlie todavía. No hasta que decidiera que era lo que iba a hacer con todo. Ella ni si quiera había decidido si iba a tomar alguna acción legal en contra de la clínica y había por su puesto siempre otra preocupación más apremiante.

Edward Cullen había estado dejándole mensajes de voz toda la semana.

Sin toda la furia y la molestia fuera de la voz de Edward, podría decirse que era alarmantemente seductora. El había sonado bastante arrepentido en sus mensajes, diciendo que estaba apenado haber iniciado con el pie izquierdo y que él quería hablar con ella lo más pronto posible – cuando ella estuviera lista.

Descontenta y confundida Bella se acostó boca arriba en el piso doblando sus manos sobre el estómago y preguntándose una vez más a cerca de la vida debajo de sus dedos. Cuando pensaba en Edward, con su voz suave y musical y su desconcertantemente bella cara, ella casí podía engañarse a si misma pensando que su bebé compartiendo su ADN no era una mala cosa. El hombre en los mensajes de voz sonaba amable y paciente.

Entonces ella recordaba que era el hermano de Rosalie Hale, su hermano gemelo por lo que Jasper había averiguado por Alice.

Inclusive si no había rencor entre ellos, Bella no creía que ella y Rosalie podrían ser amigas jamás. Ellas eran muy diferentes. Rosalie era una diva y superficial mujer que le daba a Tyra Banks una buena competencia en el departamento de las divas dramáticas.

Pero los hermanos no eran siempre iguales y Bella sabía eso. Ella sabía que no debía juzgar a Edward basada sólo en su hermana. Sin embargo, si Edward era tan drásticamente diferente de su hermana, igual no había manera que el resto de la familia de Rosalie pudiera ser agradable con ella. Rosalie odiaba a Bella, y tenía que admitir que tenía una buena razón para hacerlo.

Así que, para Bella la suave y paciente voz de Edward tenía que ser una treta y no había algo que odiara más que la falsedad de la gente. Ella no confiaba en Edward Cullen a lo que ella podía alejarlo de parecerse a su hermana, y ella no podía ver como él podría confiar en ella dado a lo que Rosalie pensaba que ella había hecho.

Su humor cambió nuevamente y de pronto Bella empezó a sentir lágrimas calientes rodando por sus sienes hasta su cabello. Ella odiaba que cada empción estuviera tan amplificada ahora más que nunca. Era una cosa empezar a llorar en casa sobre pequeñas cosas ridículas como episodios repetidos de scrubs, pero ella no estaba sóla de momento. Ella abrazó a su barriga con fuerza sabiendo que se tenía que componer antes que Charlie volviera.

¿cómo demonios iba a funcionar todo esto?

~0~

"No sé porque esperas algo diferente de ella Edward," Rosalie se mofó mientras que toda la familia estaba sentada en la mesa para el almuerzo. Su madre había cometido el error de preguntarle a Edward si Bella le había devuelto las llamadas y el había tenido que decir que no. "Esa chica no tienen ni un hueso de decencia en todo su cuerpo."

"Rose," Carlisle la amonestó levemente. "Esto ha sido una gran sorpresa para todos nosotros. Estoy al corriente que tienes problemas con ella, pero ¿no puedes tener un poquito de compasión por ella en esta situación? En el esquema de las cosas dos semanas no es mucho tiempo para procesar un evento que afecta la vida. Pensaría que tu de todas las personas pordrías ser un poquito mas empática a eso, dadas las circunstancias."

Por un lado Edward se sentía culpable al añadir más problemas a la mujer. Aunque sus mensajes no eran específicos, ella podría pensar que el o quería convencerla de terminar el embarazo – algo que el se sentía avergonzado de sugerir en primer lugar – o hablar acerca de su presencia en la vida del niño. Pero, cuando el decidió que no podía simplemente dejarlos solos – como ella obviamente quería – el sabía que no podría hacer por ella lo que le había prometido hacer a Rosalie y a Alice.

Cuando Jasper le preguntó antes de que todo esto pasara si sería raro ser el padre y tío del niño, había sido fácil para Edward decir que no era su bebé. Pero el no conocía a Bella. La idea de no poder opinar en la vida de su hijo no sabiendo que clase de madre sería Bella era simplemente impensable para él.

