Capítulo 13 - Una nueva alianza.

Bajo lentamente su rostro y suspirando con resignación, contempló como dos sombras se habían plantado enfrente suya, sonrió con amargura y levantando su rostro, se encaró con sus dos visitantes.

Tenían derecho a estar nerviosos pero él no podía ser el portavoz de la noticia. Gohan se inclinó y mirándole con dolor.

-¿Y mi padre? no sentimos su energía y eso es malo..-comentó nervioso..-¿hay algún mal?.

-¿Por qué dices eso?..-preguntó Dende con inocencia.

Escuchó un bufido de desgana y desviando su mirada, la clavó en Goten que estaba de brazos cruzados y golpeaba el suelo con su pie.

-Por favor Dende no nos engañes..-soltó el joven..-si no notamos la energía de mi padre puede ser malo, pero si incluso ha desaparecido Vegeta, eso es catastrófico.

El Kami juntó sus manos y jugueteando con sus dedos, les giró el rostro para andar al interior del Palacio y ante esa acción, los jóvenes Son se quedaron perplejos, se miraron con curiosidad y asintiendo siguieron de cerca a su amigo. Durante el camino Dende no emitió palabra alguna y ante la desesperación que eso le estaba carcomiendo.

-¡Dende,¿qué ocurre?!..-preguntó Gohan..-¿qué mal se avecina?.

Dende se detuvo y girando levemente su rostro, emitió una sonrisa tierna.

-A nosotros ningún mal nos ataca, será a ellos cuando conozcan la furia de un padre desesperado..-sentenció suavemente..-no puedo deciros más y debéis confiar en ellos, han viajado muy lejos para rescatar el mayor tesoro del príncipe de los saiyans.

Tanto Gohan como Goten se miraron algo confusos y aunque no entendían el significado de esas palabras, sentían que algo debía funcionar mal. Bajaron su rostro con desesperación y en ningún momento emitieron sonido alguno, hasta que un chasquido ruidoso, les llamó la atención y ladeando sus rostros, se encontraron con la presencia de un viejo amigo.

-¡Trunks!..-alzaron de golpe la voz.

El semi saiyan asintió a su llamada y curvó sus labios con desgana, ellos tenían derecho en saber donde se encontraba su padre, pero ante todo, su hermana era la prioridad ante ese descubrimiento, ella corría más peligro que el poderoso Son Gokuh y por eso debían mantener la boca cerrada, aunque se sintiera mal por ocultar la verdad.

Aunque mirándolo por una parte, él mismo desconocía el lugar en donde se habían marchado. Pero se podía hacer un idea a eso. Y la esperanza debían ser detenida en la primea fase.

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Permanecían ausentes a ese nuevo mundo, en donde alguien muy especial seguía atrapada en el. Arrugó su frente al pensar en la pobre niña y deseó entre sueños abrir los ojos y empezar con su misión, pero su cuerpo no le respondía y se dejó embriagar por el. Pero unos ruidos lejanos comenzaron a llamarlos con fuerza y aunque uno de ellos se resistía a su petición, el otro no pudo aguantar más esta inconsciencia.

Abrió de golpe los ojos y levantando su mirada borrosa hacía la dirección de las voces, se rasgó la cabeza con pesar. Definitivamente se sentía un poco aturdido por el golpe, pero debía volver en sí y ayudar a esas personas que estaban en peligro. Se intentó incorporar pero sus piernas le fallaron y volvió a caer al suelo pesadamente.

-¡Que mareado estoy!..-exclamó Gokuh..-estoy axfisiado.

Ladeo su mirada hacía un lado, para comprobar como el príncipe de los saiyans seguía inconsciente a todo lo de su alrededor y aunque eso le disgusto un poco, debía apresurarse y ayudar a esas personas. Se volvió a levantar y aspiró con fuerza, sentía su cuerpo algo descompuesto y en sus manos podía notar el hormigueo del momento, suspiró con resignanción y se aventuró hacía ahí. Antes los débiles y luego ya se preocuparía de ese extraño sentimiento. Avanzó unos cuantos pasos y se detuvo para ver como un pequeño grupo de seres atormentaba a unos jóvenes, achicó su mirada con repulsión y sintió las ganas de protegerlos.

Nunca había podido entender como la maldad se cernía con los más débiles, y siempre lucharía por la seguridad de los más inofensivos. Clavó su mirada sobre esas personas y cogiendo aire, comenzó a avanzar hacía esos indeseables. Y como era de esperar, se giraron al notar su presencia.

-¡Tú!..-rugió uno de ellos.

-¡Si, yo!..-se señaló.

El hombre que se había dirigido a él, avanzó hacía su lado y mirándolo de soslayo, comprobó como su mano no había ningún símbolo. Sonrió con satisfacción y dirigiéndose hacía sus camaradas.

-¡Es libre!..-soltó con júbilo.

Gokuh alzó una ceja al escuchar esa denominación y mirándolos con curiosidad, avanzó hacía ese hombre.

-¿Libre, a qué te refieres?..-preguntó dudoso.

Escuchó un gruñido de desgana y apuntándole con la espada.

-¡Estúpido,¿cómo osas dirigirte a mí en ese tono?!..-alzó la mano y llamó a su grupo..-¡chicos, tenemos a un Libre obstinado!

