Capítulo 12 - Un nuevo mundo.
Su cuerpo estaba cayendo al vacío sin que él pudiera remediar esa acción, se encontraba totalmente ajeno a todo lo que le rodeaba y en el interior de su mente veía a su niña sufriendo por algo. No hacía falta ser un adivino para saber que su hija estaba a punto de sufrir en sus propias carnes un dolor intenso.
Nada le respondía y su cuerpo parecía un objeto que iba a hacerse pedazos al momento de chocar contra la tierra.
Gokuh se detuvo y girando su vista hacía atrás contempló como estaba vacío, se extraño al ver eso y bajando su vista, vio con horror como el cuerpo de su amigo caía pesadamente y no reaccionaba ante nada.
-¡VEGETA!..-gritó con fuerzas y se lanzó hacía el cuerpo de saiyan.
Dende se detuvo al escuchar el grito y vio como el saiyan más bueno se tiraba hacía el vacío.
Pero ni siquiera el potente grito de desesperación de Gokuh consiguió despertarlo y nuevamente, la persona culpable de ese estado inmóvil, volvió a provocarle la vuelta a la vida.
-"Papá ayúdame".
Abrió sus ojos de golpe al sentir como su pie se erizaba y deteniéndose de golpe, aspiró con fuerza para obtener el aire que necesitaba. Notó como la presencia de Gokuh se acercaba hasta él y alzando su mirada confuso a la suya preocupada, esbozó una sonrisa tímida.
-¿Qué te ha pasado Vegeta?..-preguntó histérico..-estabas cayendo y parecías inconsciente.
Tragó saliva para poder normalizar su estado.
-No lo sé Kakarotto..-respondió secamente..-recuerdo que estaba volando y de repente he abierto los ojos mientras caía hacía el suelo.
Gokuh curvó sus labios y apoyando sus manos en los hombros del príncipe de los saiyans, habló más toscamente.
-¿Qué has visto?.
El príncipe de los saiyans gruñó y moviéndose bruscamente, se alejó del agarre del otro saiyan. Masculló con maldad y volvió arriba para seguir con su trayecto hacía la entrada en ese mundo donde estaba su hija secuestrada. Pero Gokuh no se acorbadó ante ese gesto y materializándose enfrente suya, le agarró con fuerza del brazo.
-¡Dime lo qué has visto Vegeta!..-se expresó con enfado..-¡debes hacerlo!
-¿Por qué?..-se volvió a zafar del agarre..-no te importa.
-¿No?..-alzó una ceja incrédulo ante las palabras de su amigo..-estoy contigo para ayudarte a buscarla y no me voy a quedar tranquilo hasta que no sepamos que has visto.
Vegeta cerró los ojos y apretó con fuerza los puños. En otras circunstacias hubiera evitado esa acción, pero sus ojos se humedecieron, él era muy orgulloso y llorar era de débiles pero ahora mismo tenía esos sentimiento por su hija. Tenía miedo de que le pasará algo y él no estuviera a su lado para solucionarlo.
Era su hija, su pequeña princesa y se la habían arrebatado de su lado. Seis años sin ella había sido el peor de todos los cástigos, había pedido en millones de ocasiones que se lo llevarán a él pero que dejaran a su pequeña en su casa, al cuidado de Bulma, pero no, ese ser se la llevó y había perdido seis años de vida.
Gokuh enterneció su rostro al contemplar el dolor que se formaba en la fisionomía de su amigo, apoyó una mano en su hombro y habló.
-¿Está sufriendo, verdad?..-sonrió al ver la afirmación del otro saiyan..-en ese caso Vegeta debemos irnos hacía ahí y destrozar a esa persona que te ha robado lo más valioso de tu vida.
Vegeta le miró intensamente y apartándose del agarre de Gokuh.
-¡Déjate de sentimentalismos y vayámonos!..-sentenció rudamente al emprender el vuelo.
Dende dirigió su mirada hacía Gokuh y esté le respondió con una afirmación. Así que aspirando con fuerza, volvió a emprender el vuelo hacía la entrada de ese mundo.
En ningún momento el silencio del viaje había sido cortado por alguna palabra, todos permanecían ausentes y metidos en sus propios pensamientos.
Pero el silencio se cortó al mismo momento en que Dende señaló un parque y con el un bosque.
-¡Es ahí donde se la llevaron!..-exclamó con felicidad.