"De acuerdo, estoy perdida," Tanya interrumpió antes que Rosalie pudiera estallar a su padre. "¿Por qué odiamos a Bella Swan?"

"No odiamos a Bella," Edward murmuró, pero Rosalie lo ignoró.

"¿Te acuerdas de Royce King?" ella le preguntó a su cuñada. Tanya asintió lentamente sin duda preguntándose que hacía ese nombre en esta conversación.

Royce King era un actor – un muy guapo, muy encantador, joven actor. En cierto sentido Rosalie le debía a Royce mucho. Ella era muy joven para llegar tan lejos en su carrera como modelo como lo hizo y ella sabía que de no haber sido por la exposición pública que había tenido y si no no fuese porque ella y Royce eran de lo que todo el mundo hablaba no lo hubiera sido tan famosa.

No era siempre buena publicidad – de hecho, raramente era buena publicidad. Juntos ella y Royce tenían una reputación por sus fiestas duras y no preocuparse mucho por nada sino por ellos mismos. Hacían que Paris y Nicole lucieran bastante amistosas, vecinos bastante apacibles en comparación.

Para la familia de Rosalie esa relación había sido angustiosa por decir lo menos. La mocosa desagradable que frecuentemente estaba en las revistas de chismes con los titulares no era la Rose que ellos conocían. Había tomado una caída en desgracia y encontrar a Alice nuevamente para volver a poner a Rosalie en el camino correcto privadamente.

Publicidad… bueno, realmente no existe tal cosa como mala publicidad. La cadena Volturi quería crear un programa que fuera competencia directa al de Tyra. La afilada lengua de Rosalie y rápido ingenio la hacía perfecta para la posición de anfitriona. Así que mientras ella había botado a Royce y se calmaba considerablemente, su comportamiento de diva aún vendía bien en televisión.

Tres años atrás Bella había sido una asistente de oficina en el programa Access Entertainment que se grababa en una sección diferente del mismo estudio.

Como parte del trato que ellos elaboraron luego de su separación Royce había tenido instrucciones específicas de entregar un paquete bastante delicado directamente a Rosalie. Él se había encontrado con Bella en su lugar y de acuerdo con él la chica le había dado su palabra que ella le entregaría la cinta directamente a Rosalie. Él le había dicho que era muy importante y muy muy privado – y que si podía confiar en que hiciera esa tarea. Bella le dijo que entendía la naturaleza delicada del paquete y que podía confiar en ella.

Esa noche, como Royce había esperado la cinta fue el reportaje estrella de Access Entertainment, y Bella había sido repentinamente promovida a un puesto de muchísimo más pretigio.

Tanya silvó. "¿Por qué no sabía de esto?"

"Todo pasó justo cuando las niñas nacieron," Rosalie le dijo lentamente. Una mirada de comprensión se vino a la cara de Tanya entonces, ella había tenido complicaciones al final de su embarazo y ambas – ella y las niñas – habían pasado un tiempo en el hospital.

"Yo no me enteré de ello sino mucho después," Emmett le dijo a su esposa, apretando su rodilla en señal de disculpa. "Y para entonces no vi ninguna razón para estresarte por ello; además Rosalie sólo quería olvidar todo eso ¿entiendes?"

Tanya asintió tocando la mano de Emmet para asegurarle que no estaba en problemas. Entonces ella miró a Edward. "¿Has pensado en lo que vas a hacer legalmente?"

Edward sonrió palidamente. "Estoy esperando no tener que llegar a ello. No hay motivo para que dos adultos lógicos puedan llegar a un acuerdo mutuo, inclusive en esta situación.

"Buena suerte" Rosalie se mofó.

"¿Realmente piensas que ella quiera mantener a Edward alejado de su propio hijo?" Esme le preguntó impacientemente. "No estoy diciendo que lo que te hizo ella no estuvo mal en lo absoluto Rosalie, pero eso era trabajo. Esto es algo completamente diferente."

"Jasper es realmente agradable," Alice conribuyó mirando a Rosalie a la cara mientras hablaba, "Y Bella es su mejor amiga. Ella no puede ser tan mala."

