Capítulo 11 - Un rumbo nuevo

El día comenzaba a hacerse notar en el cielo y Trunks dibujaba varias veces el mismo dibujo que su hermana había echo, aunque había descubierto el mensaje de ella, no sabía como debían ir en su búsqueda y el tiempo no era su aliado. Se descolocó los cabellos y cerró los ojos, desde esta noche habían pasado muchas cosas y aunque debía estar contento por descubrir algo importante, desconocía por completo el estado de su madre.

Sus ojos se llenaron de lágrimas al pensar en ella, no podía creerse que hubiera intentado sucidarse y que no había conseguido su propósito por milagro. Se pasó las manos por su rostro para quitarse esas lágrimas que estaban surcando sus mejillas y se acercó a Gokuh que estaba comiendo.

-Gokuh no sería más conveniente darle a mi madre una alubia mágica..-le propuso con inocencia..-así se recuperaría más rápido.

El saiyan le miró de reojo y tragando la comida que había en su garganta.

-Opino lo mismo que tú, pero tu padre prefiere que esté ahí en el hospital..-le miró fijamente...-quiere mantenerla alejada de él para que no se entere de nada.

-Pero..-se sentó en la silla..-si mi madre sabe algo, ella.

-¡No Trunks!..-exclamó Gokuh seriamente...-es mejor que nadie sepa nada, ¿y si no tenemos éxito y Bra muere? figúrate como estaría tu madre si de repente le volvemos a decir que no volverá a ver a su hija.

-Ya pero..-agachó su rostro...-sería bueno que ella supiera algo.

-Lo sé, pero por una parte es mejor mantenerla a distancia de todo esto..-se limpió los labios, se levantó de la silla y crujiéndose los huesos, se llevó la mano a su frente...-debo despedirme de Milk antes de hacer ese viaje.

El joven se levantó para protestar cuando sus esperanzas se vieron truncadas. Se volvió a sentar en la silla y apoyó su cabeza en su mano, no tenía ni idea de como iban a rescatar a su hermana.

Mientras tanto en el hospital, Vegeta permanecía de pie y enfrente de la cama en donde estaba su mujer. No podía apartar su mirada de ella y sentía rabia por lo que había estado a punto de hacer la noche anterior, en determinados momentos deseaba gritarle y reprocharle por su actitud derrotista, pero él se había rendido antes y había estado a punto de condenar a su hija a una muerte segura. Cerró los ojos al apretar con fuerza sus puños, no podía estar demasiado tiempo parado y debía ir al Templo Sagrado para buscar ese camino que le llevaría hasta su hija.

Nuevamente abrió sus ojos y metiendo la mano en su bolsillo extrajo una alubia mágica. Devolvió su vista hacía su esposa y destruyéndola avanzó hasta ella, era mejor mantenerla sedada y en este estado. Cuando volviera con su hija en brazos, ya le daría la alubia mágica y podría ver el resultado de su búsqueda.

Se inclinó hacía el rostro de Bulma y mirando fijamente sus labios.

-Nunca he dejado de sentir esto mujer, aunque nos hayamos ignorado todo este tiempo, esos sentimientos que tengo por tí siguen vivos y jamás se apagaran..-sonrió con meláncolia.

Acercó sus labios y los depositó en los de ella. Deseaba sentir eso antes de hacer ese viaje a un mundo desconocido y en donde cabía la posibilidad de no regresar, si él no volvía, haría todo lo posible para que Bra si estuviera en los brazos de su madre.

Su hija se merecía eso y mucho más.

-Ádios Bulma..-alargó su mano y acarició su mejilla con suavidad...-nos veremos dentro de unos días.

Se alejó de la cercanía de su esposa sin dejar de mirarle y dirigiendo su mirada a la ventana, suspiró, le echó un último vistazo y abriendo las ventanas, emprendió el vuelo hacía el Templo Sagrado. Mientras tanto en la cama de la habitación, Bulma abrió sus ojos llenos de lágrimas por las palabras de su saiyan.

-Yo tampoco he dejado de amarte Vegeta..-se giró con fuerza y se abrazó mientras continuaba llorando.

En la montaña Paoz, Milk miraba de vez en cuando la ventana que había en la cocina con la esperanza de ver a su saiyan, pero nuevamente agachaba su rostro y continuaba haciendo su trabajo. Sentía curiosidad por esa misión que estaba haciendo.

Una brisa fresca pasó por su cuello y al girarse se encontró con la mirada de Gokuh. La mujer sonrió al verlo pero se alegró con más fuerza al sentir como los brazos protectores de él la aferraban contra su cuerpo. Aunque el mundo explotara, estaba convencida que dentro de ese mundo protector, encontraría la paz que más añoraba.

Gokuh acarició los cabellos de Milk.

-Me voy Milk..-susurró con dolor.

Y esas palabras volvieron a traerle a la realidad, se separó con dolor de su esposo y le miró con rencor por lo que acaba de escuchar, sus ojos se volvieron lacrimosos y sintió deseos de golpearlo por ese atrevimiento.

-¿A luchar?..-le preguntó con rencor para ver su afirmación..-siempre es igual Gokuh, te vas de mi lado y no vuelves hasta pasado mucho tiempo, ¿es qué no piensas en mí en ningún momento?..-se giró para darle la espalda...-siempre están las batallas antes que yo.

Notó como el saiyan la aferraba más a su pecho y aunque intentó alejarse de ese abrazo tan tentador y deseable, la pacifica voz de Gokuh consiguió calmarla. Enterró su rostro en el cabello de esa mujer que tanto amaba.

-Confía en mí, Milk..-susurró..-es una misión muy importante y la vida de una persona depende de que vaya en su ayuda..-notó como su mujer temblaba...-sé que siempre te he echo lo mismo, pero está vez no es una batalla mía, tengo que hacerla por una amistad muy profunda..-besó su cabello.