Vegeta dirigió su mirada hacía ese sitio y sintió como la furia rugía de su interior, así que sin esperar a ninguno de sus compañeros de viaje, se lanzó hacía ese lugar. La sensación de alivio al saber que detrás de ahí podía entrar al mundo en donde estaba su hija, lo estaba volviendo loco de excitación, pronto tendría a ese individuo entre sus manos. Dende curvó sus labios y Gokuh encogió los hombros, para lanzarse detrás del príncipe. Estaba claro que ahora no los iba a escuchar y era comprensible.
Aterrizaron en esa tierra y con los nervios a flote, el príncipe comenzó a moverse con inquietud, intentando ver la entrada a ese lugar y gruñendo al ver como sus esfuerzos no estaban dando el resultado esperado. Vio de reojo a Dende y yendo hacía el joven Dios, lo agarró bruscamente del hombro.
-¿Cómo puedo ir a ese mundo pequeño guisante?..-le preguntó con rabia.
Dende curvó sus labios con dolor y Gokuh apretó la muñeca del príncipe para alejarla de su amigo.
-¡No hagas eso Vegeta,¿no ves que lo dañas?!..-le recordó con sequedad..-él está para ayudarnos, no para salir lastimado por tí.
Dende tragó saliva al sentir la mirada fría del saiyan sobre la suya, y devolviendo su mirada atemorizada al saiyan más bueno.
-Es normal que esté así..-mintió..-está nervioso.
-Pero no debe dañarte..-soltó Gokuh.
-¿No sabe curar?..-preguntó Vegeta con los brazos cruzados..-en ese caso, que se cure solo.
Carraspeó con fuerza para atraer la atención de los saiyans sobre él y avanzando unos pasos, señaló unos arbustos secos. Observó con asombro como ellos le miraban confusos por eso y suspirando.
-Por ahí entraron..-se volvió mudo al comprobar como Vegeta avanzaba hacía ahí y apartaba con brusquedad los arbustos, pero que desgraciadamente no mostraba nada..-aún no he acabado.
-¿Por dónde entraron?..-preguntó Vegeta más cabreado..-¡no juegues conmigo pequeño enano verde!.
La impaciencia de Vegeta no estaba ayudando en nada y sintiendo la mano de Gokuh sobre la suya, consiguió el apoyo y autocontrol necesario para no mandarlo bien lejos con palabras.
Después de todo, era normal su estado.
-Vegeta tenéis que esperar a que sean las doce y en ese caso la puerta se abrirá, así que no destroces más los arbustos para evitar que la puerta no se muestre..-sentenció rudamente.
Aspiró con fuerza el aire que necesitaba y cruzándose de brazos, observó esos arbustos sin pestañear en ningún momento. Los nervios estaba haciendo nuevamente mella en su interior y no podía evitar estos sentimientos. Desvió su mirada hacía atrás para ver como la tranquilidad azotaba el rostro del otro saiyan y por esos momentos lo envidió.
Negó con la cabeza y volvió a clavar su vista en esos arbustos.
Gokuh bajó su miraba al sentir como le golpeaba el costado, vio la mirada intranquila del pequeño Dios y emitió una sonrisa tranquilizadora.
-Debéis tener mucho cuidado Gokuh..-enmudeció al soltar esos pensamientos..-no sabéis lo que os encontraréis y si vuestro poder os podrá ayudar ahí, lo único que os puedo asegurar es que yo estaré detrás de esa puerta esperando ver alguna señal de que estáis volviendo hacía nosotros.
-Confía en nosotros..-soltó con orgullo.
-Y lo hago pero..-se mordió los labios..-vigila a Vegeta, en su estado puede cometer alguna locura, es muy normal que esté así, pero debe pensar que no debe cometer ningún fallo, si no, jamás recuperará a Bra.
Gokuh asintió a las palabras de su amigo y alzando su rostro se tapó los ojos, los rayos solares estaban siendo muy penetrantes y le molestaban, escuchó un suspiró de alivio que venía de Dende y viendo como chasqueaba los dedos, señaló los arbustos que Vegeta estaba vigilando y de pronto, la perplejidad comenzó a consumirles.
Ante ellos había un pequeño punto negro que comenzaba a agrandarse y parecía que los estaban invitando a entrar, Vegeta desvió su mirada hacía ellos y vio la determinación del saiyan.