"Tu difícilmente conoces a Jasper," Rosalie murmuró, pero su tono no era tan fuerte como antes. Alice se inclinó hacia ella y tomó su mano enlazando sus dedos. Ella sabía que Rosale estaba teniendo un tiempo difícil y ambas situaciones le afectaban profundamente.

Una de las preocupaciones de Rosalie es que Bella hiciera lo mismo que había hecho antes. Después de todo, Rosalie era un símbolo sexual para muchos hombres y ahora Bella sabía que ella tenía una compañera femenina – Algo que Rosalie había podido mantener lejos de la prensa hasta ahora.

No era que ella estaba avergonzada de Alice o que ella quisiera esconder su relación. Rosalie simplemente no quería que Alice fuera arrastrada a su vida pública. Era algo que ellas habían acordado cuando ambas habían empezado a salir años atrás. Rosalie sabía que no podía tener su vida pública separada de la privada por mucho tiempo más, especialmente no luego de que el bebé naciera, pero ella realmente no quería que Bella Swan fuera la que diera la noticia a los medios y ella quería un poquito más de tiempo. Odiaba que la persona que detestaba tanto tuviera otro secreto de ella nuevamente.

"Bueno, sabes que si necesitas un representante estoy aquí para ayudarte," le ofreció Tanya, sacando a Rosalie de su estado melancólico, ella de hecho se iluminó ante esa sugerencia. Tanya era un abogado bastante exitoso. E inclusive si ella no pudiera tomar el caso personalmente, derecho familiar no era su especialidad, ella conocería a alguien que si pudiera.

"Estoy esperando no llegar a ese punto," Edward reiteró.

Su cuñada masticó lentamente. "Necesitas proteger tus derechos Edward. ¿Sabes lo que quieres?"

"¿A qué te refieres?"

"Bueno, ¿Vas a ir por una custodia compartida? Y, si quieres poner alguna restricción en lo que decide Bella deberías pensar que restricciones son," Tanya le dijo en un tono casual.

"¿Restricciones?" Edward repitió. El había dejado de comer por completo y se veía bastante pálido.

"Ya sabes, si no quieres que ella saque el bebé fuera del estado o del país sin tu permiso. Cosas como esa."

A parte de Rosalie, que estaba asintiendo con todo lo que era dicho, y las niñas, que estaban muy ocupadas intercambiando zanahorias y palitos de apio para encontrar el conjunto perfecto, el resto de la familia se veía algo incómodo con las preguntas de Tanya. Alice se veía al borde de la molestia. Parecía tan injusto. Jasper no había sido sino comprensivo con toda esta experiencia amarga. El no estaba haciendo ninguna demanda y no mostraba ninguna indicación que si quiera estaba pensando en esa dirección.

"Yo no… Yo no tenía…," Edward tartamudeó. Se veía tan perdido y abrumado que hubiera sido cómico en otras circunstancias. Edward era siempre tan cuidadosamente controlado.

"Bueno,"Alice dijo suavente, "Aún hay bastante tiempo."

Tomando la interrupción de Alice como una oportunidad Emmett sonrió he izo lo que hacía mejor – cambió el tema. "Así que dinos de este sujeto Jasper."

Alice se iluminó considerablemente inclusive cuando el ceño de Rosalie se pronunció aún más. "Me gusta él. Mucho."

"Deberías escucharlos," intervino Rosalie, su voz dando a conocer su molestia. "Pensarías que se conocen de años."

"Pero eso es algo bueno, ¿cierto?" Esme dijo gentilmente.

"Creo qu es algo bueno," le confirmó Alice, fijando su mirada en Rosalie con una expresión que le indicaba que iban a hablar del tema luego – un rato largo. Rosalie no dijo nada, pero cruzó sus brazos defensivamente. "Más allá de toda esta situación, él es bastante divertido. ¿Sabías que de hecho fue a buscar ropa de maternidad de mi talla que no tuvieran muchos volantes?"

Las cejas de Emmett se alzaron. "¿Sabe en donde comprar ropa de maternidad?"