El saiyan vio como se frotaban las manos y el manto de la confusión seguía cerniéndose sobre él, se cruzó de brazos y cerró los ojos, no entendía nada de lo que estaba y algo captó su atención, para desviar su mirada hacía atrás y comprobar como su compañero se acercaba con muy mala cara, bufó con desgana al saber la sarta de improverbios que diría. Encogió los hombros y devolviendo la mirada hacía su "captor".

-Será mejor que dejéis a esas personas, no os han echo nada y son libres de hacer lo que más quieran..-explicó con una sonrisa al avanzar hacía él..-además os recomiendo..-se inclinó más hacía su captor, para ver como se inclinaba hacía atrás con el odio reflejado en sus ojos..-que no habléis así delante de mi amigo..-le señaló..-no es muy disciplinado.

Todos desviaron sus miradas hacía el príncipe de los saiyans y comprobaron como las palabras de ese "Libre", eran acertadas. Pero el miedo no existía para ellos y rugiendo con más fuerzas, salieron corriendo hacía los saiyans, en ningún momento se detuvieron al ver la mirada entrecerrada del príncipe y abalanzándose hacía ellos, los rodearon con orgullo.

-¡Pero¿qué hacen estos estúpidos?!..-preguntó confuso el príncipe.

-Somos libres..-soltó Gokuh..-aunque sigo sin entender nada.

-¿Libres?..-repitió más extrañado.

Escucharon las sonrisas malígnas de ellos y eso enfuereció al saiyan, él no era un exclavo y al contrario, ellos deberían rendirle tirbuto a su título. Levantó su mano y mirando por el rabillo del ojo la perplejidad de Gokuh, le sonrió con maldad.

-No tengo tiempo que perder con estos inútiles..-dijo rudamente..-mi hija está aquí y es lo único que me importa.

Y lanzó la bola hacía ellos.

Todos salieron volando para estrellarse contra el suelo, sus rostros estaban desencajados y aunque deberían estar muertos, ellos solo habían sufrido la inconsciencia del momento, se escuchó un gruñido y mirándole con una sonrisa.

-¿Qué?..-encogió los hombros con inocencia..-¡no los he matado!

-Casí..-dijo entre dientes..-no hay que acabar de esa forma.

Gokuh suspiró con resignanción y mirando de reojo a los jóvenes que aún estaban abrazados a sí mismos, avanzó hacía ellos con cautela, aunque en esta caminata hacía los débiles, el príncipe de los saiyans se mantuvo en su mismo sitio. Podía sentir el miedo de esas personas y eso le dolió mucho, él jamás había provocado ese sentimiento y saber que estaban sufriendo innecesariamente le hacía sentirse mal, curvó sus labios al pensar que tal vez no le temían a él, si no, a su querido amigo.

Los jóvenes temblaron con terror al tenerlo enfrente y Gokuh para apaciaguar el ambiente, se inclinó para extenderle su mano y acompañar este gesto con una sonrisa.

-Hola..-saludo amigablemente..-no debéis temer, no os haremos nada..-les señaló al príncipe que se iba acercando a ellos..-os aseguro que él no os pondrá una mano encima, realmente es más bueno de lo que quiere aparentar..-se puso de cunclillas y mirándolos con más suavidad..-¿qué es todo este rollo que hay aquí?, no entendía para nada las palabras de esos hombres..-se cruzó de brazos.

Ambos que quedaron perplejos al escuchar las palabras del saiyans y suavizándose la voz.

-¿No sois exclavos?.

Escucharon un gruñido ante esa palabra y dirigiendo su mirada, se encontraron con la helada del príncipe de los saiyans.

-No, somo gentes normal..-dijo Gokuh con una gota de sudor..-bueno más o menos, pero somos dueños de nuestro propio mundo.

-¿Sois jefes?.

-No..-soltó Gokuh más confundido y señalando por detrás suyo..-aunque él es un príncipe.

Abrieron la boca con asombro.

-Kakarotto esto no lo entiendes..-habló rudamente Vegeta..-es un mundo de exclavitud y nosotros para ellos somos libres, es decir, que nadie nos gobierna, por eso han querido cogernos..-sonrió con crueldad..-aunque se han equivocado de prisionero.

-Vaya..-soltó con pena..-que lugar más triste..-se levantó para acercarse a Vegeta..-¿y a dónde vamos?.

Vegeta le miro de reojo y aunque hubiera mentido al decir que podía encontrar el camino hacía su destino, se mordió los labios y le giró el rostro con desprecio. Prefería callarse que decir algo y quedar en evidencia. Nuevamente Gokuh suspiró ante este gesto y llevándose las manos a la cintura, levantó su mirada hacía el cielo.

-Estamos perdidos..-susurro.

-¿A dónde vais?..-preguntó uno de los jóvenes.

-Debemos buscar a una persona..-dijo Gokuh.

-Será mejor que os hablemos de los peligros de este lugar..-dijo el otro..-ya que sabemos que sois forasteros, sería mejor que os contaramos las cualidades de este peculiar mundo.

Tanto Vegeta como Gokuh se miraron, y aunque el primero gruñó al saber que necesitaba algo de ayuda, el segundo sonrió de felicidad al saber que pronto sabrían cosas de aquí.

Continuará

Holas...no hay perdón, siento mucho el retraso.

La verdad sufro una pequeña sequía de inspiración y cuando llegar, pues hay que aprovechar.

Bueno, Vegeta y Gokuh estan en este mundo..¿qué descubrirán?,¿segurián sufriendo el acoso de los "jefes"?.

Gracias por los reviews y por su paciencia. saludos y nos vemos.