Milk se alejó de ese abrazo tan deseado y mirándole fijamente, sus ojos continuaban bañados de lágrimas.

-¿Y después, te volverás a ir?.

-Si..-esbozó una sonrisa..-me iré de ese sitio para volver a tu lado.

Sin poder esperar las posibles represalias de la mujer, Gokuh avanzó hasta ella, la agarró por la cintura y besándola con pasión, la mantuvo a su lado. Quería tener este momento como recuerdo por si no volvía a su lado.

Se alejó de ese abrazo y llevándose la mano a su frente, esbozó una tierna sonrisa.

-Te prometo que estarás orgullosa de mí cuando sepas el motivo de la misión Milk.

Y al finalizar sus palabras desapareció de su presencia, para sentirse nuevamente sola ante ese abandono tan familiar que siempre le hacía su querido saiyan. Sus piernas se doblaron y cayó al suelo para derramar esas lágrimas que siempre la desgarraban por dentro.

En el palacio Celestial Dende alzó su rostro al sentir como Gokuh se estaba materializando y suavizo su rostro al ver el resto de lágrimas que habían surcado por los ojos del saiyan. Le sonrió con dulzura y él le devolvió el mismo gesto.

-¿Has descubierto algo Dende?..-le preguntó seriamente.

-Si..-afirmó.

-¿Y qué es?..-preguntó más entusiasmado.

-Habrá que esperar a Vegeta, además la intervención de Trunks ha ayudado a descubrir a que hora deberéis viajar a ese mundo..-sentenció con seriedad...-no sabemos que enemigos se esconden ahí y como será vuestra capacidad de fuerza, pero debéis ir preparados por si ocurre algo.

-¿A qué te refieres con eso?..-preguntó con curiosidad.

Pero Dende no volvió a abrir la boca y alzando su rostro, Gokuh observó de reojo como Vegeta se aproximaba a ellos, suspiró con alivio y volviendo a encarar al namekiano.

-Habla Dende..-dijo suavemente..-¿cómo podéis ir a ese mundo?.

El rostro del joven Dios se volvio sombrío y llevándose una mano a su mentón, los observó con algo de terror. La entrada a ese mundo era muy fácil, pero temía el interior de ese mundo desconocido.

-Por el mismo lugar en el cual Bra entró..-dijo cortadamente..-debe ser a la hora que marca ese reloj que dibujo en la Corp. Capsule.

-¿Y dónde está ese sitio?..-habló Vegeta secamente.

-Os llevaré ahí pero..-se mordió los labios..-debéis saber que es un mundo desconocido y ahí no tenemos poder para ayudaros, así que no sé como volveréis.

Tanto Gokuh como Vegeta se observaron fijamente y el saiyan más joven agachó la cabeza, sabía que iba a ser una misión peligrosa pero no saber el tiempo que tardarían en rescatar a la pequeña le dejaba intranquilo. Había dejado a Milk destrozada por su nueva partida y sabía que sentiría rabia por él. Por unos momentos se le pasó por la mente echarse atrás, pero Bra se le había aparecido en sueños y no podía dejarla abandonada en ese mundo.

-Cuando estemos en ese problema ya encontraremos una solución para salir..-sentenció Vegeta..-ahora solo me importa encontrar a mi hija y matar a ese indeseable que me la arrebató hace tanto tiempo.

-Estoy contigo Vegeta..-dijo Gokuh..-ahora hay que preocuparse por la niña.

Dende curvó sus labios ante las palabras de su amigo, sabía la pequeña bronca que había ocurrido en su casa y también estaba al corriente de ese intento de suicidio por parte de Bulma, ambos saiyans podían perder lo más importante de su vida.

El namekiano emprendió el vuelo seguido de los saiyans.

El sol entraba por los agujeros que había en la pared y uno de esos rayos dio en su rostro. Abrió los ojos para encontrarse en esa habitación húmeda y sucia. Se encogió con fuerza para poder abrazarse y cerrar los ojos. Había soñado con su padre o al menos aquel rostro que aún perduraba en su mente y que a medida que pasaba el tiempo se le iba haciendo más irreconocible.

Unas cuantas lágrimas resbalaban de sus ojos y se tapó el rostro para evitar ser descubierta. No quería encontrarse con los demás miembros de la familia, dispuestos a echarle en cara sus lágrimas absurdas y sin sentido. Escuchó como el picaporte se abría y vio como el rostro de una mujer joven se aproximaba a ella.

Tragó saliva y levantándose de la cama, se apartó los restos de esas lágrimas.

Sus labios temblaron al ver como la mujer le miraba fijamente y cerró los ojos al sentir como esa mano se aferraba a su oreja y estiraba de ella.

-¡Sal qué no tenemos tiempo que perder, dentro de dos días será el momento que hemos estado esperando hace tiempo!.

-¿Y qué momento es ese?..-preguntó con pena.

Vio como la mujer sonreía y la empujaba hasta la salida.

-Pronto lo sabrás.

Y al salir de la habitación la puerta se cerró con brusquedad.

El príncipe de los saiyans cerró los ojos al mundo de la inconsciencia mientras estaba en pleno vuelo, había visto a su pequeña sufrir y el horror que había contemplado, provoco que todas sus funciones vitales se paralizaran y comenzara a caer al vacío sin que Gokuh se diera cuenta de eso.

Continuará.

Holas! actualización..

Ya se dirigen al mismo lugar en el cual Bra entró hace seis años, pero Vegeta ha vuelto a soñar con ella y su cuerpo se ha paralizado..¿llegaran a tiempo?.

Gracias por los reviews y nos vemos. saludos y abrazos.