Alice asintión de manera animada. "Sabe en donde comprar lo que sea que te puedas imaginar. Deberías verlo Emmett. No puedo describir su guardaropa, es una mezcla extraña de casual, poeta abatido y… no se pirata," ella rió. "Debería verse horrible, pero de alguna manera, en él… funciona."

"¿Estás segura que ustedes no fueron separados al nacer?" Emmett se rió. Luego auyó cuando Tanya le dio con un codo duro. "¿Qué?"

El resto de la familia solo sacudió su cabeza.

Un poco más tarde esa misma tarde Carlisle buscó a Edward que había desaparecido en un punto luego del almuerzo. Encontró a su hijo en su cuarto.

No era técnicamente el cuarto de Edward por su puesto. Desde que la familia se había mudado a Los Angeles principalmente para estar cerca de Rosalie, ninguno de los niños Cullen habían sido criados allí. Edward nunca había vivido en esa casa, pero cuando Esme y Carlisle habían comprado la casa, se aseguraron que tuviera suficientes habitaciones para que todos sus hijos tuvieran su propio espacio y luego algo más. Por lo tanto, cuando sea que Edward visitara, ese cuarto era de él.

Edward se veía completamente perdido en sus pensamientos. Estaba acostado en su cama, sus brazos sobre sus ojos, pero Carlisle podía notar que su hijo no estaba durmiendo. El se sentó en la ventana y simplemente esperó, sabiendo que Edward le hablaría sólo cuando estuviera listo para hablar, y el estaría allí para prestarle todo el apoyo hasta entonces.

Luego de lo que pareció un largo tiempo a ambos hombres, Edward finalmente habló. "Quierro creer que estoy haciendo lo correcto – insistiendo en estar involucrado en la vida de este niño."

Carlisle tomó en consideración esto por tanto tiempo que Edward movió si brazo para ver si su padre estaba aún allí. El suspiró. "No puedo contestar esa pregunta por ti Edward."

"Nunca he creido que hay un estándar establecido para lo que un niño debe tener. He visto buenas personas venir de hogares de un solo padre, padres del mismo sexo, siendo criados por sus abuelos… así como he visto gente problemática venir de esas mismas situaciones," Carlisle reflexionó profundamente. Como psicólogo de niños, él había tenido bastante tiempo para pensar en este tema en particular.

"Pero me parece a mi que la gran diferencia es el amor. Muchos de los niños que iban a mi oficina… uno o los dos padres los resentían de alguna manera. Criar a un niño es increíblemente difícil y frustrante en algunos momentos." El sonrió afectuosamente y le alzó una ceja a Edward. "Piensa en las rabietas de tu hermana. O cuantas veces encontramos a tu hermano en lo más alto de un árbol muy grande. O tú… cuando te reusabas a hablar con nosotros durante días, a los cuatro, eso fue… más allá de enloquecedor."

Edward no pudo evitar reírse ante eso.

La sonrisa de Carlisle se tornó seria. "Por su puesto, para mí siempre valía la pena. No hubiera cambiado a ninguno de ustedes por nada, ni si quiera en sus peores días. Ni si quiera cuando coordinaban sus peores días. Para algunos pudiera parecer una experiencia completamente ungrata. Cuando eso pasa el niño indudablemente sabe que es una carga en vez de un regalo, y las repercusiones de eso pueden ser devastadoras."

"Supongo que lo que estoy tratando de decir es que depende en lo que tengas pensado." Carlisle miró a su hijo fijamente, sabiendo que necesitaba escuchar estas cosas antes que fuera muy tarde. "Se que tener un hijo no era lo que querías. Pero si escojes estar en la vida de este niño, entonces tienes que saber que es un compromiso de por vida. Y, no puedo decirte lo que va a pasar con Bella, pero tomando esta decisión quiere decir que vas a tener que lidiar con ella también. Si ella resulta ser difícil estaras lidiando con ella por 18 años cuando mínimo. ¿Podrías soportar eso y que tu hijo o hija no vea tu frustración? Si no puedes poner atrás el resentimiento que toda esta situación se te presentó sin que seas el culpable, si no puedes honesta y realmente amar a ese niño o niña que no ayudaste a crear… entonces quizás sería mejor que dejaras a Bella y al bebé sólos.