-¡Entrar ahora chicos!..-exclamó con fuerza Dende..-¡¡solo disponéis de un minuto!!.
No se lo pensaron dos veces y alargando su mano, la colocó encima de ese punto negro. Al principio notó un extraño cosquilleo, pero pronto ese punto comenzó a devorarlo y aunque sintió por unos momentos miedo, cerró los ojos y vio a su niña.
-Espérame Bra..-soltó con una cruel sonrisa.
Gokuh se despidió de Dende y sujetó al príncipe del brazo y poco a poco, comenzaron a desaparecer y a entrar en ese nuevo mundo.
En el Palacio Celestial Momo pasó el pañuelo por la frente pálida del namekiano y cerró los ojos al sentir como las energías de los saiyans había desaparecido.
Trunks se asomó por la ventana del hospital y apretó con fuerza sus puños. Su padre y Gokuh habían desaparecido y estaban en ese mundo en donde se encontraba su hermana pequeña. Estaba claro que todos los demás guerreros Z entrarían en un estado de caos al sentir como las energías de ellos había desaparecido.
Emitió una sonrisa y deseó de todo corazón poder haber estado con ellos para buscar a su hermana.
-Trunks..-el joven se giró al escuchar a su madre..-¿a dónde ha ido Vegeta con tanta urgencia?.
El joven se mordió los labios y bajo su mirada.
-¿Qué me ocultas hijo?..-preguntó con temor..-¿él nos ha....?.
-No madre..-susurro Trunks..-él ha ido a buscar a...
Pero el joven desvió su mirada hacía un lado para evitar mirar a su madre, no podía hablarle de eso y darle esperanzas. Su padre era la persona indicada para esos deseos tan anhelosos.
En la montaña Paoz, Milk estaba secando unos de los platos con un trapo, pero en su mirada estaba marcado el vacío y la soledad, nuevamente se había ido y la había dejado. Giró su rostro de golpe al escuchar como la puerta de su casa se abría con fuerza y se mostraba Goten enfrente suya y sudando copiosamente.
-¡Mamá no siento la energía de papá ni de Vegeta!..-exclamó con terror..-¡esto no es nada bueno!.
Y el plato comenzó a caer mientras los ojos de Milk se llenaban de lágrimas.
"Un destelló pasó fugazmente por el cielo de ese nuevo mundo, alguien alzó su rostro hacía el y anheló la libertad que había surcado el cielo, suspiró con resignación y sintió como alguien le empujaba con fuerza, su cuerpo no resistió la fuerza y cayó al suelo.
-¿Qué haces parada?..-le preguntó la voz con frialdad..-sabes que Rein se cabreará por nuestra tardanza, así que no te quedes parada.
-Lo siento..-agachó la cabeza..-solo estaba mirando el cielo.
-¿Para ver qué?..-le cuestionó la voz..-¿para darte cuenta qué sigues debajo de este asqueroso mundo?..-sus ojos se humedecieron..-sabes que no hay escapatoria y que seguiremos en este mundo hasta el fin de nuestros días..-le señaló la mano..-mira tu anillo, sabes que es el símbolo de la exclavitud y que la libertad no nos está permitido.
Se levantó pesadamente del suelo y masajeándose la rodilla, apartó el hilillo de sangre que brotaba de ahí.
-Tengo la esperanza de que consiguiremos salvarnos y salir de este mundo.
-¿Sí y quién será Bra?..-escupió al suelo con rabia..-deja de soñar con lo de siempre, no hay forma de salir y deberías haberte echo a la idea, nuestra existencia le pertenece a Rein y él hace con nosotras lo que quiere..-se mordió los labios..-el mundo no está echo para nosotras y veremos como nuestra vida queda estancada bajo la mano de él y de toda esta cúpula de poder.
Se agachó a recoger algunas de las frutas que habían en el campo y el silencio volvió a sucumbirla por completo, nuevamente Bra dirigió su mirada hacía el cielo y volvió a desear lo inimaginable.
Esa ayuda esperada y deseada."
Sus cuerpos cayeron pesadamente al suelo, consiguiendo perder la consciencia durante esos momentos.
Continuará.
Holas! actualización..
Ya están en ese mundo en donde Bra esta secuestrada..¿pero qué artimañas engloban a ese lugar?. Y en la Tierra seguirá reinando el caos en torno a los guerreros Z.
Muchas gracias por los reviews. Nos vemos y saludos.