"No puedo hacer eso," Edward susurró, su voz pequeña y abrumada. El entendió lo que su padre estaba diciendo, en las últimas dos semanas no había realmente internalizado que estaba hablando de un ser de carne y hueso – otra vida que estaría parcialmente bajo su responsabilidad para criar, enseñar y proteger. La idea de un bebé parecía abstracta hasta que Tanya había empezado a usar las palabras como custodia compartida.

Se sentía… alarmantemente vacío cuando pensaba en el bebé. No tenía ningún cariño hacia eso. Cuando Tanya estaba embarazada el recordaba un alegre sentimiento de anticipación. Él adoraba a sus bellas sobrimas, inclusive antes de que nacieran.

Pero el realmente no podía decir que sentía algo por ese bebe porque él nunca lo sentiría o quizás por que él no sentía nada por su madre. Luego de todo, Katrina e Irina eran las hijas de su hermano. Parte de la alegría de Edward creció con la alegría de Emmett. El no tenía ninguna conección con Bella para que el sentimiento de amor creciera. Justo ahora, su hijo era vagamente un bebé, era una masa infome de sangre y tejido que el no podía ver. Por lo menos, él asumía que no podía ver… Alice no estaba mostrando barriga aún y ella era un poco más pequeña que Bella.

Quizás era como decía el dicho. Las mujeres se convierten en madres cuando están embarazadas, los hombres se convierten en padres cuando ven a su bebé. Quizás él amaría a su bebé instantáneamente.

Pero ¿y si no podía?

Sin embargo, Edward no se podía imaginar dejando a Bella ir. Cuando el había aceptado ayudar a Rosalie y a Alice, él no había tomado la responsabilidad de traer un niño a este mundo a la ligera. Él nunca tendría un hijo con alguien en el que no confiara. Él confiaba en su hermana, por su puesto. El confiaba en Alice. Él había conocido a Alice durante casi toda su vida y sabía que haría una madre fantástica.

Más allá de su familia había muy pocas personas en las que Edwar confiaba.

Ahora, ese sentido de responsabilidad y todas las reservas que había tenido acerca de traer una nueva vida a este mundo volvían. Edward simplemente no era uno de los que eludían las responsabilidades. El no tenía manera de saber si Bella criaría a este niño en una manera que él estuviera de acuerdo. Él no tenía manera de saber si ella era uno de esos monstruos – como esos padres cuyos niños terminaban en la oficina de su padre.

No, el no se podía imaginar dejar la vida como estaba, ni si quiera remotamente, responsable de crear y estando por fuera en el abismo.l

Por unos momentos, Carlisle no dijo nada. Luego se levanto, asegurándose que Edward lo estaba viendo antes de hablar. "Edward, tienes mucho amor en ti. No tengo dudas que harías un padre excelente, si es eso lo que quieres ser. Creo que… un buen padre sabe que hacer lo mejor para su hijo no es necesariamente hacer lo que es más fácil para ellos.

El le dión unas palmaditas en el hombro a su hijo ofreciéndole la seguridad que podía. "Alice está en lo correcto. Hay mucho tiempo antes que las decisiones difíciles tengan que ser hechas. Con optimismo, Bella te llamará y allí podrás ver en que situación te encuentras entonces."

~0~

Era martes y Bella no había llamado. Allí fue cuando Edward decidió probar una táctica diferente. Logró que Rosalie lo dejara entrar en el estudio y luego el se fue en busca de Bella en las bulliciosas oficinas de Access Entertaiment.

La encontró en un set de entrevistas, siguiendo a la mujer con un exageradamente curvado cabello rojo alrededor con un portapapeles.

Ambas se detuvieron en el acto cuando vieron a Edward. La peliroja puso una sonrisa que Edward reconoció. La obtenía frecuentemente cuando estaba con Rosalie en la calle porque mucha gente automáticamente asumía que el era una estrella de cine o un modelo.

Los ojos de Bella se abrieron en sorpresa, pero entonces estaba ceñuda.

"Hola, ¿estás buscando a alguien?" la peliroja le preguntó en una voz de bebé de tono alto. La chica debería estar haciendo voces de caricaturas.

"De hecho, estaba buscando a Bella," le dijo

Casi instantáneamente la sonrisa de la peliroja se cayó. Se giró rápidamente a Bella. "Sabes que las visitas personales no están permitidas en el set," Ella casi gruñó.

"Él no estaba invitado, Señorita Glenn," Bella le dijo a través de sus dientes, mirando a Edward de una manera muy fea y seria.

"Claro, tú eres Victoria Glenn," Edward dijo suavemente ofreciéndole su mano. Obviamente tomada por sorpresa y un poquito alagada, Victoria la tomó. "Ella tiene razón, me disculpo. Esta es completamente una visita de sorpresa." Sus ojos encontraron a los de Bella nuevamente. "Vine a ver si podíamos hablar. ¿Quizás mientras almorzamos?" los ojos de Edward se volvieron a Victoria. "A menos que estén ocupadas por su puesto."

"Es un mal momento Edward." Bella espetó

Los ojos de Victoria se estrecharon como una serpiente mirando entre ellos dos, dándose cuenta de la atmósfera tensa entre ellos dos. Este de seguro no era amigo de Bella. Entonces ella puso una amplia sonrisa en su rostro – su distintivo look felino de predadora "No Bella", le dijo su voz apestando de falsa dulzura. Su aliento capaz olía como algondón de azúcar en ese momento – todo azúcar hilado y aire caliente. "Vé adelante. Yo tengo esto."

La boca de Bella se abrío en sorpresa y empezó a protestar, pero Victoria no escuchaba nada de lo que le decía, diciéndolo que se fuera a un 'muy merecido' descanso.

Viendo que no iba a ganar esta batalla, Bella buscó su cartera y caminó lejos de Edward lo más rápido que pudo. Por su puesto, el pudo mantenerle el paso fácilmente, sus largas piernas igualaban su paso mientras que caminaba al lado de ella.

Ella esperó hasta que estuvieron fuera antes de si quiera reconocer su presencia. "¿Qué es lo que quieres?"

Edward tuvo que morderse la lengua para evitar gritarle. Cuando estaba seguro que estaba en control de su temperamento le sonrió. "Lo siento. Se que no debería haber vendio sin avisarte, es que no has respondido a ninguna de mis llamadas."

"Eso es probablemente porque no quiero hablar contigo," Bella le respondió.

Mordiendo su molestia nuevamente, Edward trató nuevametne. "No te culpo," le dijo honestamente.

Eso tomó a Bella indefenso. Ella le entrecerró los ojos y el suspiró. "Mira Bella, se que no empezamos bien las cosas…"

"Sí," ella se mofó. "Eso tiende a pasar cuando sugieres que debería librarme de mi bebé."

Una ola de culpa se extendió por Edward y luego frunció el ceño. "Estoy verdaderamente apenado por mi suposición y lo lamento. Se que eso fue insensible. ¿Puedes entender que estaba sorprendido por la situación?"

Ella lo miró fijamente buscando en sus ojos pero no pudo ver nada más que sinceridad en ellos. La atmósfera entre ellos pareció cambiar abruptamente. En vez de cargada como molestos rayos y truenos, había una especie de estática en el aire alrededor de ellos. Tenía la sensación que estaba parada en el océano de la cintura para abajo, mientras que las olas intentaban empujarlos gentilmente a la orilla – el uno hacia el otro. La cara de Bella parecía suavizarse por minutos incapaz de mantener la rabia luego de sus palabras y a través de la confusa sensación no familiar que estaba sintiendo. "Puedo entender eso," ella le dijo finalmente a regañadientes.

Edward se relajó visiblemente. "¿Me dejarías llevarte a almorzar? Conozco varios lugares geniales cerca," el ofreció.

A Bella no le gustaba que una parte olvidada de ella pareciera brincar ante ese pensamiento – como que si fuera una adolescente que justo fue invitada a salir por el rey de la fiesta de fin de curso. Y ella estaba irracionalmente molesta por su sutil jactancia. Por Jasper, ella sabía que el era un crítico de comida y sin duda conocía todos los mejores lugares para comer en la ciudad.

Por puro principio las personas en el mundo donde trabajaba Bella se suponía que debían odiar a los críticos. Ella solo necesitaba seguir recordándose eso. "¿por qué?" le preguntó demandantemente.

El parecía perplejo. "Estaba esperando que pudiéramos hablar… con respecto al bebé."

"Mi bebé no es de tu incumbencia," Bella espetó, contenta de que la rabia estaba regresando por su propia voluntad ahora.

Edward se le quedó mirando incrédulo. "¿Cómo puedesdecir eso? No es sólo tu bebé."

"No quedé embarazada en una relación casual de una noche ¿de acuerdo? Soy responsable, yo escogí tener este bebé, tu no," ella le insistió tercamente.

"Mira," Edward le dijo, presionando el puente de su nariz tratando de mantener su temperamente bajo control. "Estoy tratando de ser amable. Ninguno de los dos pedimos estar en esta situación. Entiendo eso. Pero el punto es que tu estás llevando mi hijo. No me voy a ir. Y si tratas de mantenerme lejos de él, voy a llamar a mi abogado."

Toda la cara de Bella se puso roja con indignación y ella abrió su boca para gritarle, pero el fue más rápido.

"Bella no quiero hacer eso," le dijo en esa voz suave y sincera de sus mensajes de voz. Añadido con sus ojos – profundos y completamente serios – era difícil no creerle. "Se que esto no era lo que querías, pero es lo que tienes. ¿Podemos intentar ser amigos primero?"

Ella aún lo estaba viendo feo, mirándolo como si estuviera pensando en un apodo malicioso para bautizarlo. Pero entonces su labio inferior estaba temblando y ella se volteó rápidamente.

"¿Estás llorando?" le preguntó horrorizado cuando ella subió su mano para secar sus ojos. Ella podría ser bastante molesta en muchos niveles, pero él no quería hacerla llorar. Le sorprendió como esto hacía que su corazón se torciera de angustia.

"No," ella insistió. "El bebé obviamente no puede distinguir rabia de tristeza," Ella murmuró obscuramente.

El se le quedó mirando y su boca se crispó en las esquinas – arriba, abajo, arriba, abajo – como que si no se pudiera decidir si estaba bien reírse. Bella lo miró a los ojos y vio las emociones en conflicto en su cara entonces ella dejó escapar una suave risita.

Sollozando las últimas lágrimas, Bella tomó un respiro profundo, tratando de ver la lógica en toda esta situación de mierda. "Tienes razón," ella admitió suavemente. "Lo siento."

"No necesitas disculparte," le dijo Edward, su voz y ojos suavizándose mientras la miraba. El parecía bastante sincero.

"No, claro que tengo. No es necesario que haga esta situación más difícil de lo que ya es. He estado actuando como que si me hubieras hecho esto apropósito." Ella frunció el ceño, dándose cuenta en retrospectiva que había sido bastante injusta. Esta situación tenía que ser bastante difícil para él.

Ellos hicieron silencio por otro momento, viéndose el uno al otro con curiosidad, como que si estuvieran buscando signos de falsedad en el otro, o alguna trampa. "¿Me dejarías llevarte a almorzar?" Edward le preguntó con precaución. "¿Quizás para conocernos un poco?"

Nuevamente, Bella tomó un un respiro profundo, calmándose tratando se sacudirse la urgencia inmediata de decir no. "Sí, pero yo escogo el lugar."

Edward abrió su boca para protestar – él era bastante peculiar con respecto a la comida y él lo sabía – pero entonces captó la mirada desafiante en los ojos de ella. Era una prueba se dio cuenta. Ella obviamente sabía que la comida era un punto de control para él.

El no pudo hacer otra cosa sino admirarla en ese momento. Para su estatura pequeña, ella era obviamente una persona dura. Se encontró sonriéndole antes de darse cuenta. "De acuerdo, señorita Swan" le dijo fácilmente. "Puedo comprometerme."

Gracias a todas las personas que han empezado a seguir la historia y la han marcado como favorita, de verdad que se los agradezco mucho, espero que sea de su agrado, nos vemos pronto.

Sus comentarios, PM, favoritos se agradecen, ¿alguna opinión con este capítulo?, no dejen de comentar mis amores, que se que están allí.

Un abrazo a todas y todos, aunque no me digan nada.